Mi?rcoles, 27 de abril de 2011

MADRID, martes 29 de marzo de 2011 (ZENIT.org)

El perd?n devaluado

Por monse?or Juan del R?o Mart?n*

El eclipse de Dios en la sociedad contempor?nea ha tra?do, entre otras consecuencias, que el perd?n humano se ha ?descafeinado?, se ha reducido a mera disculpa protocolar?a, a venganza camuflada con el tan conocido: ?yo perdono pero no olvido? y con los ?perdones hist?ricos? para evaluar hechos del pasado con mentalidad de hoy. Este tipo de perd?n ni reconcilia, ni salva, ni es sanador porque le falta la fe en Dios que es clave para perdonar a ?fondo perdido?.

De esta secularizaci?n del perd?n no se ha librado algunos sectores del catolicismo donde se ha olvidado el sentido del pecado y el significado de la misericordia eterna. En este tiempo de Cuaresma abundan las lecturas b?blicas que nos hablan de c?mo es el perd?n divino y de c?mo debemos perdonar a nuestros semejantes. La recuperaci?n de la centralidad de Dios en la vida cristiana, trae consigo la vuelta a lo genuinamente evang?lico que es el amor a nuestros enemigos (cf. Mt 5,38), frente a la ley judaica del tali?n y la justa venganza que predica otros credos.

Jesucristo nos revela a un Dios de misericordia ?lento a la c?lera y rico en piedad?. Un ejemplo de ello lo encontramos en el evangelista Lucas que ha escogido tres par?bolas que tienen una estrecha relaci?n entre s?: la oveja perdida, la moneda extraviada, el hijo pr?digo (Lc 15). Todos han perdido algo. Es el mismo Dios, bajo la figura de un Buen Pastor o de un Padre, qui?n sale a buscar al descarriado. La alegr?a es grande en el encuentro entre lo que estaba perdido y Aquel que lo hall?. Estamos ante el misterio del perd?n divino que por muy numerosos que fueran nuestros pecados mayor es su misericordia, porque ?nicamente ?l: olvida y limpia el pasado del pecador, se alegra con el que ha vuelto al ?aprisco? y llena con su gracia el futuro del arrepentido. ?D?nde hallar este tesoro de salvaci?n? En la celebraci?n frecuente del Sacramento de la Penitencia donde sentimos ?la mano del Buen Pastor? que nos saca de nuestras miserias y nos conduce a la ?casa del Padre? para vestirnos con la t?nica de su gracia y hacernos dignos de la fiesta del banquete eucar?stico.

La humildad de coraz?n nos posibilita a experimentar el perd?n de Dios. Cuando este se conoce, la reconciliaci?n con nuestros semejantes tiene otras claves distintas que no son las del mundo basadas en el consenso de intereses o estrategias del momento. Los cristianos en el perd?n humano tenemos como ?nico modelo a imitar a Jesucristo que muri? amando a sus enemigos hasta el extremo de exclamar: ?Padre, perd?nalos, porque no saben lo que hacen? (Lc 23,34). Desde ese acontecimiento de Muerte y Resurrecci?n, todo ser humano es m?s grande que su culpa y el amor en la dimensi?n de la cruz sobrepasa toda justicia, vence al odio y edifica la paz entre los hombres.??

Monse?or Juan del R?o Mart?n es el arzobispo castrense de Espa?a


Publicado por verdenaranja @ 22:42  | Hablan los obispos
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