S?bado, 30 de abril de 2011

Homil?a de monse?or Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s en la misa de ordenaci?n diaconal de Adri?n Marzilli (Catedral Nuestra Se?ora de la Asunci?n, 26 de marzo de 2011). (AICA)

ORDENACI?N DIACONAL ADRIAN MARZILLI ?????

Querido Pueblo de Dios:

Hoy es un d?a muy especial para todos nosotros pues este hermano nuestro va a ser ordenado? Di?cono, en atenci?n al ministerio presbiteral.

Todos tenemos que renovar en nuestro interior lo que es el accionar, el actuar y el obrar de Dios, para con cada uno de nosotros. Siempre al iniciativa la tiene El, Dios es el que llama, uno es el que escucha y tambi?n el que responde. Y esa llamada de Dios, en cada uno de nosotros, es constante y exige de nuestra parte una repuesta permanente donde nosotros tenemos que escuchar con atenci?n al Se?or.

Todos estamos llamados, por el bautismo, a pertenecer al Pueblo Santo de Dios, pero a algunos hermanos Dios los llama especialmente para una misi?n concreta y particular. El ministerio diaconal es un servicio, donde uno tiene que seguir m?s de cerca de Cristo; dejar de lado las particularidades para poder cumplir con la misi?n que el Se?or le encomienda.

Cuando uno es consagrado, cuando uno es enviado, ya uno no se pertenece. ?Pertenece al Se?or!, y pertenece a la Iglesia y es ella la que nos va indicando los caminos certeros para poder cumplir con la voluntad de Dios. Por lo tanto, el di?cono, querido Adri?n, recuerda que ya no te perteneces y que debes pertenecer al Se?or, a la Iglesia, al obispo, al presbiterio en el cual hoy te incardinas y te insertas en esta querida di?cesis de Avellaneda-Lan?s.

El di?cono es enviado para servir la Palabra de Dios, para servir al altar y para tener caridad con los m?s pobres, los d?biles, los sufrientes y los enfermos. Pero todo esto requiere una respuesta personal tuya.

A trav?s de esta consagraci?n, ordenaci?n ministerial, diaconal, la Iglesia te dice que tienes que rezar por el Pueblo Santo de Dios que se te encomienda. El rezo de la Liturgia de las Horas, especialmente de Laudes y de V?speras, que a veces se nos hace dif?cil a nosotros por las actividades que tenemos en nuestra vida. Ciertamente, no dejes de rezar porque es la oraci?n la que sostiene y da sentido a tu ministerio diaconal.

Uno puede hacer muchas cosas, tendr?s que hacer otras muchas tantas, pero tienes que discernir, evaluar y tomar de modo resolutivo aquello que es esencial, fundamental. Se te recomienda que reces, por lo tanto reza. Haz lo que se te pide, y no se te pide m?s pero tampoco se te pide menos.

En segundo lugar: tienes que trabajar en comuni?n fundamentalmente para ayudar a los presb?teros y al obispo para que nosotros nos podamos dedicar a la oraci?n y a la Palabra de Dios. Tienes que administrar lo que la Iglesia te encomienda. ?l te elije, t? le respondes y vas donde ?l te env?a; por medio de la Iglesia y por medio de este obispo, que hoy te consagra y te est? hablando. Esto es p?blico y personal.

Para nosotros, los consagrados en la Iglesia, no hay cosas privadas, no tenemos cosas privadas, no las podemos tener. Uno se consagra para el Se?or y se consagra para la Iglesia y enclava la vocaci?n en ese doble servicio a Dios primero y a la gente, nuestros hermanos, en segundo orden pero con la misma importancia.

Hoy el Se?or te pide amar m?s; y te pide tambi?n el celibato diaconal en preparaci?n al celibato por el Reino de los Cielos en el ministerio sacerdotal. Por eso es p?blico y es personal, y tienes que cuidarlo celosamente porque esa fidelidad es muestra de tu amor a la Iglesia y as? haces m?s cre?ble a la Iglesia en el mundo.

Tu santidad personal, tu entrega personal y tu vida personal deben ser sostenidas p?blicamente. Y es sostenida p?blicamente porque est? sostenido por un testimonio personal.? Se generoso porque lo que Dios pide, Dios lo da y si Dios lo pide es porque ?l realmente lo da.

Querido hijo, ?en serio entr?gate al Se?or y no reclames despu?s!; ?en serio date a la Iglesia, y no reclames despu?s! Eres un servidor y no est?s para ser servido. ?Sirve al Se?or en tus hermanos! ?S?rvelo con amor! ?S?rvelo con entusiasmo! ?S?rvelo con fidelidad! ?S?rvelo hasta que te duela y hasta que te canses! ?Qu? hermoso es tener una vida viviendo en el Se?or para nuestros hermanos!

Nosotros rezaremos por ti; la Iglesia espera de ti y que el Se?or te de la gracia por medio de la Sant?sima Virgen Mar?a, para que Ella te ense?e d?cilmente a ir descubriendo, paso a paso en tu vida, la voluntad de Dios en la Iglesia, en esta Iglesia particular, con este presbiterio y con el Obispo que tengas.

Querido hijo, no tengas miedo; si el Se?or te llam? y t? eres generoso, no te va a faltar la gracia para que vivas haciendo la voluntad de Dios. Si el Se?or llama es para dar mayor amor; y si el Se?or llama es para vivir con alegr?a. Entrega amor y alegr?a a Dios y a tus hermanos.

Que as? sea.?

Mons. Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s?


Publicado por verdenaranja @ 23:20  | Homil?as
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