Jueves, 20 de enero de 2011

Textos b?blicos, meditaciones y oraciones para el d?a cuarto del octavario de Oraci?n por la Unidad de los Cristianos, publicados en folleto pra su celebraci?n recibido en la parroquia.

El comportamiento, expresi?n de nuestra unidad

Isa?as 58, 6-10: ?No es compartir tu alimento con el hambriento?
Salmo 37, 1-11: Conf?a en el Se?or y haz el bien.
Hechos 4, 32-37: Todo lo disfrutaban en com?n.
Mateo 6, 25-34: Antes que nada, buscad el reino de Dios.

Comentario

La continuidad con la Iglesia apost?lica de Jerusal?n se manifiesta en ?la asiduidad en la ense?anza de los ap?stoles y la comuni?n fraterna, en la fracci?n del pan y la oraci?n.? La Iglesia actual de Jerusal?n nos recuerda, no obstante, las consecuencias pr?cticas de tal asiduidad: el compartir. Los Hechos de los Ap?stoles afirman simplemente que ?todos los creyentes viv?an de mutuo acuerdo y todo lo compart?an. Hasta vend?an las propiedades y bienes, y repart?an el dinero entre todos seg?n la necesidad de cada cual? (Hechos 2, 44-45). La lectura que hacemos hoy del libro de los Hechos vincula este compartir radical al ?testimonio dado por los ap?stoles a la resurrecci?n de Jes?s, el Se?or, con toda firmeza, y se los miraba con gran simpat?a? M?s tarde, los perseguidores de la Iglesia, en el Imperio romano, observar?n con una clara perspicacia: ?Mirad c?mo se aman?.?

La vida de los cristianos de la Jerusal?n actual se caracteriza por un compartir similar de los recursos. Es una se?al de su continuidad con los primeros cristianos; es tambi?n una se?al y un reto para todas las Iglesias. Conecta la proclamaci?n del Evangelio, la celebraci?n de la Eucarist?a y la comuni?n fraterna de la comunidad cristiana con una igualdad y una justicia radicales respecto de todos. Hasta el punto que este compartir pasa a ser un testimonio de la resurrecci?n del Se?or Jes?s y una se?al de continuidad con la Iglesia apost?lica de Jerusal?n; es tambi?n una se?al de nuestra unidad unos con los otros.?

El compartir puede tomar muchas formas. Existe el compartir radical de la Iglesia apost?lica donde nadie queda en la indigencia. Existe el compartir la carga, luchas, dolores y sufrimientos de unos a otros. Existe el compartir alegr?as y ?xitos, bendiciones y curaciones. Existe tambi?n el compartir dones y comprensiones mutuas, a pesar de nuestra situaci?n de separaci?n y, en consecuencia, un determinado ?intercambio ecum?nico de los dones?. Este generoso compartir es una consecuencia pr?ctica de nuestra asiduidad a la ense?anza de los ap?stoles y a la comuni?n fraterna; es fruto de nuestra oraci?n por la unidad de los cristianos.?

Oraci?n

Dios de justicia, tus dones son ilimitados. Te damos gracias por habernos dado lo necesario para que todos puedan alimentarse, vestirse y alojarse. Pres?rvanos del pecado de ego?smo que lleva a acumular, e inc?tanos a ser los instrumentos de tu amor, compartiendo lo que nos has dado con el fin de ser as? los testigos de tu generosidad y de tu justicia. Puesto que somos disc?pulos de Cristo, haznos actuar juntos all? donde existen necesidades: donde las familias son expulsadas, donde los necesitados sufren a manos de los poderosos, donde la pobreza y el desempleo destruyen vidas. Te lo pedimos en nombre de Jes?s, en la unidad del Esp?ritu Santo. Am?n.


Publicado por verdenaranja @ 17:55  | Ecumenismo
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