Viernes, 21 de enero de 2011

Textos b?blicos, meditaciones y oraciones para el d?a?quinto del Octavario por la Unidad de los Cristianos, publicados en folleto de la CEE recibido en la parroquia para su celebraci?n.

La fracci?n del pan en la esperanza

?xodo 16, 13b-21a: Este es el pan que el Se?or os da como alimento.
Salmo 116, 12-14.16-18: Alzar? la copa de la salvaci?n.
1 Corintios 11, 17-18.23-26: Haced esto en memoria m?a.
Juan 6, 53-58: Este es el pan que ha bajado del cielo.?

Comentario

Desde la primera Iglesia de Jerusal?n hasta ahora, la ?fracci?ndel pan? siempre ha sido un acto central para los cristianos. Para los de la Jerusal?n actual, el partir el pan es tradicionalmente s?mbolo de amistad, perd?n y compromiso frente a otros. Esta fracci?n del pan nos pone en el reto de buscar una unidad que pueda expresar algo de prof?tico en un mundo de divisiones.

Tambi?n ese mundo es, de distintas maneras, tarea de todos nosotros. En la fracci?n del pan, los cristianos son el mensaje prof?tico de esperanza destinado a toda la humanidad. Actualmente, nosotros rompemos tambi?n el pan ?con un coraz?n grande y generoso?; pero cada celebraci?n de la Eucarist?a nos recuerda tambi?n el hecho doloroso de nuestra desuni?n. En este quinto d?a de la Semana de oraci?n, los cristianos de Jerusal?n se re?nen en el Cen?culo, lugar de la ?ltima Cena. Y all?, sin celebrar la Eucarist?a, rompen el pan en la esperanza.

Sabemos de esta esperanza cuando Dios se une con nosotros a trav?s del desierto de nuestras propias insatisfacciones. El ?xodo nos informa de c?mo Dios responde a las murmuraciones del pueblo liberado: proporcion?ndole lo que necesitaba, ni ?m?s, ni menos. El man? del desierto es un don de Dios que nunca se puede guardar en reserva, ni comprender plenamente. Es, como lo celebra nuestro salmo, un momento que llama, simplemente, a la acci?n de gracias, ya que Dios ?desat? nuestras ataduras?.

San Pablo reconoce que romper el pan no significa solamente celebrar la Eucarist?a, sino ser un pueblo eucar?stico: llegar a ser el Cuerpo de Cristo en el mundo. En este contexto, esta breve lectura (1 Co 10-11) recuerda c?mo la comunidad cristiana debe esforzarse para vivir en una comuni?n en Cristo que determina una recta conducta, en un contexto mundial dif?cil y gui?ndose sobre la realidad de una vida en ?l. Vivimos ?en la memoria de ?l?.

Porque somos un pueblo de la fracci?n del pan, somos un pueblo de vida eterna, de vida en plenitud, como nos lo ense?a la lectura de San Juan. Nuestra celebraci?n de la Eucarist?a nos incita a reflexionar sobre la manera en la cual se expresa d?a a d?a la abundancia de este don de vida, estemos en la esperanza o en las dificultades. A pesar de los retos diarios que conocen los cristianos de Jerusal?n, dan prueba de que es posible alegrarse y esperar.?

Oraci?n

Dios de esperanza, te alabamos por el don que T? nos has hecho en la cena del Se?or donde, en el Esp?ritu Santo, encontramos a tu Hijo Jesucristo, el pan vivo bajado del cielo. Perdona nuestra infidelidad a este gran don, nuestra vida de clanes, nuestra complicidad con las desigualdades, nuestra complacencia en la separaci?n. Se?or, te rogamos que se acelere el d?a en que toda tu Iglesia se reunir? para la fracci?n del pan y, en la espera de este d?a, haz que aprendamos a?n m?s a ser un pueblo modelado por la Eucarist?a para el servicio del mundo. Te lo pedimos en el nombre de Jes?s. Am?n.


Publicado por verdenaranja @ 13:43  | Ecumenismo
 | Enviar