Jueves, 28 de abril de 2011

?Para que los misioneros, con la proclamaci?n del Evangelio y el testimonio de vida sepan llevar a Cristo a cuantos todav?a no lo conocen? - Comentario de la Intenci?n Misionera de abril de 2011

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) ? En la homil?a que el Santo Padre Benedicto XVI pronunci? el pasado 9 de marzo, mi?rcoles de Ceniza, se?alaba la necesidad de que los cristianos seamos un mensaje viviente, a trav?s de nuestro testimonio evang?lico. Muchos hombres hoy no tienen otro contacto con el Evangelio, sino el que les llega a trav?s de la vida y la palabra de los seguidores de Cristo. Por eso S. Pablo escrib?a de los cristianos que son una carta de Cristo, escrita con el Esp?ritu de Dios vivo (cfr 2 Cor 3, 3).


Hace a?os pod?a hablarse de un buen n?mero de pa?ses que estaban marcados por la fe en Cristo, y se entend?a la misi?n dirigida especialmente a los pa?ses donde no hab?a llegado el mensaje del Evangelio. Hoy es m?s com?n cada d?a encontrar personas en la sociedad occidental que no han o?do hablar de Cristo. Por eso se impone una renovada conciencia de la dimensi?n misionera de toda la Iglesia, de todo bautizado. Esta actividad misionera debe realizarse no s?lo con la palabra, sino tambi?n con el testimonio. En este sentido, Juan Pablo II afirmaba: ?El hombre contempor?neo cree m?s a los testigos que a los maestros; cree m?s en la experiencia que en la doctrina, en la vida y los hechos que en las teor?as. El testimonio de vida cristiana es la primera e insustituible forma de la misi?n: Cristo, de cuya misi?n somos continuadores, es el ?Testigo? por excelencia (Ap 1,5); (Ap 3,14 y el modelo del testimonio cristiano El Esp?ritu Santo acompa?a el camino de la Iglesia y la asocia al testi monio que ?l da de Cristo (Jn 15,26). La primera forma de testimonio es la vida misma del misionero, la de la familia cristiana y de la comunidad eclesial, que hace visible un nuevo modo de comportarse. El misionero que, aun con todos los l?mites y defectos humanos, vive con sencillez seg?n el modelo de Cristo, es un signo de Dios y de las realidades trascendentales. Pero todos en la Iglesia, esforz?ndose por imitar al divino Maestro, pueden y deben dar este testimonio, que en muchos casos es el ?nico modo posible de ser misioneros? (Redemptoris Missio 42).


Se trata en definitiva de que los anunciadores de Cristo estemos convencidos de su Evangelio y nos esforcemos por vivirlo. ?No todo el me que dice: Se?or, Se?or, entrar? en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que est? en los Cielos? (Mt 7, 21). No bastan las palabras, es necesaria la vida, es necesario el testimonio.


La historia muestra que donde hay testigos verdaderos se suscita la fe. Testimonios como el de la Beata Teresa de Calcuta o Juan Pablo II, han suscitado una corriente de frescura evang?lica por donde han pasado. Pero no se puede testimoniar a Cristo, si no estamos verdaderamente unidos a ?l. ?Como el sarmiento no puede dar fruto por s? mismo si no est? unido a la vid, as? tampoco vosotros si no permanec?is en M? (Jn 15,4).


La pr?xima beatificaci?n de Juan Pablo II ser? tambi?n una manera de poner ante los ojos de toda la Iglesia el modelo de un hombre verdaderamente entregado a Cristo, que supo hacer de la Eucarist?a el centro de su vida, que vivi?, especialmente los ?ltimos a?os, abrazado amorosamente a la cruz de su Se?or.


En la homil?a de su funeral, el entonces Cardenal Ratzinger recordaba: ?"Levantaos, vamos", es el t?tulo de su pen?ltimo libro. "Levantaos, vamos". Con esas palabras nos ha despertado de una fe cansada, del sue?o de los disc?pulos de ayer y hoy. "Levantaos, vamos", nos dice hoy tambi?n a nosotros. El Santo Padre fue adem?s sacerdote hasta el final porque ofreci? su vida a Dios por sus ovejas y por la entera familia humana, en una entrega cotidiana al servicio de la Iglesia y sobre todo en las duras pruebas de los ?ltimos meses. As? se ha convertido en una sola cosa con Cristo, el buen pastor que ama sus ovejas? (Card. J.Ratzinger, Homil?a del 8 de abril del 2005). Su testimonio ha suscitado la fe en muchos. ?Que seamos misioneros como ?l! (Agencia Fides 30/03/2011)


Publicado por verdenaranja @ 22:59  | Misiones
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