Lunes, 24 de enero de 2011

Art?culo publicado en folleto de la CEE para la celebraci?n del Octavario por la Unidad de los Cristinanos, recibido en la parroquia.

VIDA ECUM?NICA DE JERUSAL?N

Desde Jerusal?n Jes?s envi? a los ap?stoles para ser sus testigos ?hasta los confines de la tierra? (Hechos 1, 8). Durante su misi?n, entraron en contacto con un gran n?mero de lenguas y civilizaciones muy ricas y se pusieron a proclamar el Evangelio y a celebrar la Eucarist?a en todas estas lenguas. Por lo tanto, la vida cristiana y la liturgia adquirieron muchas formas y expresiones que se enriquecen y se complementan mutuamente.

Muy pronto, todas estas Iglesias y tradiciones cristianas quisieron conjuntamente estar presentes en la Iglesia local, en Jerusal?n, lugar de nacimiento de la Iglesia. Experimentaron la necesidad de tener una comunidad de oraci?n y de servicio sobre la tierra donde se hab?a desarrollado la historia de la salvaci?n y cerca de los lugares donde Jes?s hab?a vivido, ejercido su ministerio, sufrido su pasi?n y hab?a entrado as? en su misterio pascual de muerte y resurrecci?n. Por ello la Iglesia de Jerusal?n se convirti? en la imagen viva de la diversidad y de la riqueza de las m?ltiples tradiciones cristianas de Oriente y de Occidente. Todo visitante o peregrino que llega a Jerusal?n es invitado a descubrir estas tradiciones ricas y variadas.

Desgraciadamente, durante la historia y por distintas razones, esta bella diversidad tambi?n se convirti? en fuente de divisiones. Estas divisiones son a?n m?s dolorosas en Jerusal?n, puesto que es el lugar mismo donde Jes?s or? para que ?todos sean uno? (Jn 17, 21), donde ha muerto ?para conseguir la uni?n de todos los hijos de Dios que se hallaban dispersos? (Jn 11, 52), y donde tuvo lugar el primer Pentecost?s. Es importante, sin embargo, a?adir que ninguna de estas divisiones tienen a Jerusal?n como origen. Todas ellas han sido introducidas en Jerusal?n a trav?s de las Iglesias ya divididas. Por lo tanto, casi todas las Iglesias del mundo tienen su parte de responsabilidad en las divisiones de la Iglesia de Jerusal?n y tambi?n deben trabajar por su unidad con las Iglesias locales.

Hay actualmente en Jerusal?n trece Iglesias adjuntas de tradici?n episcopal: la Iglesia greco ortodoxa, la Iglesia latina (cat?lica), la Iglesia apost?lica armenia, la Iglesia siria ortodoxa, la Iglesia copta ortodoxa, la Iglesiaet?ope ortodoxa, la Iglesia greco melkita (cat?lica), la Iglesia maronita (cat?lica), la Iglesia siria cat?lica, la Iglesia armenia cat?lica, la Iglesia caldea (cat?lica), la Iglesia evang?lica episcopaliana y la Iglesia evang?lica luterana. Adem?s de las que acabamos de nombrar, un n?mero considerable de otras Iglesias o comunidades est?n presentes en Jerusal?n y en Tierra Santa: presbiterianos, reformados, bautistas, evang?licos, pentecostales, etc.

Los cristianos de Palestina e Israel en su conjunto son de 150.000 a 200.000 y representan entre 1% y un 2% de la poblaci?n total. La gran mayor?a de estos cristianos son palestinos de lengua ?rabe, pero en algunas Iglesias existen tambi?n grupos de fieles que hablan hebreo y que desean constituir una presencia y un testimonio cristianos en la sociedad israel?. Adem?s existen asambleas llamadas tambi?n mesi?nicas que representan aproximadamente de cuatro a cinco mil creyentes pero a los que no se tiene habitualmente en cuenta en el censo de los cristianos.

Para lo que son las recientes evoluciones de las relaciones ecum?nicas en Jerusal?n, la peregrinaci?n del papa Pablo VI a Tierra Santa, en enero de 1964, sigue representando una etapa decisiva. Sus encuentros en Jerusal?n con los patriarcas Aten?goras de Constantinopla y Benedicto de Jerusal?n, han se?alado el principio de un nuevo clima en las relaciones entre Iglesias. A partir de ese momento, las cosas han comenzado a evolucionar de una nueva manera.

La etapa importante que sigui? fue la primera intifada palestina, al final de los a?os 1980. En un clima de inseguridad, violencia, sufrimiento y muerte, los responsables de las Iglesias comenzaron a encontrarse para reflexionar conjuntamente sobre lo que pod?an y deb?an decir y hacer juntos. Decidieron publicar mensajes y declaraciones comunes y comenzaron a tomar juntos iniciativas para una paz justa y duradera.

Desde entonces, los responsables de las Iglesias de Jerusal?n publican cada a?o un mensaje com?n para Pascua y para Navidad, as? como declaraciones y comunicados en ocasiones particulares. Dos declaraciones merecen mencionarse especialmente. En noviembre de 1994, los responsables de las trece Iglesias firmaron un memorandum com?n sobre la importancia de Jerusal?n para los cristianos y sobre los derechos que resultan para las comunidades cristianas. Desde entonces, se re?nen casi todos los meses. Publicaron una declaraci?n actualizada sobre el mismo tema, en septiembre de 2006.

Hasta ahora, la entrada ecum?nica en el tercer milenio sobre el lugar de la Cueva en Bel?n, en diciembre de 1999, permanece siendo la expresi?n m?s significativa de este nuevo peregrinaje ecum?nico com?n. Los responsables y fieles de las trece Iglesias, reunidos con peregrinos venidos del mundo entero han pasado una tarde juntos, cantando, leyendo la Palabra de Dios y orando juntos.

En 2006, la creaci?n del Centro ecum?nico de Jerusal?n, en colaboraci?n con las Iglesias locales, el Consejo Ecum?nico de las Iglesias y el Consejo de las Iglesias del Oriente Medio, expres? tambi?n la colaboraci?n creciente entre las Iglesias locales, y la fuerza de los v?nculos que existen entre ellas y las Iglesias del resto del mundo. Este Centro es al mismo tiempo un precioso instrumento al servicio de este crecimiento ecum?nico.

El Programa de Acompa?amiento Ecum?nico de Palestina e Israel comenz? en 2002, en coordinaci?n con las Iglesias locales y el COE.

Implica voluntarios venidos de Iglesias del mundo entero con el fin de colaborar con los israel?es y los palestinos a reducir las consecuencias del conflicto, y acompa?arlos en los lugares de confrontaciones. Esta iniciativa constituye otra potente herramienta para reforzar los v?nculos de solidaridad, tanto en Tierra Santa como con las Iglesias a las que pertenecen los voluntarios.

Tambi?n existen otros grupos ecum?nicos informales en Jerusal?n. Uno de ellos, el C?rculo Ecum?nico de los Amigos, que se re?ne una vez al mes, coordina la celebraci?n anual de la Semana de oraci?n por la unidad cristiana en Jerusal?n desde hace cuarenta a?os, aproximadamente.

Cada a?o, esta celebraci?n constituye un notable acontecimiento en la vida de las Iglesias. El di?logo interreligioso en Jerusal?n, ciudad considerada como santa por los jud?os, los cristianos y los musulmanes, tiene tambi?n importantes repercusiones ecum?nicas gracias a los miembros de distintas Iglesias que trabajan juntos. En este di?logo, hacen colectivamente la experiencia de la necesidad de superar los desacuerdos y controversias del pasado y de encontrar una nueva lengua com?n para poder dar testimonio del mensaje evang?lico en una actitud de respeto mutuo.

Para los cristianos de base, de Palestina e Israel, el ecumenismo forma parte de cada d?a. Hacen constantemente la experiencia de que la solidaridad y la colaboraci?n son de una importancia vital para la presencia de su peque?a minor?a en medio de la mayor?a de los creyentes de las dos otras religiones monote?stas. Las escuelas, instituciones y movimientos cristianos trabajan juntos, de una y otra parte, para proponer un servicio y un testimonio comunes. Se aceptan ahora generalmente los matrimonios entre miembros de Iglesias diferentes y casi se encuentra en todas las familias. Por lo tanto, las Iglesias comparten las alegr?as y dolores, unos y otros, en medio de una situaci?n de conflicto e inestabilidad que afecta tambi?n a sus hermanos y hermanas musulmanes cuya cultura, lengua e historia comparten, y con quienes deben construir un mejor futuro com?n. Est?n dispuestas a colaborar con los musulmanes y los jud?os creyentes para preparar las v?as del di?logo y de una soluci?n justa y duradera a un conflicto que se ha utilizado a menudo demasiado y se ha abusado, adem?s, de la religi?n. En vez de participar en el conflicto, la verdadera religi?n debe contribuir a solucionarlo.

Lo que es significativo tambi?n es que la Iglesia de Jerusal?n sigue viviendo en un clima pol?tico similar en muchos aspectos a aquel que conoci? la primera comunidad cristiana. Los cristianos palestinos se convirtieron en una peque?a minor?a enfrentada a los serios retos que amenazan de muchas maneras su futuro, mientras que aspiran a la libertad, a la dignidad humana, a la justicia, la paz y la seguridad.

En medio de todo eso, los cristianos de las Iglesias de Jerusal?n piden a sus hermanos y hermanas del resto del mundo, en esta Semana de oraci?n por la unidad de los cristianos, orar con ellos y para ellos para que lleguen a lo que aspiran en materia de libertad y dignidad, y que finalicen todas las formas de opresi?n humana. La Iglesia eleva su oraci?n a Dios, anticipando y esperando para s? misma y para el mundo que todos estemos unidos en una misma fe, un mismo testimonio y un mismo amor.

2 Este texto sobre las Iglesias de Jerusal?n y la situaci?n ecum?nica de esa ciudad se publica bajo la responsabilidad del grupo preparatorio.


Publicado por verdenaranja @ 16:14  | Ecumenismo
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