Lunes, 24 de enero de 2011

Textos b?blicos, meditaciones y oraciones para el d?a s?ptimo del Ocatavario por la Unidad de los Cristianos, publicados en folleto de la CEE para su celebraci?n yrecibido en la parroquia.

Vivir en la fe de la resurrecci?n

Isa?as 60, 1-3.18-22: Llamar?s a tu muralla ?Victoria? y a tus puertas ?Alabanza?.
Salmo 118, 1.5-7: No he de morir, vivir?.
Romanos 6, 3-11: Por el bautismo fuimos sepultados en Cristo? para que tambi?n nosotros emprendamos una vida nueva.
Mateo 28, 1-10: Jes?s les dijo: ?No teng?is miedo??.

Comentario

La asiduidad de los primeros cristianos a la ense?anza de los ap?stoles, a la comuni?n fraterna, a la fracci?n del pan y a las oraciones? fue sobre todo posible con el poder de vida de Jes?s resucitado.

Este poder contin?a actuando, como dan prueba los cristianos de la Jerusal?n actual. A pesar de las dificultades de la situaci?n donde se encuentran, y cualquiera que sea la posible semejanza con Getseman? y G?lgota, saben desde la fe que todo se renueva en la verdad de la resurrecci?n de Jes?s de entre los muertos.

La luz y la esperanza de la resurrecci?n transforman todo. Como anunci? Isa?as, la oscuridad se cambia en luz; todos los pueblos son iluminados. La fuerza de la resurrecci?n irradia desde Jerusal?n, lugar de la Pasi?n del Se?or, y atrae a todas las naciones hacia su claridad. Es una nueva vida, donde la violencia se descarta y donde se encuentra seguridad en la salvaci?n y la alabanza.

En el salmo, encontramos las palabras para celebrar la experiencia central del cristianismo: el paso de la muerte a la vida. Es la se?al permanente del amor inquebrantable de Dios. Este paso de los terrores de la muerte a la nueva vida es lo que define a todos los cristianos. Ya que, como nos ense?a San Pablo, por el bautismo hemos estado en el sepulcro con Cristo y hemos resucitado con ?l. Hemos muerto con Cristo, y vivimos para compartir su vida de resucitado. Podemos ver al mundo diferentemente, con compasi?n, paciencia, amor y esperanza, porque, en Cristo, las dificultades del momento nunca pueden ser la palabra final de la historia. A pesar de nuestras divisiones, nosotros, los cristianos, sabemos que el bautismo nos re?ne para permitirnos llevar la cruz en la luz de la resurrecci?n.

Seg?n el Evangelio, esta vida de resucitado no es un simple concepto o una idea alentadora; ella se arraiga en un acontecimiento vivo en el tiempo y en el espacio. Es el acontecimiento que nos relata la lectura del Evangelio de manera muy humana y expresiva. Desde Jerusal?n, el Se?or resucitado saluda a sus disc?pulos de todas las ?pocas, pidi?ndonos a todos seguirlo sin temor. Va delante de nosotros.?

Oraci?n

Dios, que proteges a la viuda, al hu?rfano y al extranjero en un mundo donde muchos conocen la desesperaci?n; T? has resucitado a tu Hijo Jes?s para llevar esperanza a la humanidad y renovaci?n a tierra. Sigue consolidando y unificando tu Iglesia en sus luchas contra las fuerzas de la muerte, en un mundo donde la violencia hacia la creaci?n y hacia la humanidad obscurecen la esperanza en la nueva vida que T? ofreces. Te lo pedimos en nombre de Cristo resucitado, en la fuerza de su Esp?ritu. Am?n.


Publicado por verdenaranja @ 15:54  | Ecumenismo
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