S?bado, 30 de abril de 2011

Carta de monse?or Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas para el tercer ?domingo de Cuaresma (20 de marzo de 2011). (AICA)

SOBRE LA HUMILDAD Y EL SERVICIO (III)????????

A la luz de la reflexi?n del Papa Benedicto XVI, que le?amos el domingo pasado, podemos decir, que la virtud de la humildad queda excluida en la visi?n del hombre, que niega la existencia de Dios y la condici?n de creaturidad del hombre. Esto es lo que percibimos como propuesta cultural cuando se idolatriza el tener, el poder o el sexo, sin Dios, o bien reemplaz?ndolo. Por eso la humildad como contraria a la soberbia es una virtud mucho m?s profunda que la sola modestia.

A?n tenemos que se?alar que la experiencia discipular de la humildad, se corresponde necesariamente a una experiencia personal y comunitaria del amor misericordioso de Dios en nuestra vida, y en nuestras comunidades. Solo cuando nos sabemos amados ?gratuitamente? por Dios comprendemos nuestra vida, capacidades y bienes como ?Don?. Esta experiencia de amor y humildad nos permiten ser puentes del amor de Dios, y amar misericordiosamente a todos, especialmente a los mas pobres y excluidos, y comprender m?s profundamente el significado de la palabra ?servir? para los cristianos.?

3. La Humildad en las Comunidades y la Sociedad:

En estos a?os en que celebramos el bicentenario de nuestra Patria los obispos argentinos hemos emitido un documento denominado: ?Hacia un Bicentenario en Justicia y Solidaridad (2010-2016)?. En dicho documento hemos planteado entre otras cosas la necesidad de reflexionar y ofrecer a nuestra Patria durante estos a?os mejores liderazgos. Sin dudas la virtud de ?la humildad? tiene un rol fundamental para que el poder que se ejerce en cualquier rol social se ejerza como servicio al bien com?n. En dicho texto se?alamos: ?En un cambio de ?poca, caracterizada por la carencia de nuevos estilos de liderazgo, tanto sociales como pol?ticos, religiosos y culturales, es bueno tener presente esta concepci?n del poder como servicio. Como Iglesia, este d?ficit nos cuestiona. En un continente de bautizados, advertimos la notable ausencia, en el ?mbito pol?tico, comunicacional y universitario, de voces e iniciativas de lideres cat?licos, con fuerte personalidad y abnegada vocaci?n, que sean coherentes con sus convicciones ?ticas y religiosas?.

?Por eso es fundamental generar y alentar un estilo de liderazgo centrado en el servicio al pr?jimo y al bien com?n. Todo l?der, para llegar a ser un verdadero dirigente ha de ser ante todo un testigo. El testimonio personal, como expresi?n de coherencia y ejemplaridad hace al crecimiento de una comunidad?No habr? cambios profundos si no renace en todos los ambientes y sectores, una intensa m?stica del servicio, que ayude a despertar nuevas vocaciones de compromiso social y pol?tico?? (21-22).

Debemos se?alar con dolor que aquellos que tienen cuotas de poder en distintos lugares de la sociedad, corren el riesgo de caer en la soberbia, que lleva necesariamente a generar rupturas con la realidad, y a perder la posibilidad que dicho poder sirva para el bien com?n, a todos, y sobre todo a los que padecen tant?simas formas de exclusi?n que se dan en nuestros d?as.

Cuanto mayor es la cuota de poder que un dirigente, o bien, cualquier ciudadano tiene, con mayor raz?n deben plantearse la necesidad del ejercicio de la virtud de la humildad, y comprender que todo ?poder? es un ?don de Dios?, no para usarlo tanto en beneficio propio o de sus intereses particulares, sino en beneficio y servicio de los dem?s.

Muchas de las situaciones que se dan en nuestros ambientes sociales y pol?ticos, marcados por formas de lucha de poder est?riles y da?inas para el bien de la gente, provocando fragmentaci?n, falta de di?logo real y expresiones de violencia y corrupci?n, se dan por un poder que se tiene o que se busca, solo alimentado por la soberbia, y con un olvido lamentable de la humildad, y de entender el poder como un ?don? de Dios, y como un servicio al bien com?n.

Un saludo cercano y hasta el pr?ximo domingo.?

Mons. Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas?


Publicado por verdenaranja @ 23:16  | Hablan los obispos
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