Martes, 18 de enero de 2011

Estructura y desarrollo de celebraci?n ecum?nica 2011 para el Octavario de Oraci?n por la Unidad de los Cristianos, publicados en folleto de la CEE recibido en la parroquia.

? Introducci?n ?

I. Reuni?n

Seg?n las pr?cticas locales, los s?mbolos convenientes pueden llevarse y colocarse delante de la asamblea durante el himno de apertura. Despu?s del saludo inicial por la persona que preside, algunas palabras de bienvenida ?pueden ser expresadas por las comunidades y los responsables reunidos para celebrar. Se invita a la asamblea a prepararse para celebrar y alabar a Dios con las f?rmulas de apertura y una oraci?n introductoria bajo forma de letan?a, seg?n la manera tradicional oriental.

II. Celebraci?n de la Palabra de Dios

La lectura de los Hechos de los Ap?stoles es central y a partir de ella se organizan las otras etapas de la celebraci?n. Al elegir este texto de los Hechos, el comit? preparatorio de Jerusal?n se propon?a acentuar las ideas de fidelidad a la ense?anza de los ap?stoles y de puesta en com?n de todos los bienes como claves de la unidad. La homil?a puede desarrollar estos temas o insistir en la necesidad de que los cristianos extendidos por el mundo apoyan en la oraci?n a sus hermanas y hermanos que, en la Ciudad Santa, dan prueba del Evangelio del amor.

Despu?s de la homil?a, se puede tener un tiempo de meditaci?n silenciosa o acompa?ado de m?sica. Una ofrenda o una colecta en favor de los ?cristianos y sus instituciones (escuelas, hospitales, etc.) podr? tener lugar e ir dirigida a una organizaci?n eclesial conveniente.

III. Oraci?n de arrepentimiento y paz

Un gesto simb?lico puede tener lugar durante esta oraci?n.

Opci?n n? l: Velas llevadas en procesi?n durante la liturgia de apertura y colocadas a la vista de la asamblea; pueden ser apagadas una a una, despu?s de cada f?rmula del rezo penitencial, mientras se deja una gran vela o el cirio pascual encendido, y se apagan las luces de la iglesia. Al final de la liturgia de paz, se distribuyen peque?as velas a las personas presentes. La confesi?n de fe, que se puede recitar seg?n el credo de Nicea o el s?mbolo de los ap?stoles, o tambi?n seg?n otra expresi?n tradicional de la fe, sigue con el intercambio de la paz en la penumbra. Las velas apagadas se encienden entonces una a una (de la gran vela o el cirio pascual) despu?s de cada intenci?n de la letan?a por la unidad de los cristianos. Se invita a los participantes a llevar con ellos las velas que recibieron, a encenderlas cada noche de la semana de oraci?n y, si conviene, colocarlas en su ventana para prolongar esta vigilia de oraci?n y recuerdo de los cristianos de Tierra Santa y de quienes sufren por su fe.

Opci?n n? 2: Un grupo (de ni?os o j?venes, por ejemplo) prepara de antemano el ?mosaico? (una imagen de Cristo, una cruz, la imagen de una iglesia, cualquier otro s?mbolo de unidad juzgado conveniente) y lo divide en grandes pedazos. Durante la letan?a de la unidad de los cristianos, representantes de las comunidades presentes colocan los pedazos del mosaico sucesivamente en un marco, delante de la asamblea. Al final de la letan?a, el mosaico representar? la unidad de todos los cristianos en el ?nico cuerpo de Cristo, en la diversidad que muestra la riqueza del don que Dios hizo a las Iglesias.

Opci?n n? 3: El incienso puede ser ofrecido por los miembros de cada una de las comunidades despu?s de cada f?rmula del rezo penitencial, para significar la misericordia de Dios que se extiende sobre nuestros pecados y la gracia de Dios que nos sana. Un recipiente que contiene carb?n de madera encendido puede colocarse en el centro de la asamblea o cerca del lugar donde se efectuar?n las lecturas de la Escritura. Despu?s de cada f?rmula penitencial, el lector u otro miembro de la asamblea pondr? incienso sobre el carb?n de madera. Este gesto expresa la voluntad de la asamblea de reconocer su pecado y de acoger en respuesta la misericordia de Dios.

IV. Letan?a de la unidad de los cristianos

Estas f?rmulas se inspiran sobre la situaci?n de las Iglesias en Jerusal?n. No obstante, en funci?n de la situaci?n local, se pueden sustituir por f?rmulas propias del lugar, con el fin de manifestar c?mo se pretende por todas partes superar las divisiones y tender a la plena comuni?n visible. El presidente y el lector dirigen la letan?a, respondiendo la asamblea cada vez. La letan?a se concluye por la recitaci?n del Padre Nuestro. Cada uno puede pedir en su propia lengua o en arameo, lengua de uso para algunos cristianos de la Ciudad Santa (v?ase ap?ndice).

V. Env?o

La asamblea invoca la bendici?n de Dios sobre sus miembros, enviados para ser embajadores de la Buena Noticia de la reconciliaci?n. Un himno puede cerrar la celebraci?n.

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I. Reuni?n

Himno de apertura

Invocaci?n de apertura

P.: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp?ritu Santo.

A.: Am?n.

F?rmulas de apertura

P.: A todos los cristianos de Jerusal?n y a los fieles que est?n en NN, gracia y paz de parte de Dios Padre y del Se?or Jesucristo (1 Tes 1,1).

A.: Demos gracias a Dios.

Saludos

P.: Dios de misericordia y amor, T? nos has creado a tu imagen.

A.: Te alabamos y te damos gracias.

L.: Nos reunimos en tu nombre, para implorar que restaures la unidad de todos los que confiesan a tu Hijo Jesucristo como Se?or y Salvador de toda la humanidad.

A.: Dios nuestro, esc?chanos y ten piedad de nosotros.

L.: Ap?yanos en nuestra debilidad y fortal?cenos por tu Esp?ritu Santo.

A.: Env?a tu Esp?ritu y re?nenos en la unidad.

L.: Roguemos al Se?or:

A.: Kyrie, kyrie eleison.?

? Desarrollo ?

P.: Presidente de la celebraci?n

A.: Asamblea

L.: Lector

L.: Dios de gracia, T? has prometido por tus profetas hacer de Jerusal?n una morada para una multitud de pueblos, y una madre para un gran n?mero de naciones. Escucha nuestras oraciones para que Jerusal?n, la ciudad que has visitado, sea un lugar donde todos puedan permanecer contigo y encontrarse en la paz. Roguemos al Se?or.

A.: Kyrie, kyrie eleison.

L.: Dios de misericordia, que tu Esp?ritu vivificante anime todos los corazones, para que se eliminen las barreras de separaciones, que desaparezcan las sospechas, que cesen los odios y que tu pueblo, curado de sus divisiones, pueda vivir en la justicia y en la paz. Roguemos al Se?or.

A.: Kyrie, kyrie eleison.

L.: Dios de amor, escucha nuestras oraciones por tu ciudad santa, Jerusal?n. Pon fin a sus sufrimientos y re?nela en la unidad. Haz que tu morada vuelva a ser una ciudad de paz y luz para todos los pueblos. Fomenta la concordia en la Ciudad Santa y entre todos sus habitantes.

Roguemos al Se?or.

A.: Kyrie, kyrie eleison.

P.: Abre ahora nuestros o?dos y nuestros corazones para escuchar la proclamaci?n de tu Palabra y ay?danos a vivir con m?s fidelidad en todo lo que hacemos y decimos, para que tu nombre sea glorificado y se extienda tu reino, Sant?sima Trinidad, Padre, Hijo y Esp?ritu Santo.

A.: Am?n.

II. Liturgia de la Palabra

P.: Sabidur?a. ?Estemos atentos!

Antiguo Testamento: G?nesis 33,3-4 o Isa?as 58, 6-10

Salmo 96, 1-13

A.: Cantad al Se?or un canto nuevo porque ha hecho maravillas (u otro himno basado en el Salmo 96)

L.: Vv 1,2,3.

L.: Vv. 4,5,6.

L.: Vv.7,8,9

L.: V. 10

L.: Vv. 11, 12a

L.: Vv. 12b, 13

Segunda lectura: Hechos 2, 42-47

Aleluya (cantado)

Deja all? tu ofrenda, all? mismo, delante del altar, y ve primero a reconciliarte con tu hermano; luego regresa y presenta tu ofrenda (Mt 5, 24).

Aleluya, aleluya.

Evangelio: Mateo 5, 21-26

Homil?a/Serm?n

Himno

III. Oraci?n penitencial

P.: Con las Iglesias de Jerusal?n, roguemos al Se?or.

Recordamos que los creyentes eran asiduos en la ense?anza de los ap?stoles y en la comuni?n fraterna. Confesamos nuestras faltas de fidelidad y fraternidad. Roguemos al Se?or.

A.: Se?or, ten piedad.

P.: Con las Iglesias de Jerusal?n, roguemos al Se?or.

Recordamos que el temor ganaba todos los corazones y que eran testigos de muchos prodigios y se?ales. Confesamos la estrechez de nuestra vista que nos impide descubrir la gloria de tu obra en medio de nosotros. Roguemos al Se?or.

A.: Se?or, ten piedad.

P.: Con las Iglesias de Jerusal?n, roguemos al Se?or.

Recordamos que los creyentes pon?an todo en com?n y ayudaban a los que estaban en necesidad. Confesamos que nos agarramos a nuestros bienes en detrimento de los pobres. Roguemos al Se?or.

A.: Se?or, ten piedad.

P.: Con las Iglesias de Jerusal?n, roguemos al Se?or.

Recordamos que los creyentes oraban con asiduidad y part?an el pan entre ellos en la alegr?a y la simplicidad del coraz?n. Confesamos nuestra falta de amor y generosidad. Roguemos al Se?or.

A.: Se?or, ten piedad.

Seguridad del perd?n de Dios

P.: He aqu? lo que ha sido anunciado por el profeta Joel: ?Suceder? en los ?ltimos d?as, declara el Se?or, que extender? mi Esp?ritu sobre toda carne? Entonces cualquiera que invoque el nombre del Se?or se salvar?.

Nosotros esperamos la llegada del Se?or; nosotros tenemos tambi?n la seguridad de que, en Cristo, somos perdonados, renovados y restablecidos en la unidad.

F?rmula de paz

P.: Cristo es nuestra paz. Nos reconcili? con Dios en un ?nico cuerpo por la cruz; nos reunimos en su nombre y compartimos su paz.

Que la paz del Se?or est? siempre con vosotros.

A.: Y con tu esp?ritu.

Profesi?n de fe (S?mbolo de los Ap?stoles, de Nicea, u otra f?rmula adaptada)

Himno

IV. Letan?a de la unidad de los cristianos

P.: En Cristo el mundo se reconcilia con Dios, que nos conf?a el mensaje de la reconciliaci?n. Somos embajadores de Cristo, encargados de su obra de reconciliaci?n, y elevamos a Dios nuestras preces:

L.: Cuando oramos juntos en la diversidad de nuestras tradiciones,

A.: T?, el Santo, t? que nos unes, haz visible nuestra unidad y da al mundo la curaci?n.

L.: Cuando leemos la Biblia juntos en la diversidad de nuestras lenguas y nuestros contextos de vida,

A.: T? que te revelas, t? que nos unes, haz visible nuestra unidad y da al mundo la curaci?n.

L.: Cuando establecemos relaciones amistosas entre jud?os, cristianos y musulmanes, cuando destruimos las paredes de indiferencia y odio,

A.: T? el misericordioso, t? que nos unes, haz visible nuestra unidad y da al mundo la curaci?n.

L.: Cuando trabajamos por la justicia y la solidaridad, cuando pasamos del temor a la confianza,

A.: T? que fortificas, t? que nos unes, haz visible nuestra unidad y da al mundo la curaci?n.

L.: Por todas partes donde se sufre guerra y violencia, injusticia y desigualdades, enfermedad y prejuicios, pobreza y desesperaci?n, atr?enos hacia la cruz de Cristo y los unos hacia los otros,

A.: T? que fuiste herido, t? que nos unes, haz visible nuestra unidad y da al mundo la curaci?n.

P.: Con los cristianos de Tierra Santa, damos testimonio tambi?n del nacimiento de Jesucristo en Bel?n, de su ministerio en Galilea, de su muerte y su resurrecci?n, y de la llegada del Esp?ritu Santo en Jerusal?n; imploramos la paz y la justicia para todos, en la segura y firme esperanza de la llegada de tu reino,

A.: T? Dios trinitario, t? que nos unes, haz visible nuestra unidad y da al mundo la curaci?n.

Padre Nuestro (cada uno en su propia lengua)

V. Env?o

La asamblea invoca la bendici?n de Dios sobre sus miembros que son enviados para ser embajadores de la Buena Noticia de la reconciliaci?n.

La celebraci?n puede terminar con un himno.

P.: Que el Padre, que es fiel a sus promesas y del que la ayuda nunca falta, os sostenga en su lucha por la justicia y sus esfuerzos para poner t?rmino a las divisiones.

A.: Am?n.

P.: Que el Hijo, que santific? la Tierra Santa con su nacimiento, su ministerio, su muerte y su resurrecci?n, os conceda la redenci?n, la reconciliaci?n y la paz.

A.: Am?n.

P.: Que el Esp?ritu Santo, que reuni? en la unidad a los primeros cristianos en Jerusal?n, os una en la fidelidad a la ense?anza de los ap?stoles y a la comuni?n fraterna, a la fracci?n del pan y a las oraciones, y os fortalezca para predicar y vivir el Evangelio.

A.: Am?n.

P.: Que os bendiga y os guarde el ?nico Dios, Padre, Hijo y Esp?ritu Santo, para que os ayude a proclamar su Buena Nueva en todo el mundo.

A.: Demos gracias a Dios.

Bendici?n

A.: Que la bendici?n del Dios de la paz y la justicia os acompa?e;

Que la bendici?n del Hijo que limpia las l?grimas de todos los que sufren en el mundo os acompa?e;

Y que la bendici?n del Esp?ritu que nos invita a la reconciliaci?n y a la esperanza os acompa?e ahora y siempre.

Am?n.

Himno


Publicado por verdenaranja @ 22:51  | Ecumenismo
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