S?bado, 30 de abril de 2011

ZENIT? nos ofrece el discurso que el Papa Benedicto XVI ha dirigido a los fieles, continuando el ciclo de catequesis sobre los Doctores de la Iglesia, en la audiencia general celebrada en la ma?ana del 30 de Marzo de 2011 en la Plaza San Pedro.

Queridos hermanos y hermanas,

hoy quisiera presentaros la figura de un santo Doctor de la Iglesia al que debemos mucho, ya que fue un insigne te?logo moralista y un maestro de vida espiritual para todos, sobre todo para la gente humilde. Es el autor de la letra y de la m?sica de uno de los villancicos navide?os m?s famosos de Italia: Tu scendi dalle stelle, adem?s de otras muchas cosas.

Perteneciente a una familia napolitana noble y rica, Alfonso Mar?a de Ligorio naci? en 1696. Dotado de grandes cualidades intelectuales, con tan solo 16 a?os se gradu? en derecho civil y can?nico. Era el abogado m?s brillante del foro de N?poles: durante ocho a?os gan? todas las causas que defendi?. Sin embargo, su alma ten?a sed de Dios y estaba deseosa de la perfecci?n, as? el Se?or le hizo comprender que era otra la vocaci?n a la que lo llamaba. De hecho, en 1723, indignado por la corrupci?n y la injusticia que viciaban el ambiente que lo rodeaba, abandon? su profesi?n -y con ella la riqueza y el ?xito- y decide convertirse en sacerdote, a pesar de la oposici?n paterna. Tuvo maestros excelentes que lo introdujeron en el estudio de las Sagradas Escrituras, de la Historia de la Iglesia y de la m?stica. Adquiri? una amplia cultura teol?gica, que comenz? a dar fruto cuando, algunos a?os despu?s, comienza su labor de escritor. Fue ordenado sacerdote en 1726 y se entreg?, para el ejercicio de su ministerio, a la Congregaci?n diocesana de las Misiones Apost?licas. Alfonso inici? la evangelizaci?n y la catequesis entre los estratos m?s bajos de la sociedad napolitana, a la que gustaba predicar, y a la que instru?a en las verdades fundamentales de la fe. No pocas de estas personas, pobres y modestas, a las que se dirigi?, a menudo se dedicaban a los vicios y realizaban acciones criminales. Con paciencia les ense?aba a rezar, anim?ndolas a mejorar su modo de vivir. Alfonso obtuvo resultados excelentes: en el barrio m?s miserable de la ciudad se multiplicaban los grupos de personas que, al caer la tarde, se reun?an en las casas privadas y en los talleres, para rezar y meditar la Palabra de Dios, bajo la gu?a de un catequista formado por Alfonso y por otros sacerdotes, que visitaban regularmente a estos grupos de fieles. Cuando, por deseo expreso del arzobispo de N?poles, estas reuniones comenzaron a celebrarse en las capillas de la ciudad, estas tomaron el nombre de ?capillas nocturnas?. Esto fue una verdadera y propia fuente de educaci?n moral, de saneamiento social, de ayuda rec?proca entre los pobres: esto puso fin a robos, duelos, prostituci?n hasta casi desaparecer.

Aunque si el contexto social y religioso de la ?poca de san Alfonso era muy distinto del nuestro, las

?capillas nocturnas? son un modelo de acci?n misionera en el que nos podemos inspirar tambi?n hoy para ?una nueva evangelizaci?n?, particularmente de los m?s pobres, y para construir una convivencia humana m?s justa, fraterna y solidaria. A los sacerdotes se les ha confiado un deber de ministerio espiritual, mientras que los laicos bien formados pueden ser eficaces animadores cristianos, aut?ntica levadura evang?lica en el seno de la sociedad.

Despu?s de haber pensado irse para evangelizar a los pueblos paganos, Alfonso, a la edad de 35 a?os, entr? en contacto con los agricultores y pastores de las regiones interiores del Reino de N?poles, y estupefacto por su ignorancia religiosa y el estado de abandono en el que estaban, decidi? dejar la capital y dedicarse a estas personas, que eran pobres espiritual y materialmente. En 1732 fund? la Congregaci?n religiosa del Sant?simo Redentor, que puso bajo la tutela del obispo Tommaso Falcoia, y de la que se convirti? en el superior. Estos religiosos, dirigidos por Alfonso, fueron aut?nticos misioneros itinerantes, que llegaron incluso a los pueblos m?s remotos, exhortando a la conversi?n y a la perseverancia en la vida cristiana sobre todo por medio de la oraci?n. Todav?a hoy, los redentoristas, esparcidos por tantos pa?ses del mundo, con nuevas formas de apostolado, contin?an esta misi?n de evangelizaci?n. Pienso en ellos con reconocimiento, exhort?ndoles a ser siempre fieles al ejemplo de su Santo Fundador.

Estimado por su bondad y por su celo pastoral, en 1762 Alfonso fue nombrado obispo de Sant'Agata dei Goti, ministerio que, dej? en 1775 por causa de las enfermedades que sufr?a, por concesi?n del Papa P?o VI. El mismo Pont?fice, en 1787, exclam?, al recibir la noticia de su muerte, que se produjo con mucho sufrimiento, exclam?: ??Era un santo!?. Y no se equivocaba: Alfonso fue canonizado en 1839, y en 1871 es declarado Doctor de la Iglesia. Este t?tulo se le concede por muchas razones. Antes que nada, porque propuso una rica ense?anza de teolog?a moral, que expresa adecuadamente la doctrina cat?lica hasta el punto de ser proclamado por el Papa P?o XII como ?Patr?n de todos los confesores y moralistas?. En su ?poca, se difundi? una interpretaci?n muy rigurosa de la vida moral, quiz?s por la mentalidad jansenista, que antes que alimentar la confianza y esperanza en la misericordia de Dios, fomentaba el miedo y presentaba un rostro de Dios adusto y severo, muy lejano al revelado por Jes?s. San Alfonso, sobre todo en su obra principal titulada Teolog?a Moral, propone una s?ntesis equilibrada y convincente entre las exigencias de la ley de Dios, esculpida en nuestros corazones, revelada plenamente por Cristo y interpretada con autoridad por la Iglesia, y los dinamismos de la conciencia y de la libertad del hombre, que en la adhesi?n a la verdad y al bien, permiten la maduraci?n y la realizaci?n de la persona. A los pastores de almas y a los confesores, Alfonso recomendaba ser fieles a la doctrina moral cat?lica, asumiendo al mismo tiempo, una actitud caritativa, comprensiva, dulce para que los penitentes se sintiesen acompa?ados, sostenidos, animados en su camino de fe y de vida cristiana. San Alfonso no se cansaba nunca de repetir que los sacerdotes son un signo visible de la infinita misericordia de Dios, que perdona e ilumina la mente y el coraz?n del pecador para que se convierta y cambie de vida. En nuestra ?poca, en la que son claros los signos de p?rdida de la conciencia moral y -es necesario reconocerlo- de una cierta falta de estima hacia el Sacramento de la Confesi?n, la ense?anza de san Alfonso es todav?a de gran actualidad.

Junto a las obras de teolog?a, san Alfonso compuso muchos otros escritos, destinados a la formaci?n religiosa del pueblo. Es estilo es simple y agradable. Le?das y traducidas en numerosas lenguas, las obras de san Alfonso han contribuido a plasmarla espiritualidad popular de los ?ltimos dos siglos. Algunas de estas son textos que aportan grandes beneficios todav?a hoy, como M?ximas Eternas, Las Glorias de Mar?a, Pr?ctica de amor a Jesucristo, obra -esta ?ltima- que representa la s?ntesis de su pensamiento y de su obra maestra. Insiste mucho en la necesidad de la oraci?n, que permite abrirse a la Gracia divina para cumplir cotidianamente la voluntad de Dios y conseguir la propia santificaci?n. Con respecto a la oraci?n escribe: ?Dios no niega a nadie la gracia de la oraci?n, con la que se obtiene la ayuda para vencer toda concupiscencia y toda tentaci?n. Y digo, replico y replicar? siempre, durante toda mi vida, que toda nuestra salvaci?n est? en el rezar?. De aqu? su famoso axioma: ?Quien reza se salva? ?Del gran Medio de la Oraci?n y op?sculos afines?. Obras Asc?ticas II, Roma 1962, p. 171). Me viene a la mente, a este prop?sito, la exhortaci?n de mi predecesor, el Venerable Siervo de Dios Juan Pablo II: ?nuestras comunidades cristianas tienen que llegar a ser aut?nticas 'escuelas de oraci?n'?... ?Hace falta, pues, que la educaci?n en la oraci?n se convierta de alguna manera en un punto determinante de toda programaci?n pastoral? (Carta Apost?lica Novo Millenio ineunte, 33 y 34).

Entre las formas de oraci?n aconsejadas fervientemente por san Alfonso, destaca la visita al Sant?simo Sacramento o, como dir?amos hoy, la adoraci?n, breve o prolongada, personal o comunitaria, ante la Eucarist?a. ?Ciertamente -escribe Alfonso- entre todas las devociones esta de adorar a Jes?s sacramentado es justo despu?s de los sacramentos, la m?s querida por Dios y la m?s ?til para nosotros... ?Oh, qu? bella delicia estar delante de una altar con fe.. presentando nuestras necesidades, como hace un amigo a otro con el que se tiene total confianza!? (?Visitas al Sant?simo Sacramento, a Mar?a Sant?sima y a San Jos? correspondientes a cada d?a del mes?. Introducci?n). La espiritualidad alfonsiana es, de hecho, eminentemente cristol?gica, centrada en Cristo y en su Evangelio. La meditaci?n del misterio de la Encarnaci?n y de la Pasi?n del Se?or son frecuentemente objeto de su predicaci?n. En estos eventos, la Redenci?n es ofrecida a todos los hombres ?copiosamente?. Y justo porque es cristol?gica, la piedad alfonsiana es tambi?n exquisitamente mariana. Muy devoto de Mar?a, Alfonso ilustra su papel en la historia de la salvaci?n: socia de la Redenci?n y mediadora de gracia, Madre, Abogada y Reina. Adem?s, san Alfonso afirma que la devoci?n a Mar?a nos confortar? en el momento de nuestra muerte. Estaba convencido que la meditaci?n sobre nuestro destino eterno, sobre nuestra llamada a participar para siempre en la beatitud de Dios, as? como la posibilidad tr?gica de la condenaci?n, contribuye a vivir con serenidad y compromiso, y a afrontar la realidad de la muerte conservando siempre la confianza en la bondad de Dios.

San Alfonso Mar?a de Ligorio es un ejemplo de pastor celoso, que ha conquistado las almas predicando el Evangelio y administrando los Sacramentos, combinado con un modo de hacer basado en una bondad humilde y suave, que nac?a de la intensa relaci?n con Dios, que es la Bondad infinita. Tuvo una visi?n realista y optimista de los recursos del bien que el Se?or da a cada hombre y dio importancia a los afectos y a los sentimientos del coraz?n, adem?s de la mente, para poder amar a Dios y al pr?jimo.

En conclusi?n, quisiera recordar que nuestro santo, an?logamente a San Francisco de Sales -del que habl? hace alguna semana- insiste en decir que la santidad es accesible a todos los cristianos: ?El religioso por religioso, el seglar por seglar, el sacerdote por sacerdote, el casado por casado, el comerciante por comerciante, el soldado por soldado, y as? hablando en todos los estados?(Pr?ctica de amor a Jesucristo. Obras asc?ticas I, Roma 1933, p. 79). Agradezcamos al Se?or que, con su Providencia, suscita santos y doctores en lugares y tiempos diversos, que hablan el mismo lenguaje para invitarnos a crecer en la fe y a vivir con amor y con alegr?a nuestro ser cristianos en las sencillas acciones de cada d?a, para caminar en el camino de la santidad, en el camino hacia Dios y hacia la verdadera alegr?a. Gracias.

[Traducci?n del original italiano por Carmen ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 23:25  | Habla el Papa
 | Enviar

Homil?a de monse?or Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s en la misa de ordenaci?n diaconal de Adri?n Marzilli (Catedral Nuestra Se?ora de la Asunci?n, 26 de marzo de 2011). (AICA)

ORDENACI?N DIACONAL ADRIAN MARZILLI ?????

Querido Pueblo de Dios:

Hoy es un d?a muy especial para todos nosotros pues este hermano nuestro va a ser ordenado? Di?cono, en atenci?n al ministerio presbiteral.

Todos tenemos que renovar en nuestro interior lo que es el accionar, el actuar y el obrar de Dios, para con cada uno de nosotros. Siempre al iniciativa la tiene El, Dios es el que llama, uno es el que escucha y tambi?n el que responde. Y esa llamada de Dios, en cada uno de nosotros, es constante y exige de nuestra parte una repuesta permanente donde nosotros tenemos que escuchar con atenci?n al Se?or.

Todos estamos llamados, por el bautismo, a pertenecer al Pueblo Santo de Dios, pero a algunos hermanos Dios los llama especialmente para una misi?n concreta y particular. El ministerio diaconal es un servicio, donde uno tiene que seguir m?s de cerca de Cristo; dejar de lado las particularidades para poder cumplir con la misi?n que el Se?or le encomienda.

Cuando uno es consagrado, cuando uno es enviado, ya uno no se pertenece. ?Pertenece al Se?or!, y pertenece a la Iglesia y es ella la que nos va indicando los caminos certeros para poder cumplir con la voluntad de Dios. Por lo tanto, el di?cono, querido Adri?n, recuerda que ya no te perteneces y que debes pertenecer al Se?or, a la Iglesia, al obispo, al presbiterio en el cual hoy te incardinas y te insertas en esta querida di?cesis de Avellaneda-Lan?s.

El di?cono es enviado para servir la Palabra de Dios, para servir al altar y para tener caridad con los m?s pobres, los d?biles, los sufrientes y los enfermos. Pero todo esto requiere una respuesta personal tuya.

A trav?s de esta consagraci?n, ordenaci?n ministerial, diaconal, la Iglesia te dice que tienes que rezar por el Pueblo Santo de Dios que se te encomienda. El rezo de la Liturgia de las Horas, especialmente de Laudes y de V?speras, que a veces se nos hace dif?cil a nosotros por las actividades que tenemos en nuestra vida. Ciertamente, no dejes de rezar porque es la oraci?n la que sostiene y da sentido a tu ministerio diaconal.

Uno puede hacer muchas cosas, tendr?s que hacer otras muchas tantas, pero tienes que discernir, evaluar y tomar de modo resolutivo aquello que es esencial, fundamental. Se te recomienda que reces, por lo tanto reza. Haz lo que se te pide, y no se te pide m?s pero tampoco se te pide menos.

En segundo lugar: tienes que trabajar en comuni?n fundamentalmente para ayudar a los presb?teros y al obispo para que nosotros nos podamos dedicar a la oraci?n y a la Palabra de Dios. Tienes que administrar lo que la Iglesia te encomienda. ?l te elije, t? le respondes y vas donde ?l te env?a; por medio de la Iglesia y por medio de este obispo, que hoy te consagra y te est? hablando. Esto es p?blico y personal.

Para nosotros, los consagrados en la Iglesia, no hay cosas privadas, no tenemos cosas privadas, no las podemos tener. Uno se consagra para el Se?or y se consagra para la Iglesia y enclava la vocaci?n en ese doble servicio a Dios primero y a la gente, nuestros hermanos, en segundo orden pero con la misma importancia.

Hoy el Se?or te pide amar m?s; y te pide tambi?n el celibato diaconal en preparaci?n al celibato por el Reino de los Cielos en el ministerio sacerdotal. Por eso es p?blico y es personal, y tienes que cuidarlo celosamente porque esa fidelidad es muestra de tu amor a la Iglesia y as? haces m?s cre?ble a la Iglesia en el mundo.

Tu santidad personal, tu entrega personal y tu vida personal deben ser sostenidas p?blicamente. Y es sostenida p?blicamente porque est? sostenido por un testimonio personal.? Se generoso porque lo que Dios pide, Dios lo da y si Dios lo pide es porque ?l realmente lo da.

Querido hijo, ?en serio entr?gate al Se?or y no reclames despu?s!; ?en serio date a la Iglesia, y no reclames despu?s! Eres un servidor y no est?s para ser servido. ?Sirve al Se?or en tus hermanos! ?S?rvelo con amor! ?S?rvelo con entusiasmo! ?S?rvelo con fidelidad! ?S?rvelo hasta que te duela y hasta que te canses! ?Qu? hermoso es tener una vida viviendo en el Se?or para nuestros hermanos!

Nosotros rezaremos por ti; la Iglesia espera de ti y que el Se?or te de la gracia por medio de la Sant?sima Virgen Mar?a, para que Ella te ense?e d?cilmente a ir descubriendo, paso a paso en tu vida, la voluntad de Dios en la Iglesia, en esta Iglesia particular, con este presbiterio y con el Obispo que tengas.

Querido hijo, no tengas miedo; si el Se?or te llam? y t? eres generoso, no te va a faltar la gracia para que vivas haciendo la voluntad de Dios. Si el Se?or llama es para dar mayor amor; y si el Se?or llama es para vivir con alegr?a. Entrega amor y alegr?a a Dios y a tus hermanos.

Que as? sea.?

Mons. Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s?


Publicado por verdenaranja @ 23:20  | Homil?as
 | Enviar

Carta de monse?or Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas para el tercer ?domingo de Cuaresma (20 de marzo de 2011). (AICA)

SOBRE LA HUMILDAD Y EL SERVICIO (III)????????

A la luz de la reflexi?n del Papa Benedicto XVI, que le?amos el domingo pasado, podemos decir, que la virtud de la humildad queda excluida en la visi?n del hombre, que niega la existencia de Dios y la condici?n de creaturidad del hombre. Esto es lo que percibimos como propuesta cultural cuando se idolatriza el tener, el poder o el sexo, sin Dios, o bien reemplaz?ndolo. Por eso la humildad como contraria a la soberbia es una virtud mucho m?s profunda que la sola modestia.

A?n tenemos que se?alar que la experiencia discipular de la humildad, se corresponde necesariamente a una experiencia personal y comunitaria del amor misericordioso de Dios en nuestra vida, y en nuestras comunidades. Solo cuando nos sabemos amados ?gratuitamente? por Dios comprendemos nuestra vida, capacidades y bienes como ?Don?. Esta experiencia de amor y humildad nos permiten ser puentes del amor de Dios, y amar misericordiosamente a todos, especialmente a los mas pobres y excluidos, y comprender m?s profundamente el significado de la palabra ?servir? para los cristianos.?

3. La Humildad en las Comunidades y la Sociedad:

En estos a?os en que celebramos el bicentenario de nuestra Patria los obispos argentinos hemos emitido un documento denominado: ?Hacia un Bicentenario en Justicia y Solidaridad (2010-2016)?. En dicho documento hemos planteado entre otras cosas la necesidad de reflexionar y ofrecer a nuestra Patria durante estos a?os mejores liderazgos. Sin dudas la virtud de ?la humildad? tiene un rol fundamental para que el poder que se ejerce en cualquier rol social se ejerza como servicio al bien com?n. En dicho texto se?alamos: ?En un cambio de ?poca, caracterizada por la carencia de nuevos estilos de liderazgo, tanto sociales como pol?ticos, religiosos y culturales, es bueno tener presente esta concepci?n del poder como servicio. Como Iglesia, este d?ficit nos cuestiona. En un continente de bautizados, advertimos la notable ausencia, en el ?mbito pol?tico, comunicacional y universitario, de voces e iniciativas de lideres cat?licos, con fuerte personalidad y abnegada vocaci?n, que sean coherentes con sus convicciones ?ticas y religiosas?.

?Por eso es fundamental generar y alentar un estilo de liderazgo centrado en el servicio al pr?jimo y al bien com?n. Todo l?der, para llegar a ser un verdadero dirigente ha de ser ante todo un testigo. El testimonio personal, como expresi?n de coherencia y ejemplaridad hace al crecimiento de una comunidad?No habr? cambios profundos si no renace en todos los ambientes y sectores, una intensa m?stica del servicio, que ayude a despertar nuevas vocaciones de compromiso social y pol?tico?? (21-22).

Debemos se?alar con dolor que aquellos que tienen cuotas de poder en distintos lugares de la sociedad, corren el riesgo de caer en la soberbia, que lleva necesariamente a generar rupturas con la realidad, y a perder la posibilidad que dicho poder sirva para el bien com?n, a todos, y sobre todo a los que padecen tant?simas formas de exclusi?n que se dan en nuestros d?as.

Cuanto mayor es la cuota de poder que un dirigente, o bien, cualquier ciudadano tiene, con mayor raz?n deben plantearse la necesidad del ejercicio de la virtud de la humildad, y comprender que todo ?poder? es un ?don de Dios?, no para usarlo tanto en beneficio propio o de sus intereses particulares, sino en beneficio y servicio de los dem?s.

Muchas de las situaciones que se dan en nuestros ambientes sociales y pol?ticos, marcados por formas de lucha de poder est?riles y da?inas para el bien de la gente, provocando fragmentaci?n, falta de di?logo real y expresiones de violencia y corrupci?n, se dan por un poder que se tiene o que se busca, solo alimentado por la soberbia, y con un olvido lamentable de la humildad, y de entender el poder como un ?don? de Dios, y como un servicio al bien com?n.

Un saludo cercano y hasta el pr?ximo domingo.?

Mons. Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas?


Publicado por verdenaranja @ 23:16  | Hablan los obispos
 | Enviar

Lectio divina para el segundo domingo de Pascua - A, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:???????????????Juan 20, 19‑31?

Al anochecer de aquel d?a, el primero de la semana, estaban los disc?pulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los jud?os. Y en esto entr? Jes?s, se puso en medio y les dijo: ?Paz a vosotros.?

Y, diciendo esto, les ense?? las manos y el costado. Y los disc?pulos se llenaron de alegr?a al ver al Se?or. Jes?s repiti?: ?Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, as? tambi?n os env?o yo.?

Y, dicho esto, exhal? su aliento sobre ellos y les dijo: ?Recibid el Esp?ritu Santo; a quienes les perdon?is los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los reteng?is, les quedan retenidos.?

Tom?s, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jes?s. Y los otros disc?pulos le dec?an: ?Hemos visto al Se?or.?

Pero ?l les contest?: ?Si no veo en sus manos la se?al de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.?

A los ocho d?as, estaban otra vez dentro los disc?pulos y Tom?s con ellos. Llego Jes?s, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: ?Paz a vosotros.?

Luego dijo a Tom?s: ?Trae tu dedo, aqu? tienes mis manos; trae tu mano y m?tela en mi costado; y no seas incr?dulo, sino creyente.?

Contest? Tom?s: ??Se?or m?o y Dios m?o!?

Jes?s le dijo: ??Porque me has visto has cre?do? Dichosos los que crean sin haber visto.?

Muchos otros signos, que no est?n escritos en este libro, hizo Jes?s a la vista de los disc?pulos. ?stos se han escrito para que cre?is que Jes?s es el Mes?as, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, teng?is vida en su nombre.

MEDITACI?N:???? ????????Se?or m?o y Dios m?o?

??????????? Si tuvi?semos que creer solamente aquello que vemos, creer?amos en muy poquitas cosas. Aunque lo cierto es que tampoco basta con ver para creer. De hecho, muchos fueron los que vieron verte actuar, Se?or, y a los que no les interesaba reconocerlo, dec?an que lo que hac?as era por influjo del demonio. Lo que nos confirma lo de siempre, que no hay m?s ciego que el que no quiebre ver, y que aquel que abre el coraz?n le sobran muchas visiones y se f?a, se f?a e su coraz?n y se f?a de la experiencia de otros porque conf?a en ellos.

??????????? Echamos las acusaciones sobre el buen Tom?s, pero a los disc?pulos les pas? otro tanto, y a nosotros pues igual. Por eso, al final, tampoco nos basta el testimonio de otros, aunque en la base nos apoyemos en ellos, y en la certeza de la experiencia que trastoc? sus vidas, no puede ser de otra manera. Pero lo cierto es que cada uno necesitamos nuestra experiencia personal contigo. Nuestro seguimiento s?lo surge con fuerza y autenticidad cuando brota de un encuentro contigo en lo m?s profundo de nosotros mismos.

??????????? Nuestra adhesi?n a ti, al final pasa por la existencia de alg?n tipo de encuentro, de alguna experiencia, que ha tocado nuestra fibra m?s profunda, m?s aut?ntica, y que nos ha permitido al final, decir como Tom?s, con toda convicci?n: ?Se?or m?o y Dios m?o?

ORACI?N:??????????????Dios m?o?

??????????? Dios m?o, te me has hecho cercano, has tocado las fibras m?s profundas de mi ser y te doy gracias porque, en m?s de una ocasi?n, has hecho vibrar mis entra?as.

??????????? Te doy gracias, Dios m?o, porque tu presencia en mi ser estimula mi caminar, potencia lo m?s noble de mi coraz?n y me llama a ser contigo constructor de vida.

??????????? Te pido, Dios m?o, que mantengas abierta mi sed de ti y que esa fuerza me lleve a ser testigo de tu existencia.

CONTEMPLACI?N:??????????????La dicha de creer?

Eres m?s grande
que mi coraz?n limitado,
y abrirse a tu misterio de amor
supone hincar las ra?ces
en la corriente impetuosa de la vida,
y en todo lo que la crea y la fecunda.

Y en ese v?rtigo,
que tambalea mis seguridades,
y va m?s all? de ellas,
descubro la dicha de creer,
de esperar,
y de dejarme amar.


Publicado por verdenaranja @ 16:42  | Liturgia
 | Enviar

Comentario a las lecturas del domingo segundo de Pascua 2011 ofrecido por el sacerdote Don Juan Manuel P?rez Pi?ero bajo el ep?grafe "ECOS DEL DIA DEL SE?OR".

ECOS DEL DIA DEL SE?OR
Domingo II de Pascua o de la Divina Misericordia (A)??

Queridos amigos y amigas:?

Durante estos d?as de la Octava de Pascua, ?la Liturgia de la Palabra de la Misa de cada d?a, nos ha venido presentando, en la primera lectura, ?alg?n testimonio de los ap?stoles acerca de la Resurrecci?n de Jesucristo. Y en ?el Evangelio, alguna de las apariciones de Cristo resucitado, que trata de ayudar a los disc?pulos a comprender, m?s all? de toda duda, que, realmente, ?hab?a resucitado. ?Y, ?adem?s, que todo lo que hab?a sucedido, ya se los hab?a anunciado y explicado de acuerdo con lo que dec?an los libros de la Ley, de los profetas y los salmos, es decir, de todo el Antiguo Testamento.

Al llegar a la Octava de Pascua, es l?gico que el Evangelio nos presente la aparici?n del d?a octavo, ?que tiene con una especial relaci?n a la fe de Santo Tom?s, el que no quer?a creer sin ver.

La primera Lectura, en lugar del testimonio de los ap?stoles, nos presenta el de toda la comunidad cristiana de Jerusal?n? Es decir, nos muestra c?mo viv?an los primeros creyentes en la Resurrecci?n.

?Qu? impresionante es todo lo que nos dice el libro de los Hechos de los Ap?stoles sobre los primeros cristianos! Cu?ntas reflexiones podr?amos hacer.

El Evangelio nos presenta en toda su crudeza el tema de la fe.

Hoy es f?cil caer en la tentaci?n de pensar que santo Tom?s era malo porque no cre?a y nosotros, buenos, porque creemos. Y nos aplicamos enseguida las palabras del Se?or: ??Dichosos los que crean sin haber visto!". O las de la segunda lectura: "?No lo hab?is visto y lo am?is; lo veis y cre?is en ?l...!"

Tendr?amos m?s bien que preguntarnos. Yo creo, pero ?c?mo es mi fe?

Porque hay distintos tipos de fe:

Hay, incluso, quienes se dicen creyentes y no practicantes.

Hasta esa afirmaci?n tan absurda la escuchamos cuando tratamos de la fe.

Otros viven lo que se llama ?la pertenencia parcial a la Iglesia?. Creen pero no en todo. En unas cosas s? y en otras no. ?Cu?l es el criterio de selecci?n? Es muy variado.

Tambi?n est?n los que creen, pero viven y act?an como si no tuvieran fe.

Muchos son los que dicen que tienen fe, pero no se comprometen en nada en la vida de su comunidad cristiana.

Yo creo; pero ?c?mo es mi fe, seguimos pregunt?ndonos? ?Mi fe es convencida, segura, firme, activa, comprometida?

?Qu? razones tengo yo para creer? Porque una cosa es ?creer sin ver? y otra, creer porque s?, sin motivos s?lidos, sin razones...

Algunos, cuando me oyen decir esto, me dicen: ??Qu? cosa m?s rara...! ?Eso no lo hab?a o?do yo nunca a un sacerdote! ?No sab?a que hab?a que tener razones para creer!?.

Sin embargo, ?el que cree sin motivos es un tonto o un loco?.

La fe se sit?a, por tanto, ?despu?s de un proceso de estudio, reflexi?n, consulta, oraci?n..., y la ayuda de la Dios. Por eso se llama ?obsequio racional?.

Se ha hecho famosa la oraci?n de Pablo VI implorando el don de la fe. ?

En ella pide al Se?or, entre otras cosas, ?una fe cierta?? ?Y dice: ?cierta por una exterior congruencia de pruebas y un interior testimonio del Esp?ritu Santo??

Pues esas pruebas que nos acercan a la fe, hay que conocerlas, para poder dar raz?n de nuestra esperanza a quien nos la pidiere (1Pe 3,15).

El Evangelio de este domingo termina diciendo: ?Muchos otros signos, que no est?n escritos en este libro, hizo Jes?s a la vista de los disc?pulos. Estos se han escrito para que cre?is que Jes?s es el Mes?as, el Hijo de Dios, y para que creyendo, teng?is vida en su nombre?.

Por tanto, hay que conocer esos signos que se narran en el Evangelio para llevarnos a la fe y a la vida nueva de Cristo resucitado.

S?lo entonces, estaremos ?en condiciones de lograr una fe cierta, convencida, activa, comprometida...

Entonces, ?d?nde estuvo el error de Santo Tom?s?

En exigir demasiado: ??la experiencia f?sica!: ?Si no veo?, si no meto la mano?, no creo?.

De los hechos pasados no podemos tener experiencia f?sica. ?Es imposible!

La certeza de los hechos del pasado s?lo podemos conseguirla por el testimonio de otros, avalado por su rectitud de vida.

Y, adem?s la fe, como virtud, ?se nos infunde en el Bautismo como un don gratuito de Dios.

?Todos los d?as estamos haciendo actos de fe!:

?C?mo sabemos, por ejemplo, qui?n es nuestra madre? Por el testimonio de otros, porque estamos inscritos con su nombre??

?Y c?mo sabe la polic?a qui?n es el ladr?n si no lo ha visto robar?

Por las pruebas. ?Por una exterior congruencia de pruebas?.

Y ?por qu? sabemos que existe Ocean?a? Por el testimonio de tantas personas que la han visto y nos lo han transmitido.

Este proceso de la fe es dif?cil?? Exige trabajo y esfuerzo: estudio, consulta, oraci?n, formaci?n?

Lo otro es m?s c?modo, pero no nos sirve... Da como resultado o la p?rdida de esa fe, ?o una fe no convencida, insegura, poco formada.., que no tiene capacidad para impulsarnos ?a comprometernos en nada.

Aquellos primeros cristianos estaban muy comprometidos: El libro de los Hechos nos narra que ?vend?an sus bienes y los pon?an a disposici?n de los ap?stoles?, Y tambi?n que ?eran constantes en escuchar la doctrina de los ap?stoles, en la vida com?n, en la fracci?n del pan y en las oraciones?. Adem?s, afrontaban la persecuci?n? Y daban testimonio, especialmente, con su ejemplo de vida.

?Muy seguros ten?an que estar ellos para actuar as?!

Esta fe nos lleva a contemplar ?las maravillas de Dios?, especialmente, en la Semana Santa, como expresi?n de la Misericordia de Dios sobre el hombre ca?do, alejado de ?l por el pecado.

San Pablo nos dice que?Dios nos demostr? su amor en que siendo nosotros todav?a pecadores, Cristo muri? por nosotros?. (Rom 5, 8).

Por tanto, no es extra?o que, pasada la Semana Santa, el Domingo II de Pascua, haya sido declarado por el Papa Juan Pablo II, ?Domingo de la Divina Misericordia?.

Lo que nadie pod?a ni siquiera imaginar es que ?se fuera el d?a de su muerte y el d?a de su beatificaci?n.

?Cu?ntas cosas! ?Me he alargado un poco!

Si la fe es, por encima de todo, don de Dios, como he comentado antes, tenemos que pedirla con frecuencia y constancia, diciendo, con el Papa Pablo VI: ?Se?or, yo creo; yo quiero creer en ti???

Con estos pensamientos y estos sentimientos, le deseo un D?a del Se?or muy feliz.


Publicado por verdenaranja @ 14:12  | Espiritualidad
 | Enviar
Viernes, 29 de abril de 2011

?Oraci?n para implorar favores por intercesi?n del PROXIMO BEATO Juan Pablo II.

Es importante unirnos a la Iglesia para dar gracias a Dios por Juan Pablo II y, al mismo tiempo, pedir la gracia de saber responder como ?l al amor del Padre.
?

Oh Trinidad Santa,
Te damos gracias por haber concedido a la Iglesia al Papa Juan Pablo II
y porque en ?l has reflejado la ternura de Tu paternidad, la gloria de
la cruz de Cristo y el esplendor del Esp?ritu de amor


?l, confiando totalmente en tu infinita misericordia y en la maternal
intercesi?n de Mar?a, nos ha mostrado una imagen viva de Jes?s Buen
Pastor, indic?ndonos la santidad, alto grado de la vida cristiana
ordinaria, como camino para alcanzar la comuni?n eterna Contigo.

Conc?denos, por su intercesi?n, y si es Tu voluntad, el favor que
imploramos, con la esperanza de que sea pronto incluido en el n?mero de
tus santos. Am?n

Oh Dios Padre Misericordioso, que?por mediaci?n de Jesucristo, nuestro Redentor, y de su Madre, la Bienaventurada Virgen Mar?a, y la acci?n del Esp?ritu Santo, concediste a tu Siervo Juan Pablo II, Servus Servorum Dei,? la gracia de ser Pastor ejemplar en el servicio de la Iglesia peregrina, de los hijos e hijas de la Iglesia y?de todos los hombres y mujeres de buena voluntad,?haz que yo sepa tambi?n responder con fidelidad a las exigencias de la vocaci?n cristiana, convirtiendo todos los momentos y circunstancias de mi vida en ocasi?n de amarte y de servir al Reino de Jesucristo. A T?, Padre Omnipotente, origen del cosmos y del hombre, por Cristo, el que vive, Se?or del tiempo y de la historia, en el Esp?ritu Santo que santifica el universo, alabanza, honor y gloria ahora y por los siglos de los siglos. Am?n


Publicado por verdenaranja @ 23:33  | Oraciones
 | Enviar

DEPARTAMENTO DE COMUNICACI?N
38201. La Laguna. Tenerife.
Tfno. 922-25 86 40 / Extensi?n 8
e-mail: comunicacionobispadodetenerife@gmail.com

Bolet?n 432?

LAS NOTICIAS AMPLIADAS PUEDEN VERLAS ENTRANDO EN NUESTRO BLOG. Textos, sonidos, e im?genes los tienen en: http://www.comunicacionobispadodetenerife.blogspot.com/?

El Instituto Superior de Teolog?a de las Islas Canarias, ISTIC, desarrollar? hasta el 29 de abril, el ?XX Congreso Di?logo Fe-Cultura, en esta edici?n en torno al tema de ?La Ecolog?a de lo humano?. El congreso tuvo una sugerente sesi?n inicial ya que se present? el nuevo texto del Papa Benedicto XVI, ?Jes?s de Nazaret?.?

Las tres generaciones de pintores laguneros Asunci?n Fuentes Delgado, Francisco Hern?ndez Fuentes y Yaiza Hern?ndez exponen hasta el 29 de este mes, su nueva muestra ?G3family?, inmersa dentro del XX Congreso ?Di?logo Fe-Cultura?, organizado por la Universidad de La Laguna y el Instituto Superior de Teolog?a de las Islas Canarias, ISTIC. Las m?s de 30 pinturas que conforman ?G3family? podr?n presenciarse en la Sala de Exposiciones del ISTIC, sita en el Seminario de La Laguna en horario de 10,00 a 21,00.

El ISTIC dentro del ciclo Padre Torres Padilla, ha organizado dos conferencias en la Ermita de San Sebasti?n en La Gomera. La primera ser? el jueves d?a 28 de abril, a partir de las 20:00 horas, que bajo el titulo "Los hijos son riquezas de amor de un matrimonio; el matrimonio y la familia", que ser? impartida por Alejandro Francisco ?lamo Su?rez, Psic?logo del Centro de Orientaci?n Familiar, Cof2000. La segunda ser? el viernes 29 de abril, a partir de las 20:00 horas y tratar? sobre "La crisis de una pareja no es el final de un matrimonio: claves para rehabilitar el amor", impartida por Jos? Antonio Moreno S?nchez, Psic?logo del Cof2000.

Por su parte, en la isla de El Hierro, durante los d?as 28 y 29 de abril, se desarrollar?n las II Jornadas de Fe-Cultura en el Casino de Valverde. El 28 de abril, a las 20:00 horas, el Doctor en Teolog?a Moral, Francisco Jos? Ramiro disertar? sobre ?La vida, bien jur?dico, en el no nacido?. Un d?a m?s tarde, a las 20:30 horas, el psic?logo de C?ritas y profesor del ISTIC-Tenerife, Jos? Juan Rivero impartir? la conferencia ?La verdad respecto al Sida?.

Juan Pablo II ser? elevado a los altares el pr?ximo 1 de Mayo. La ceremonia de beatificaci?n se celebrar? en la plaza de San Pedro, a las 9:00 horas y estar? presidida por el Papa Benedicto XVI. Cuarenta personas de nuestra di?cesis se han desplazado a Roma para participar en los actos religiosos que se desarrollar?n a lo largo del fin de semana en la ciudad del Vaticano.??

Este domingo se realiza en Tazacorte, el Encuentro Insular de Pascua de todas las comunidades parroquiales de la isla de La Palma.?

Los movimientos especializados de Acci?n Cat?lica para la evangelizaci?n del Mundo Obrero, ante la celebraci?n del D?a Internacional del Trabajo, quieren estar cerca de las alegr?as y a las angustias de los trabajadores y trabajadoras y sus familias, especialmente de quienes sufren el paro o soportan unas condiciones de trabajo que imposibilitan una vida digna. En este a?o - se?alan en un comunicado- queremos seguir llamando la atenci?n sobre la crisis econ?mica del sistema financiero que estamos padeciendo. Una crisis que tambi?n es moral, ?tica. Un escenario altamente corrosivo para el digno desarrollo de la vida de m?s de cuatro millones de personas en nuestro pa?s que no tienen trabajo.?

Se ha celebrado la misa en honor del Santo Hermano Pedro en el Espacio Religioso de la Cueva presidida por el Obispo y concelebrada por una docena de sacerdotes. Al comienzo de la misa el Arcipreste, Eduardo Rodr?guez, hizo entrega al Obispo, en nombre de todas las parroquias del Arciprestazgo de Granadilla de Abona, del regalo de una mitra y un b?culo pastoral nuevos. Otros actos pastorales se realizan estos d?as.??

El calendario festivo es intenso estos d?as con la celebraci?n del d?a de la Cruz o las fiestas de S. Marcos que tienen especial incidencia en algunas localidades de las islas.??

El movimiento diocesano de Hombres Nuevos celebra el fin de semana del 29, 30 de Abril y 1 de Mayo la convivencia de iniciaci?n n?mero 106, en La Casa de la Iglesia. Invitan, por tanto, a J?venes, a partir de 18 a?os, que quieran tener una experiencia de este tipo. Propuesta que extienden a todos los exmilitantes y a los miembros del equipo de monitores, tanto para que inviten a personas, colaboren en ella y participen en su clausura. Contacto: Ceci, 666 191 382.?

La delegaci?n tinerfe?a de Entreculturas organiza este s?bado [d?a 30] en La Laguna la tercera edici?n del concierto Tres Orillas, que contar? con la participaci?n de los grupos Aloperro, BMDance, Santuka y SmilePlease. La cita tendr? lugar en el IES La Laboral, a partir de las 20.00 horas. El objetivo de esta iniciativa es acercar al p?blico m?s joven, a trav?s del hecho musical, la realidad de continentes pr?ximos como ?frica y Am?rica.?

El pr?ximo 30 de marzo, a las 21:00 horas, en la parroquia de Nuestra Se?ora de la Merced, en El M?dano, se llevar? a cabo un nuevo concierto de m?sica sacra para ?rgano. Naira Marco Rodr?guez interpretar? obras de Bach y Brahms, entre otros compositores.

C?ritas Diocesana clausur? los proyectos La Fresadora y La Morera, encaminados ambos a la inserci?n laboral de 46 personas en en situaci?n de exclusi?n social o en riesgo de padecerla. Financiados por el Servicio Canario de Empleo (15%) y el Fondo Social Europeo (85%), ambas iniciativas han permitido la preparaci?n de este colectivo en distintos campos profesionales, como ebanister?a y carpinter?a, auxiliar en viveros, jardines, centros de jardiner?a y agricultura ecol?gica.

El Jurado del IV Concurso Insular de Fotograf?a sobre la Semana Santa ?FotoCofrade 2011?, organizado por el Cabildo de La Palma y la Cofrad?a de Nuestro Se?or del Huerto, ha decidido concederle el primer premio de este certamen a Jos? Antonio Fern?ndez Arozena, por la fotograf?a titulada ?Mar?a tras Cristo?.La foto ganadora muestra la imagen de la Virgen de la Soledad, de la iglesia de San Francisco de As?s de Santa Cruz de La Palma ?siguiendo? al Cristo del Calvario de la misma parroquia.?

Adem?s, el Colegio de la Palmita de la capital palmera ha sido galardonado con el premio del concurso escolar de fotograf?a digital ?Internet d?a a d?a?, que promueve el ejecutivo auton?mico.??

La XLVIII Jornada Mundial de Oraci?n por las Vocaciones que se celebrar? el 15 de mayo de 2011, cuarto Domingo de Pascua, nos invita a reflexionar sobre el tema: ?Proponer las vocaciones en la Iglesia local?. Hace setenta a?os, el Venerable P?o XII instituy? la Obra Pontificia para las Vocaciones Sacerdotales. A continuaci?n, animadas por sacerdotes y laicos, obras semejantes fueron fundadas por obispos en muchas di?cesis como respuesta a la invitaci?n del Buen Pastor, quien, ?al ver a las gentes se compadec?a de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor?, dijo: ?La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Se?or de la mies que mande trabajadores a su mies? (Mt 9, 36-38).?

"El ?ltimo de todos y el servidor de todos". Monse?or Iguacen, un hombre de Dios, fue obispo de Tenerife desde 1984 hasta 1991. Con esta afirmaci?n de Jes?s, que sirve de lema a la vida y el servicio ministerial de don Dami?n, inici? el pasado martes el Diario de Avisos su contraportada sobre las vidas sacerdotales dedicada a uno de nuestros obispos em?ritos. La pr?xima entrega estar? dedicada al presb?tero Miguel P?rez ?lvarez.

El pr?ximo 3 de mayo, en la plaza de Las Dehesas del Puerto de la Cruz, a las 16:30 horas se llevar? a cabo un homenaje al Padre Antonio, recientemente fallecido en el que actuar?n los artistas Chago Meli?n, Pepe Benavente y Jes?s Farr?is. Durante todo el d?a 3 se recoger?n alimentos para el Hogar Santa Rita.??

La talla del Cristo de La Laguna ser? sometida a un proceso de restauraci?n basado principalmente en la consolidaci?n de la policrom?a original de la imagen y la limpieza de la misma, seg?n se?al? el esclavo mayor del Sant?simo Cristo, Iv?n Gonz?lez Riverol, a 'La Opini?n'.?


 | Enviar

?Para que el Se?or done a la Iglesia en China la capacidad de perseverar en la fidelidad al Evangelio y crecer en la unidad? - Comentario a la Intenci?n Misionera de mayo 2011

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) ? El n?mero de cat?licos en China constituye poco m?s del uno por ciento de la poblaci?n. Teniendo en cuenta que se trata del pa?s m?s populoso de la tierra, a?n siendo una proporci?n peque?a, el n?mero de cat?licos es considerable.?Seg?n las noticias hist?ricas de que disponemos, el anuncio del Evangelio de la salvaci?n lleg? relativamente temprano a China. Ya en los siglos V y VI algunos grupos de monjes de Siria, atravesando el Asia central, llevaron a aquellas tierras el nombre de Jes?s. Todav?a se conserva en Chang?an una estela que resume, a partir del a?o 635, aquel momento hist?rico que marc? el ingreso oficial en China de la ?religi?n luminosa?.

En el discurso que el Santo Padre Benedicto XVI dirigi? el 8 de noviembre de 2008 al nuevo Embajador de la Rep?blica China ante la Santa Sede, el Papa afirmo: ?Es parte de la misi?n de la Iglesia, compartir con todas las personas de buena voluntad su ser ?experta en humanidad? para contribuir al bienestar de la familia humana?. Aun reconociendo que las poblaciones de Asia tienen una ?intuici?n espiritual innata? y una ?sabidur?a moral? que facilita el di?logo interreligioso, el Papa no olvida que ?tambi?n en China la Iglesia est? llamada a ser testigo de Cristo, a mirar hacia adelante con esperanza y a tomar conciencia ?en el anuncio del Evangelio? de los nuevos desaf?os que el pueblo chino tiene que afrontar? (Benedicto XVI, Carta a los Obispos, a los presb?teros, a las personas consagradas y a los fieles de la Iglesia cat?lica de la Rep?blica popular China, 2 de mayo de 2007, n. 3).

En la proximidad del Jubileo del A?o 2000, el beato Juan Pablo II exhortaba a los fieles cat?licos de China a inspirar su vida en la ?Buena Nueva?. De esta manera, ?la aut?ntica realizaci?n del Evangelio en vuestra vida se convertir? en un testimonio luminoso de Cristo en vuestro ambiente. Por tanto, todos vosotros, hermanos y hermanas, est?is llamados a anunciar con nuevo vigor el evangelio de la salvaci?n al pueblo chino de hoy? (Mensaje de Juan Pablo II a los cat?licos en China, 8 de diciembre de 1999, n.5).

Es notoria, la dif?cil situaci?n de la Iglesia en China, y c?mo durante mucho tiempo ha tenido que realizar su misi?n en medio de la persecuci?n. Debemos pedir a Dios como don la fidelidad, cuidando al mismo tiempo de poner los medios para conservar el Evangelio de Cristo sin recortes. Hay que incrementar la oraci?n para que la Iglesia de China encuentre su unidad espiritual bajo la figura de Pedro, sobre quien Cristo quiso edificar la ?nica Iglesia. Benedicto XVI ha recordado que ?el Papa, cuando concede el mandato apost?lico para la ordenaci?n de un Obispo, ejerce su autoridad espiritual suprema: autoridad e intervenci?n que quedan en el ?mbito estrictamente religioso. No se trata por tanto de una autoridad pol?tica que se entromete indebidamente en los asuntos interiores de un Estado y vulnera su soberan?a? (Benedicto XVI, Carta a los Obispos, a los presb?teros, a las personas consagradas y a los fieles de la Iglesia cat?lica de la Rep?blica popular China, 5 ma yo 2007, n.9).

Una actitud de perd?n y reconciliaci?n facilitar? la deseada unidad de la Iglesia en China. Es necesario tener grandeza de coraz?n, tener un coraz?n verdaderamente cat?lico, para crear un clima de comuni?n, comprensi?n y perd?n que facilite la unidad. El Papa est? seguro de que ?el Esp?ritu de Cristo, as? como ha ayudado a las comunidades a mantener viva la fe en tiempos de persecuci?n, ayudar? tambi?n hoy a todos los cat?licos a crecer en la unidad? (Carta, n. 12).

Mar?a, despu?s de la resurrecci?n de su Hijo, reuni? en oraci?n a la Iglesia naciente a la espera de la venida del Esp?ritu. Oremos nosotros tambi?n junto a Ella, para que el Esp?ritu Santo conceda la unidad y la fidelidad a la Iglesia de Cristo en China. (Agencia Fides 29/4/2011)


Publicado por verdenaranja @ 16:51  | Misiones
 | Enviar

Lectioo divina para el s?bado de la primera semana de Pascua 2011 ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:?????????????"Marcos 16, 9‑15"

Jes?s, resucitado al amanecer del primer d?a de la semana, se apareci? primero a Mar?a Magdalena, de la que hab?a echado siete demonios. Ella fue a anunci?rselo a sus compa?eros, que estaban de duelo y llorando.

Ellos, al o?rle decir que estaba vivo y que lo hab?a visto, no la creyeron.

Despu?s se apareci? en figura de otro a dos de ellos que iban caminando a una finca.

Tambi?n ellos fueron a anunciarlo a los dem?s, pero no los creyeron.

Por ?ltimo, se apareci? Jes?s a los Once, cuando estaban a la mesa, y les ech? en cara su incredulidad y dureza de coraz?n, porque no hab?an cre?do a los que lo hab?an visto resucitado. Y les dijo: ?Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creaci?n.?

MEDITACI?N:????????????"No les creyeron"

??????????? No era f?cil la situaci?n. Todo hab?a sido demasiado real, demasiado duro, como para pensar ahora que hab?a Jes?s hab?a resucitado. Pensaban que todo eran imaginaciones, visiones de unas mentes confusas y unos corazones destrozados, desilusionados ante un sue?o que se les hab?a venido abajo brutalmente, como para ahora pensar que todo hab?a sido un sue?o y, l?gicamente, no les creyeron.

??????????? Esa desconfianza les cost? un toque de atenci?n serio por parte de Jes?s. Tampoco le sorprendi? de modo especial, qu? pod?a esperar de aquellos hombres tan torpes para entender, pero al mismo tiempo cautivados por su fuerza. As? que despu?s de la reprimenda viene el env?o: "id y proclamad la buena noticia a toda la creaci?n". Y a ella se lanzaron poniendo toda su vida en juego, ?se ser? el gran milagro.

??????????? A m? me toca apoyarme en el testimonio de esos hombres y mujeres que trastocaron su vida, les he cre?do y apuesto con ellos la proclamaci?n de tu evangelio. Hoy no sigue resonando como buena noticia para muchos, igual que entonces. Para muchos moriste entonces o ni siquiera exististe, y as? nos debatimos en un mundo incierto y oscuro, cargado de malas noticias, demasiadas. Y siento que me urges a coger el testigo de aquellos hombres y mujeres para seguir anunciando que vives, que caminas con nosotros, para seguir proclamando tu evangelio de paz y de amor.

ORACI?N:?????????????"Quiero proclamar"

??????????? Se?or, quiero proclamar tu evangelio, quiero vivirlo y que sea mi vida el que lo anuncie, que no me falte tu fuerza.

??????????? Quiero proclamar que vives, que caminas con nosotros, que formas parte de lo m?s ?ntimo de m?, que me amas y que nos quieres ense?ar a amar.

??????????? El mundo, aunque no quiera o?rlo, te necesita, necesita una esperanza, necesita creer que la paz y el amor aut?ntico es posible. Necesita llenar el vac?o que experimenta en su interior, y yo, Se?or, quiero proclamarlo contigo.

CONTEMPLACI?N:?????????????"Tu vida"

Eres como un sue?o
?impensable e imposible,
que irrumpes
?en los estrechos esquemas
de nuestra comprensi?n
?limitada y torpe.

As? me llega la fuerza de tu vida
que me invade y que me llena,
me cautiva y me sosiega,
me colma y me desborda,
hasta hacerse r?o, camino y grito.


Publicado por verdenaranja @ 11:32  | Liturgia
 | Enviar

El Delegado Diocesano de Misiones de la di?cesis de Tenerife al enviarnos los materiales para la Campa?a de las Vocaciones Nativas, nos habla de su importancia.

DELEGACI?N DIOCESANA DE MISIONES
OBISPADO DE TENERIFE

28 de marzo de 2011

Querido hermano/a:

Que Jes?s Resucitado te colme con el Don del Esp?ritu Santo:

Con bastante antelaci?n nos ponemos en contacto contigo para poner en tus manos el material correspondiente a la Jornada de Las Vocaciones Nativas que celebraremos el domingo 8 de mayo. Esta Obra Pontificia es poco conocida y valorada y sin embargo tiene una gran importancia pues pretende "sensibilizar y animar a las comunidades cristianas para que colaboren con las Iglesias j?venes m?s necesitadas en su actividad evangelizadora y en la formaci?n y sostenimiento de sus seminarios y casas de formaci?n religiosa". Es precisamente en los territorios de misi?n donde est?n surgiendo la mayor abundancia de vocaciones y sin embargo no se tienen los medios necesarios para hacerlas madurar, es nuestro deber ayudarlas con la oraci?n y la ayuda econ?mica.

Este a?o se ha escogido como lema "Vocaciones nativas... llamadas a la misi?n". Estas vocaciones, despu?s del per?odo de formaci?n, servir?n a la Iglesia particular que les ha formado pero tambi?n estar?n disponibles para ir a cualquier parte del Inundo donde la Iglesia les neceste. Nosotros constatamos en nuestra di?cesis como muchos consagrados provienen de otras comunidades cristianas que peregrinan en otras tierras, luego somos destinatarios de su entrega misionera. La ayuda econ?mica podemos realizarla no s?lo en la colecta de la jornada sino tambi?n a trav?s de becas, legados o herencias.

Hagamos lo posible por difundir el esp?ritu y la finalidad de esta Obra de San Pedro Ap?stol, la entendemos mejor los consagrados dado que experimentamos en nosotros mismos el gozo de habernos sentidos llamados consagrados y enviados. Somos los primeros destinatarios de la llamada gratuita del Se?or y por eso podemos comprender todo lo que se esconde en el misterio de una vocaci?n y en la importancia para la buena marcha de la Iglesia.

En nombre del equipo de la Delegaci?n de misiones quiero agradecerte de coraz?n todo lo que haces por mantener el esp?ritu misionero en tu comunidad y, una vez m?s, nos ponemos a tu disposici?n y servicio.

Juan Manuel Yanes Marrero
Delegado de misiones


 | Enviar
Jueves, 28 de abril de 2011

?Para que los misioneros, con la proclamaci?n del Evangelio y el testimonio de vida sepan llevar a Cristo a cuantos todav?a no lo conocen? - Comentario de la Intenci?n Misionera de abril de 2011

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) ? En la homil?a que el Santo Padre Benedicto XVI pronunci? el pasado 9 de marzo, mi?rcoles de Ceniza, se?alaba la necesidad de que los cristianos seamos un mensaje viviente, a trav?s de nuestro testimonio evang?lico. Muchos hombres hoy no tienen otro contacto con el Evangelio, sino el que les llega a trav?s de la vida y la palabra de los seguidores de Cristo. Por eso S. Pablo escrib?a de los cristianos que son una carta de Cristo, escrita con el Esp?ritu de Dios vivo (cfr 2 Cor 3, 3).


Hace a?os pod?a hablarse de un buen n?mero de pa?ses que estaban marcados por la fe en Cristo, y se entend?a la misi?n dirigida especialmente a los pa?ses donde no hab?a llegado el mensaje del Evangelio. Hoy es m?s com?n cada d?a encontrar personas en la sociedad occidental que no han o?do hablar de Cristo. Por eso se impone una renovada conciencia de la dimensi?n misionera de toda la Iglesia, de todo bautizado. Esta actividad misionera debe realizarse no s?lo con la palabra, sino tambi?n con el testimonio. En este sentido, Juan Pablo II afirmaba: ?El hombre contempor?neo cree m?s a los testigos que a los maestros; cree m?s en la experiencia que en la doctrina, en la vida y los hechos que en las teor?as. El testimonio de vida cristiana es la primera e insustituible forma de la misi?n: Cristo, de cuya misi?n somos continuadores, es el ?Testigo? por excelencia (Ap 1,5); (Ap 3,14 y el modelo del testimonio cristiano El Esp?ritu Santo acompa?a el camino de la Iglesia y la asocia al testi monio que ?l da de Cristo (Jn 15,26). La primera forma de testimonio es la vida misma del misionero, la de la familia cristiana y de la comunidad eclesial, que hace visible un nuevo modo de comportarse. El misionero que, aun con todos los l?mites y defectos humanos, vive con sencillez seg?n el modelo de Cristo, es un signo de Dios y de las realidades trascendentales. Pero todos en la Iglesia, esforz?ndose por imitar al divino Maestro, pueden y deben dar este testimonio, que en muchos casos es el ?nico modo posible de ser misioneros? (Redemptoris Missio 42).


Se trata en definitiva de que los anunciadores de Cristo estemos convencidos de su Evangelio y nos esforcemos por vivirlo. ?No todo el me que dice: Se?or, Se?or, entrar? en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que est? en los Cielos? (Mt 7, 21). No bastan las palabras, es necesaria la vida, es necesario el testimonio.


La historia muestra que donde hay testigos verdaderos se suscita la fe. Testimonios como el de la Beata Teresa de Calcuta o Juan Pablo II, han suscitado una corriente de frescura evang?lica por donde han pasado. Pero no se puede testimoniar a Cristo, si no estamos verdaderamente unidos a ?l. ?Como el sarmiento no puede dar fruto por s? mismo si no est? unido a la vid, as? tampoco vosotros si no permanec?is en M? (Jn 15,4).


La pr?xima beatificaci?n de Juan Pablo II ser? tambi?n una manera de poner ante los ojos de toda la Iglesia el modelo de un hombre verdaderamente entregado a Cristo, que supo hacer de la Eucarist?a el centro de su vida, que vivi?, especialmente los ?ltimos a?os, abrazado amorosamente a la cruz de su Se?or.


En la homil?a de su funeral, el entonces Cardenal Ratzinger recordaba: ?"Levantaos, vamos", es el t?tulo de su pen?ltimo libro. "Levantaos, vamos". Con esas palabras nos ha despertado de una fe cansada, del sue?o de los disc?pulos de ayer y hoy. "Levantaos, vamos", nos dice hoy tambi?n a nosotros. El Santo Padre fue adem?s sacerdote hasta el final porque ofreci? su vida a Dios por sus ovejas y por la entera familia humana, en una entrega cotidiana al servicio de la Iglesia y sobre todo en las duras pruebas de los ?ltimos meses. As? se ha convertido en una sola cosa con Cristo, el buen pastor que ama sus ovejas? (Card. J.Ratzinger, Homil?a del 8 de abril del 2005). Su testimonio ha suscitado la fe en muchos. ?Que seamos misioneros como ?l! (Agencia Fides 30/03/2011)


Publicado por verdenaranja @ 22:59  | Misiones
 | Enviar

?Presentaci?n de la Campa?a de Vocaciones nativas??2011 por Mons. Francisco P?rez Gonz?lez, Arzobispo de Pamplona-Tudela y Director Nacional de OMP publicada en la revista misisonera ILLUMINARE? n? 382, ABRIL 2011, recibida en la parroquia para su celebraci?n el 8 de Mayo.

8 de Mayo - Jonada de Vocaciones Nativas

VOCACIONES NATIVAS...

???????????????????? LLAMADAS ALA MISI?N

?Por Mons. Francisco P?rez Gonz?lez,
Arzobispo de Pamplona-Tudela y Director Nacional de OMP?

Hablar de vocaci?n o simplemente pronunciar este nombre no se comprende en la sociedad moderna. Es una palabra que se pone en tela de juicio. Hoy, m?s bien, se habla de empleo, profesi?n, posici?n social, realizaci?n laboral o frustraci?n laboral, trabajo o paro? Parece como si solo existiera el trabajo o la profesi?n como el m?ximo a lo que cada uno debe aspirar. Es cierto que con el trabajo nos realizamos como personas o nos frustramos si este nos falta, pero el ser humano debe tener aspiraciones mayores: la realizaci?n de su personalidad humana y espiritual. Como todo se mide por el rendimiento o por lo que el trabajo comporta econ?micamente, se ha ido perdiendo aquello que es la esencia propia del mismo. No nos extra?emos de que, como consecuencia, se vean situaciones de ambiciones, corruptelas y desviaciones que indican hasta d?nde puede llevar el desenfoque de la aut?ntica antropolog?a. Por naturaleza el ser humano tiene una vocaci?n, que es la respuesta a una llamada para ejercer, con su esfuerzo y dedicaci?n, el bien que redunde en la sociedad.

La vocaci?n secunda una llamada que se hace viva en la persona, y esa llamada es originada por un protagonista que tiene la cualidad de dise?ar nuestra vida y nos convoca para administrar dignamente un proyecto que, si se realiza bien, embellecer? y armonizar? a la misma creaci?n. El protagonista, que es Dios, nos ofrece a cada uno las cualidades suficientes para conseguir el fin como objeto de la vocaci?n. Si se ha sido fiel a la vocaci?n, los frutos ser?n el premio mejor.

Cuando el ser humano margina a Dios, pierde todo; es m?s, pierde la referencia a la vocaci?n. En la historia de la humanidad lo hemos podido comprobar en muchos momentos: cuanto m?s el hombre se afirma a s? mismo y se cree totalmente aut?nomo, m?s pierde el objeto de su realizaci?n. La vocaci?n fundamental del g?nero humano es la del amor, puesto que por Amor es creado y al Amor es llamado.?

La dimensi?n antropol?gica de la actividad misionera?

El ?ser para las gentes? es el elemento dinamizante del ser eclesial. Precisamente, la actividad misionera pone a la Iglesia en una permanente b?squeda del hombre concreto para ofrecerle la Buena Noticia de su salvaci?n integral. La acci?n misionera debe ser una propuesta firme pero respetuosa de la libertad. Como dec?a el muy pronto beato Juan Pablo II en la ?ltima visita a Espa?a: ?A Cristo se le propone, pero no se le impone?. Esta actitud est? basada en la convicci?n de que el Evangelio constituye un bien para el ser humano y para su realizaci?n como persona y como camino de santificaci?n. El cristiano ha de sentirse colmado de un gran amor que Dios le concede, y se har? m?s evidente que en la entra?a misma de su vida lo importante es la filiaci?n divina adoptiva. La fe cristiana ofrece respuestas a los interrogantes m?s profundos del ser humano y da sentido a su existencia.

Aunque lo primordial de la actividad misionera de la Iglesia se manifiesta en la dimensi?n trascendente, esta supone e incluye dentro de sus tareas la promoci?n humana en s?. En este comp?s entre la actividad misionera y la historia humana con su propia progresividad, la misi?n de la Iglesia se apoya en la esperanza de la consumaci?n definitiva, y poniendo la mirada en el final, no ha de olvidarse de promover los valores evang?licos. Y esto es verdadera promoci?n humana, puesto que la fe no disminuye al ser humano, sino que lo dignifica y ennoblece.

La misma teolog?a de la misi?n ha de subrayar absolutamente que la misi?n de Cristo Redentor, que se contin?a a trav?s de la Iglesia, es principalmente transformaci?n espiritual, la cual ha de repercutir en la transformaci?n integral de la persona y de la sociedad. La Iglesia, anunciando la salvaci?n en Cristo que lleva a la conversi?n y el bautismo, fundando nuevas comunidades locales, contribuye al verdadero progreso humano salvaguardando la prioridad de su realidad trascendente. La Iglesia fundada y sustentada en Cristo es Reino del Dios vivo que en Jesucristo resucitado hace caminar con mayor firmeza hacia la plenitud escatol?gica.

La vocaci?n del misionero es una vocaci?n de entrega, ante todo, para llevar la salvaci?n en Cristo a toda la humanidad. Conviene mentalizarse siempre de que la finalidad de la misi?n es prioritariamente la salvaci?n en el Se?or y para que el g?nero humano encuentre el abrazo amoroso del Padre. Que no se desfigure la misi?n poniendo el acento sobre las realidades humanas que han de cambiar o que hay que cubrir. Alguien desafortunadamente afirmaba que ?l estaba en la misi?n para salvar los cuerpos, no las almas; estaba cometiendo un grave error y cayendo en la herej?a m?s absurda sobre el sentido de la misi?n. Solo tiene sentido misionar si se lleva la salvaci?n en Cristo, que quiere hacernos part?cipes de su vida en eternidad. Y esto no significa desentenderse del progreso y la promoci?n humana en la b?squeda de transformaciones sociales, pol?ticas y culturales que eliminen la injusticia y la pobreza. Pero hay que tener presente que todo ello debe orientarse a Cristo, sabiendo que ?l es el que, resucitado y sentado a la derecha del Padre, lleva la historia a su plenitud.?

Las vocaciones nativas, profec?a de la misi?n.

Cuanto m?s santa es la vida del misionero, tanto m?s eficaz es la misi?n??

Al celebrar los veinte a?os de la enc?clica Redemptoris missio (7-12-1990), que ten?a como finalidad subrayar la validez permanente del mandato misionero y de la misi?n ad gentes en particular, no podemos pasar por alto la labor que est?n realizando hoy tantos misioneros que han tomado en serio el mandato de Cristo para llevar el Evangelio a todo el mundo. Ante la globalizaci?n que se hace cada d?a m?s honda y donde las fronteras se desvanecen, no hemos de olvidar que para la misi?n y los misioneros, sus servidores, se hace m?s urgente llevar el mensaje liberador de Jesucristo.

El Papa Juan Pablo II, en dicha enc?clica, afirma que la acci?n misionera hacia los pueblos y grupos humanos no evangelizados sigue siendo necesaria, particularmente en algunas ?reas del mundo y en determinados contextos culturales. En el centro de la actividad misionera est? el anuncio de Cristo, el conocimiento y la experiencia de su amor. Este anuncio no quita la autonom?a propia de algunas actividades como el di?logo y la promoci?n humana, sino que, al contrario, las funda en la caridad difusiva y las encamina a un testimonio siempre respetuoso de los otros en el atento discernimiento de lo que el Esp?ritu suscita en ellos. No se debe olvidar nunca ?contin?a el Papa? que la fidelidad del evangelizador a su Se?or est? en la base de la actividad misionera. Cuanto m?s santa es la vida, tanto m?s eficaz es esta misi?n suya. La llamada a la misi?n es llamada incesante a la santidad.

Si la Jornada de Vocaciones Nativas nos interpela a todos es por su calado vocacional, de muchos hombres y mujeres que ponen en el centro de su vida la entrega generosa por llevar a todo el g?nero humano el amor de Cristo. La sociedad contempor?nea adolece de una gran enfermedad: la falta de sentido en su vida. Las grandes promesas que ofrec?an los buscadores y conquistadores de ?para?sos perdidos? han fracasado. S?lo quien se afiance en el amor salvador de Cristo encontrar? su realizaci?n m?s plena.

Recemos por los que sienten la llamada a ser promotores de la nueva misi?n: los sacerdotes, religiosos y laicos. Miles y miles de misioneros durante siglos han mostrado la cara aut?ntica de la vida humana. Hoy, a trav?s de la Obra Pontificia de San Pedro Ap?stol, que atiende las vocaciones nativas, hagamos lo posible para cooperar y apoyar desde la oraci?n, la ofrenda de sacrificios y la solidaridad econ?mica, con vistas a que nadie se pierda en el recorrido de este hermoso camino de llevar al g?nero humano al encuentro con Cristo.

Roguemos a la Virgen Mar?a, auxilio de los misioneros, para que los j?venes, que celebrar?n en Madrid el gran evento de la Jornada Mundial de la Juventud, juntos con el Papa, vivan una explosi?n misionera y que muchos se sientan interpelados para donarse a favor de la misi?n y as? llegar a tantos hombres y mujeres de nuestro tiempo que a?n no conocen a Jesucristo.?


Publicado por verdenaranja @ 21:19  | Hablan los obispos
 | Enviar

?Estudio Pastoral para la Jornada de Vocaciones Nativas 2011 publicado en la revista misionera ILLUMINARE,? n? 382, ABRIL 2011, recibida en la parroquia con los materiales para su celebraci?n el 8 de Mayo.

?VOCACIONES NATIVAS...

??????????? LLAMADAS A LA MISI?N??

No existe vocaci?n sin misi?n?

Cuando leo los evangelios, me sorprende siempre constatar que junto al relato y al testimonio de Jesucristo (su vida, su obra y su identidad m?s profunda), encontramos la historia de aquellos que han sido llamados para ser sus disc?pulos y testigos.

Apenas Jes?s empieza a predicar, ya podemos leer que llama a algunos pescadores: ?Venid conmigo, y os har? llegar a ser pescadores de hombres? (Mc 1,17). Esta expresi?n nos muestra ya claramente que la invitaci?n a seguirlo implica al mismo tiempo una misi?n hacia los otros. Poco m?s adelante podemos leer que Jes?s llama a los Doce ?para que estuvieran con ?l, y para enviarlos a predicar y con poder de expulsar los demonios? (Mc 3,14-15). Teniendo en cuenta que Jes?s vivi? enteramente empe?ado en la misi?n que hab?a recibido de su Padre ??Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo su obra? (Jn 4,34)?, no se pod?a ser sus compa?eros sin estar asociados a su obra. No es extra?o, por lo tanto, que m?s tarde, Jes?s env?e a los Doce de dos en dos (cf. Mc 6,7-13). El evangelio de Mateo dedica todo el cap?tulo 11 a este env?o a la misi?n y a las caracter?sticas del disc?pulo misionero.

Hay que entender bien que el disc?pulo tiene necesidad de un largo aprendizaje y de una profunda conversi?n para purificar sus propios ideales, demasiado apegados a sus propios intereses y deseos, para poder llegar a ser un verdadero servidor-misionero del Evangelio. Solamente pasando a trav?s de la prueba de la cruz, ellos podr?n entender, en el encuentro con el Resucitado, que no se pertenecen a s? mismos, sino a Cristo, que les env?a como testigos ?a todas las naciones, empezando por Jerusal?n? (Lc 24,47-48). Los Hechos de los Ap?stoles y los otros escritos del Nuevo Testamento nos narran esta primera aventura misionera del primer siglo.

Desde el primer momento, aquellos que recib?an el bautismo y el Esp?ritu, convirti?ndose as? en cristianos, estaban llamados a compartir su nueva vida con los dem?s. Incluso una comunidad reci?n nacida, gracias al anuncio del Evangelio por parte de los misioneros que le hab?an sido enviados, estaba inmediatamente llamada a participar en el anuncio del Evangelio en su propio ambiente e incluso entre los m?s alejados.

Esta es la raz?n por la cual la Iglesia, a trav?s de los siglos, ha impulsado el nacimiento de vocaciones sacerdotales y religiosas en las j?venes comunidades de las tierras de misi?n. El movimiento inaugurado por Juana Bigard al final del siglo XIX, y que luego tomar? el nombre de Obra Pontificia de San Pedro Ap?stol, se inscribe, precisamente en este cuadro. Se trata de sostener, con la amistad, la oraci?n y la recogida de medios financieros, a las j?venes Iglesias en sus esfuerzos por asegurar una buena formaci?n a los candidatos al ministerio presbiteral y a la vida religiosa.

Cuando Juana Bigard inici? la Obra de San Pedro Ap?stol, la mayor?a de los europeos no consideraba una prioridad la formaci?n de los sacerdotes aut?ctonos. Un complejo de superioridad entre algunos cristianos y misioneros, y una falta de confianza en que el Se?or llam? ?a los que ?l quiso? (Mc 3,13), estaba en el origen de la convicci?n de que las Iglesias de reciente fundaci?n eran todav?a demasiado j?venes para disponer de sus propios presb?teros y obispos, religiosos y religiosas. En contraposici?n con esta actitud, los papas han tomado la palabra en numerosas ocasiones. Quiero se?alar aqu? la llamada que Pablo VI lanz? en Kampala (Uganda), en 1969, pidiendo a los africanos que fueran misioneros en sus propias Iglesias locales y por todo el mundo. Despu?s de m?s de cuarenta a?os, y de modo cada vez m?s amplio, las Iglesias de ?frica, Asia y Am?rica Latina han tomado conciencia de su responsabilidad en la Iglesia universal de ser testigos de Jesucristo ante aquellos que todav?a no lo conocen o aquellos otros que se han alejado de la fe. Al mismo tiempo estas Iglesias dan una gran importancia a la formaci?n misionera de los cristianos y, en particular, de los presb?teros y seminaristas.?

Profunda formaci?n misionera

?C?mo formar una persona para que sea misionera del amor de Dios en 2011? Pienso que podemos encontrar las orientaciones fundamentales siguiendo el camino por el cual Jes?s ha convertido a los pescadores del lago de Galilea en ?pescadores de hombres?.

?l los ha invitado, en primer lugar, a seguirlo en su camino. De este modo, ellos ser?n introducidos en el fundamento de su vida: su uni?n con ese Dios que ?l llamar? familiarmente, Abba, ?pap?. Ellos ven c?mo ?l libra a las personas de sus males, de su aislamiento, de sus enfermedades, de los esp?ritus inmundos e, incluso, del peso de sus propios pecados. Ellos ser?n testigos de la acogida que Jes?s ofrece a todos aquellos que en su ambiente o su religi?n eran considerados como personas poco recomendables para relacionarse, y de su oposici?n a los especialistas religiosos de su tiempo. Y viendo la incre?ble autoridad con la cual ?l sigue su camino, con simplicidad y sin miedo, ellos comprenden, poco a poco, el secreto de su vida, tal como el evangelio de san Juan nos narra: ?El Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre: lo que hace ?l, eso tambi?n lo hace igualmente el Hijo? (Jn 5,19). Ser misionero no tiene nada que ver con un vendedor que vende su mercanc?a o un propagandista que intenta convencer a los otros de sus ideas. El misionero, como el mismo Jes?s, no hace otra cosa que compartir aquello que ?l mismo ha recibido. Aprendiendo a trav?s de las par?bolas y las ense?anzas ?a menudo como reacci?n a disputas y acontecimientos concretos? los futuros misioneros empiezan a entender el verdadero sentido de las palabras que su Maestro repite: ?El Reino de Dios est? cerca? (Mc 1,15). Ellos pueden, sobre todo, familiarizarse con el esp?ritu de este Reino, porque ellos est?n directamente asociados al estilo de vida de Jes?s, a su oraci?n, sus aptitudes y?? reacciones ante los encuentros que ?casualmente? suceden durante la ruta.

En la medida en que el candidato-misionero, hoy como en los tiempos de los ap?stoles, es iniciado en el misterio del Reino de Dios, es invitado a la conversi?n, es decir, a cambiar sus actitudes espont?neas en un estilo de vida que se conforme a los valores del Reino de Dios, que significa, entre otras cosas, formar comunidades donde todos sean hermanos, en vez de asambleas donde los jefes hacen ver su poder sobre los otros, compartir en vez de acumular riquezas, perdonar en vez de vengarse, aprender a servir en lugar de buscar los mejores lugares, perder su vida, renunciando a sus propios intereses, ventajas y placeres, para ponerse al servicio de los dem?s y dar su vida por la vida de la multitud.

Es necesaria toda la vida para convertirse a un semejante estilo de vida y adquirir estos ?reflejos evang?licos? capaces de superar los reflejos espont?neos que habitan dentro de cada persona humana. En este sentido, el seminario o el noviciado constituyen un tiempo fuerte y privilegiado para encaminarse hacia el ?hombre nuevo? del que habla san Pablo: solo hombres nuevos pueden compartir el Evangelio y ser testigos cre?bles. La evangelizaci?n no se realiza, en un primer momento, con acciones sistem?ticas, sino que es, sobre todo, una presencia aut?ntica. Yo no puedo contar a los otros la historia de Dios con los hombres si esta no se ha convertido en mi historia personal.

Si el Evangelio de Jesucristo nos da las bases y las orientaciones de la formaci?n misionera, muchos otros conocimientos son tambi?n preciosos. El cuarto evangelio nos dice que Jes?s ?conoc?a lo que hay en el hombre? (Jn 2,25). Un proverbio ingl?s dice: ?El que quiere aprender el ingl?s de Juan tiene que conocer bien a Juan?. Un buen misionero debe tener una mirada atenta sobre ?lo que hay en el hombre?, no solamente en el hombre en general, sino el hombre en la multiplicidad de las culturas y la complejidad de las sociedades. En un mundo cada vez m?s influenciado por las investigaciones cient?ficas en todos los campos y por una mentalidad t?cnica, se necesita un esp?ritu misionero que exige un m?nimo de conocimiento de este ambiente, y en todo caso, una mente abierta. No se aprende a ser misioneros si nos encerrarnos en nuestro propio mundo, donde uno se siente seguro y bien acomodado y donde la fe cristiana parece evidente.?

Por la vida del mundo

?En la gran mayor?a de las j?venes Iglesias, los obispos, presb?teros, religiosos aut?ctonos han recogido el relevo de los misioneros extranjeros. Al mismo tiempo, ellos se encuentran delante desaf?os que no se limitan a las comunidades y obras que los misioneros han dejado, sino que deben convertirse en fundadores de nuevas comunidades, acerc?ndose a nuevos sectores de la sociedad, respondiendo con creatividad a las nuevas necesidades dentro de su propio ambiente y tambi?n respecto a los que est?n lejos.

Los evangelios de Marcos y Lucas (cf. Mc 1,35-39; Lc 4,42-44) cuentan un episodio que ilustra bien la actitud misionera que hay que tener hacia aquellos que se encuentran todav?a alejados, record?ndonos que no hay que quedarse tranquilos junto a los que se han acercado. El episodio nos narra c?mo, despu?s de un d?a en Cafarna?m donde ?l ha ense?ado, expulsado demonios y curado a muchos de sus enfermedades, todo el mundo lo busca y quieren impedirle que se vaya. Pero Jes?s reacciona: ?Tambi?n a otras ciudades tengo que anunciar la Buena Nueva del Reino de Dios, porque a esto he sido enviado? (Lc 4,43).

El misionero es siempre aquel o aquella que dejando el ambiente familiar va hacia aquellos o aquellas que est?n fuera de la comunidad. El buen pastor-misionero es aquel que toma la actitud de Jes?s, que dice: ?Tambi?n tengo otras ovejas, que no son de este redil; tambi?n a esas las tengo que conducir y escuchar?n mi voz; y habr? un solo reba?o, un solo pastor? (Jn 10,16).

Las j?venes Iglesias, incluso all? donde los primeros bautismos han tenido lugar hace menos de un siglo, manifiestan un esp?ritu misionero asombroso. En numerosas congregaciones y movimientos misioneros, fundados en los pa?ses de larga tradici?n cat?lica, en la actualidad, la mayor?a de sus miembros provienen de las j?venes Iglesias. Muchos sacerdotes diocesanos de estas iglesias salen hacia otras di?cesis de sus pa?ses o de otras naciones donde faltan presb?teros.

Tambi?n en las Iglesias de Europa est? trabajando un gran n?mero de sacerdotes de las j?venes Iglesias. No se trata solamente de un remedio a la falta de sacerdotes en Europa. Estos presb?teros, venidos desde Iglesias hermanas, son una expresi?n elocuente de la naturaleza profunda de la Iglesia, es decir, ser una comunidad universal; de aqu?, precisamente, deriva el sentido de la palabra cat?lico. Su presencia y ministerio les permite ser un signo de acci?n de gracias por la labor de los misioneros que un d?a llevaron el Evangelio a sus regiones, y que ha hecho que naciesen Iglesias capaces, ahora, de ?ofrecer? sacerdotes y religiosos para el trabajo misionero y pastoral en todo el mundo, en signo de agradecimiento a Dios? (del Mensaje de la Asamblea de los representantes del Simposio de las Conferencias Episcopales de ?frica y Madagascar y del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa, que tuvo lugar en Abiy?n, Costa de Marfil, del 10 al 14 de noviembre de 2010).

Por ?ltimo, al acoger a los misioneros que vienen de m?s all? del mar, la Iglesia de Europa ofrece un testimonio elocuente al viejo continente de su fe en que en Cristo ?no hay griego y jud?o; circuncisi?n e incircuncisi?n; b?rbaro, escita, esclavo, libre, sino que Cristo es todo y en todos? (Col 3,11). ?No es esta experiencia de fraternidad universal en un mismo Cristo la que atraer? pronto a miles de j?venes a la JMJ de Madrid? Si Dios ?tanto am? al mundo que dio a su Hijo ?nico, para que todo el que crea en ?l no perezca, sino que tenga vida eterna? (Jn 3,16), entonces, el mejor servicio que nosotros podemos ofrecer a este mundo es presentar al Dios de Jesucristo. Para que la globalizaci?n de nuestro mundo sea la globalizaci?n de la paz, de la justicia y del amor.

Por Jan Dumon
Secretario General de la Obra Pontificia de San Pedro Ap?stol

?


Publicado por verdenaranja @ 21:10  | Misiones
 | Enviar

Lema y cartel de la Jornada de Vocaciones Nativas? 2011 seg?n viene en la revista misionera ILLUMINARE, N? 382 ABRIL 2011, recibida en la parroquia con los materiales para su celebraci?n.

LEMA:

??Vocaciones nativas... La Jornada misionera anual que promueve la Obra Pontificia de San Pedro Ap?stol tiene como finalidad recordar al pueblo cristiano que, en los territorios de misi?n, Dios suscita numerosas vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. De hecho, es en estos lugares donde est?n surgiendo en mayor abundancia dichas vocaciones.

... llamadas a la misi?n? son vocaciones para el servicio de la Iglesia universal. As?, despu?s del per?odo de formaci?n, estas personas servir?n a la Iglesia particular que les ha ayudado a madurar como disc?pulos del Maestro;y tambi?n estar?n disponibles para ir all? donde sean enviadas.?

Cartel:

Un grupo de j?venes, originarios de los cinco continentes, sostienen la ?Cruz de los J?venes?. Sus miradas ?a la Cruz y a quienes contemplan el cartel? son una invitaci?n a no ?tener miedo? ni a la Cruz ni al Redentor; a abrir el coraz?n a Dios y escuchar su llamada. Muchos de estos j?venes, procedentes de los territorios de misi?n, participar?n en la pr?xima Jornada Mundial de la Juventud.

Sacerdotes nativos celebrando la Eucarist?a. Ellos son la expresi?n de estas vocaciones que el Se?or suscita en los territorios de misi?n para la evangelizaci?n de sus propios pueblos y para salir al encuentro del resto de la humanidad en cualquier lugar de la Tierra.


Publicado por verdenaranja @ 20:52  | Misiones
 | Enviar

Lectio divina para el viernes de la primera semana de Pascuaa ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Litugia de la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:??? ???????????"Juan 21, 1‑14"

En aquel tiempo, Jes?s se apareci? otra vez a los disc?pulos junto al lago de Tiber?ades. Y se apareci? de esta manera: Estaban juntos Sim?n Pedro, Tom?s apodado el Mellizo, Natanael el de Can? de Galilea, los Zebedeos y otros dos disc?pulos suyos. Sim?n Pedro les dice: ?Me voy a pescar.? Ellos contestan: ?Vamos tambi?n nosotros contigo.?

Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jes?s se present? en la orilla; pero los disc?pulos no sab?an que era Jes?s. Jes?s les dice: ?Muchachos, ?ten?is pescado?? Ellos contestaron: ?No.? ?l les dice: ?Echad la red a la derecha de la barca y encontrar?is.?

La echaron, y no ten?an fuerzas para sacarla, por la multitud de peces. Y aquel disc?pulo que Jes?s tanto quer?a le dice a Pedro: ?Es el Se?or.? Al o?r que era el Se?or, Sim?n Pedro, que estaba desnudo, se at? la t?nica y se ech? al agua. Los dem?s disc?pulos se acercaron en la barca, porque no distaban de tierra m?s que unos cien metros, remolcando la red con los peces.

Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jes?s les dice: ?Traed de los peces que acab?is de coger.? Sim?n Pedro subi? a la barca y arrastr? hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompi? la red.

Jes?s les dice: ?Vamos, almorzad.? Ninguno de los disc?pulos se atrev?a a preguntarle qui?n era, porque sab?an bien que era el Se?or. Jes?s se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado.

Esta fue la tercera vez que Jes?s se apareci? a los disc?pulos, despu?s de resucitar de entre los muertos.

MEDITACI?N:???????????"Es el Se?or"

??????????? Esta afirmaci?n resuena con una fuerza especial en los o?dos de los disc?pulos?????????? y tambi?n en el m?o. Es la gran afirmaci?n, la que va a cambiar la vida de aquellos hombres que intentan volver a la vida de antes pero ya no pueden. El que hab?a muerto, vive y los anhelos guardados en su coraz?n renacen con ?l. No es una, es la tercera vez, dice el evangelista, que se les ha aparecido. Si todav?a todo pod?a entrar en el campo de lo inimaginable, la certeza se va a terminar apoderando de sus corazones. Es el Se?or.

??????????? Nosotros, tal vez, lo necesitemos escuchar tres, mil veces. En medio de tantas voces que no quieren escucharlo, o que no les interesa hacerlo, que les gustar?a que tambi?n nosotros hici?semos o?dos sordos, tenemos que dejar resonar este grito para que nos haga lanzarnos, como a Pedro, a las aguas de este mar de la vida, con la certeza de que ?l est? ah?, ayud?ndonos a hacer fecunda nuestra vida.

??????????? Frente a tantos se?ores que alzan sus voces interesadas, nosotros podemos afirmar con Juan que s?lo uno es el Se?or; que por mucho que intentemos acallarlo seguir? siendo el Se?or de la vida, y a entrar en esa corriente de vida con ?l, nos invita. Y si tenemos dudas de c?mo hacerlo, basta con mirarle a ?l para descubrirlo.???????

ORACI?N:?????????????"Mi ?nico, Se?or"

??????????? Tengo que reconocer, Se?or, que si me adentro en mi coraz?n y en mis gestos descubro muchos se?ores que no son t?, ay?dame para que seas t? mi ?nico Se?or.

??????????? Eres mi ?nico, Se?or, pero no puedo ocultarte que muchas veces anhelo otros se?ores y los busco, dame coraje para ser plenamente tuyo.

CONTEMPLACI?N:????????????"Mi Se?or"

Cu?ntas veces lloro
v?ctima de se?ores
que me esclavizan,
y me ofrecen sus placeres
que pronto se evaporan
y dejan el coraz?n vac?o.

Y t? me sigues llamando incansablemente,
te acercas a m? con voz de amigo
y de amante,
me sirves tu pan y tu palabra,
y te siento mi Se?or,
porque me colmas
de paz y de ternura.


Publicado por verdenaranja @ 16:24  | Liturgia
 | Enviar
Mi?rcoles, 27 de abril de 2011

ZENIT NOS ofrece el texto del Mensaje que el Papa Benedicto XVI ha dirigido al Encuentro de obispos responsables de las Comisiones Episcopales de Familia y Vida de Am?rica Latina y el Caribe, que se est? celebrando?en la ?ltima?semana de Marzo de 2011 en Bogot? (Colombia).

Al venerado hermano
Cardenal Ennio Antonelli
Presidente del Consejo Pontificio para la Familia

Me complace saludar cordialmente a Vuestra Eminencia, as? como a los dem?s se?ores cardenales, obispos y sacerdotes que participan en el encuentro de responsables de las Comisiones Episcopales de Familia y Vida de Am?rica Latina y el Caribe, que tiene lugar en Bogot?.

Como ha reiterado la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, la familia es el valor m?s querido por los pueblos de esas nobles tierras. Por este motivo, la pastoral familiar tiene un puesto destacado en la acci?n evangelizadora de cada una de las distintas Iglesias particulares, promoviendo la cultura de la vida y trabajando para que los derechos de las familias sean reconocidos y respetados.

Se constata con dolor, sin embargo, c?mo los hogares sufren cada vez m?s situaciones adversas provocadas por los r?pidos cambios culturales, por la inestabilidad social, por los flujos migratorios, por la pobreza, por programas de educaci?n que banalizan la sexualidad y por falsas ideolog?as. No podemos quedar indiferentes ante estos retos. En el Evangelio encontramos luz para responder a ellos sin desanimarnos. Cristo con su gracia nos impulsa a trabajar con diligencia y entusiasmo para acompa?ar a cada uno de los miembros de las familias en el descubrimiento del proyecto de amor que Dios tiene sobre la persona humana. Ning?n esfuerzo, por tanto, ser? in?til para fomentar cuanto contribuya a que cada familia, fundada en la uni?n indisoluble entre un hombre y una mujer, lleve a cabo su misi?n de ser c?lula viva de la sociedad, semillero de virtudes, escuela de convivencia constructiva y pac?fica, instrumento de concordia y ?mbito privilegiado en el que, de forma gozosa y responsable, la vida humana sea acogida y protegida, desde su inicio hasta su fin natural. Vale la pena tambi?n continuar animando a los padres en su derecho y obligaci?n fundamental de educar a las nuevas generaciones en la fe y en los valores que dignifican la existencia humana.

No dudo que la misi?n continental promovida en Aparecida, y que tantas esperanzas est? despertando por doquier, sirva para avivar en los amados pa?ses latinoamericanos y del Caribe la pastoral matrimonial y familiar. La Iglesia cuenta con los hogares cristianos, llam?ndolos a ser un verdadero sujeto de evangelizaci?n y de apostolado e invit?ndolos a tomar conciencia de su valiosa misi?n en el mundo.

Aliento, pues, a todos los participantes en esta significativa reuni?n a desarrollar en sus reflexiones las grandes l?neas pastorales marcadas por los episcopados congregados en Aparecida, favoreciendo as? que la familia pueda vivir un profundo encuentro con Cristo a trav?s de la escucha de su Palabra, la oraci?n, la vida sacramental y el ejercicio de la caridad. De este modo, se le ayudar? a poner en pr?ctica una s?lida espiritualidad que propicie en todos sus miembros una decidida aspiraci?n a la santidad, sin miedo a mostrar la belleza de los altos ideales y las exigencias ?ticas y morales de la vida en Cristo. Para promover esto, es necesario incrementar la formaci?n de todos aquellos que, de una u otra forma, se dedican a la evangelizaci?n de las familias. As? mismo, es importante trazar caminos de colaboraci?n con todos los hombres y mujeres de buena voluntad para seguir tutelando intensamente la vida humana, el matrimonio y la familia en toda la regi?n.

Concluyo expresando mi afecto y solidaridad a todas las familias de Am?rica Latina y el Caribe, en particular a aquellas que se hallan en situaciones de dificultad. A la vez que encomiendo a la poderosa protecci?n de la Sant?sima Virgen Mar?a los frutos de esta loable iniciativa, les imparto de coraz?n la implorada Bendici?n Apost?lica, que extiendo complacido a cuantos est?n comprometidos en la evangelizaci?n y promoci?n del bien de las familias.

Vaticano, 28 de marzo de 2011

BENEDICTUS PP. XVI

[Copyright 2011 - ?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:46  | Habla el Papa
 | Enviar

MADRID, martes 29 de marzo de 2011 (ZENIT.org)

El perd?n devaluado

Por monse?or Juan del R?o Mart?n*

El eclipse de Dios en la sociedad contempor?nea ha tra?do, entre otras consecuencias, que el perd?n humano se ha ?descafeinado?, se ha reducido a mera disculpa protocolar?a, a venganza camuflada con el tan conocido: ?yo perdono pero no olvido? y con los ?perdones hist?ricos? para evaluar hechos del pasado con mentalidad de hoy. Este tipo de perd?n ni reconcilia, ni salva, ni es sanador porque le falta la fe en Dios que es clave para perdonar a ?fondo perdido?.

De esta secularizaci?n del perd?n no se ha librado algunos sectores del catolicismo donde se ha olvidado el sentido del pecado y el significado de la misericordia eterna. En este tiempo de Cuaresma abundan las lecturas b?blicas que nos hablan de c?mo es el perd?n divino y de c?mo debemos perdonar a nuestros semejantes. La recuperaci?n de la centralidad de Dios en la vida cristiana, trae consigo la vuelta a lo genuinamente evang?lico que es el amor a nuestros enemigos (cf. Mt 5,38), frente a la ley judaica del tali?n y la justa venganza que predica otros credos.

Jesucristo nos revela a un Dios de misericordia ?lento a la c?lera y rico en piedad?. Un ejemplo de ello lo encontramos en el evangelista Lucas que ha escogido tres par?bolas que tienen una estrecha relaci?n entre s?: la oveja perdida, la moneda extraviada, el hijo pr?digo (Lc 15). Todos han perdido algo. Es el mismo Dios, bajo la figura de un Buen Pastor o de un Padre, qui?n sale a buscar al descarriado. La alegr?a es grande en el encuentro entre lo que estaba perdido y Aquel que lo hall?. Estamos ante el misterio del perd?n divino que por muy numerosos que fueran nuestros pecados mayor es su misericordia, porque ?nicamente ?l: olvida y limpia el pasado del pecador, se alegra con el que ha vuelto al ?aprisco? y llena con su gracia el futuro del arrepentido. ?D?nde hallar este tesoro de salvaci?n? En la celebraci?n frecuente del Sacramento de la Penitencia donde sentimos ?la mano del Buen Pastor? que nos saca de nuestras miserias y nos conduce a la ?casa del Padre? para vestirnos con la t?nica de su gracia y hacernos dignos de la fiesta del banquete eucar?stico.

La humildad de coraz?n nos posibilita a experimentar el perd?n de Dios. Cuando este se conoce, la reconciliaci?n con nuestros semejantes tiene otras claves distintas que no son las del mundo basadas en el consenso de intereses o estrategias del momento. Los cristianos en el perd?n humano tenemos como ?nico modelo a imitar a Jesucristo que muri? amando a sus enemigos hasta el extremo de exclamar: ?Padre, perd?nalos, porque no saben lo que hacen? (Lc 23,34). Desde ese acontecimiento de Muerte y Resurrecci?n, todo ser humano es m?s grande que su culpa y el amor en la dimensi?n de la cruz sobrepasa toda justicia, vence al odio y edifica la paz entre los hombres.??

Monse?or Juan del R?o Mart?n es el arzobispo castrense de Espa?a


Publicado por verdenaranja @ 22:42  | Hablan los obispos
 | Enviar

Reflexi?n de jos? Antonio Pagola al evangelio del domingo segundo de Pascua - A ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Ense?anza de la di?cesis de Tenerife.

NUEVO INICIO?

???????? Aterrados por la ejecuci?n de Jes?s, los disc?pulos se refugian en una casa conocida. De nuevo est?n reunidos, pero ya no est? Jes?s con ellos. En la comunidad hay un vac?o que nadie puede llenar. Les falta Jes?s. No pueden escuchar sus palabras llenas de fuego. No pueden verlo bendiciendo con ternura a los desgraciados. ?A qui?n seguir?n ahora?

???????? Est? anocheciendo en Jerusal?n y tambi?n en su coraz?n. Nadie los puede consolar de su tristeza. Poco a poco, el miedo se va apoderando de todos, pero no le tienen a Jes?s para que fortalezca su ?nimo. Lo ?nico que les da cierta seguridad es ?cerrar las puertas?. Ya nadie piensa en salir por los caminos a anunciar el reino de Dios y curar la vida. Sin Jes?s, ?c?mo van a contagiar su Buena Noticia?

???????? El evangelista Juan describe de manera insuperable la transformaci?n que se produce en los disc?pulos cuando Jes?s, lleno de vida, se hace presente en medio de ellos. El Resucitado est? de nuevo en el centro de su comunidad de seguidores. As? ha de ser para siempre. Con ?l todo es posible: liberarse del miedo, abrir las puertas y poner en marcha la evangelizaci?n.

???????? Seg?n el relato, lo primero que infunde Jes?s a su comunidad es su paz. Ning?n reproche por haberlo abandonado, ninguna queja ni reprobaci?n. S?lo paz y alegr?a. Los disc?pulos sienten su aliento creador. Todo comienza de nuevo. Impulsados por su Esp?ritu, seguir?n colaborando a lo largo de los siglos en el mismo proyecto salvador que el Padre encomend? a Jes?s.

???????? Lo que necesita hoy la Iglesia no es s?lo reformas religiosas y llamadas a la comuni?n. Necesitamos experimentar en nuestras comunidades un "nuevo inicio" a partir de la presencia viva de Jes?s en medio de nosotros. S?lo ?l ha de ocupar el centro de la Iglesia. S?lo ?l puede impulsar la comuni?n. S?lo ?l puede renovar nuestros corazones.

???????? No bastan nuestros esfuerzos y trabajos. Es Jes?s quien puede desencadenar el cambio de horizonte, la liberaci?n del miedo y los recelos, el clima nuevo de paz y serenidad que tanto necesitamos para abrir las puertas y ser capaces de compartir el Evangelio con los hombres y mujeres de nuestro tiempo.

???????? Pero hemos de aprender a acoger con fe su presencia en medio de nosotros. Cuando Jes?s vuelve a presentarse a los ocho d?as, el narrador nos dice que todav?a las puertas siguen cerradas. No es s?lo Tom?s quien ha de aprender a creer con confianza en el Resucitado. Tambi?n los dem?s disc?pulos han de ir superando poco a poco las dudas y miedos que todav?a les hacen vivir con las puertas cerradas a la evangelizaci?n.

Jos? Antonio Pagola?

Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS
1 de mayo de 2011
2 Pascua (A)
Juan 20, 19-31


Publicado por verdenaranja @ 22:38  | Espiritualidad
 | Enviar

DOMINGO 2 DE PASCUA - A
1 de mayo de 2011

Que la gracia, el amor y la paz de Jesucristo resucitado est?n con todos vosotros.

Celebramos hoy el segundo domingo de Pascua, tambi?n llamado de la Misericordia divina. Ocho d?as despu?s de la gozosa celebraci?n de la resurrecci?n del Se?or, ?l mismo se hace presente otra vez entre nosotros y nos da su paz y su Esp?ritu. Una presencia que nos llena de alegr?a y nos consolida en la fe.

Hoy en Roma tiene lugar la beatificaci?n de Juan Pablo II, ese papa tan recordado y querido. Sint?monos en comuni?n con esa celebraci?n, y que el nuevo beato interceda por nosotros y por toda la Iglesia.

Aspersi?n: Comencemos nuestra celebraci?n recordando, con la aspersi?n del agua, nuestro bautismo, con el que se inici? nuestra vida nueva, como hijos e
hijas de Dios y unidos a Jes?s resucitado.

Aspersi?n por toda la iglesia, con un canto bautismal o con nuevas estrofas del canto de entrada (Misal p?g. 1.096).

Que Dios misericordioso nos purifique del pecado y, por la celebraci?n de esta Eucarist?a, nos haga dignos de participar en el banquete de su Reino. Am?n.

Gloria cantado

1.lectura (Hechos 2,42-47): Escucharemos en la primera lectura, durante todo el tiempo de Pascua, fragmentos de los Hechos de los Ap?stoles. Fij?monos hoy c?mo viv?an los primeros cristianos.

2. lectura (1 Pedro 1,3-9): Tambi?n la primera carta de san Pedro nos recuerda c?mo debemos vivir los que hemos nacido de nuevo por nuestra fe en Cristo resucitado.

Oraci?n universal: A Jes?s resucitado, vida y esperanza de la humanidad entera, or?mosle diciendo: JES?S RESUCITADO, ESC?CHANOS.

Por la Iglesia, por sus pastores. Que, como el beato Juan Pablo II, sean testigos aut?nticos de Cristo resucitado en medio del pueblo de Dios. OREMOS:

Por los que no creen en Jes?s, o necesitan pruebas y no las encuentran. Que lleguen a descubrir el amor de Dios, y encuentren la felicidad de los que creemos sin haber visto. OREMOS:

Por las vocaciones a la vida sacerdotal, diaconal y religiosa. Que sean muchos los que respondan a la llamada del Se?or, especialmente en los pa?ses de misi?n. OREMOS:

Por los trabajadores, especialmente los que m?s sufren los efectos de la crisis. Que los responsables de la pol?tica y la econom?a hagan todo lo posible para que toda persona pueda vivir dignamente. OREMOS:

Por todos nosotros, reunidos como cada domingo, convocados por Cristo resucitado. Que ?l mismo nos d? la alegr?a, la paz, la fuerza de su Esp?ritu. OREMOS:

Escucha, Jes?s resucitado, nuestras oraciones, y derrama tu amor sobre nosotros. T?, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Padrenuestro: Unidos a Jesucristo resucitado, como hijos e hijas de Dios, nos atrevemos a decir:

Gesto de paz: En el Esp?ritu de Cristo resucitado, daos fratermalmente la paz.

Bendici?n solemne del d?a de Pascua (Misal p?g. 563).

Despedida: Id y anunciad a todos la alegr?a del Se?or resucitado. Hermanas y hermanos, pod?is ir en paz, aleluya, aleluya.

?

CPL


Publicado por verdenaranja @ 17:41  | Liturgia
 | Enviar

Lectio divina para el jueves de primera semana de Pascua 2911, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de?Tenerife.

LECTURA:????????????????"Lucas 24, 35‑48"

En aquel tiempo, contaban los disc?pulos lo que les hab?a pasado por el camino y c?mo hab?an reconocido a Jes?s al partir el pan.

Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jes?s en medio de ellos y les dice: ?Paz a vosotros.?

Llenos de miedo por la sorpresa, cre?an ver un fantasma. ?l les dijo: ??Por qu? os alarm?is?, ?por que surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo.?

Dicho esto, les mostr? las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegr?a, y segu?an at?nitos, les dijo: ??Ten?is ah? algo de comer??

Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. ?l lo tom? y comi? delante de ellos. Y les dijo: ?Esto es lo que os dec?a mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Mois?s y en los profetas y salmos acerca de m? ten?a que cumplirse.?

Entonces les abri? el entendimiento para comprender las Escrituras. Y a?adi?: ?As? estaba escrito: el Mes?as padecer?, resucitar? de entre los muertos al tercer d?a y en su nombre se predicar? la conversi?n y el perd?n de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusal?n. Vosotros sois testigos de esto.?

MEDITACI?N:??????????????"Paz a vosotros"

?????????? Este saludo se va a hacer constante a lo largo de todos los encuentros con el resucitado. Un saludo que expresaba mucho m?s que unas palabras cl?sicas de encuentro entre personas, eran expresi?n de algo que en esos momentos aquellos hombres necesitaban, en un momento en el que se juntaba tristeza, incertidumbre, miedo, desconcierto, sorpresa, alegr?a y esperanza.

????????? Y es un saludo que necesitamos hoy con una fuerza especial. No hay nada m?s amenazado que la paz. Lo cierto es que todos los grandes valores aparecen amenazados. El amor ridiculizado, la verdad marginada, la vida transgredida, la justicia falseada, la solidaridad convertida en migajas, el ser humano casi degradado. S?, ya s? que puede sonar exagerado y me gustar?a que as? fuese, pero la incertidumbre, la superficialidad y la desesperanza se van adue?ando del coraz?n humano.

???????? Se?or, necesitamos tu palabra de paz; escucharla y dejar que resuene en nuestro coraz?n. Necesitamos experimentar que t? mismo, en tu persona, en tu vida, podemos encontrarnos con todo lo que conduce a ella. Porque la paz, tu paz, capaz de engendrar vida, s?lo puede asentarse en nuestro coraz?n. Y t?, resucitado, nos la ofreces contigo, nos la brindas en ti.

ORACI?N:?????????????"Hazme testigo"

??????????? Se?or, quiero dejar resonar tu saludo en mi coraz?n. Hazme testigo de tu paz.

??????????? Necesitamos la paz, Se?or. Da la sensaci?n, a veces, que nos hemos empe?ado en destruirnos. Danos sensatez, Se?or. Hazme testigo de tu presencia viva.

??????????? Hazme testigo, portador de paz, brotada no de mis palabras, sino de lo profundo de mi coraz?n. Hazme, Se?or, instrumento de tu paz, manifestados en mis gestos de bien, de perd?n, de cercan?a, de alegr?a, de amor.

CONTEMPLACI?N:?????????????"Tu paz"

Cuando mi coraz?n se inquieta;
cuando todo lo que me rodea me turba
y el mundo me presenta su rostro duro,
me ofreces el calor de tu presencia:

La certeza de tu paz
aposentada en mi interior.

Y tu voz resuena como un eco
de vida y de esperanza.

Y un gozo profundo,
m?s fuerte que yo mismo,
irrumpe y brota,
queriendo derramarse
desde ti, en m?, a todos.


Publicado por verdenaranja @ 17:01  | Liturgia
 | Enviar
Martes, 26 de abril de 2011

Texto del micro radial de monse?or Jos? Mar?a Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, emitido por LT 9 (26 de marzo de 2011). (AICA)

EL AGUA VIVA????????????

Un tema central en la vida del cristiano es comprender el significado de la primac?a de Dios, es decir, lo que ?l es, pero tambi?n lo que ?l es para m?. Estamos acostumbrados a valorar nuestro esfuerzo como medio para obtener resultados. Esto no est? mal, pero si s?lo ponemos el acento en ello podemos quedarnos encerrados en un voluntarismo que nos debilita y nos impide encontrar una respuesta plena a nuestras aspiraciones.

Primero nos alegramos porque lo que hemos conseguido, pero despu?s nos queda el gusto a poco, no nos sacia plenamente, esperamos algo m?s. Esto se debe a que estamos abiertos, en cuento seres espirituales, a una respuesta que no encontramos en el mundo que nos rodea. Somos peregrinos de lo infinito.

Al constatar esta inadecuaci?n entre el deseo del hombre y la respuesta que recibe, alguien dijo que el hombre era un ser absurdo, una pregunta con ansias de infinito sin una respuesta a nivel de sus expectativas. Algunos hablaron del drama del humanismo sin Dios, es decir, el hombre es un ser espiritual que al no encontrar una respuesta a su medida, no tiene sentido. La dimensi?n espiritual es una riqueza que debemos saber leer en el hombre para alcanzar plenamente su vocaci?n en este mundo.

Aqu? veo la importancia y el valor de la fe, en cuanto nos introduce en ese ?mbito superior que nos permite comprender y vivir la dimensi?n espiritual del hombre. La fe no niega la raz?n sino que la supone, pero ella es el camino que nos abre al encuentro de esa repuesta a nuestra condici?n espiritual. La fe, por ello, da sentido a la vida hombre porque lo abre a un encuentro ?nico y personal con Dios.

Esta reflexi?n me ayuda a comprender el evangelio de este domingo, que nos habla del encuentro de Jes?s con la Samaritana. Solo retengo un aspecto de ese rico di?logo, aquel que se refiere al ?Agua Viva?. Luego de pedirle Jes?s agua a la mujer, le dice: ?El que beba de esta agua, refiri?ndose al pozo de donde la sacaba, tendr? nuevamente sed, pero el que beba del agua que yo le dar?, nunca m?s volver? a tener sed? (Jn. 4, 13).

Esta imagen tiene en cuenta, precisamente, esa capacidad espiritual del hombre que no queda satisfecha con la sola agua material, volver? a tener sed. ?Ahora bien, existe esa otra Agua, y d?nde la podemos encontrar?

San Agust?n en sus Confesiones nos cuenta como encontr? esa Agua en su vida y lo expres? diciendo: ?Se?or, t? me has creado para Ti (conciencia de su dimensi?n espiritual), y mi coraz?n estaba inquieto, (es decir, no llegaba a saciar su sed), hasta que no descans? en Ti (cuando encontr? la fuente del Agua Viva)? (Conf. 1, 1,1).

En ese momento descubre que su vida ya no es una pregunta sin respuesta, menos un absurdo, sino la de un ser ?nico y personal con un destino trascendente grabado en su coraz?n. Creo que estas reflexiones nos pueden ayudar a conocernos como seres espirituales creados por Dios, y a valorar la riqueza de esa Agua Viva que nos ha sido comunicada por Jesucristo y se ofrece a nuestra libertad.

Reciban de su Obispo, junto a mi afecto y oraciones mi bendici?n en el Se?or Jes?s y Mar?a Sant?sima, Nuestra Madre de Guadalupe.?

Mons. Jos? Mar?a Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz?


Publicado por verdenaranja @ 22:55  | Hablan los obispos
 | Enviar

Alocuci?n televisiva de monse?or H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata en el programa ?Claves para un mundo mejor? (26 de marzo de 2011). (AICA)

APRENDAMOS DE LOS M?RTIRES ACTUALES ?????????????

Hoy quiero hablarles de un tema que no aparece en los medios de comunicaci?n, la persecuci?n de los cristianos en el mundo, especialmente la persecuci?n de los cat?licos.

A lo largo de todo el Siglo XX, y ha continuado ese proceso en los diez u once a?os que van del Siglo XXI, los cat?licos han sido perseguidos en numerosos pa?ses, especialmente en aquellos que son oficialmente isl?micos.

Pensemos en Sud?n, en Timor Oriental, en Eritrea, en Somalia, en Irak, en Egipto, en Arabia Saudita? O bien se les impide edificar una iglesia ?el caso de Arabia Saudita es paradigm?tico- o practicar plenamente su culto o bien son considerados parias de la sociedad y ubicados en un nivel inferior a todos los efectos. O bien son v?ctimas del extremismo isl?mico que, esto ha ocurrido recientemente, pone bombas en las iglesias y ataca precisamente cuando se est? celebrando la eucarist?a.

Pero hay un hecho al cual me quiero referir puntualmente y es que ha sido asesinado, hace pocos d?as, Shahbaz Bhatti, un paquistan? de 42 a?os, un pol?tico cristiano, que era adem?s Ministro para las Minor?as Religiosas de ese pa?s.

Es decir que su funci?n en el Gobierno Paquistan? era precisamente provocar el di?logo, lograr que las minor?as religiosas ocuparan un lugar de plena dignidad y el ejercicio de la libertad de profesar su fe en la sociedad paquistan?.

Bueno este hombre ha sido objeto del odio del extremismo isl?mico que lo hab?a amenazado y que finalmente lo asesin?.

Pero yo quiero leer algunos pasajes del Testamento Espiritual de Shahbaz Bhatti porque son de una profundidad conmovedora que hace recordar el caso de los grandes m?rtires de los primeros siglos cristianos. Y no estoy exagerando.

Dice: ?Fue el amor de Jes?s lo que me indujo a ofrecer mis servicios a la Iglesia. Las espantosas condiciones en que se encontraban los cristianos de Pakist?n me causaron una profunda turbaci?n.

?Recuerdo un viernes de Pascua, cuando ten?a 13 a?os, escuche un serm?n sobre el sacrificio de Jes?s por nuestra redenci?n y por la salvaci?n del mundo, y pens? corresponder a ese amor suyo dando amor a nuestros hermanos y hermanas, poni?ndome al servicio de los cristianos, especialmente de los pobres, los necesitados y perseguidos que viven en este pa?s isl?mico.

?Me han requerido poner fin a mi empe?o y siempre he rehusado, a?n a riesgo de mi propia vida. Mi respuesta ha sido siempre la misma: No quiero popularidad ni posiciones de poder quiero solo un puesto a los pies de Jes?s. Quiero que mi vida, mi car?cter, mis acciones hablen por m? y digan que estoy siguiendo a Jesucristo. Tal deseo es tan fuerte que me considerar? privilegiado en el caso que Jes?s quiera aceptar el sacrificio de mi vida.

?Quiero vivir por Cristo y por ?l quiero morir. No experimento ning?n miedo en este pa?s. Muchas veces los extremistas han querido matarme, encarcelarme, me han amenazado, perseguido o han aterrorizado a mi familia. Yo digo que mientras tenga vida hasta mi ?ltimo aliento seguir? sirviendo a Jes?s y a esta humanidad pobre, sufriente, los cristianos, los necesitados, los pobres?.

Lo que precipit? especialmente y de un modo definitivo la ira de los extremistas isl?micos contra Shahbaz Bhatti ha sido su empe?o, como pol?tico y como miembro del gobierno, en lograr que se superara un art?culo, el N? 295 del C?digo Penal, por el cual se condena a muerte a aquel que ofenda a Mahoma y a prisi?n perpetua a aquel que ultraje el Cor?n.

Estas figuras penales, obviamente, son usadas de un modo arbitrario para liquidar a los cristianos, Adem?s implican por ellas mismas un atentado contra la libertad religiosa.

Yo sacar?a de aqu? algunas pocas consecuencias.

En primer lugar no olvidemos que muchos cristianos, muchos cat?licos son perseguidos en el mundo de hoy. Nosotros, en cuanto miembros de la Iglesia, estamos unidos a ellos por la fe y la caridad, debemos rezar por ellos para que el Se?or los lleve a un estado de pleno ejercicio de la libertad de profesar la verdad y el culto cat?lico.?

Mons. H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata?


Publicado por verdenaranja @ 22:52  | Hablan los obispos
 | Enviar

Desgrabación de la homilía del cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, con motivo de la misa en memoria de las víctimas del trabajo esclavo a los 5 años del incendio del taller clandestino de Luis Viale 1269 (27 de marzo de 2011). (AICA)

MISA EN MOMORIA DE LA VÍCTIMAS DEL TRABAJO ESCLAVO         

Después de haber escuchado la Palabra de Dios hagamos un instante de silencio en nuestro corazón para recordar a siete personas, que trabajaban aquí en un régimen de esclavitud hace cinco años. Harry Rodríguez Palma tenia 5 años; Wilfredo Quispe Mendoza 15 años; Juana Vilma Quispe 25 años y un hijo que llevaba en el vientre cuyo nombre solo Dios conoce; Elías Carabajal Quispe 10 años; Rodrigo Quispe Carabajal 4 años y Luis Quispe 4 años. Esos chicos que tenían toda una vida por delante, chicos como algunos que están sentados aquí. Ellos vieron truncada la vida por una conducta que se repitió siempre a lo largo de la historia y que en la Biblia aparece manifestada por un señor muy poderoso que se llamaba Herodes, a quien no le importa matar a los chicos con tal de lograr su cometido. Esos chicos mueren en este incendio en una casa clandestina de trabajo esclavo. Dios le dijo una vez a Caín: “La sangre de tu hermano clama justicia…”. Esa frase de Dios la repetimos hoy: ”La sangre de estos siete hermanos nuestros clama justicia”. Se ha degenerado el sentido del trabajo porque el trabajo es lo que te da dignidad.

La dignidad la tenemos por el trabajo, porque nos ganamos el pan, y eso nos hace mantener la frente alta. Pero cuando el trabajo no es lo primero sino que lo primero es la ganancia, la acumulación de dinero, ahí empieza una catarata descendente de degradación moral. Y termina esta catarata en la explotación de quien trabaja. Esta frase no es mía, la dijo ayer el Papa en una audiencia. Cuando se revierte el verdadero fin del trabajo el centro del trabajo que es la persona empieza a crecer el afán de dinero insaciable y ahí todos los medios para terminar en la esclavitud.

Una vez dije en Constitución, en una anterior misa por las víctimas de la esclavitud y exclusión, que lo que nos enseñaban en el colegio sobre que la asamblea del año 13 había abolido la esclavitud eran cuentos chinos… a los más está en un escrito. Pero en esta Buenos Aires tan vanidosa, tan orgullosa, sigue habiendo esclavos! Sigue habiendo esclavitud! Todo se arregla… Buenos aires es coimera y lo es de alma, y el recurso a la coima tapa todo. Los corazones se endurecen.

Hoy rezábamos el Salmo 24: “…Cuando escuchen la voz del Señor no endurezcan el corazón...“haciendo referencia a la escena de la roca dura que Moisés golpea y sale agua. La voz del Señor clama por estos siete hijos muertos, y muertos en esclavitud. La voz del Señor golpea con su Palabra tantos corazones de piedra, y hoy venimos a rezar para que esos corazones dejen brotar aguas de lágrimas, de arrepentimiento, de cambio de vida… Para que esos corazones no piensen que esto no se paga, seducidos por la costumbre del “como arreglamos”. Se paga aquí o allá pero se paga!. Pero sobre todo venimos a pedirle al Señor que nuestros corazones crezcan en conciencia, que no tengamos miedo de luchar por esta justicia que, hoy podemos repetir otra vez, es tan largamente esperada.

Justicia por estos hombres y mujeres sometidos a la trata de personas en cualquiera de los rubros… talleres clandestinos, prostitución, chicos sometidos en trabajos de granjas y los cartoneros que no han podido todavía unificarse, como algunos de ustedes lo han podido hacer gracias a Dios, por los que viven de las migajas que caen de la mesa de los satisfechos. Estos no pueden sentir a Dios. Porque el endurecimiento de los satisfechos es algo muy duro difícil de explicar, tienen el corazón empachado de los valores que ellos creen que valen y no dejan entrar a la Palabra de Dios. Por eso Señor te pedimos que cuando les golpees el corazón a ellos que no se endurezcan, que abran el corazón.

Rezamos también por todos ustedes, por nosotros, por tantos que no conocemos y están en esta situación. Y de una manera especial quiero rezar por los que están aquí y que tienen coraje! Y que arriesgan la vida a cada instante para luchar por la justicia y denunciar que en Buenos Aires todavía hay mucho trabajo esclavo!. Que Dios los fortalezca, que Dios los mantenga allí en esa lucha por el hermano, por la justicia, una lucha por el amor de Dios. La gran ilusión de Jesús es que estuviéramos hermanados, pero el otro proyecto, el contrario, es muy fuerte, es muy fuerte. Y somos víctimas de la compra y venta. Compra y venta de cariño, de amor, de personas, de trabajo…

A los responsables de la muerte de esta gente, de estos chicos sobre todo, a los Herodes que todavía viven en Buenos Aires y que se enriquecen con la sangre de los chicos, que se enriquecen con la sangre de los pobres, que Dios les toque el corazón y los convierta. Y a nosotros que nos toque el corazón para seguir luchando por justicia. Que así sea. 

Cardenal Jorge M. Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires
27 de marzo de 2011 


Publicado por verdenaranja @ 22:47  | Homil?as
 | Enviar

Lectio divina para el mi?rcoles de la primerasemana de Pascua 2011 ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de? Liturgia de ladi?cesis de Tenerife.

LECTURA:??????????????"Lucas 24, 13‑35"

Dos disc?pulos de Jes?s iban andando aquel mismo d?a, el primero de la semana, a una aldea llamada Ema?s, distante unas dos leguas de Jerusal?n; iban comentando todo lo que hab?a sucedido. Mientras conversaban y discut?an, Jes?s en persona se acerc? y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo.

?l les dijo: ??Qu? conversaci?n es esa que tra?is mientras vais de camino?? Ellos se detuvieron preocupados. Y uno de ellos, que se llamaba Cleof?s, le replic?: ??Eres t? el ?nico forastero en Jerusal?n, que no sabes lo que ha pasado all? estos d?as?? ?l les pregunt?: ??Qu??? Ellos le contestaron: ?Lo de Jes?s el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; c?mo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esper?bamos que ?l fuera el futuro liberador de Israel. Y ya ves: hace ya dos d?as que sucedi? esto. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado: pues fueron muy de ma?ana al sepulcro, no encontraron su cuerpo, e incluso vinieron diciendo que hab?an visto una aparici?n de ?ngeles, que les hab?an dicho que estaba vivo. Algunos de los nuestros fueron tambi?n al sepulcro y lo encontraron como hab?an dicho las mujeres; pero a ?l no lo vieron.?

Entonces Jes?s les dijo: ??Qu? necios y torpes sois para creer lo que anunciaron los profetas! ?No era necesario que el Mes?as padeciera esto para entrar en su gloria?? Y, comenzando por Mois?s y siguiendo por los profetas, les explic? lo que se refer?a a ?l en toda la Escritura.

Ya cerca de la aldea donde iban, ?l hizo adem?n de seguir adelante; pero ellos le apremiaron, diciendo: ?Qu?date con nosotros, porque atardece y el d?a va de ca?da.? Y entr? para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tom? el pan, pronunci? la bendici?n, lo parti? y se lo dio. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero ?l desapareci?.

Ellos comentaron: ??No ard?a nuestro coraz?n mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?? Y, levant?ndose al momento, se volvieron a Jerusal?n, donde encontraron reunidos a los Once con sus compa?eros, que estaban diciendo: ?Era verdad, ha resucitado el Se?or y se ha aparecido a Sim?n.?

Y ellos contaron lo que les hab?a pasado por el camino y c?mo lo hab?an reconocido al partir el pan.

MEDITACI?N:???????????"Ha resucitado el Se?or"

??????????? Hay muchas frases sugerentes en este hermoso texto, pero le?do dentro de la misma semana de pascua no puedo dejar de resonar en mi coraz?n el grito de "ha resucitado el Se?or".

??????????? S?, lo necesitamos gritar hasta la saciedad, para que se enteren todos, los que quieren y los que no quieren enterarse. Cristo vive. Por mucho que se empe?en muchos el amor no puede morir, el amor es eterno, y se plenifica y se engrandece, crece hasta el infinito cuando se da. Podr?n se?alarnos el fracaso aparente, la muerte, la eliminaci?n del que ama; podr?n ridiculizarlo, pero el amor y no el odio, la raz?n y no la sinraz?n, la paz y no la violencia, el bien y no el mal, la vida y no la muerte, tendr?n la ?ltima y definitiva palabra. Y eso, todo eso, se ha hecho, lo creemos hecho ya realidad en Jes?s.

??????????? S?, ha resucitado el Se?or. El amor seguir? resucitando siempre. Esa es la gran noticia que ning?n titular de peri?dico ha recogido, pero es la ?nica noticia que nos abre a la humanidad la puerta de la esperanza.

ORACI?N:?????????????"Qu?date con nosotros"

??????????? Qu?date con nosotros, Se?or, calienta el coraz?n humano con tu palabra para que aprenda la fuerza del amor.

??????????? Qu?date con nosotros y haznos descubrir la bondad del coraz?n humano.

??????????? Qu?date con nosotros y ay?danos para que juntos construyamos un mundo donde todos puedan vivir su dignidad de seres humanos.

CONTEMPLACI?N:???????????"Arde mi coraz?n"

Me emociona, Se?or, el grito de tu vida.

Me emociona el escuchar tu palabra
que penetra los deseos
m?s nobles de mi coraz?n herido.

Me emociona tu presencia y tu mirada,
que se extiende como una tienda
sobre mi y sobre el mundo.

Y arde mi coraz?n
de ansias que no soy capaz de expresar
pero que llenan de sentido
mis anhelos m?s profundos y escondidos.


Publicado por verdenaranja @ 15:54  | Liturgia
 | Enviar
Lunes, 25 de abril de 2011

Lectio divina para el martes de la primera semana de Pascua 2011, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:???????????????"Juan 20, 11‑18"

En aquel tiempo, fuera, junto al sepulcro, estaba Mar?a, llorando. Mientras lloraba, se asom? al sepulcro y vio dos ?ngeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde hab?a estado el cuerpo de Jes?s. Ellos le preguntan: ?Mujer, ?por qu? lloras?? Ella les contesta: ?Porque se han llevado a mi Se?or y no s? d?nde lo han puesto?

Dicho esto, da media vuelta y ve a Jes?s, de pie, pero no sab?a que era Jes?s. Jes?s le dice: ?Mujer, ?por qu? lloras?, ?a qui?n buscas?? Ella, tom?ndolo por el hortelano, le contesta: ?Se?or, si t? te lo has llevado, dime d?nde lo has puesto y yo lo recoger?.? Jes?s le dice: ??Mar?a!? Ella se vuelve y le dice: ??Rabboni!?, que significa: ??Maestro!? Jes?s le dice: ?Su?ltame, que todav?a no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: "Subo al Padre m?o y Padre vuestro, al Dios m?o y Dios vuestro."?

Mar?a Magdalena fue y anunci? a los disc?pulos: ?He visto al Se?or y ha dicho esto.?

MEDITACI?N:???????????????"He visto al Se?or"

??????????? La palabra "ver" tiene adem?s de su significado f?sico otro m?s profundo. Todos somos capaces de ver las cosas m?s all? de la materialidad de nuestros sentidos. Vemos con el sentimiento, con el coraz?n, con la mente, y ese "ver" es tan real, verdadero y aut?ntico como el primero. "Ahora lo? veo claro" solemos expresar, cuando tomamos conciencia de algo.

??????????? Mar?a vio m?s all? de lo material, m?s dentro, m?s profundo. Vio con sus ojos y con toda la experiencia profunda de lo vivido, escuchado y sentido, as? vio tan claro como nunca hab?a visto, salt? su coraz?n en un grito de j?bilo y se arroj? a tus pies.

??????????? La experiencia de esta mujer me conmueve pero, sobre todo, me invita a dejarme inundar por la fuerza de tu palabra, y de tu presencia misteriosa, pero que late en lo m?s profundo de m? mismo y hace que tu voz, y mi nombre, resuene ah?, y despierte tu amor inmerso en mis entra?as. S?lo desde ah? te puedo experimentar que vives y que me invitas, como a ella, a ser contigo y desde ti, portador, anunciador y generador de vida.

ORACI?N:????????????"Que vea"

??????????? Dame capacidad para abrir la riqueza de mi ser m?s all? de mi materialidad. Que vea, Se?or, la riqueza inscrita por ti en mi ser.

??????????? Que vea, Se?or, la fuerza de amor y de vida que has puesto en m?. Que vea la capacidad de bien que poseo.

??????????? Se?or, que vea y sienta que lates con toda tu fuerza en mis entra?as. Que te vea en todos los gestos de vida y colabore contigo en la construcci?n de un mundo mejor.

CONTEMPLACI?N:??????????????"Me llamas"

En la oscuridad profunda de mis noches,
en mi soledad que nada ni nadie
puede llenar,
en el silencio de la vida
y de mis preguntas sin respuesta,
s? que t? me llamas,
continuamente,
por mi nombre,
incansablemente,
y un deseo profundo se despierta en m?,
ahogado, a veces, por mis miedos,
que tu serenas,


Publicado por verdenaranja @ 23:09  | Liturgia
 | Enviar

Lectio divina para el lunes de la primera semana de Pascua 2011, ofrecida por la Delegaci?nDiocesana de Liturgia de la? di?cesis de Tenerife.

LECTURA:????????????"Mateo 28, 8‑15"

En aquel tiempo, las mujeres se marcharon a toda prisa del sepulcro; ?

impresionadas y llenas de alegr?a, corrieron a anunciarlo a los disc?pulos. De pronto, Jes?s les sali? al encuentro y les dijo: ?Alegraos.?

Ellas se acercaron, se postraron ante ?l y le abrazaron los pies.

Jes?s les dijo: ?No teng?is miedo: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; all? me ver?n.?

Mientras las mujeres iban de camino, algunos de la guardia fueron a la ciudad y comunicaron a los sumos sacerdotes todo lo ocurrido. Ellos, reunidos con los ancianos, llegaron a un acuerdo y dieron a los soldados una fuerte suma, encarg?ndoles: ?Decid que sus disc?pulos fueron de noche y robaron el cuerpo mientras vosotros dorm?ais. Y si esto llega a o?dos del gobernador, nosotros nos lo ganaremos y os sacaremos de apuros.?

Ellos tomaron el dinero y obraron conforme a las instrucciones. Y esta historia se ha ido difundiendo entre los jud?os hasta hoy.

MEDITACI?N:????????????"Alegraos"

??????????? ?ste deb?a ser el grito que resonase con fuerza en todos los corazones, pero qu? bueno ser?a si consiguiese que resonase con toda su fuerza en m?, Se?or.

??????????? Hoy muchos son ajenos a esta realidad, tambi?n fue as? al comienzo, muy poquitos recibieron y acogieron este mensaje. Pero lo triste no es que no lo reciban, sino que no quieran recibirlo. Poco parecen necesitar de este anuncio, a pocos parece afectarle que hayas resucitado o no, que vivas o que no. Son sus corazones cerrados y puede ser tambi?n que nosotros, los que lo acogemos, no lo hacemos con toda su fuerza trasformadora en nuestra vida.

??????????? Por eso, antes que nada, antes que mirar a los otros y lamentarme, quiero dejar resonar este grito tuyo en mi coraz?n, y vibrar con ?l. Tu resurrecci?n no es algo indiferente. Es anuncio, garant?a, de vida. De vida aqu? y all?, porque se prolonga. Es garant?a de que el amor, guste o no, es la ?ltima palabra del hombre y de Dios; y que nada, ni nadie, puede ya apagar, por muchos impedimentos que surjan, por muchos rechazos o indiferencias que se le presenten.? Podemos seguir haciendo historia, como si no hubiese pasado nada; es una pena que paguemos las consecuencias de nuestra ceguera, pero t? has encendido una luz de vida que pacientemente nos espera. Gracias, Se?or.????????

ORACI?N:???????????"Quiero vibrar"

??????????? Es tan grande, Se?or, que me supera tu realidad y quiero vibrar con ella y, si es posible, hacer vibrar.

??????????? Ante tanta oscuridad e incertidumbre que nos rodea, quiero vibrar desde lo m?s profundo porque despiertas mi esperanza.

??????????? Quiero vibrar, Se?or, de gozo, porque en ti encuentro el sentido de mi vida, porque en ti encuentro la fuerza del amor.

CONTEMPLACI?N:??????????????"Alegr?a"

Tu luz es m?s fuerte que mi oscuridad,
igual que? el sol apaga
el fulgor de cualquier l?mpara,
as? tu amor desdibuja mis grandezas
y mis miserias,
y tu vida impulsa la incertidumbre de la m?a.

As? tu luz, tu amor y tu vida
se elevan y se adentran en mi ser,
y mis deseos ahogados de ti
se inundan de tu profunda
e inmensa alegr?a,
porque ahora ya no s?lo vivo,
sino que t? me vives.


Publicado por verdenaranja @ 23:05  | Liturgia
 | Enviar

Lectio divina para el primer domingo de Pascua, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia e la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:??????????????Juan 20, 1‑9?

El primer d?a de la semana, Mar?a Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando a?n estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.

Ech? a correr y fue donde estaba Sim?n Pedro y el otro disc?pulo, a quien tanto quer?a Jes?s, y les dijo: ?Se han llevado del sepulcro al Se?or y no sabemos d?nde lo han puesto.?

Salieron Pedro y el otro disc?pulo camino del sepulcro. Los dos corr?an juntos, pero el otro disc?pulo corr?a m?s que Pedro; se adelant? y llego primero al sepulcro; y, asom?ndose, vio las vendas en el suelo; pero no entr?.

Lleg? tambi?n Sim?n Pedro detr?s de ?l y entr? en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le hab?an cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte.

Entonces entr? tambi?n el otro disc?pulo, el que hab?a llegado primero al sepulcro; vio y crey?.

Pues hasta entonces no hab?an entendido la Escritura: que ?l hab?a de resucitar de entre los muertos.

MEDITACI?N: ????????????l hab?a de resucitar?

??????????? ?Es anhelo vac?o ante una realidad dolorosa que se impone? ?es deseo de que un sue?o truncado se haga realidad? O ?es verdad que se impone?

??????????? Dice la lectura que, el disc?pulo que tanto quer?a Jes?s, vio y crey?. No eran m?s que los restos de la mortaja, pero le bast? para que su coraz?n diese un vuelco y la certeza se apoderase de su coraz?n y de su cabeza. Tuvieron que ser unos segundos intensos que repasaron toda su experiencia vivida con Jes?s, sus palabras, sus gestos, sus afirmaciones, todo se ha hecho realidad ?Jes?s vive! ?Ha resucitado! La muerte, la oscuridad del coraz?n humano, la ceguera de nuestra irracionalidad o de nuestra racionalidad a ultranza no tienen ni son la palabra definitiva de la historia y del hombre.

??????????? La palabra aut?ntica, la verdadera, es la de Dios, es la palabra del Amor, que nada ni nadie, por mucho que se empe?e, por muchas vidas que aniquilen, puede agotar y apagar. Nada ni nadie puede matar el Amor. Aunque quiten la palabra y la vida a los que aman, el amor y la vida son inmortales. Ellas son la ?ltima palabra de Dios y del hombre, y se ha manifestado en Jes?s, en su vida, en su muerte y, ahora, definitivamente en su resurrecci?n. ?Aleluya!

ORACI?N:??????????????Creo, Se?or?

??????????? Casi tendr?a m?s motivos para decir que ya no creo en nada, no es posible creer en el hombre empe?ado en vivir inmerso en gestos de muerte; pero creo en ti, porque creo en la vida, Se?or.

??????????? Creo, se?or, en la fuerza del amor que t? nos has manifestado. Creo que en el Dios Padre que nos has regalado y que trabaja con todas sus fuerzas para ofrecernos vida, aunque le cerremos nuestras puertas.

??????????? Creo, Se?or, que est?s vivo, que has resucitado, que caminas con nosotros, conmigo, y que me susurras continuamente palabras de vida, suscitas en m? gestos de amor.

CONTEMPLACI?N:??????????????Vives en m?

Has muerto, Se?or.

S?, has muerto para los que quer?an matarte.
Para ellos ya estabas muerto,
como para muchos hoy.

Pero, a su pesar, vives,
T? eres la vida.

Quisieron ahogar el amor,
pero el amor se ha hecho fuerte.

El amor ha demostrado su fuerza de vida
colgado de una cruz.

Por eso has resucitado y vives para siempre,
y me ofreces tu vida, vives en m?,

y la fuerza de tu amor y de tu vida
es ahora la m?a.


Publicado por verdenaranja @ 23:00  | Liturgia
 | Enviar

Felicitaci?n por Pascua de Resurrecci?n 2011 del obispo de la di?cesis de Tenerife Don Bernaardo ?lvarez Afonso

?FELICIDADES! PORQUE CRISTO, EL SE?OR,
VENCI? NUESTRA MUERTE CON SU RESURRECCI?N??

De nuevo, como cada a?o, celebramos la "Pascua del Se?or?, es decir, el paso de Cristo de la muerte a la vida. Celebramos que Cristo ha resucitado y vive entre nosotros.

En la Pascua de resurrecci?n Cristo se acerca a cada uno para decirnos aquellas mismas palabras que nos transmite San Juan en el libro del Apocalipsis: ?No temas, soy yo, el Primero y el Ultimo, el que vive; estuve muerto, pero ahora estoy vivo por los siglos de los siglos?.

Todos nos felicitamos por este acontecimiento, pues en la celebraci?n de la Pascua, los cristianos proclamamos, con palabras de San Pablo que "Dios, rico en misericordia, por el grande amor con que nos am?, estando muertos a causa de nuestros pecados, nos vivific? juntamente con Cristo y con ?l nos resucit? y nos hizo sentar en los cielos con Cristo Jes?s". Es decir, que Cristo no s?lo resucit? para s? mismo, sino que venci? nuestra muerte con su resurrecci?n.

S?. Verdaderamente ha resucitado el Se?or. Y, justamente, porque Cristo ha resucitado y vive para siempre, sus palabras tienen permanente actualidad y valen para nosotros como si fueran pronunciadas hoy por primera vez. ?l es el mismo ayer, hoy y siempre, por eso es contempor?neo nuestro y podemos tener una relaci?n personal, de t? a t?, con ?l. Y cuando, por la fe, esa relaci?n se da, el milagro de la resurrecci?n acontece en nuestra propia vida. Por su poder nos convertimos en hijos de Dios, a imagen suya, y progresivamente vamos viviendo como ?l vivi?.

Por eso al celebrar la Pascua todos estamos invitados a brindar por la vida y la esperanza; porque nada ni nadie est? definitivamente perdido para el Se?or. Por muy dif?cil y oscura que sea nuestra realidad, por muy lamentable que sea la situaci?n a la que hemos llegado, todos podemos renacer para dar los frutos de esa vida nueva que Jes?s conquist? para ?l y para todos nosotros cuando resucit?. Por el poder de Cristo Resucitado podemos ser mejores y m?s felices.??

Todos hemos conocido y conocemos personas cuya vida es una verdadera ?aparici?n del Se?or Resucitado?, es decir, personas que de tal modo ?viven en Cristo? y ?Cristo vive en ellas?, que el amor, la bondad, la lucha por la paz y justicia,... resplandecen en su vida.

Son personas que creen en Cristo y que han bebido de ?l, que es el manantial de la vida, las aguas que dan al hombre la fuerza que resucita. Por eso, donde quiera que van, esas personas son como los r?os de agua sin contaminar que producen vida all? por donde pasan.

Son los hombres y mujeres de toda edad y condici?n que dan testimonio de que Jes?s ha resucitado, porque con sus vidas dicen que ?l est? vivo; gritan ?sin palabras? que ?l ha resucitado, porque lo hacen presente y cercano: consolando a los que lloran, escuchando el clamor del marginado, liberando al oprimido, irradiando ternura; compartiendo y ense?ando a compartir el pan; anunciando la Buena Noticia a los pobres... Seguro que conocemos a muchas de esas personas. Hay a nuestro alrededor y por todo el mundo muchas ?se?ales? de Cristo Resucitado.

Tambi?n, cualquiera de nosotros, si queremos ser as?, podemos serlo, porque Cristo ha resucitado para darnos a todos nueva vida. Nadie queda excluido de su amor y del poder de su resurrecci?n. Por eso podemos decir y les digo a todos, ciertamente este el d?a que actu? el Se?or, sea nuestra alegr?a y nuestro gozo. ?Feliz pascua de resurrecci?n!

? Bernardo ?lvarez Afonso
Obispo Nivariense


ZENIT nos?ofrece el discurso que el Papa Benedicto XVI dirigi? el? viernes, 25 de marzo de 2011, ?a los participantes del Curso sobre el Fuero Interno, promovido por la Penitenciaria Apost?lica, durante una Audiencia celebrada en el Aula de las Bendiciones.

Queridos amigos, estoy muy contento de dirigir a cada uno de vosotros mi m?s cordial bienvenida. Saludo al cardenal Fortunato Baldelli, Penitenciario Mayor, y le agradezco las corteses palabras que me ha dirigido. Saludo al Regente de la Penitenciaria, monse?or Gianfranco Girotti, al personal, los colaboradores y a todos los participantes del Curso sobre el Fuero Interno, que se ha convertido en una cita tradicional y una importante ocasi?n para profundizar en los temas relacionados con el Sacramento de la Penitencia.

Deseo detenerme con vosotros sobre un aspecto que quiz?s no se ha considerado suficientemente, pero que es de gran relevancia espiritual y pastoral: el valor pedag?gico de la Confesi?n sacramental. Si es verdad que siempre es necesario salvaguardar la objetividad de los efectos del Sacramento y su correcta celebraci?n seg?n las normas del Rito de la Penitencia, no est? fuera de lugar la reflexi?n sobre cuanto pueda esto educar la fe, sea del ministro, sea del penitente. La fiel y generosa disponibilidad de los sacerdotes en la escucha de las confesiones, sobre el ejemplo de los grandes Santos de la historia, desde San Juan Mar?a Vianney hasta san Juan Bosco, desde san Josemar?a Escriv? a san P?o de Pietralcina, desde san Giuseppe Cafasso a san Leopoldo Mandić, nos indica a todos nosotros como el confesionario puede ser un ?lugar?real de santificaci?n.

?De qu? modo educa el Sacramento de la Penitencia? ?En qu? sentido tiene su celebraci?n, un valor pedag?gico, antes que nada para los ministros? Podr?amos comenzar desde el reconocimiento de que la misi?n sacerdotal constituye un punto de observaci?n ?nico y privilegiado, del cual, cotidianamente, se da la contemplaci?n del esplendor de la Misericordia divina. Cuantas veces en la celebraci?n del Sacramento de la Penitencia, el sacerdote asiste a verdaderos y propios milagros de conversi?n, que, renovando ?el encuentro con un acontecimiento, con una Persona? (Enc. Deus Caritas est, n?1), refuerzan su misma fe. En el fondo, confesar significa asistir a tantas ?professiones fidei? cuantos son los penitentes, y contemplar la acci?n de Dios misericordioso en la historia, tocar con la mano los efectos salv?ficos de la Cruz y de la Resurrecci?n de Cristo, en todo tiempo y para cada hombre. No raramente nos colocamos ante verdaderos y propios dramas existenciales y espirituales, que no encuentran respuesta en las palabras de los hombres, pero que son abrazados y asumidos por el Amor divino, que perdona y transforma: ??Aunque vuestros pecados sean como la escarlata, se volver?n blancos como la nieve? (Is 1,18).

Conocer y, en cierto modo, visitar el abismo del coraz?n humano, incluso en los aspectos oscuros, si por un lado pone a prueba la humanidad y la fe del mismo sacerdote, por el otro lado alimenta en ?l la certeza de que la ?ltima palabra sobre el mal del hombre y de la historia es de Dios, y de su Misericordia, capaz de hacer nuevas todas las cosas (cfr Ap 21,5). Cuanto puede aprender el sacerdote de penitentes ejemplares de su vida espiritual, de la seriedad con la que conducen su examen de conciencia, de la transparencia en el reconocimiento del propio pecado y por la docilidad hacia la ense?anza de la Iglesia y las indicaciones del confesor. ?De la administraci?n del Sacramento de la Penitencia podemos recibir profundas lecciones de humildad y de fe! Es una llamada muy fuerte para todo sacerdote a la conciencia de la propia identidad. ?Nunca, s?lo por la fuerza de nuestra humanidad, podremos escuchar las confesiones de los hermanos!. Si estos se acercan a nosotros es s?lo porque somos sacerdotes, configurados en Cristo Sumo y Eterno Sacerdote, y capaces de actuar en su Nombre y en su Persona, de hacer realmente presente a Dios que perdona, renueva y transforma. La celebraci?n del Sacramento de la Penitencia tiene un valor pedag?gico para el sacerdote, con respecto a su fe, a la verdad y pobreza de su persona y alimenta en ?l su conciencia de la identidad sacramental.

?Cu?l es el valor pedag?gico del Sacramento de la Penitencia para los penitentes? Debemos comenzar diciendo que esto depende, antes que nada, de la acci?n de la Gracia y de los efectos objetivos del Sacramento en el alama del fiel. Ciertamente la Reconciliaci?n sacramental es uno de los momentos en los que la libertad personal y la conciencia de uno mismo est?n llamadas a expresarse en un modo particularmente evidente. Y quiz?s tambi?n por esto, en una ?poca de relativismo y, por consiguiente, de una conciencia atenuada del propio ser, se debilita tambi?n la pr?ctica sacramental. El examen de conciencia tiene un importante valor pedag?gico: educa a mirar con sinceridad la propia existencia, a confrontarla con la verdad del Evangelio y a valorarla con par?metros no s?lo humanos, sino tomados de la Revelaci?n divina. La confrontaci?n con los Mandamientos y con las Bienaventuranzas y, sobre todo, con el Precepto del amor, constituye la primera gran ?escuela penitencial?.

En nuestro tiempo caracterizado por el ruido, la distracci?n, la soledad, el coloquio del penitente con el confesor puede ser una de las pocas, sino la ?nica ocasi?n de ser escuchado de verdad y en profundidad. Queridos sacerdotes, no dej?is de darle el espacio adecuado al ejercicio del ministerio de la Penitencia en el confesionario: ser acogidos y escuchados constituye tambi?n un signo humano de la acogida y de la bondad de Dios hacia sus hijos. La confesi?n ?ntegra de los pecados, adem?s, educa al penitente a la humildad, al reconocimiento de la propia fragilidad y, al mismo tiempo, a la conciencia de la necesidad del perd?n de Dios y a la confianza de que la Gracia divina puede transformar la vida. Del mismo modo, escuchar las advertencias y de los consejos del confesor es importante para el juicio sobre los actos, para el camino espiritual y para la curaci?n interior del penitente. ?No olvidemos cuantas conversiones y cuantas existencias realmente santas comenzaron en un confesionario! La acogida de la penitencia, la escucha de las palabras ?Yo te absuelvo de tus pecados? representan, finalmente, una escuela verdadera de amor y de esperanza, que gu?a a la plena confianza en el Dios Amor revelado en Jesucristo, a la responsabilidad y al compromiso de la conversi?n continua.

Queridos sacerdotes, que experimentar nosotros primero la Misericordia divina y ser humildes instrumentos de ella, nos eduque a una siempre fiel celebraci?n del Sacramento de la Penitencia y a una profunda gratitud hacia Dios, que ?nos ha confiado el ministerio de la reconciliaci?n (1Cor 5,18). A la Beata Virgen Mar?a, Mater misericordiae y Refugium peccatorum, conf?o los frutos de vuestro Curso sobre el Fuero Interno y el ministerio de todos los Confesores, mientras que con gran afecto os bendigo.

[Traducci?n del original italiano por Carmen ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:50  | Habla el Papa
 | Enviar

ZENIT nos ofrece el discurso que el Santo Padre dirigi? el? s?bado 26 de marzo de 2011, recibi?ndoles en audiencia, a los participantes en la peregrinaci?n de la di?cesis de Terni-Narni-Amelia (Italia) en el 30? aniversario de la visita de Juan Pablo II al Complejo Sider?rgico de la ciudad.

Queridos hermanos y hermanas,

estoy muy contento de acogeros esta ma?ana y de dirigirme mi cordial saludo a las autoridades presentes, a las trabajadoras y a los trabajadores y a todos vosotros que hab?is venido a la sede de Pedro. Un saludo particular a vuestro obispo, monse?or Vincenzo Paglia, al que agradezco las palabras que me ha dirigido tambi?n en vuestro nombre. Hab?is acudido muchos a este encuentro -lamento que algunos de vosotros no hayan podido entrar- en ocasi?n del treinta aniversario de la visita de Juan Pablo II a Terni. Hoy queremos recordarlo de manera especial por el amor que mostr? por el mundo del trabajo; casi lo podemos o?r repitiendo las primeras palabras que pronunci? apenas lleg? a Terni: ?Finalidad principal de esta visita, que se desarrolla en el d?a de San Jos? ... es la de traer una palabra de est?mulo a todos los trabajadores y les expresar? mi solidaridad, mi amistad y mi aprecio? (Discurso a las autoridades, Terni, 19 marzo 1981). Hago m?os estos sentimientos, y de coraz?n os abrazo a todos y a vuestras familias. En el d?a de mi elecci?n, tambi?n me present? con convicci?n como ?un humilde trabajador en la vi?a del Se?or?, y hoy, junto a vosotros, quisiera recordar a todos los trabajadores y confiarles a San Jos? Obrero.

Terni est? marcada por la presencia de una de las m?s grandes f?bricas del acero, que ha contribuido al crecimiento de una significativa realidad obrera. Un camino marcado por luces, pero tambi?n por momentos dif?ciles, como el que estamos viviendo hoy. La crisis industrial est? probando duramente la vida de la Ciudad, que debe repensar su futuro. En todo esto est? impl?cita tambi?n vuestra vida de trabajadores y la de vuestras familias. En las palabras de vuestro obispo he percibido el eco de las preocupaciones que llev?is en el coraz?n. S? que la Iglesia diocesana las hace suyas y siente la responsabilidad de estar a vuestro lado para transmitiros la esperanza del Evangelio y para edificar una sociedad m?s justa y m?s digna del hombre. Y lo hace a partir de la fuente, la Eucarist?a. En su primera carta pastoral, La Eucarist?a salva al mundo, vuestro obispo ha se?alado la fuente a la que acudir para vivir la alegr?a de la fe y la pasi?n por mejorar el mundo. La Eucarist?a del Domingo se convierte as? en el foco de la acci?n pastoral de la Di?cesis. Es una elecci?n que ha producido sus frutos; creci? la participaci?n a la Eucarist?a dominical. De la que parte el compromiso de la Di?cesis para el camino de vuestra tierra. De la Eucarist?a, de hecho, en la que Cristo se hace presente en su acto supremo de amor por todos nosotros, aprendemos a vivir como cristianos en la sociedad, para hacerla m?s acogedora, m?s solidaria, m?s atenta a las necesidades de todos, especialmente de los m?s d?biles, m?s rica en amor. San Ignacio de Antioqu?a, obispo y m?rtir, defin?a a los cristianos como aquellos que ?viven seg?n el Domingo?, (iuxta dominicum viventes), es decir ?seg?n la Eucarist?a?. Vivir en una manera ?eucar?stica? significa vivir como un ?nico Cuerpo, una ?nica familia, una sociedad unida por el amor. La exhortaci?n a ser ?eucar?sticos?no es una simple invitaci?n moral dirigido a individuos, sino que es mucho m?s: es la exhortaci?n a participar en el dinamismo mismo de Jes?s que ofrece su vida por los dem?s, para que todos sean una sola cosa.

En este horizonte se coloca tambi?n el tema del trabajo, que hoy os preocupa, con sus problemas, sobre todo el del paro. Es importante tener siempre presente que el trabajo es uno de los elementos fundamentales sea de la persona que de la sociedad. Las condiciones de trabajo dif?ciles y precarias vuelven dif?ciles y precarias las condiciones de la misma sociedad, las condiciones de un vivir ordenado seg?n las exigencias del bien com?n. En la Enc?clica Caritas in veritate -como recordaba monse?or Paglia- exhort? a no dejar seguir ?buscando como prioridad el objetivo del acceso al trabajo por parte de todos? (n?32). Quisiera recordar tambi?n el grave problema de la seguridad en el trabajo. S? que muchas veces hab?is tenido que afrontar esta tr?gica realidad. Es necesario realizar todo tipo de esfuerzos para que la cadena de muertos y de accidentes sea destruida. Y ?qu? decir de la precariedad del trabajo, sobre todo respecto en los j?venes? ?Es un aspecto que no deja de crear angustia en tantas familias! El obispo advert?a tambi?n de la dif?cil situaci?n de la industria qu?mica en vuestra ciudad, como tambi?n en el sector sider?rgico. Estoy cerca de vosotros, dejando en las manos de Dios todas vuestras ansias y preocupaciones, y espero que, en la l?gica de la gratuidad y de la solidaridad, se puedan superar estos momentos, para que se asegure un trabajo seguro, digno y estable.

El trabajo, queridos amigos, ayuda a estar m?s cerca de Dios y de los dem?s. Jes?s mismo fue trabajador, incluso pas? una buena parte de su vida terrena en Nazaret, en el taller de Jos?. El evangelista recuerda que la gente hablaba de Jes?s como del ?hijo del carpintero? (Mt?13,55) y Juan Pablo II en Terni, habl? del ?Evangelio del trabajo?, afirmando que estaba ?escrito sobre todo por el hecho de que el Hijo de Dios, haci?ndose hombre, ha trabajado con sus propias manos. Incluso, su trabajo, que fue un verdadero trabajo f?sico, ocup? la mayor parte de su vida en esta tierra, y as? entr? en la obra de la redenci?n del hombre y del mundo? (Discurso a los trabajadores, Terni, 19 marzo 1981). Ya esto nos habla de la dignidad del trabajo, incluso de la dignidad espec?fica del trabajo humano que se introduce en el misterio mismo de la redenci?n. Es importante comprenderlo desde esta perspectiva cristiana. A menudo, sin embargo, se considera s?lo un instrumento de ganancia, e incluso, en varias partes del mundo, como medio de explotaci?n y por tanto de ofensa a la misma dignidad de la persona. Quisiera mencionar adem?s el problema del trabajo en Domingo. Por desgracia en nuestra sociedad, el ritmo del consumo puede robarnos tambi?n el sentido de la fiesta y del Domingo como d?a del Se?or y de la comunidad.

Queridos trabajadores y trabajadoras, queridos amigos todos, quisiera terminar estas breves palabras dici?ndoos que la Iglesia sostiene, conforta, anima todo esfuerzo directo a garantizar a todos un trabajo seguro, digno y estable. El Papa est? cerca, est? al lado de vuestras familias, de vuestros hijos, de vuestros j?venes, de vuestros ancianos y os lleva en el coraz?n ante Dios. El Se?or os bendiga a vosotros, a vuestro trabajo y vuestro futuro. Gracias.??

[Traducci?n del original italiano por Carmen ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:47  | Habla el Papa
 | Enviar

ZENIT??publica la homil?a que pronunci? Benedicto XVI en la Vigilia de la Noche Santa de Pascua, s?bado 23 de Abril de 2011,?en la Bas?lica de San Pedro en el Vaticano. En la liturgia bautismal, el Papa bautiz? a seis catec?menos de diferentes pa?ses.

Queridos hermanos y hermanas:

Dos grandes signos caracterizan la celebraci?n lit?rgica de la Vigilia pascual. En primer lugar, el fuego que se hace luz. La luz del cirio pascual, que en la procesi?n a trav?s de la iglesia envuelta en la oscuridad de la noche se propaga en una multitud de luces, nos habla de Cristo como verdadero lucero matutino, que no conoce ocaso, nos habla del Resucitado en el que la luz ha vencido a las tinieblas. El segundo signo es el agua. Nos recuerda, por una parte, las aguas del Mar Rojo, la profundidad y la muerte, el misterio de la Cruz. Pero se presenta despu?s como agua de manantial, como elemento que da vida en la aridez. Se hace as? imagen del Sacramento del Bautismo, que nos hace part?cipes de la muerte y resurrecci?n de Jesucristo.

Sin embargo, no s?lo forman parte de la liturgia de la Vigilia Pascual los grandes signos de la creaci?n, como la luz y el agua. Caracter?stica esencial de la Vigilia es tambi?n el que ?sta nos conduce a un encuentro profundo con la palabra de la Sagrada Escritura. Antes de la reforma lit?rgica hab?a doce lecturas veterotestamentarias y dos neotestamentarias. Las del Nuevo Testamento han permanecido. El n?mero de las lecturas del Antiguo Testamento se ha fijado en siete, pero, de seg?n las circunstancias locales, pueden reducirse a tres. La Iglesia quiere llevarnos, a trav?s de una gran visi?n panor?mica por el camino de la historia de la salvaci?n, desde la creaci?n, pasando por la elecci?n y la liberaci?n de Israel, hasta el testimonio de los profetas, con el que toda esta historia se orienta cada vez m?s claramente hacia Jesucristo. En la tradici?n lit?rgica, todas estas lecturas eran llamadas profec?as. Aun cuando no son directamente anuncios de acontecimientos futuros, tienen un car?cter prof?tico, nos muestran el fundamento ?ntimo y la orientaci?n de la historia. Permiten que la creaci?n y la historia transparenten lo esencial. As?, nos toman de la mano y nos conducen hac?a Cristo, nos muestran la verdadera Luz.

En la Vigilia Pascual, el camino a trav?s de los sendas de la Sagrada Escritura comienzan con el relato de la creaci?n. De esta manera, la liturgia nos indica que tambi?n el relato de la creaci?n es una profec?a. No es una informaci?n sobre el desarrollo exterior del devenir del cosmos y del hombre. Los Padres de la Iglesia eran bien conscientes de ello. No entend?an dicho relato como una narraci?n del desarrollo del origen de las cosas, sino como una referencia a lo esencial, al verdadero principio y fin de nuestro ser. Podemos preguntarnos ahora: Pero, ?es verdaderamente importante en la Vigilia Pascual hablar tambi?n de la creaci?n? ?No se podr?a empezar por los acontecimientos en los que Dios llama al hombre, forma un pueblo y crea su historia con los hombres sobre la tierra? La respuesta debe ser: no. Omitir la creaci?n significar?a malinterpretar la historia misma de Dios con los hombres, disminuirla, no ver su verdadero orden de grandeza. La historia que Dios ha fundado abarca incluso los or?genes, hasta la creaci?n. Nuestra profesi?n de fe comienza con estas palabras: "Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra". Si omitimos este comienzo del Credo, toda la historia de la salvaci?n queda demasiado reducida y estrecha. La Iglesia no es una asociaci?n cualquiera que se ocupa de las necesidades religiosas de los hombres y, por eso mismo, no limita su cometido s?lo a dicha asociaci?n. No, ella conduce al hombre al encuentro con Dios y, por tanto, con el principio de todas las cosas. Dios se nos muestra como Creador, y por esto tenemos una responsabilidad con la creaci?n. Nuestra responsabilidad llega hasta la creaci?n, porque ?sta proviene del Creador. Puesto que Dios ha creado todo, puede darnos vida y guiar nuestra vida. La vida en la fe de la Iglesia no abraza solamente un ?mbito de sensaciones o sentimientos o quiz?s de obligaciones morales. Abraza al hombre en su totalidad, desde su principio y en la perspectiva de la eternidad. Puesto que la creaci?n pertenece a Dios, podemos confiar plenamente en ?l. Y porque ?l es Creador, puede darnos la vida eterna. La alegr?a por la creaci?n, la gratitud por la creaci?n y la responsabilidad respecto a ella van juntas.

El mensaje central del relato de la creaci?n se puede precisar todav?a m?s. San Juan, en las primeras palabras de su Evangelio, ha sintetizado el significado esencial de dicho relato con una sola frase: "En el principio exist?a el Verbo". En efecto, el relato de la creaci?n que hemos escuchado antes se caracteriza por la expresi?n que aparece con frecuencia: "Dijo Dios...". El mundo es un producto de la Palabra, del Logos, como dice Juan utilizando un vocablo central de la lengua griega. "Logos" significa "raz?n", "sentido", "palabra". No es solamente raz?n, sino Raz?n creadora que habla y se comunica a s? misma. Raz?n que es sentido y ella misma crea sentido. El relato de la creaci?n nos dice, por tanto, que el mundo es un producto de la Raz?n creadora. Y con eso nos dice que en el origen de todas las cosas estaba no lo que carece de raz?n o libertad, sino que el principio de todas las cosas es la Raz?n creadora, es el amor, es la libertad. Nos encontramos aqu? frente a la alternativa ?ltima que est? en juego en la discusi?n entre fe e incredulidad: ?Es la irracionalidad, la falta de libertad y la casualidad el principio de todo, o el principio del ser es m?s bien raz?n, libertad, amor? ?Corresponde el primado a la irracionalidad o a la raz?n? En ?ltimo t?rmino, ?sta es la pregunta crucial. Como creyentes respondemos con el relato de la creaci?n y con Juan: en el origen est? la raz?n. En el origen est? la libertad. Por esto es bueno ser una persona humana. No es que en el universo en expansi?n, al final, en un peque?o ?ngulo cualquiera del cosmos se formara por casualidad una especie de ser viviente, capaz de razonar y de tratar de encontrar en la creaci?n una raz?n o d?rsela. Si el hombre fuese solamente un producto casual de la evoluci?n en alg?n lugar al margen del universo, su vida estar?a privada de sentido o ser?a incluso una molestia de la naturaleza. Pero no es as?: la Raz?n estaba en el principio, la Raz?n creadora, divina. Y puesto que es Raz?n, ha creado tambi?n la libertad; y como de la libertad se puede hacer un uso inadecuado, existe tambi?n aquello que es contrario a la creaci?n. Por eso, una gruesa l?nea oscura se extiende, por decirlo as?, a trav?s de la estructura del universo y a trav?s de la naturaleza humana. Pero no obstante esta contradicci?n, la creaci?n como tal sigue siendo buena, la vida sigue siendo buena, porque en el origen est? la Raz?n buena, el amor creador de Dios. Por eso el mundo puede ser salvado. Por eso podemos y debemos ponernos de parte de la raz?n, de la libertad y del amor; de parte de Dios que nos ama tanto que ha sufrido por nosotros, para que de su muerte surgiera una vida nueva, definitiva, saludable.

El relato veterotestamentario de la creaci?n, que hemos escuchado, indica claramente este orden de la realidad. Pero nos permite dar un paso m?s. Ha estructurado el proceso de la creaci?n en el marco de una semana que se dirige hacia el S?bado, encontrando en ?l su plenitud. Para Israel, el S?bado era el d?a en que todos pod?an participar del reposo de Dios, en que los hombres y animales, amos y esclavos, grandes y peque?os se un?an a la libertad de Dios. As?, el S?bado era expresi?n de la alianza entre Dios y el hombre y la creaci?n. De este modo, la comuni?n entre Dios y el hombre no aparece como algo a?adido, instaurado posteriormente en un mundo cuya creaci?n ya hab?a terminado. La alianza, la comuni?n entre Dios y el hombre, est? ya prefigurada en lo m?s profundo de la creaci?n. S?, la alianza es la raz?n intr?nseca de la creaci?n as? como la creaci?n es el presupuesto exterior de la alianza. Dios ha hecho el mundo para que exista un lugar donde pueda comunicar su amor y desde el que la respuesta de amor regrese a ?l. Ante Dios, el coraz?n del hombre que le responde es m?s grande y m?s importante que todo el inmenso cosmos material, el cual nos deja, ciertamente, vislumbrar algo de la grandeza de Dios.

En Pascua, y partiendo de la experiencia pascual de los cristianos, debemos dar a?n un paso m?s. El S?bado es el s?ptimo d?a de la semana. Despu?s de seis d?as, en los que el hombre participa en cierto modo del trabajo de la creaci?n de Dios, el S?bado es el d?a del descanso. Pero en la Iglesia naciente sucedi? algo inaudito: El S?bado, el s?ptimo d?a, es sustituido ahora por el primer d?a. Como d?a de la asamblea lit?rgica, es el d?a del encuentro con Dios mediante Jesucristo, el cual en el primer d?a, el Domingo, se encontr? con los suyos como Resucitado, despu?s de que hallaran vac?o el sepulcro. La estructura de la semana se ha invertido. Ya no se dirige hacia el s?ptimo d?a, para participar en ?l del reposo de Dios. Inicia con el primer d?a como d?a del encuentro con el Resucitado. Este encuentro ocurre siempre nuevamente en la celebraci?n de la Eucarist?a, donde el Se?or se presenta de nuevo en medio de los suyos y se les entrega, se deja, por as? decir, tocar por ellos, se sienta a la mesa con ellos. Este cambio es un hecho extraordinario, si se considera que el S?bado, el s?ptimo d?a como d?a del encuentro con Dios, est? profundamente enraizado en el Antiguo Testamento. El dramatismo de dicho cambio resulta a?n m?s claro si tenemos presente hasta qu? punto el proceso del trabajo hacia el d?a de descanso se corresponde tambi?n con una l?gica natural. Este proceso revolucionario, que se ha verificado inmediatamente al comienzo del desarrollo de la Iglesia, s?lo se explica por el hecho de que en dicho d?a hab?a sucedido algo inaudito. El primer d?a de la semana era el tercer d?a despu?s de la muerte de Jes?s. Era el d?a en que ?l se hab?a mostrado a los suyos como el Resucitado. Este encuentro, en efecto, ten?a en s? algo de extraordinario. El mundo hab?a cambiado. Aquel que hab?a muerto viv?a de una vida que ya no estaba amenazada por muerte alguna. Se hab?a inaugurado una nueva forma de vida, una nueva dimensi?n de la creaci?n. El primer d?a, seg?n el relato del G?nesis, es el d?a en que comienza la creaci?n. Ahora, se ha convertido de un modo nuevo en el d?a de la creaci?n, se ha convertido en el d?a de la nueva creaci?n. Nosotros celebramos el primer d?a. Con ello celebramos a Dios, el Creador, y a su creaci?n. S?, creo en Dios, Creador del cielo y de la tierra. Y celebramos al Dios que se ha hecho hombre, que padeci?, muri?, fue sepultado y resucit?. Celebramos la victoria definitiva del Creador y de su creaci?n. Celebramos este d?a como origen y, al mismo tiempo, como meta de nuestra vida. Lo celebramos porque ahora, gracias al Resucitado, se manifiesta definitivamente que la raz?n es m?s fuerte que la irracionalidad, la verdad m?s fuerte que la mentira, el amor m?s fuerte que la muerte. Celebramos el primer d?a, porque sabemos que la l?nea oscura que atraviesa la creaci?n no permanece para siempre. Lo celebramos porque sabemos que ahora vale definitivamente lo que se dice al final del relato de la creaci?n: "Vio Dios todo lo que hab?a hecho, y era muy bueno" (Gen 1, 31). Am?n

[Traducci?n distribuida por la Santa Sede
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:38  | Habla el Papa
 | Enviar
Domingo, 24 de abril de 2011

ZENIT publica la homil?a que pronunci? el padre Raniero Cantalamessa, ofmcap., predicador de la Casa Pontificia, durante la celebraci?n de la Pasi?n del Se?or que presidi? Benedicto XVI?el Vienes Santo, 22 de Abril de 2011, en la Bas?lica de San Pedro del Vaticano.

"?VERDADERAMENTE, ESTE ERA HIJO DE DIOS!"

Predicaci?n del Viernes Santo 2011 en la Bas?lica de San Pedro

En su pasi?n - escribe san Pablo a Timoteo - Jesucristo "dio buen testimonio ante Poncio Pilato" (1 Tim 6,13). Nos preguntamos: ?testimonio de qu?? No de la verdad de su vida y de su causa. Muchos han muerto, y mueren a?n hoy, por una causa equivocada, creyendo que es justa. La resurrecci?n, esta s? que da testimonio de la verdad de Cristo: Dios le "ha acreditado delante de todos, haci?ndolo resucitar de entre los muertos", dir? el Ap?stol en el Are?pago de Atenas (Hch 17,31).

La muerte no da testimonio de la verdad, sino del amor de Cristo. Es m?s, ?sta constituye la prueba suprema de ?l: "No hay amor m?s grande que dar la vida por los amigos" (Jn 15, 13). Se podr?a objetar que hay un amor m?s grande que dar la vida por los propios amigos, y es dar la vida por los propios enemigos. Pero esto es precisamente lo que Jes?s hizo: "En efecto, cuando todav?a ?ramos d?biles, Cristo, en el tiempo se?alado, muri? por los pecadores. Dif?cilmente se encuentra alguien que d? su vida por un hombre justo; tal vez alguno sea capaz de morir por un bienhechor. Pero la prueba de que Dios nos ama es que Cristo muri? por nosotros cuando todav?a ?ramos pecadores" (Rm 5, 6-8). "Nos am? cuando ?ramos enemigos, para poder hacernos amigos"[1].

Una cierta "teolog?a de la cruz" unilateral puede hacernos olvidar lo esencial. La cruz no es s?lo el juicio de Dios sobre el mundo, confutaci?n de su sabidur?a y revelaci?n de su pecado. No es el NO de Dios al mundo, sino su S? de amor: "La injusticia, el mal como realidad - escribe el Santo Padre en su ?ltimo libro sobre Jes?s - no puede ser simplemente ignorado, dejado estar. Debe ser eliminado, vencido. Esta es la verdadera misericordia. Y que ahora, dado que los hombres no son capaces, lo haga Dios mismo - esta es la bondad incondicional de Dios"[2].

* * *

?Pero c?mo tener el valor de hablar del amor de Dios, cuando tenemos ante los ojos tantas tragedias humanas, como la cat?strofe que se ha abatido sobre Jap?n, o las hecatombes en el mar de las ?ltimas semanas? ?No hay que hablar de ello? Pero quedarse del todo en silencio ser?a traicionar la fe e ignorar el sentido del misterio que estamos celebrando.

Hay una verdad que proclamar fuertemente el Viernes Santo. Aquel a quien contemplamos en la cruz es Dios "en persona". S?, es tambi?n el hombre Jes?s de Nazaret, pero ?ste es una sola persona con el Hijo del eterno Padre. Hasta que no se reconozca y no se tome en serio el dogma de fe fundamental de los cristianos - el primero definido dogm?ticamente en Nicea - que Jesucristo es el Hijo de Dios, es Dios mismo, de la misma sustancia que el Padre, el dolor humano quedar? sin respuesta.

No se puede decir que "la pregunta de Job todav?a permanece sin respuesta", o que tampoco la fe cristiana tiene una respuesta que dar al dolor humano, si de entrada se rechaza la respuesta que ?sta dice tener. ?C?mo se hace para demostrar a alguien que una cierta bebida no contiene veneno? ?Se bebe de ella antes que ?l, delante de ?l! As? ha hecho Dios con los hombres. ?l bebi? el c?liz amargo de la pasi?n. No puede estar por tanto envenenado el dolor humano, no puede ser s?lo negatividad, p?rdida, absurdo, si Dios mismo ha decidido saborearlo. En el fondo del c?liz debe haber una perla.

El nombre de la perla lo conocemos: ?resurrecci?n! "Yo considero que los sufrimientos del tiempo presente no pueden compararse con la gloria futura que se revelar? en nosotros" (Rm 8,18), y tambi?n "?l secar? todas sus l?grimas, y no habr? m?s muerte, ni pena, ni queja, ni dolor, porque todo lo de antes pas?" (Ap 21,4).

Si la carrera por la vida terminara aqu? abajo, habr?a de verdad que desesperarse pensando en los millones y quiz?s miles de millones de seres humanos que parten en desventaja, clavados por la pobreza y el subdesarrollo al punto de partida, mientras algunos pocos nadan en el lujo y no saben c?mo gastar el dinero exagerado que ganan. Pero no es as?. La muerte no s?lo acaba con las diferencias, sino que les da la vuelta. "El pobre muri? y fue llevado por los ?ngeles al seno de Abraham. El rico tambi?n muri? y fue sepultado, en la morada de los muertos, en medio de los tormentos" (cf. Lc 16, 22-23). No podemos aplicar de manera simplista este esquema a la realidad social, pero ?ste est? all? para advertirnos de que la fe en la resurrecci?n no deja a nadie en su vida tranquila. Nos recuerda que la m?xima "vive y deja vivir" no debe nunca transformarse en la m?xima "vive y deja morir".

La respuesta de la cruz no es solo para nosotros los cristianos, es para todos, porque el Hijo de Dios muri? por todos. Hay en el misterio de la redenci?n un aspecto objetivo y un aspecto subjetivo; est? el hecho en s? mismo y la toma de conciencia y la respuesta de fe ante ?l. El primero se extiende m?s all? del segundo. "El Esp?ritu Santo - dice un texto del Vaticano II - de modo que solo Dios sabe, ofrece a cada hombre la posibilidad de ser asociado al misterio pascual" [3].

Una de las formas de asociarse al misterio pascual es precisamente el sufrimiento: "Sufrir - escrib?a Juan Pablo II despu?s de su atentado y de la larga convalecencia que le sigui? - significa volverse particularmente susceptibles, particularmente sensibles a la obra de las fuerzas salv?ficas de Dios ofrecidas a la humanidad en Cristo"[4]. El sufrimiento, todo sufrimiento, pero especialmente el de los inocentes, pone en contacto de modo misterioso, "que s?lo Dios conoce", con la cruz de Cristo.

* * *

?Despu?s de Jes?s, quienes "dieron buen testimonio" y "bebieron el c?liz" son los m?rtires! Los relatos de su muerte se titulaban al principio "passio", pasi?n, como el de los sufrimientos de Jes?s que acabamos de escuchar. El mundo cristiano ha vuelto a ser visitado por la prueba del martirio que se cre?a acabada con la ca?da de los reg?menes totalitarios ateos. No podemos pasar en silencio su testimonio. Los primeros cristianos honraban a sus m?rtires. Las actas de su martirio eran le?das y distribuidas entre las Iglesias con inmenso respeto. Precisamente hoy, Viernes Santo del 2011, en un gran pa?s de Asia, los cristianos han rezado y marchado en silencio por las calles de algunas ciudades para conjurar la amenaza que pende sobre ellos.

Hay algo que distingue las actas aut?nticas de los m?rtires de las legendarias, reconstruidas al terminar las persecuciones. En las primeras, no hay casi trazas de pol?mica contra los perseguidores; toda la atenci?n se concentra en el hero?smo de los m?rtires, no en la perversidad de los jueces y de los verdugos. Incluso san Cipriano lleg? hasta ordenar a los suyos dar veinticinco monedas de oro al verdugo que le iba a cortar la cabeza. Son disc?pulos de aquel que muri? diciendo: "Padre, perd?nalos porque no saben lo que hacen". En verdad, "la sangre de Jes?s habla un lenguaje distinto respecto a la de Abel (cfr Hb 12,24): no pide venganza y castigo, sino reconciliaci?n" [5].

Tambi?n el mundo se inclina ante los testigos modernos de la fe. Se explica as? el inesperado ?xito en Francia de la pel?cula "De dioses y hombres" que narra las vicisitudes de los siete monjes cistercienses asesinados en Tibhirine en marzo de 1996. ?Y c?mo no permanecer admirados por las palabras escritas en su testamento por el pol?tico cat?lico Shahbaz Bhatti, asesinado por su fe el mes pasado? Su testamento es tambi?n para nosotros, sus hermanos de fe, y ser?a ingratitud dejarlo caer pronto en el olvido.

"Se me han propuesto - escrib?a - altos cargos en el Gobierno, y se me ha pedido que abandone mi batalla, pero yo siempre me he negado, incluso a riesgo de mi propia vida. No quiero popularidad, no quiero posiciones de poder. S?lo quiero un lugar a los pies de Jes?s. Quiero que mi vida, mi car?cter, mis acciones hablen por mi y digan que estoy siguiendo a Jesucristo. Este deseo es tan fuerte en m? que me considerar?a privilegiado si, en este esfuerzo m?o y en esta batalla m?a por ayudar a los necesitados, los pobres, los cristianos perseguidos de mi pa?s, Jes?s quisiera aceptar el sacrificio de mi vida. Quiero vivir para Cristo y quiero morir por ?l".

Parece que volvamos a escuchar al m?rtir Ignacio de Antioqu?a, cuando ven?a a Roma a sufrir el martirio. El silencio de las v?ctimas no justifica, sin embargo, la indiferencia culpable del mundo ante su suerte. "El justo desaparece y a nadie le llama la atenci?n; los hombres de bien son arrebatados, sin que nadie comprenda que el justo es arrebatado a consecuencia de la maldad" (Is 57,1)!?

* * *

Los m?rtires cristianos no est?n solos, lo hemos visto, en sufrir y morir a nuestro alrededor. ?Qu? podemos ofrecer a quien no cree, adem?s de nuestra certeza de fe de que hay un rescate para el dolor? Podemos sufrir con el que sufre, llorar con el que llora (Rm 12,15). Antes de anunciar la resurrecci?n y la vida, ante el luto de las hermanas de L?zaro, Jes?s "se ech? a llorar" (Jn 11, 35). En este momento, sufrir y llorar, en particular, con el pueblo japon?s, v?ctima de una de las m?s grandes cat?strofes naturales de la historia. Podemos decir a estos hermanos en humanidad que estamos admirados de su dignidad y del ejemplo de compostura y de mutua ayuda que han dado al mundo.

La globalizaci?n tiene al menos este efecto positivo: el dolor de un pueblo se convierte en el dolor de todos, suscita la soliradidad de todos. Nos da ocasi?n de descubrir que somos una sola familia humana, unida en lo bueno y en lo malo. Nos ayuda a superar las barreras de raza, color y religi?n. Como dice el verso de un poeta italiano: "?Hombres, paz! Sobre esta tierra de dolor demasiado grande es el misterio "[6].

Debemos sin embargo recoger tambi?n la ense?anza que hay en acontecimientos como este. Terremotos, huracanes y otras desgracias que afectan a la vez a culpables e inocentes nunca son un castigo de Dios. Decir lo contrario supone ofender a Dios y a los hombres. Pero son una advertencia: en este caso, la advertencia a no enga?arnos con que la t?cnica y la ciencia bastar?n para salvarnos. Si no sabemos imponernos l?mites, pueden convertirse, precisamente ellas, lo estamos viendo, en la amenaza m?s grave de todas.

Hubo un terremoto tambi?n en el momento de la muerte de Cristo: "El centuri?n y los hombres que custodiaban a Jes?s, al ver el terremoto y todo lo que pasaba, se llenaron de miedo y dijeron: '?Verdaderamente, este era el Hijo de Dios!'" (Mt 27,54). Pero hubo otro a?n m?s grande en el momento de su resurrecci?n: "De pronto, se produjo un gran temblor de tierra: el ?ngel del Se?or baj? del cielo, hizo rodar la piedra del sepulcro y se sent? sobre ella" (Mt 28,2). As? ser? siempre. A cada terremoto de muerte suceder? un terremoto de resurrecci?n y de vida. Alguien dijo: "Ahora solo un dios puede salvarnos", "Nur noch ein Gott kann uns retten" [7]. Tenemos una garant?a cierta de que lo har? porque "Dios am? tanto al mundo, que entreg? a su Hijo ?nico para que todo el que cree en ?l no muera, sino que tenga Vida eterna" (Jn 3,16).

Prepar?monos para cantar con renovada convicci? y agradecimiento conmovido las palabras de la liturgia: "Ecce lignum crucis, in quo salus mundi pependit: Mirad el ?rbol de la cruz, donde estuvo clavada la salvaci?n del mundo. Venite, adoremus: venid, adoradlo.

??

[Traducci?n realizada por Inma ?lvarez]

[1] S. Agust?n, Comentario a la Primera Carta de Juan 9,9 (PL 35, 2051).

[2] Cf. J. Ratzinger - Benedicto XVI, Ges? di Nazaret, II Parte, Libreria Editrice Vaticana 2011, pp. 151.

[3] Gaudium et spes, 22.

[4] Salvifici doloris, 23.

[5] J. Ratzinger - Benedicto XVI, op. cit. p.211.

[6] G. Pascoli, I due fanciulli [Los dos ni?os].

[7] Antwort. Martin Heidegger im Gespr?ch, Pfullingen 1988.


Publicado por verdenaranja @ 21:23  | Espiritualidad
 | Enviar

ZENIT? publica las palabras que dirigi? Benedicto XVI al final del V?a Crucis que presidi? el Viernes Santo, 22 de Abril de 2011, en el Coliseo.

Queridos hermanos y hermanas:

Esta noche hemos acompa?ado en la fe a Jes?s en el recorrido del ?ltimo trecho de su camino terrenal, el m?s doloroso, el del Calvario. Hemos escuchado el clamor de la muchedumbre, las palabras de condena, las burlas de los soldados, el llanto de la Virgen Mar?a y de las mujeres. Ahora estamos sumidos en el silencio de esta noche, en el silencio de la cruz, en el silencio de la muerte. Es un silencio que lleva consigo el peso del dolor del hombre rechazado, oprimido y aplastado; el peso del pecado que le desfigura el rostro, el peso del mal. Esta noche hemos revivido, en lo profundo de nuestro coraz?n, el drama de Jes?s, cargado del dolor, del mal y del pecado del hombre.

?Qu? queda ahora ante nuestros ojos? Queda un Crucifijo, una Cruz elevada sobre el G?lgota, una Cruz que parece se?alar la derrota definitiva de Aqu?l que hab?a tra?do la luz a quien estaba sumido en la oscuridad, de Aqu?l que hab?a hablado de la fuerza del perd?n y de la misericordia, que hab?a invitado a creer en el amor infinito de Dios por cada persona humana. Despreciado y rechazado por los hombres, est? ante nosotros el "var?n de dolores, acostumbrado a sufrimientos, despreciado y evitado de los hombres, ante el cual se ocultaban los rostros" (Isa?as 53, 3).

Pero miremos bien a este hombre crucificado entre la tierra y el cielo, contempl?mosle con una mirada m?s profunda, y descubriremos que la Cruz no es el signo de la victoria de la muerte, del pecado y del mal, sino el signo luminoso del amor, m?s a?n, de la inmensidad del amor de Dios, de aquello que jam?s habr?amos podido pedir, imaginar o esperar: Dios se ha inclinado ante nosotros, se ha abajado hasta llegar al rinc?n m?s oscuro de nuestra vida para tendernos la mano y alzarnos hacia ?l, para llevarnos hasta ?l. La Cruz nos habla de la fe en el poder de este amor, nos invita a creer que en cada situaci?n de nuestra vida, de la historia, del mundo, Dios es capaz de vencer la muerte, el pecado, el mal, y darnos una vida nueva, resucitada. En la muerte en cruz del Hijo de Dios, est? la semilla de una nueva esperanza de vida, como el grano que muere dentro de la tierra.


En esta noche cargada de silencio, cargada de esperanza, resuena la invitaci?n que Dios nos dirige a trav?s de las palabras de san Agust?n: "Tened fe. Vosotros vendr?is a m? y gustar?is los bienes de mi mesa, as? como yo no he rechazado saborear los males de la vuestra... Os he prometido la vida... Como anticipo os he dado mi muerte, como si os dijera: 'Mirad, yo os invito a participar en mi vida... Una vida donde nadie muere, una vida verdaderamente feliz, donde el alimento no perece, repara las fuerzas y nunca se agota. Ved a qu? os invito... a la amistad con el Padre y el Esp?ritu Santo, a la cena eterna, a ser hermanos m?os..., a participar en mi vida'" (cf. Serm?n 231, 5).

Fijemos nuestra mirada en Jes?s crucificado y pidamos en la oraci?n: Ilumina, Se?or, nuestro coraz?n, para que podamos seguirte por el camino de la Cruz; haz morir en nosotros el "hombre viejo", atado al ego?smo, al mal, al pecado, y haznos "hombres nuevos", hombres y mujeres santos, transformados y animados por tu amor.

[? Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 21:19  | Habla el Papa
 | Enviar

ZENIT nos ofrece la homil?a que el Papa Benedicto XVI pronunci?el jueves 21 de Abril de 2011?durante la Misa Crismal, celebrada a las 9,30 h de la ma?ana en la Bas?lica de San Pedro, con los cardenales, obispos y sacerdotes presentes en Roma.

Queridos hermanos:

En el centro de la liturgia de esta ma?ana est? la bendici?n de los santos ?leos, el ?leo para la unci?n de los catec?menos, el de la unci?n de los enfermos y el crisma para los grandes sacramentos que confieren el Esp?ritu Santo: Confirmaci?n, Ordenaci?n sacerdotal y Ordenaci?n episcopal. En los sacramentos, el Se?or nos toca por medio de los elementos de la creaci?n. La unidad entre creaci?n y redenci?n se hace visible. Los sacramentos son expresi?n de la corporeidad de nuestra fe, que abraza cuerpo y alma, al hombre entero. El pan y el vino son frutos de la tierra y del trabajo del hombre. El Se?or los ha elegido como portadores de su presencia. El aceite es s?mbolo del Esp?ritu Santo y, al mismo tiempo, nos recuerda a Cristo: la palabra "Cristo" (Mes?as) significa "el Ungido". La humanidad de Jes?s est? insertada, mediante la unidad del Hijo con el Padre, en la comuni?n con el Esp?ritu Santo y, as?, es "ungida" de una manera ?nica, y penetrada por el Esp?ritu Santo. Lo que hab?a sucedido en los reyes y sacerdotes del Antiguo Testamento de modo simb?lico en la unci?n con aceite, con la que se les establec?a en su ministerio, sucede en Jes?s en toda su realidad: su humanidad es penetrada por la fuerza del Esp?ritu Santo. Cuanto m?s nos unimos a Cristo, m?s somos colmados por su Esp?ritu, por el Esp?ritu Santo. Nos llamamos "cristianos", "ungidos", personas que pertenecen a Cristo y por eso participan en su unci?n, son tocadas por su Esp?ritu. No quiero s?lo llamarme cristiano, sino que quiero serlo, dec?a san Ignacio de Antioqu?a. Dejemos que precisamente estos santos ?leos, que ahora son consagrados, nos recuerden esta tarea inherente a la palabra "cristiano", y pidamos al Se?or para que no s?lo nos llamemos cristianos, sino que lo seamos verdaderamente cada vez m?s.

En la liturgia de este d?a se bendicen, como hemos dicho, tres ?leos. En esta triada se expresan tres dimensiones esenciales de la existencia cristiana, sobre las que ahora queremos reflexionar. Tenemos en primer lugar el ?leo de los catec?menos. Este ?leo muestra como un primer modo de ser tocados por Cristo y por su Esp?ritu, un toque interior con el cual el Se?or atrae a las personas junto a ?l. Mediante esta unci?n, que se recibe antes incluso del Bautismo, nuestra mirada se dirige por tanto a las personas que se ponen en camino hacia Cristo ? a las personas que est?n buscando la fe, buscando a Dios. El ?leo de los catec?menos nos dice: no s?lo los hombres buscan a Dios. Dios mismo se ha puesto a buscarnos. El que ?l mismo se haya hecho hombre y haya bajado a los abismos de la existencia humana, hasta la noche de la muerte, nos muestra lo mucho que Dios ama al hombre, su criatura. Impulsado por su amor, Dios se ha encaminado hacia nosotros. "Busc?ndome te sentaste cansado? que tanto esfuerzo no sea en vano", rezamos en el Dies irae. Dios est? busc?ndome. ?Quiero reconocerlo? ?Quiero que me conozca, que me encuentre? Dios ama a los hombres. Sale al encuentro de la inquietud de nuestro coraz?n, de la inquietud de nuestro preguntar y buscar, con la inquietud de su mismo coraz?n, que lo induce a cumplir por nosotros el gesto extremo. No se debe apagar en nosotros la inquietud en relaci?n con Dios, el estar en camino hacia ?l, para conocerlo mejor, para amarlo mejor. En este sentido, deber?amos permanecer siempre catec?menos. "Buscad siempre su rostro", dice un salmo (105,4). Sobre esto, Agust?n comenta: Dios es tan grande que supera siempre infinitamente todo nuestro conocimiento y todo nuestro ser. El conocer a Dios no se acaba nunca. Por toda la eternidad podemos, con una alegr?a creciente, continuar a buscarlo, para conocerlo cada vez m?s y amarlo cada vez m?s. "Nuestro coraz?n est? inquieto, hasta que descanse en ti", dice Agust?n al inicio de sus?Confesiones. S?, el hombre est? inquieto, porque todo lo que es temporal es demasiado poco. Pero ?es aut?ntica nuestra inquietud por ?l? ?No nos hemos resignado, tal vez, a su ausencia y tratamos de ser autosuficientes? No permitamos semejante reduccionismo de nuestro ser humanos. Permanezcamos continuamente en camino hacia ?l, en su a?oranza, en la acogida siempre nueva de conocimiento y de amor.

Despu?s est? el ?leo de los enfermos. Tenemos ante nosotros la multitud de las personas que sufren: los hambrientos y los sedientos, las v?ctimas de la violencia en todos los continentes, los enfermos con todos sus dolores, sus esperanzas y desalientos, los perseguidos y los oprimidos, las personas con el coraz?n desgarrado. A prop?sito de los primeros disc?pulos enviados por Jes?s, san Lucas nos dice: "Los envi? a proclamar el reino de Dios y a curar a los enfermos" (9, 2). El curar es un encargo primordial que Jes?s ha confiado a la Iglesia, seg?n el ejemplo que ?l mismo nos ha dado, al ir por los caminos sanando a los enfermos. Cierto, la tarea principal de la Iglesia es el anuncio del Reino de Dios. Pero precisamente este mismo anuncio debe ser un proceso de curaci?n: "?para curar los corazones desgarrados", nos dice hoy la primera lectura del profeta Isa?as (61,1). El anuncio del Reino de Dios, de la infinita bondad de Dios, debe suscitar ante todo esto: curar el coraz?n herido de los hombres. El hombre por su misma esencia es un ser en relaci?n. Pero, si se trastorna la relaci?n fundamental, la relaci?n con Dios, tambi?n se trastorna todo lo dem?s. Si se deteriora nuestra relaci?n con Dios, si la orientaci?n fundamental de nuestro ser est? equivocada, tampoco podemos curarnos de verdad ni en el cuerpo ni en el alma. Por eso, la primera y fundamental curaci?n sucede en el encuentro con Cristo que nos reconcilia con Dios y sana nuestro coraz?n desgarrado. Pero adem?s de esta tarea central, tambi?n forma parte de la misi?n esencial de la Iglesia la curaci?n concreta de la enfermedad y del sufrimiento. El ?leo para la Unci?n de los enfermos es expresi?n sacramental visible de esta misi?n. Desde los inicios madur? en la Iglesia la llamada a curar, madur? el amor cuidadoso a quien est? afligido en el cuerpo y en el alma. ?sta es tambi?n una ocasi?n para agradecer al menos una vez a las hermanas y hermanos que llevan este amor curativo a los hombres por todo el mundo, sin mirar a su condici?n o confesi?n religiosa. Desde Isabel de Turingia, Vicente de Pa?l, Luisa de Marillac, Camilo de Lellis hasta la Madre Teresa ?por recordar s?lo algunos nombres? atraviesa el mundo una estela luminosa de personas, que tiene origen en el amor de Jes?s por los que sufren y los enfermos. Demos gracias ahora por esto al Se?or. Demos gracias por esto a todos aquellos que, en virtud de la fe y del amor, se ponen al lado de los que sufren, dando as?, en definitiva, un testimonio de la bondad de Dios. El ?leo para la Unci?n de los enfermos es signo de este ?leo de la bondad del coraz?n, que estas personas ?junto con su competencia profesional? llevan a los que sufren. Sin hablar de Cristo, lo manifiestan.

En tercer lugar, tenemos finalmente el m?s noble de los ?leos eclesiales, el crisma, una mezcla de aceite de oliva y de perfumes vegetales. Es el ?leo de la unci?n sacerdotal y regia, unci?n que enlaza con las grandes tradiciones de las unciones del Antiguo Testamento. En la Iglesia, este ?leo sirve sobre todo para la unci?n en la Confirmaci?n y en las sagradas ?rdenes. La liturgia de hoy vincula con este ?leo las palabras de promesa del profeta Isa?as: "Vosotros os llamar?is ?sacerdotes del Se?or?, dir?n de vosotros: ?Ministros de nuestro Dios?" (61, 6). El profeta retoma con esto la gran palabra de tarea y de promesa que Dios hab?a dirigido a Israel en el Sina?: "Ser?is para m? un reino de sacerdotes y una naci?n santa" (Ex?19, 6). En el mundo entero y para todo ?l, que en gran parte no conoc?a a Dios, Israel deb?a ser como un santuario de Dios para la totalidad, deb?a ejercitar una funci?n sacerdotal para el mundo. Deb?a llevar el mundo hacia Dios, abrirlo a ?l. San Pedro, en su gran catequesis bautismal, ha aplicado dicho privilegio y cometido de Israel a toda la comunidad de los bautizados, proclamando: "Vosotros, en cambio, sois un linaje elegido, un sacerdocio real, una naci?n santa, un pueblo adquirido por Dios para que anunci?is las proezas del que os llam? de las tinieblas a su luz maravillosa. Los que antes erais?no-pueblo,?ahora?sois pueblo de Dios, los que antes?erais no compadecidos. ahora?sois objeto de compasi?n." (1 P?2, 9-10). El Bautismo y la Confirmaci?n constituyen el ingreso en el Pueblo de Dios, que abraza todo el mundo; la unci?n en el Bautismo y en la Confirmaci?n es una unci?n que introduce en ese ministerio sacerdotal para la humanidad. Los cristianos son un pueblo sacerdotal para el mundo. Deber?an hacer visible en el mundo al Dios vivo, testimoniarlo y llevarle a ?l. Cuando hablamos de nuestra tarea com?n, como bautizados, no hay raz?n para alardear. Eso es m?s bien una cuesti?n que nos alegra y, al mismo tiempo, nos inquieta: ?Somos verdaderamente el santuario de Dios en el mundo y para el mundo? ?Abrimos a los hombres el acceso a Dios o, por el contrario, se lo escondemos? Nosotros ?el Pueblo de Dios? ?acaso no nos hemos convertido en un pueblo de incredulidad y de lejan?a de Dios? ?No es verdad que el Occidente, que los pa?ses centrales del cristianismo est?n cansados de su fe y, aburridos de su propia historia y cultura, ya no quieren conocer la fe en Jesucristo? Tenemos motivos para gritar en esta hora a Dios: "No permitas que nos convirtamos en?no-pueblo.?Haz que te reconozcamos de nuevo. S?, nos has ungido con tu amor, has infundido tu Esp?ritu Santo sobre nosotros. Haz que la fuerza de tu Esp?ritu se haga nuevamente eficaz en nosotros, para que demos testimonio de tu mensaje con alegr?a.

No obstante toda la verg?enza por nuestros errores, no debemos olvidar que tambi?n hoy existen ejemplos luminosos de fe; que tambi?n hoy hay personas que, mediante su fe y su amor, dan esperanza al mundo. Cuando sea beatificado, el pr?ximo uno de mayo, el Papa Juan Pablo II, pensaremos en ?l llenos de gratitud como un gran testigo de Dios y de Jesucristo en nuestro tiempo, como un hombre lleno del Esp?ritu Santo. Junto a ?l pensemos al gran n?mero de aquellos que ?l ha beatificado y canonizado, y que nos dan la certeza de que tambi?n hoy la promesa de Dios y su encomienda no caen en saco roto.

Me dirijo finalmente a vosotros, queridos hermanos en el ministerio sacerdotal. El Jueves Santo es nuestro d?a de un modo particular. En la hora de la ?ltima Cena el Se?or ha instituido el sacerdocio de la Nueva Alianza. "Santif?calos en la verdad" (Jn 17, 17), ha pedido al Padre para los Ap?stoles y para los sacerdotes de todos los tiempos. Con enorme gratitud por la vocaci?n y con humildad por nuestras insuficiencias, dirijamos en esta hora nuestro "s?" a la llamada del Se?or: S?, quiero unirme ?ntimamente al Se?or Jes?s, renunciando a m? mismo? impulsado por el amor de Cristo. Am?n

[?Copyright 2011 - Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 21:15  | Habla el Papa
 | Enviar

ZENIT?? publica la homil?a que pronunci? Benedicto XVI en la tarde del Jueves Santo, 21 de Abril de 2011, durante la Misa en la Cena del Se?or.

Queridos hermanos y hermanas:

"Ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros, antes de padecer" (Lc?22,15). Con estas palabras, Jes?s comenz? la celebraci?n de su ?ltima cena y de la instituci?n de la santa Eucarist?a. Jes?s tuvo grandes deseos de ir al encuentro de aquella hora. Anhelaba en su interior ese momento en el que se iba a dar a los suyos bajo las especies del pan y del vino. Esperaba aquel momento que tendr?a que ser en cierto modo el de las verdaderas bodas mesi?nicas: la transformaci?n de los dones de esta tierra y el llegar a ser uno con los suyos, para transformarlos y comenzar as? la transformaci?n del mundo. En el deseo de Jes?s podemos reconocer el deseo de Dios mismo, su amor por los hombres, por su creaci?n, un amor que espera. El amor que aguarda el momento de la uni?n, el amor que quiere atraer hacia s? a todos los hombres, cumpliendo tambi?n as? lo que la misma creaci?n espera; en efecto, ella aguarda la manifestaci?n de los hijos de Dios (cf.?Rm?8,19). Jes?s nos desea, nos espera. Y nosotros, ?tenemos verdaderamente deseo de ?l? ?No sentimos en nuestro interior el impulso de ir a su encuentro? ?Anhelamos su cercan?a, ese ser uno con ?l, que se nos regala en la Eucarist?a? ?O somos, m?s bien, indiferentes, distra?dos, ocupados totalmente en otras cosas? Por las par?bolas de Jes?s sobre los banquetes, sabemos que ?l conoce la realidad de que hay puestos que quedan vac?os, la respuesta negativa, el desinter?s por ?l y su cercan?a. Los puestos vac?os en el banquete nupcial del Se?or, con o sin excusas, son para nosotros, ya desde hace tiempo, no una par?bola sino una realidad actual, precisamente en aquellos pa?ses en los que hab?a mostrado su particular cercan?a. Jes?s tambi?n ten?a experiencia de aquellos invitados que vendr?an, s?, pero sin ir vestidos con el traje de boda, sin alegr?a por su cercan?a, como cumpliendo s?lo una costumbre y con una orientaci?n de sus vidas completamente diferente. San Gregorio Magno, en una de sus homil?as se preguntaba: ?Qu? tipo de personas son aquellas que vienen sin el traje nupcial? ?En qu? consiste este traje y como se consigue? Su respuesta dice as?: Los que han sido llamados y vienen, en cierto modo tienen fe. Es la fe la que les abre la puerta. Pero les falta el traje nupcial del amor. Quien vive la fe sin amor no est? preparado para la boda y es arrojado fuera. La comuni?n eucar?stica exige la fe, pero la fe requiere el amor, de lo contrario tambi?n como fe est? muerta.

Sabemos por los cuatro Evangelios que la ?ltima cena de Jes?s, antes de la Pasi?n, fue tambi?n un lugar de anuncio. Jes?s propuso una vez m?s con insistencia los elementos fundamentales de su mensaje. Palabra y Sacramento, mensaje y don est?n indisolublemente unidos. Pero durante la ?ltima Cena, Jes?s sobre todo or?. Mateo, Marcos y Lucas utilizan dos palabras para describir la oraci?n de Jes?s en el momento central de la Cena: "eucharistesas" y "eulogesas" -"agradecer" y "bendecir". El movimiento ascendente del agradecimiento y el descendente de la bendici?n van juntos. Las palabras de la transustanciaci?n son parte de esta oraci?n de Jes?s. Son palabras de plegaria. Jes?s transforma su Pasi?n en oraci?n, en ofrenda al Padre por los hombres. Esta transformaci?n de su sufrimiento en amor posee una fuerza transformadora para los dones, en los que ?l ahora se da a s? mismo. ?l nos los da para que nosotros y el mundo seamos transformados. El objetivo propio y ?ltimo de la transformaci?n eucar?stica es nuestra propia transformaci?n en la comuni?n con Cristo. La Eucarist?a apunta al hombre nuevo, al mundo nuevo, tal como ?ste puede nacer s?lo a partir de Dios mediante la obra del Siervo de Dios.

Gracias a Lucas y, sobre todo, a Juan sabemos que Jes?s en su oraci?n durante la ?ltima Cena dirigi? tambi?n peticiones al Padre, s?plicas que contienen al mismo tiempo un llamamiento a sus disc?pulos de entonces y de todos los tiempos. Quisiera en este momento referirme s?lo una s?plica que, seg?n Juan, Jes?s repiti? cuatro veces en su oraci?n sacerdotal. ?Cu?nta angustia debi? sentir en su interior! Esta oraci?n sigue siendo de continuo su oraci?n al Padre por nosotros: es la plegaria por la unidad. Jes?s dice expl?citamente que esta s?plica vale no s?lo para los disc?pulos que estaban entonces presentes, sino que apunta a todos los que creer?n en ?l (cf.Jn?17, 20). Pide que todos sean uno "como t?, Padre, en m?, y yo en ti, para que el mundo crea" (Jn?17, 21). La unidad de los cristianos s?lo se da si los cristianos est?n ?ntimamente unidos a ?l, a Jes?s. Fe y amor por Jes?s, fe en su ser uno con el Padre y apertura a la unidad con ?l son esenciales. Esta unidad no es algo solamente interior, m?stico. Se ha de hacer visible, tan visible que constituya para el mundo la prueba de la misi?n de Jes?s por parte del Padre. Por eso, esa s?plica tiene un sentido eucar?stico escondido, que Pablo ha resaltado con claridad en la?Primera carta a los Corintios: "El pan que partimos, ?no nos une a todos en el cuerpo de Cristo? El pan es uno, y as? nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan" (1 Co?10, 16s). La Iglesia nace con la Eucarist?a. Todos nosotros comemos del mismo pan, recibimos el mismo cuerpo del Se?or y eso significa: ?l nos abre a cada uno m?s all? de s? mismo. ?l nos hace uno entre todos nosotros. La Eucarist?a es el misterio de la ?ntima cercan?a y comuni?n de cada uno con el Se?or. Y, al mismo tiempo, es la uni?n visible entre todos. La Eucarist?a es sacramento de la unidad. Llega hasta el misterio trinitario, y crea as? a la vez la unidad visible. Dig?moslo de nuevo: ella es el encuentro personal?simo con el Se?or y, sin embargo, nunca es un mero acto de devoci?n individual. La celebramos necesariamente juntos. En cada comunidad est? el Se?or en su totalidad. Pero es el mismo en todas las comunidades. Por eso, forman parte necesariamente de la Oraci?n eucar?stica de la Iglesia las palabras: "una cum Papa nostro et cum Episcopo nostro". Esto no es un a?adido exterior a lo que sucede interiormente, sino expresi?n necesaria de la realidad eucar?stica misma. Y nombramos al Papa y al Obispo por su nombre: la unidad es totalmente concreta, tiene nombres. As?, se hace visible la unidad, se convierte en signo para el mundo y establece para nosotros mismos un criterio concreto.

San Lucas nos ha conservado un elemento concreto de la oraci?n de Jes?s por la unidad: "Sim?n, Sim?n, mira que Satan?s os ha reclamado para cribaros como trigo. Pero yo he pedido por ti, para que tu fe no se apague. Y t?, cuando te hayas convertido, confirma a tus hermanos" (Lc?22, 31s). Hoy comprobamos de nuevo con dolor que a Satan?s se le ha concedido cribar a los disc?pulos de manera visible delante de todo el mundo. Y sabemos que Jes?s ora por la fe de Pedro y de sus sucesores. Sabemos que Pedro, que va al encuentro del Se?or a trav?s de las aguas agitadas de la historia y est? en peligro de hundirse, est? siempre sostenido por la mano del Se?or y es guiado sobre las aguas. Pero despu?s sigue un anuncio y un encargo. "T?, cuando te hayas convertido...": Todos los seres humanos, excepto Mar?a, tienen necesidad de convertirse continuamente. Jes?s predice la ca?da de Pedro y su conversi?n. ?De qu? ha tenido que convertirse Pedro? Al comienzo de su llamada, asustado por el poder divino del Se?or y por su propia miseria, Pedro hab?a dicho: "Se?or, ap?rtate de m?, que soy un hombre pecador" (Lc?5, 8). En la presencia del Se?or, ?l reconoce su insuficiencia. As? es llamado precisamente en la humildad de quien se sabe pecador y debe siempre, continuamente, encontrar esta humildad. En Cesarea de Filipo, Pedro no hab?a querido aceptar que Jes?s tuviera que sufrir y ser crucificado. Esto no era compatible con su imagen de Dios y del Mes?as. En el Cen?culo no quiso aceptar que Jes?s le lavase los pies: eso no se ajustaba a su imagen de la dignidad del Maestro. En el Huerto de los Olivos blandi? la espada. Quer?a demostrar su valent?a. Sin embargo, delante de la sierva afirm? que no conoc?a a Jes?s. En aquel momento, eso le parec?a un peque?a mentira para poder permanecer cerca de Jes?s. Su hero?smo se derrumb? en un juego mezquino por un puesto en el centro de los acontecimientos. Todos debemos aprender siempre a aceptar a Dios y a Jesucristo como ?l es, y no como nos gustar?a que fuese. Tambi?n nosotros tenemos dificultad en aceptar que ?l se haya unido a las limitaciones de su Iglesia y de sus ministros. Tampoco nosotros queremos aceptar que ?l no tenga poder en el mundo. Tambi?n nosotros nos parapetamos detr?s de pretextos cuando nuestro pertenecer a ?l se hace muy costoso o muy peligroso. Todos tenemos necesidad de una conversi?n que acoja a Jes?s en su ser-Dios y ser-Hombre. Tenemos necesidad de la humildad del disc?pulo que cumple la voluntad del Maestro. En este momento queremos pedirle que nos mire tambi?n a nosotros como mir? a Pedro, en el momento oportuno, con sus ojos ben?volos, y que nos convierta.

Pedro, el convertido, fue llamado a confirmar a sus hermanos. No es un dato exterior que este cometido se le haya confiado en el Cen?culo. El servicio de la unidad tiene su lugar visible en la celebraci?n de la santa Eucarist?a. Queridos amigos, es un gran consuelo para el Papa saber que en cada celebraci?n eucar?stica todos rezan por ?l; que nuestra oraci?n se une a la oraci?n del Se?or por Pedro. S?lo gracias a la oraci?n del Se?or y de la Iglesia, el Papa puede corresponder a su misi?n de confirmar a los hermanos, de apacentar el reba?o de Jes?s y de garantizar aquella unidad que se hace testimonio visible de la misi?n de Jes?s de parte del Padre.

"Ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros". Se?or, t? tienes deseos de nosotros, de m?. T? has deseado darte a nosotros en la santa Eucarist?a, de unirte a nosotros. Se?or, suscita tambi?n en nosotros el deseo de ti. Fortal?cenos en la unidad contigo y entre nosotros. Da a tu Iglesia la unidad, para que el mundo crea. Am?n.

[Traducci?n distribuida por la Santa Sede
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 21:11  | Habla el Papa
 | Enviar

ZENIT? nos ofrece la homil?a que el Papa Benedicto XVI pronunci?el 17 de Abril de 2011?durante la Misa del Domingo de Ramos y de la Pasi?n del Se?or, celebrada en la Plaza de San Pedro.

Queridos hermanos y hermanas,
queridos j?venes:

Como cada a?o, en el Domingo de Ramos, nos conmueve subir junto a Jes?s al monte, al santuario, acompa?arlo en su acenso. En este d?a, por toda la faz de la tierra y a trav?s de todos los siglos, j?venes y gente de todas las edades lo aclaman gritando: "?Hosanna al Hijo de David! ?Bendito el que viene en nombre del Se?or!?.

Pero, ?qu? hacemos realmente cuando nos unimos a la procesi?n, al cortejo de aquellos que junto con Jes?s sub?an a Jerusal?n y lo aclamaban como rey de Israel? ?Es algo m?s que una ceremonia, que una bella tradici?n? ?Tiene quiz?s algo que ver con la verdadera realidad de nuestra vida, de nuestro mundo? Para encontrar la respuesta, debemos clarificar ante todo qu? es lo que en realidad ha querido y ha hecho Jes?s mismo. Tras la profesi?n de fe, que Pedro hab?a realizado en Cesarea de Filipo, en el extremo norte de la Tierra Santa, Jes?s se hab?a dirigido como peregrino hacia Jerusal?n para la fiesta de la Pascua. Es un camino hacia el templo en la Ciudad Santa, hacia aquel lugar que aseguraba de modo particular a Israel la cercan?a de Dios a su pueblo. Es un camino hacia la fiesta com?n de la Pascua, memorial de la liberaci?n de Egipto y signo de la esperanza en la liberaci?n definitiva. ?l sabe que le espera una nueva Pascua, y que ?l mismo ocupar? el lugar de los corderos inmolados, ofreci?ndose as? mismo en la cruz. Sabe que, en los dones misteriosos del pan y del vino, se entregar? para siempre a los suyos, les abrir? la puerta hacia un nuevo camino de liberaci?n, hacia la comuni?n con el Dios vivo. Es un camino hacia la altura de la Cruz, hacia el momento del amor que se entrega. El fin ?ltimo de su peregrinaci?n es la altura de Dios mismo, a la cual ?l quiere elevar al ser humano.

Nuestra procesi?n de hoy por tanto quiere ser imagen de algo m?s profundo, imagen del hecho que, junto con Jes?s, comenzamos la peregrinaci?n: por el camino elevado hacia el Dios vivo. Se trata de esta subida. Es el camino al que Jes?s nos invita. Pero, ?c?mo podemos mantener el paso en esta subida? ?No sobrepasa quiz?s nuestras fuerzas? S?, est? por encima de nuestras posibilidades. Desde siempre los hombres est?n llenos ? y hoy m?s que nunca ? del deseo de "ser como Dios", de alcanzar esa misma altura de Dios. En todos los descubrimientos del esp?ritu humano se busca en ?ltimo t?rmino obtener alas, para poderse elevar a la altura del Ser, para ser independiente, totalmente libre, como lo es Dios. Son tantas las cosas que ha podido llevar a cabo la humanidad: tenemos la capacidad de volar. Podemos vernos, escucharnos y hablar de un extremo al otro del mundo. Sin embargo, la fuerza de gravedad que nos tira hac?a abajo es poderosa. Junto con nuestras capacidades, no ha crecido solamente el bien. Tambi?n han aumentado las posibilidades del mal que se presentan como tempestades amenazadoras sobre la historia. Tambi?n permanecen nuestros l?mites: basta pensar en las cat?strofes que en estos meses han afligido y siguen afligiendo a la humanidad.

Los Santos Padres han dicho que el hombre se encuentra en el punto de intersecci?n entre dos campos de gravedad. Ante todo, est? la fuerza que le atrae hacia abajo ? hac?a el ego?smo, hacia la mentira y hacia el mal; la gravedad que nos abaja y nos aleja de la altura de Dios. Por otro lado, est? la fuerza de gravedad del amor de Dios: el ser amados de Dios y la respuesta de nuestro amor que nos atrae hacia lo alto. El hombre se encuentra en medio de esta doble fuerza de gravedad, y todo depende del poder escapar del campo de gravedad del mal y ser libres de dejarse atraer totalmente por la fuerza de gravedad de Dios, que nos hace aut?nticos, nos eleva, nos da la verdadera libertad.

Tras la Liturgia de la Palabra, al inicio de la Plegar?a eucar?stica durante la cual el Se?or entra en medio de nosotros, la Iglesia nos dirige la invitaci?n: "Sursum corda? levantemos el coraz?n". Seg?n la concepci?n b?blica y la visi?n de los Santos Padres, el coraz?n es ese centro del hombre en el que se unen el intelecto, la voluntad y el sentimiento, el cuerpo y el alma. Ese centro en el que el esp?ritu se hace cuerpo y el cuerpo se hace esp?ritu; en el que voluntad, sentimiento e intelecto se unen en el conocimiento de Dios y en el amor por ?l. Este "coraz?n" debe ser elevado. Pero repito: nosotros solos somos demasiado d?biles para elevar nuestro coraz?n hasta la altura de Dios. No somos capaces. Precisamente la soberbia de querer hacerlo solos nos derrumba y nos aleja de Dios. Dios mismo debe elevarnos, y esto es lo que Cristo comenz? en la cruz. ?l ha descendido hasta la extrema bajeza de la existencia humana, para elevarnos hacia ?l, hacia el Dios vivo. Se ha hecho humilde, dice hoy la segunda lectura. Solamente as? nuestra soberbia pod?a ser superada: la humildad de Dios es la forma extrema de su amor, y este amor humilde atrae hacia lo alto.

El salmo procesional 23, que la Iglesia nos propone como "canto de subida" para la liturgia de hoy, indica algunos elementos concretos que forman parte de nuestra subida, y sin los cuales no podemos ser levantados: las manos inocentes, el coraz?n puro, el rechazo de la mentira, la b?squeda del rostro de Dios. Las grandes conquistas de la t?cnica nos hacen libres y son elementos del progreso de la humanidad s?lo si est?n unidas a estas actitudes; si nuestras manos se hacen inocentes y nuestro coraz?n puro; si estamos en b?sca de la verdad, en busca de Dios mismo, y nos dejamos tocar e interpelar por su amor. Todos estos elementos de la subida son eficaces s?lo si reconocemos humildemente que debemos ser atra?dos hacia lo alto; si abandonamos la soberbia de querer hacernos Dios a nosotros mismos. Le necesitamos. ?l nos atrae hacia lo alto, sosteni?ndonos en sus manos ? es decir, en la fe ? nos da la justa orientaci?n y la fuerza interior que nos eleva. Tenemos necesidad de la humildad de la fe que busca el rostro de Dios y se conf?a a la verdad de su amor.

La cuesti?n de c?mo el hombre pueda llegar a lo alto, ser totalmente ?l mismo y verdaderamente semejante a Dios, ha cuestionado siempre a la humanidad. Ha sido discutida apasionadamente por los fil?sofos plat?nicos del tercer y cuarto siglo. Su pregunta central era c?mo encontrar medios de purificaci?n, mediante los cuales el hombre pudiese liberarse del grave peso que lo abaja y poder ascender a la altura de su verdadero ser, a la altura de su divinidad. San Agust?n, en su b?squeda del camino recto, busc? por alg?n tiempo apoyo en aquellas filosof?as. Pero, al final, tuvo que reconocer que su respuesta no era suficiente, que con sus m?todos no habr?a alcanzado realmente a Dios. Dijo a sus representantes: reconoced por tanto que la fuerza del hombre y de todas sus purificaciones no bastan para llevarlo realmente a la altura de lo divino, a la altura adecuada. Y dijo que habr?a perdido la esperanza en s? mismo y en la existencia humana, si no hubiese encontrado a aquel que hace aquello que nosotros mismos no podemos hacer; aquel que nos eleva a la altura de Dios, a pesar de nuestra miseria: Jesucristo que, desde Dios, ha bajado hasta nosotros, y en su amor crucificado, nos toma de la mano y nos lleva hacia lo alto.

Subimos con el Se?or en peregrinaci?n. Buscamos el coraz?n puro y las manos inocentes, buscamos la verdad, buscamos el rostro de Dios. Manifestemos al Se?or nuestro deseo de llegar a ser justos y le pedimos: ?Ll?vanos T? hacia lo alto! ?Haznos puros! Haz que nos sirva la Palabra que cantamos con el Salmo procesional, es decir que podamos pertenecer a la generaci?n que busca a Dios, "que busca tu rostro, Dios de Jacob" (Sal 23, 6). Am?n.

[Copyright 2011 - ?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 21:02  | Habla el Papa
 | Enviar
S?bado, 23 de abril de 2011

Comentario a las lecturas del Domingo de Resurrecci?n ofrecido por el sacerdote don Juan Manuel P?rez Pi?ero bajo el ep?grafe "ECOS DEL DIA DEL SE?OR".

ECOS DEL DIA DEL SE?OR: La Resurrecci?n del Se?or?

Queridos amigos y amigas: ?Jesucristo, el Se?or, ha resucitado! ?Muchas felicidades!

S?, tenemos que felicitarnos unos a otros por tantas cosas como hemos ido recordando y celebrando estos d?as del Triduo Pascual, que culminan en las fiestas de Pascua. Son cincuenta d?as de alegr?a y de fiesta en honor de Cristo Resucitado. La cuesti?n est? en que seamos capaces de mantener el ritmo de alegr?a y de fiesta durante cincuenta d?as. Porque son muchos. Hemos estado contemplando, estos d?as santos, lo que se llama ?mirabilia Dei?, es decir, ?las maravillas de Dios?? Y, hemos repetido, a cada paso, lo mismo: ??C?mo pagar? al Se?or todo el bien que me ha hecho?? (Sal 116, 12).

Hoy nos alegramos y nos felicitamos por la dicha enorme de ser cristianos. ?Qu? pena que tantos y tantos no entiendan nada!

Y es que en la Resurrecci?n del Se?or no nos alegramos s?lo ?por la victoria de Cristo, sino tambi?n por nuestra victoria.

S. Pablo, escribiendo a los corintios, dice: ??Si confesamos que Cristo ha resucitado c?mo es que algunos de vosotros dicen que los muertos no resucitan? Pues si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucit?. Y si Cristo no resucit?, vana es nuestra predicaci?n y vana es nuestra fe?? (1Co 15, 12 ss).

Para el Ap?stol del Cuerpo M?stico, la Resurrecci?n de Cristo y nuestra resurrecci?n, cuando ?l vuelva, son dos realidades inseparables?

Es s?lo un ejemplo, uno, de lo que la Resurrecci?n de Cristo supone para nosotros? Y har?amos bien en leer o releer el cap. 15 de la Carta a Los Corintios que habla ampliamente de la resurrecci?n.

Este a?o tenemos la dicha de escuchar a S. Mateo hablando de la Resurrecci?n.

Hay un parecer muy extendido, entre gente que entiende de estas cosas, ?seg?n el cual el hecho? de la Resurrecci?n del Se?or es algo que nadie conoci?, que cuando el Se?or resucitaba, nadie lo vio, que de la noche de la Resurrecci?n no se puede decir nada porque no tenemos testigos, etc.

Sin embargo, S. Mateo es el evangelista que se acerca al hecho mismo de la Resurrecci?n. ?Que c?mo se inform??

?Es que en el momento mismo de la Resurrecci?n s? que hab?an testigos?! ?Qu? dice el Evangelio? Que Pilato, a petici?n de los sumos sacerdotes y fariseos, les dijo: ?Ah? ten?is la guardia: id vosotros y asegurad la vigilancia como sab?is?.(Mt 27,62-65). Era la guardia romana, no la guardia del templo.

Del el momento mismo de la Resurrecci?n, dice S. Mateo: ?Los centinelas temblaron de miedo y quedaron como muertos? Y, en otro lugar dice que ?mientras las mujeres iban de camino, algunos de la guardia ?que eran varios- fueron a la ciudad y comunicaron a los sumos sacerdote todo lo ocurrido? (Mt 28, 11 y ss.) ?Es decir que los centinelas son testigos que comunican, que cuentan, que dicen. ?Y cu?ntas cosas m?s habr?n dicho, que no recoge el Evangelio! ?En efecto, sabemos muy bien que todo no se escribi? ?

Se?alar?an hasta la hora de la Resurrecci?n que debi? ser muy avanzada la noche, tal vez cerca del d?a? Porque los de la guardia fueron a la ciudad, ?mientras las mujeres? -que madrugaron- ?iban de camino.?

?Y ninguno de aquellos de la guardia o de los sumos sacerdotes y fariseos?, ninguno, se har?a cristiano?

?Y a qu? iban las mujeres al sepulcro?

Sencillamente, a terminar de embalsamar el Cuerpo del Se?or porque era el primer d?a de la semana y ahora pod?an hacer lo que no pudieron hacer en la tarde del viernes, porque comenzaba la Pascua. Ellas, por supuesto, no iban pensando en la resurrecci?n, porque, al igual que los disc?pulos, no entend?an nada de eso?

As? las mujeres fueron las primeras en ver a Cristo resucitado. En aquella ?poca, el testimonio de unas mujeres no ten?a valor. Pero ahora, para nosotros, s? que lo tiene.

?Y qu? dice S. Mateo de la Resurrecci?n del Se?or?

Que las mujeres fueron al sepulcro. ?Y de pronto tembl? fuertemente la tierra, pues un ?ngel del Se?or, bajando del cielo y acerc?ndose, corri? la piedra y se sent? encima. Su aspecto era de rel?mpago...?? ?? El ?ngel habl? a las mujeres: ?No est? aqu?: ?ha resucitado! Venid a ver el sitio donde yac?a?. ?Id aprisa a decir a sus disc?pulos??

Esto es lo que dice S. Mateo: Ofrece unos datos que los otros evangelistas no tienen ?De d?nde los habr? sacado? ?Ser? que utiliza un g?nero literario, pero que, en realidad, no fue as?? Todo es posible, pero hay que demostrarlo. Lo que no podemos hacer es estar repitiendo, sin m?s lo que escuchamos de alguien que se dice experto. Sea como fuera, aqu? hay datos que apuntan claramente a un testigo presencial. Aqu? hay detalles que no parece pueda proceder solamente de un g?nero literario.

?Qu? a Jesucristo no lo vio nadie resucitar? ?L?gico! Un cuerpo resucitado no se puede ver, si no es porque el mismo Se?or lo manifiesta como, en algunas ocasiones, a los disc?pulos Y tambi?n ??a m?s de quinientos hermanos juntos, de los cuales la mayor?a viven todav?a. Otros han muerto?(1Co 15,6)

Me he alargado con S. Mateo. Pero cre?a que deb?a hacerlo.

Nos dice el Evangelio: Cuando las mujeres iban de camino a contarle todo a los ap?stoles, ?de pronto, Jes?s les sali? al encuentro y les dijo: Alegraos. Ellas se acercaron, le abrazaron los pies y se postraron ante ?l. Jes?s les dijo: No tem?is: id a ?comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea. All? me ver?n?. (Mt 28, 9 -12).

Mis queridos amigos:

Qu? importante es todo esto para celebrar la Pascua el a?o de S. Mateo. Jes?s dice a las mujeres asustadas y temblorosas, dos cosas: ?Alegraos e id a comunicar a mis hermanos? ?

Aqu? termino. Con estos dos pensamientos para quien quiera celebrar, vivir, la Pascua y el Tiempo Pascual: Jes?s resucitado nos invita a la alegr?a y a dar testimonio de su Resurrecci?n. Y esto es mucho y muy importante para comenzar a recorrer el camino pascual, tiempo de alegr?a desbordante, de acci?n de gracias, de tantas cosas?, y ?de acogida de los dones pascuales?

Con estos pensamientos y sentimientos, les reitero mi felicitaci?n pascual y mis mejores deseos.


Publicado por verdenaranja @ 20:30  | Espiritualidad
 | Enviar

Comentario a la liturgia del Domingo de Pascua ofrecido por el sacerdote Don Juan Manuel P?rez Pi?ero.

LA LITURGIA DEL DOMINGO DE PASCUA

La Vigilia Pascual no es celebraci?n? del S?bado Santo, sino que corresponde al Domingo de Pascua.

El Domingo de la Resurrecci?n tiene su misa propia y se ha de celebrar con la mayor solemnidad.

Con mucha frecuencia, hay bautismos de ni?os en esta celebraci?n.

La Resurrecci?n del Se?or hizo que se cambiara ?el D?a del Se?or?: del s?bado de los jud?os, al domingo, el primer d?a de la semana jud?a.

Dicen los documentos de la Iglesia que la santa Misa del Domingo hunde sus ra?ces en el mismo d?a de la Resurrecci?n.

La Santa Misa de este domingo, lleno alegr?a y de fiesta, tiene como un eco en cada domingo del a?o, el d?a de fiesta de los cristianos.

Con la Celebraci?n de las V?speras, termina el Triduo Pascual y comienza el Tiempo de Pascua.

La Iglesia, los cristianos, comprendemos bien que este aconteci-miento no se puede celebrar en un d?a, no cabe, dir?amos, en un solo d?a?

Necesitamos 50 d?as que culminan con la solemnidad de Pente-cost?s, la venida del Esp?ritu Santo.

La dificultad est? en mantener el clima de alegr?a y fiesta de la Pascua durante tanto tiempo, pero hay que intentarlo.

Comienza la Octava de Pascua, en la que cada d?a es solemne-dad de la Resurrecci?n del Se?or, como si fuera el mismo d?a de Pascua.

?


Publicado por verdenaranja @ 12:28  | Liturgia
 | Enviar

Comentario a la liturgia de la Vigilia Pascual ofrecido por el sacerdote Don Juan Manuel P?rez Pi?ero.

EL TRIDUO PASCUAL:?LA LITURGIA DE LA PASCUA

Por fin, llegamos a la Pascua, la fiesta m?s grande y m?s impor-tante de los cristianos, ypara la que nos hemos preparado durante cuarenta d?as.

Tal vez sea la fiesta que m?s y mejor se celebra en el mundo. 40 d?as de preparaci?n ?la Cuaresma- y 50 d?as de alegr?a y de fiesta en honor de Cristo resucitado ?el Tiempo Pascual- que han de celebrarse dec?a S. Atanasio, uno de los S. Padres, ?como si se tratara de un ?nico d?a de fiesta, m?s a?n, como un gran domingo?.

La Pascua significa paso o salto. Es el paso de Cristo de la muerte a la vida.

La Resurrecci?n del Se?or es un acontecimiento muy grande que tiene unas repercusiones enormes en la historia y en la vida de los cristianos.

Por eso, se celebra con la m?xima solemnidad.?

VIGILIA PASCUAL

Comenzamos con la Vigilia Pascual. Es la celebraci?n m?s importante de todo el a?o. La celebraci?n de la Resurrecci?n del Se?or.?

LA CELEBRACION CONSTA DE DISTINTAS PARTES

Antes de la Reforma del Vaticano II, la Resurrecci?n del Se?or se recordaba, fundamentalmente, en el canto del ?gloria?. Ca?a el velo del altar, que aparec?a hermosamente adornado de ?luces y flores?Y repicaban las campanas? Ahora, cuando comenzamos la Vigilia, partimos de la idea de que Cristo ha resucitado. Por eso, el sacerdote, desde el principio, viste de blanco, el color de las fiestas. El altar se contempla bellamente adornado desde el principio de la celebraci?n.

Seg?n una antiqu?sima tradici?n esta es ?una noche de vela en honor del Se?or?. Los primeros cristianos se reun?an toda la noche: Comenzaban con el rito de la luz y al amanecer, celebraban la Eucarist?a. Ahora la vigilia dura menos tiempo. Se puede tambi?n, si es necesario, abreviar un poco. Pero debemos ir sin prisa. Se trata de una vigilia? No es una Misa del s?bado. La Vigilia Pascual se llama la ?madre de todas las vigilias?.?

?La celebraci?n de esta Vigilia se desarrolla as?:???

1.- Liturgia de la luz o lucernario.

2.- Liturgia de la Palabra

3.- Liturgia bautismal.

4.- Liturgia eucar?stica.

1.- LITURGIA DE LA LUZ: El LUCERNARIO O SOLEMNE COMIENZO DE LA VIGILIA

La Vigilia tiene lugar en la noche. No se puede celebrar por la tarde o en las primeras horas del Domingo de Pascua. De este modo en la oscuridad de la noche brilla la Luz, el esplendor de Cristo resucitado. Se apagan todas las luces de la iglesia. Los que participan en la Vigilia se re?nen fuera de la Iglesia, alrededor del fuego. Y aqu? puede crearse un ambiente festivo? Se bendice el fuego, el fuego nuevo. Y de ah? se enciende el cirio pascual, que representa a Cristo resucitado. Y que tiene tanta importancia en las celebraciones de todo el a?o. Del cirio pascual se van encendiendo, cuando se indique, las velas de cada uno de los asistentes y de unos a otros. Es todo un s?mbolo de la Pascua y de la existencia cristiana: Tomamos la luz que viene de Cristo resucitado para ?caminar como hijos de la luz? y ser ante el mundo ?testigos de la luz? llevando unos a otros una participaci?n de esa Luz.

Comienza la procesi?n del cirio pascual hasta el altar. El sacerdote o el di?cono canta tres veces: ?luz de Cristo? a lo que contestamos: ?Demos gracias a Dios?. Ya cerca del altar se canta por tercera vez y? se encienden todas las luces de la Iglesia, todas? Algunos colaboradores dejan parte de la luz sin encender hasta el gloria. Pero eso ya pas?

Seguidamente, se canta, se proclama el Preg?n pascual: un canto a la noche de la Resurrecci?n del Se?or.?

2.- LITURGIA DE LA PALABRA

* Consta de nueve lecturas, 7 del Antiguo Testamento y 2 del Nuevo. Si fuera necesario, se puede reducir el n?mero de las Lecturas del Antiguo Testamento. Pero se aconseja que no se haga. En la Vigilia es fundamental escuchar la Palabra de Dios.

* El rito consta: De lectura de la Palabra de Dios; respuesta del pueblo con el salmo responsorial y oraci?n de sacerdote.

* Las lecturas del Antiguo Testamento constituyen, lectura a lectura, ?un resumen de la Historia de la salvaci?n: Los hechos, los acontecimientos principales de la Historia del antiguo pueblo de Dios que prefiguran o anuncian la Pascua. Pensemos en la Creaci?n, el sacrificio de Abrah?n, el Paso del Mar Rojo?

* Despu?s de la ?ltima lectura del Antiguo Testamento, se encienden las luces del altar, como en todas las celebraciones de la Iglesia, y se entona el gloria, mientras repican las campanas.

* El sacerdote hace la oraci?n colecta: ?Oh Dios, que has iluminado esta noche santa con la luz de la resurrecci?n del Se?or??

* Se hace la lectura del Ap?stol que trata del Bautismo, como participaci?n en la Muerte y Resurrecci?n del Se?or.

* Nos levantamos todos para cantar el Aleluya que es la aclamaci?n pascual por excelencia. Significa ?alabad a Dios?.

* Nos sentamos para el salmo responsorial.

* Se proclama el Evangelio de la Resurrecci?n, seg?n el evangelista que corresponda cada a?o. Este a?o o ciclo es el de S. Mateo.

* Tiene lugar la homil?a o predicaci?n del sacerdote.?

3.- LITURGIA BAUTISMAL

Por el Bautismo los cristianos, como dec?a antes, participamos sacramentalmente en la muerte y resurrecci?n de Jesucristo.?

Quedamos sepultados al pecado y renacidos para una vida nueva. Muertos para el pecado y vivos s?lo para el bien.

El Ap?stol lo expresa muy bien cuando dice que ?queda destrui-da nuestra personalidad de pecadores?.

Por eso, esta es la noche bautismal por excelencia.

Si hay adultos para el Bautismo, son bautizados en este momento. Y reciben tambi?n la Confirmaci?n.

Se bautizan tambi?n a los ni?os, si los hay.

Y todos renovamos nuestro Bautismo, como si fu?ramos bautizados esa noche y comenz?ramos de nuevo a ser cristianos.

Y lo hacemos del modo tradicional en la Iglesia: Respondiendo al sacerdote que pregunta: S?, renuncio. S?, quiero (En singular. Es algo propio de cada uno y de todos al mismo tiempo).

La Liturgia bautismal comienza con la bendici?n del agua, con la que se va a bautizar en el tiempo pascual. Antes se bendec?a para todo el a?o.

Despu?s de la renovaci?n del bautismo, el sacerdote roc?a con agua bendita al pueblo, recordando aquel d?a.?

4.- ITURGIA EUCAR?STICA

Contin?a la Santa Misa como de costumbre.

Los adultos bautizados y confirmados esa noche, reciben, por primera vez, la Eucarist?a. Son los tres sacramentos de la Iniciaci?n Cristiana, es decir, los que hacen, los que constituyen un cristiano. Para eso se han preparado durante un tiempo m?s o menos largo que se ha intensificado en el Tiempo de Cuaresma

Al final se despide al pueblo diciendo pod?is ir en paz, aleluya, aleluya.

Ahora queda un espacio para felicitarnos unos a otros por la Resurrecci?n del Se?or que es principio y garant?a de nuestra propia resurrecci?n: ?la resurrecci?n de los muertos y la vida del mundo futuro?.??


Publicado por verdenaranja @ 12:25  | Liturgia
 | Enviar

Comewntario a la lirturgia del Viernes Santo ofrecido por el sacerdote Don Juan Manuel P?rez Pi?ero.

TRIDUO PASCUAL: LITURGIA DEL VIERNES SANTO

?Seg?n una costumbre antiqu?sima, el Viernes Santo no se celebra la Santa Misa. En su lugar, se realiza LA ACCI?N LIT?RGICA DE LA PASI?N DEL SE?OR.

Esta celebraci?n consta de varias partes:

?1.- La Liturgia de la Palabra. A su t?rmino, la Oraci?n Universal ?u oraci?n fieles.

2.- La Adoraci?n de la Santa Cruz.

3.- La Comuni?n.?

1.- LITURGIA DE LA PALABRA

Se proclaman tres Lecturas:

* En la lectura del A. Testamento, el profeta Isa?as anuncia al Siervo de Dios que entrega su vida por nosotros y en lugar nuestro.??Nuestro castigo saludable vino sobre ?l, sus cicatrices nos curaron?.

* La 2? Lectura es de Carta a los Hebreos y ?presenta a Jesucristo como Sumo Sacerdote del Nuevo Testamento.

?Acerqu?monos, por tanto, confiadamente al trono de la gracia, a fin de alcanzar misericordia y alcanzar gracia para ser socorridos en el tiempo oportuno?.

* La lectura del Evangelio es La Pasi?n seg?n S. Juan: La narraci?n de la Pasi?n y Muerte del Se?or por uno de los testigos, al que encontramos al pie de la Cruz.

* La Oraci?n Universal es la oraci?n de los fieles.

Este d?a adquiere un relieve especial. Junto a la Cruz del Se?or parece como si la Iglesia no quisiese olvidar a nadie, sino pedir por todos los que han sido comprados por la Sangre de Cristo, su Se?or y su Dios.?

2.- LA ADORACION DE LA CRUZ.

?Es una ceremonia impresionante!

En un primer momento se presenta la Cruz del Se?or, cubierta, a la Asamblea, seg?n la forma que se haya elegido.

Al contemplar la Cruz, revivimos el momento sublime de la crucifixi?n y muerte Se?or.

Si hemos elegido la forma de procesi?n hasta el altar, el sacerdote o el di?cono lleva la SANTA CRUZ, ya descubierta, en medio de dos cirios, mientras canta: ?Mirad el ?rbol de la cruz donde estuvo clavada la salvaci?n del mundo?.?Se contesta: ?Venid, a adorarlo?.

Y nos ponemos de rodillas para adorar la Cruz del Se?or, representada por la Cruz que contemplamos. Nos levantamos y la procesi?n sigue hasta el altar, repitiendo otras dos veces la misma aclamaci?n.

A continuaci?n nos vamos acercando todos a adorar la Cruz del Se?or, que hasta el comienzo de la Vigilia, ausente el Sagrario, es el centro del del templo.

Y al pasar por ella, hacemos genuflexi?n.

Constamos aqu? hasta que punto se hace presente, se actualiza lo que recordamos y celebramos:

Adoramos la Cruz del Se?or, no en el sentido de adorar unos palos o piezas que forman la Cruz, sino adorando desde aqu? la verdadera y ?nica Cruz del Se?or.?

3.- LA SAGRADA COMUNI?N

Se trae al altar, desde el Monumento, el cop?n con las hostias consagradas en la celebraci?n de ayer, para dar la comuni?n.

Tomamos el Cuerpo que se ha entregado, la Sangre que se ha derramado.

?Qu? impresionante es todo esto!

?C?mo tendr?amos que comulgar este d?a?

Uni?ndonos a los sentimientos y deseos m?s ?ntimoS del Se?or Jes?s. Uni?ndonos a toda la Iglesia, especialmente, a todos los que, con sus sufrimientos, comparten los dolores de Cristo, "sufriendo por su Cuerpo que es la Iglesia. En este sentido "Siempre es Viernes Santo" ?v?, hace tiempo, como t?tulo

de un libro...

Despu?s de la acci?n de gracias y la oraci?n y bendici?n, salimos en silencio de la Iglesia.?

Recordamos este d?a y hacemos una colecta destinada a la Iglesia Madre de Jerusal?n para ayudar a los cristianos que viven en Tierra Santa en medio de una especial dificultad.?


Publicado por verdenaranja @ 12:02  | Liturgia
 | Enviar

Reflexi?n sobre el S?badoSAnto, ofrecida por el sacerdote Don Juan Manuel P?rez Pi?ero.

EL TRIDUO PASCUAL: S?BADO SANTO?

Es un d?a de espera y esperanza, junto al Sepulcro de Cristo, para poder celebrar la SOLEMNIDAD DE LA RESURRECCI?N DEL SE?OR; Porque ?resucit? al tercer d?a seg?n Las Escrituras?.

Es un d?a en que no hay ninguna celebraci?n lit?rgica en la Iglesia? Por eso se llama un d?a ?alit?rgico?. Pero tampoco es un d?a ?libre? en la vida de la Iglesia, sin que recordemos ni celebremos nada?

En efecto, este d?a, como continuaci?n del Viernes Santo, recordamos y profesamos que Jesucristo verdaderamente muri? y fue sepultado.

Recordamos tambi?n y profesamos que ?descendi? a los infiernos?.

No, es por supuesto, el Infierno de los condenados, sino ?las partes inferiores de la Tierra?, donde se pensaba entonces que estaba el Seno de Abrah?n, donde iban los justos del Antiguo Testamento.

Jes?s va a anunciar a los justos su victoria sobre el pecado, la muerte y el mal y a llevarlos al Cielo.

Esta verdad de fe, a menudo, se desconoce.

Tambi?n solemos acompa?ar a la Virgen en su soledad y en su esperanza.

El S?bado Santo se recomienda que se contin?e el ayuno y el esp?ritu penitencial del Viernes Santo.

Y prepararnos para celebrar la Resurrecci?n ya en la noche del s?bado al domingo, en que se celebra la Vigilia Pascual.

Estos d?as de Semana Santa hay mucho trabajo en nuestras parroquias. No s?lo para los sacerdotes, sino para todos los que realizan alg?n servicio en las celebraciones lit?rgicas y el arreglo y ornamentaci?n de nuestros templos? No quisiera olvidarme de ellas en estos comentarios de la Liturgia de cada d?a.?


Publicado por verdenaranja @ 11:58  | Liturgia
 | Enviar
Viernes, 22 de abril de 2011

Liturgia del Triduo Pascual ofrecida por el sacerdote Don Juan Manuel Pérez Piñero

LA LITURGIA DE CADA UNO DE LOS DIAS DEL TRIDUO PASCUAL. 

1.- JUEVES SANTO

El Jueves Santo celebramos la Cena del Señor. Es una celebración muy hermosa. En el contexto de la Pascua de los judíos, Jesús reúne a los discípulos para celebrar la Pascua, en la que se recordaba y celebraba la liberación de los israelitas de Egipto… Para Jesucristo es una “cena de despedida”. Y en las despedidas se hacen las los encargos, las recomendaciones más importantes, sobre todo, si es la despedida de la muerte.

Jesús nos deja tres encargos:

La Eucaristía, el Orden Sacerdotal y el Mandamiento Nuevo.

Jesús “habiendo amado a los suyos, les amó hasta el extremo”. Comienza la Cena. Jesús, haciendo las veces de siervo, lava los pies a los discípulos. Este rito tiene un carácter de servicio y también de purificación: “Jesús habla de que ya están limpios por la Palabra que han escuchados, aunque no todos… refiriéndose a Judas, el traidor.

En esta celebración, si es posible, el sacerdote que preside, lava los pies a unos varones (viri) que recuerdan los doce apóstoles, como la forma de hacer visible el ministerio sacerdotal, como servicio a la comunidad cristiana, poniéndose “el último de todos y el servidor de todos”.

Luego coge pan y lo convierte en su Cuerpo “que se entrega” y coge una copa de vino y lo convierte en la Sangre “que se derrama”.

En este momento ya Jesús se entrega a la Pasión y Muerte que culmina en la Resurrección…

De esta forma, adelanta en la Mesa de Cena lo que iba a suceder después: Su Pasión, Muerte y Resurrección.

Cuando nosotros celebramos la Eucaristía, que es la Cena del Señor, lo hacemos a la inversa: todo aquello que sucedió hace mucho tiempo, se hace presente, se actualiza, se realiza.

Por eso es tan grande e importante la Eucaristía:  Aunque nuestros ojos no vean nada, nos encontramos junto la Pasión y Muerte del Señor, junto a su Cruz y a su Resurrección.

El Cuerpo de Cristo sacrificado y resucitado se nos da en comida en la Comunión…

Es comunión de su Cuerpo y Sangre y también es comunión con sus sentimientos, deseos…  Y es también comunión con todos los hermanos, que estamos unidos en un mismo Cuerpo.

Así comemos de la carne del Hijo del Hombre y bebemos de su Sangre, según nos enseñó en el Sermón del Pan de Vida. (Cap. 6 de S. Juan).

Qué fácil resolvió el Señor las dificultades de los judíos que le escuchaban: “¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?”.

Luego añade: “Haced esto en conmemoración mía”.

De esta forma, nos manda celebrar la Eucaristía

Y constituye a los apóstoles ministros de este sacramento admirable.

En este contexto de servicio en el lavatorio de los pies, de entrega, de eucaristía… nos deja el Mandamiento Nuevo: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado”.

Se trata de un mandato que no sólo es importante, sino que además es fundamental, indispensable. Si no cumplimos este mandato, no podemos considerarnos verdaderos discípulos de Jesucristo. Es “la señal”, la clave de nuestra existencia cristiana. “La señal por la que conocerán que sois discípulos míos, será que os amáis unos a otros”.

Por tanto, si queremos saber dónde hay un cristiano o si aquél es un cristiano de verdad o no, ahí tenemos “la señal”.

Al terminar la celebración de la Cena del Señor, se lleva en procesión solemne a una capilla adornada que llamamos tradicionalmente “el Monumento”, el pan consagrado suficiente para la comunión del Viernes, en que, como veremos, no se celebra la santa Misa, sino la Acción Litúrgica de la Pasión del Señor.

Y como es el día en que recordamos la Institución de la Eucaristía, el Monumento, se llena de luces y flores…

Y, además, se convierte en lugar de oración, de reflexión, de adoración, de acción de gracias por el don de la Eucaristía y también por el don del Sacerdocio y por el Mandamiento Nuevo.

El Jueves Santo es un día eminentemente sacerdotal.

Sacerdote significa don sagrado, que no sólo se tiene que recibir, que acoger..., sino que, además, se ha de cuidar, agradecer, aprovechar…

La reflexión y oración del Monumento es como una sobremesa eucarística en la que podemos profundizar en  lo que hemos celebrado e incluso, irnos adentrando en la meditación de la Pasión del Señor.


Publicado por verdenaranja @ 12:53  | Liturgia
 | Enviar

Lectio divina para el S?bado SAnto 2011, ofrecida porla Delegaci?n Diocesana de Liturgia?la di?cesis de Tenerife.

?

S?BADO SANTO

Es momento de silencio,

de oscuridad, de dolor,

de incertidumbre

y de esperanza.

Es el momento de la espera,

porque el amor no puede morir.

El amor es la esencia de la vida;

lo podremos acallar y manipular,

le podremos pintar rostros diferentes,

y hasta tergiversar y superficializar,

pero el amor

es la fuente de la vida.

El amor es un ave f?nix,

que una y otra vez renace de sus cenizas

con nueva fuerza y belleza.

Y t?, hoy, en el sepulcro oscuro de la muerte,

no est?s sino preparando

el canto definitivo a la vida,

el canto definitivo al amor


Publicado por verdenaranja @ 12:40  | Liturgia
 | Enviar
Jueves, 21 de abril de 2011

?

DOMINGO DE PASCUA ? A
24 de Abril de 2001

Hermanas y hermanos, sed bienvenidos a celebrar la Eucarist?a de Pascua. Que Jesucristo resucitado este con todos vosotros.

Esta monici?n inicial la puede leer un lector, como un preg?n, o el mismo celebrante:?

??Por qu? busc?is entre los muertos a aquel que vive? iNo esta aqu?! iHa resucitado!" Esta noche, en todo el mundo, en todos los lugares donde hay cristianos, ha resonado esta gran noticia. Esta noche, en todo el mundo, se ha encendido el cirio pascual y se ha levantado hacia Dios el canto gozoso del aleluya. Hoy estamos aqu? para celebrar la resurrecci?n del Se?or. Y para recordar, y revivir, que nosotros nos hemos incorporado tambi?n a esa vida nueva de Cristo resu?citado. Celebremos, pues, con toda la alegr?a la gran fiesta de la Pascua.

Profesi?n de fe: El d?a de nuestro bautismo, fuimos incor?porados a la muerte y la resurrecci?n de Jesucristo. Por eso, hoy, en esta Eucarist?a de Pascua, renovemos de todo coraz?n nuestras promesas bautismales.

?Renunci?is al pecado para vivir verdaderamente como hijos de Dios? S?, RENUNCIO.

?Renunci?is a todas las obras del mal en vuestra vida? S?, RENUNCIO.

?Renunci?is a vivir pensando solo en vosotros mismos, olvid?ndoos de los dem?s y de Dios? Si, RENUNCIO.

?Cre?is en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra? S?, CREO.

?Cre?is en Jesucristo, su ?nico Hijo, nuestro Se?or, que naci? de Santa Mar?a Virgen, muri?, fue sepultado, resu?cito de entre los muertos y est? sentado a la derecha del Padre? S?, CREO.

?Cre?is en el Esp?ritu Santo, la santa Iglesia cat?lica, la comuni?n de los santos, el perd?n de los pecados, la resurrecci?n de los muertos y la vida eterna? ?S?, CREO.

Esta es nuestra fe, la fe de la Iglesia, la que se proclamo en nuestro bautismo y que ahora hemos renovado. La aspersi?n con el agua nos lo recuerda ahora. (Aspersi?n por toda la iglesia, con un canto bautismal).?

Oraci?n universal: A Jes?s resucitado, vida y esperanza para la humanidad entera, or?mosle diciendo: JESUS RESUCITADO, ESCUCHANOS.

1. Por la Iglesia: por el papa, por los obispos, sacerdotes y di?conos, por los religiosos y religiosas, por todos los fieles. Que en todos crezca la fe y la esperanza que nos trae la resurrecci?n del Se?or. OREMOS:

2. Por nuestro pa?s, y por todos los pa?ses del mundo. Que a todos alcance la paz y el bienestar. OREMOS:

3. Por los que durante este tiempo de Pascua recibir?n el bautismo, la confirmaci?n o la primera eucarist?a. Que vivan llenos de la gracia del Esp?ritu Santo. OREMOS:

4. Por todos nosotros. Que esta Pascua fortalezca nuestra fe y nuestra esperanza en Jes?s. OREMOS:

Jes?s resucitado, esc?chanos y danos la fuerza de tu Esp?ritu. TU, que vives y reinas...

Prefacio I de Pascua

Padrenuestro: Unidos a Jesucristo resucitado, como hijos e hijas de Dios, nos atrevemos a decir:

Gesto de paz: En el Esp?ritu de Jesucristo resucitado, daos fraternalmente la paz.

?

CPL


Publicado por verdenaranja @ 22:53  | Liturgia
 | Enviar

VIGILIA PASCUAL - A
23 de Abril de 2011

La celebraci?n, que se hace por la noche, comienza fuera del templo, con el lucernario o rito de la luz, que incluye la bendici?n del fuego, la preparaci?n del cirio, la procesi?n con las candelas hacia la iglesia y el anuncio de la Pascua (Preg?n pascual). Terminado el preg?n, y apagadas las candelas, todos se sientan para escuchar las lecturas.

LITURGIA DE LA PALABRA

Antes de las lecturas: Hermanas y hermanos: Despu?s de haber comenzado la Vigilia Pascual con el rito de la luz, dispong?monos ahora a escuchar y contemplar la Palabra de Dios, que nos har? revivir la historia de la salvaci6n de Dios hacia la humanidad, que culmina en Jesucristo. Primero escucharemos unas lecturas del Antiguo Testamento, donde contemplaremos el amor de Dios desde el inicio de la historia, desde la creaci?n del mundo: con momentos emblem?ticos como la liberaci?n de Egipto, y con las palabras de los profetas, que hablan en nombre de Dios y piden la respuesta del pueblo. Es la historia del amor de Dios, que quiere la salvaci6n para todos.

Gloria: Hemos escuchado las lecturas del Antiguo Testamento, la larga historia que nos preparaba para la vida nueva de Jesucristo. Ahora, antes de escuchar el anuncio de esta vida nueva, cantemos y alabemos a nuestro Dios, y aclamemos a Jesu?cristo, el ?nico camino, la ?nica verdad, el ?nico Se?or. (Se encienden los cirios del altar y se canta el Gloria).

Antes del aleluya: Ha llegado el momento de proclamar el gran anuncio de esta noche: la resurrecci?n del Se?or. Es el anuncio que renueva toda la historia. Es el anuncio de la vida para todos. Por eso ahora, antes de escucharlo, nos uniremos en el canto de la alabanza gozosa a Dios, el Padre, el Se?or, que ama para siempre. Pong?monos de pie.?

LITURGIA DEL BAUTISMO

Monici?n (despu?s de la homil?a y el silencio posterior): Esta noche de la resurrecci?n del Se?or es la noche en la que los cristianos renovamos el bautismo que nos hizo hijos e hijas de Dios, incorporados a la vida nueva de Jes?s resucitado por la fuerza de su Esp?ritu. Dispong?monos, pues, a celebrar el don del agua de la vida.

Oraci?n universal: Oremos a Jes?s resucitado, vida y esperanza para la humanidad entera, dici?ndole: JESUS RESUCITADO, ESCUCHANOS.

1. Por el papa Benedicto, por nuestro obispo N...?????por la Iglesia entera. Que nuestra vida sea un testimonio constante de la resurrecci?n del Se?or. OREMOS;

2. Por los que esta noche, en el mundo entero, reciben el bautismo o la confirmaci?n. Que vivan siempre llenos de la fuerza del Esp?ritu Santo. OREMOS:

3. Por todos los hombres y mujeres, por todos los pue?blos de la tierra. Que a todos llegue la paz, la justicia, el bienestar. OREMOS:

4. Por todos nosotros, reunidos en esta noche santa. Que experimentemos la renovaci?n de nuestra vida con la gracia de la Pascua. OREMOS:

Escucha, Jes?s resucitado, nuestras oraciones. T?, Se?or nuestro, que vives y reinas por los siglos...

LITURGIA DE LA EUCARIST?A

Monici?n (antes de las ofrendas): Llegamos al momento culminante de la celebraci?n de esta noche. Jes?s mismo, Jes?s resucitado, se har? presente en medio de nosotros con los signos que el mismo nos dej?: el pan y el vino. Con toda la alegr?a, con todo el agradecimiento, dispong?monos a celebrar la Eucarist?a de Pascua.

Padrenuestro: Porque Cristo ha resucitado, nosotros somos tambi?n hijos e hijas de Dios y podemos? decirle a Dios: Padre. As? pues, con agradecimiento y con?fianza, nos atrevemos a decir:

Gesto de paz: En el Esp?ritu de Jesucristo resucitado, daos fraternalmente la paz.

?

CPL


Publicado por verdenaranja @ 22:46  | Liturgia
 | Enviar

Lectio divina para el Viernes Santo, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tnerife.

VIERNES SANTO

Ha llegado tu hora,

la hora de Dios,

la hora de la verdad,

la hora del amor.

Y nos has dejado tu vida,

tu cuerpo colgado en la cruz,

con los brazos abiertos,

queriendo abrazar al mundo,

al hombre,

a m?.

Esa ser? tu postura para siempre.

Me dejas con ella grabada

?en la retina de mis ojos

y en el centro de mi coraz?n.

Ya no estoy s?lo,

tengo tu abrazo,

tengo tu silencio,

tengo, ya para siempre,

TU AMOR.


Publicado por verdenaranja @ 14:30  | Liturgia
 | Enviar
Mi?rcoles, 20 de abril de 2011

ZENIT? publica el discurso que pronunci? Benedicto XVI en la ma?ana del domingo 27 de Marzo de 2011 al visitar el Mausoleo de las Fosas Ardeatinas, en Roma, 67 a?os despu?s del asesinato de 335 personas por orden de las autoridades nazis en represalia por un atentado de la resistencia italiana en plena segunda guerra mundial.

Queridos hermanos y hermanas:

Con mucho gusto he acogido la invitaci?n de la Asociaci?n Nacional entre las Familias Italianas de los M?rtires Ca?dos por la Libertad de la Patria para peregrinar a este mausoleo, querido por todos los italianos, en particular por el pueblo romano. Saludo al cardenal vicario, al rabino jefe, al presidente de la asociaci?n, al comisario general, al director del mausoleo, y de manera especial a los familiares de las v?ctimas, as? como a todos los presentes.

"Creo en Dios y en Italia, creo en la resurrecci?n de los m?rtires y de los h?roes, creo en el renacimiento de la patria y en la libertad del pueblo". Estas palabras fueron grabadas en la pared de una celda de tortura, en la Calle Tasso, de Roma, durante la ocupaci?n nazi. Son el testamento de una persona desconocida, que estaba encarcelada en aquella celda, y demuestran que el esp?ritu humano permanece libre incluso en las condiciones m?s duras. "Creo en Dios y en Italia": esta expresi?n me ha impresionado adem?s porque en este a?o se celebra el aniversario n?mero 150 de la unidad de Italia, pero sobre todo porque afirma la primac?a de la fe, de la que saca la confianza y la esperanza para Italia y su futuro. Lo que aqu? sucedi? el 24 de marzo de 1944 es una ofensa grav?sima a Dios, porque se trata de la violencia deliberada del hombre contra el hombre. Es el efecto m?s execrable de la guerra, de toda guerra, mientras que Dios es vida, paz, comuni?n.

Al igual que mis predecesores, he venido aqu? para rezar y renovar la memoria. He venido a invocar la divina Misericordia, la ?nica que puede llenar los vac?os, las vor?gines abiertas por los hombres cuando, empujados por la ciega violencia, reniegan su dignidad de hijos de Dios y de hermanos entre s?. Yo tambi?n, como obispo de Roma, ciudad consagrada por la sangre de los m?rtires del Evangelio del Amor, vengo a rendir homenaje a estos hermanos, asesinados a poca distancia de las antiguas catacumbas".

"Creo en Dios y en Italia". En ese testamento grabado en un lugar de violencia y de muerte, el lazo entre la fe y el amor de la patria en toda su pureza, sin ret?rica alguna. Quien escribi? esas palabras lo hizo s?lo por ?ntima convicci?n, como ?ltimo testimonio de la verdad en que cre?a, que hace regio el esp?ritu humano incluso en el m?ximo abajamiento. Cada hombre est? llamado a realizar de este modo su propia dignidad: testimoniando esa verdad que reconoce con la propia conciencia.

Me ha impactado otro testimonio, y se encontr? precisamente aqu?, en las Fosas Ardeatinas. Una hoja de papel en la que un ca?do escribi?: "Dios m?o, Padre grande, te rogamos que puedas proteger a los jud?os de las b?rbaras persecuciones. 1 Padrenuestro, 10 Avemar?as, 1 Gloria". En ese momento tan tr?gico, tan inhumano, en el coraz?n de esa persona surgi? la invocaci?n m?s alta: "Dios m?o, Padre grande". ?Padre de todos! Como en los labios de Jes?s al morir en la cruz: "Padre, en tus manos encomiendo mi esp?ritu". En ese nombre, "Padre", est? la garant?a segura de la esperanza; la posibilidad de un futuro diferente, libre del odio o de la venganza, un futuro de libertad y de fraternidad para Roma, Italia, Europa, el mundo. S?, en todo lugar, en todo continente, en el pueblo al que pertenezca, el hombre es hijo de ese Padre que est? en los Cielos, es hermano de todos en humanidad. Pero ser hijo y hermano no es algo que se puede dar por supuesto. Lo demuestran por desgracia tambi?n las Fosas Ardeatinas. Hay que quererlo, hay que decir s? al bien y no al mal. Es necesario creer en el Dios del amor y de la vida, y rechazar cualquier otra falsa imagen divina, que traiciona su santo Nombre y traiciona por consiguiente al hombre, hecho a su imagen.

Por este motivo, en este lugar, memorial doloroso del mal m?s horrendo, la respuesta m?s verdadera es la de tomarse la mano, como hermanos, y decir: Padre nuestro, creemos en ti, y con la fuerza de tu amor queremos caminar juntos, en paz, en Roma, en Italia, en Europa, en todo el mundo. Am?n.

[Traducci?n del original italiano realizada por Jes?s Colina
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 23:27  | Habla el Papa
 | Enviar

ZENIT? publica las palabras que dirigi? Benedicto XVI?el domingo 27 de Marzo de 2011 a mediod?a a los peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano para rezar la oraci?n mariana del ?ngelus.

Queridos hermanos y hermanas:

Este tercer domingo de Cuaresma se caracteriza por el famoso di?logo de Jes?s con la mujer samaritana, narrado por el evangelista Juan. La mujer se dirig?a todos los d?as a sacar agua de un antiguo pozo, que se remontaba a tiempos del patriarca Jacob, y ese d?a se encontr? con Jes?s, sentado, "fatigado del camino" (Juan 4, 6). San Agust?n comenta: "Hay un motivo en el cansancio de Jes?s... La fuerza de Cristo te ha creado, la debilidad de Cristo te ha regenerado... Con la fuerza nos ha creado, con su debilidad vino a buscarnos" (In Ioannis Evangelium, 15, 2). El cansancio de Jes?s, signo de su aut?ntica humanidad, puede ser visto como un preludio de su pasi?n, con la que ?l llev? a cumplimiento la obra de nuestra redenci?n. En particular, en el encuentro con la Samaritana, en el pozo, sale el tema de la "sed" de Cristo, que culmina con el grito en la cruz: "Tengo sed" (Juan 19, 28). Ciertamente esta sed, como el cansancio, tiene un fundamento f?sico. Pero Jes?s, como sigue diciendo Agust?n, "ten?a sed de la fe de esa mujer" (In Ioannis Evangelium, 15, 11), al igual que de la fe de todos nosotros. Dios Padre le envi? para saciar nuestra sed de vida eterna, d?ndonos su amor, pero para ofrecernos este don Jes?s pide nuestra fe. La omnipotencia del Amor respeta siempre la libertad del hombre; toca a su coraz?n y espera con paciencia su respuesta.

En el encuentro con la Samaritana, destaca en primer lugar el s?mbolo del agua, que hace clara alusi?n al sacramento del Bautismo, manantial de vida nueva para la fe en la Gracia de Dios. Este Evangelio, de hecho, como record? en la catequesis del Mi?rcoles de Ceniza, forma parte del antiguo camino de preparaci?n de los catec?menos a la iniciaci?n cristiana, que ten?a lugar en la gran Vigilia de la noche de Pascua. "El que beba del agua que yo le dar? --dice Jes?s--, nunca m?s volver? a tener sed. El agua que yo le dar? se convertir? en ?l en manantial que brotar? hasta la Vida eterna" (Juan 4,14). Este agua representa al Esp?ritu Santo, el "don" por excelencia que Jes?s vino a traer de parte de Dios Padre. Quien renace en el agua y el Esp?ritu Santo, es decir, en el Bautismo, entra en una relaci?n real con Dios, una relaci?n filial, y puede adorarle "en esp?ritu y verdad" (Juan 4,23.24), como sigue revelando Jes?s a la mujer samaritana. Gracias al encuentro con Jesucristo y al don del Esp?ritu Santo, la fe del hombre llega a su cumplimiento, como respuesta a la plenitud de la revelaci?n de Dios.

Cada uno de nosotros puede ponerse en el lugar de la mujer samaritana: Jes?s nos espera, especialmente en este tiempo de Cuaresma, para hablarnos al coraz?n, a mi coraz?n. Deteng?monos un momento en silencio, en nuestra habitaci?n, o en una iglesia, o en otro lugar retirado. Escuchemos su voz que nos dice: "Si conocieras el don de Dios...". Que la Virgen Mar?a nos ayude a no perder esta oportunidad, de la que depende nuestra aut?ntica felicidad.

[Despu?s de rezar el ?ngelus, Benedicto XVI a?adi? hablando en italiano:]

Ante las noticias, cada vez m?s dram?ticas, que llegan desde Libia, crece mi trepidaci?n por la incolumidad y la seguridad de la poblaci?n civil y mi inquietud por la evoluci?n de la situaci?n, actualmente marcada por el uso de las armas. En los momentos de mayor tensi?n se hace m?s urgente la exigencia de recurrir a todos los medios a disposici?n de la acci?n diplom?tica y apoyar toda se?al por m?s d?bil que sea de apertura y de voluntad de reconciliaci?n entre todas las partes involucradas en la b?squeda de soluciones pac?ficas y duraderas

Desde esta perspectiva, mientras elevo al Se?or mi oraci?n por la vuelta a la concordia en Libia y en toda la regi?n norteafricana, dirijo un apremiante llamamiento a los organismos internacionales y a cuantos tienen responsabilidades pol?ticas y militares a favor del inmediato inicio de un di?logo, que suspenda el uso de las armas.

Por ?ltimo, mi pensamiento se dirige a las autoridades y a los ciudadanos de Oriente Medio, donde en d?as pasados se han registrado casos de violencia, para que tambi?n all? se privilegie el camino del di?logo y de la reconciliaci?n en la b?squeda de una convivencia justa y fraterna.?

[A continuaci?n el papa salud? a los peregrinos en varios idiomas. En espa?ol, dijo:]

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola que participan en esta oraci?n mariana, en particular al grupo del Instituto Sof?a Casanova, de Ferrol. En este tercer domingo de Cuaresma, la liturgia nos presenta el di?logo de Jes?s con la samaritana. El Se?or ofrece agua de vida que apaga toda sed; agua que es su mismo Esp?ritu y se nos comunica en el Bautismo. Os animo para que en este tiempo, renovando los compromisos de fe, os encontr?is con el Mes?as que colma de gracia y verdad, y pod?is ofrecer el culto de alabanza que brota de un disc?pulo fiel. Feliz domingo.?

[Traducci?n del original italiano realizada por Jes?s Colina
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 23:21  | Habla el Papa
 | Enviar

Desde la oficina de Prensa del Obispado de Tenerife nos remiten el art?culo de Olegario Gonz?lez de Cardedal titulado? "PASI?N DE CRISTO-PASI?N DE UN PAPA".

?El cristianismo pasa hoy al mundo primero por la inteligencia, luego por la acci?n y el testimonio. Su aportaci?n primera es pensar bien y hablar bien de Dios, de Cristo y del hombre?

D?a; ABC 20/04/2011

LA primavera trae siempre el gozo de la vida renovada, el amor florecido, los ?rboles y los hombres levantando sus cabezas hacia el azul del cielo. En Castilla nos ha tra?do en los ?ltimos a?os el gozo de esas admirables exposiciones propiciadas por las Edades del hombre. Ellas sacaron a la luz los tesoros de belleza y esperanza que la fe ha ido gestando a lo largo de siglos. La de este a?o, con doble sede en Medina del Campo y Medina de Rioseco, est? centrada en la pasi?n de Cristo, acontecimiento que los cristianos han celebrado, siglo tras siglo, con pasos y procesiones. Algo evidente en un sentido, sorprendente y casi incomprensible en otro.

Partiendo del sentido de la justicia, que es una de las grandes conquistas de la modernidad, ?qu? significa celebrar una muerte violenta, y menos la de Jes?s, resultante de una crucifixi?n? Esta, junto con la cremaci?n y la condena a ser entregados a las bestias, era el castigo m?s horrible que preve?a el derecho romano para traidores al Estado, sediciosos, grandes criminales y esclavos. Esa es la muerte que muri? Jes?s. ?Deberemos hacer memoria eterna de ella celebr?ndola o m?s bien olvidarla para siempre como olvidamos los grandes errores y horrores?

La muerte de Jes?s es un hecho, que hay que fijar con todo rigor hist?rico en su contexto y causas; un esc?ndalo, ya que se trata de la muerte de alguien que pas? haciendo el bien; un signo, porque ese sujeto consum? su vida en el servicio, amor y perd?n para quienes le entregaban; un misterio, porque en Jes?s nos ha trasparecido la presencia de Dios en el mundo, asumiendo nuestra historia, comparti?ndola y redimi?ndola desde dentro de ella. Un Dios que decidi? ser compa?ero de alianza del hombre, compartiendo su destino, san?ndolo y abri?ndolo a una vida indestructible. Dios se ha hecho vulnerable como nosotros. La filosof?a y otras religiones consideran a Dios inmutable, impasible y lejos del hombre. El Dios cristiano es el Dios humilde y vulnerable que acompa?a al hombre su amigo hasta el final para compartir su historia e intercambiarla: yendo de su vida a nuestra muerte y llev?ndonos de nuestra muerte a su vida. ?Dios vulnerable vulnerado por el hombre pero no anulable!

Esto es lo que los cristianos han venerado en la muerte de Cristo: que la justicia suprema no es justiciera, sino que se ha revelado como misericordia; que a nuestras culpas Dios no ha reaccionado con la venganza, sino con el perd?n. ?Qu? ser?a de nosotros sin la misericordia de Cristo? Desde ella hemos descubierto el poder mort?fero de la mentira, el egocentrismo, el odio, la venganza. Con su perd?n Cristo ha desenmascarado nuestras culpas. Por eso la celebraci?n de la pasi?n ha fascinado a los hombres y han querido ser cofrades, costaleros, hermanos, caminando bajo el peso de los pasos. Sin quiz? saber explicarlo muy bien, eran conscientes del propio pecado, lo iban confesando sin palabras y acogiendo el perd?n del Santo que no nos condena pero que tampoco trivializa el mal y la culpa. Esa presencia p?blica en silencio o en tambores y saetas, en espectadores o en actores, es una s?plica de perd?n y un gesto de acci?n de gracias. Al mirar a Cristo en la cruz con los brazos abiertos vemos al que ha participado en nuestro dolor y nos asume a su resurrecci?n. Por eso renunciar a la celebraci?n de la pasi?n ser?a renunciar al signo supremo del amor de Dios, negar nuestras culpas, renunciar a la confesi?n y al perd?n, que son dos necesidades supremas del hombre. Reprimirlas es condenar al ser humano, pecador e indigente, a perdurar en soledad y desesperanza.

Pero lo m?s sagrado puede ser mal comprendido, desfigurado y pervertido. La muerte de Jes?s no fue necesaria ni f?sica, ni jur?dica ni socialmente. Dios no quiere la muerte de nadie ni necesita sangre. Dios no es d?spota, s?dico o vengativo. Todas esas im?genes proyectadas sobre ?l son su degradaci?n y profanaci?n m?ximas. Jes?s tampoco es el chivo expiatorio, como quiere el soci?logo R. Girard, mediante cuya expulsi?n de la ciudad esta descargar?a sus tensiones y recobrar?a la paz. La muerte de Jes?s fue resultado de tres libertades en juego. Una, la libertad de quienes le entregaron: la traici?n directa de Judas, el plegamiento cobarde del pueblo y la culpabilidad final de Pilato. Otra, la propia libertad de Jes?s, que fue a la muerte no como un ingenuo, un fan?tico o un suicida, sino en la clara conciencia de quien cumple una misi?n: la de hacer presente a Dios en el mundo y mostrar que su palabra es m?s fuerte que la muerte. ?Nadie me quita la vida; soy yo quien la pongo, por los muchos, para rescatarlos de sus pecados?. Y fue fruto de la libertad del Padre: ?Tanto am? Dios al mundo que le dio a su Hijo, para que el mundo no perezca, sino que tenga vida eterna?.

Al celebrar esa muerte quedamos identificados siendo interrogados : ?de qu? lado estamos, si de los traidores, de los que huyen por miedo o de los que van fieles hasta el final? Por eso la historia de la Pasi?n es un relato tan incisivo, tan tajante en su insuperable sobriedad, tan identificador de las personas. (M. Yourcenar ha escrito que es la m?s bella historia de amor del mundo). Lo que hemos hecho en nuestra vida con otros hombres es lo que habr?amos hecho con Jes?s si hubi?ramos estado all?. Por eso al contemplar su muerte se nos convierte en el espejo de nuestra vida y nos lleva a reconocernos tambi?n culpables. ?Ay de los que se quieren inocentes y con manos limpias! Dostoyevski y Levinas nos han hecho confesar ante tales hechos de inhumanidad: ?Yo tambi?n soy responsable, y m?s que nadie?.

A pensar este acontecimiento ha dedicado Ratzinger-Benedicto XVI su libro reciente: ?Jes?s de Nazaret II: de la entrada en Jerusalem a la resurrecci?n?. Partiendo de los m?todos hist?rico-cr?ticos, ofrece una reflexi?n teol?gica que concluye en una mirada amorosa a la conciencia contempor?nea. Analiza los misterios finales de la vida de Cristo, especialmente reveladores de Dios y desveladores del hombre. Ellos nos enfrentan con los problemas fundamentales de la vida humana: la conciencia y angustia ante la misi?n por cumplir (Getseman?), el enfrentamiento con la violencia social (proceso), el choque con el poder pol?tico (Pilato), el sentido de la muerte (crucifixi?n). Jes?s nos ha desvelado la capacidad sobrecogedora de la libertad humana: que nos pueden matar, pero no nos pueden infligir el sentido que demos a nuestra muerte. Cristo muri? ?por? nuestros pecados, es decir como resultado de ellos; pero ?l muri? ?por? ellos: para anularlos y perdonarlos.

En este libro el Papa ejerce como te?logo. ?O es que un Papa s?lo debe gobernar y reclamar obediencia? La fe tiene que ser pensable y amable para ser vivible. Pensar as? es hacer teolog?a. Ese pensar es la primera tarea del hombre y del cristiano hoy, yendo del pensar al creer y del creer al pensar. La fe es fruto de libertad y fuente de libertad. Que el Papa ayude a pensar, invitando a diseccionar los contenidos y a establecer las exigencias de la fe, es una forma bella de ejercer su ministerio. ?No se ha acusado a los Papas de imponer dogmas, reclamando obediencia y reprimiendo el pensamiento? Este, al darnos que pensar, nos ha implicado a todos en la responsabilidad racional de la fe. El cristianismo pasa hoy al mundo primero por la inteligencia, luego por la acci?n y el testimonio. Su aportaci?n primera es pensar bien y hablar bien de Dios, de Cristo y del hombre. Todo lo dem?s son a?adiduras, ramas que viven bebiendo de ese tronco.

OLEGARIO GONZ?LEZ DE CARDEDAL ES TE?LOGO??


 | Enviar

DEPARTAMENTO DE COMUNICACI?N
38201. La Laguna. Tenerife.
Tfno. 922-25 86 40 / Extensi?n 8
e-mail: comunicacionobispadodetenerife@gmail.com

Bolet?n 431?

LAS NOTICIAS AMPLIADAS PUEDEN VERLAS ENTRANDO EN NUESTRO BLOG. Textos, sonidos, e im?genes los tienen en: http://www.comunicacionobispadodetenerife.blogspot.com/?

Ma?ana comienza el santo Triduo Pascual de la Pasi?n y Resurrecci?n de Jes?s, punto culminante de todo el a?o lit?rgico. El mismo se prepara en el tiempo de Cuaresma y se prolonga en la alegr?a de los cincuenta d?as del Tiempo Pascual. Se llama Triduo Pascual porque con su celebraci?n se hace presente y se realiza el misterio de la Pascua, es decir, el tr?nsito del Se?or de este mundo al Padre. El obispo celebrar? hoy, d?a del amor fraterno, la Eucarist?a en la Cena del Se?or, a las 6 de la tarde en la parroquia matriz de Nuestra Se?ora de la Concepci?n, en La Laguna.?

Por otro lado, el prelado presidir? las siguientes celebraciones en la Sede Catedralicia: Viernes Santo, la Pasi?n y Muerte del Se?or, a las 12:30 horas;? S?bado Santo, la Solemne Vigilia Pascual a las 22:00 hora y el Domingo de Resurrecci?n, la? Misa Pontifical, a las 12:00 horas, en la que monse?or ?lvarez impartir? a los fieles la Bendici?n Papal.

El Obispo, Bernardo ?lvarez presidi? la Misa Crismal en la iglesia de la Concepci?n de La Laguna (Sede Catedralicia). M?s de un centenar de presb?teros participaron en esta singular eucarist?a en la que renovaron, ante el Obispo y el Pueblo de Dios, las promesas sacerdotales que realizaron el d?a en que fueron ordenados. El Prelado, en su homil?a, se?al? que ?en este d?a, damos gracias a Dios por un doble motivo: porque ha llamado y constituido a los presb?teros en ministros-servidores del sacerdocio de Jes?s a favor del mundo, y por el sacerdocio com?n de todos los fieles.??

El Obispo Bernardo ?lvarez fue entrevistado en COPE La Palma. El prelado record? sus vivencias de la Semana Santa en la isla bonita cuando era ni?o, invit? a todos los cristianos a vivir estos d?as con interioridad, intensificando la oraci?n y participando en las celebraciones lit?rgicas. Por otro lado, monse?or ?lvarez hizo referencia a los ?ltimos datos de la pobreza en Canarias expuestos, recientemente, por C?ritas Diocesana. La entrevista se puede escuchar en el blog del obispado.

Igualmente, en el archivo sonoro del blog comunicacionobispadodetenerife.blogspot.com se pueden escuchar la homil?a del obispo en el Martes Crismal y un reportaje sobre la represtaci?n de ?La Pasi?n de los Poetas?, en Santa Cruz de la Palma.

Se ha estrenado en Santa Cruz de La Palma, la marcha procesional ?La ca?da del Se?or? 2011 de Luis Cobiella Cuevas por la Banda Municipal de M?sica ?San Miguel?. El estreno de esta composici?n se hizo a la salida del paso procesional de la iglesia parroquial de San Francisco en la capital palmera.

El Lunes Santo, los j?venes del Realejo Bajo tuvieron la oportunidad de prepararse para los Misterios que van a acontecer en estos d?as santos, adem?s de disponerse a vivir la JMJ. Bajo el lema: ?Arraigados y edificados en Cristo Muerto y resucitado?, tuvo lugar un encuentro prepascual, donde ahondaron sobre el significado del Triduo pascual, ra?z y pilar de su fe de joven, en un clima din?mico y participativo.

En su secci?n de la contraportada de los martes, Diario de Avisos, dedica sus "vidas sacerdotales" al obispo em?rito, Felipe Fern?ndez. De ?l destaca el decano su preocupaci?n por la cultura y por los m?s vulnerables de la sociedad. "Se sinti? un tinerfe?o m?s, un cristiano que vive su realidad evang?lica cerca de los desfavorecidos" - destaca el peri?dico -, adem?s de ser un 'obispo humanista'. Conocida es su extensa biblioteca hoy cedida al ISTIC y sus tertulias con gentes de la cultura.

Otra sugerente iniciativa para esta Semana Santa la llevar? a cabo el departamento de Pastoral del colegio La Salle. Este departamento organiza desde hace 25 a?os la Pascua Juvenil Acor?n. Es un encuentro que se realiza en el colegio La Salle La Laguna y est? destinado a j?venes desde los 14 a?os en adelante. Ser? desde el Jueves Santo 21 de abril por la ma?ana hasta el Domingo de Resurrecci?n 24 de abril. En ella se intenta celebrar la Pascua y llegar a los j?venes, ofreci?ndoles una oportunidad de pasar una Semana Santa diferente.?

Otro tanto ocurrir? en el colegio de los salesianos de La Orotava, donde entre el Jueves Santo y el Domingo de Resurrecci?n habr? una pascua con j?venes a partir de los diecisiete a?os.?

En Gu?a de Isora tiene lugar la original celebraci?n durante la Semana Santa de una nueva edici?n del proyecto de ?ndole art?stica-religiosa denominado Pascua Florida. Durante la ma?ana del Jueves Santo los diferentes equipos colocar?n 15 montajes a lo largo de todo el recorrido procesional por las calles.?

Las ni?as y ni?os del colegio de la Pureza de La Cuesta participaron en una de las actividades m?s tradicionales de la comunidad de la Madre Alberta: la Carrera Solidaria en favor de las misiones que la congregaci?n desarrolla en El Congo. Todos participantes recorrieron un circuito habilitado en la misma calle con el objetivo de dar cuantas m?s vueltas mejor, teniendo como referencia que cada una de ellas significaba la aportaci?n econ?mica solidaria de sus familiares para las misiones.?

'Sagrado como una vida? es el t?tulo de la exposici?n del pintor palmero Gregorio Barreto que se puede visitar en la Sala de Arte de CajaCanarias en Los Llanos de Aridane. La muestra permanecer? abierta hasta el pr?ximo d?a 2 de mayo, en horario de lunes a viernes de 11 a 13:30 horas y de 17 a 20 horas, y los s?bados en horario de ma?ana. Asimismo, y teniendo en cuenta la tem?tica de esta propuesta, durante las tardes del jueves y viernes santo tambi?n ser? posible contemplar la exposici?n.??

En valle San Lorenzo se puso en escena "Jesucristo". 50 j?venes de las parroquias del valle, Buzanada y Cabo Blanco dieron vida a cada uno de los personajes desde el bautismo de Cristo en el Jord?n hasta la resurrecci?n. El centro cultural se qued? peque?o para albergar al numeroso p?blico que pudo disfrutar de hora y media de evangelio escenificado. Adem?s los asistentes colaboraron con sus donativos para facilitar la participaci?n de los j?venes en las JMJ de Madrid. Toda una experiencia para cuantos estuvieron all?.?

Asimismo, en Candelaria se llev? a cabo la representaci?n de La Pasi?n, un evento que este a?o cumpli? su d?cimo aniversario y que se ha ido afianzando con el paso del tiempo. Otro tanto ocurri? en Los Realejos y G??mar con alg?n retraso por las inclemencias metereol?gicas.??

Como cada a?o, la Jornada en favor de los Santos Lugares se celebra el d?a de Viernes Santo. Se trata de un d?a donde las Iglesia del mundo muestran su comuni?n con la Iglesia de Jerusal?n y de Tierra Santa. De la solidaridad de todos los cristianos y de quienes deseen colaborar, depende que los santuarios cristianos puedan ser visitados y sean dignos lugares de celebraci?n de la fe.??

La Junta de Hermandades y Cofrad?as de San Crist?bal de La Laguna (JHC), con motivo de la Semana Santa 2011, ofrece la exposici?n Mi vida? mi imagen, que se podr? contemplar hasta el pr?ximo d?a 23 de abril, en la sala de exposiciones Mar?a Rosa Alonso de Cajacanarias, en La Laguna.??

El Instituto Superior de Teolog?a de las Islas Canarias, ISTIC, desarrollar? a partir del 27 de abril, el ?XX Congreso Internacional Di?logo Fe-Cultura, en esta edici?n en torno al tema de ?La Ecolog?a de lo humano?. Durante estas jornadas se plantear?n cuestiones como: ?Cu?les son las condiciones morales de una aut?ntica ecolog?a humana? ?Cu?l es la estructura natural y moral del ser humano? ? ?Qu? aspectos fundamentales derivan de la dimensi?n social de la persona???

El movimiento diocesano de Hombres Nuevos celebra el fin de semana del 29, 30 de Abril y 1 de Mayo la convivencia de iniciaci?n n?mero 106, en La Casa de la Iglesia. Invitan, por tanto, a J?venes, a partir de 18 a?os, que quieran tener una experiencia de este tipo. Propuesta que extienden a todos los exmilitantes y a los miembros del equipo de monitores, tanto para que inviten a personas, colaboren en ella y participen en su clausura. Contacto: Ceci, 666 191 382.?


 | Enviar

Lectio divina para el Jueves SAnto 2011, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:??????????????Juan 13, 1‑15?

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jes?s que hab?a llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los am? hasta el extremo.

Estaban cenando (ya el diablo le hab?a metido en la cabeza a Judas Iscariote, el de Sim?n, que lo entregara) y Jes?s, sabiendo que el Padre hab?a puesto todo en sus manos, que ven?a de Dios y a Dios volv?a, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ci?e; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los disc?pulos, sec?ndoselos con la toalla que se hab?a ce?ido.

Lleg? a Sim?n Pedro y ?ste le dijo: Se?or, ?lavarme los pies t? a m??

Jes?s le replic?: Lo que yo hago, t? no lo entiendes ahora, pero lo comprender?s m?s tarde.

Pedro le dijo: No me lavar?s los pies jam?s.

Jes?s le contest?: Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo.

Sim?n Pedro le dijo: Se?or, no s?lo los pies, sino tambi?n las manos y la cabeza. Jes?s le dijo: Uno que se ha ba?ado no necesita lavarse m?s que los pies, porque todo ?l est? limpio. Tambi?n vosotros est?is limpios, aunque no todos. (Porque sab?a qui?n lo iba a entregar, por eso dijo: ?No todos est?is limpios.?)

Cuando acab? de lavarles los pies, tom? el manto, se lo puso otra vez y les dijo: ?Comprend?is lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llam?is ?El Maestro? y ?El Se?or?, y dec?s bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Se?or, os he lavado los pies, tambi?n vosotros deb?is lavaros los pies unos a otros: os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros tambi?n lo hag?is.

MEDITACI?N:?????????????Os he dado ejemplo?

??????????? T? nos diste ejemplo, Se?or, de lo que supon?a amar hasta el extremo, de las actitudes que suponen el amor. Pasaste haciendo el bien, hablando de amor, de perd?n, de misericordia, de fraternidad, de servicio. A veces me pregunto si el ejemplo sirve de algo, a ti personalmente no te sirvi? de mucho, pero no cabe duda de que hizo su efecto,? y es que el bien, tarde o temprano, se pone de manifiesto y ejerce su fuerza, aunque para la persona concreta sea tarde.

??????????? Tambi?n esto es un recuerdo para m?. Muchas veces pretendemos ver el efecto r?pido de las cosas que hacemos y, por supuesto, que sea positivo y reconocido. Pero no es as? en muchos casos, y eso nos desanima.

??????????? No cabe duda, de que necesitamos del ejemplo. Necesitamos de todas tus actitudes, de tu forma de ser, de pensar, de hacer. Todo ese conjunto de cosas que vislumbramos en ti suponen nuestro punto de referencia. Y los dem?s necesitan verlo aprendido, vivido en nosotros. Nos har?n caso o no, lo importante es que nosotros, que yo, penetre en la corriente de tu amor y lo viva.????????

ORACI?N:??????????????Quiero servir?

??????????? Se?or, tus gestos tienen una fuerza tremenda, quiero aprender, quiero servir como t? me lo propones.

??????????? Quiero servir, Se?or, quiero ser mano tendida y cercana, quiero ser reposo en el camino de la vida de quienes se acerquen a m?.

??????????? Dame coraje y sensibilidad para ver las necesidades, para no escurrir el bulto, quiero servir, como t?.

CONTEMPLACI?N:????? ?Me lavas?

Me sorprende
y me emociona
verte ante m?, Se?or,
queriendo lavar
mi alma peque?a y turbia
que se estremece
ante tu locura.

Pero t? te inclinas,
y besas mis pies cansados
de andar por caminos
que no son tuyos,
y as? me invitas
a enderezar mis pasos.


Publicado por verdenaranja @ 14:08  | Liturgia
 | Enviar
Martes, 19 de abril de 2011

ZENIT? publica el art?culo que ha escrito monse?or Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Crist?bal de Las Casas, ante los datos del ?ltimo censo realizado en M?xico sobre la afiliaci?n religiosa.

?Por qu? cambian o dejan su religi?n?

VER

No dejo de pensar en el hecho de que, seg?n el censo oficial de 2010, muchas personas dejaron de ser cat?licas: unas optaron por el protestantismo; otras decidieron alejarse de toda pr?ctica religiosa. Algo semejante ha pasado en denominaciones protestantes: varios de sus miembros dejaron una confesi?n y se pasaron a otra, o se separaron y fundaron otra, o quedaron indiferentes y sin religi?n expl?cita. Unos se cambian porque no reciben el trato que desear?an tanto, en el catolicismo como en el protestantismo; otros se decepcionan por nuestras deficiencias; la mayor?a porque les ha engullido el medio ambiente secularista y materialista.

Desde abril de 1988, el episcopado mexicano, en su asamblea realizada en el Seminario de Toluca, donde en ese tiempo yo era rector, analiz? el tema e hizo una declaraci?n titulada: "La Iglesia ante los nuevos grupos religiosos". Hace 23 a?os ya preocupaba el asunto y tanto su an?lisis como sus propuestas pastorales siguen siendo v?lidas. De igual modo, lo que dijimos en Aparecida, es digno de tener en cuenta (Nos. 225-226).

Unos exvecinos, a quienes con frecuencia o?amos pelear y excederse en bebidas, dicen que su vida ha cambiado, porque se hicieron protestantes. Ciertamente no eran cat?licos practicantes, ni instruidos en su fe, sino todo lo contrario. Pero ?qu? bueno que todo cambi?! Esto nos alegra mucho. ?Por qu? algunos cat?licos no cambian?

JUZGAR

Dice el documento del episcopado mexicano: "La presencia de nuevos grupos religiosos que proliferan y se desarrollan en nuestra patria, no es exclusivo de M?xico, ni algo que tan s?lo afecte a la Iglesia Cat?lica. Es un fen?meno mundial".

Se?alan como causas externas: "El patrocinio de grupos e instituciones, tanto extranjeras como del pa?s, movidas a veces por fines econ?micos, pol?ticos e ideol?gicos... M?ltiples carencias de todo tipo, que propician angustias e inseguridad en nuestro pueblo, ocasi?n que aprovechan los nuevos grupos religiosos ofreciendo satisfactores y ayudas. Los medios de comunicaci?n social, con patrones de conducta ajenos muchas veces a la cultura de nuestro pueblo en sus ra?ces cat?licas".

Lo m?s preocupante son los "elementos causales desde el interior mismo de la Iglesia: Una insuficiente instrucci?n religiosa de gran parte de nuestro pueblo, la cual conduce a la ignorancia de la fe; por lo que una porci?n del Pueblo de Dios queda indefensa ante la acci?n proselitista. El abandono en que se encuentran algunas comunidades, sobre todo en regiones rurales y suburbanas. Un ecumenismo llevado a la pr?ctica en forma equivocada o ingenua. Un ansia de contacto con la Palabra de Dios, que impulsa a muchos a satisfacerla en el fundamentalismo. La insuficiencia de agentes de pastoral. Un laicado que no ha sido suficientemente incorporado a la tarea evangelizadora. Deficiencias de los agentes de pastoral en su testimonio cristiano y en su trato con la gente. Atenci?n personal que parece inadecuada. Algunos m?todos pastorales que no logran una relaci?n personal desmasificante. La necesidad que tiene el pueblo de una aut?ntica experiencia de Dios y de una liturgia viva y participativa, que a veces no se encuentra en el culto, tal como lo celebramos".

ACTUAR

?Qu? se propone? "Partir siempre de la realidad, asumiendo las angustias y esperanzas de nuestro pueblo y promoviendo una aut?ntica piedad popular, que satisfaga su hambre de Dios y su ansia de espiritualidad. Insistir en los contenidos esenciales de nuestra fe cat?lica. Promover la participaci?n de todos en la tarea evangelizadora, con especial atenci?n a los laicos, destacando la importancia de la familia y el papel de la mujer en esta tarea. Renovar la parroquia como comunidad. Cultivar peque?as comunidades eclesiales, donde todos y cada uno experimenten cercan?a y fraternidad. No dejarse desalentar, frente al grave problema de las divisiones; se trata de un problema que siempre ha acompa?ado a la Iglesia (cf 1 Cor 1,11-13). Seguir adelante con ?nimo. Si en el pasado la Iglesia logr? superar tantas dificultades, lo mismo suceder? ahora".


Publicado por verdenaranja @ 22:53  | Hablan los obispos
 | Enviar

ZENIT publica la transcripci?n de la charla impartida por monse?or? Jos? Ignacio Munilla, obispo de San Sebasti?n, en los diversos encuentros arciprestales con? las familias de la di?cesis vasca entre enero y marzo de 2011.

Quisiera hacer una exposici?n sencilla y humilde, que no pretende abordar sistem?ticamente el tema de la familia, sino s?lo ofrecer una serie de intuiciones que me gustar?a compartir con vosotros. Posteriormente, en un clima de plena confianza, me gustar?a que tuvi?semos tiempo para hablar, y para que pod?is presentar a vuestro obispo las dudas y otras cuestiones que os parezcan pertinentes.?

M?s all? de este encuentro de pastoral familiar, por lo que a m? respecta, tambi?n es importante presentarme como obispo. Soy consciente de que en la Iglesia cargamos sobre nuestros hombros muchas im?genes distorsionadas y antip?ticas; y la ?nica forma que se me ocurre de poder sanarlas, es tener encuentros como ?ste en el que estamos ahora mismo; escucharnos mutuamente, hablar con sencillez y libertad, comprobar que no tenemos "cuernos", e ir avanzado en la vida de la Iglesia. Yo quisiera que tuvi?ramos esa santa confianza de comunicaci?n y que nadie piense que el plantear ciertas cuestiones pueda ser inoportuno. Estamos en familia y, precisamente, vamos a hablar de la familia.

Mi punto de partida es la afirmaci?n de que la Iglesia tiene una preocupaci?n muy especial por la familia. Muchas veces hemos expresado la convicci?n compartida de que dif?cilmente vamos a poder transmitir la fe a las nuevas generaciones, a los ni?os, a los j?venes, si no contamos con la familia, como el lugar "natural" para la evangelizaci?n. Es imposible transmitir la fe a una tercera generaci?n, teniendo que pasar por encima de la segunda. ?Muy dif?cil! En torno a la familia nos jugamos el futuro de la Iglesia y hasta de la misma sociedad. M?s a?n, como dec?a Juan Pablo II: "En torno a la familia y a la vida se libra el principal combate por la dignidad del hombre".

Es verdad que, afortunadamente, la familia es una instituci?n muy valorada. Cuando se hacen por ah? encuestas, la gran mayor?a afirma valorar mucho la familia; pero al mismo tiempo se va derivando hacia un concepto de familia "difuso". La familia ha pasado a ser para muchos el lugar en que recibimos una acogida confortable, c?moda, el "txoko" en el que sentirse afectivamente a gusto... Sin embargo, queda en el olvido, o muy en segundo lugar, el hecho de que la familia es tambi?n el lugar de transmisi?n de los valores y de la educaci?n moral.? Se produce esta paradoja: la familia es muy valorada, pero al mismo tiempo est? inmersa en una gran crisis moral. Este riesgo existe.

No creo que os descubro el Mediterr?neo,? si digo que en nuestra cultura lo que prima, lo que est? en alza, es la concepci?n aut?noma del hombre; un hombre libre, independiente, que piensa: "a m?, que nadie me diga lo que tengo que hacer"; con una concepci?n de "liberaci?n" en la que parece que el hombre m?s maduro es aquel que no depende de nadie.

Se trata de una concepci?n de "autonom?a" y de "libertad" que no se compagina f?cilmente con la vocaci?n de la familia. Nosotros creemos que el valor supremo no es tanto la independencia del hombre, cuanto su "comuni?n". El hombre maduro no es el m?s independiente o el m?s aislado frente a los dem?s, sino todo lo contrario.

Por lo dem?s, recordemos que nosotros, los creyentes, creemos en un Dios que es Trinidad: Padre, Hijo y Esp?ritu Santo. Dios no es un ser individual, sino que Dios es familia. Y esto no es algo balad?. El hecho de que Dios sea Padre, Hijo y Esp?ritu Santo quiere decir que a los hombres nos ha creado con el sello de la familia; nos ha creado con una vocaci?n a la comuni?n. Dicho de otra manera: no es que Dios nos crease como individuos y luego se nos ocurri? juntarnos en familias. Eso de unirse en familias no es una construcci?n cultural, como dicen algunos, o una invenci?n de las religiones, sino que, muy al contrario, est? inserto en nuestro ser, en nuestra personalidad; es inherente a nosotros, porque hemos sido creados a imagen y semejanza de un Dios que es familia. ?ste es el punto de partida, y desde aqu?? quiero comenzar: nosotros, por creaci?n, no somos "individuos" sino "personas" en comuni?n.?

Desde este punto de partida, os quiero ofrecer siete claves, tal vez un poco desordenadas, que no pretenden otra cosa que hacernos reflexionar, de forma que nos ayuden a examinar la "salud" de nuestra vivencia familiar.????

1. Primera clave: el sacramento del Matrimonio es un camino para la uni?n con Dios.

Se trata de recordar y revivir este principio b?sico: El matrimonio es una vocaci?n para la uni?n con Dios. Obviamente, tambi?n lo es para la uni?n del hombre y la mujer... Pero es que resulta que en nuestro subconsciente, est? presente el concepto de que el sacerdocio o la vida religiosa, son el camino para la uni?n con Dios (el sacramento "religioso"); mientras que el sacramento del matrimonio ser?a algo as? como el sacramento "no religioso", el sacramento -digamos- "mundano". Los religiosos y los sacerdotes ser?an aquellos que apuestan por la uni?n con Dios, mientras que en el sacramento del matrimonio la apuesta ser?a distinta, no expl?citamente para la uni?n con Dios. Partimos as? de una imagen equivocada que hemos de purificar. Porque, en realidad, subamos a un monte por una ladera o por otra -hay muchas laderas para subir al monte-, al final llegamos al mismo pico, a la misma cumbre. Y de esto tenemos que convencernos: el sacerdocio, la vida religiosa y el matrimonio suben a la misma meta, y son caminos de una vocaci?n a la uni?n plena con Dios.?

Ocurre quiz?s que en el matrimonio, en la vida de familia, existe un innegable riesgo de quedar absorbido por muchos problemas a lo largo del "camino": los agobios, la hipoteca, los ni?os, enfermedades, colegios, trabajo, etc. El riesgo del matrimonio y de la familia es quedarse inmerso en estas preocupaciones, olvid?ndose de la "meta" a la que nos dirigimos. Por el contrario, el riesgo m?s inmediato del sacerdocio o de la vida religiosa, no es tanto el de olvidar la meta a la que nos dirigimos... (?Tendr?a delito!, como se dice popularmente, que los sacerdotes y religiosos nos olvid?semos de que Dios es nuestra meta). El peligro principal, en nuestro caso, suele ser el de configurar nuestra vida como si fu?semos unos "solterones". (Que me perdonen los solteros, porque utilizo la expresi?n en un sentido negativo). Me refiero al riesgo de buscar un estatus de vida acomodada, a no entregar plenamente la vida, a no vivir enamorados de la vocaci?n que Dios nos ha dado; a ser una especie de "funcionarios acomodados" (?y que me perdonen tambi?n los funcionarios!).

Pongo un ejemplo para iluminar lo anterior: Cuando los sacerdotes visitamos a las familias, -a m? siempre me ha gustado mucho en mi vida sacerdotal visitar a las familias- te invitan un d?a a cenar, y ves lo que es una familia con todos sus ni?os. Y ves que en una familia hay una entrega plena, y no hay "tregua", los ni?os lo piden todo, y los padres no tienen nada para s?, ni un metro cuadrado ni un minuto para s? mismos, no se poseen en propiedad, son totalmente para darse entre ellos y para darse a los ni?os. Y, ?c?mo no!, te llama profundamente la atenci?n esa experiencia que comparten contigo. Uno sale de esa visita admirado de c?mo ellos han entregado su vida totalmente, y cuestion?ndose si nosotros, los sacerdotes, actuamos con la misma generosidad: ?Voy a poner l?mites a mi servicio sacerdotal, reduci?ndolo a unas horas de despacho, o a unas circunstancias o momentos limitados? Obviamente, los sacerdotes y religiosos tenemos el riesgo de plantearnos la vida como un solter?n; y, por ello, la vida de plena entrega en el seno de la familia, es un est?mulo muy grande para recordar que Dios tambi?n nos ha pedido y nos ha? ofrecido, a trav?s del celibato, un coraz?n esponsal de plena entrega.

Y al rev?s, un sacerdote, un religioso, le recuerdan a la familia que su camino es camino de uni?n con Dios, que no est?n ?nicamente para solucionar los problemas de esta vida, que son muchos; sino, que en medio de todo eso, est?n caminando, est?n peregrinando hacia la misma meta que el sacerdote y el religioso: Dios. Quiero decir con esto que nuestras vocaciones, todas ellas, se complementan y se iluminan unas a otras. Mi primera consideraci?n es ?sta: recordad que el matrimonio, la familia, es una vocaci?n para llegar a Dios, para llegar al Cielo.??

2. Segunda clave: el amor de Jesucristo.

No olvid?is que en el momento de vuestra uni?n matrimonial, la Iglesia os record? que el amor de Cristo ha de ser vuestro modelo de amor. El matrimonio cristiano es amarse en Cristo. Se dijo en la celebraci?n del sacramento: "Juan, ?te entregas a Carmen como Cristo se entreg? a su Iglesia?", Y lo mismo a la esposa: "?Te entregas a tu esposo como Cristo se entreg? a su Iglesia; como la Iglesia se dej? amar por Cristo?" Por lo tanto, nuestro modelo de amor es Jesucristo, y esto no es ninguna consideraci?n po?tica: uno ama dependiendo de qu? modelos, de qu? referencias tenga. Nuestra "referencia" y nuestra "fuente" es Jesucristo, su estilo de amor, de entrega, de donaci?n, de "amor crucificado". Y esto nos debe ayudar para sanar el concepto de amor meramente "rom?ntico" que existe en nuestra cultura.?

Ya s? que algunos podr?ais replicarme que nuestra cultura no es precisamente muy rom?ntica. ?Es verdad! Muy al contrario, existe una falta de finura y delicadeza muy patente. Pero s? creo que nuestra cultura es "rom?ntica" en cuanto a su concepci?n del amor, reducido a mera emotividad, confundido con los impulsos y sentimientos m?s superficiales. ?El amor es reducido f?cilmente a lo emocional! Y para justificar la infidelidad en el amor, se aduce con frecuencia que tenemos que ser sinceros con nuestros sentimientos, con nuestras emociones; y que el amor es "cambiante". Con el paso de los a?os, se afirma que se ha perdido la "chispa" del amor, y que, en consecuencia, hay que buscar "la qu?mica" en otro lado...?

Por desgracia, este concepto "rom?ntico" de amor est? muy extendido; y si no, basta fijarse con un poco de detalle en las letras de las canciones de moda, o en los modelos que se presentan en las series de televisi?n, en el cine... El amor se reduce f?cilmente a lo emotivo. Pero claro ?qu? ocurre? ?Que eso no se corresponde con la verdad antropol?gica del hombre y de la mujer! Es verdad que el amor afecta a lo emocional, pero lo supera...?

Por cierto, esto es aplicable a todas las vocaciones, tambi?n a los sacerdotes y a los religiosos. No pens?is que un sacerdote cuando celebra la Misa lo hace siempre con la m?xima emoci?n y sentimiento. Hay ma?anas en que te tienes que pellizcar un poco para no dormirte; en las que no est?s, precisamente, lleno de devoci?n... Las personas consagradas a Dios tambi?n tenemos muchos momentos en los que vivimos nuestra relaci?n con Dios en "sequedad". Algunos d?as no sentimos nada en la oraci?n; pero en otros momentos Dios nos puede conceder una gran intimidad y un gran gozo en la relaci?n con ?l... Es decir, no es lo mismo la fe, que el sentimiento de la fe: uno puede tener una fe muy firme, llena de afectos y emociones; pero tambi?n puede ser muy firme su fe, a pesar de que no sienta nada y carezca de afectos.

En lo que respecta al amor de pareja "rom?ntico" (en el sentido al que me refer?a antes) me atrever?a a afirmar que detr?s de ?l se esconde la inmadurez: En vez de ser la raz?n y la voluntad las que gobiernan nuestra vida, son m?s bien los sentimientos y las emociones los que se acaban imponiendo y nos acaban arrastrando... La madurez se da cuando es la raz?n la que ilumina la voluntad, y ?sta ilumina los afectos. Por el contrario, la inmadurez es patente cuando dejamos que las emociones se impongan a la voluntad, y la voluntad a la raz?n.?

Por ejemplo, puede ocurrir con facilidad que a lo largo de nuestra vida matrimonial o de nuestra vida consagrada, nos sobrevengan sentimientos y emociones hacia otras personas, contradictorios con nuestro compromiso de vida. ?Y c?mo deberemos actuar en ese caso? Pues obviamente, tendremos que saber decir: "Oye, para el carro, que esto que se me ha pasado por el coraz?n es totalmente contradictorio con la fidelidad a mi matrimonio, o con la fidelidad al sacerdocio". Ya s? que lo que he dicho entra en contradicci?n con la cultura "rom?ntica" que da v?a libre a las emociones, pero es que s?lo el hombre y la mujer maduros, son capaces de ordenar sus afectos. Y esto no es "reprimir" nuestro mundo afectivo, como muchos dir?an; sino m?s bien "gobernarlo".

Dicho de otra manera, amar no es s?lo sentir; amar es "querer querer". Ya s? que esto que digo es un tanto "pol?ticamente incorrecto", pero es as?: ?amar no es s?lo sentir, amar es querer querer! No es s?lo el amor el que hace durar el matrimonio, sino que tambi?n es el matrimonio el que hace durar el amor. El hecho de estar casado, de haber tomado una "determinada determinaci?n" de entregar la vida en el matrimonio, obviamente, preserva el amor, en medio de muchas fluctuaciones o crisis que podamos tener a lo largo de nuestra vida. Y es que, a pesar de que la vida es corta, a su vez, es lo suficientemente larga como para que en ella tengamos que acometer numerosas crisis y pruebas. No conozco a ning?n matrimonio que nunca haya tenido momentos de crisis... La vida es corta pero, ?da para mucho!?

Supongo que os sonar? la expresi?n que dice: "Hay que quemar las naves". Pues bien, tiene su origen en un episodio hist?rico. All? por el a?o 335 a.C., Alejandro Magno se dispon?a a conquistar Fenicia. En cuanto ?l y sus hombres? llegaron a las playas, desembarcaron y se encontraron con que Fenicia estaba perfectamente defendida, con unas murallas que parec?an inexpugnables, con muchos m?s defensores que atacantes. Y, claro, los capitanes de Alejandro Magno le dijeron: "V?monos de aqu?, que no hay nada que hacer. Ya volveremos en otro momento". Entonces fue cuando Alejandro Magno pronunci? la famosa orden: "Quemad las naves"... Y, ante el estupor de los soldados, las quemaron. De esta forma, se encontraron entre la playa y las murallas de Fenicia, sin posibilidad de volver atr?s: "Ahora, o conquistamos Fenicia, o aqu? terminan nuestros d?as". Y, claro, ?conquistaron Fenicia! No cabe duda de que la conquista fue posible porque las naves hab?an sido quemadas; de lo contrario, en el fragor de la lucha, f?cilmente hubiesen ca?do en la tentaci?n de retroceder y de huir... Algo de esto pasa tambi?n en la vida matrimonial cuando uno es consciente de que amar no solo es sentir emociones; sino que tambi?n es "querer querer". De esta forma, los problemas se cogen por los cuernos, sin huir ni escapar de ellos.?

Soy plenamente consciente de que el amor matrimonial maduro no est? desligado de los afectos y sentimientos. Por el contrario, la afectividad y la sexualidad han de estar educadas e integradas en la vocaci?n al amor. Pero claro, las crisis sobrevienen, y especialmente, en esos momentos es fundamental nuestro modelo y referencia de amor: Jesucristo. ?sta es la clave de los cristianos: el amor crucificado.??

3. Tercera clave: la comunicaci?n.

Nos referimos a la comunicaci?n fluida y profunda dentro del matrimonio. Con frecuencia ocurre que, a pesar de que nos queremos mucho, sin embargo, no sabemos expresarlo; m?s a?n, a veces ocurre que nos queremos mal, de una forma equivocada. ?No es lo mismo quererse mucho que quererse bien!?

Los sacerdotes solemos escuchar frecuentemente las lamentaciones de quienes sienten un sufrimiento grande tras la muerte de un ser querido, por el remordimiento de no haber sabido expresarle suficientemente cu?nto le quer?an: "Yo quer?a profundamente a mi madre, a mi abuelo, etc, pero nunca se lo he dicho expl?citamente, sino que siempre hemos vivido como el perro y el gato, haci?ndonos sufrir. No s? muy bien por qu?, pero siempre he tenido una dificultad de comunicaci?n en el hogar. Es como si hubiese reservado lo m?s amargo de mi car?cter para los de casa". Es una paradoja bien conocida: reservamos nuestro lado m?s insufrible para los seres queridos, y en la calle vamos conquistando a la gente, haci?ndonos los simp?ticos. Como suponemos que los de casa ya est?n conquistados, ah? no nos esforzamos nada. ?Es una de esas contradicciones que m?s nos pueden hacer sufrir!

Hace poco estaba visitando a un enfermo en el hospital, que estaba muy mal, y su mujer me dec?a que su esposo enfermo no sol?a querer que nadie se quedase a su lado, excepto su propia mujer. Me dec?a lo siguiente: "El caso es que a m? me trata a patadas, pero quiere que est? yo junto a ?l, porque no se va a atrever a tratar as? a otro"...? ?Somos un misterio dif?cil de expresar! Pero el mismo refranero refleja esta paradoja: "Donde hay confianza da asco". A pesar de que nos queramos mucho, tenemos dificultades para querernos bien, adem?s de para saber expresarnos lo que sentimos. ?Saber expresarse bien es todo un arte!

Recuerdo que en el Seminario, entre la filosof?a y la teolog?a, se nos invit? a los seminaristas a hacer libremente un curso de espiritualidad. Y dentro de ese curso se abord? algo tan delicado como el aprender a expresar lo que pens?bamos unos de los otros, intentando decirlo sin ofendernos, con plena objetividad y con el deseo de ayudarnos. El experimento era muy arriesgado, porque si no se abordaba de forma adecuada, pod?a hacer m?s mal que bien. Sin embargo, lo recuerdo como uno de los pasos m?s importantes en mi vida: fue una verdadera educaci?n en la comunicaci?n y en el aprendizaje de la expresi?n de nuestros sentimientos y convicciones. Pues bien, en este terreno tambi?n existe una gran dificultad en la vida familiar, hasta el punto de ser una de las principales causas de las crisis y de las rupturas: la dificultad en la comunicaci?n.

Esta dificultad, combinada con el orgullo, resulta ser una especie de "bomba", porque el orgullo dificulta mucho m?s las cosas. ?El orgullo es la tumba de muchos matrimonios! En nuestra Di?cesis tenemos el Centro de Orientaci?n Familiar que trata a muchas parejas. Tiene una gran demanda, -gracias a Dios, hay parejas que quieren afrontar los problemas, sin limitarse a padecerlos- y la mayor parte de los casos que se atienden son por dificultades en la comunicaci?n.?

Por lo tanto, no s?lo tenemos que querernos mucho, sino querernos bien. Que no se diga de nosotros lo que afirma el refr?n vasco: "Kalean uso eta etxean otso" ("En la calle soy paloma y en casa soy un lobo"). Tengamos en cuenta que la familia no s?lo es la "escuela de todas las virtudes", sino tambi?n, "el escaparate de todos los defectos".??

Por ello, el mayor regalo que podemos hacer a la familia es la propia conversi?n. Es el mayor regalo que le puede hacer un padre a un hijo, un esposo a una esposa, unos hijos a una madre, etc. ?He aqu? el mayor regalo!: Ofrecer por la familia la firme decisi?n y el empe?o de la conversi?n personal.??

4. Cuarta clave: la donaci?n dentro de la familia.

La familia est? pensada como un instrumento privilegiado para llevar a cabo esa llamada que Dios nos ha dirigido a todos los seres humanos, de emplear "a tope" los talentos que cada uno hemos recibido, sin enterrarlos ni esconderlos. Jes?s dice en el Evangelio: "El que busque su vida para s? la perder?, y el que la pierda por m? la encontrar?". Pues bien, el matrimonio y la familia son un camino privilegiado para vivir esta palabra de Cristo.

Ahora bien, est? claro que el nivel de donaci?n, dentro de la familia, puede ser m?s grande o m?s peque?o. El motor puede estar a m?s o a menos revoluciones. Y por ello conviene hacer una revisi?n de la "salud" y de la "calidad" de este "motor de la vida".?

Por ejemplo -y lo digo para todos los casados, que est?is aqu?- suponeos que no os hubieseis casado... ?Qu? ser?a de vosotros si no hubieseis formado una familia, si vuestro

proyecto de vida fuese solitario? Soy consciente de que la pregunta tiene algo de ciencia ficci?n, pero me atrever?a a deciros que habr?a muchas posibilidades de que fueseis m?s ego?stas y menos santos de lo que sois actualmente. Existir?a un notable riesgo de que todo girase en torno al bienestar personal, a la llamada "calidad de vida", a sentirse c?modos...?

Pues bien, la vocaci?n familiar es muy sanadora del egocentrismo. Tiene una capacidad muy grande de hacer de nuestra vida una donaci?n generosa para los dem?s. Y, adem?s, de una forma en la que uno ni tan siquiera se percata de su propia generosidad. En la familia, uno es capaz de hacer cosas heroicas, que si tuviera que hacerlas para los de fuera de casa, ser?a considerado como un "santo de canonizar"... Por ejemplo, ser?a incuantificable si hubiese que "facturar" las horas extras, nocturnidad, riesgos, etc, que se dedican a lo largo de un a?o, en el seno de la familia. ?Nos enfrentar?amos ante una factura imposible de abonar! Y, sin embargo, esto tiene lugar dentro de la familia de una forma cuasi espont?nea -aunque a veces hay que reconocer que tambi?n cuesta-. Dios nos da el don de hacerlo como si no nos estuviese costando. Aqu? tambi?n se cumple de alguna forma la frase evang?lica: "Que no sepa tu mano derecha lo que hace la izquierda". La vocaci?n matrimonial nos preserva en gran medida de los egocentrismos, de estar toda nuestra existencia mir?ndonos al ombligo; nos da una gran capacidad de sacrificio, y nos empuja a dar lo mejor de nosotros mismos. Se trata de la mejor terapia para la sanaci?n del narcisismo, tanto para los mayores como para los peque?os. De hecho, los hijos que crecen con la experiencia de vivir y compartirlo todo en familia (de forma especial cuando ?sta es numerosa), son f?cilmente preservados del egocentrismo.

Ocurre que en la medida en que ha avanzado la crisis de la secularizaci?n, tambi?n se ha relajado en el seno de la familia el nivel de la entrega generosa. Pongamos otro ejemplo: con frecuencia se oye a quienes deciden casarse: "Nosotros ahora queremos disfrutar de la vida, m?s adelante ya tendremos hijos"... Les escuchas y piensas en tu interior: "Madre m?a, ?posponer los hijos para disfrutar de la vida?"... Si yo fuera su hijo, todav?a en el seno de Dios, les gritar?a diciendo, "Aita, ama, no me traig?is al mundo, que no quiero amargaros la vida". En fin, permitidme esta iron?a... Nosotros hemos conocido unos padres en los que el concepto de felicidad casi se identificaba con el de entrega: absolutamente olvidados de s? mismos y absolutamente felices; y m?s felices cuanto m?s olvidados.

Por eso la secularizaci?n ha conllevado una menor generosidad de entrega en el matrimonio, de entrega a los hijos. La crisis de natalidad que tiene Occidente, es una crisis muy compleja, ciertamente, con muchos factores. Pero no s?lo tiene factores y motivos coyunturales. Tambi?n tiene razones morales y espirituales. La crisis de natalidad, el hecho de que Guipuzcoa tenga un ?ndice de natalidad de 1,1 -lej?simos del 2,3-2,4 necesario para el relevo generacional-, obviamente, tiene tambi?n ra?ces morales y espirituales. Claro que puede haber factores externos en la disminuci?n de la natalidad como las crisis econ?micas, pero parad?jicamente, cuando la econom?a ha sido pujante, el ?ndice de natalidad ha subido poqu?simo, incluso a veces hasta ha bajado. Se trata pues, de una crisis espiritual en nuestra cultura. Es obvio que la paternidad y la maternidad lo piden todo de nosotros y eso choca frontalmente con la menor capacidad de entrega, as? como la menor capacidad del olvido de nosotros mismos.??

5. Quinta clave: la familia extensa.?

Me quiero referir ahora a los bienes espirituales y morales que se derivan de la familia extensa, contrapuesta a la familia nuclear (que es la reducida al matrimonio y los hijos -si los tienen-). Seg?n ha avanzado la secularizaci?n, todos somos conscientes de que, salvo honrosas excepciones, las familias se han ido aislando en su n?cleo. Si antes la familia se relacionaba de una forma mucho m?s amplia (t?os, primos, abuelos, etc), y eran muy frecuentes entre nosotros los grandes encuentros familiares, actualmente, nos hemos ido reduciendo a un concepto de familia mucho m?s nuclear, lo cual conlleva una gran pobreza y est? muy en la l?nea de esa cultura individualista de la que hablaba al principio. M?s todav?a, la reducci?n a la familia nuclear, est? muy ligada a un concepto de amor "carnal" (en el sentido de nuestra propia "carne y sangre"): por los propios hijos hacemos lo que sea necesario, pero nos sentimos ajenos a los que no han nacido de nuestra carne y sangre.

Y, fijaos bien, no hay una prueba m?s aut?ntica de amor en el matrimonio y en la familia que -por ejemplo- la capacidad de amar a la madre de su c?nyuge (la suegra), como si fuese la propia madre. Es decir, el amor espiritual hace que mi suegra sea querida y tratada como mi propia madre. ??Es dif?cil que el esposo/a perciba una prueba de amor superior a ?sta por parte de su c?nyuge!! (Lo mismo podr?amos decir de las dem?s relaciones familiares extensas: que la cu?ada sea como una hermana para m?, etc., etc.). Dicho de otro modo, cuando el matrimonio goza de una buena salud, los v?nculos del amor superan la carne y la sangre, y espiritualizan las relaciones de la familia extensa.

Por desgracia, nos encontramos con muchos matrimonios que viven las relaciones familiares en un nivel muy "carnal": "El mes pasado fuimos a casa de tu madre, ahora ya nos toca con mi familia", etc...? Cuando se producen este tipo de discusiones y forcejeos en el seno del matrimonio, es se?al de que el amor matrimonial se est? viviendo de una forma muy ego?sta (desde la propia carne y sangre). Es una se?al de que algo est? fallando; de forma que, en el mejor de los casos, suele optarse por un "pacto de ego?smos", en el que se reducen las relaciones con la familia extensa, o se reparten entre "los m?os" y "los tuyos".

El reto de espiritualizar el amor matrimonial, abri?ndose y enriqueci?ndose con la familia extensa, no deja de ser un cumplimiento de aquellas palabras del G?nesis: "Ya no ser?n dos, sino una sola carne". Solamente en esa uni?n de corazones se puede vivir la familia extensa como un gran regalo: "Tu padre es tambi?n el m?o, mi madre es la tuya, y tu hermano es el m?o".?

Con respecto a los abuelos, quisiera hacer una menci?n aparte, por el gran apoyo que est?n suponiendo en este momento a las familias. En mi opini?n existen dos riesgos opuestos: Por una parte, el riesgo de que el apoyo que se pide a los abuelos sea excesivo; un "escaquearse" de lo que nosotros debi?ramos aportar a los hijos. Por ejemplo, cuando la formaci?n religiosa se apoya exclusivamente en los abuelos, aunque al principio parezca algo sin consecuencias, al cabo de un tiempo suscitar? la crisis en los ni?os, quienes terminar?n por decir: "Esto de la fe debe ser cosa de viejos, porque el aita y la ama se dedican a las cosas verdaderas de la vida: ganar dinero, etc". Los ojos de los ni?os son una aut?ntica c?mara grabadora que todo lo capta. Por el contrario, tambi?n se da el peligro de signo contrario: cuando existen malas relaciones con la familia extensa, los ni?os suelen estar condenados a perder la riqueza educacional de los abuelos. No hace mucho, me dec?a una abuela que hab?a ido a visitar a su nieto mientras la nuera estaba trabajando; y que la nuera le hab?a dicho a su hijo: "Dile a tu madre que aqu? no entra si nosotros no estamos, y adem?s nos tiene que avisar de que va a venir".? Me lo dec?a llorando.??

6. Sexta clave: el liderazgo de la maternidad espiritual y de la paternidad espiritual.?

No me estoy refiriendo aqu?, a la pol?mica absurda de si en el matrimonio manda el hombre o la mujer. Me refiero a que exista un liderazgo espiritual coherente y coordinado entre el padre y la madre.?

?Qu? quiero expresar con el t?rmino "liderazgo espiritual de la madre"? Es obvio que el amor carnal nos suele llevar a entregarnos de una forma muy instintiva: "Yo por mis hijos hago lo que sea, si hace falta doy la vida, voy donde sea...". S?, pero puede ocurrir que esto se compagine con la indiferencia o la omisi?n hacia los hijos del pr?jimo, "porque esos ya no son m?os". A veces diferenciamos tanto el amor a nuestros hijos del resto de los mortales, que hasta parece que los estamos contraponiendo. De este grave error se suelen desprender muchas consecuencias negativas: El amor a los hijos es posesivo. Se les consiente en exceso. Se les saca la cara siempre y de forma incondicional. Se intenta evitar a cualquier precio el sufrimiento y la experiencia de la cruz...? Se trata de un "amor maternal muy carnal" que hace mucho da?o, porque no ama bien. ?Qu? gran lecci?n puede dar una madre a su hijo cuando le ense?a a compartir su amor con el pr?jimo! ?Es la mejor lecci?n de justicia que podemos recibir desde peque?os!

Recuerdo haber tenido que llamar la atenci?n a alg?n ni?o en la catequesis, en Zum?rraga, y encontrarme con la paradoja de que los padres me mirasen con mala cara. Vino la madre a hablar conmigo, y durante la conversaci?n, no terminaba de aceptar que su hijo mereciese ninguna correcci?n. Hubo un momento en que le dije a la madre: "Oiga, usted y yo estamos en el mismo bando, los dos queremos educar al ni?o". Pero, por desgracia, el concepto carnal del amor hace que cualquier correcci?n se perciba como un ataque.?

Tambi?n existe una crisis de "paternidad espiritual". Creo que nuestra cultura, en su reacci?n contra el machismo, ha pasado de ?ste a la actitud "acomplejada". La figura del padre est? todav?a m?s en crisis que la de la madre. A la madre se le cuestiona mucho menos, pues se caracteriza por sacarnos siempre las "casta?as del fuego". Pero claro, el padre se pregunta: "?Y yo, qu? posici?n tengo en la educaci?n de los hijos?" Existe una crisis de liderazgo espiritual paterna, de transmisi?n de valores, con el riesgo de que el padre se ausente y delegue totalmente en la mujer la educaci?n de los hijos. De hecho, uno de los modelos que m?s se repiten es el de una madre s?per protectora, con un amor muy posesivo hacia sus hijos, combinado con un padre m?s bien ausente, lo cual suele derivar en grandes crisis de identidad en los hijos.???

7. S?ptima clave: Educaci?n Cristoc?ntrica.

En el modelo educativo que transmitimos a los hijos en la familia cristiana, en la parroquia, y en la escuela, existe el riesgo de no poner al mismo Jesucristo como clave central de la educaci?n cristiana. O tambi?n puede ocurrir que, en vez de dar la m?xima importancia al conocimiento y al amor a Dios, reduzcamos la educaci?n cristiana a una serie de valores morales: buenos modales, solidaridad, sinceridad, etc.

Por ejemplo, llama la atenci?n que a pesar del abandono de la pr?ctica religiosa de muchas familias, sin embargo, no ha disminuido el n?mero de los alumnos matriculados en la escuela cat?lica. Incluso muchos padres no creyentes, matriculan a sus hijos en la escuela cat?lica. ?Por qu?? Obviamente, porque existe una comprensi?n de la educaci?n muy reducida a una dimensi?n moral o t?cnica de la misma, y no tanto religiosa.? Se busca en la educaci?n cristiana una especie de "campana de cristal" que proteja a nuestros hijos de los males. Son aquellos padres que dicen: "Vamos a llevar a nuestros hijos a los frailes para que les eduquen. Mientras est?n con ellos no aprender?n cosas malas...? T?, hijo, vete al colegio de frailes, y coge lo bueno. Luego, el d?a de ma?ana, si no tienes fe, no pasa nada, pues lo importante es que hayas aprendido algo y seas buena persona". M?s o menos, esto es lo que est? en el ambiente; se utiliza la Iglesia como un simple medio de protecci?n frente a los males morales, sin acoger su mensaje de fe.

Se trata de una manipulaci?n que pretende reducir la religi?n cat?lica a su dimensi?n ?tica, olvidando que se trata del camino para el encuentro con Jesucristo.? Y eso, con todos mis respetos, adem?s de ser una manipulaci?n, no funciona, ni puede funcionar. Los hijos dif?cilmente se identificar?n con unos valores morales cristianos, si no han conocido y se han enamorado de la persona de Jesucristo.?

Recuerdo haber escuchado un relato, para explicar esto, referida a la caza del zorro, que practican en Inglaterra y que all? es un deporte nacional. Preparan una jaur?a numerosa de perros (unos veinte o treinta), los cazadores van a caballo, y se suelta el zorro. En ese momento, todos empiezan a perseguirlo. La cacer?a se prolonga, los perros se van cansando, pasan las horas y se van descolgando. Al final, s?lo unos pocos perros (tres o cuatro) son los que alcanzan al zorro. Uno se pregunta: ?por qu? estos perros han resistido m?s que los que han abandonado? ?Eran m?s j?venes? ?Estaban mejor alimentados? ?Hab?an sido mejor entrenados? La respuesta es otra: Esos perros han alcanzado al zorro porque lo hab?an visto al principio; los dem?s no hab?an llegado a verlo. La jaur?a corr?a porque ve?a correr, ladraba porque ve?a ladrar, saltaba porque saltaban los dem?s. Pero conforme se alarga la carrera, uno se va cansando y se dice: "Oye, que yo no he visto nada. ?T? has visto algo? Pues yo tampoco... Pues dejemos ya de correr". Est? claro que pegarse una carrera larga sin haber visto nada, es muy costoso. Y algo as? pasa? en la vida cristiana.

No puede ser que a nuestros hijos pretendamos darles una educaci?n moral cristiana, dici?ndoles lo que deben y lo que no deben hacer, sin que al mismo tiempo les conduzcamos a la relaci?n personal e ?ntima con Jesucristo, o sin conocer y amar a Mar?a, su Madre. Llegar? un momento en que dir?n: "Oye t?, que es m?s f?cil dejarse llevar en la vida, es m?s f?cil entrar por la puerta ancha que por la puesta estrecha". La educaci?n no puede ser de corte moralista, es decir, no meramente centrada en la moral, sino centrada en Jesucristo, haciendo de ?l el centro y el modelo de vida.

Aunque en teor?a es obvio que el centro del cristianismo es Jesucristo, muchas veces comprobamos lo contrario. Por ejemplo, t? les preguntas a muchos j?venes, supuestamente cristianos, qu? es el cristianismo y te responden: "?El cristianismo? Pues eso: compartir, ser una buena persona, etc". Es decir, han recibido un concepto de cristianismo reducido a un barniz ?tico; pero, en realidad, no tienen una experiencia de lo que es la relaci?n con Cristo, ni de su amor.?

Concluyo con la ?ltima de las siete claves: la centralidad de Jesucristo: su persona, su vida, su Redenci?n y su entrega por nosotros. ?Cristo bendijo el matrimonio y la familia con su presencia en las bodas de Can?, y esto nos permite fortalecer y santificar nuestra vocaci?n matrimonial!


Publicado por verdenaranja @ 22:49  | Hablan los obispos
 | Enviar

Homil?a de monse?or Luis H. Villalba, arzobispo de Tucum?n, en el D?a del Ni?o por Nacer. (25 de marzo de 2011). (AICA)

D?A DEL NI?O POR NACER?????????????

Queridos hermanos y hermanas:

1. Hoy, 25 de marzo, solemnidad de la Anunciaci?n del Se?or, celebramos la Encarnaci?n del Hijo de Dios en el seno virginal de Mar?a. La vida de Jes?s comienza a gestarse en el seno maternal de la Virgen Mar?a.

Este d?a es para dar gracias a Dios por el don de la vida.

Hoy celebramos el ?D?a del Ni?o por Nacer?.

El ?D?a del Ni?o por Nacer? fue instituido para reforzar el respeto que se debe a toda persona humana, incluso desde el momento mismo de su concepci?n en el seno de su madre.

Con esta fecha buscamos exhortar a todos a tomar conciencia de la responsabilidad de defender la vida en cada una de sus etapas.

?Antes de formarte en el vientre materno, yo te conoc?a; antes de que nacieras yo te hab?a consagrado? (Jer. 1,5).

Estas palabras, que Dios dirige al profeta Jerem?as, se cumplieron de un modo eminente en la Encarnaci?n del Verbo en el seno de su madre, Mar?a, que aguard? su nacimiento con amor y esperanza inmensos. Pero podemos aplic?rnoslas, tambi?n, a cada uno de nosotros.

Nadie est? en el mundo por casualidad. Todos somos queridos y elegidos por puro amor por Dios. Todos hemos necesitado ser acogidos de modo semejante, con amor, por nuestra madre, por nuestro padre, por nuestra familia. Todos seguimos necesitando la fraternidad de nuestro pr?jimo y todos necesitan la nuestra, en particular los m?s d?biles.

?

2. El Evangelio de la vida est? en el centro del mensaje de Jes?s.

Jes?s dijo: ?Yo soy la Vida? (Jn. 14,6) y tambi?n: ?Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia? ( Jn. 10,10).

La Iglesia sigue anunciando el Evangelio de la Vida, realiza su misi?n en el mundo como una celebraci?n, un anuncio y un servicio a la Vida.

La Iglesia siempre cuid? y valor? la vida en todas las etapas de su crecimiento y en los momentos de mayor fragilidad. Por eso, desde hace dos mil a?os se preocupa de la atenci?n de los m?s pobres, los enfermos, los ancianos y los hu?rfanos.

La vida del hombre es lo m?s valioso y debemos cuidarla porque est? expuesta a muchas amenazas y peligros. Su dignidad puede ser humillada, pisoteada y manipulada. Muchas veces se expone la vida al l?mite: puede ser destruida por el consumo de drogas u otras adicciones. Pensemos en los accidentes de tr?nsito y sus consecuencias tr?gicas. No hablemos de la cantidad de muertes por la violencia delictiva.

Cuando hablamos del don de la vida, regalo sagrado de Dios a los hombres, nos referimos a la vida de cada persona en toda sus etapas, desde la concepci?n, hasta la muerte natural y en todas sus dimensiones: f?sica, espiritual, familiar, social, pol?tica, religiosa, etc.

?

3. Queremos priorizar en nuestra Patria el derecho a la vida en todas sus manifestaciones, poniendo especial atenci?n a nuestros hermanos excluidos e indefensos, que tambi?n son los ni?os por nacer.

El Concilio Vaticano II nos dice: La vida ya concebida ha de ser salvaguardada con extremo cuidado desde el momento de su concepci?n. La pr?ctica del aborto voluntario es un ?crimen abominable? (Ver: Constituci?n Gaudium et Spes del Concilio Vaticano II, 51). Algunos, en cambio, han llegado a pensar que abortar es un derecho.

Es grave esta confusi?n del bien y del mal. Es grave que no sepamos distinguir entre lo que nos hace virtuosos y lo que nos hace injustos. Nunca ser? leg?timo matar a un ser humano inocente e indefenso.

El aborto quebranta el mandamiento divino ?no matar?s? y es uno de los mayores signos de inhumanidad y de decadencia moral.

La Iglesia no quiere de dejar de alzar su voz para desenmascarar el mal y para defender los verdaderos derechos del hombre y, en particular, el derecho a la vida. Estamos a favor de la vida de los hombres, que es la gloria de Dios.

Hago un nuevo llamado a los cat?licos y a todos los amantes del ser humano y de la vida a oponerse a esta cultura de la muerte.

?

4. El derecho a la vida no es una cuesti?n ideol?gica, ni de religi?n, es un derecho natural.

La ciencia nos ense?a que la concepci?n genera una nueva vida humana con su propio c?digo gen?tico, distinto al de los padres. Si hay c?digo gen?tico distinto, hay una vida humana distinta que tiene la misma dignidad que la de sus progenitores. La criatura humana que se desarrolla en el seno de la madre, no es una parte de su cuerpo de la cual pueda disponer a su voluntad. Cortar este proceso natural por medio del aborto equivale a destruir una vida cuyo desarrollo es aut?nomo, continuo y progresivo. Por tanto, su destrucci?n constituye un crimen.

Defendemos la vida del ni?o por nacer y la defendemos tambi?n en el ni?o ya nacido, sobre todo cuando es m?s necesario: en los casos de abandono, de falta de un hogar, de protecci?n, de alimentaci?n y de educaci?n; la defendemos ante quienes padecen la exclusi?n social o la marginaci?n, y se ven expuestos a que el valor de sus vidas no sea reconocido con toda su dignidad, la defendemos contra toda forma de explotaci?n de ni?os y ni?as.

Tambi?n defendemos a la mujer embarazada y la atenci?n integral de la mujer contra la violencia y toda clase de explotaci?n, contra la prostituci?n y el abuso en el trabajo.

Sabemos que no son pocas las circunstancias adversas en las que, en ocasiones, se puede encontrar la mujer que espera un hijo: el riesgo de su propia salud; la dureza de la expectativa de tener un hijo con alg?n defecto f?sico o ps?quico; la violencia en el sexo por parte del var?n; las estrecheces econ?micas; la existencia de una familia ya numerosa; etc. Por ello comprendemos a la mujer que se encuentra en esas situaciones. Pero no hay razones para legitimar en ning?n caso la eliminaci?n directa de la vida humana.

Hay que proporcionar a las madres embarazadas los apoyos necesarios para que eviten una acci?n tan grave contra sus hijos, acci?n que, adem?s, causar? a ellas graves problemas y traumas. Hay que ayudarlas a acoger a sus hijos, no a eliminarlos. Hay que ayudarlas a criarlos y educarlos cuando tengan dificultades econ?micas o de otro tipo. Y hay que posibilitarles dar a sus hijos en adopci?n cuando lo deseen. Son miles las familias argentinas dispuestas a recibirlos con cari?o y dedicaci?n, deseo entorpecido, no pocas veces, por procedimientos legales demasiado complejos, que hay que agilizar.

Pidamos a Dios, cuya gloria consiste en que el hombre viva, que sepamos cada uno en nuestro lugar, ser sol?citos servidores de ese don magn?fico de la vida. Protegerla, cuidarla, quererla bien, es tarea que exige la colaboraci?n y el empe?o de todos.

Invocamos a la Sant?sima Virgen Mar?a para que asista y acompa?e a todas las familias y a todos los ni?os por nacer.?

Mons. Luis H?ctor Villalba, arzobispo de Tucum?n?


Publicado por verdenaranja @ 22:35  | Homil?as
 | Enviar

Lectio divina para el Mi?rcoles Santo 2011, ofrecida por la Delagaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:??????????????Mateo 26, 14‑25?

En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso: ??Qu? est?is dispuestos a darme, si os lo entrego?? Ellos se ajustaron con ?l en treinta monedas. Y desde entonces andaba buscando ocasi?n propicia para entregarlo.

El primer d?a de los ?zimos se acercaron los disc?pulos a Jes?s y le preguntaron: ??D?nde quieres que te preparemos la cena de Pascua?? ?l contest?: ?Id a la ciudad, a casa de Fulano, y decidle: "El Maestro dice: Mi momento est? cerca; deseo celebrar la Pascua en tu casa con mis disc?pulos."? Los disc?pulos cumplieron las instrucciones de Jes?s y prepararon la Pascua.

Al atardecer se puso a la mesa con los Doce. Mientras com?an dijo: ?Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar.? Ellos, consternados, se pusieron a preguntarle uno tras otro: ??Soy yo acaso, Se?or?? ?l respondi?: ?El que ha mojado en la misma fuente que yo, ?se me va a entregar. El Hijo del hombre se va, como est? escrito de ?l; pero, ?ay del que va a entregar al Hijo del hombre!; m?s le valdr?a no haber nacido.? Entonces pregunt? Judas, el que lo iba a entregar: ??Soy yo acaso, Maestro?? ?l respondi?: ?T? lo has dicho.?

MEDITACI?N:???????????????Soy yo?

??????????? Es curioso, era tan poca la seguridad que ten?an en s? mismos que cualquiera cre?a la posibilidad de llegar a entregar al maestro. Y no est? muy descaminada la actitud. En nuestra realidad todos somos capaces de cualquier cosa con tal de que se den las circunstancias adecuadas.

??????????? Yo mismo soy consciente, Se?or, de que a pesar de mis opciones, y de afirmar mi seguimiento, son muchos los gestos que se me escapan, son muchas las actitudes en m? que no se corresponden con mi afirmaci?n. No pongo toda la carne en el asador, y en el fondo hay muchos momentos que preferir?a meterme en la corriente com?n y no poner coto a mis deseos y sentimientos.

??????????? S?, creo que podr?a afirmar que muchas veces he contribuido a entregarte. Que te sigo m?s con el coraz?n que con la voluntad, y hay que acompasar las dos cosas al mismo ritmo, si no algo no funciona. Ciertamente me considero dentro de tu grupo, pero esta actitud y esta duda me interpela y pide, una vez m?s, mi opci?n sincera, mi respuesta.

ORACI?N:????? ?Contigo?

??????????? S? que siempre es una afirmaci?n mediatizada y condicionada pero quiero repetirte, Se?or, que cuentes conmigo, que estar a tu lado, quiero estar contigo.

??????????? Cuando todo va bien es f?cil hacer afirmaciones bonitas. En medio de las dificultades que palpo dentro y fuera de m?, quiero expresarte, una vez m?s, mi disposici?n a caminar contigo.

??????????? Contigo, Se?or, que me pueden esperar rechazos, como t?, pero t? eres el ?nico que me ofrece palabras de vida. Gracias por dejarme ir contigo.

CONTEMPLACI?N:?????????????Amor?

Me duelen tus palabras serenas
cuando sabes de mis rechazos,
Y mi dolor quiere salir
al encuentro de tu amor,
para dejarme sanar
por la bondad profunda y serena
de tu coraz?n.


Publicado por verdenaranja @ 10:40  | Liturgia
 | Enviar
Lunes, 18 de abril de 2011

Homil?a de monse?or Ra?l Martorell, obispo de Puerto Iguaz?, para el segundo domingo de Cuaresma (20 de marzo de 2011). (AICA)

?VETE DE TU TIERRA Y DE TU PATRIA A LA TIERRA QUE YO TE MOSTRARɻ??????

Abrah?n asiente en la fe y por eso es llamado ?cabeza-estirpe? del Pueblo elegido y padre de todos los creyentes. La figura de Abrah?n no deja de maravillarnos, ya que procediendo de una ?tribu id?latra?, escucha el llamado y el mandato de Dios con tanta fuerza que deja todo ?tierra y familia- para seguir a alguien que lo empuja hacia un destino desconocido. Y as? marcha nuestro padre en la fe, de un lugar a otro, convencido de que Dios cumplir? la promesa a ?l hecha: ?de ti saldr? una gran naci?n? (Ib.2). Es por esto que Abrah?n es constituido no s?lo como padre de nuestra fe, sino que ella encuentra en ?l sus ra?ces. Nuestra fe, iluminada por la Gracia de Cristo, no es distinta: somos ?hijos de Abrah?n?.

En la segunda lectura San Pablo (2 Tim. 1.8b-10) nos dice que la vocaci?n del cristiano tiene sus ra?ces en la vocaci?n de Abrah?n. Ahora es Cristo el que nos llama a una misma fe: ?Dios nos ha salvado y nos ha llamado a una vocaci?n santa, no por nuestras obras, sino por su propia determinaci?n y por su gracia que nos dio desde toda la eternidad en Cristo Jes?s?. Abrah?n fue llamado en vista de Cristo para quien deb?a de preparar un pueblo. Si nosotros somos llamados en virtud de la gracia de Nuestro Se?or Jesucristo, que brota de su Misterio Pascual, Abrah?n vio de lejos el D?a del Se?or (Jn. 8,56). Nosotros, cristianos, lo vemos de cerca por estar insertados en el tiempo hist?rico del Se?or. Y si Abrah?n respondi? con tanta rapidez ?cu?nto m?s debemos responder nosotros santificados por la muerte y resurrecci?n del Se?or!

Hoy leemos el evangelio de la Transfiguraci?n (Mt. 17, 1-9): ruptura del esc?ndalo de la cruz y fortalecimiento del llamado hecho por Jes?s a los Ap?stoles. El hecho sucedi? seis d?as despu?s de la profesi?n de fe de Pedro en Ces?rea, seguida inmediatamente despu?s del primer anuncio de la pasi?n y se presenta como una confirmaci?n del testimonio de Pedro: ?T? eres el Mes?as, el Hijo del Dios vivo? (Mt.16, 16). ?C?mo ser el Mes?as, el Hijo del Dios viviente, el Salvador de Israel y el dador de la vida y ser llevado injuriosamente al dolor de la pasi?n y de la cruz? Esta visi?n del Tabor ser? al mismo tiempo fortaleza de la fe y comprensi?n del sentido del sufrimiento y de la cruz de Jes?s como cumplimiento de las profec?as. ?Y se transfigur? delante de ellos; su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos blancos como la luz? (Mt. 17, 2). La reacci?n de Pedro fue inmediata frente al resplandor de la luz de la transfiguraci?n: ?qu? bien se est? aqu? Se?or! As? como hab?a rechazado la cruz, ahora queda extasiado frente a la visi?n del Tabor. Pero la visi?n del Tabor no es m?s que un anticipo de la gloria futura y de la divinidad del Maestro oculta en la debilidad de la carne y en las profec?as sobre el Siervo Sufriente que deb?an cumplirse indefectiblemente para la salvaci?n de la humanidad. Es una fuerza para seguir adelante en este camino que llevar? a la cruz. Esta es claramente la voz del Padre que vino del cielo: ?Este es mi hijo amado, en quien tengo puesta toda mi complacencia, esc?chenle? (Ib. 5). El velo humano de la divinidad y la ignominia de la Cruz es el camino del Hijo y de este camino no podr? apartarse quien quiera hacer la voluntad del Padre. Este ser? el camino de los disc?pulos y de todo cristiano que quiera seguir a Jes?s y hacer en ?l la voluntad del Padre. ?Si el grano de trigo no muere? ? ?Quien quiera seguirme que tome su cruz y me siga? ? El Misterio Pascual de Cristo se realizar? en la vida de todo cristiano que quiera seguir el camino de la salvaci?n. Conformarse a Cristo crucificado, para poder un d?a participar y ser revestidos de la gloria de Cristo y de Cristo glorificado, que vive con su humanidad gloriosa en el coraz?n del Padre y en quien veremos al mismo Padre cara a cara como es ?l.

Que Mar?a madre de la fe nos ayude a creer en Cristo y a llevarle como mensaje a toda la realidad que nos rodea.?

Mons. Marcelo Ra?l Martorell, obispo Puerto Iguaz??


Publicado por verdenaranja @ 23:32  | Homil?as
 | Enviar

Reflexi?n de monse?or Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s en el programa radial "Compartiendo el Evangelio", para el 2? domingo de Cuaresma (20 de marzo de 2011). (AICA)

LA TRANSFIGURACI?N DEL SE?OR ?????????

San Mateo 17, 1-9 (ciclo A)?

Jes?s tom? a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llev? aparte a un monte elevado. All? se transfigur? en presencia de ellos: su rostro resplandec?a como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz. De pronto se les aparecieron Mois?s y El?as, hablando con Jes?s. Pedro dijo a Jes?s: "Se?or, ?qu? bien estamos aqu?! Si quieres, levantar? aqu? mismo tres carpas, una para ti, otra para Mois?s y otra para El?as". Todav?a estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubri? con su sombra y se oy? una voz que dec?a desde la nube: "Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilecci?n: esc?chenlo". Al o?r esto, los disc?pulos cayeron con el rostro en tierra, llenos de temor. Jes?s se acerc? a ellos y, toc?ndolos, les dijo: "Lev?ntense, no tengan miedo". Cuando alzaron los ojos, no vieron a nadie m?s que a Jes?s solo. Mientras bajaban del monte, Jes?s les orden?: "No hablen a nadie de esta visi?n, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos".??

Jes?s pone delante de nuestros ojos la Gloria de Cristo, anticipando la Resurrecci?n y nos anuncia algo muy importante que hoy la sociedad no lo tiene en cuenta, y quiz?s tampoco nosotros: la divinizaci?n del hombre. ?Dios nos resucita, pero tambi?n nos diviniza!, es decir que nos a su esp?ritu y el hombre participa del bondad divina de Dios.Esta presencia de Mois?s y de El?as; de la Ley -los mandamientos- y el Profeta hablando con Jes?s, es para fortalecerlo, porque sab?an lo que Jes?s -el Hijo de Dios- iba a padecer. Por eso Jes?s les pide silencio a los disc?pulos: "No hablen a nadie de esta visi?n, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos".

Es important?simo recibir a Cristo, como hijos en el Hijo, el don de la Gracia. Cristo nos diviniza, nos transforma, nos da la vida eterna ya aqu?; nos hace pregustar, ya nos hace vivir de una manera escatol?gica, es decir anticipando ya los ?ltimos tiempos. Cuando uno vive esta Gracia, no tiene miedo. Nada ni nadie puede separarlo del amor de Jesucristo.

En esta Cuaresma estamos invitados, lo dice el Papa, a alejarnos del ruido de la vida diaria para sumergirnos en la presencia de Dios y El quiere transmitirnos cada d?a su Palabra, para que penetre en las profundidades de nuestro esp?ritu; para que nosotros podamos discernir el bien y alejarnos del mal; y para que este esp?ritu fortalezca la voluntad de seguir al Se?or como verdaderos disc?pulos.

La respuesta cristiana no es solamente un comportamiento moral. La respuesta cristiana parte de la fe como respuesta a la invitaci?n que Cristo nos hace con su amistad y con su Gracia.

Se equivocan aquellos que reducen el cristianismo a un comportamiento moral. El cristianismo es entrar en el Misterio del Hijo y es vivir esa Gracia que Dios nos regala a todos.

Que lo podamos descubrir, que lo podamos vivir y que lo podamos transmitir.

Les dejo mi bendici?n en el Nombre del Padre, del Hijo y del Esp?ritu Santo. Am?n

?Mons. Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s?


Publicado por verdenaranja @ 23:28  | Hablan los obispos
 | Enviar

ZENIT? nos ofrece la intervenci?n de monse?or Silvano Tomasi, representante permanente de la Santa Sede en la oficina de la ONU en Ginebra, durante la discusi?n del item 8, ?Orientaci?n sexual?, en la XVI Sesi?n del Consejo de los Derechos Humanos, el pasado martes 22 de marzo.

Se?or presidente,

La Santa Sede aprovecha esta oportunidad para afirmar la dignidad y el valor de todos los seres humanos, y para condenar la violencia dirigida contra las personas a causa de sus sentimientos y pensamientos sexuales, o comportamientos sexuales.

Tambi?n deseamos hacer varias observaciones generales respecto a la ?orientaci?n sexual?.

En primer lugar, ha habido una confusi?n innecesaria sobre el significado del t?rmino ?orientaci?n sexual,? como puede verse en las resoluciones y en otros textos adoptados dentro del sistema de derechos humanos de la ONU. La confusi?n es innecesaria porque, en la ley internacional, un t?rmino debe ser interpretado de acuerdo con su significado ordinario, a no ser que el documento le haya dado un significado diferente [1] El significado corriente de ?orientaci?n sexual? se refiere a los sentimientos y a los pensamientos, no al comportamiento [2].

Segundo, para los prop?sitos de las leyes de los derechos humanos, hay una diferencia cr?tica entre sentimientos y pensamientos, por un lado, y comportamiento, por el otro. Un Estado nunca deber?a castigar a una persona, o privarla del disfrute de ning?n derecho humano, bas?ndose s?lo en los sentimientos o en los pensamientos de esta persona, incluyendo los sexuales. Pero los Estados pueden, y deben, regular los comportamientos, incluyendo varios comportamientos sexuales. En todo el mundo, hay un consenso entre las sociedades de que ciertos tipos de comportamientos sexuales deben prohibirse por ley. La pedofilia y el incesto son dos ejemplos.

Tercero, la Santa Sede desea afirmar su creencia profundamente sostenida de que la sexualidad humana es un don que se expresa de modo genuino en la entrega completa y para toda la vida de un hombre y una mujer en el matrimonio. La sexualidad humana, como cualquier actividad voluntaria, posee una dimensi?n moral: es una actividad que pone a la voluntad individual al servicio de un fin; no es una 'identidad'. En otras palabras, procede de la acci?n y no del ser, incluso aunque algunas tendencias u ?orientaciones sexuales? tengan ra?ces profundas en la personalidad. Negar la dimensi?n moral de la sexualidad lleva a negar la libertad de la persona en esta materia, y socava en ?ltima instancia su dignidad ontol?gica. Esta creencia sobre la naturaleza humana es tambi?n compartida por muchas otras comunidades religiosas y por otras personas de conciencia.

Y finalmente, se?or presidente, deseamos llamar la atenci?n sobre una tendencia alarmante en algunos de estos debates sociales: se est? atacando a personas por tomar posiciones de no apoyan las conductas sexuales entre presonas del mismo sexo. Cuando ellos expresan sus creencias morales o sus creencias sobre la naturaleza humana, que pueden ser tambi?n expresiones de convicciones religiosas, o opiniones del Estado sobre reivindicaciones cient?ficas, son estigmatizados, o peor a?n ? son vilipendiados y perseguidos. Estos ataques contradicen los principios fundamentales recogidos en tres de las resoluciones del Consejo de esta sesi?n [3] La verdad es que estos ataques son violaciones de derechos fundamentales, y no pueden justificarse bajo ninguna circunstancia.

Gracias, se?or presidente.

* * * * *

[1] Convenci?n de Viena sobre el Derecho de los Tratados, art?culo 31(1): ?Un tratado deber? interpretarse de buena fe conforme al sentido corriente que haya de atribuirse a los t?rminos del tratado en el contexto de estos y teniendo en cuenta su objeto y fin? (?nfasis a?adido). Art?culo 31(4): ? Se dar? a un t?rmino un sentido especial si consta que tal fue la intenci?n de las partes ? Estas reglas de interpretaci?n de los tratados se basan en el derecho internacional consuetudinario, y son aplicables a las ?leyes menores.?

[2] Es m?s, muchas publicaciones han dado definiciones de ?orientaci?n sexual?, y todas las que hemos visto son similares: No se refieren al comportamiento; se refieren a los sentimientos y pensamientos sexuales. Por ejemplo:

(1) ?la orientaci?n sexual significa la atracci?n general que uno siente hacia? otra persona o personas. Comisi?n de Igualdad (Reino Unido); Ver: www.equalityhumanrights.com, en What does sexual orientation mean?

(2) ?la orientaci?n sexual debe ser definida generalmente como una preferencia por compa?eros sexuales...? International Labour Office, ABC of Women Workers? Rights and Gender Equality (2? ed., 2007), p. 167). Una ?preferencia? es un estado mental-emocional; no es una conducta.

(3) ?la orientaci?n sexual se refiere a la atracci?n sexual y emocional de una persona hacia las dem?s...? Amnist?a Internacional, Crimes of Hate, Conspiracy of Silence?(Amnesty International Publications, Londres, 2001), p. VII (?nfasis omitido).

(4) ?La 'orientaci?n sexual' se refiere a la capacidad de cada persona de profunda atracci?n emocional, afectiva y sexual a, y las relaciones ?ntimas y sexuales?.? Asia Pacific Forum,?ACJ Report: Human Rights, Sexual Orientation and Gender Identity (15th Annual Meeting, Bali, 3-5 agosto 2010), p. 8.

[3] L-10 sobre la libertad de opini?n y expresi?n; L.14 sobre la libertad de opini?n y creencia; L. 38 sobre la lucha contra la intolerancia, la estereotipaci?n negativa y la estigmatizaci?n.

[Traducci?n del ingl?s por Inma ?lvarez]?


 | Enviar

Reflexi?n de Jos? Antonio Pagola para el Jueves Santo - A- 2011, ofrecida por la Delegaci?n de Ense?anza de la di?cesis de Tenerife.

JES?S TEN?A RAZ?N?

???????? ?Qu? sentimos los seguidores de Jes?s cuando nos atrevemos a creer de verdad que Dios ha resucitado a Jes?s? ?Qu? vivimos mientras seguimos caminando tras sus pasos? ?C?mo nos comunicamos con ?l cuando lo experimentamos lleno de vida?

???????? Jes?s resucitado, ten?as raz?n. Es verdad cuanto nos has dicho de Dios. Ahora sabemos que es un Padre fiel, digno de toda confianza. Un Dios que nos ama m?s all? de la muerte. Le seguiremos llamando "Padre" con m?s fe que nunca, como t? nos ense?aste. Sabemos que no nos defraudar?.

???????? Jes?s resucitado, ten?as raz?n. Ahora sabemos que Dios es amigo de la vida. Ahora empezamos a entender mejor tu pasi?n por una vida m?s sana, justa y dichosa para todos. Ahora comprendemos por qu? antepon?as la salud de los enfermos a cualquier norma o tradici?n religiosa. Siguiendo tus pasos, viviremos curando la vida y aliviando el sufrimiento. Pondremos siempre la religi?n al servicio de las personas.

???????? Jes?s resucitado, ten?as raz?n. Ahora sabemos que Dios hace justicia a las v?ctimas inocentes: hace triunfar la vida sobre la muerte, el bien sobre el mal, la verdad sobre la mentira, el amor sobre el odio. Seguiremos luchando contra el mal, la mentira y el odio. Buscaremos siempre el reino de ese Dios y su justicia. Sabemos que es lo primero que el Padre quiere de nosotros.

???????? Jes?s resucitado, ten?as raz?n. Ahora sabemos que Dios se identifica con los crucificados, nunca con los verdugos. Empezamos a entender por qu? estabas siempre con los dolientes y por qu? defend?as tanto a los pobres, los hambrientos y despreciados. Defenderemos a los m?s d?biles y vulnerables, a los maltratados por la sociedad y olvidados por la religi?n. En adelante, escucharemos mejor tu llamada a ser compasivos como el Padre del cielo.

???????? Jes?s resucitado, ten?as raz?n. Ahora empezamos a entender un poco tus palabras m?s duras y extra?as. Comenzamos a intuir que el que pierda su vida por ti y por tu Evangelio, la va a salvar. Ahora comprendemos por qu? nos invitas a seguirte hasta el final cargando cada d?a con la cruz. Seguiremos sufriendo un poco por ti y por tu Evangelio, pero muy pronto compartiremos contigo el abrazo del Padre.

???????? Jes?s resucitado, ten?as raz?n. Ahora est?s vivo para siempre y te haces presente en medio de nosotros cuando nos reunimos dos o tres en tu nombre. Ahora sabemos que no estamos solos, que t? nos acompa?as mientras caminamos hacia el Padre. Escucharemos tu voz cuando leamos tu evangelio. Nos alimentaremos de ti cuando celebremos tu Cena. Estar?s con nosotros hasta el final de los tiempos.?

Jos? Antonio Pagola

Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS
?24 de abril de 2011
Domingo de Resurrecci?n (A)
Juan 20, 1-9


Publicado por verdenaranja @ 16:15  | Espiritualidad
 | Enviar

Lectio divina para el Martes Santo2011,ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:????????????????Juan 13, 21‑33. 36‑38?

En aquel tiempo, Jes?s, profundamente conmovido, dijo: ?Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar.? Los disc?pulos se miraron unos a otros perplejos, por no saber de qui?n lo dec?a. Uno de ellos, el que Jes?s tanto amaba, estaba reclinado a la mesa junto a su pecho. Sim?n Pedro le hizo se?as para que averiguase por qui?n lo dec?a. Entonces ?l, apoy?ndose en el pecho de Jes?s, le pregunt?: ?Se?or, ?qui?n es?? Le contest? Jes?s: ?Aqu?l a quien yo le d? este trozo de pan untado.?Y, untando el pan, se lo dio a Judas, hijo de Sim?n el Iscariote. Detr?s del pan, entr? en ?l Satan?s. Entonces Jes?s le dijo: ?Lo que tienes que hacer hazlo en seguida.?

Ninguno de los comensales entendi? a qu? se refer?a. Como Judas guardaba la bolsa, algunos supon?an que Jes?s le encargaba comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres.

Judas, despu?s de tomar el pan, sali? inmediatamente. Era de noche. Cuando sali?, dijo Jes?s: ?Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en ?l. Si Dios es glorificado en ?l, tambi?n Dios lo glorificar? en s? mismo: pronto lo glorificar?. Hijos m?os, me queda poco de estar con vosotros. Me buscar?is, pero lo que dije a los jud?os os lo digo ahora a vosotros: "Donde yo voy, vosotros no pod?is ir."? Sim?n Pedro le dijo: ?Se?or, ?a d?nde vas?? Jes?s le respondi?: ?Adonde yo voy no me puedes acompa?ar ahora, me acompa?ar?s m?s tarde.? Pedro replic?: ?Se?or, ?por qu? no puedo acompa?arte ahora? Dar? mi vida por ti.? Jes?s le contest?: ??Con que dar?s tu vida por m?? Te aseguro que no cantar? el gallo antes que me hayas negado tres veces.?

MEDITACI?N:??????????????Dar? mi vida por ti?

??????????? El coraz?n de Pedro estaba cerca de ti m?s que su voluntad, eso nos pasa a muchos. Nuestros sentimientos nos ligan a ti, nos hacen tenerte de referencia, pero a la hora de la verdad nos puede nuestra realidad, nuestros miedos y nuestras incertidumbres. Todav?a no hab?a madurado su entrega, no hab?a llegado su hora, como s? ya hab?a llegado al tuya.

??????????? Toda nuestra vida es un proceso que tenemos que acoger, no podemos adelantar ni quemar etapas, aunque nos gustar?a. Aunque nuestro coraz?n desee otro ritmo. Muchas veces ans?o que mi entrega sea total, mi coraz?n vibra con tu palabra y hasta con tu cercan?a en muchos momentos, pero mi realidad es lenta, mi voluntad a veces es de papel, o como humo que se disipa pronto y, eso, muchas veces, es muy doloroso.

??????????? En estos momentos, en que vamos a rememorar tu entrega, quiero, Se?or, manifestarte mi deseo, el mismo de Pedro. Lo hago desde la experiencia continua de mis negaciones y apoy?ndome, por eso, m?s en ti que en m?. ?se es mi momento, y desde ?l creo que t? me permitir?s llegar a mi momento crucial, a mi s? total y definitivo, pleno, contigo y en ti.

ORACI?N:??????????????Dar mi vida?

??????????? Me suena fuerte, Se?or, pero no es el momento de andar con frivolidades, y quiero dejar resonar con fuerza en mi coraz?n mi querer dar mi vida como t?. Ay?dame.

??????????? Dar mi vida en el d?a a d?a, con lo mejor de m?; tal vez no es mucho, pero es mi vida, quiero que sea instrumento de paz y de amor.

??????????? Que no me falte tu fuerza, Se?or, para dar mi vida por tu causa, para que no me reserve nada, para que mi amor sea m?s fuerte que mis miedos y que las voces que se oponen a ti.

CONTEMPLACI?N:??????????????Te das?

Tus gestos me llegan profundos
y ans?o sentir el latido de tu coraz?n
que salta con la emoci?n del amante
por m?, que ando lejano y disperso.

Pero sigues hasta el fin,
te das, te me das, hasta el ?ltimo
respiro de tu amor,
a pesar de mis traiciones.


Publicado por verdenaranja @ 11:19  | Liturgia
 | Enviar
Domingo, 17 de abril de 2011

ZENIT? nos? ofrece la catequesis que el Papa Benedicto XVI pronunci?el mi?rcoles 23 de Marzo de 2011?durante la Audiencia General celebrada en el Aula Pablo VI, dentro de su ciclo de doctores de la Iglesia.

Queridos hermanos y hermanas,

recuerdo a?n con alegr?a la acogida festiva que se me reserv? en 2008 en Brindisi, la ciudad que en 1559 vio nacer a un insigne doctor de la Iglesia, san Lorenzo de Brindisi, nombre que Giulio Cesare Rossi asumi? al entrar en la Orden de los Capuchinos. Desde la infancia fue atra?do por la familia de san Francisco de As?s. De hecho, hu?rfano de padre a los siete a?os, fue confiado por la madre a los cuidados de los frailes Conventuales de su ciudad. Algunos a?os despu?s, sin embargo, se traslad? con su madre a Venecia, y precisamente en el V?neto conoci? a los Capuchinos, que en aquella ?poca se hab?an puesto generosamente al servicio de toda la Iglesia, para incrementar la gran reforma espiritual promovida por el Concilio de Trento. En 1575 Lorenzo, con la profesi?n religiosa, se convirti? en fraile capuchino, y en 1582 fue ordenado sacerdote. Ya durante los estudios eclesi?sticos mostr? las eminentes cualidades intelectuales de las que hab?a sido dotado. Aprendi? f?cilmente las lenguas antiguas, entre ellas el griego, el hebreo y el sirio, y las modernas como el franc?s y el alem?n, que se un?an al conocimiento de la lengua italiana y al de la latina, que en esa ?poca se hablaba con fluidez entre los eclesi?sticos y los hombres de cultura.

Gracias al dominio de muchos idiomas, Lorenzo pudo llevar a cabo un intenso apostolado hacia diversas categor?as de personas. Predicador eficaz, conoc?a de modo profundo no s?lo la Biblia, sino tambi?n la literatura rab?nica, que los propios Rabinos se quedaban asombrados y admirados, manifest?ndole estima y respeto. Te?logo versado en la Sagrada Escritura y en los Padres de la Iglesia, era capaz de ilustrar de modo ejemplar la doctrina cat?lica tambi?n a los cristianos que, sobre todo en Alemania, se hab?an adherido a la Reforma. Con su exposici?n clara y tranquila, mostraba el fundamento b?blico y patr?stico de todos los art?culos de fe puestos en discusi?n por Mart?n Lutero. Entre estos, la primac?a de san Pedro y de sus sucesores, el origen divino del Episcopado, la justificaci?n como transformaci?n interior del hombre, la necesidad de las obras buenas para la salvaci?n. El ?xito que goz? Lorenzo nos ayuda a comprender que tambi?n hoy, llevando hacia adelante el di?logo ecum?nico con tanta esperanza y la confrontaci?n con las Sagradas Escrituras, le?das seg?n la Tradici?n de la Iglesia, constituyen un elemento irrenunciable y de fundamental importancia, como he querido recordar en la Exhortaci?n Apost?lica Verbum Domini (n.46).

Tambi?n los fieles m?s sencillos, no dotados de gran cultura, se beneficiaron de las palabras convincentes de Lorenzo, que se dirig?a a la gente humilde para exhortar a todos a la coherencia de la propia vida con la fe profesada. Esto fue un gran m?rito de los Capuchinos y de otras ?rdenes religiosas, que en los siglos XVI y XVII, contribuyeron a la renovaci?n de la vida cristiana penetrando en profundidad en la sociedad con su testimonio de vida y sus ense?anzas. Tambi?n hoy, la nueva evangelizaci?n necesita ap?stoles bien preparados, con celo y valientes, para que la luz y la belleza del Evangelio prevalezcan sobre las tendencias culturales del relativismo ?tico y de la indiferencia religiosa, y transformen los distintos modos de pensar y de actuar en un aut?ntico humanismo cristiano. Es sorprendente que san Lorenzo de Brindisi pudiera desarrollar ininterrumpidamente esta actividad de apreciado e infatigable predicador en muchas ciudades de Italia y en distintos pa?ses, no obstante realizara encargos importantes y de gran responsabilidad. Dentro de la Orden de los Capuchinos, de hecho, fue profesor de teolog?a, maestro de novicios, muchas veces ministro provincial y consejero general y, finalmente ministro general del 1602 al 1605.

En medio de tantos trabajos, Lorenzo cultiv? una vida espiritual de fervor excepcional, dedicando mucho tiempo a la oraci?n y de modo especial a la celebraci?n de la Santa Misa, que a menudo conllevaba horas, entendiendo y conmovi?ndose con el memorial de la Pasi?n, Muerte y Resurrecci?n del Se?or.

En la escuela de los santos, todo presb?tero, como ha menudo se ha subrayado durante el reciente A?o Sacerdotal, puede evitar el peligro del activismo, de actuar, es decir, olvidando las motivaciones profundas del ministerio, solamente si cuida su propia vida interior. Hablando a los sacerdotes y a los seminaristas en la catedral de Brindisi, ciudad natal de san Lorenzo, he recordado que ?el momento de la oraci?n es el m?s importante en la vida del sacerdote, es en el que act?a con m?s eficacia la gracia divina, fecundando su ministerio. Rezar es el primer servicio que hay que ofrecer a la comunidad. Y por esto, los momentos de oraci?n deben tener en nuestra vida una verdadera prioridad.. Si no estamos interiormente en comuni?n con Dios, no podemos dar nada a los dem?s. Por esto Dios es la primera prioridad. Debemos reservar siempre el tiempo necesario para estar en comuni?n de oraci?n con nuestro Se?or?. Por lo dem?s, con el ardor inconfundible de su estilo, Lorenzo exhorta a todos, no s?lo a los sacerdotes, a cultivar la vida de oraci?n porque por medio de esta nosotros hablamos a Dios y Dios nos habla a nosotros: ??Oh, si tuvi?semos en cuenta esta realidad! -exclama- Es decir que Dios est? de verdad presente ante nosotros cuando le hablamos rezando; que escucha verdaderamente nuestra oraci?n, aunque si solo rezamos con el coraz?n y con la mente. Y no s?lo est? presente y nos escucha, sino que puede y desea contestar voluntariamente y con m?ximo placer nuestras preguntas?.

Otro detalle que caracteriza la obra de este hijo de San Francisco es su actuaci?n por la paz. Sea los Sumos Pont?fices que los pr?ncipes cat?licos le confiaron repetidamente importantes misiones diplom?ticas para dirimir controversias y favorecer la concordia entre los Estados Europeos, amenazados en aquel tiempo por el Imperio otomano. La autoridad moral que ten?a lo hac?a ser considerado consejero solicitado y escuchado. Hoy, como en los tiempos de San Lorenzo, el mundo tiene necesidad de hombres y mujeres pac?ficos y pacificadores. Todos los que creen en Dios deben ser siempre fuentes y constructores de paz. Fue en ocasi?n de una de estas misiones diplom?ticas cuando Lorenzo termin? su vida terrena, en 1619 en Lisboa, donde hab?a ido a encontrarse con el rey de Espa?a, Felipe III, para defender la causa de sus s?bditos napolitanos acosados por las autoridades locales.

Fue canonizado en 1881 y, con motivo de su vigorosa e intensa actividad, de su amplia y armoniosa ciencia, mereci? el t?tulo de Doctor apostolicus, ?Doctor apost?lico?, de parte del Beato Papa Juan XXIII en 1959, con ocasi?n del cuarto centenario de su nacimiento. Tal reconocimiento fue concedido a Lorenzo de Brindisi, tambi?n, porque fue autor de numerosas obras de ex?gesis b?blica, de teolog?a y de escritos destinados a la predicaci?n. En estos ofrece una exposici?n sistem?tica de la historia de la salvaci?n, centrada en el misterio de la Encarnaci?n, la m?s grande manifestaci?n del amor divino por los hombres. Adem?s, siendo un mari?logo de gran valor, autor de un compendio de sermones sobre Nuestra Se?ora llamado ?Mariale?, pone en evidencia el papel ?nico de la Virgen Mar?a, de la que afirma con claridad la Inmaculada Concepci?n y la cooperaci?n en la obra de redenci?n cumplida en Cristo.

Con fina sensibilidad teol?gica, Lorenzo de Brindisi tambi?n puso de relieve la acci?n del Esp?ritu Santo en la existencia del creyente, Nos recuerda que con sus dones, la Tercera Persona de la Sant?sima Trinidad, ilumina y ayuda en nuestro compromiso de vivir con alegr?a el mensaje del Evangelio. ?El Esp?ritu Santo -escribe San Lorenzo- vuelve dulce el yugo de la ley divina y ligero su peso, de manera que sigamos los mandamientos de Dios con gran facilidad, incluso con complacencia?.

Quisiera completar esta breve presentaci?n de la vida y de la doctrina de San Lorenzo de Brindisi, destacando que toda su actividad fue inspirada por un gran amor a las Sagradas Escrituras, que sab?a ampliamente de memoria, y por la convicci?n de que la escucha y la acogida de la Palabra de Dios produce una transformaci?n interior que nos conduce a la santidad. ?La Palabra del Se?or -afirm?- es luz del intelecto y fuego para la voluntad, para que el hombre pueda conocer y amar a Dios. Para el hombre interior, que por medio de la gracia vive del Esp?ritu Santo, es pan y agua, pero pan dulce como la miel y agua mejor que el vino y la leche... Es un martillo contra un coraz?n duramente obstinado en los vicios. Es una espada contra la carne, el mundo y el demonio, para destruir todo pecado?. San Lorenzo de Brindisi nos ense?a a amar las Sagradas Escrituras, a crecer en la familiaridad con ella, a cultivar cotidianamente la relaci?n de amistad con el Se?or en la oraci?n, para que todas nuestras acciones, toda nuestra actividad tenga en ?l su comienzo y su cumplimento. Esta es la fuente a la que acudir para que nuestro testimonio cristiano sea luminoso y sea capaz de conducir a los hombres de nuestro tiempo hasta Dios.

[En espa?ol dijo]

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa?ola, en particular a los grupos provenientes de Espa?a, Ecuador, Per?, Argentina, M?xico y otros pa?ses latinoamericanos. Os invito a que, siguiendo el ejemplo de San Lorenzo de Brindis, escuch?is y acoj?is la Palabra de Dios, para que os dej?is transformar interiormente y, as?, cada una de vuestras acciones tenga al Se?or como su inicio y tienda a ?l como a su fin. Muchas gracias.?

[Traducci?n del original italiano por Carmen ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 16:57  | Habla el Papa
 | Enviar

Homil?a de monse?or Luis T. St?ckler, obispo de Quilmes para el 2? domingo de Cuaresma. (20 de marzo de 2011). (AICA)

HACIA EL FIN?????????????

?Cuando Jes?s llev? a los tres ap?stoles preferidos a la monta?a y les hizo ver su transfiguraci?n junto a Mois?s y El?as, les quiso dar ?nimo para seguir con ?l hasta Jerusal?n. Ah?, el camino emprendido por el patriarca Abraham, finalmente iba a llegar a su meta. ?Por ti se bendecir?n todos los pueblos de la tierra?, le hab?a prometido Dios a nuestro padre en la fe. Y Jes?s estaba conciente que ?l ten?a que dar cumplimiento a esta promesa. En Jerusal?n ten?a que ser, porque el pueblo jud?o era el primer destinatario de esta bendici?n para que entonces llegue, a? trav?s de ellos, a todas las dem?s naciones. Con esta intenci?n, Jes?s hab?a elegido a los ap?stoles para que fueran representantes de las doce tribus de Israel, en lugar de las autoridades jud?as que lo iban a juzgar y crucificar, y para que por los Doce el mensaje del Reino de Dios llegue hasta los confines de la tierra. Esta dimensi?n, los ap?stoles todav?a no la ten?an clara, cuando Jes?s los llev? a la monta?a. Por eso, Pedro, en un arrebato de sus sentimientos, quer?a instalarse en el gozo de la visi?n. Pero, Jes?s les hace entender que no les hab?a concedido esta experiencia para satisfacer sus deseos de intimidad personal, sino para que tuvieran la fortaleza de acompa?arlo en su testimonio p?blico y su muerte. Hasta les orden? expresamente que no hablaran a nadie de lo que hab?an visto y o?do. De hecho, reci?n con la resurrecci?n de Jes?s, los ap?stoles comprendieron plenamente lo que les hab?a sucedido.

La tentaci?n de los ap?stoles se repite tambi?n en nosotros. Fuimos llamados por Jes?s, somos cristianos. Nos gusta estar cerca de ?l. Gozamos con la intimidad espiritual. Estamos contentos cuando podemos estar juntos y compartir nuestra adhesi?n al Se?or. Pero, debemos tomar conciencia de que la autenticidad del disc?pulo se manifiesta en la participaci?n de la misi?n de Cristo. Y esto significa ofrecer nuestros talentos y nuestro tiempo a la evangelizaci?n. Recordemos lo que dec?an los Padres en Aparecida: ?Asumimos el compromiso de una gran misi?n en todo el Continente, que nos exigir? profundizar y enriquecer todas las razones y motivaciones que permitan convertir a cada creyente en un disc?pulo misionero. Necesitamos desarrollar la dimensi?n misionera de la vida en Cristo. La Iglesia necesita una fuerte conmoci?n que le impida instalarse en la comodidad, el estancamiento y en la tibieza, al margen del sufrimiento de los pobres del Continente. Necesitamos que cada comunidad cristiana se convierta en un poderoso centro de irradiaci?n de la vida en Cristo? (DA 362).

Lo que sucede cuando el mensaje de la fe se calla, podemos observar con el avance de la procacidad y la corrupci?n. Ser cristiano muchas veces significa exponerse a la ridiculizaci?n; pero da tambi?n la oportunidad de ?despertar la conciencia de aquellos que por miedo no se animan a manifestar su disconformidad con su entorno. ?No tengan? miedo!, dijo Jes?s. ?Cu?ntas veces lo repiti? Juan Pablo II y ahora ?Benedicto XVI? No hay que dejarse impresionar con la insolencia de los que han perdido los estribos de la raz?n sana. Y si tenemos que sufrir por el evangelio, pong?monos contentos, porque Cristo mismo nos considera entonces como bienaventurados.

Cada misa es un Tabor, pero cada vez tambi?n es un env?o.?

Mons. Luis T. St?ckler, obispo de Quilmes?


Publicado por verdenaranja @ 16:52  | Homil?as
 | Enviar

Lectio divina para el Lunes Santo 201, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:?????????????Juan 12,1‑11?

Seis d?as antes de la Pascua, fue Jes?s a Betania, donde viv?a L?zaro, a quien hab?a resucitado de entre los muertos. All? le ofrecieron una cena; Marta servia, y L?zaro era uno de los que estaban con ?l a la mesa.

Mar?a tom? una libra de perfume de nardo, aut?ntico y costoso, le ungi? a Jes?s los pies y se los enjug? con su cabellera. Y la casa se lleno de la fragancia del perfume.

Judas Iscariote, uno de sus disc?pulos, el que lo iba a entregar, dice: ??Por qu? no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para d?rselos a los pobres??

Esto lo dijo, no porque le importasen los pobres, sino porque era un ladr?n; y como ten?a la bolsa llevaba lo que iban echando.

Jes?s dijo: ?D?jala; lo ten?a guardado para el d?a de mi sepultura; porque a los pobres los ten?is siempre con vosotros, pero a m? no siempre me ten?is.?

Una muchedumbre de jud?os se enter? de que estaba all? y fueron, no s?lo por Jes?s, sino tambi?n para ver a L?zaro, al que hab?a resucitado de entre los muertos.

Los sumos sacerdotes decidieron matar tambi?n a L?zaro, porque muchos jud?os, por su causa, se les iban y cre?an en Jes?s.

MEDITACI?N:??????????????Le ungi?

??????????? Mar?a parece estar siempre en otra onda en lo que respecta a Jes?s. Mientras unos sirven o comen a ella no se le ocurre otra cosa que ungir a Jes?s. Y es que Mar?a ha entrado de lleno en el coraz?n, en el misterio de Jes?s. Por eso aprovecha sus estancias para hambrear una palabra que sabe que no va a tener siempre, y que alimenta sus inquietudes m?s profundas. Y en este momento derrama su rico perfume con el que pone a los pies de Jes?s, en ese gesto, lo mejor que tiene, todo lo que ella es. Es un gesto de reconocimiento de la dignidad de Jes?s y un gesto de amor, de total entrega. Y Jes?s lo acoge.

??????????? Mar?a expresa la que deb?a ser mi actitud. Ella lo hace desde la intuici?n profunda de su coraz?n, desde lo que ha descubierto en Jes?s. Yo, que tengo todo el terreno adelantado, todav?a te doy las migajas de lo que soy. Todav?a no he llegado a sentir lo que es ponerse a tus pies, en actitud de entrega total, de reconocerte como mi ?nico Se?or, de decirte con totalidad que no me pertenezco, que soy tuyo (porque eso es lo que te estaba diciendo ella con ese gesto). Sigue habiendo muchos reparos en mi coraz?n, muchos miedos, muchos intereses e, incluso, mucha pobreza de mi fe.

??????????? Mar?a se convierte en una gran lecci?n y quisiera aprender de ella.

ORACI?N:????????????Quiero darme?

??????????? Actitudes como las de Mar?a, me conmueven e interpelan mi mediocridad, mis miedos al qu? dir?n. Quiero darme como ella, fortal?ceme.

??????????? Quiero darme, as?, Se?or, en totalidad. En medio de tantos intereses y b?squedas de seguridades deseo sentirme y hacerme ofrenda.

??????????? S? que no es f?cil, que el ambiente no est? de mi parte, que mi mismo coraz?n se retrae muchas veces. Pero t? sabes que quiero darme, Se?or, ay?dame.??

CONTEMPLACI?N:??????????????A tus pies?

Quiero ponerme a tus pies, Se?or,
porque son pies portadores de amor,
pies que se han acercado
a mi vida, a mi historia,
y caminan conmigo.

A tus pies quiero decirte que te amo,
y quiero pedirte,
s?, quiero pedirte,
que me ense?es a amar.

A tus pies quiero decirte que te amo,
y quiero pedirte,
s?, quiero pedirte,
que me ense?es a amar.


Publicado por verdenaranja @ 16:43  | Liturgia
 | Enviar

Lectio divina para el domingo de ramos 2011. ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:????? ?Mateo 21, 1‑11?

Cuando se acercaban a Jerusal?n y llegaron a Betfag?, junto al monte de los Olivos, Jes?s mand? dos disc?pulos, dici?ndoles: Id a la aldea de enfrente, encontrar?is en seguida una borrica atada con su pollino, desatadlos y tra?dmelos. Si alguien os dice algo contestadle que el Se?or los necesita y los devolver? pronto.

Esto ocurri? para que se cumpliese lo que dijo el profeta: ?Decid a la hija de Si?n: Mira a tu rey, que viene a ti, humilde, montado en un asno, en un pollino, hijo de ac?mila.?

Fueron los disc?pulos e hicieron lo que les hab?a mandado Jes?s: trajeron la borrica y el pollino, echaron encima sus mantos y Jes?s se mont?. La multitud extendi? sus mantos por el camino; algunos cortaban ramas de ?rboles y alfombraban la calzada.

Y la gente que iba delante y detr?s gritaba: ?Viva el Hijo de David! ?Bendito el que viene en nombre del Se?or! ?Viva el Alt?simo!

Al entrar en Jerusal?n, toda la ciudad preguntaba alborotada: ?Qui?n es ?ste?

La gente que ven?a con ?l dec?a: Es Jes?s, el profeta de Nazaret de Galilea.

MEDITACI?N:????? ?Viene a ti, humilde?

??????????? Esto es lo que no podemos soportar, lo podemos cantar, como en este d?a, y llenarnos de entusiasmo, y gritar ?viva!, pero a la hora de la verdad los gritos se acallar?n. Es decir, a la hora de la verdad preferir?amos un rey, un Dios un poco menos humilde y m?s llamativo y poderoso.

??????????? De hecho, en los momentos de la verdad de nuestra vida, que son siempre la hora de las dificultades, del dolor, cuando todo se pone en contra, la primera reacci?n es la de preguntar d?nde est?s, por qu? no act?as, pedimos el milagro, y como no se da ?cambiamos la fe por la indiferencia o el rechazo.

??????????? Seguimos esperando que aparezcas sentado en la gran carroza de lo espectacular, y t? sigues empe?ado en manifestarte en la sencillez del pollino, en el silencio del que est? a nuestro lado ofreciendo su amor, su est?mulo, su fuerza, al lado del pobre y del que sufre, sea como sea, pero no como milagro, sino como caricia cercana de padre y de madre, como calor de humanidad que nos envuelve. De otra manera no ser?as un Dios cercano, sino distante, fr?o y prepotente, no amado sino interesado. S?, ven humilde, callado, imperceptible, cargado de amor, te necesito as?, Se?or. As? puedo gritarte: Viva, bendito, padre.

ORACI?N:????? ?Bendito?

??????????? Bendito eres, Se?or, porque me has tra?do una palabra de vida y de esperanza, algo que nada ni nadie me puede traer fuera de ti.

??????????? Bendito eres, porque te manifiestas no en lo grande, sino en lo que es accesible para m?, en lo sencillo, en lo cotidiano, en la caricia, en la ternura, en todo gesto de amor, de paz y de vida.

??????????? Bendito, Se?or, porque a pesar de nuestros desprecios o de nuestros gritos falsos, sigues empe?ado en ser ofrenda de amor para todos.

CONTEMPLAR:????? ?Humilde?

Te quiero y te necesito humilde,

as? me puedo acercar a ti

y sentirte a ti cercano.


Publicado por verdenaranja @ 9:24  | Liturgia
 | Enviar
S?bado, 16 de abril de 2011

Alocuci?n televisiva de monse?or H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata en el programa ?Claves para un mundo mejor? (19 de marzo de 2011). (AICA)

D?A DEL NI?O POR NACER ????????????

El pr?ximo viernes 25 celebraremos el D?a del Ni?o por Nacer. Recordemos algo muy interesante: se ha puesto esta fecha para semejante conmemoraci?n, porque el calendario lit?rgico nos hace celebrar, ese d?a, la Solemnidad de la Anunciaci?n del Se?or. Es decir, del misterio de la encarnaci?n. El Hijo de Dios se hizo hombre y as? dignific? nuestra condici?n humana.

Por tanto, a partir de una verdad de fe, de este hecho; que el Hijo eterno de Dios se hizo hombre en el seno de Mar?a y comparti? nuestra humanidad, nosotros rescatamos y recuperamos una verdad racional, una verdad natural, que aparece claramente en la conciencia de toda persona de buena voluntad.

A saber: que desde el momento de la concepci?n, es decir, desde el primer instante de la existencia personal de un ser humano, all? hay una vida que tiene un valor incomparable y que no puede ser suprimida. Es esta una verdad natural que nosotros vemos ratificada por la revelaci?n de Dios, y a la cual se refiere el mandamiento ?No matar?s?.

Hay datos cient?ficos indiscutibles que explican c?mo el cigoto unicelular que se forma por la uni?n del ?vulo con el espermatozoide contiene toda la informaci?n gen?tica que ha de desarrollarse en la vida de la persona. Su identidad est? marcada desde entonces; all? ha intervenido el poder creador de Dios para infundir un alma inmortal. De all? el valor insuprimible de la vida humana. No se trata de un sentimiento, sino de una raz?n cient?fica; de la verdad de esta raz?n ha de brotar el sentimiento consiguiente.

Para que reflexionemos sobre lo que significa esto, y sobre las posibilidades inmensas que se destruyen cuando se impide el crecimiento de una vida humana ya concebida, quiero proponerles la lectura de un poema. Es una poes?a de Juan Luis Gallardo, que publica el ?ltimo n?mero de la revista Gladius, que me parece sumamente incisiva y a la vez muy bella. Se llama ?Criatura que no vendr?s?. Dice as?:

Criatura que no vendr?s a nuestro suelo argentino
si el Parlamento aprobara cierto proyecto asesino.

?Criatura que no entrar?s a la fiesta de la vida
si dieran fuerza de ley a una reforma homicida,

por la cual te negar?n la deslumbrante experiencia
de correr esa aventura que supone la existencia.

Aventura extraordinaria prolongada de tal suerte
que se extiende para siempre hasta despu?s de la muerte.

Aventura que involucra la gran posibilidad
de alcanzar poniendo esfuerzo la eterna felicidad.

Como tr?gica expresi?n de un mundo que se derrumba
el vientre de una mujer se transformar?a en tu tumba.

Criatura, ser? posible que te nieguen disfrutar
de la c?lida alegr?a que florece en un hogar.

Que no puedas admirar la figura de tu padre
ni contar con el amparo que siempre brind? una madre.

Que no te dejen jugar, ni concurrir a la escuela,
ni empezar a conocer tu nutrida parentela.

Que te priven de ir al templo y de amar a tu bandera,
de tu manera de ser y de tu cita primera.

De formar una familia, de seguir tu vocaci?n,
de recibir a los hijos que sean fruto de tu uni?n.

De sentir el apret?n de la mano de un amigo
que ya sepa que en las malas se puede contar contigo.

De recorrer el camino con el ritmo de tu paso
desde el principio hasta el fin, desde el alba hasta el ocaso.

De agradecer el comienzo y el fin de cada jornada.
De valorar el ejemplo de cada persona honrada.

De asombrarte contemplando el discurrir de los astros
y la armon?a de paisajes donde Dios dej? su rastro.

Te quieren arrebatar la esperanza de vivir.
Roguemos que no consigan su prop?sito cumplir.

Criatura que no vendr?s a nuestro suelo argentino
si el Parlamento aprobara cierto proyecto asesino.?

Mons. H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata?


Publicado por verdenaranja @ 22:53  | Hablan los obispos
 | Enviar

Mensaje de monse?or Ram?n Alfredo Dus, obispo de Reconquista, para la Cuaresma 2011 (9 de marzo de 2011). (AICA)

COMPARTIR ES DAR VIDA ?????????????

La bienaventuranza: ?Felices los pobres...? (Mt 5,3; Lc 6,20) es siempre una luz y un desaf?o para todo cristiano. Esta palabra de Jes?s nos hace conscientes que existe una pobreza que es una virtud, que trae felicidad y alegr?a, pero que se ha de ejercitar libremente, como lo han hecho tantos santos, y lo hacen testigos del Evangelio tambi?n en nuestros d?as. Muchos son laicos entregados al servicio de los dem?s; otros son consagrados o miembros de movimientos. Todos ellos comparten su vida y sus bienes porque han conocido un tesoro y una riqueza m?s grande. Son felices porque dan, y al dar reciben siempre mucho m?s. Ellos han comprendido que ser pobres tiene sentido para la comuni?n: para que los bienes alcancen a todos, para que el compartir anime todo el tejido social.

Pero tambi?n somos conscientes que existe una pobreza, que es sin?nimo de miseria, que con frecuencia es el resultado de injusticias, y es provocada por el ego?smo de muchos, que genera indigencia y hambre, y que favorece los conflictos y la violencia.

Con nuestro lema este a?o: ?Compartir es dar vida? queremos proponer y favorecer un ?c?rculo virtuoso? entre la pobreza evang?lica que conviene elegir y la pobreza ? miseria que debemos combatir. Para ello se necesita un compromiso amplio de todos los sectores; hay necesidad de cambios estructurales y de pol?ticas p?blicas que promover. Pero desde ya podemos favorecer este objetivo actuando como creyentes y como ciudadanos, dando testimonio que es posible una vida social m?s sensible a los pobres, en el esp?ritu del compartir.

Para esto nos inspiran dos valores evang?licos y al mismo tiempo universales: la solidaridad y la sobriedad. Solidaridad implica una opci?n por la justicia, el cuidado por la dignidad de nuestros hermanos y el querer su bienestar. Sobriedad significa usar de los bienes que tenemos, con una sensibilidad que nos hace atender las necesidades de los otros. Tantas veces nos sobran bienes, de los que muchos carecen, en lo m?s elemental.

El amor cristiano nos sensibiliza el coraz?n y nos mueve a compartir. Nadie es tan carente que no pueda dar algo: una palabra, un servicio, cosas, dinero, algo de nuestro tiempo. Compartir nos hace construir fraternidad. Compartir da esperanza. Trae alivio en las necesidades. Nos hace creer en la bondad del coraz?n de los hombres. Hace menos pesado el camino de la vida de muchas familias. Compartir nos hace pobres en el esp?ritu, y a la vez responsables de construir la comuni?n social. Compartir nos dignifica a todos.

La cuaresma nos invita a la conversi?n. Vivir de manera sobria y solidaria genera vida y alegr?a a nuestro alrededor y nos hace gustar esa felicidad que trae Jes?s cuando nos convence que: ?La felicidad est? m?s en dar que en recibir? (Hc 20,35).?

Mons. Ram?n Alfredo Dus, obispo de Reconquista?


Publicado por verdenaranja @ 22:49  | Hablan los obispos
 | Enviar

Texto del micro radial de monse?or Jos? Mar?a Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, emitido por LT 9 (19 de marzo de 2011). (AICA)

D?A DEL NI?O POR NACER?????????????

El pr?ximo 25 de marzo, Fiesta de la Anunciaci?n del Se?or, se celebra el d?a del Ni?o por Nacer. Este d?a recordamos a Jesucristo, concebido de un modo ?nico por obra de Dios, que comienza su existencia hist?rica en el seno de su Madre, la Virgen Mar?a. Ese d?a, precisamente, ha sido elegido para celebrar el comienzo de la vida con todo lo que ello significa. La vida humana no es una especie m?s dentro de la naturaleza, sino una realidad ?nica y personal con un destino trascendente.

Toda la grandeza humana y espiritual de esta vida ya est? presente en la fragilidad del ser naciente. Frente a una mentalidad que trata de disminuir la gravedad moral y jur?dica del aborto, sentimos la necesidad de dar razones de esta verdad, como as? tambi?n, de motivar el compromiso que su defensa implica.

El adelanto de la ciencia no deja lugar a dudas sobre la existencia de vida humana desde el embri?n, se habla, por ello, de los derechos de un nuevo ser. Es m?s, se habla del estatuto ontol?gico y jur?dico del embri?n. No defendemos una ideolog?a entre otras, nos compromete la realidad de un nuevo ser en su primer derecho, que es el derecho a la vida. Hablar de un derecho para sostener el aborto no es correcto ni justo, porque no se tiene en cuenta la existencia del nuevo ser. La justicia tiene por objeto dar a cada uno lo que le corresponde.

Por ello, en este caso, el derecho a la vida del ser concebido no puede quedar supeditado a una decisi?n. No se puede hablar de un derecho a decidir cuando estamos ante un ser que necesita, precisamente, la protecci?n de su vida, su primer derecho. Hay una prioridad jur?dica que le corresponde, y que la sociedad y el Estado deben tutelar con sus leyes. Esta reflexi?n puede parecer dura, pero nace de la exigencia moral y jur?dica que le corresponde al ser concebido.

Esto no significa ser insensibles frente a la incertidumbre que pueda presentar un embarazo, por el contrario, debemos crear las condiciones que prevengan y acompa?en a la mujer, pero respetando siempre la dignidad del nuevo ser. Cuidar al ni?o por nacer implica, en primer lugar: ?cuidar a la madre, promoviendo un embarazo saludable, velando por su alimentaci?n y atenci?n sanitaria, tanto de la madre como de su hijo? (CEA). Este tema tiene, necesariamente, una dimensi?n pol?tica e institucional porque en ?l se define no s?lo una vida sino la equidad jur?dica de la sociedad. No es un tema menor. Las leyes justas tienen un valor pedag?gico y ejemplar. El valor de la vida humana, que es anterior a un planteo religioso, compromete los poderes del Estado.

Para un cristiano, adem?s, esta realidad est? iluminada por su fe. Por ello, no es coherente un cristiano, o un pol?tico cristiano, que no asuma su responsabilidad en proclamar y defender la vida concebida. Una fe que no est? presente en todas las instancias de la vida, sobre todo en aquellas que hacen a la defensa de la vida humana en sus momentos de mayor fragilidad, es una fe que no ha sido plenamente asumida.

Queridos amigos, para celebrar el d?a del Ni?o por nacer los invito a participar de la Santa Misa que celebrar? el pr?ximo 25 de Marzo en la Iglesia Catedral, y en la que bendecir? a las madres que est?n esperando el nacimiento de sus hijos. Reciban de su Obispo mi bendici?n en el Se?or Jes?s y Mar?a Sant?sima.?

Mons. Jos? Mar?a Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz?


Publicado por verdenaranja @ 22:45  | Hablan los obispos
 | Enviar

Puntos de reflexi?n??propuestos en el?QUINTO d?a de encuentro cuaresmal en la parroquia - cuaresma 2011.???

LA ALEGRIA EN SAN PABLO?

Nadie como San Pablo en el Nuevo Testamento emplea frecuentemente la expresi?n alegr?a-tristeza. Nada tiene de extra?o cuando sabemos del temperamento emotivo y fuerte del Ap?stol.

En medio de los trabajos y persecuciones la alegr?a es un bien para el Ap?stol. Es admirable que, prisionero cuando escribe a los filipenses, tuviese humor para exclamar: Estad siempre alegres con el Se?or; os lo repito, estad alegres" ( Flp.4,4).

1? TESALONICENSES. "Nadie sucumba a causa de estas tribulaciones a las que, como bien sab?is, estamos destinados". Hasta la muerte de los seres m?s queridos debe producir en los tesalonicenses una esperanza firme, "para que no contrist?is como esos otros que no tienen esperanza" (4.13). Siempre tendremos que agradecer a San Pablo que su primera carta sea tan optimista como un grito de esperanza y tan estimulante como un mandamiento incondicional a la alegr?a.

ROMANOS Y 1? Y 2? CORINTIOS. La alegr?a cristiana aparece en Rm.13,13 con la transparencia de la luz con la que nada tiene que ver las juergas mundanas que en la noche se guarecen como fieras en su madriguera.

En las cartas a los Corintios, especialmente en la 29, el Ap?stol da expansi?n a sus sentimientos personales. L?ase, sobre todo, 22 Co 1,3-5.

San Pablo puede aparecer triste en algunas situaciones, como en el cap?tulo 6; pero en el vers?culo 10 arranca con esta afirmaci?n: " Nos tienen por triste, pero estamos siempre alegres; nos consideran pobres, pero enriquecemos a muchos; piensan que no tenemos nada, pero lo poseemos todo".

La firmeza en que el Ap?stol basaba su alegr?a estaba en Cristo. L?ase Rm.8, 38-39. Quien tiene esta firmeza puede exclamar con j?bilo: "Ya no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mi" (Gal 2,20).

CUESTIONARIO

1.- ?Estoy convencido de todo el bien que puedo hacer a los dem?s viviendo alegre?

?2.- ?Busco la alegr?a fuera o dentro de m??

3.- ?Tengo razones para vivir alegre?

4.- Al tratarse de la autentica alegr?a CRISTIANA, ?est?s de acuerdo con lo que afirma S. Buenaventura: "Si quieres, vivir con alegr?a, se hombre de oraci?n?"

5.- De cara a la alegr?a, ?tienes asumido el paralelismo antit?tico de San Pablo cruz-?gloria, muerte-resurrecci?n?

ORACION

Ens??ame, Se?or, a vivir con alegr?a todos los momentos de mi vida.

Que sepa encontrarte en todas las cosas, y sea capaz de predicarte con la sonrisa en los labios.

No permitas que mi mal humor aleje de Ti a los que te buscan. Ay?dame a comprender el valor de la alegr?a para el apostolado.


Publicado por verdenaranja @ 13:51  | Espiritualidad
 | Enviar

Reflexi?n para las lecturas del Domingo de Ramos - A, ofrecida por el sacerdote Don Juan Manuel P?rez Pi?ero bajo el ep?grafe "ECOS DEL DIA DEL SE?OR"

ECOS DEL DIA DEL SE?OR: Domingo de Ramos

El Domingo de Ramos es el comienzo, el p?rtico, de la Semana Santa, la semana anhelada por todos los cristianos, especial-mente, en el tiempo de Cuaresma, que termina el Jueves Santo por la tarde. La Semana que culmina con el Triduo Pascual, la Muerte y la Resurrecci?n del Se?or.

?Cu?ntas gracias hemos de dar a Dios, nuestro Padre, que en su Providencia, nos concede celebrar de nuevo estos d?as que se llaman ?santos?!

A primera vista, podr?amos pensar que en el? Domingo de Ramos, los textos de La Liturgia deber?an centrarse en la Entrada triunfal de Cristo en Jerusal?n; y ya est?.

Sin embargo, la Celebraci?n de este domingo consta de dos partes significativas: En la primera, recordamos y revivimos la Entrada de Jes?s en Jerusal?n, que se hace de un modo muy solemne en la Misa principal de la comunidad, con la Procesi?n de ramos y palmas, y de una manera breve y sencilla, en el resto de las misas del domingo. Y enseguida, entramos en ?la Misa de la Pasi?n del Se?or? Incluso llamamos a este domingo ?de Ramos de la Pasi?n del Se?or?

?Por qu??

Porque la Iglesia, Madre y Maestra, quiere presentarnos este primer d?a de la Semana Santa, una visi?n de conjunto de todo lo que vamos a celebrar a lo largo de la semana.

En la primera parte de la celebraci?n, como dec?amos,? contemplamos a Jesucristo, el Se?or, al que aquella gente, entusiasmada, ?recibe como al Mes?as ? Rey que esperaban ansiosamente. Ya conocemos los hechos. Nosotros recordamos, y tambi?n actualizamos y revivimos, con un conocimiento mayor que el de ellos y con un entusiasmo, que debe ser tambi?n mayor aquel acontecimiento.

De este modo, la Semana Santa? queda colocada entre dos domingos con acento de triunfo, de fiesta, de alegr?a? El Domingo de Ramos prefigura el Domingo de Resurrecci?n.

Luego nos adentramos en la Misa de Pasi?n, como dec?a antes, que incluye la lectura de la Pasi?n de Cristo seg?n S. Mateo, que es el evangelista que nos gu?a este a?o A.

La segunda lectura de este domingo es una s?ntesis preciosa de la Semana Santa, m?s a?n, de toda la vida del Se?or: ?Cristo, siendo de condici?n divina, no hizo alarde de su categor?a de Dios; al contrario, se despoj? de su rango y tom? la condici?n de esclavo, pasando como uno de tantos. Y as?, actuando como un hombre cualquiera, se rebaj? hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levant? sobre todo y le concedi? ?el ?Nombre-sobre-todo-nombre?; de modo que al nombre de Jes?s, toda rodilla se doble ?en el Cielo, en la Tierra, en el Abismo- y toda lengua proclame: ?Jesucristo es Se?or?, para gloria de Dios Padre?. (Fil 2, 6-11).

?Impresionante!?

Precisamente, este d?a, los jud?os adquir?an el cordero para sacrificar en la Pascua, concretamente, el viernes, a la hora de nona, la hora en que Jesucristo muere en la Cruz.

De esta forma, en la Entrada de Jes?s en Jerusal?n, contemplamos la llegada del Cordero de la Pascua Nueva, que va a va a ser inmolado, sacrificado, para nuestra liberaci?n.

Terminamos con algunas conclusiones pr?cticas:

Hemos de entrar en la Semana Santa con el mayor inter?s y alegr?a y con el deseo de aprovecharla al m?ximo:

a) Participando en las celebraciones lit?rgicas tan hermosas de estos d?as, que es lo m?s importante, lo fundamental.

b) Recibiendo los sacramentos?Y ayudando a los dem?s para que tambi?n los reciban.

c) En la Semana Santa hay muchas procesiones. No tenemos espacio para tratar de la importancia que tienen. Pero tampoco pueden distraernos de lo m?s importante.

d) Meditando la Pasi?n del Se?or que es el centro de la Semana, como dec?a antes. La Pasi?n seg?n S. Juan, se lee el Viernes Santo.

Es necesario que, a cada paso, vayamos recordando lo que dec?a la segunda lectura: ?Cristo, a pesar de su condici?n divina?? Porque el que sufre y muere no es un hombre bueno o un l?der social o pol?tico. Es el Hijo de Dios hecho hombre. Por eso ?l es el ?nico que puede salvarnos.

e) D?ndonos cuenta que celebramos la Semana Santa como cristianos, es decir, como hombres y mujeres que han recibido y est?n recibiendo ?los beneficios que vienen de la Muerte y Resurrecci?n del Se?or. De esta forma celebraremos la Semana Santa ?con un especial acento de acci?n de gracias?

?Qu? grande es esta ?Semana que comenzamos!

Que la Iglesia del Cielo, la Virgen Sant?sima, los ?ngeles y los santos vengan en ayuda de nuestra fragilidad.?

Con estos pensamientos y sentimientos, reciban mi saludo m?s cordial, con mis mejores deseos para estos d?as de Semana Santa, que culmina en la Pascua y el Tiempo Pascual.


Publicado por verdenaranja @ 10:58  | Espiritualidad
 | Enviar
Viernes, 15 de abril de 2011

ZENIT? nnos ofrece la carta Pro Terra Sancta, que el cardenal Leonardo Sandri, prefecto de la Congregaci?n para las Iglesias Orientales, ha hecho llegar a todos los obispos del mundo, con ocasi?n de la colecta especial del Viernes Santo 2011 por los Santos Lugares.

Excelencia Reverend?sima:

Recordar la Colecta del Viernes Santo significa referirse a un compromiso que se remonta hasta la ?poca apost?lica. Lo atestigua San Pablo, escribiendo a los cristianos de la Galacia:?nos pidieron que nos acord?semos de los pobres, cosa que procur? yo cumplir con mucha solicitud?(2, 10). Y lo confirma escribiendo a los hermanos de Corinto (1 Cor?16;?2 Cor?8-9) y de Roma:?han tenido a bien hacer una colecta a beneficio de los pobres de entre los santos de Jerusal?n?(15, 25-26).

La Tierra Santa conf?a en la fraternidad de la Iglesia universal y desea corresponder a ella comunicando la experiencia de gracia y de dolor que marca su camino. Quiere reconocer, ante todo, la gracia del S?nodo de los Obispos para el Medio Oriente y de la Visita Papal a Chipre. Estos acontecimientos han aumentado el inter?s del mundo y el nuevo aflujo de tantos peregrinos sobre las huellas hist?ricas del Se?or Jes?s. Pero siente tambi?n el dolor provocado por el incremento de las violencias contra los cristianos en las regiones orientales, cuyas consecuencias se manifiestan intensamente en Tierra Santa. Los cristianos de Oriente experimentan la actualidad del martirio y sufren por la inestabilidad o por la ausencia de paz. La se?al m?s preocupante sigue siendo su imparable ?xodo. Y, en efecto, alg?n signo positivo en ciertas situaciones, no resulta suficiente para invertir la dolorosa tendencia de la emigraci?n cristiana, que empobrece toda el ?rea al quedar privada de sus fuerzas m?s vitales, constituidas por las generaciones j?venes.

Por ello nos corresponde unirnos al Santo Padre para animar a los cristianos de Jerusal?n, Israel y Palestina, de Jordania y de los Pa?ses orientales circunstantes, con sus mismas palabras:?Nunca debemos resignarnos a la falta de paz. La paz es posible. La paz es urgente. La paz es la condici?n indispensable para una vida digna de la persona humana y de la sociedad. La paz es tambi?n el mejor remedio para evitar la emigraci?n de Oriente Medio?(Benedicto XVI en la homil?a conclusiva del S?nodo de Medio Oriente ? 24-10-2010).

La presente llamada a la Colecta se inscribe en la causa de la paz, a la que los hermanos y las hermanas de Tierra Santa quieren servir como instrumentos eficaces en las manos del Se?or, para bien de todo el Oriente.

Esta llamada, que llega al inicio del itinerario cuaresmal hacia la Pascua, podr? encontrar su punto culminante en el Viernes Santo, o bien en alguna ocasi?n considerada m?s favorable seg?n las circunstancias locales. Pero, en todo caso, la Colecta sigue siendo en todas partes la v?a ordinaria e indispensable para promover la vida de los cristianos en aquella amada Tierra.

La Congregaci?n para las Iglesias Orientales se hace portavoz de las necesidades pastorales, educativas, asistenciales y caritativas de sus Iglesias. Gracias a la solidaridad universal, estas Iglesias permanecer?n arraigadas en los sufrimientos y en las esperanzas de sus respectivos pueblos, creciendo en la colaboraci?n ecum?nica e interreligiosa. Dar?n gloria a Dios y defender?n los derechos y deberes de cada persona y de las comunidades, comenzando por el derecho al ejercicio personal y p?blico de la libertad religiosa. Se pondr?n al lado de los pobres, sin ning?n tipo de distinci?n, contribuyendo a la promoci?n social del Medio Oriente. Y, sobre todo, vivir?n las bienaventuranzas evang?licas en el perd?n y en la reconciliaci?n.

El Papa Benedicto nos invita, sin embargo, a ir m?s all? incluso del gesto ?ciertamente digno de alabanza? de la ayuda concreta. La relaci?n debe hacerse a?n m?s intensa, hasta lograr la posesi?n de una "espiritualidad anclada en la Tierra de Jes?s":?Por tanto, cuanto m?s vemos la universalidad y la unicidad de la persona de Cristo, tanto m?s miramos con gratitud aquella Tierra, en la que Jes?s ha nacido, ha vivido y se ha entregado a s? mismo por todos nosotros. Las piedras sobre las que ha caminado nuestro Redentor est?n cargadas de memoria para nosotros y siguen "gritando" la Buena Nueva. (...) todos los cristianos que viven en la Tierra de Jes?s, testimoniando la fe en el Resucitado (...) est?n llamados no s?lo a servir como ?un faro de fe para la Iglesia universal, sino tambi?n como levadura de armon?a, sabidur?a y equilibrio en la vida de una sociedad que tradicionalmente ha sido, y sigue siendo, pluralista, multi?tnica y multirreligiosa??(Exhortaci?n postsinodal?Verbum Domini, 89).

Doy las gracias en nombre del Santo Padre a los pastores y a los fieles de la Iglesia entera, con la firme confianza de que confirmar?n una vez m?s su generosidad. Este agradecimiento es un "gracias" sincero que expresan juntamente la Iglesia latina, reunida en la Di?cesis Patriarcal de Jerusal?n y en la Custodia Franciscana, y las Iglesias Melquita, Maronita, Siria, Armenia y Caldea, que componen unidas la Iglesia cat?lica en Tierra Santa.

Con la fraterna expresi?n de los mejores deseos en Cristo Jes?s.

Leonardo Card. Sandri
Prefecto

Cyril Vasil?, S.I.
Arzobispo Secretario


Publicado por verdenaranja @ 23:14  | Hablan los obispos
 | Enviar

ZENIT? publica?la?homil?a pronunciada el domingo 20 de Marzo de 2011 por el Papa Benedicto XVI al celebrar la Santa Misa por la dedicaci?n de la parroquia de San Corbiniano all?Infernetto, en el sector sur de la di?cesis de Roma.

?Queridos hermanos y hermanas!

Estoy muy contento de estar entre vosotros para celebrar un acontecimiento tan significativo como la Dedicaci?n a Dios y al servicio de la comunidad de esta iglesia dedicada a san Corbiniano. La Providencia ha querido que este encuentro nuestro suceda en el II Domingo de Cuaresma, caracterizado por el Evangelio de la Transfiguraci?n de Jes?s. Por ello hoy tenemos el acercamiento entre dos elementos, ambos muy importantes: por una parte, el misterio de la Transfiguraci?n, y por la otra, el del templo, es decir, de la casa de Dios en medio de vuestras casas. Las lecturas b?blicas que hemos escuchado han sido elegidas para iluminar estos dos aspectos.

La Transfiguraci?n. El evangelista Mateo nos ha narrado lo que sucedi? cuando Jes?s subi? a un monte alto llevando consigo a tres de sus disc?pulos: Pedro, Santiago y Juan. Mientras estaban all? arriba, ellos solos, el rostro de Jes?s se volvi? deslumbrante, y as? tambi?n sus vestidos. Es lo que llamamos ?Transfiguraci?n?: un misterio luminoso, confortante. ?Cu?l es su significado? La Transfiguraci?n es una revelaci?n de la persona de Jes?s, de su realidad profunda. De hecho, los testigos oculares del acontecimiento, es decir, los tres Ap?stoles, fueron envueltos por una nube, tambi?n ?sta luminosa ? que en la Biblia anuncia siempre la presencia de Dios ? y oyeron una voz que dec?a: ?Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilecci?n: Escuchadle? (Mt 17,5). Con este acontecimiento, los disc?pulos son preparados al misterio pascual de Jes?s: a superar la terrible prueba de la pasi?n y tambi?n a comprender bien el hecho luminoso de la resurrecci?n.

El relato habla tambi?n de Mois?s y de El?as, que aparecieron y conversaban con Jes?s. Efectivamente, este episodio tiene una relaci?n con otras dos revelaciones divinas. Mois?s hab?a subido al monte Sina?, y all? hab?a tenido la revelaci?n de Dios. Hab?a pedido ver su gloria, pero Dios le hab?a respondido que no lo ver?a de cara sino solo de espaldas (cfr Ex 33,18-23). De forma an?loga, tambi?n El?as tuvo una revelaci?n de Dios en el monte: una manifestaci?n m?s ?ntima, no con una tempestad, con un terremoto, o con el fuego, sino con una brisa ligera (cfr 1 Re 19,11-13). A diferencia de estos dos episodios, en la Transfiguraci?n no es Jes?s quien tiene la revelaci?n de Dios, sino es precisamente en ?l donde Dios se revela y revela su rostro a los Ap?stoles. Por tanto, quien quiere conocer a Dios, debe contemplar el rostro de Jes?s, su rostro transfigurado: Jes?s es la perfecta revelaci?n de la santidad y de la misericordia del Padre. Adem?s, recordemos que en el monte Sina? Mois?s tuvo tambi?n la revelaci?n de la voluntad de Dios: los diez mandamientos. Y, siempre en el monte, El?as tuvo de Dios la revelaci?n divina de una misi?n que llevar a cabo. Jes?s, en cambio, no recibe la revelaci?n de lo que deber? realizar: ya lo sabe; son m?s bien los Ap?stoles quienes escuchan, en la nube, la voz de Dios que manda: ?Escuchadlo?. La voluntad de Dios se revela plenamente en la persona de Jes?s. Quien quiere vivir seg?n la voluntad de Dios, debe seguir a Jes?s, escucharle, acoger sus palabras, y con la ayuda del Esp?ritu Santo, profundizarlas. Esta es la primera invitaci?n que deseo haceros, queridos amigos, con gran afecto: creced en el conocimiento y en el amor a Cristo, sea como individuos, sea como comunidad parroquial, encontradle en la Eucarist?a, en la escucha de su palabra, en la oraci?n, en la caridad.

El segundo punto es la Iglesia, como edificio y sobre todo como comunidad. Sin embargo, antes de reflexionar sobre la Dedicaci?n de vuestra iglesia, quisiera deciros que hay un motivo particular que acrecienta mi alegr?a de encontrarme hoy con vosotros. San Corbiniano, de hecho, es el fundador de la di?cesis de Frisinga, en Baviera, de la que fui obispo durante cuatro a?os. En mi escudo episcopal quise poner un elemento estrechamente asociado a la historia de este Santo: el oso. Un oso ? as? se cuenta ? hab?a destrozado el caballo de Corbiniano, que se estaba dirigiendo a Roma. ?l le ri??o ?speramente, consigui? amansarlo y le carg? a las espaldas el equipaje que, hasta aquel momento, hab?a llevado el caballo. El oso transport? esa carga hasta Roma y s?lo entonces el Santo lo dej? libre de irse.

Quisiera ahora dar las gracias a cuantos han contribuido a construir esta iglesia. S? cu?nto se esfuerza la di?cesis de Roma para asegurar a cada barrio adecuados complejos parroquiales. Saludo y doy las gracias al cardenal vicario, al obispo auxiliar del sector y al obispo secretario de la Obra Romana para la Preservaci?n de la Fe y la Provisi?n de Nuevas Iglesias. Saludo al cardenal Marx, arzobispo de M?nich y Frisinga, titular de esta iglesia, y a su predecesor, el cardenal Wetter, de quien parti? la iniciativa de dedicar una iglesia parroquial a san Corbiniano y un v?lido apoyo para la realizaci?n del proyecto. Saludo tambi?n a monse?or Clemens. Un pensamiento particular dedico al p?rroco, Antonio Magnotta, con un vivo agradecimiento por las palabras que me ha dirigido en nombre de toda la comunidad, y al vicep?rroco. A trav?s de todos vosotros aqu? presentes, deseo hacer llegar una palabra de afectuosa cercan?a a los casi diez mil residentes en el territorio de la parroquia. Reunidos en torno a la Eucarist?a, advertimos m?s f?cilmente que la misi?n de cada comunidad cristiana es la de llevar a todos el mensaje del amor de Dios, dar a conocer a todos su rostro. Por ello es importante que la Eucarist?a sea siempre el coraz?n de la vida de los fieles, como lo es hoy para vuestra parroquia, aunque no todos sus miembros hayan podido participar personalmente en ella.

Vivimos hoy una jornada importante, que corona los esfuerzos, las fatigas, los sacrificios realizados y el compromiso de la gente que reside aqu? de constituirse como comunidad cristiana y madura, capaz de tener una iglesia ya consagrada definitivamente al culto de Dios. Me alegro por esta meta alcanzada y estoy seguro de que esta favorecer? la congregaci?n y el crecimiento de la familia de los creyentes en este territorio. La Iglesia quiere estar presente en cada barrio donde la gente vive y trabaja, con el testimonio evang?lico de cristianos coherentes y fieles, pero tambi?n con edificios que permitan reunirse para la oraci?n y los Sacramentos, para la formaci?n cristiana y para establecer relaciones de amistad y fraternidad, haciendo crecer a los ni?os, a los j?venes, a las familias y a los ancianos en ese esp?ritu de comunidad que Cristo nos ense?? y del que el mundo tiene tanta necesidad.

Igual que se ha realizado el edificio parroquial, as? mi visita desea animaros a llevar a cabo cada vez mejor esa Iglesia de piedras vivas que sois vosotros. Lo hemos escuchado en la segunda lectura: ?Vosotros sois campo de Dios, edificio de Dios?, escribe san Pablo a los Corintios (1Cor 3,9); y les exhorta a construir sobre el ?nico fundamento verdadero, que es Jesucristo (3,11). Por ello, tambi?n yo os exhorto a hacer de vuestra nueva iglesia el lugar en el que se aprenda a escuchar la palabra de Dios, la ?escuela? permanente de vida cristiana de la que parta toda actividad de esta parroquia joven y comprometida. En este aspecto es iluminador el texto del libro de Nehem?as que se nos ha propuesto en la primera lectura. En ?l se ve bien que Israel es el pueblo convocado para escuchar la Palabra de Dios, escrita en el libro de la Ley. Este libro es le?do solemnemente por los ministros y es explicado al pueblo, que est? de pie, alza las manos al cielo, despu?s ese arrodilla y se postra con el rostro a tierra, en signo de adoraci?n. Es una verdadera liturgia, animada por la fe en Dios que habla, por el arrepentimiento por la propia infidelidad a la Ley del Se?or, pero sobre todo por la alegr?a porque la proclamaci?n de su Palabra es signo de que ?l no ha abandonado a su pueblo, de que est? cerca. Tambi?n vosotros, queridos hermanos y hermanas, reuni?ndoos para escuchar la Palabra de Dios con fe y perseverancia, os convert?s, domingo tras domingo, en Iglesia de Dios, formados y plasmados interiormente por su Palabra. ?Qu? gran don es este! Sed siempre agradecidos.

La vuestra es una comunidad joven, constituida en gran parte por parejas de reci?n casados que vienen a vivir al barrio; son muchos los ni?os y j?venes. Conozco el compromiso y la atenci?n que se dedica a la familia y al acompa?amiento de los matrimonios j?venes: que sep?is dar vida a una pastoral familiar caracterizada por la acogida abierta y cordial de los nuevos n?cleos familiares que sepa favorecer el conocimiento rec?proco, para que la comunidad parroquial sea cada vez m?s una ?familia de familias?, capaz de compartir con ellos, junto a las alegr?as, las inevitables dificultades de los comienzos. S? tambi?n que varios grupos de fieles se re?nen para rezar, formarse en la escuela del Evangelio, participar en los Sacramentos y vivir esa dimensi?n esencial para la vida cristiana que es la caridad. Pienso en cuantos, con la C?ritas parroquial, intentan salir al encuentro de las muchas exigencias del territorio, respondiendo especialmente a las necesidades de los m?s pobres y necesitados.

Me alegro por cuanto hac?is en la preparaci?n de los ni?os y los j?venes a los Sacramentos de la vida cristiana, y os exhorto a interesaros cada vez m?s tambi?n por sus padres, especialmente de quienes tienen ni?os peque?os; que la parroquia se esfuerce en proponerles tambi?n a ellos, en horarios y de maneras convenientes, encuentros de oraci?n y de formaci?n, sobre todo para los padres de los ni?os que deben recibir el Bautismo y los dem?s sacramentos de la iniciaci?n cristiana. Tened tambi?n un particular cuidado y atenci?n hacia las familias en dificultad, o que se encuentran en una condici?n de precariedad o de irregularidad. No las dej?is solas, sino estad cerca de ellas con amor, ayud?ndolas a comprender el aut?ntico designio de Dios sobre el matrimonio y la familia. El Papa quiere tambi?n dirigir una especial palabra de afecto y de amistad a vosotros, queridos chicos y j?venes que me escuch?is, y a vuestros coet?neos que viven en esta parroquia. El hoy y el ma?ana de la comunidad eclesial y civil est?n confiados de manera particular a vosotros. La Iglesia espera mucho de vuestro entusiasmo, de vuestra capacidad de mirar adelante y de vuestro deseo de radicalidad en las decisiones vitales.

?Queridos amigos de san Corbiniano! El Se?or Jes?s, que condujo a los Ap?stoles al monte a rezra y les mostr? su gloria, hoy nos ha invitado a nosotros a esta nueva Iglesia: aqu? podemos escucharle, aqu? podemos reconocer su presencia al partir el Pan eucar?stico; y de esta forma ser Iglesia viva, templo del Esp?ritu Santo, signo en el mundo del amor de Dios. Volved a vuestras casas con el coraz?n lleno de agradecimiento y de alegr?a, porque sois parte de este gran edificio espiritual que es la Iglesia. Confiamos nuestro camino cuaresmal, y el de la Iglesia entera, a la Virgen Mar?a. Que la Virgen, que sigui? a su Hijo Jes?s hasta la cruz, nos ayude a ser disc?pulos fieles de Cristo, para poder participar junto con ella en la alegr?a de la Pascua. Am?n.

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez
? Copyright 2011 - Libreria Editrice Vaticana


Publicado por verdenaranja @ 23:06  | Habla el Papa
 | Enviar

Puntos de reflexi?n??propuestos en el?CUARTO d?a de encuentro cuaresmal en la parroquia - cuaresma 2011.??

LA FORTALEZA

ORACI?N

Se?or, Tu eres la fuerza, la gran fuerza que est? deseando comunicarse al d?bil. Y... ?qu? d?bil soy yo! ?Otros, no s?; pero yo.... ?cu?n d?bil soy, Se?or!.

Sin Ti soy como la ca?a que un ni?o de tres meses puede quebrar. Pero contigo... es como si a ?sta le hubieran introducido una barra de acero. No hay quien pueda romperla.

Se?or, nunca rechazaste a los pecadores, sino que los llamabas y atra?as hacia Ti. T? te alegrabas m?s por un pecador que se convert?a que por cien ya convertidos.

Me acerco a Ti tal cual soy, indigno y sucio de pies y cabeza, para que me descargues.

REFLEXI?N

1.- ?Me dejo llevar f?cilmente del miedo ante cualquier dificultad?.

2.- ?Trato de ser valiente y optimista?.

3.- ?Me presiona mucho el "que dir?n"?.

4.- ?Ejercito constantemente la alegr?a y la esperanza ?.

5.- ?Sigo luchando ante los obst?culos o se lo dejo todo a Dios para que se las arregle?.

PENSAMIENTO

"Avancen los seglares por el camino de la santidad con esp?ritu decidido y alegre, esforz?ndose por superar las dificultades con prudente paciencia" (Vaticano II, AA, 4)


Publicado por verdenaranja @ 16:56
 | Enviar

Palabras del p?rroco de la Guancha introductorias al programa de Semana Santa 2011 invitando a la participaci?n piadosa en la liturgia y en las procesiones.

El mes?as viene ofreciendo a todos la paz?

Con la Semana Santa llegamos a la recta final de nuestra marcha cuaresmal. La llamamos Grande, la llamamos Santa. En ella celebramos los acontecimientos que culminan la gran obra de la salvaci?n de Dios por medio de su hijo Jesucristo y el inicio de la nueva Alianza entre Dios y la humanidad. Es una semana para buscar y comprender a Jes?s: Jes?s que ama, que muere, que resucita. Es una semana de conversi?n y de oraci?n.

Durante esta semana somos invitados a caminar sobre las huellas de Jes?s. Las narraciones de la pasi?n cobran nueva vida, como si los hechos se repitieran efectivamente ante nuestros ojos. Todos los acontecimientos que conducen al arresto, al proceso y a la ejecuci?n de Jes?s son recordados y celebrados. Paso a paso, escena por escena, seguimos el camino que Jes?s holl? con sus pies durante los ?ltimos d?as de su vida mortal. Importante ser? la participaci?n en las celebraciones del Domingo de Ramos, ?Jueves, Viernes, S?bado y Domingo de Resurrecci?n con el triunfo de Jes?s sobre la muerte. Seremos ayudados tambi?n a trav?s de im?genes, gestos, signos y procesiones.

En nuestra parroquia comenzamos a caminar con Jes?s con la Procesi?n del ?Burrito? desde la ermita del Calvario hasta la iglesia parroquial. La ?imagen, adquirida por la Cofrad?a de la Santa Pasi?n, representa a? Jes?s montado sobre el burro en su entrada triunfal en Jerusal?n. Es un hecho que est? lleno de significado:

. Es una de las pocas cosas que Jes?s pidi? en su vida.

.?Estaba reservado para Jes?s. Nadie lo hab?a usado todav?a

. Nos est? hablando de mansedumbre y de humildad? del Mes?as. Como lo anunci? el profeta: ?he aqu? que viene a ti tu rey, justo y victorioso, humilde y montado en un asno, cr?a de asna? (Za 9,9)

. ?la entrada en burro de un rey es una bandera de paz. ?No hay armas ni escoltas. El mes?as viene con sus manos abiertas, ofreciendo a todos la paz.

Entremos en la Semana? Grande con los sentimientos de la humildad y mansedumbre de aquel? que se hizo? nuestro camino. Dice San Agust?n: ?No te averg?ences de ser jumento para el Se?or. Llevar?s a Cristo, no errar?s la marcha por el camino: sobre ti va sentado el Camino?. Les invito, por tanto, a la participaci?n de nuestra Semana Santa de La Guancha 2011 a trav?s de la oraci?n personal, la asistencia a las celebraciones lit?rgicas y actos piadosos, ?acercamiento a los sacramentos? y procesiones seg?n el horario contenido en este programa.

Sebasti?n Garc?a Mart?n

PROGRAMA?

D?as 11, 12, 13, y 14 y 15 de Abril

Charlas Cuaresmales ..........................07,00 de la tarde

VIERNES DE DOLORES 15 DE ABRIL

Funci?n a Ntra. Sra. de los Dolores ..... 06,30 de la tarde


DOMINGO DE RAMOS 17 DE ABRIL

Bendici?n de los Palmos en el Calvario y
Procesi?n hasta el templo parroquial .10,30 de la ma?ana
Misa del Domingo de Ramos............. 11,00 de la ma?ana

MARTES SANTO 20 DE ABRIL

Confesiones. A partir de las...................04,30 de la tarde

MI?RCORLES SANTO 21 DE ABRIL

Misa de la Cofrad?a ? La Santa Pasi?n ?.. 07,00 de la tarde
Procesi?n del Se?or Preso ....................08,00 de la tarde

JUEVES SANTO 21 DE ABRIL

Misa in Coena Domini ..........................06,00 de la tarde
Procesi?n del Se?or de la Columna....... 07,30 de la tarde
Hora Santa......................................... 10,00 de la noche

VIERNES SANTO 22 DE ABRIL

V?a Crucis hasta el Calvario y regreso.??? 06,30 de la ma?ana
Celebraci?n de la Pasi?n..................... 06,00 de la tarde Procesi?n del Santo Entierro
???????????????????????????????????????????????????????? 07,30 de la tarde Procesi?n del Retiro
??????????????????????????????????????????????????????? 09,00 de la noche

S?BADO SANTO 23 DE ABRIL

Solemne Vigilia Pascual........................ 10,30 de la noche

DOMINGO DE RESURRECCI?N 24 DE ABRIL

Santa Misa con Procesi?n del Sant?simo Sacramento y Bautismos .......................................10,45 de la ma?ana

DOMINGO 1 DE MAYO

Misa de la Misericordia.y................ 10,45 de la ma?ana
Renovaci?n de la promesas
bautismales para ni?os de
Primera Comuni?n.

Las charlas cuaresmales ser?n impartidas por el Rvdo. Sr. Don Ram?n Padilla Brito, sacerdote jubilado.


 | Enviar

Lectio divina para el s?bado de? la quinta semana de Cuaresma 2011, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:??????????????Juan 11, 45‑57?

En aquel tiempo, muchos jud?os que hab?an venido a casa de Mar?a, al ver lo que hab?a hecho Jes?s, creyeron en ?l. Pero algunos acudieron a los fariseos y les contaron lo que hab?a hecho Jes?s.

Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron el Sanedr?n y dijeron: ??Qu? hacemos? Este hombre hace muchos signos. Si lo dejamos seguir, todos creer?n en ?l, y vendr?n los romanos y nos destruir?n el lugar santo y la naci?n.? Uno de ellos, Caif?s, que era sumo sacerdote aquel a?o, les dijo: ?Vosotros no entend?is ni palabra; no comprend?is que os conviene que uno muera por el pueblo, y que no perezca la naci?n entera.?

Esto no lo dijo por propio impulso, sino que, por ser sumo sacerdote aquel a?o, habl? prof?ticamente, anunciando que Jes?s iba a morir por la naci?n; y no s?lo por la naci?n, sino tambi?n para reunir a los hijos de Dios dispersos. Y aquel d?a decidieron darle muerte. Por eso Jes?s ya no andaba p?blicamente con los jud?os, sino que se retir? a la regi?n vecina al desierto, a una ciudad llamada Efra?n, y pasaba all? el tiempo con los disc?pulos.

Se acercaba la Pascua de los jud?os, y muchos de aquella regi?n sub?an a Jerusal?n, antes de la Pascua, para purificarse. Buscaban a Jes?s y, estando en el templo, se preguntaban: ??Qu? os parece? ?No vendr? a la fiesta?? Los sumos sacerdotes y fariseos hab?an mandado que el que se enterase de d?nde estaba les avisaran para prenderlo.

MEDITACI?N:???????????????Hace muchos signos?

??????????? Es curioso,? por poner una palaba suave, que las mismas personas que en unas situaciones ped?an signos para creer, porque no aceptaban los que ve?an, ahora en privado, reconozcan todos los signos de Jes?s y el riesgo que supone para sus privilegios. Eso es lo triste del actuar humano, capaz de tapar o desacreditar o manipular cualquier realidad cuando va en contra de los propios intereses.

??????????? Y m?s triste es comprobar que en ese aspecto, como en todos los que hacen referencia a valores humanos, no hemos avanzado absolutamente nada, es como si la mentira fuese inherente al hacer humano, o mejor dicho, al hacer de los hombres, porque tal vez no podamos hablar de actitud humana.

??????????? Lo seguimos percibiendo en las posturas frente a la Iglesia y los cristianos. De nada valen todos los signos de bien que realizan y se va en busca de todo lo que pueda desacreditarlos y, en ese sentido, siempre los encontrar?n, porque la miseria humana salpica y se mete por todos los lugares, a?n los que deber?an ser m?s mod?licos y santos. Pero, detr?s de eso, lo cierto es, aunque no se reconozca, que sigue molestando todo lo que pueda poner en tela de juicio aquello que nos resulta f?cil y c?modo.

Y eso pasaba con m?s claridad a?n contigo, entonces y ahora. El problema no eran tus ?posibles actitudes negativas, sino que tus signos les pon?an en evidencia, trastocaban muchos puntos a nivel social y religioso. Si hubieses sido un maestro de sacrist?a pues no hubiese pasado casi nada, pero tocabas la vida, mejor, la trastocabas, hac?as demasiados signos, como hoy, s?, como hoy, y sigue siendo necesario que uno o unos mueran para que los dem?s sigan viviendo sin que ninguna voz les moleste. A m?, Se?or, me molesta tu voz, te preferir?a callado, muerto; pero te doy gracias porque vives y me llamas a vivir y a poner gestos de vida. S?, sigue molestando, Se?or, fuera y dentro de tu Iglesia.

ORACI?N: ???????????????Camino de la conversi?n?

??????????? Se?or, fuiste v?ctima de nuestros intereses inhumanos, igual que hoy. Tuvieron que recurrir a la mentira para eliminarte, igual que hoy. Lo mismo que mis mentiras encubiertas me impiden abrazarte y seguirte con todas las consecuencias. Limpia mi coraz?n para que sea capaz de acogerte, de seguirte, de vivirte.

??????????? Perdonas, Se?or, mis miedos, mis cobard?as, mis intereses, mis comodidades y superficialidades. Perdona porque mis incoherencias caen sobre ti y sobre tu Iglesia. Y ay?dame a seguir adentrando mi coraz?n, mi vida, en el camino de la conversi?n.???????

CONTEMPLACI?N: ?????????????Signos?

Necesito, necesitamos signos,
signos que me hablen de amor,
signos que me permitan mirar
con ojos y mirada limpios.

Signos sencillos que acojan el bien??
aun envuelto en papel manchado.

Necesitamos signos de humanidad
que nos permitan saber d?nde estamos
y hacia d?nde nos encaminamos.

Necesitamos ver y palpar tus signos
hechos vida en los nuestros
para seguir siendo como t? signos
de paz, de amor y de vida.


Publicado por verdenaranja @ 15:56  | Liturgia
 | Enviar

Carta de monse?or Bernardo ?lvarez Afonso, obispo de Tenerife, para colocar en los programas de Semana Santa 2011 de las diversas parroquias de la di?cesis.

"Con la Semana Santa proclamamos que Cristo es nuestro futuro"?

En la Semana Santa se celebran los misterios de salvaci?n realizados por Cristo en los ?ltimos d?as de su existencia terrena, es decir, los d?as que van desde su entrada mesi?nica y triunfal en la ciudad de Jerusal?n (a lomos de una burrita) hasta su resurrecci?n en la misma ciudad, despu?s de haber pasado por la pasi?n, muerte y sepultura.

Decimos que "se celebran los misterios de la salvaci?n", y no simplemente que se recuerdan y representan los hechos hist?ricos que tuvieron lugar aquellos ?ltimos d?as de la vida de Jes?s, hace casi dos mil a?os. Recordamos, s?. Pero, para un cristiano, la Semana Santa es mucho m?s que el recuerdo de algo que pas?, pues en las celebraciones de estos d?as se actualiza y realiza la salvaci?n de Cristo para todos y cada uno de nosotros. Representamos, s?. Pero, para los cristianos, m?s que la representaci?n teatral o art?stica de unos hechos pasados, se trata de "re-presentar", es decir, "volver a presentar" o "hacer de nuevo presente", en la mente y el coraz?n, los ?ltimos acontecimientos de la vida del Se?or para que "por la celebraci?n de los misterios que nos dieron nueva vida, lleguemos a ser con plenitud hijos de Dios" (Prefacio I de Cuaresma).

Decir que "celebramos los misterios de la salvaci?n" es reconocer que, en la celebraci?n de la Semana Santa, al acercamos a Cristo, fuente de salvaci?n, somos realmente purificados de nuestros pecados y renovados en nuestra condici?n de hijos de Dios. Esto es posible y real, porque lo que Cristo anunci? con su palabra: "El Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido" (Lc. 19,10); "yo soy el buen pastor que da la vida por la ovejas" (cf. Jn. 11,15) y, tambi?n "el Hijo del Hombre no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por todos" (Mc. 10,45), lo cumpli? de una vez para siempre, con su pasi?n, muerte y resurrecci?n. Y, asimismo, para que la redenci?n por El realizada consiga su efecto en los hombres y mujeres de todos los tiempos y lugares, envi? Cristo al Esp?ritu Santo de parte del Padre, para que realizara interiormente en cada uno su obra salv?fica.

Cristo es nuestro salvador. ?Sentimos la necesidad ser salvados? ?De qu?? Todos somos conscientes de que las cosas en este mundo no van bien. Hablamos de una fuerte crisis en todos los ?mbitos de la vida humana y existe una gran preocupaci?n por c?mo ser?n las cosas en el futuro. Lejos de disminuir, la violencia marca cada vez m?s las relaciones entre las personas y entre los pueblos; la crisis econ?mica y la pobreza oprimen a millones de habitantes; las discriminaciones e incluso las persecuciones por motivos raciales, culturales, religiosos y de cualquier otro tipo, obligan a muchas personas a vivir marginadas o a huir de sus pa?ses para buscar refugio y protecci?n en otros lugares. Y lo peor es que, ante las dificultades para salir adelante, aumenta el pesimismo y la desesperanza, especialmente en los j?venes, de los que depende en gran medida que las cosas se arreglen.

Ahora bien, ?se podr?n arreglar las cosas si no se arreglan tambi?n las personas? Dice San Pablo, y los hechos le dan la raz?n, que "el amor al dinero es la ra?z de todos los males; algunos por codiciarlo, se han apartado de la fe y se han acarreado a s? mismos muchos sinsabores" (1Tim. 6,10). ?Qu? les hace falta a los hombres y mujeres de hoy para salir adelante? ?M?s recursos o mejor distribuci?n de los que hay? ?M?s consumo y producci?n o cambiar la forma de vivir para no agotar los recursos del planeta? La soluci?n de los problemas del mundo no est? en las cosas, sino en las personas que usan (o abusan) de las cosas. Como dice el poeta Emilio Prados: "No es lo que est? roto, no, el agua que el vaso tiene: lo que est? roto es el vaso y, el agua, al suelo se vierte". Cuando "el hombre est? roto" todo lo que toca se desordena y desparrama.

Por eso, en palabras del Papa Benedicto XVI, ?la humanidad necesita ser liberada y redimida. La creaci?n misma -dice san Pablo- sufre y alberga la esperanza de entrar en la libertad de los hijos de Dios (cf. Rm. 8, 19-22). Estas palabras son verdaderas tambi?n en el mundo de hoy. La creaci?n sufre. La humanidad sufre y espera la verdadera libertad, espera un mundo diferente, mejor; espera la "redenci?n". Y, en el fondo, sabe que este mundo nuevo esperado supone un hombre nuevo, supone "hijos de Dios". ?Qu? ser? de la humanidad? ?Hay un futuro para la humanidad? ?Y c?mo ser? este futuro? A los creyentes la respuesta a estos interrogantes nos viene del Evangelio. Cristo es nuestro futuro y su Evangelio es comunicaci?n que "cambia la vida", da la esperanza, abre de par en par la puerta oscura del tiempo e ilumina el futuro de la humanidad y del universo"? (Mensaje Domund 2008).

Jesucristo, por as? decir, ha cumplido su parte, su promesa. Como el mismo dice en el Apocalipsis: ?Hecho est?: yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin; al que tenga sed, yo le dar? del manantial del agua de la vida gratis. Esta ser? la herencia del vencedor: yo ser? Dios para ?l, y ?l ser? hijo para mi? (Apoc. 21, 6-7). Ahora bien, los hombres y mujeres de hoy, nosotros, ?sentimos necesidad de ser salvados del poder del mal y el pecado que nos domina? o, por el contrario, ?se ha "endurecido nuestro coraz?n" y estamos tan alienados que ni siquiera somos conscientes de nuestra miseria? Dios quiera que no sea as? y que tengamos la valent?a de entrar en nosotros mismos y recapacitar, para que podamos vivir aquella situaci?n que nos describe el Salmo 118: "Me he descarriado como oveja perdida: Se?or ven en busca de tu siervo. No, no me olvido de tus mandamientos" (v. 176).

Semana Santa, es la gran oportunidad para detenernos un poco. Para pensar en serio. Para preguntarse en qu? se est? gastando nuestra vida. Para darle un sentido nuevo al trabajo y a la vida de cada d?a. Para abrirle el coraz?n a Dios, que sigue esperando. Para abrir nuestro coraz?n a los hermanos, especialmente a los m?s necesitados, aceptando decididamente que Jes?s est? presente en cada ser humano que convive y se cruza con nosotros.

Llega la Semana Santa. En nuestras iglesias y en nuestras calles, veremos en los pasos procesionales la imagen de Nuestro Se?or Jesucristo: en la Cena con los Ap?stoles, orando en Getseman?, azotado y coronado de espinas, "ecce homo", cautivo, nazareno cargando con la cruz, crucificado, resucitado? Su rostro nos entra por los ojos, pero no basta con verlo, es necesario contemplarlo para "ver lo que no se ve", es decir, para ver con el coraz?n lo que no se ve con los ojos. La misma imagen de la Virgen Mar?a, Ntra. Se?ora Dolorosa, de la Soledad, de la Angustia ante el sufrimiento de su Hijo. La imagen de Aquella que "ruega por nosotros pecadores", nos ense?a a ver con el coraz?n, para que podamos contemplar y comprender que Cristo "me am? y se entreg? por m?". Para que nos demos cuenta de que El es el Buen Pastor que, tambi?n en esta Semana Santa, ha salido a buscar "la oveja perdida" que somos cada uno de nosotros. S?. Cristo nos busca porque nos ama, nos busca siempre sin cansarse, hasta que nos encuentra, hasta dar la vida, porque no quiere que ninguno se pierda.

Cristo entreg? su vida por nosotros y por nuestra salvaci?n. De nosotros depende que gustemos y disfrutemos de "los frutos de su redenci?n", aquellos frutos que durante la cuaresma hemos pedido reiteradamente al rezar el Salmo 50: ?Oh, Dios, crea en m? un coraz?n puro, renu?vame por dentro con esp?ritu firme; no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo esp?ritu. Devu?lveme la alegr?a de tu salvaci?n, afi?nzame con esp?ritu generoso? (Sal 50, 12-14). Por eso, para vivir bien la semana Santa es necesario descubrir y reconocer qu? pecados hay en mi vida y, arrepentidos, buscar el perd?n generoso de Dios en el Sacramento de la Penitencia. As?, podremos acercarnos a recibir a Cristo en la comuni?n con un coraz?n puro y renovado por El mismo Se?or.

La Semana Santa es la Pascua del Se?or, su paso de la muerte a la vida. La Semana Santa es, tambi?n, nuestra pascua ya que, gracias a nuestra fe en El, tenemos la gran oportunidad de morir con Cristo y de resucitar con Cristo, de morir a nuestro ego?smo y de resucitar al amor. As?, la Semana Santa, vivida en su sentido m?s profundo, fortalece nuestra vida cristiana y nos alienta a seguir junto a Jes?s todos los d?as del a?o, como "cristianos practicantes" que en todo mantienen la coherencia entre la fe y la vida.?

? Bernardo ?lvarez Afonso
Obispo Nivariense


Jueves, 14 de abril de 2011

Columna de opini?n de monse?or Jorge Lozano, obispo de Gualeguaych?, publicada el 20 de marzo de 2011. (AICA)

VARONES CON ALMA Y VIDA??????????

El domingo anterior compart?amos unas reflexiones acerca de la mujer. Hoy te invito a centrar la mirada en el var?n, su complemento y compa?ero. ?Qu? importante es esta dimensi?n de complementariedad! De tanto se trata esa complementariedad que vamos a repetir un poema hecho canci?n que lo expresa bellamente y que compartimos en el texto referido a las mujeres la semana pasada: ??nimo nos daremos a cada paso, ?nimo compartiendo la sed y el vaso? dame la mano y vamos ya?.

Cuando se pierde esta dimensi?n de complemento del var?n y la mujer, se corre el riesgo de ?cosificar? y no respetar las cualidades propias de cada sexo como dimensi?n constitutiva de la persona. Se puede llegar a banalizar superficialmente al otro u otra y valorar s?lo su cuerpo como si fuera una realidad desgajada de una historia, una familia.

A veces se nos muestran im?genes de varones que son caricaturas borrosas del ideal: tener plata, divertirse con varias mujeres, no tener compromisos familiares ?nada de pap?s, hijos, hermanos?, ?xito en los negocios sin trabajar, fama?

Al var?n le damos el lugar del que cuida, protege, da firmeza y seguridad. A veces parece fuerte, pero por dentro tambi?n es fr?gil e inseguro, y le cuesta demostrarlo.

Le pedimos tenga ?pasi?n por la verdad y compromiso con el bien com?n?. Anhelamos que sea fuerte en la lucha por la justicia con integridad. Por eso, cuando no lo hace lo identificamos con hechos de corrupci?n, aunque tambi?n hemos conocido mujeres corruptas.

El var?n le pone el pecho a los problemas y le da para adelante.

Algunos dicen que la crisis actual de la sociedad tiene que ver con la crisis del var?n. En realidad estamos en un tiempo de lo que se llama reubicaci?n de los roles del var?n y la mujer en la familia y la sociedad. Por eso, cuando decimos ?ponete los pantalones? queremos decir ?asum? tu lugar?; no es expresi?n machista. ?

Ayer celebramos la fiesta de San Jos?, un var?n cabal. Hombre de familia y de trabajo. Hombre de su pueblo, comprometido con la historia.

En el Documento Conclusivo de la Asamblea de obispos de Am?rica Latina y El Caribe realizada en Aparecida se dice: ?El var?n, desde su especificidad, est? llamado por el Dios de la vida a ocupar un lugar original y necesario en la construcci?n de la sociedad, en la generaci?n de la cultura y en la realizaci?n de la historia. Profundamente motivados por la hermosa realidad del amor que tiene su fuente en Jesucristo, el var?n se siente fuertemente invitado a formar una familia. All?, en una esencial disposici?n de reciprocidad y complementariedad, viven y valorizan? para la plenitud de su vida, la activa e insustituible riqueza del aporte de la mujer, que les permite reconocer m?s n?tidamente su propia identidad?. (DA 459)

De ?l podemos aprender a contemplar el misterio de la vida. Fue humilde, sencillo, silencioso. Se reconoc?a parte de un pueblo y conocedor de su historia. Esperaba el cumplimiento de las promesas realizadas por Dios hace siglos.

Dios le habl? en sue?os, y San Jos? supo escuchar y dejarse guiar. Fue migrante por la persecuci?n de Herodes. Trabaj? con sus manos para conseguir el pan.

Fue un hombre sencillo con tesoros ?nicos para cuidar: su vida y la de sus seres queridos.

Decime, querido lector: ?Jos? es muy distinto de vos??

Mons. Jorge Lozano, obispo de Gualeguaych??


Publicado por verdenaranja @ 23:22  | Hablan los obispos
 | Enviar

Homil?a de monse?or H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata, en la misa de la solemnidad patronal del seminario arquidiocesano (19 de marzo de 2011). (AICA)

LA INVOCACI?N A SAN JOSɠ????????

Nuestro Seminario celebra la fiesta de San Jos? con particular solemnidad y con gozo espiritual. En realidad, la devoci?n al esposo de la Virgen sant?sima no se limita a esta fecha, ya que siguiendo una tradici?n bien arraigada recurrimos con frecuencia a su intercesi?n y experimentamos los frutos de su eficacia. Una bella oraci?n lit?rgica nos sugiere pedirle a Dios que nos conceda tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Al emplear este recurso nos vamos familiarizando con la figura de San Jos? y se abre la posibilidad de conocer mejor, con creciente hondura teol?gica y con aquella admiraci?n que brota del amor, la misi?n que le ha correspondido cumplir en el designio divino de la redenci?n. La sencillez y el silencio del Santo Patriarca nos introducen en la anchura y la longitud, la altura y la profundidad del misterio de Cristo (Ef. 3, 18). La solemnidad del 19 de marzo es una buena saz?n para esbozar una rese?a de las razones que sustentan nuestra devoci?n. Contamos para ello con los elementos que nos proporciona la liturgia, especialmente los textos b?blicos asumidos en la celebraci?n. Para completar desde otro ?ngulo las consideraciones expuestas en a?os anteriores, hoy me propongo comentar las letan?as de San Jos?.

Como f?rmula de oraci?n, sea de s?plica o de alabanza, la letan?a existe desde los or?genes cristianos, con antecedentes en la Sagrada Escritura ?pensemos, por ejemplo, en el salmo 135- ?y tambi?n en el culto sinagogal. Fue empleada, desde siempre, en la devoci?n privada, pero su uso se hizo frecuente tambi?n en la liturgia. Actualmente cantamos las letan?as de los santos en la noche pascual y en las ordenaciones; la oraci?n universal en la misa y en el oficio divino adoptan asimismo la forma lit?nica. Las letan?as de San Jos? fueron propuestas a la Iglesia universal por San P?o X en 1909; en el documento de su aprobaci?n se expresaba la intenci?n del pont?fice: a fin de que todos los fieles puedan imitar generosamente las virtudes del custodio y nutricio de la Familia de Nazaret e implorar su poderoso auxilio. Pero un formulario exist?a desde mucho antes. El 19 de marzo de 1614 Francisco de Sales escrib?a a la Madre Chantal y le enviaba las letan?as del glorioso Padre de nuestra Vida y de nuestro Amor; as? se expresaba el santo Doctor de la Iglesia, que era devot?simo de San Jos?. En esa carta le explicaba a la cofundadora de la Visitaci?n que ?l mismo se hab?a tomado gustosamente el tiempo de revisarlas, corregirlas y poner los acentos para facilitar el canto. Le suger?a tambi?n a Santa Juana Francisca rumiarlas interiormente, porque de ese modo su coraz?n se abrir?a a la meditaci?n de las grandezas de este Esposo de la Reina de todo el mundo, llamado Padre de Jes?s, y su primer adorador despu?s de su divina Esposa.

La de San Jos? es una t?pica letan?a de invocaciones: presenta una retah?la de nombres o t?tulos que manifiestan el ser, la misi?n y el patronazgo glorioso del humilde carpintero de Nazaret; el lenguaje se asemeja al que es propio de la poes?a, o del amor, que deja hablar al coraz?n. El comienzo de la lista, despu?s de invocar el nombre mismo de Jos?, se refiere a la historia de la salvaci?n y a los or?genes del Mes?as desgranando dos t?tulos: Ilustre descendiente de David y Luz de los patriarcas. El primero alude a la promesa mesi?nica expresada en el or?culo transmitido por el profeta Nat?n, que hemos escuchado al inicio de la liturgia de la Palabra: yo elevar? despu?s de ti a uno de tus descendientes, a uno que saldr? de tus entra?as, y afianzar? su realeza (2 Sam. 7, 12). Esa misteriosa designaci?n se?ala a Jes?s, y seg?n las genealog?as evang?licas es Jos? quien introduce al Hijo de Dios y de Mar?a en la estirpe de David. La filiaci?n se establece por referencia a los progenitores varones; la filiaci?n de Jes?s deb?a entonces, para tener fuerza de prueba, pasar por Jos?, aunque no era su padre natural. Jos? asumi? la adopci?n, que confer?a los mismos derechos que la filiaci?n biol?gica, como la misi?n de su vida. Las genealog?as presentadas por Mateo y por Lucas, que difieren parcialmente entre s?, son ambas genealog?as de Jos?; en los dos casos se quiere expresamente dejar a salvo la concepci?n virginal. Mateo concluye: Jacob fue padre de Jos?, el esposo de Mar?a, de la cual naci? Jes?s, que es llamado Cristo (Mt. 1, 16); Lucas comienza anotando: cuando comenz? su ministerio, Jes?s ten?a unos treinta a?os y se lo consideraba hijo de Jos? (Lc. 3, 23). Gracias a la generosa fidelidad del ilustre descendiente de David se puede afirmar que Jes?s es la prole que saldr?a de las entra?as del gran rey y heredero de su reino. Por eso, en el momento triunfal de la entrada en Jerusal?n, la multitud aclamaba a Jes?s diciendo: ?Bendito el Reino que ya viene, el Reino de nuestro padre David! (Mc. 11, 10).

El t?tulo Luz de los patriarcas puede ponerse en relaci?n con la segunda lectura b?blica de la solemnidad de hoy. La liturgia nos sugiere un paralelismo entre San Jos? y Abraham al destacar la fe y la esperanza como principio de paternidad. ?l es nuestro padre com?n se dice de Abraham en la Carta a los Romanos (4, 16); puede decirse lo mismo de Jos?, patriarca del nuevo pueblo de Dios y de la humanidad entera. La luz de la que habla la letan?a puede ser interpretada como s?mbolo de la fe, que a lo largo de las generaciones patriarcales, y al igual que la esperanza, se fue purificando y concentrando hasta despuntar en el coraz?n de Jos? y de su Esposa, la Madre del Se?or.

Las siguientes invocaciones perfilan la misi?n que Jos? debi? cumplir en el plan de Dios. Ante todo, se lo llama Esposo de la Madre de Dios: ?ste es el t?tulo principal, el principio fundamental de una posible teolog?a de San Jos?. En el Evangelio de hoy escuchamos que el ?ngel del Se?or disipa el temor reverencial que lo reten?a y le encomienda cumplir con la etapa decisiva del desposorio y conducir a Mar?a a su casa. La liturgia propone como texto alternativo el relato de Lucas sobre la p?rdida del ni?o Jes?s en Jerusal?n y su hallazgo en el templo, entre los doctores de la ley (Lc. 2, 41-51). A esta escena, y en general a la vida oculta en Nazaret, se refieren los otros t?tulos de esta secci?n: Custodio pur?simo de la Virgen, Padre nutricio del Hijo de Dios, Diligente defensor de Cristo (alusi?n posible a la hu?da a Egipto y a la posterior instalaci?n en Galilea), Jefe de la Sagrada Familia. Los Evangelios de la Infancia pueden leerse desde esta perspectiva josefina: Jos? es llamado padre de Jes?s; el Ni?o le estaba sujeto; Jos?, en la fe y en la esperanza se asombra, se angustia, trabaja y comparte la contemplaci?n de Mar?a, ?Por qu? no pensar que tambi?n ?l conservaba esas cosas y las meditaba en su coraz?n (Lc. 2, 19)?

La letan?a contin?a con ocho invocaciones que destacan las virtudes que en San Jos? se verificaron en grado m?ximo; de all? el uso de superlativos que no son exageraciones piadosas. Entre las ocho virtudes mencionadas figuran las cuatro cardinales; pero las otras son t?picamente evang?licas, y evang?lico es tambi?n el tono del conjunto. Es notable que lo primero que se diga es Jos? just?simo. Habr?a que entender esta expresi?n de la justicia del Reino, de la que Jos? tuvo hambre y sed; por eso en el Evangelio de San Mateo se lo designa como hombre justo (Mt. 1, 19). Su justicia es la esperanza puesta en el Mes?as, el nexo entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, la apertura del alma a la revelaci?n plena del misterio de Dios. Castidad, prudencia, fortaleza, obediencia, fidelidad, paciencia, amor a la pobreza: son los rasgos de la personalidad espiritual de San Jos?. En la enumeraci?n de las virtudes puede reconocerse una propuesta impl?cita de ejemplaridad, una invitaci?n a asumir e imitar de alg?n modo esos valores. Sin embargo, la ejemplaridad se concentra en los dos t?tulos que signen, que manifiestan al artesano de Nazaret y esposo de Mar?a como Modelo de los obreros y Gloria de la vida dom?stica. Se recoge en estas invocaciones la tradici?n cat?lica y los acentos m?s recientes de la devoci?n a San Jos?, ratificados repetidas veces por el magisterio de la Iglesia al exponer la teolog?a de la familia y la espiritualidad del trabajo.

La secci?n conclusiva expone la ampl?sima extensi?n del patronazgo que le ha sido reconocido al santo patriarca. Patrono equivale a defensor, protector, amparador, aquel a quien se puede recurrir confiadamente y con la seguridad de ser escuchado y socorrido. Esta figura se entiende a la luz del dogma de la comuni?n de los santos. San Jos? es Custodio de las v?rgenes, como lo ha sido de Mar?a; en estos tiempos que corren habr?a que pedirle se manifieste como vindicador de la pureza, objeto de burla en la cultura hedonista y descre?da que lo invade todo y arrasa la inocencia y el pudor ya desde la infancia. Es oportuno Sost?n de las familias, que en tan gran n?mero tambalean y se quiebran; su intercesi?n, en la actual coyuntura de la sociedad, es el recurso sobrenatural con el que contamos en la lucha por la afirmaci?n del orden natural de la creaci?n, violado por la corrupci?n de la costumbres y por las leyes inicuas que la potencian. Es Consuelo de los desdichados, Esperanza de los enfermos y Patrono de los moribundos, que nos acerca la misericordia de Dios en las circunstancias dolorosas en que se experimenta la fragilidad y los l?mites de la condici?n humana; a ?l podemos apelar para afrontar con sentido cristiano el caso aut?ntico, la cruz prometida a los disc?pulos. El patronazgo de San Jos? resplandece universalmente como cuidado sobre la Santa Iglesia, que lo reconoce e invoca como su Protector; ?l en efecto debi? velar por las primicias del misterio de la redenci?n, que la Iglesia debe conservar y transmitir. El pen?ltimo t?tulo de la letan?a es Terror de los demonios, y puede referirse especialmente a su fiel protecci?n de la Iglesia; a San Jos? debemos pedirle asiduamente que el poder del infierno no prevalezca contra ella (cf. Mt. 16, 18).

Valga el comentario precedente para recomendar el rezo frecuente de estas letan?as, que podr?a hacerse en comunidad todos los mi?rcoles, d?a tradicional dedicado a la memoria de San Jos?.

Ya que el Seminario celebra hoy a su Patrono, podemos permitirnos establecer una cierta sinton?a espiritual entre la vida nazaretana y la vida seminar?stica, poniendo los ojos, la mirada del coraz?n, en la figura mod?lica de Jos?. En una preciosa alocuci?n pronunciada en Nazaret durante su viaje a Tierra Santa, Pablo VI presentaba aquel sitio entra?able como la escuela donde empieza a entenderse la vida de Jes?s, la escuela donde se inicia en el conocimiento de su Evangelio. Tambi?n en los a?os de seminario, en este lugar, en esta comunidad cristiana, se aprende a escuchar, a meditar, a penetrar en el sentido profundo y misterioso de la manifestaci?n del hijo de Dios entre los hombres; se aprende a imitar su vida. San Jos? nos hace de gu?a. Sobre todo, nos inculca el amor al silencio, que Pablo VI llamaba indispensable h?bito del esp?ritu, porque proporciona el ambiente adecuado para escuchar las ense?anzas de los maestros, del Maestro, y para descubrir y gozar su presencia; en efecto, non in commotione Dominus, el Se?or no est? en la conmoci?n (1 Re. 19, 11). El esp?ritu de Nazaret se distingue por la serena y perseverante contracci?n al trabajo y por la armon?a de la vida comunitaria propia de una verdadera familia. En el estudio y en las dem?s ocupaciones seminar?sticas asumidas con amor y por amor se va forjando la futura caridad pastoral, por la cual el sacerdote entregar? lo que tiene y hasta se entregar? de buena gana a s? mismo por el bien de los fieles (cf. 2 Cor. 12, 15). Y en el empe?o con que se triunfa del ego?smo y del orgullo para vivir en paz con todos y para quererse mutuamente como hermanos se perfila el sentido de la Iglesia y se ensaya el servicio a la comunidad cristiana, que el futuro presb?tero tendr? que reunir, presidir y guiar con el amor del Buen Pastor. ?Que esto pueda realizarse, cada vez mejor, en este Seminario platense que lleva el nombre bendito de San Jos?.!?

Mons. H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata?


Publicado por verdenaranja @ 23:16  | Homil?as
 | Enviar

Reflexi?n sobre la vida de S. Vivente de Paul, ofrecida por el sacerdote Juan Manuel P?rez Pi?ero.

DEJAD A DIOS POR DIOS NO IMPORTA

Escrib?a S. Vicente de Pa?l: ?El servicio de los pobres ha de ser preferido a todo, y hay que prestarlo sin demora. Por esto, si en el momento de la oraci?n hay que llevar a alg?n pobre un medicamento o un auxilio cualquiera, id a ?l con el ?nimo bien tranquilo y haced lo que convenga, ofreci?ndolo a Dios como una prolongaci?n de la oraci?n? Recordad que aquel servicio lo prest?is al mismo Dios??

Esta consigna es la que observan las Hijas de la Caridad, fundadas por ?l y por Santa Luisa de Marillac desde entonces hasta nuestros d?as: ?Dejar a Dios por Dios no importa?.

????????? Esta indicaci?n de S. Vicente est? extra?da de las mismas entra?as del Evangelio, donde contemplamos c?mo la ayuda a los enfermos, a los necesitados, a los que sufren, era verdaderamente prioritario para el Se?or?? que despu?s de una jornada intensa de actividad, se pasaba la noche en oraci?n?

????????? Esta norma supone una gran madurez en la vida espiritual, pues el pobre no es una excusa para dejar la oraci?n u otros deberes fundamentales sino que se sit?a como algo hecho al mismo Dios.

????????? ?Es impresionante esta consideraci?n!

????????? Y esto no es algo extra?o surgido de la imaginaci?n de S. Vicente ni una t?ctica o una t?cnica para la atenci?n de los pobres? Como dec?a antes est? extra?do, casi a la letra, del mismo Evangelio: ?Venid vosotros, benditos de mi Padre;? heredad el Reino preparado para vosotros desde la creaci?n del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la c?rcel y vinisteis a verme??(Cfr. Mt 25, 31-46).?

????????? ?Hasta d?nde eleva S. Vicente al pobre! ?Que sistema de pensamiento, que planteamiento solidario, que ideolog?a eleva al pobre a ese lugar?

????????? Es que los santos suelen tomarse en serio el Evangelio.?

Juan Manuel P?rez Pi?ero


Publicado por verdenaranja @ 16:31  | Espiritualidad
 | Enviar

DEPARTAMENTO DE COMUNICACI?N
38201. La Laguna. Tenerife.
Tfno. 922-25 86 40 / Extensi?n 8
e-mail: comunicacionobispadodetenerife@gmail.com

Bolet?n 430?

LAS NOTICIAS AMPLIADAS PUEDEN VERLAS ENTRANDO EN NUESTRO BLOG. Textos, sonidos, e im?genes los tienen en: http://www.comunicacionobispadodetenerife.blogspot.com/?

Con ocasi?n de la Semana Santa, el Obispo ha escrito una carta titulada ?Con la Semana Santa proclamamos que Cristo es nuestro futuro?. En ella el prelado nivariense afirma, entre otras cosas, que ?Semana Santa, es la gran oportunidad para detenernos un poco. Para pensar en serio. Para preguntarse en qu? se est? gastando nuestra vida. Para darle un sentido nuevo al trabajo y a la vida de cada d?a. Para abrirle el coraz?n a Dios, que sigue esperando. Para abrir nuestro coraz?n a los hermanos, especialmente a los m?s necesitados, aceptando decididamente que Jes?s est? presente en cada ser humano que convive y se cruza con nosotros?.?

El Obispo preside a las diez de la ma?ana de este domingo de Ramos, en las inmediaciones de la Catedral la bendici?n de los palmos y olivos previa a la procesi?n solemne de Ramos hasta la parroquia de la concepci?n, donde a las once se iniciar? la Eucarist?a de esta jornada.??

El pr?ximo s?bado, 16 de abril, tendr? lugar en el atrio de la iglesia de San Pedro de G??mar, a las 21 horas, la decimosexta representaci?n de ?La Pasi?n de G??mar?. Se trata de un montaje esc?nico en el que se representa la Pasi?n, Muerte y Resurrecci?n de Jes?s de Nazareth que, de manera ya tradicional, se ha convertido en el acto inaugural de la Semana Santa g?imarera.?

Por otro lado, el domingo de Ramos, y por tercer a?o consecutivo, m?s de una treintena de personas, en su mayor?a j?venes, pondr?n en escena en el centro cultural de Valle S. Lorenzo, la vida, pasi?n, muerte y resurrecci?n de Jes?s. Esta acci?n, haciendo memoria de Jesucristo, servir? no s?lo para preparar la Semana Santa, sino tambi?n las pr?ximas Jornadas Mundiales de la Juventud.?

Tambi?n en la Esperanza los j?venes del lugar unidos a los de Taco, pondr?n en escena el Martes Santo, a partir de las 20 horas, el musical Jesucristo Superstar.??

Otra sugerente iniciativa para esta Semana Santa la llevar? a cabo el departamento de Pastoral del colegio La Salle. Este departamento organiza desde hace 25 a?os la Pascua Juvenil Acor?n. Es un encuentro que se realiza en el colegio La Salle La Laguna y est? destinado a j?venes desde los 14 a?os en adelante. Ser? desde el Jueves Santo 21 de abril por la ma?ana hasta el Domingo de Resurrecci?n 24 de abril. En ella se intenta celebrar la Pascua y llegar a los j?venes, ofreci?ndoles una oportunidad de pasar una Semana Santa diferente.?

Otro tanto ocurrir? en el colegio de los salesianos de La Orotava, donde entre el Jueves Santo y el Domingo de Resurrecci?n habr? una pascua con j?venes a partir de los diecisiete a?os.??

El Jefe de la Unidad Regional de Inspecci?n de la Agencia Tributaria de Santa Cruz, Jes?s Miguel Gonz?lez, pregon? la Semana Santa de Santa Cruz de Tenerife. Gonz?lez destac? que se trata de una fiesta que ha de vivirse en familia. "Proclamamos que Jesucristo resucita venciendo a la muerte. ?l es nuestra salvaci?n y nuestra redenci?n." -indic?. Asimismo, el pregonero no se quiso olvidar de la importancia de la Virgen Mar?a en esta Semana Grande. Gonz?lez expres? que en Mar?a hemos de ver a nuestra madre y, como hijos de Dios, "no debemos desaprovechar la oportunidad de celebrar nuestra fe en esta Semana Santa".?

Con ocasi?n de realizar este jueves, en Las Palmas, el preg?n de su Semana Santa, el obispo, Bernardo ?lvarez, ha sido entrevistado por el rotativo 'La Provincia'. Al ser preguntado por lo que supone para ?l la elecci?n como pregonero, el prelado ?respondi?: ?Compromiso ante la tarea y, al mismo tiempo, satisfacci?n por tener la oportunidad de realizar lo m?s importante que un obispo tiene que hacer: anunciar que Jesucristo muri? y resucit? para liberarnos del poder del pecado y de la muerte.???

La Junta de Hermandades y Cofrad?as de San Crist?bal de La Laguna (JHC), organiza con motivo de la Semana Santa 2011, la exposici?n Mi vida? mi imagen, que se podr? contemplar hasta el pr?ximo d?a 23 de abril, en la sala de exposiciones Mar?a Rosa Alonso de Cajacanarias, en La Laguna.??

Por otro lado, las IX Jornadas Cofrades se clausurar?n el 14 de abril a las 20:00 horas en el sal?n de actos de la Real Sociedad Econ?mica de Amigos del Pa?s de Tenerife, en La Laguna.?

El Instituto Superior de Teolog?a de las Islas Canarias, ISTIC, desarrollar? a partir del 27 de abril, el ?XX Congreso Internacional Di?logo Fe-Cultura, en esta edici?n en torno al tema de ?La Ecolog?a de lo humano?. Durante estas jornadas se plantear?n cuestiones como: ?Cu?les son las condiciones morales de una aut?ntica ecolog?a humana? ?Cu?l es la estructura natural y moral del ser humano? ? ?Qu? aspectos fundamentales derivan de la dimensi?n social de la persona???

Ya se est?n enviando los borradores de la campa?a de la Renta. La campa?a X Tantos est? recordando la importancia de revisar estos borradores para comprobar si hemos puesto la X a favor de la Iglesia Cat?lica. Tambi?n hay que destacar que se puede elegir simult?neamente la otra casilla, la de fines sociales. Ambas son compatibles y no excluyentes.?

Como cada a?o, la Jornada en favor de los Santos Lugares se celebra el d?a de Viernes Santo. Se trata de un d?a donde las Iglesia del mundo muestran su comuni?n con la Iglesia de Jerusal?n y de Tierra Santa. De la solidaridad de todos los cristianos y de quienes deseen colaborar, depende que los santuarios cristianos puedan ser visitados y sean dignos lugares de celebraci?n de la fe.??

El movimiento diocesano de Hombres Nuevos celebra el fin de semana del 29, 30 de Abril y 1 de Mayo la convivencia de iniciaci?n n?mero 106, en La Casa de la Iglesia. Invitan, por tanto, a J?venes, a partir de 18 a?os, que quieran tener una experiencia de este tipo. Propuesta que extienden a todos los exmilitantes y a los miembros del equipo de monitores, tanto para que inviten a personas, colaboren en ella y participen en su clausura. Contacto: Ceci, 666 191 382.?

La iglesia de El Salvador acogi? la presentaci?n de un nuevo paso de la Semana Santa de la capital palmera que recupera una antigua escena conocida como las Tres Mar?as o de las Santas Mujeres, fruto del empe?o de la Cofrad?a del Santo Sepulcro, que cont? con la colaboraci?n del Cabildo.?

En el Seminario Diocesano, tuvo lugar una nueva sesi?n de la formaci?n permanente para el clero. En esta ocasi?n, los encargados de guiar la jornada fueron: El di?cono permanente, V?ctor Gonz?lez, que disert? sobre la confesi?n y la confirmaci?n, y el delegado de Pastoral de la Salud, Jorge Andr?s Robles, el cual habl? sobre la Penitencia, el Vi?tico y la Unci?n.?

El peri?dico "Diario de Avisos", ha publicado un reportaje sobre la parroquia de Gracia dentro de su secci?n titulada "El Meg?fono".En dicho reportaje se recuerda que en junio de este a?o, la parroquia de Gracia, situada en el centro neur?lgico de este barrio lagunero, celebrar? su d?cimo aniversario.?

A partir de las 22:00 de este jueves llega a 13tv 'Misioneros por el mundo', un nuevo programa que mostrar? la vida de varios misioneros fuera de Espa?a. Un equipo del canal se ha desplazado hasta los pa?ses de destino donde se encuentran los religiosos y ha convivido con ellos lo suficiente como para adentrarnos en la vida de estos hombres y mujeres.?

El peri?dico Diario de Avisos, comenzando por este martes, va a dedicar una secci?n de su contraportada a distintas vidas sacerdotales. El periodista responsable de este apartado es Domingo J. Jorge, quien cada martes repasar? brevemente la vida de algunos sacerdotes. La serie ha comenzado con un reportaje a Antonio Mar?a Hern?ndez, recientemente fallecido y continuar? con el obispo em?rito, Felipe Fern?ndez.?

20.000 fieles a la semana oran siguiendo la nueva propuesta de rezandovoy.org. Este es el balance del primer mes de servicio de la p?gina web de los jesuitas, abierta el pasado 9 de marzo, que ha recibido en este tiempo 150.000 visitas que han optado por seguir el sencillo sistema de la oraci?n del d?a por internet.?

Ha tenido lugar en el Sal?n de Plenos del Ayuntamiento de Los Realejos, la sesi?n de honores para hacer entrega del t?tulo de Hijo Adoptivo de la Villa, al sacerdote Juan Batista N??ez, p?rroco que ha ejercido su ministerio en Ntra. Sra. de la Concepci?n, Ntra. Sra. del Carmen y San Joaqu?n y Santa Ana. Batista ?visiblemente emocionado- dio las gracias a todos y trajo a la memoria algunas de las acciones pastorales que llev? a cabo a lo largo de sus 20 a?os en las comunidades del Realejo Bajo, despu?s de su toma de posesi?n un 19 de Septiembre de 1990.


 | Enviar

Puntos de reflexi?n??propuestos en el?tercer d?a de encuentro cuaresmal en la parroquia - cuaresma 2011.?

EL ESP?RITU DEL CRISTIANO EN SU ACCI?N PASTORAL?

?C?mo se puede concretar en nuestro tiempo el estilo evang?lico en el que debemos actuar? ?Qu? esp?ritu nos anima?

ESPIRITU DE JUSTICIA. Quien lucha por ella va a ser perseguido de una u otra manera.

ESPIRITU DE HUMILDAD. Si acierto, no me atribuyo todo el ?xito; si fracaso, no me derrumbo, porque mi plan no coincide con el de Dios. ESPIRITU DL FRATERNIDAD. Cuidado con buscar en la comunidad solo refugio; hay que construir fraternidad.

ESPIRITU DE DESPRENDIMIENTO, para renunciar a una serie de privilegios que chocan con otros derechos m?s importantes.

ESPIRITU DE EFICACIA. Los cristianos, a veces, tenemos sensaci?n de impotencia. Lo nuestro es tan sublime, que no corresponde a esta pobre tierra.

ESPIRITU DE ORACI?N, para no separarla de la vida.EXAMEN

?

1.- ?Tengo probada mi valent?a frente a las injusticias?

2 ?Me siento obligado como cristiano a formar fraternidad?

3.- ?Se puede pensar en fraternidad sin desprendimiento?

4.- ?Pueden separarse oraci?n y vida?

5.- ?Tengo asumida esta tensi?n dial?ctica; sentirme innecesario, pero imprescindible; solidario, peso no c?mplice?

SERVIR?

Donde hay un ?rbol que plantar, pl?ntalo t?.

Donde hay un error que enmendar, enmi?ndalo t?.

Donde haya un esfuerzo que todos esquiven, ac?ptalo t?.

S? el que aparto del camino la piedra,
El odio de los corazones
Y las dificultades del problema.

Hay la alegr?a de ser sano y justo, pero

Hay, sobre todo, la inmensa alegr?a de servir.
Que triste ser?a el mundo si todo en el

Estuviera hecho. Si no hubiera un rosal
Que plantar, una empresa que emprender


Publicado por verdenaranja @ 16:08  | Espiritualidad
 | Enviar

Lectio divina para el viernes de la quinta semana de Cuaresma 2011, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de liturgia de la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:????????????Juan 8, 1‑11?

En aquel tiempo, Jes?s se retir? al monte de los Olivos. Al amanecer se present? de nuevo en el templo, y todo el pueblo acud?a a ?l, y, sent?ndose, les ense?aba.

Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio y, coloc?ndola en medio, le dijeron: ?Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Mois?s nos manda apedrear a las adulteras; t?, ?que dices??

Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jes?s, inclin?ndose, escrib?a con el dedo en el suelo.

Como insist?an en preguntarle, se incorpor? y les dijo: ?El que est? sin pecado, que le tire la primera piedra.? E inclin?ndose otra vez, sigui? escribiendo.

Ellos, al o?rlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los m?s viejos. Y qued? solo Jes?s, con la mujer, que segu?a all? delante. Jes?s se incorpor? y le pregunt?: ?Mujer, ?d?nde est?n tus acusadores?; ?ninguno te ha condenado??

Ella contest?: ?Ninguno, Se?or.? Jes?s dijo: ?Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques m?s.?

MEDITACI?N:???????????? ?No peques m?s?

??????????? Vivimos en una sociedad con grandes dosis de corrupci?n, la violencia se hace presente de una manera tal que est? entrando a formar parte de lo cotidiano, las injusticias manifestadas de mil maneras y modos, claramente manifestadas o soterradas, incluso a veces amparada en leyes f?cilmente transgredibles, pululan por todas partes, la falta de respeto a las convicciones de los otros, cuando se habla de libertad de opini?n y de conciencia, est? a la orden del d?a, pero a pesar de todo hay quien se empe?a a decir que no hay pecado.

??????????? Y s?, hay pecado, hay mucho pecado, llam?mosle como le llamemos o como no le queramos llamar. Hay mal, generamos mucho dolor buscado conscientemente, y a eso le llamamos pecado, porque adem?s de herir la dignidad del hombre, hiere al mismo Dios. Todo mal que nos hacemos se vuelca con la misma fuerza en Dios, porque ?l est? en la base que sustenta a todo ser humano, criatura suya, obra de su amor, hijo suyo, aunque no lo sepa e incluso lo rechace. Porque un hijo puede rechazar a su padre, pero no puede nunca dejar de ser su hijo.

??????????? Y desde esa realidad, desde esas trampas sucias de nuestro coraz?n, como la que nos describes en este texto, t?, Se?or, me vuelves a llamar a m? a no pecar m?s. Sabes que es pr?cticamente imposible, pero me llamas a implicarme en esa batalla conmigo mismo primero y con todo lo que de mal pueda haber a mi alrededor. Una batalla en la que el arma decisiva es el amor, ese mismo amor que es parte del tuyo y que t? has sembrado en mi interior con el encargo de hacerlo crecer.

??????????? As? me invitas a no conformarme con ning?n pecado, ni con el m?o ni con el de nadie, y a poner en marcha la compasi?n. Si desde ah? no conseguimos ir venciendo el mal que hay en nosotros, dif?cilmente lo vamos a conseguir con otros medios. Al menos ?se es el que t? practicaste y sigues practicando conmigo para que siga aprendiendo. Y tu voz y tus gestos en este tiempo me resuenan con un eco especial.????

ORACI?N:????????????? ?Aprender compasi?n????

??????????? Se?or, tengo que pedirte perd?n porque he tirado muchas piedras a lo largo de mi vida, y no contra m? mismo, que era donde m?s ten?a que haber dirigido. Mi coraz?n es m?s duro con los otros que conmigo y todav?a sigue siendo un reto aprender ternura, delicadeza y compasi?n.

??????????? Y te doy gracias porque t?, el ?nico que pod?a tirarme muchas piedras, me lanzas ofertas de perd?n que me siguen permitiendo hacer el camino de mi vida esperando dar lo mejor de m? cada d?a. Gracias, Se?or.???????

CONTEMPLAR:??????????????????En ti?

En ti vislumbro la fuerza
del amor que sana y salva.

La belleza del coraz?n
limpio y noble,
siempre al lado del hombre.

En ti vislumbro la esperanza
de todo coraz?n herido,
?igual que el m?o.

Y siento tu mano tendida,
dispuesta a agarrar la m?a,
para ayudarme a levantar
y caminar siempre a mi lado.

En ti vislumbro, s?,
la fuerza de mi vida.


Publicado por verdenaranja @ 15:55  | Liturgia
 | Enviar
Mi?rcoles, 13 de abril de 2011


Desde caritas arciprestal de icod el coordinador se dirigea la comunidad arciprestal:?

?Icod de los Vinos, a 06 de abril de 2011?

?

Estimado/a Coordinador/a parroquial:?

Finalizado el primer trimestre del a?o, los datos de los que disponemos a 31 de marzo de 2011, son muy preocupantes:?

Usuarios atendidos: 541

Familias beneficiadas: 1.609

Inversi?n realizada: 9.299,78?

Ingresos obtenidos: 5.162,67??

Ante tantas dificultades para poder seguir atendiendo a nuestros usuarios, nos vemos en la necesidad de buscar financiaci?n para continuar ayudando a las personas que necesitan de este recurso, puesto que el Convenio de Colaboraci?n con el Excmo. Ayuntamiento de Icod de los Vinos, a fecha de hoy, no se ha firmado y no sabemos si se firmar? ya que est?n por medio las elecciones. Adem?s, los ingresos de nuestras parroquias est?n llegando un poco tarde, por tal motivo el equipo arciprestal ha visto la posibilidad de poner en circulaci?n unas rifas a un precio m?dico de 2?, para el sorteo de una vajilla de porcelana modelo portugu?s donada por CajaCanarias, y as? lograr unos recursos con los que podamos hacer frente a la demanda que se nos presenta, en el Servicio de Atenci?n Social de Base en el que se desarrolla la acogida, los lunes y mi?rcoles de cada semana.??

Por tal motivo, desde C?ritas Arciprestal pedimos la colaboraci?n de todo el voluntariado-comprometido, que no duda en poner las horas y el esfuerzo que sea necesario, sabiendo que de su actuaci?n depende la mejora de las condiciones de vida de nuestros hermanos m?s necesitados.?

Agradeciendo de antemano su colaboraci?n, reciba un cordial saludo?

Lorenzo D?az Acevedo
Coordinador Arciprestal.


Publicado por verdenaranja @ 16:59
 | Enviar

Dese la Comisi?nJusticia y pPaz dela di?cesis de Teneerife nos env?an la siguiente carta. Abril 2011

CARTA DE LA COMISI?N DE JUSTICIA Y PAZ E INTEGRIDAD DE LA CREACI?N DE ROMA ANIMANDO AL D?A GLOBAL DE ACCI?N SOBRE LOS GASTOS MILITARES?

Roma, 17.2.2011?

Queridos/as Hermanos/as:

Saludos de paz desde la Comisi?n Justicia, Paz e Integridad de la Creaci?n??

Les presentamos un asunto de grave preocupaci?n. Queremos invitarles a que participen como constructores de paz en este acto de solidaridad con los pueblos y organizaciones comprometidas con la paz en el mundo. Como miembros de la Comisi?n de JPIC estamos profundamente preocupados por la gran cantidad de dinero destinado a la defensa militar. Nos sentimos animados por el mensaje del Santo Padre para el D?a Mundial de la Paz 2011. ?El a?o que termina tambi?n ha estado marcado lamentablemente por persecuciones, discriminaciones, por terribles? actos de violencia...?. Sentimos que el Dios de la Paz reitera la llamada del profeta Miqueas que dice: ?Practica la justicia, ama con misericordia y camina humildemente con tu Dios?. S?, abracemos esta llamada para vivir nuestro compromiso por la paz y la no-violencia en el mundo de hoy de manera pr?ctica.?

En 2010 se gastaron $1,53 trillones para gastos militares. Es una cantidad inconcebible. Para poner esta realidad en perspectiva, la Cumbre Mundial de la Alimentaci?n estima que $30.000.000 ?(30 mil millones) al a?o pueden erradicar el hambre en todo el mundo. Esa es la cantidad que el mundo usa en gastos militares en una sola semana. No podemos permitir esto pues significa una quiebra ?tica.?

Existen muchas otras prioridades que requieren inversi?n financiera: la pobreza, el cambio clim?tico, la creaci?n de empleo. S?lo un 10% en la reducci?n del gasto militar internacional, puede resolver en poco tiempo miles de problemas a los que se enfrenta el planeta. Les invitamos a participar en esta acci?n con miles de organizaciones y millones de personas que est?n moviliz?ndose en favor de la VIDA. Como parte de esta iniciativa, el D?a Global de Acci?n sobre los Gastos Militares est? previsto para el 12 de abril de 2011.?

Esta fecha se ha propuesto coincidiendo con la publicaci?n del informe anual de Stockholm International Peace Research Institute (http://www.sipri.org), que incluye cifras nuevas de los gastos militares. El 12 de abril, todo el mundo participar? en diferentes acciones para atraer la atenci?n de la gente, del mundo pol?tico y de los medios de comunicaci?n sobre el costo de los gastos militares y la necesidad de identificar nuevas prioridades.?

En este D?a Global de Acci?n sobre los Gastos Militares, sugerimos diversas formas de c?mo poder participar:?

? ???Informarnos sobre los gastos militares

? ???Incorporar este problema en las oraciones comunitarias y/o en la eucarist?a

? ???Dar a conocer a la gente esta acci?n

? ???Buscar maneras de colaborar sobre este problema con organizaciones comprometidas por la paz a trav?s de la no-violencia.?

En el mensaje de paz el Santo Padre cita un pensamiento inspirador del Papa Pablo VI: ?Es necesario, antes que nada, conseguir la paz con otro tipo de armas, diferentes de las armas para matar y exterminar a la humanidad. Necesitamos sobre todo armas morales?.?

Creemos que nuestra red tiene un potencial magn?fico para crear una cultura global alternativa de la paz y la no-violencia a todos los niveles de la sociedad. ?nete con nosotros/as para hacer que el 12 de abril de 2011 sea un d?a significativo de la Buena Noticia de paz para todos los pueblos que sufren la guerra, la pobreza y las? enfermedades.

En Cristo,?

Ha. Soledad Galer?n, MC P.? Antonio Pernia, SVD
Co-presidente de la Comisi?n JPIC? Co-presidente de la Comisi?n JPIC

USG-UISG? USG-UISG

Via Aurelia 476,

CP 9099 Aurelio, 00165 Roma, Italy.

Tel/Fax: (39).06.6622929 (direct)

Email: jpicusguisg@lasalle.org


Publicado por verdenaranja @ 16:55  | Caritas
 | Enviar

Desde?la?Comisi?n de Jucistia y Paz de la di?cesis de Tenerife nos env?an el siguiente manifiesto. Abril 2011.

SALGAMOS DE LA CRISIS REDUCIENDO ?EL GASTO MILITAR?

En el mundo mueren cada d?a 35.000 personas por hambre o falta de atenci?n sanitaria; hay 1.020 millones de personas que sufren hambre; solo en Europa tenemos 23 millones de parados (m?s de 4 millones en Espa?a) y la mitad de la humanidad vive con menos de 2 $ al d?a.

Para mejorar la vida de la humanidad y preservar el planeta, hay que destinar esfuerzos y recursos a desarrollar una econom?a al servicio de las personas, la que tiene como finalidad mejorar la calidad de vida a trav?s de la educaci?n, la salud, el desarrollo, la justicia y los derechos humanos.


Pero la realidad es que a nivel mundial el gasto militar asciende a 1,55 billones de d?lares (el 2,7% del PIB mundial), lo que supone 4.246 millones de d?lares al d?a. Es m?s que posible que estas cifras sean muy superiores si consideramos lo que no declaran los gobiernos. Este enorme gasto se destina a mantener 21 millones de soldados (2,5 millones en la Uni?n Europea, 130.000 de los cu?les en Espa?a) y a adquirir numerosas cantidades de armas (400.000 millones de d?lares anuales).?


Con motivo de la celebraci?ndel pasado 12 de Abril del D?a Mundial de Acci?n sobre el Gasto Militar, promovida por varias organizaciones lideradas por la red global International Peace Bureau (IPB), queremos sumar nuestra voz a la de ciudadanos y ciudadanas de todo el mundo para mostrar nuestro desacuerdo con este enloquecido gasto militar.

?
Porque:

?. el gasto militar alimenta viejos y nuevos conflictos armados.

. el gasto militar refuerza una cultura de la violencia que es motor y justificaci?n de violencia y guerras . hay que terminar con los privilegios del complejo militar-industrial, los ?nicos que obtienen beneficios de este exagerado gasto.?

. hay que romper con la inercia dominante que basa la seguridad en t?rminos militares mientras menosprecia la aut?ntica seguridad humana fundamentada en la protecci?n de la salud, el fomento de la educaci?n, un medio ambiente saludable, el acceso a la vivienda, un trabajo digno y el respeto por los derechos humanos.?

. un mundo en paz, no pasa por m?s gasto militar, sino por invertir en prevenci?n de conflictos, gobernabilidad democr?tica y desarme.

?

?


Publicado por verdenaranja @ 16:51  | Caritas
 | Enviar

Puntos de reflexi?n??propuestos en el?segundo d?a de encuentro cuaresmal en la parroquia - cuaresma 2011.?

EL CRISTIANO ANTE LA INSEGURIDAD

Vivimos en un mundo que valora la seguridad. El culto a la salud, por ejemplo, es una forma de seguridad.

Hay dos clases de inseguridades: enfermiza o sana. La 1 a deformara los datos, nos atemorizara sin raz?n. La 2a consistir? en una correcta percepci?n de los riesgos, sabiendo que el hombre necesita limites de seguridad m?nimos: Mt. 11,28-30.

Gran parte de la humanidad no sabe dialogar con las inseguridades, hace de ellas fantasmas que aterrorizan y nos invitan a cambiar de ruta buscando mas el camino de la seguridad que el camino del amor.

El precio de la seguridad es muy alto, y el cristiano es aquel que reconoce sencillamente:"Los dioses y se?ores de la tierra no me satisfacen."

Dios da sentido a mis inseguridades, Jes?s vivi? en la inseguridad y nos dijo en Lc. 9,58:

"El Hijo del hombre no tiene donde reclinar su cabeza." Llevarse bien con la inseguridad es permitirle que nos desinstale humaniz?ndonos, compartiendo la insegura suerte de m?s de dos tercios de la humanidad. S. Francisco de As?s tal vez la hubiese llamado "hermana inseguridad."

Busquemos la autentica seguridad en el amor: la Co. 13, 1-3. 8-9. Rin. 8, 38.

CUESTIONARIO

1) ?Como me instalo y me aseguro si Cristo nace y muere desnudo? Nunca llevaba dinero.

?2) El "Buscad el Reino de Dios y su justicia sobre todo" (Mt. 6, 33) ?no es la relativizaci?n de este mundo?

3) Solo el amor aporta la energ?a suficiente para afrontar sanamente la inseguridad. ?Est?s de acuerdo?

4) Muchos hay que siguen eligiendo la seguridad de la salvaci?n a trav?s de las obras propias y no a trav?s de gestos salv?ficos que Dios hace gratuitamente en nosotros. ?Verdad que si?

ORACION

Salva, Se?or, al hombre en esta hora horrorosa, de tr?gico destino; no sabe a d?nde va, de d?nde vino tanto dolor, que en sauce roto llora.

Ponlo de pie, Se?or,

clava tu aurora en su costado, y sepa que es divino

despojo, polvo errante en el camino;

m?s que tu luz lo inmortaliza y dora.


Publicado por verdenaranja @ 16:45  | Espiritualidad
 | Enviar

Lectio divina para el jueves de la quinta semana de Cuaresma 2011, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:????????????Juan 8, 1‑11?

En aquel tiempo, Jes?s se retir? al monte de los Olivos. Al amanecer se present? de nuevo en el templo, y todo el pueblo acud?a a ?l, y, sent?ndose, les ense?aba.

Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio y, coloc?ndola en medio, le dijeron: ?Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Mois?s nos manda apedrear a las adulteras; t?, ?que dices??

Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jes?s, inclin?ndose, escrib?a con el dedo en el suelo.

Como insist?an en preguntarle, se incorpor? y les dijo: ?El que est? sin pecado, que le tire la primera piedra.? E inclin?ndose otra vez, sigui? escribiendo.

Ellos, al o?rlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los m?s viejos. Y qued? solo Jes?s, con la mujer, que segu?a all? delante. Jes?s se incorpor? y le pregunt?: ?Mujer, ?d?nde est?n tus acusadores?; ?ninguno te ha condenado??

Ella contest?: ?Ninguno, Se?or.? Jes?s dijo: ?Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques m?s.?

MEDITACI?N: ?????????????No peques m?s?

??????????? Vivimos en una sociedad con grandes dosis de corrupci?n, la violencia se hace presente de una manera tal que est? entrando a formar parte de lo cotidiano, las injusticias manifestadas de mil maneras y modos, claramente manifestadas o soterradas, incluso a veces amparada en leyes f?cilmente transgredibles, pululan por todas partes, la falta de respeto a las convicciones de los otros, cuando se habla de libertad de opini?n y de conciencia, est? a la orden del d?a, pero a pesar de todo hay quien se empe?a a decir que no hay pecado.

??????????? Y s?, hay pecado, hay mucho pecado, llam?mosle como le llamemos o como no le queramos llamar. Hay mal, generamos mucho dolor buscado conscientemente, y a eso le llamamos pecado, porque adem?s de herir la dignidad del hombre, hiere al mismo Dios. Todo mal que nos hacemos se vuelca con la misma fuerza en Dios, porque ?l est? en la base que sustenta a todo ser humano, criatura suya, obra de su amor, hijo suyo, aunque no lo sepa e incluso lo rechace. Porque un hijo puede rechazar a su padre, pero no puede nunca dejar de ser su hijo.

??????????? Y desde esa realidad, desde esas trampas sucias de nuestro coraz?n, como la que nos describes en este texto, t?, Se?or, me vuelves a llamar a m? a no pecar m?s. Sabes que es pr?cticamente imposible, pero me llamas a implicarme en esa batalla conmigo mismo primero y con todo lo que de mal pueda haber a mi alrededor. Una batalla en la que el arma decisiva es el amor, ese mismo amor que es parte del tuyo y que t? has sembrado en mi interior con el encargo de hacerlo crecer.

??????????? As? me invitas a no conformarme con ning?n pecado, ni con el m?o ni con el de nadie, y a poner en marcha la compasi?n. Si desde ah? no conseguimos ir venciendo el mal que hay en nosotros, dif?cilmente lo vamos a conseguir con otros medios. Al menos ?se es el que t? practicaste y sigues practicando conmigo para que siga aprendiendo. Y tu voz y tus gestos en este tiempo me resuenan con un eco especial.????

ORACI?N:????????????? ?Aprender compasi?n????

??????????? Se?or, tengo que pedirte perd?n porque he tirado muchas piedras a lo largo de mi vida, y no contra m? mismo, que era donde m?s ten?a que haber dirigido. Mi coraz?n es m?s duro con los otros que conmigo y todav?a sigue siendo un reto aprender ternura, delicadeza y compasi?n.

??????????? Y te doy gracias porque t?, el ?nico que pod?a tirarme muchas piedras, me lanzas ofertas de perd?n que me siguen permitiendo hacer el camino de mi vida esperando dar lo mejor de m? cada d?a. Gracias, Se?or.???????

CONTEMPLAR:???????????????? ?En ti?

En ti vislumbro la fuerza
del amor que sana y salva.

La belleza del coraz?n
limpio y noble
siempre al lado del hombre.

En ti vislumbro la esperanza
de todo coraz?n herido,
?igual que el m?o.

Y siento tu mano tendida,
dispuesta a agarrar la m?a,
para ayudarme a levantar
y caminar siempre a mi lado.

En ti vislumbro, s?,
la fuerza de mi vida.


Publicado por verdenaranja @ 16:32  | Liturgia
 | Enviar
Martes, 12 de abril de 2011

Reflexi?n de Jos? Antonio Pagola para el evangelio del domingo de Ramos 2011, ofrecido por la Delegaci?n Diocesana de ense?anza dela di?cesis de Tenerife.

ESC?NDALO Y LOCURA?

????????? Los primeros cristianos lo sab?an. Su fe en un Dios crucificado s?lo pod?a ser considerada como un esc?ndalo y una locura. ?A qui?n se le hab?a ocurrido decir algo tan absurdo y horrendo de Dios? Nunca religi?n alguna se ha atrevido a confesar algo semejante.

????????? Ciertamente, lo primero que todos descubrimos en el crucificado del G?lgota, torturado injustamente hasta la muerte por las autoridades religiosas y el poder pol?tico, es la fuerza destructora del mal, la crueldad del odio y el fanatismo de la mentira. Pero ah? precisamente, en esa v?ctima inocente, los seguidores de Jes?s vemos a Dios identificado con todas las v?ctimas de todos los tiempos.

????????? Despojado de todo poder dominador, de toda belleza est?tica, de todo ?xito pol?tico y toda aureola religiosa, Dios se nos revela, en lo m?s puro e insondable de su misterio, como amor y s?lo amor. No existe ni existir? nunca un Dios fr?o, ap?tico e indiferente. S?lo un Dios que padece con nosotros, sufre nuestros sufrimientos y muere nuestra muerte.

????????? Este Dios crucificado no es un Dios poderoso y controlador, que trata de someter a sus hijos e hijas buscando siempre su gloria y honor. Es un Dios humilde y paciente, que respeta hasta el final la libertad del ser humano, aunque nosotros abusemos una y otra vez de su amor. Prefiere ser v?ctima de sus criaturas antes que verdugo.

????????? Este Dios crucificado no es el Dios justiciero, resentido y vengativo que todav?a sigue turbando la conciencia de no pocos creyentes. Desde la cruz, Dios no responde al mal con el mal. "En Cristo est? Dios, no tomando en cuenta las transgresiones de los hombres, sino reconciliando al mundo consigo" (2 Corintios 5,19). Mientras nosotros hablamos de m?ritos, culpas o derechos adquiridos, Dios nos est? acogiendo a todos con su amor insondable y su perd?n.

????????? Este Dios crucificado se revela hoy en todas las v?ctimas inocentes. Est? en la cruz del Calvario y est? en todas las cruces donde sufren y mueren los m?s inocentes: los ni?os hambrientos y las mujeres maltratadas, los torturados por los verdugos del poder, los explotados por nuestro bienestar, los olvidados por nuestra religi?n.

????????? Los cristianos seguimos celebrando al Dios crucificado, para no olvidar nunca el "amor loco" de Dios a la humanidad y para mantener vivo el recuerdo de todos los crucificados. Es un esc?ndalo y una locura. Sin embargo, para quienes seguimos a Jes?s y creemos en el misterio redentor que se encierra en su muerte, es la fuerza que sostiene nuestra esperanza y nuestra lucha por un mundo m?s humano.??

Jos? Antonio Pagola?

Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS
17 de abril de 2011
Domingo de Ramos (A)
Mateo 26, 14-27,66


Publicado por verdenaranja @ 16:25  | Espiritualidad
 | Enviar

DOMINGO DE RAMOS- A
17 de Abril de 2011

?

Hoy la celebraci?n comienza con la conmemoraci?n de la entrada del Se?or en Jerusal?n. Es un rito festivo con el que el pueblo aclama a Jesucristo. Si es posible, hay que hacerlo en forma de procesi?n o de entrada solemne. Despu?s del canto o la ant?fona, el celebrante saluda al pueblo y dice In monici6n, que puede ser la del misal o bien la que aqu? proponemos.

El Se?or Jes?s, que se entreg? hasta la muerte para darnos vida, est? con todos vosotros.

Sed bienvenidos, hermanas y hermanos. Nos reunimos, en este domingo de Ramos, para comenzar las celebra?ciones de la Semana Santa. Y hoy, con nuestros ramos, recordamos el momento en que Jes?s entr? en Jerusal?n montado en un asno, mientras todos le aclamaban con entusiasmo. Tambi?n nosotros le aclamamos, porque creemos en ?l, porque queremos seguirle en su camino en estos d?as santos, porque estamos convencidos de que su pasi?n, muerte y resurrecci?n nos abre tambi?n a nosotros las puertas de la vida.

El celebrante bendice los ramos, lee el evangelio y lo comenta brevemente. Despu?s, se dirige al presbiterio mientras se? hace un canto de aclamaci?n, y se pasa directamente a la oraci?n colecta.

Antes de la aclamaci?n de la Pasi?n (ev: Mateo 26,14-27,66): Dispong?monos ahora a escuchar, en el centro de nuestra celebraci?n de hoy, el relato de la pasi6n del Se?or. Con?templemos el camino de Jes?s hacia la muerte, por amor y fidelidad a Dios y a nosotros, y agradezc?mosle su entrega. Porque su cruz es nuestra vida.

Oraci?n universal: Oremos ahora con fe, y pidamos que la vida nueva que nace de la cruz de Jes?s llegue al mundo entero. Oremos cantando: KYRIE, ELEISON.

1. Por la iglesia, por todos los cristianos. Que aprendamos a vivir con esp?ritu de amor y de entrega, como Jes?s. KYRIE, ELEISON. R/ KYRIE, ELEISON.

2. Por los que no conocen a Jes?s. Que puedan llegar a sentir el gozo y la vida que ?l nos da. KYRIE, ELEISON.

3. Por todos los que sufren. Que, identificados con la cruz de Jes?s, puedan tambi?n gozar de la alegr?a de la re?urrecci6n. KYRIE, ELEISON.

4. Por todos nosotros, reunidos en este domingo de Ramos. Que la Semana Santa que iniciamos nos haga crecer en la fe, la esperanza y el amor. KYRIE, ELEISON.

Escucha, Se?or Jes?s, la oraci6n confiada que te dirigimos. T?, que vives y reinas ...

Padrenuestro: Unidos a Jesucristo, movidos por su amor, nos atrevemos a decir:

Gesto de paz: En Cristo, que nos ha reconciliado con su cruz, daos fraternamente la paz.

Despedida: Hemos comenzado la Semana Santa. Dispong?monos a vivir estos d?as con intensidad. Sint?monos convocados a participar de [as celebraciones, all? donde estemos. Especialmente el jueves y el viernes, para seguir paso a paso el camino de la cruz de Jes?s; y el s?bado ?por la noche, en la Vigilia Pascual, para celebrar con toda la alegr?a la resurrecci?n.

?

CPL


Publicado por verdenaranja @ 16:19  | Liturgia
 | Enviar

Lectio divina para el mi?rcoles de la quinta semana de Cuaresma2011, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:?????????????????Juan 8, 31‑42?

En aquel tiempo, dijo Jes?s a los jud?os que hab?an cre?do en ?l: ?Si os manten?is en mi palabra, ser?is de verdad disc?pulos m?os; conocer?is la verdad, y la verdad os har? libres.?

Le replicaron: ?Somos linaje de Abrah?n y nunca hemos sido esclavos de nadie. ?C?mo dices t?: "Ser?is libres"??

Jes?s les contest?: ?Os aseguro que quien comete pecado es esclavo. El esclavo no se queda en la casa para siempre, el hijo se queda para siempre. Y si el Hijo os hace libres, ser?is realmente libres. Ya s? que sois linaje de Abrah?n; sin embargo, trat?is de matarme, porque no dais cabida a mis palabras. Yo hablo de lo que he visto junto a mi Padre, pero vosotros hac?is lo que le hab?is o?do a vuestro padre.? Ellos replicaron: ?Nuestro padre es Abrah?n.?

Jes?s les dijo: ?Si fuerais hijos de Abrah?n, har?ais lo que hizo Abrah?n. Sin embargo, trat?is de matarme a m?, que os he hablado de la verdad que le escuch? a Dios, y eso no lo hizo Abrah?n. Vosotros hac?is lo que hace vuestro padre.? Le replicaron: ?Nosotros no somos hijos de prostitutas; tenemos un solo padre: Dios.?

Jes?s les contest?: ?Si Dios fuera vuestro padre, me amar?ais, porque yo sal? de Dios, y aqu? estoy. Pues no he venido por mi cuenta, sino que ?l me envi?.?

MEDITACI?N:????????????? ?Conocer?is la verdad?

??????????? S?, se?or que es ?sta una frase peligrosa. Hoy parece que no hay m?s verdades que las que a uno le interesa y que, a pesar de tanto hablar de libertad de opini?n, queremos imponer a los dem?s bajo pena de excluirlo de nuestro c?rculo.

??????????? Y ciertamente que dogmatizar sobre ?verdades? es muy, muy peligroso, sean del tipo que sean, religiosas o no.? El problema es que hemos tratado o tratamos de dogmatizar, de mil maneras, nuestras expresiones y formulaciones de las cosas, algo que es necesario hacer, pero sabiendo que las cosas se puede expresar y redefinir de muchas maneras y no de una vez y para siempre. Eso le pasaba a las fariseos con respecto a sus apegos legalistas.

??????????? Cuando t? nos hablas de verdad no est?s haciendo referencia a nuestros pensamientos o expresiones, a nuestras ?verdades? o a las que as? queremos llamar, sino a la ?verdad?, la verdad una y ?nica que es Dios y que no podemos manipular, ni encuadrar en unas palabras, ni meter en unos esquemas por sagrados que nos puedan parecer. Una verdad a la que tenemos que estar intentando aproximarnos continuamente porque desborda nuestros esquemas, conocimientos y planteamientos y, sobre todo, nuestros intereses. La verdad a la que tenemos que estar atentos y no ella a nosotros.

??????????? Tu verdad, es la verdad de Dios. De un Dios que no podemos manipular a nuestro antojo o inter?s. Es la verdad del amor, del bien por antonomasia, que toca la hondura de nuestra realidad humana m?s profunda, y nos humaniza en toda la riqueza y plenitud de esta palabra, porque una verdad interesada y parcial, por muy buena que parezca, pero que no nos adentre en la hondura del amor y de sus consecuencias, no pueden ser de Dios, por lo menos de un Dios con lo que podamos entablar una relaci?n positiva. No puede ser tuya. Y, es claro, esta verdad nunca seremos capaces de palparla si no nos acercamos a ti. Una verdad que no me habla de ideas sino de una persona. Una verdad detr?s de la cual s? que alguien est?, alguien me espera. ??

ORACI?N:???????????????La verdad del amor?

??????????? Se?or, tengo que reconocer que me pierdo cuando me quiero meter en conceptos. Por eso no nos hablaste con palabras de la verdad. Nos hablaste de ella con tu vida. Porque la verdad de Dios no es para contarla es para darle forma, como t? le diste con tu vida.

??????????? En ti reconozco, Se?or, que la verdad est? vinculada al amor y que toda realidad que se aparte de ?l, no puede estar en su l?nea. S?, ya s? que no se trata de cualquier amor, sino del que se convierto continuamente en don. El que t? me mostraste y por la que te afirmaste como la verdad. Dame valor para adentrarme en la verdad del amor. ??

CONTEMPLAR:???????????????? ?Tu verdad?

Ante tantas verdades
que me enga?an
y esconden mis intereses
o mis mezquindades,
descubro tu verdad,
te descubro a ti,
la ?nica verdad
que me abre al amor,
que desata mis cadenas;
tu verdad que me libera


Publicado por verdenaranja @ 16:02  | Liturgia
 | Enviar

Puntos de reflexi?n??propuestos en el primer d?a de encuentro cuaresmal en la parroquia- cuaresma 2011.

CONVERSION -?DESAPEGO? - ABANDONO EN DIOS

1) CONVERSION. "Convert?os porque el Reino de los cielos esta cerca" (Mt. 4,17) "Siete veces cae el justo, pero se levanta." (Prov. 24, 16)

"La conversi?n no se realiza en un solo d?a. ?ojal?! pueda llevarse a cabo a lo largo de nuestra vida." (S. Bernardo)

"Para mejorar el mundo y cambiarlo hace falta comenzar por cambiarnos nosotros mismos." (Juan Pablo II)

Hay que cambiar el remordimiento por el arrepentimiento. Todo ha de ser nuevo y nada de apa?os para seguir tirando. (Mt. 9, 16)

"La conducir? al desierto y le hablare al coraz?n." (Os. 2,14)

?

2) DESAPEGO. Si la conversi?n es un cambio, implica necesariamente un desprendimiento de todo lo anterior, para empezar una vida nueva. Y as? se le dice a Abrah?n: "Sal de tu tierra." Y se le dice a Mois?s: "DESCALZATE."En el momento en que te dejes llevar por un apego, deja de funcionar debidamente tu coraz?n.?

3) ABANDONO EN DIOS. Sta. Teresa del Ni?o Jes?s y su hermana Celina hac?an barquitos de papel en los que escrib?an: "Abandonarse en Dios." Y esta frase tiene una gran profundidad: cambio de nuestros planes por los de Dios: "Padre: me pongo en tus manos. Haz de mi lo que quieras." (Carlos de Foucauld )

CUESTIONARIO

1. ? Hay apa?os en tu vida como si a Dios lo pudieras enga?ar?

2. ?Te desesperas porque te encuentras lejos de lo que deseas, pensando que la conversi?n es asunto r?pido?

3. ?Cu?nto cuestan los desapegos! ?Verdad? Implica coraje, constancia y oraci?n.

4. La educaci?n del coraz?n es muy importante. ?De acuerdo?

5. El abandono total en Dios, como los santos, ?no crees que es el secreto de la perfecci?n cristiana?

ORACION
( Sal. 103 (102) )

Bendice, alma m?a, al Se?or, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alma m?a, al Se?or, y no olvides sus beneficios.

El Se?or es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia.

No est? siempre acusando ni guarda rencor perpetuo; no nos trata como merecen nuestros pecados ni nos paga seg?n nuestras culpas.

Como un padre siente ternura por sus hijos, siente el Se?or ternura por los que le temen; porque El conoce nuestra masa, se acuerda de que somos barro.


Publicado por verdenaranja @ 15:57  | Espiritualidad
 | Enviar
Lunes, 11 de abril de 2011

"Siete ritos de una Iglesia Cat?lica", sacado del Bolet?n de Comisar?a de Tierra SAnta 2011 recibido en la parroquia con motivo de la Colecta para Tierra Santa del Viernes Santo.

SIETE RITOS DE UNA IGLESIA CATOLICA

1) Iglesia Armenia Cat?lica de Cilicia.

Regida por un Exarca patriarcal, con sede en la 3? Estaci?n de la V?a Dolorosa. Con parroquias en Jerusal?n y Am?n. Y solo unas 50 familias" de fieles.

2) Iglesia Caldea Cat?lica de Babilonia.

Tambi?n regida por un Exarca patriarcal, con sede en Jerusal?n un vicario patriarcal para Jordania. ?nicamente 25 feligreses. (Quiz? algunos m?s si han podido llegar fugitivos de Irak)?

3) Iglesia Griega-melquita Cat?lica de Antioquia.

Un vicario patriarcal con sede en el Patriarcado de Jerusal?n y 8 parroquias en la zona. Arzobispado de Acre, con sede en Haifa y 34 parroquias en Galilea. Arzobispado de Petra Filadelfia, con sede en Am?n y 29 parro?quias. Cerca de 50.000 fieles en Tierra Santa.?

4) Iglesia Maronita de Antioquia.

Arzobispado con sede en Haifa. Once parroquias y tres insti?tutos religiosos.Arzobispado de Jerusal?n, Jordania y Palestina. Tres parro?quias: Jerusal?n, Bel?n y Am?n. M?s de 6.000 seguidores fundamentalmente en Galilea, (por la emigraci6n del L?bano).?

5) Iglesia Siria Cat?lica de Antioquia.

Arzobispado en Jerusal?n. Tres parroquias: Am?n, Bel?n, Jerusal?n.11M. Unos 300 fieles.?

6) Iglesia Copta Cat?lica de Alejandr?a.

Sin autoridad jer?rquica, su presencia ha desaparecido al emi?grar las pocas familias que por los a?os 80 eran atendidas por los franciscanos.?

7) Iglesia Cat?lica Latina.

Patriarcado -arzobispado implantado en las cruzadas y restau?rado en 1847. Sede en Jerusal?n y auxiliares en Am?n y Nazaret. Cuenta con 15 parroquias en Israel, 15 en Palestina y 32 en Jordania. Unos 30.000 fieles en Tierra Santa. Del centenar de congregaciones religiosas la m?s fuerte es la Custodia francis?cana de Tierra Santa con m?s de 200 religiosos en el territorio y quo lleva adelante el 80 por ciento de las obras sociales y ben?ficas en apoyo de la comunidad cristiana.


 | Enviar

Con motivo de la Coleta de viernes Santo 2011 los pp. Comisarios de Tierra Santa han editado un Bolet?n para difundir entre los fieles del que se entresaca el siguiente art?culo.

Tierra Santa Iglesia de Comuni?n y Testimonio

Del 10 al 24 de octubre de 2010 el S?nodo de los Obispos celebr? en Roma una Asamblea especial para el Oriente Medio. En ?l participaron 185 "padres sino?dales" que representaban a la Iglesia cat?lica presente en 16 estados de todo el oriente. De 356 millones de habitantes en esos pa?ses, solo veinte son cristianos v de estos, ?nicamente 5.700.000 son cat?licos, que siguen siete ritos diferentes en plena comuni?n con la Iglesia de Roma. El tema de reflexi6n propuesto por el

Papa era: La Iglesia cat6lica en Oriente Medio: comuni?n y testimonio, teniendo como arquetipo a la Iglesia que naci? en Pentecost?s y se caracteriza por tener "un solo coraz6n y una sola alma". El objetivo del S?nodo era doble: confirmar y sostener a los cristianos en su iden?tidad, gracias a la Palabra de Dios y a los Sacramentos y renovar y promover la comuni?n eclesial entre las Iglesias particulares de Oriente Medio para que pue?dan ofrecer un testimonio de vida autentica que incluya tambi?n la dimensi?n ecum?nica, el di?logo inte?rreligioso y la dimensi?n misionera.

"Es una tarea ardua, reconocer?a el Papa el d?a de su apertura, porque los cristianos de Oriente Medio deben soportar a menudo condiciones de vida dif?ciles, tanto a nivel personal como familiar y de comuni?dad en unos pa?ses marcados por profundas divisio?nes y desgarrados por seculares conflictos". Pero esas dificultades no pueden desalentar. La Iglesia est? llamada a ser signo e instrumento de unidad y reconciliaci?n.

Al proponer el mismo lema del S?nodo para la Jornada por Tierra Santa en el Viernes Santo, nos hace?mos eco de la necesidad de apoyar los esfuerzos de las Iglesias orientales "demostrando el inter?s de toda la Iglesia por la valiosa y amada porci?n del pueblo de Dios que vive en Tierra Santa y en todo el Oriente Medio".

La Iglesia Madre de Jerusal?n -Patriarcado Latino, Iglesias Orientales, Custodia de Tierra Santa- fortaleci?da por la Comuni?n de los siete ritos venerables, da tes?timonio del evang?lico del amor y de la paz con gran generosidad, cuidando no solo de su peque?a grey, ha?ciendo el bien sin mirar a quien. Resaltamos cuatro de las muchas acciones con las que la comuni?n se convier?te en testimonio de la excelencia del amor cristiano.

LA INFANCIA

Los ni?os, en la debili?dad de los primeros anos, encuentran asistencia en tantos centros ben?ficos, sobre to?do en Bel?n: maternidades, casa tuna, guarder?as, institutos especializados en enfermedades como la sordera.... Y la formaci?n en escuelas y colegios de todas las Iglesias y diferentes congregaciones religiosas para toda la etapa educati?va hasta el acceso a la universidad, que tambi?n encuentra el apoyo con becas y otras ayudas....?

LA VIVIENDA

Junto a la inestabili?dad pol?tica y social y la falta de trabajo, la dificul?tad de acceder a la vivien?da es uno de los mayores est?mulos para la emigraci?n, con el riesgo de la merma de la poblaci6n cristiana. Se intenta frenar esa emigraci6n con el esfuerzo econ6mico de dotar a los matrimonios j?venes de un hogar. En esa l?nea, tras los barrios cristianos promovidos por la Custodia en Bet Hanina, Betania, Bel?n, est? la entrega -despu?s de 25 anos- de ]as 68 viviendas de Betfag?.

LOS ANCIANOS

La etapa final de la vi?da encuentra tambi?n para los cristianos de Tierra Santa grandes dificultades. La falta de previsi?n social o de una pensi?n hace que la caridad cristiana tenga que actuar con la acogida en residencias de ancianos, centros de d?a, hospitales, sostenidos por las Igle?sias y atendidos por la abnegada entrega de tantas instituciones religiosas...

ECUMENISMO

La ?nica Iglesia de Cristo se expresa en Tierra Santa en la va?riedad de tradiciones lit?rgicas, espirituales, culturales y disciplina?rias de los siete ritos de las Iglesias cat?licas. La comuni?n plena entre estas debe favorecer el dialo?go ecum?nico con las cinco Iglesias "ortodoxas" y las dos nacidas de la Reforma (anglicanos y lute?ranos)...?

Todas esas actividades educativas, sociales, sanitarias y ben?ficas se pueden llevar a cabo gra?cias a la ayuda generosa de todos los cristianos que colaboran con la Jornada por Tierra Santa.

SEAMOS GENEROSOS CON TIERRA SANTA?

?

El resultado de la Colecta del Viernes Santo del a?o 2010 en las di?cesis espa?olas fue de: 1.397.267,50 Euros.

Bolet?n editado por los PP. Comisarios de Tierra Santa.


 | Enviar

COMISARIA DE TIERRA SANTA
Sevilla, 27/03/2011

A los Sres. P?rrocos, Rectores de Iglesias y Superiores de Casas Religiosas

Mi querido Hermano en Cristo: ?El Se?or te d? su Paz!?

Un a?o m?s, nos dirigimos a Usted y a los fieles de su comunidad cristiana, para solicitar ayuda en favor de la Custodia de los Santos lugares y de la Iglesia presente en el Pa?s de Jes?s, nuestro Se?or.?

Le pedimos encarecidamente que siga manteniendo su colaboraci?n, particularmente con la Colecta del Viernes Santo. Ella hace posible y sostiene, en gran parte, la obra de la Iglesia y de la Custodia de Tierra Santa. De todos depende que los santuarios cristianos puedan ser visitados y sean dignos lugares de celebraci?n de la fe, y que el testimonio de comuni?n y de fe, esperanza y caridad se siga expresando en tantas obras sociales y apost?licas de los hermanos all? presentes.

La Jornada de oraci?n y ayuda del Viernes Santo es promovida desde antiguo por los papas precisamente para mostrar la comuni?n de las Iglesias del mundo con la Iglesia de Jerusal?n y de Tierra Santa. Y los fieles de Tierra Santa y las instituciones que trabajan en ella esperan con confianza la solidaridad de toda la Iglesia Cat?lica. Seguro que una vez mas no les defraudaremos en su necesidad y confianza.?

De antemano mi agradecimiento a Usted y Comunidad por su solicitud y preocupaci?n por los Santos lugares y por los hermanos que en aquella bendita tierra viven, trabajan y testimonian nuestra corn-6n fe en medio de graves dificultades.?

Me permito recordarle que pueden entregar la Colecta y otras limosnas para Tierra Santa en:

-Curia Diocesana.

-Convento de San Buenaventura. C/Carlos Canal, 15.41001 SEVILLA.

-Banco Popular. Cuenta: 0075-3010-61-0700864992

-Caja de Extremadura. Cuenta: 2099-0023- 91- 0070009982

Con mi estima fraterna y afecto sincero,?

Fdo.: Fray Alfonso Garc?a Araya, O.F.M., Comisario de Tierra Santa.

Carlos Canal, 15 - Tel?fono 954 22 15 90 - 41001 SEVILLA


 | Enviar

Lectio divina para el martes de la quinta semana de Cuaresma 2011. ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:?????????????????Juan 8, 21‑30?

En aquel tiempo, dijo Jes?s a los fariseos: ?Yo me voy y me buscar?is, y morir?is por vuestro pecado. Donde yo voy no pod?is venir vosotros.?

Y los jud?os comentaban: ??Ser? que va a suicidarse, y por eso dice: "Donde yo voy no pod?is venir vosotros"??

Y ?l continuaba: ?Vosotros sois de aqu? abajo, yo soy de all? arriba: vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. Con raz?n os he dicho que morir?is por vuestros pecados: pues, si no cre?is que yo soy, morir?is por vuestros pecados.?

Ellos le dec?an: ??Qui?n eres t???

Jes?s les contest?: ?Ante todo, eso mismo que os estoy diciendo. Podr?a decir y condenar muchas cosas en vosotros; pero el que me envi? es veraz, y yo comunico al mundo lo que he aprendido de ?l.?

Ellos no comprendieron que les hablaba del Padre. Y entonces dijo Jes?s: ?Cuando levant?is al Hijo del hombre, sabr?is que yo soy, y que no hago nada por mi cuenta, sino que hablo como el Padre me ha ense?ado. El que me envi? est? conmigo, no me ha dejado solo; porque yo hago siempre lo que le agrada.?

Cuando les expon?a esto, muchos creyeron en ?l.

MEDITACI?N:???????????? ?Como el Padre?

??????????? Es esta referencia la que tenemos que aprender, tal vez porque olvidamos que fue la tuya. A m? siempre me impresiona escucharte estas afirmaciones y, al mismo tiempo me emocionan. Te consideramos un hombre plenamente libre ante todas las presiones que pudiste recibir de tu entorno. Libre ante todos los poderes establecidos, pol?ticos o religiosos. Y, sin embargo, esa libertad estaba asentada en una obediencia radical. Te manifestaste claramente como proyecci?n de tu Padre, como proyecci?n de Dios. Tal vez esa fue tu perdici?n, ponerte al nivel de Dios.

??????????? Aunque en realidad no era la afirmaci?n en s? el problema, sino el rostro del Dios que manifestabas, tu Dios amor, perd?n, misericordia. Tu Dios al lado del hombre no encajaba, molestaba, remov?a muchas intereses establecidos, quitaba muchas seguridades, eliminaba muchos pedestales, pon?a en tela de juicio muchas autoridades, a muchos ?ltimos hac?a primeros y a muchos que se consideraban primeros, ?ltimos; y, eso, s? que no. Ni entonces ni ahora.

??????????? Y a este Dios me sigues invitando a mirar reflejado en ti. A este Dios me pides que escuche a trav?s de tu palabra y en lo m?s ?ntimo de mi coraz?n. A este Dios quieres que aprenda y que refleje en mi vida. De este Dios Padre que me quiere con coraz?n de hijo y de hermano quieres que aprenda su santidad, su perfecci?n, su ternura, su compasi?n, su perd?n, su amor. Como lo aprendiste y lo viviste t?. Tal vez el final no es muy halag?e?o aparentemente, pero es portador de vida y acaba en vida, donde me conduces y donde me esperas.??????

ORACI?N:??????????????????Seguir tus pasos?

??????????? Puede parecer un atrevimiento si t? no lo repitieses, y encima conociendo mi realidad. Pero s?, Se?or, me gustar?a ser como el Padre y quiero seguir aprendiendo contigo y de ti. Ay?dame.

??????????? T? conoces mi realidad, sabes de mis esfuerzos y de mis paradas e incoherencias. Conoces mis sombras y mis luces; la verdad de mis afirmaciones y la verdad de mis esfuerzos. Apoyado en ti quiero seguir tus pasos para acercarme y parecerme con tu ayuda, aunque me suene a locura, al Padre.

CONTEMPLACI?N:?????????????? ?Muy lejos?

S? que estoy muy lejos
aunque te sienta tan cerca.

Aunque pueda hablarte,

escucharte y recibirte,
s? que estoy muy lejos.

Aunque sienta tus pasos
?y hasta tu caricia
serene mis oscuras noches.

Aunque tu paz apacig?e
mis dolores y mis sombras,
s? que estoy muy lejos.

Y en esa distancia te anhelo,
y saber que est?s y me esperas
me emociona de tal manera que,
?aunque s? que estoy muy lejos,
te s?, en mi noche, y te quiero.


Publicado por verdenaranja @ 12:03  | Liturgia
 | Enviar
Domingo, 10 de abril de 2011

???Lectio divina?para el lunes de la quinta semana de Cuaresma 2011, ofreceida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

???Juan 8, 1‑11?

En aquel tiempo, Jes?s se retir? al monte de los Olivos. Al amanecer se present? de nuevo en el templo, y todo el pueblo acud?a a ?l, y, sent?ndose, les ense?aba.

Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio y, coloc?ndola en medio, le dijeron: ?Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Mois?s nos manda apedrear a las adulteras; t?, ?que dices??

Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jes?s, inclin?ndose, escrib?a con el dedo en el suelo.

Como insist?an en preguntarle, se incorpor? y les dijo: ?El que est? sin pecado, que le tire la primera piedra.? E inclin?ndose otra vez, sigui? escribiendo.

Ellos, al o?rlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los m?s viejos. Y qued? solo Jes?s, con la mujer, que segu?a all? delante. Jes?s se incorpor? y le pregunt?: ?Mujer, ?d?nde est?n tus acusadores?; ?ninguno te ha condenado??

Ella contest?: ?Ninguno, Se?or.? Jes?s dijo: ?Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques m?s.?

MEDITACI?N:??????????????No peques m?s?

??????????? Vivimos en una sociedad con grandes dosis de corrupci?n, la violencia se hace presente de una manera tal que est? entrando a formar parte de lo cotidiano, las injusticias manifestadas de mil maneras y modos, claramente manifestadas o soterradas, incluso a veces amparada en leyes f?cilmente transgredibles, pululan por todas partes, la falta de respeto a las convicciones de los otros, cuando se habla de libertad de opini?n y de conciencia, est? a la orden del d?a, pero a pesar de todo hay quien se empe?a a decir que no hay pecado.

??????????? Y s?, hay pecado, hay mucho pecado, llam?mosle como le llamemos o como no le queramos llamar. Hay mal, generamos mucho dolor buscado conscientemente, y a eso le llamamos pecado, porque adem?s de herir la dignidad del hombre, hiere al mismo Dios. Todo mal que nos hacemos se vuelca con la misma fuerza en Dios, porque ?l est? en la base que sustenta a todo ser humano, criatura suya, obra de su amor, hijo suyo, aunque no lo sepa e incluso lo rechace. Porque un hijo puede rechazar a su padre, pero no puede nunca dejar de ser su hijo.

??????????? Y desde esa realidad, desde esas trampas sucias de nuestro coraz?n, como la que nos describes en este texto, t?, Se?or, me vuelves a llamar a m? a no pecar m?s. Sabes que es pr?cticamente imposible, pero me llamas a implicarme en esa batalla conmigo mismo primero y con todo lo que de mal pueda haber a mi alrededor. Una batalla en la que el arma decisiva es el amor, ese mismo amor que es parte del tuyo y que t? has sembrado en mi interior con el encargo de hacerlo crecer.

??????????? As? me invitas a no conformarme con ning?n pecado, ni con el m?o ni con el de nadie, y a poner en marcha la compasi?n. Si desde ah? no conseguimos ir venciendo el mal que hay en nosotros, dif?cilmente lo vamos a conseguir con otros medios. Al menos ?se es el que t? practicaste y sigues practicando conmigo para que siga aprendiendo. Y tu voz y tus gestos en este tiempo me resuenan con un eco especial.????

ORACI?N:????????????? ?Aprender compasi?n????

??????????? Se?or, tengo que pedirte perd?n porque he tirado muchas piedras a lo largo de mi vida, y no contra m? mismo, que era donde m?s ten?a que haber dirigido. Mi coraz?n es m?s duro con los otros que conmigo y todav?a sigue siendo un reto aprender ternura, delicadeza y compasi?n.

??????????? Y te doy gracias porque t?, el ?nico que pod?a tirarme muchas piedras, me lanzas ofertas de perd?n que me siguen permitiendo hacer el camino de mi vida esperando dar lo mejor de m? cada d?a. Gracias, Se?or. ?????? ?????

CONTEMPLAR:???????????????? ?En ti?

En ti vislumbro la fuerza
del amor que sana y salva.

La belleza del coraz?n
limpio y noble,
siempre al lado del hombre.

En ti vislumbro la esperanza
de todo coraz?n herido,
?igual que el m?o.

Y siento tu mano tendida,
dispuesta a agarrar la m?a,
para ayudarme a levantar
y caminar siempre a mi lado.

En ti vislumbro, s?.


Publicado por verdenaranja @ 22:29  | Liturgia
 | Enviar
S?bado, 09 de abril de 2011

ZENIT? publica la "lectio divina", meditaci?n sobre la Palabra de Dios, que ofreci? Benedicto XVI el 10 de marzo de 2011 en el encuentro que mantuvo con los p?rrocos y sacerdotes de la di?cesis de Roma.

Eminencia, excelencias y queridos hermanos:

Para m? es una gran alegr?a estar con vosotros -el clero de Roma- cada a?o, al inicio de la Cuaresma, y comenzar con vosotros el camino pascual de la Iglesia. Quiero dar las gracias a su eminencia por las hermosas palabras que me ha dirigido, agradeceros a todos el trabajo que realiz?is por esta Iglesia de Roma que -seg?n san Ignacio- preside en la caridad y deber?a ser siempre tambi?n ejemplar en su fe. Hagamos juntos todo lo posible para que esta Iglesia de Roma responda a su vocaci?n y para que nosotros, en esta "vi?a del Se?or", seamos obreros fieles.

Hemos escuchado el pasaje de los Hechos de los Ap?stoles (20, 17-38) en el que san Pablo habla a los presb?teros de ?feso, narrado expresamente por san Lucas como testamento del Ap?stol, como discurso destinado no s?lo a los presb?teros de ?feso sino tambi?n a los presb?teros de todos los tiempos. San Pablo no s?lo habla a quienes estaban presentes en aquel lugar, sino que tambi?n nos habla realmente a nosotros. Por tanto, tratemos de comprender lo que nos dice a nosotros en esta hora.

Comienzo: "Vosotros hab?is comprobado c?mo he procedido con vosotros todo el tiempo que he estado aqu?" (v. 18); y sobre su comportamiento durante todo el tiempo san Pablo dice, al final: "De d?a y de noche, no he cesado de aconsejar (...) a cada uno" (v. 31). Esto quiere decir que durante todo ese tiempo era anunciador, mensajero y embajador de Cristo para ellos; era sacerdote para ellos. En cierto sentido, se podr?a decir que era un sacerdote trabajador, porque -como dice tambi?n en este pasaje-, trabaj? con sus manos como tejedor de tiendas para no pesar sobre sus bienes, para ser libre, para dejarlos libres. Pero aunque trabajaba con las manos, durante todo este tiempo fue sacerdote, todo el tiempo aconsej?. En otras palabras, aunque exteriormente no estuvo todo el tiempo a disposici?n de la predicaci?n, su coraz?n y su alma estuvieron siempre presentes para ellos; estaba animado por la Palabra de Dios, por su misi?n. Me parece que este es un aspecto muy importante: no se es sacerdote s?lo por un tiempo; se es siempre, con toda el alma, con todo el coraz?n. Este ser con Cristo y ser embajador de Cristo, este ser para los dem?s, es una misi?n que penetra nuestro ser y debe penetrar cada vez m?s en la totalidad de nuestro ser.

San Pablo, adem?s, dice: "He servido al Se?or con toda humildad" (v. 19). "Servido" es una palabra clave de todo el Evangelio. Cristo mismo dice: no he venido a ser servido sino a servir (cf. Mt 20, 28). ?l es el Servidor de Dios, y Pablo y los Ap?stoles son tambi?n "servidores"; no se?ores de la fe, sino servidores de vuestra alegr?a, dice san Pablo en la segunda carta a los Corintios (cf. 1, 24). "Servir" debe ser determinante tambi?n para nosotros: somos servidores. Y "servir" quiere decir no hacer lo que yo me propongo, lo que para m? ser?a m?s agradable; "servir" quiere decir dejarme imponer el peso del Se?or, el yugo del Se?or; "servir" quiere decir no buscar mis preferencias, mis prioridades, sino realmente "ponerme al servicio del otro". Esto quiere decir que tambi?n nosotros a menudo debemos hacer cosas que no parecen inmediatamente espirituales y no responden siempre a nuestras elecciones. Todos, desde el Papa hasta el ?ltimo vicario parroquial, debemos realizar trabajos de administraci?n, trabajos temporales; sin embargo, los hacemos como servicio, como parte de lo que el Se?or nos impone en la Iglesia, y hacemos lo que la Iglesia nos dice y espera de nosotros. Es importante este aspecto concreto del servicio, porque no elegimos nosotros qu? hacer, sino que somos servidores de Cristo en la Iglesia y trabajamos como la Iglesia nos dice, donde la Iglesia nos llama, y tratamos de ser precisamente as?: servidores que no hacen su voluntad, sino la voluntad del Se?or. En la Iglesia somos realmente embajadores de Cristo y servidores del Evangelio.

"He servido al Se?or con toda humildad". Tambi?n "humildad" es una palabra clave del Evangelio, de todo el Nuevo Testamento. En la humildad nos precede el Se?or. En la carta a los Filipenses, san Pablo nos recuerda que Cristo, que estaba sobre todos nosotros, que era realmente divino en la gloria de Dios, se humill?, se despoj? de su rango haci?ndose hombre, aceptando toda la fragilidad del ser humano, llegando hasta la obediencia ?ltima de la cruz (cf. 2, 5-8). "Humildad" no quiere decir falsa modestia -agradecemos los dones que el Se?or nos ha concedido-, sino que indica que somos conscientes de que todo lo que podemos hacer es don de Dios, se nos concede para el reino de Dios. Trabajamos con esta "humildad", sin tratar de aparecer. No buscamos alabanzas, no buscamos que nos vean; para nosotros no es un criterio decisivo pensar qu? dir?n de nosotros en los diarios o en otros sitios, sino qu? dice Dios. Esta es la verdadera humildad: no aparecer ante los hombres, sino estar en la presencia de Dios y trabajar con humildad por Dios, y de esta manera servir realmente tambi?n a la humanidad y a los hombres.

"No he omitido por miedo nada de cuanto os pudiera aprovechar, predicando y ense?ando" (v. 20). San Pablo, despu?s de algunas frases, vuelve sobre este aspecto y afirma: "No tuve miedo de anunciaros enteramente el plan de Dios" (v. 27). Esto es importante: el Ap?stol no predica un cristianismo "a la carta", seg?n sus gustos; no predica un Evangelio seg?n sus ideas teol?gicas preferidas; no se sustrae al compromiso de anunciar toda la voluntad de Dios, tambi?n la voluntad inc?moda, incluidos los temas que personalmente no le agradan tanto. Nuestra misi?n es anunciar toda la voluntad de Dios, en su totalidad y sencillez ?ltima. Pero es importante el hecho de que debemos predicar y ense?ar -como dice san Pablo-, y proponer realmente toda la voluntad de Dios. Y pienso que si el mundo de hoy tiene curiosidad de conocer todo, mucho m?s nosotros deberemos tener la curiosidad de conocer la voluntad de Dios: ?qu? podr?a ser m?s interesante, m?s importante, m?s esencial para nosotros que conocer lo que Dios quiere, conocer la voluntad de Dios, el rostro de Dios? Esta curiosidad interior deber?a ser tambi?n nuestra curiosidad por conocer mejor, de modo m?s completo, la voluntad de Dios. Debemos responder y despertar esta curiosidad en los dem?s, curiosidad por conocer verdaderamente toda la voluntad de Dios, y as? conocer c?mo podemos y c?mo debemos vivir, cu?l es el camino de nuestra vida. As? pues, deber?amos dar a conocer y comprender -en la medida de lo posible- el contenido del Credo de la Iglesia, desde la creaci?n hasta la vuelta del Se?or, hasta el mundo nuevo. La doctrina, la liturgia, la moral y la oraci?n -las cuatro partes del Catecismo de la Iglesia cat?lica- indican esta totalidad de la voluntad de Dios.

Tambi?n es importante no perdernos en los detalles, no dar la idea de que el cristianismo es un paquete inmenso de cosas por aprender. En resumidas cuentas, es algo sencillo: Dios se ha revelado en Cristo. Pero entrar en esta sencillez -creo en Dios que se revela en Cristo y quiero ver y realizar su voluntad- tiene contenidos y, seg?n las situaciones, entramos en detalles o no, pero es esencial hacer comprender por una parte la sencillez ?ltima de la fe. Creer en Dios como se ha revelado en Cristo es tambi?n la riqueza interior de esta fe, las respuestas que da a nuestras preguntas, tambi?n las respuestas que en un primer momento no nos gustan y que, sin embargo, son el camino de la vida, el verdadero camino; en cuanto afrontamos estas cosas, aunque no nos resulten tan agradables, podemos comprender, comenzamos a comprender lo que es realmente la verdad. Y la verdad es bella. La voluntad de Dios es buena, es la bondad misma.

Despu?s, el Ap?stol afirma: "He predicado en p?blico y en privado, dando solemne testimonio tanto a jud?os como a griegos, para que se convirtieran a Dios y creyeran en nuestro Se?or Jesucristo" (v. 20-21). Aqu? hay una s?ntesis de lo esencial: conversi?n a Dios, fe en Jes?s. Pero fijemos por un momento la atenci?n en la palabra "conversi?n", que es la palabra central o una de las palabras centrales del Nuevo Testamento. Aqu?, para conocer las dimensiones de esta palabra, es interesante estar atentos a las diversas palabras b?blicas: en hebreo, "?ub" quiere decir "invertir la ruta", comenzar con una nueva direcci?n de vida; en griego, "met?noia", "cambio de manera de pensar"; en lat?n, "poenitentia", "acci?n m?a para dejarme transformar"; en italiano, "conversione", que coincide m?s bien con la palabra hebrea que significa "nueva direcci?n de la vida". Tal vez podemos ver de manera particular el porqu? de la palabra del Nuevo Testamento, la palabra griega "met?noia", "cambio de manera de pensar". En un primer momento el pensamiento parece t?picamente griego, pero, profundizando, vemos que expresa realmente lo esencial de lo que dicen tambi?n las otras lenguas: cambio de pensamiento, o sea, cambio real de nuestra visi?n de la realidad. Como hemos nacido en el pecado original, para nosotros "realidad" son las cosas que podemos tocar, el dinero, mi posici?n; son las cosas de todos los d?as que vemos en el telediario: esta es la realidad. Y las cosas espirituales se encuentran "detr?s" de la realidad: "Met?noia", cambio de manera de pensar, quiere decir invertir esta impresi?n. Lo esencial, la realidad, no son las cosas materiales, ni el dinero, ni el edificio, ni lo que puedo tener. La realidad de las realidades es Dios. Esta realidad invisible, aparentemente lejana de nosotros, es la realidad. Aprender esto, y as? invertir nuestro pensamiento, juzgar verdaderamente que lo real que debe orientar todo es Dios, son las palabras, la Palabra de Dios. Este es el criterio, el criterio de todo lo que hago: Dios. Esto es realmente conversi?n, si mi concepto de realidad ha cambiado, si mi pensamiento ha cambiado. Y esto debe impregnar luego todos los ?mbitos de mi vida: en el juicio sobre cada cosa debo tener como criterio lo que Dios dice sobre eso. Esto es lo esencial, no cu?nto obtengo ahora, no el beneficio o el perjuicio que obtendr?, sino la verdadera realidad, orientarnos hacia esta realidad. Me parece que en la Cuaresma, que es camino de conversi?n, debemos volver a realizar cada a?o esta inversi?n del concepto de realidad, es decir, que Dios es la realidad, Cristo es la realidad y el criterio de mi acci?n y de mi pensamiento; realizar esta nueva orientaci?n de nuestra vida. Y de igual modo la palabra latina "poenitentia", que nos parece algo demasiado exterior y quiz? una forma de activismo, se transforma en real: ejercitar esto quiere decir ejercitar el dominio de m? mismo, dejarme transformar, con toda mi vida, por la Palabra de Dios, por el pensamiento nuevo que viene del Se?or y me muestra la verdadera realidad. De este modo, no s?lo se trata de pensamiento, de intelecto, sino de la totalidad de mi ser, de mi visi?n de la realidad. Este cambio de pensamiento, que es conversi?n, llega a mi coraz?n y une intelecto y coraz?n, y pone fin a esta separaci?n entre intelecto y coraz?n, integra mi personalidad en el coraz?n, que es abierto por Dios y se abre a Dios. Y as? encuentro el camino, el pensamiento se convierte en fe, esto es, tener confianza en el Se?or, confiar en el Se?or, vivir con ?l y emprender su camino en un verdadero seguimiento de Cristo.

San Pablo contin?a: "Y ahora, mirad, me dirijo a Jerusal?n, encadenado por el Esp?ritu. No s? lo que me pasar? all?, salvo que el Esp?ritu Santo, de ciudad en ciudad, me da testimonio de que me aguardan cadenas y tribulaciones. Pero a m? no me importa la vida, sino completar mi carrera y consumar el ministerio que recib? del Se?or Jes?s: ser testigo del Evangelio de la gracia de Dios" (vv. 22-24). San Pablo sabe que probablemente este viaje a Jerusal?n le costar? la vida: ser? un viaje hacia el martirio. Aqu? debemos tener presente el porqu? de su viaje. Va a Jerusal?n para entregar a esa comunidad, a la Iglesia de Jerusal?n, la suma de dinero recogida para los pobres en el mundo de los gentiles. Por tanto, es un viaje de caridad, pero es algo m?s: es una expresi?n del reconocimiento de la unidad de la Iglesia entre jud?os y gentiles, un reconocimiento formal del primado de Jerusal?n en ese tiempo, del primado de los primeros Ap?stoles, un reconocimiento de la unidad y de la universalidad de la Iglesia. En este sentido, el viaje tiene un significado eclesiol?gico y tambi?n cristol?gico, porque as? tiene mucho valor para ?l este reconocimiento, esta expresi?n visible de la unicidad y de la universalidad de la Iglesia, que tiene en cuenta tambi?n el martirio. La unidad de la Iglesia vale el martirio. As? dice san Pablo: "Pero a m? no me importa la vida, sino completar mi carrera y consumar el ministerio que recib? del Se?or" (v. 24). El mero sobrevivir biol?gico -dice san Pablo- no es el primer valor para m?; el primer valor para m? es consumar el ministerio; el primer valor para m? es estar con Cristo; vivir con Cristo es la verdadera vida. Aunque perdiera la vida biol?gica, no perder?a la verdadera vida. En cambio, si perdiera la comuni?n con Cristo para conservar la vida biol?gica, perder?a precisamente la vida misma, lo esencial de su ser. Tambi?n esto me parece importante: tener las prioridades justas. Ciertamente debemos estar atentos a nuestra salud, a trabajar con racionabilidad, pero tambi?n debemos saber que el valor ?ltimo es estar en comuni?n con Cristo; vivir nuestro servicio y perfeccionarlo lleva a completar la carrera. Tal vez podemos reflexionar un poco m?s sobre esta expresi?n: "completar mi carrera". Hasta el final el Ap?stol quiere ser servidor de Jes?s, embajador de Jes?s para el Evangelio de Dios. Es importante que tambi?n en la vejez, aunque pasen los a?os, no perdamos el celo, la alegr?a de haber sido llamados por el Se?or. Yo dir?a que, en cierto sentido, al inicio del camino sacerdotal es f?cil estar llenos de celo, de esperanza, de valor, de actividad, pero al ver c?mo van las cosas, al ver que el mundo sigue igual, al ver que el servicio se hace pesado, se puede perder f?cilmente un poco este entusiasmo. Volvamos siempre a la Palabra de Dios, a la oraci?n, a la comuni?n con Cristo en el Sacramento -esta intimidad con Cristo- y dej?monos renovar nuestra juventud espiritual, renovar el celo, la alegr?a de poder ir con Cristo hasta el final, de "completar la carrera", siempre con el entusiasmo de haber sido llamados por Cristo para este gran servicio, para el Evangelio de la gracia de Dios. Y esto es importante. Hemos hablado de humildad, de esta voluntad de Dios, que puede ser dura. Al final, el t?tulo de todo el Evangelio de la gracia de Dios es "Evangelio", es "Buena Nueva" que Dios nos conoce, que Dios me ama, y que el Evangelio, la voluntad ?ltima de Dios es gracia. Recordemos que la carrera del Evangelio comienza en Nazaret, en la habitaci?n de Mar?a, con las palabras "Dios te salve Mar?a", que en griego se dice: "Chaire kecharitomene": "Al?grate, porque est?s llena de gracia". Estas palabras constituyen el hilo conductor: el Evangelio es invitaci?n a la alegr?a porque estamos en la gracia, y la ?ltima palabra de Dios es la gracia.

A continuaci?n viene el pasaje sobre el martirio inminente. Aqu? hay una frase muy importante, que quiero meditar un poco con vosotros: "Velad por vosotros mismos y por todo el reba?o sobre el que el Esp?ritu Santo os ha puesto como guardianes para pastorear la Iglesia de Dios, que ?l se adquiri? con la sangre de su propio Hijo" (v. 28). Comienzo por la palabra "Velad". Hace algunos d?as tuve la catequesis sobre san Pedro Canisio, ap?stol de Alemania en la ?poca de la Reforma, y se me qued? grabada una palabra de este santo, una palabra que era para ?l un grito de angustia en su momento hist?rico. Dice: "Ved, Pedro duerme; Judas, en cambio, est? despierto". Esto nos hace pensar: la somnolencia de los buenos. El Papa P?o XI dijo: "El gran problema de nuestro tiempo no son las fuerzas negativas, sino la somnolencia de los buenos". "Velad": meditemos esto, y pensemos que el Se?or en el Huerto de los Olivos repite dos veces a sus disc?pulos: "Velad", y ellos duermen. "Velad", nos dice a nosotros; tratemos de no dormir en este tiempo, sino de estar realmente dispuestos para la voluntad de Dios y para la presencia de su Palabra, de su Reino.

"Velad por vosotros mismos" (v. 28): estas palabras tambi?n valen para los presb?teros de todos los tiempos. Hay un activismo con buenas intenciones, pero en el que uno descuida la propia alma, la propia vida espiritual, el propio estar con Cristo. San Carlos Borromeo, en la lectura del breviario de su memoria lit?rgica, nos dice cada a?o: no puedes ser un buen servidor de los dem?s si descuidas tu alma. "Velad por vosotros mismos": estemos atentos tambi?n a nuestra vida espiritual, a nuestro estar con Cristo. Como he dicho en muchas ocasiones: orar y meditar la Palabra de Dios no es tiempo perdido para la atenci?n a las almas, sino que es condici?n para que podamos estar realmente en contacto con el Se?or y as? hablar de primera mano del Se?or a los dem?s. "Velad por vosotros mismos y por todo el reba?o sobre el que el Esp?ritu Santo os ha puesto como guardianes para pastorear la Iglesia de Dios" (v. 28). Aqu? son importantes dos palabras. En primer lugar: "el Esp?ritu Santo os ha puesto"; es decir, el sacerdocio no es una realidad en la que uno encuentra una ocupaci?n, una profesi?n ?til, hermosa, que le agrada y se elige. ?No! Nos ha constituido el Esp?ritu Santo. S?lo Dios nos puede hacer sacerdotes; s?lo Dios puede elegir a sus sacerdotes; y, si somos elegidos, somos elegidos por ?l. Aqu? aparece claramente el car?cter sacramental del presbiterado y del sacerdocio, que no es una profesi?n que debe desempe?arse porque alguien debe administrar las cosas, y tambi?n debe predicar. No es algo que hagamos nosotros solamente. Es una elecci?n del Esp?ritu Santo, y en esta voluntad del Esp?ritu Santo, voluntad de Dios, vivimos y buscamos cada vez m?s dejarnos llevar de la mano por el Esp?ritu Santo, por el Se?or mismo. En segundo lugar: "os ha puesto como guardianes para pastorear". La palabra que el texto espa?ol traduce por "guardianes" en griego es "ep?skopos". San Pablo habla a los presb?teros, pero aqu? los llama "ep?skopoi". Podemos decir que, en la evoluci?n de la realidad de la Iglesia, los dos ministerios a?n no estaban divididos claramente, no eran distintos; evidentemente son el ?nico sacerdocio de Cristo y ellos, los presb?teros, son tambi?n "ep?skopoi". La palabra "presb?tero" viene sobre todo de la tradici?n jud?a, donde estaba vigente el sistema de los "ancianos", de los "presb?teros", mientras que la palabra "ep?skopos" fue creada -o encontrada- en el ?mbito de la Iglesia por los paganos, y proviene del lenguaje de la administraci?n romana. "Ep?skopoi" son los que vigilan, los que tienen una responsabilidad administrativa para vigilar c?mo van las cosas. Los cristianos eligieron esta palabra en el ?mbito pagano-cristiano para expresar el oficio del presb?tero, del sacerdote, pero como es obvio cambi? inmediatamente el significado de la palabra. La palabra "ep?skopoi" se identific? de inmediato con la palabra "pastores". O sea, vigilar es "apacentar", desempe?ar la misi?n de pastor: en realidad de inmediato se convirti? en "poimainein", "apacentar" a la Iglesia de Dios; est? pensado en el sentido de esta responsabilidad respecto de los dem?s, de este amor por el reba?o de Dios. Y no olvidemos que en el antiguo Oriente "pastor" era el t?tulo de los reyes: son los pastores del reba?o, que es el pueblo. Seguidamente, el rey-Cristo, al ser el verdadero rey, transforma interiormente este concepto. Es el Pastor que se hace cordero, el pastor que se deja matar por los dem?s, para defenderlos del lobo; el pastor cuyo primer significado es amar a este reba?o y as? dar vida, alimentar, proteger. Tal vez estos son los dos conceptos centrales para este oficio del "pastor": alimentar dando a conocer la Palabra de Dios, no s?lo con las palabras, sino testimoni?ndola por voluntad de Dios; y proteger con la oraci?n, con todo el compromiso de la propia vida. Pastores, el otro significado que percibieron los Padres en la palabra cristiana "ep?skopoi", es: quien vigila no como un bur?crata, sino como quien ve desde el punto de vista de Dios, camina hacia la altura de Dios y a la luz de Dios ve a esta peque?a comunidad de la Iglesia. Para un pastor de la Iglesia, para un sacerdote, un "ep?skopos", es importante tambi?n que vea desde el punto de vista de Dios, que trate de ver desde lo alto, con el criterio de Dios y no seg?n sus propias preferencias, sino como juzga Dios. Ver desde esta altura de Dios y as? amar con Dios y por Dios.

"Pastorear la Iglesia de Dios, que ?l se adquiri? con la sangre de su propio Hijo" (v. 28). Aqu? encontramos una palabra central sobre la Iglesia. La Iglesia no es una organizaci?n que se ha formado poco a poco; la Iglesia naci? en la cruz. El Hijo adquiri? la Iglesia en la cruz y no s?lo la Iglesia de ese momento, sino la Iglesia de todos los tiempos. Con su sangre adquiri? esta porci?n del pueblo, del mundo, para Dios. Y creo que esto nos debe hacer pensar. Cristo, Dios cre? la Iglesia, la nueva Eva, con su sangre. As? nos ama y nos ha amado, y esto es verdad en todo momento. Y esto nos debe llevar tambi?n a comprender que la Iglesia es un don, a sentirnos felices por haber sido llamados a ser Iglesia de Dios, a alegrarnos de pertenecer a la Iglesia. Ciertamente, siempre hay aspectos negativos, dif?ciles, pero en el fondo debe quedar esto: es un don bell?simo el poder vivir en la Iglesia de Dios, en la Iglesia que el Se?or se adquiri? con su sangre. Estar llamados a conocer realmente el rostro de Dios, conocer su voluntad, conocer su gracia, conocer este amor supremo, esta gracia que nos gu?a y nos lleva de la mano. Felicidad por ser Iglesia, alegr?a por ser Iglesia. Me parece que debemos volver a aprender esto. El miedo al triunfalismo tal vez nos ha hecho olvidar un poco que es hermoso estar en la Iglesia y que esto no es triunfalismo, sino humildad, agradecer el don del Se?or.?

Sigue inmediatamente que esta Iglesia no siempre es s?lo don de Dios y divina, sino tambi?n muy humana: "Se meter?n entre vosotros lobos feroces" (v. 29). La Iglesia siempre est? amenazada; siempre existe el peligro, la oposici?n del diablo, que no acepta que en la humanidad se encuentre presente este nuevo pueblo de Dios, que est? la presencia de Dios en una comunidad viva. As? pues, no debe sorprendernos que siempre haya dificultades, que siempre haya hierba mala en el campo de la Iglesia. Siempre ha sido as? y siempre ser? as?. Pero debemos ser conscientes, con alegr?a, de que la verdad es m?s fuerte que la mentira, de que el amor es m?s fuerte que el odio, de que Dios es m?s fuerte que todas las fuerzas contrarias a ?l. Y con esta alegr?a, con esta certeza interior emprendemos nuestro camino inter consolationes Dei et persecutiones mundi, dice el concilio Vaticano II (cf. Lumen gentium, 8): entre las consolaciones de Dios y las persecuciones del mundo. Y ahora el pen?ltimo vers?culo. En este punto no deseo entrar en detalles: al final aparece un elemento importante de la Iglesia, del ser cristianos. "Siempre os he ense?ado que es trabajando como se debe socorrer a los necesitados, recordando las palabras del Se?or Jes?s, que dijo: "Hay m?s dicha en dar que en recibir"" (v. 35). La opci?n preferencial por los pobres, el amor por los d?biles es fundamental para la Iglesia, es fundamental para el servicio de cada uno de nosotros: estar atentos con gran amor a los d?biles, aunque tal vez no sean simp?ticos, sino dif?ciles. Pero ellos esperan nuestra caridad, nuestro amor, y Dios espera este amor nuestro. En comuni?n con Cristo estamos llamados a socorrer a los d?biles con nuestro amor, con nuestras obras.
Y el ?ltimo vers?culo: "Cuando termin? de hablar, se puso de rodillas y or? con todos ellos" (v. 36). Al final, el discurso se transforma en oraci?n y san Pablo se arrodilla. San Lucas nos recuerda que tambi?n el Se?or en el Huerto de los Olivos or? de rodillas, y nos dice que del mismo modo san Esteban, en el momento del martirio, se arrodill? para orar. Orar de rodillas quiere decir adorar la grandeza de Dios en nuestra debilidad, dando gracias al Se?or porque nos ama precisamente en nuestra debilidad. Detr?s de esto aparece la palabra de san Pablo en la carta a los Filipenses, que es la transformaci?n cristol?gica de una palabra del profeta Isa?as, el cual, en el cap?tulo 45, dice que todo el mundo, el cielo, la tierra y el abismo, se arrodillar? ante el Dios de Israel (cf. Is 45, 23). Y san Pablo precisa: Cristo baj? del cielo a la cruz, la obediencia ?ltima. Y en este momento se realiza esta palabra del Profeta: ante Cristo crucificado todo el cosmos, el cielo, la tierra y el abismo, se arrodilla (cf. Flp 2, 10-11). ?l es realmente expresi?n de la verdadera grandeza de Dios. La humildad de Dios, el amor hasta la cruz, nos demuestra qui?n es Dios. Ante ?l nos ponemos de rodillas, adorando. Estar de rodillas ya no es expresi?n de servidumbre, sino precisamente de la libertad que nos da el amor de Dios, la alegr?a de estar redimidos, de unirnos con el cielo y la tierra, con todo el cosmos, para adorar a Cristo, de estar unidos a Cristo y as? ser redimidos.?

El discurso de san Pablo termina con la oraci?n. Tambi?n nuestros discursos deben terminar con la oraci?n. Oremos al Se?or para que nos ayude a estar cada vez m?s impregnados de su Palabra, a ser cada vez m?s testigos y no s?lo maestros, a ser cada vez m?s sacerdotes, pastores, "ep?skopoi", es decir, los que ven con Dios y desempe?an el servicio del Evangelio de Dios, el servicio del Evangelio de la gracia.?

[Traducci?n del original italiano distribuida por la Santa Sede
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 15:46  | Habla el Papa
 | Enviar

Lectio divina para el domingo quinto de Cuaresma - A, ofrecida por la? Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:????????????San Juan 11, 1‑45?

En aquel tiempo, las hermanas le mandaron recado a Jes?s, diciendo: Se?or, tu amigo est? enfermo. Jes?s, al o?rlo, dijo: Esta enfermedad no acabar? en la muerte, sino que servir? para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.

Jes?s amaba a Marta, a su hermana y a L?zaro. Cuando se enter? de que estaba enfermo, se qued? todav?a dos d?as en donde estaba. S?lo entonces dice a sus disc?pulos: Vamos otra vez a Judea.

Cuando Jes?s lleg?, L?zaro llevaba ya cuatro d?as enterrado. Cuando Marta se enter? de que llegaba Jes?s, sali? a su encuentro, mientras Mar?a se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jes?s: Se?or, si hubieras estado aqu? no habr?a muerto mi hermano. Pero a?n ahora s? que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo conceder?. Jes?s le dijo: Tu hermano resucitar?. Marta respondi?: S? que resucitar? en la resurrecci?n del ?ltimo d?a.

Jes?s le dice: Yo soy la resurrecci?n y la vida: el que cree en m?, aunque haya muerto, vivir?; y el que est? vivo y cree en m?, no morir? para siempre. ?Crees esto?

Ella le contest?: S?, Se?or: yo creo que t? eres el Mes?as, el Hijo de Dios, el que ten?a que venir al mundo.

Jes?s,? muy conmovido pregunt?: ?D?nde lo hab?is enterrado? Le contestaron: Se?or, ven a verlo. Jes?s se ech? a llorar. Los jud?os comentaban: ?C?mo lo quer?a! Pero algunos dijeron: Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ?no pod?a haber impedido que muriera ?ste?

Jes?s, sollozando de nuevo, lleg? a la tumba. (Era una cavidad cubierta con una losa. Dijo Jes?s: Quitad la losa.

Marta, la hermana del muerto, le dijo: Se?or, ya huele mal, porque lleva cuatro d?as. Jes?s le dijo: ?No te he dicho que, si crees, ver?s la gloria de Dios? Entonces quitaron la losa. Jes?s, levantando los ojos a lo alto, dijo: Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo s? que t? me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea para que crean que t? me has enviado. Y dicho esto, grit? con voz potente: L?zaro, ven afuera. El muerto sali?, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario. Jes?s les dijo: Desatadlo y dejadlo andar.

Y muchos jud?os que hab?an venido a casa de Mar?a, al ver lo que hab?a hecho Jes?s, creyeron en ?l.

MEDITACI?N:????????????????Yo soy la resurrecci?n y la vida?

??????????? Esta afirmaci?n s?lo la puede hacer un loco o Dios. Y algunos as? acogieron muchas de tus palabras, como las de un loco, tanto que oblig? a tu familia a salir en tu busca.? Para otros, como Marta, fueron palabras de esperanza, palabras que dejaban un horizonte abierto, que dejaban que el misterio del amor de Dios tuviese la ?ltima palabra en nuestra historia, y le ofreciese un espacio de luz y de dignidad a nuestra realidad humana.

??????????? Y yo me uno a Marta, y a los que como ella, seguimos viendo en ti el ?nico resquicio o ventanal que nos permite vislumbrar la grandeza de nuestro ser humano. Vemos en ti ese espacio de luz al que podemos mirar y en el que descubrir que la vida merece la pena ser vivida. Vemos en ti la realidad de ese potencial de amor que nos ayuda a ponernos en camino, convencidos de que s?lo desde ah?, desde el amor que se da, que se abre a los otros, que nos conduce al encuentro y no al desencuentro, que es capaz de saltar por encima de las barreras de nuestra mediocridad, el que nos puede hacer capaces de construir algo grande en nosotros y fuera de nosotros.

??????????? S?, creo que t? eres la resurrecci?n y la vida, y no s?lo como algo que se me dar? en el futuro, sino como una realidad que comienza aqu? cuando me abro a ti y a todo el bien capaz de brotar de m?. Porque la vida comienza aqu?, t? nos la descubres en toda su belleza y grandeza, y en la medida que soy capaz de entrar en su corriente, s? que ella s?lo me puede conducir al regalo de mi plenitud y de la tuya.

??????????? S? que todas las palabras son limitadas para expresar esa realidad que se escapa a la mezquindad de mi pensamiento; pero mi coraz?n, que a?n pobre es capaz de so?ar y esperar lo que mi mente no es capaz de expresar, me garantiza la verdad de tus palabras, la verdad de mi meta en ti.?

ORACI?N:??????????????? ?Apostar por la vida? ????

??????????? Se?or, t? haces que la vida tenga sentido y se nos dilaten los horizontes de la vida y del coraz?n. Gracias, porque en medio de tanto raquitismo t? nos hablas de grandeza y nos la descubras como potencia y como don.

??????????? Se?or, que creer en ti de esta manera me lleve a apostar por la vida en todas sus consecuencias, incluso d?ndola. S? que nunca lo podr? hacer con la grandeza y generosidad que deseo, pero el poder orientarme hacia ella se me hace deseo y tarea.

CONTEMPLAR:??????????????? ?Quiero vivir?

Vivir, quiero vivir,
y que la vida salpique
sus gotas alegres
a todos los corazones.

Quiero vivir
y sembrar granitos de paz
que despierten sonrisas.

Quiero vivir
y volcar palabras de esperanza
que despierten ilusiones dormidas.

Quiero vivir
a la sombra de tu palabra
que me abre horizontes insospechados.

S?, quiero vivir contigo y desde ti.


Publicado por verdenaranja @ 11:47  | Liturgia
 | Enviar

Reflexi?n a las lecturas del domingo quinto de Cuaresma - A, ofrecida por el sacerdote don Juan manuel P?rez Pi?ero bajo el ep??grafe "ECOS DEL DIA DEL SE?OR".

ECOS DEL DIA DEL SE?OR
Domingo V de Cuaresma A

Queridos amigos y amigas:

?Cu?nto no preocupamos y afanamos por la vida!

Y tiene que ser as?, porque la vida es lo m?s valioso. Se suele decir, incluso, que ?mientras hay vida, hay esperanza.?

Y la aspiraci?n m?s importante de nuestro ser coraz?n es vivir. Y no cualquier tipo de vida, sino vivir bien, lo mejor posible, con ?calidad de vida?, como dicen los m?dicos, ?alejar lo m?s que podamos el ?fantasma de la muerte?.

Este domingo de Cuaresma nos presenta al Se?or como el ?Amigo de la vida?, el ?Due?o de la vida y de la muerte?.

Por eso, le dice Marta: ?Si hubieras estado aqu?, no hubiera muerto mi hermano. Pero a?n ahora s? que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo conceder?.

Y resucitando a L?zaro, cuando llevaba ya cuatro d?as enterrado, Jesucristo manifiesta que es ?la Resurrecci?n y la Vida?.

En medio del tiempo de Cuaresma se nos presenta este domingo a Jesucristo como aqu?l que ?hoy extiende su compasi?n a todos los hombres y, por medio de sus sacramentos, los restaura a una vida nueva?. (Pref.. V Dom. Cuar.)

En efecto, ven?amos diciendo que estos domingos de Cuaresma nos presentan tres temas con relaci?n al Bautismo: el agua, la luz y la vida, de acuerdo a ?los textos del evangelio que se proclaman.

Hoy llegamos al tercero, ?la vida?. ?Y de qu? vida se trata?

De la vida de Dios en nosotros: ?Jesucristo ?muriendo destruy? nuestra muerte y resucitando restaur? la vida?. (Pref.. Pascua, I).

Aquella vida que hab?amos perdido por el pecado de Ad?n, nos ha sido devuelta por la Cruz de Cristo. Y se nos comunica en el Bautismo.

Es decir, en el momento del Bautismo, Dios, por su infinita misericordia, infunde en nuestro interior una participaci?n creada del ?Ser de Dios?, de la vida de Dios, de la naturaleza divina, por la que quedamos convertidos en ?miembros de la familia de Dios? (Ef 2, 19).

S?, algo de Dios pasa a nosotros. ?Y eso es asombroso!

Por tanto, a trav?s del ?agua? del Bautismo recibimos una ?vida nueva?, ?y quedamos llenos de ?luz? y de ?vida?. Este es, en resumen, el Bautismo, seg?n hemos recordado en el evangelio de estos tres ??ltimos domingos de Cuaresma.

?C?mo pagar? al Se?or todo el bien que me ha hecho??, podemos decir con el salmista.(Salmo 116, 12).

El Papa S. Le?n Magno exclamaba un d?a de Navidad:

?Date cuenta, cristiano, de tu dignidad y, puesto que has sido hecho part?cipe de la naturaleza divina, no pienses en volver con un comportamiento indigno a las antiguas vilezas.

Piensa de qu? cabeza y de qu? cuerpo eres miembro. No olvides que fuiste liberado del poder de las tinieblas y trasladado a la luz y al reino de Dios. Gracias al sacramento del bautismo te has convertido en templo del Esp?ritu Santo; no se te ocurra ahuyentar con tus malas acciones a tan noble hu?sped, ni volver a someterte a la servidumbre del demonio: porque tu precio es la sangre de Cristo?. ( Serm. I Nav.).

Si tenemos, nada menos, que la vida de Dios en nosotros, no podemos ignorarlo ni olvidarlo de modo que se pierda o se quede raqu?tica y sin desarrollo.

?Cu?nto nos preocupamos de la vida humana que, en verdad, ?es grande y maravillosa, pero, sin embargo, un d?a, m?s temprano que tarde, tenemos que dejarla!

?Y de la vida divina que recibimos en el Bautismo?

?No es verdad que, con frecuencia, nos despistamos un poco?

Como no se siente, ni duele ni se queja?, la dejamos abandonada y parece que no pasa nada. Pero esta vida, como participaci?n que es de la vida divina, tambi?n se puede perder por el pecado grave, que por eso, se llama mortal.

Se trata, por tanto, de conocer esta vida para poder valorarla? De cuidarla, alimentarla, desarrollarla, recuperarla, si se pierde en el Sacramento de la Reconciliaci?n o Penitencia, que, por eso mismo, algo tan propio del Tiempo de Cuaresma.

?Porque es propio de la festividad pascual ?volvemos a citar a S. Le?n Magno- ?que toda la Iglesia goce del perd?n de los pecados, no s?lo aquellos que nacen en el sagrado bautismo, sino tambi?n aquellos que, desde hace tiempo, se cuentan ya en el n?mero de los hijos adoptivos?. (Serm. 6? Cuar.)

?Y c?mo podemos alimentar la vida divina? ?Qu? medios usaremos?

Muy sencillo, a trav?s del Nuevo Testamento, vamos descubriendo que los alimentos de la vida divina son la oraci?n, la Palabra de Dios, los sacramentos, especialmente, el sacramento de la Eucarist?a, y el ejercicio de las virtudes o buenas obras.

Y esa tarea comienza la misma noche de Pascua? en la que los ?adultos que se bautizan, reciben tambi?n la Confirmaci?n que desarrolla esta vida de Dios hasta hacerla adulta, y comienzan a recibir la Eucarist?a ?que es el alimento m?s importante y al mismo tiempo, indispensable, de esta vida de Dios en nosotros.

Son los tres sacramentos de Iniciaci?n Cristiana, los que hacen, que constituyen un cristiano.

Y la vida, como sabemos es muy exigente, y nos pide con fuerza continuidad, vigor, desarrollo

Y de eso se trata en el desarrollo ordinario de la vida de cada d?a? Y hay tiempos, como el de Cuaresma y Pascua que, con raz?n se nos pide una mayor preocupaci?n.

Este domingo 5? de Cuaresma, a la luz de la resurrecci?n de L?zaro, y junto a la Cruz del Se?or, el ??rbol de la Vida?, se nos presentan unos interrogantes fundamentales: ??Te interesa el Bautismo, que recibiste, reci?n nacido? ?Te interesa la vida sobrenatural que Dios te ha dado? ?Te interesa seguir a Jesucristo, el Dios de la vida, la Resurrecci?n y la vida?? ?Est?s dispuesto a ?seguir cuidando, conservando, desarrollando, recuperando esa vida? ?Ser?s capaz de renovar tu Bautismo, en la Noche Santa de la Pascua, como si te bautizaras de nuevo esa noche y comenzaras de nuevo a ser cristiano?

?Qu? te parece todo esto?

Pues esto es la Cuaresma, celebrada de verdad, rumbo a la Pascua.

Pero no quiero terminar, sin recordar, por lo menos, que tambi?n nuestro cuerpo necesita participar en la victoria de Cristo resucitado? y anhela y espera, si puede hablarse as?, con toda la Creaci?n, participar en la gloria de los hijos de Dios (Rom 8, 18 ? 23), es decir, en la resurrecci?n de los muertos y en la vida del mundo futuro, que el Se?or nos hizo vislumbrar en Betania, en ?la ?casa de sus amigos?, resucitando a L?zaro ?de entre los muertos?.

Ojal? que estos d?as podamos escuchar la voz de la Iglesia, que nos dice, a veces con voz baja, como Marta a su hermana Mar?a: ?El Maestro est? ah? y te llama?.


Publicado por verdenaranja @ 11:34  | Espiritualidad
 | Enviar

ZENIT? publica el comentario al Evangelio del quinto domingo de Cuaresma (Juan 11, 1-45), 10 de abril, redactado por monse?or Jes?s Sanz Montes, ofm arzobispo de Oviedo.?

Evangelio del domingo: Una vida m?s fuerte que la muerte

La Palabra de Dios va presidiendo y acompa?ando nuestro camino de cuaresma. Y cada domingo nos sale al encuentro con un tema de fondo que llega hasta los adentros. El agua, la luz... nos han acompa?ado en los ?ltimos domingos para hablarnos de un Dios que sacia nuestra sed y que ilumina nuestras zonas apagadas. Este domingo se nos habla de la vida. La Pascua es la gracia de la vida, vida resucitada, pero s?lo podremos acogerla si nos encontramos con quien ha vencido toda muerte, tambi?n la nuestra. Sin tomar conciencia de nuestra sed, de nuestra oscuridad y de nuestras muertes, Dios no podr? regalarnos su agua, su luz y su vida. Porque no hay curaci?n m?s imposible que la del enfermo que ignora su mal: su mez?quina actitud es su mismo desahucio.

No es que Jes?s no considere lo que los humanos tanto consideramos, sino que ?l logra ver un m?s all?, un algo m?s a todos nuestros dramas y tragedias. Porque desde que Jes?s vivi? nuestra vida y existi? en nuestra existencia, ?l es el criterio para verlo y vivirlo todo. Lo que para los dem?s era la muerte de L?zaro, para Jes?s era un sue?o. Este era el diferente modo de ver las cosas: la muerte como terrible e inapelable desenlace o la muerte como sue?o del que es posible despertar.

Jes?s responder? a la muerte pronunciando sobre ella su palabra creadora de vida: "L?zaro, ?sal fuera!" (Jn 11,43). Frente a todos los indicios de una muerte de cuatro d?as, Jes?s llama a la vida a salir de la muerte. Y aquella tremenda y desafiante pregunta que hizo a Marta delante del drama de la muerte de su hermano L?zaro: "Yo soy la resurrecci?n y la vida, ?crees ?sto?" (Jn 11,25-26), ser? la que nos har? a nosotros ante el drama y el aturdimiento de todas nuestras muertes: los ego?s?mos, las tristezas, los rencores, las envidias, las injusticias, las frivolidades, las deses?peranzas... "Yo soy la resurrecci?n y la vida... ?crees esto?".

Vivir la cuaresma es reconocer estas muertes cotidianas que nos entierran en to?dos los sepulcros en donde no hay posibilidad de vida, ni de amor, ni de esperanza, ni de fe. Hay que sollozar conmovidos por nuestras situaciones mortecinas, hay que dolerse de todos nuestros lutos inhumanos... y desde todos ellos, esperar el algo m?s que Dios en Jes?s nos concede: desde la oscuridad de todos nuestros sepulcros, poder escuchar la voz creadora del Se?or que nos llama a salir del escondrijo de la muerte: ?sal fuera! ?sal al amor, a la paz, a la justicia, al perd?n, a la alegr?a, a la vida, a Dios!


Publicado por verdenaranja @ 11:26  | Espiritualidad
 | Enviar
Viernes, 08 de abril de 2011

ZENIT? nos ofrece el discurso realizado por el Papa Benedicto XVI como conclusi?n de los Ejercicios Espirituales 2011 en la Capilla Redemptoris Mater.

Queridos Hermanos,
querido Padre L?htel,

al final de este camino de reflexi?n, de meditaci?n, de oraci?n en compa??a de los Santos amigos del Papa Juan Pablo II, querr?a decir de todo coraz?n: Gracias a usted, Padre L?thel, por su gu?a segura, por la riqueza espiritual que nos ha dado. Los Santos: usted nos los ha mostrado como ?estrellas? en el firmamento de la historia y , con su entusiasmo y su alegr?a, usted nos ha metido en el c?rculo de estos santos y nos ha mostrado que los Santos ?peque?os? son los Santos ?grandes?. Nos ha mostrado que la scientia fidei y la scientia amoris van juntas y se complementan, que la raz?n grande y el gran amor van juntos, incluso que el gran amor ve m?s que la raz?n sola.

La Providencia ha querido que estos Ejercicios se concluyan con la fiesta de San Jos?, mi Patr?n personal y Patr?n de la Santa Iglesia: un humilde santo, un humilde trabajador, que fue considerado digno de ser Custodio del Redentor.

San Mateo, define a San Jos? con una palabra: ?Era un justo?, ?dikaios?, por ?dike?, y en la visi?n del Antiguo Testamento, como la encontramos por ejemplo en el Salmo 1, ?justo? es el hombre que est? inmerso en la palabra de Dios, que vive en la Palabra de Dios, que vive la Ley no como un ?yugo? sino como ?alegr?a?, vive -podemos decir- la Ley como ?Evangelio?. San Jos? era justo, estaba inmerso en la Palabra de Dios, escrita, transmitida en la sabidur?a de su pueblo y de esta manera estaba preparado y llamado a conocer al Verbo Encarnado -el Verbo venido a nosotros como hombre- y predestinado a custodiar, a proteger este Verbo Encarnado; est? es su misi?n para siempre, custodiar a la Santa Iglesia y a Nuestro Se?or.

Nos confiamos en este momento a su custodia, recemos para que nos ayude en nuestro humilde servicio. Vayamos adelante con valent?a bajo esta protecci?n. Agradecidos por los santos humildes, recemos al Se?or para que nos haga a nosotros humildes en nuestro servicio y de esta manera santos en la compa??a de los Santos.

De nuevo gracias a usted, P. L?thel, por su inspiraci?n. ?Gracias!

[Traducci?n del original italiano por Carmen ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:52  | Habla el Papa
 | Enviar

ZENIT? nos?ofrece la Carta que el Santo Padre Benedicto XVI dirigi? al Reverendo P.P Fran?ois-Marie L?thel, O.C.D. Prelado Secretario de la Academia Pontificia de Teolog?a, como conclusi?n de los Ejercicios Espirituales preparados por ?l para el Papa y la Curia Romana, la pasada semana en el Vaticano.

Reverendo Padre
Fran?ois Marie Lethel O.C.D.
Prelado Secretario de la Academia Pontificia de Teolog?a

De coraz?n quiero expresarle mi m?s profunda gratitud por el precioso servicio que usted nos ha ofrecido, a m? y a mis colaboradores de la Curia Romana, predicando, en estos d?as pasados, los Ejercicios Espirituales. Tambi?n gracias al esfuerzo por usted realizado en esta circunstancia, hemos podido entrar en el Tiempo Cuaresmal, como la Madre Iglesia, siguiendo la divina Palabra, nos pide: estando m?s atentos a la voz del Se?or.

Motivo de especial reconocimiento es el itinerario que usted, Reverendo Padre, nos ha hecho recorrer a trav?s de las meditaciones: un camino espiritual inspirado en el testimonio de mi Venerable predecesor Juan Pablo II, cuya pr?xima beatificaci?n sugiri? el tema de la santidad, para profundizar mediante el encuentro con las figuras vivas de algunos Santos y Santas, como estrellas luminosas que giran alrededor del Sol que es Cristo, Luz del mundo.

Con este planteamiento, usted se ha ajustado muy bien al programa de catequesis desarrollado por m? estos a?os durante las Audiencias Generales, con el prop?sito de conocer mejor y amar a la Iglesia, as? como esta se muestra en la vida, en las obras y en las ense?anzas de los Santos: a partir de los Ap?stoles y a trav?s del gran grupo formado por los Padres y por los otros escritores antiguos, por los te?logos y por los m?sticos de la edad medieval, especialmente el nutrido grupo de mujeres, hasta llegar a la serie de Doctores de la Iglesia, que estoy a punto de terminar. Esta l?nea de reflexi?n y de contemplaci?n sobre el misterio de Cristo reflejado, por decir de alguna manera, en la existencia de sus m?s fieles imitadores, constituye un elemento fundamental que hered? del Papa Juan Pablo II y que he continuado con plena convicci?n y con gran alegr?a.

S? bien, querido hermano, que mi agradecimiento usted lo entiende como dirigido tambi?n a la Orden Carmelitana de la que forma parte. Aprecio y comparto este sentimiento y lo extiendo a la m?s amplia dimensi?n eclesial, ya que este curso de Ejercicios nos ha hecho sentir m?s que nunca a la Iglesia como comuni?n de los santos. A la Iglesia, inspirada por la acci?n del Esp?ritu Santo, y a su madre, la Beata Virgen Mar?a, vaya nuestro agradecimiento. Nuestra Se?ora y San Jos?, Esposo y Patr?n de la Iglesia universal, que hoy celebramos y al cual usted ha dedicado la meditaci?n de esta ma?ana, le den la abundancia de los dones celestiales, en prenda de los cuales le imparto la Bendici?n Apost?lica, que voluntariamente extiendo a sus seres queridos.

Desde el Vaticano, 19 marzo 2011

BENEDICTUS PP XVI

[Traducci?n del original italiano por Carmen ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]?


Publicado por verdenaranja @ 22:47  | Habla el Papa
 | Enviar

ZENIT? nos ofrece las palabras que el Papa Benedicto XVI pronunci?el domingo 20 de Marzo de 2011?desde la ventana de su estudio al introducir la oraci?n mariana del ?ngelus con los peregrinos congregados en la Plaza de San Pedro.

Queridos hermanos y hermanas

Doy gracias al Se?or que me ha permitido vivir en estos d?as los Ejercicios Espirituales, y estoy agradecido a cuantos han estado cerca de mi con la oraci?n. El domingo de hoy, segundo de Cuaresma, es llamado de la Transfiguraci?n, porque el Evangelio narra este misterio de la vida de cristo. ?l, tras haber preanunciado a sus disc?pulos su pasi?n, ?tom? a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llev? aparte a un monte elevado. All? se transfigur? en presencia de ellos: su rostro resplandec?a como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz? (Mt 17,1-2). Seg?n los sentidos, la luz del sol es la m?s intensa que se conoce en la naturaleza, pero, seg?n el esp?ritu, los disc?pulos vieron, por un breve tiempo, un esplendor a?n m?s intenso, el de la gloria divina de Jes?s, que ilumina toda la historia de la salvaci?n. San M?ximo el Confesor afirma que ?las vestiduras blancas llevaban el s?mbolo de las palabras de la Sagrada Escritura, que se volv?an claras y transparentes y luminosas" (Ambiguum 10: PG 91, 1128 B).

Dice el Evangelio que, junto a Jes?s transfigurado, ?aparecieron Mois?s y El?as y conversaban con ?l" (Mt 17,3); Mois?s y El?as, figura de la Ley y de los Profetas. Fue entonces cuando Pedro, extasiado, exclam?: ?Se?or, ?qu? bien estamos aqu?! Si quieres, levantar? aqu? mismo tres tiendas, una para ti, otra para Mois?s y otra para El?as" (Mt 17,4). Pero san Agust?n comenta diciendo que nosotros tenemos s?lo una morada: Cristo; ?l ?es la Palabra de Dios, Palabra de Dios en la Ley, Palabra de Dios en los Profetas" (Sermo De Verbis Ev. 78,3: PL 38, 491). De hecho, el Padre mismo proclama: ?Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilecci?n: escuchadle" (Mt 17,5). La Transfiguraci?n no es un cambio de Jes?s, sino que es la revelaci?n de su divinidad, ?la ?ntima compenetraci?n de su ser con Dios, que se convierte en pura luz. En su ser uno con el Padre, Jes?s mismo es Luz de Luz" (Jes?s de Nazaret, Mil?n 2007). Pedro, Santiago y Juan, contemplando la divinidad del Se?or, son preparados para afrontar el esc?ndalo de la cruz, como se canta en un antiguo himno: ?En el monte te transfiguraste y tus disc?pulos, en cuanto eran capaces, contemplaron tu gloria, para que, vi?ndote crucificado, comprendieran que tu pasi?n era voluntaria y anunciaran al mundo que tu eres verdaderamente el esplendor del Padre" (t. 6, Roma 1901, 341).

Queridos amigos, participemos tambi?n nosotros de esta visi?n y de este don sobrenatural, dando espacio a la oraci?n y a la escucha de la Palabra de Dios. Adem?s, especialmente en este tiempo de Cuaresma, os exhorto, como escribe el Siervo de Dios Pablo VI, ?a responder al precepto divino de la penitencia con alg?n acto voluntario, adem?s de las renuncias impuestas por el peso de la vida cotidiana" (Const. ap. P?nitemini, 17 de febrero de 1966, III, c: AAS 58 [1966], 182). Invoquemos a la Virgen Mar?a, para que nos ayude a escuchar y seguir siempre al Se?or Jes?s, hasta la pasi?n y la cruz, para participar tambi?n en su gloria.

[Despu?s del ?ngelus dijo]

En los d?as pasados las preocupantes noticias que llegaban de Libia han suscitado tambi?n en mi viva inquietud y temor. Hice particular oraci?n al Se?or de ello durante la semana de los Ejercicios Espirituales.

Sigo ahora los ?ltimos acontecimientos con gran aprensi?n, rezo por aquellos que est?n implicados en la dram?tica situaci?n de ese pa?s y dirijo un apremiante llamamiento a cuantos tienen responsabilidades pol?ticas y militares, para que den prioridad, ante todo, a la incolumidad y la seguridad de los ciudadanos y garanticen el acceso a los socorros humanitarios. A la poblaci?n deseo asegurar mi cercan?a conmovida, mientras pido a Dios que un horizonte de paz y de concordia surja lo antes posible en Libia y en toda la regi?n del norte de ?frica.

[En espa?ol dijo]

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola que participan en esta oraci?n mariana. En este segundo domingo de Cuaresma, la liturgia nos invita a reflexionar sobre el acontecimiento extraordinario de la Transfiguraci?n. Jes?s manifiesta el esplendor de su gloria, para testimoniar que la pasi?n es el camino de la resurrecci?n. Os aliento, en este tiempo, a escuchar al Hijo predilecto del Padre, a alimentar vuestro esp?ritu con su Palabra y, as? renovar con gozo en la noche de Pascua los compromisos bautismales. ?Feliz domingo!

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:41  | Habla el Papa
 | Enviar

Oraciones de los fieles por la JMJ 2011 Madrid. Para celebraciones eucar?sticas, vigilias, encuentros, liturgia de las horas, he aqu? varias preces u oraciones de los fieles por la JMJ 2011 Madrid:

?

?Por los frutos de la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrar? en Madrid el pr?ximo mes de agosto. Por los j?venes, para que abran sin miedo sus corazones a Jes?s y descubran la felicidad de darse a Dios y a los dem?s. Roguemos al Se?or.?

1.-? Por el fruto de la Jornada Mundial de la Juventud,? que sea un tiempo de Gracia donde se impulse la vida de fe de nuestros j?venes y se fortalezca el trabajo con ellos. Oremos.

2.- Para que la pasi?n, la grandeza, los ideales de los j?venes se pongan al servicio de una sociedad m?s justa, m?s humana y m?s fraterna, seg?n los criterios de Dios. Oremos.

3.- Para que nuestros j?venes se dejen iluminar por la entrega de Cristo, y ofrezcan su vida por Dios y los hermanos. Oremos.

4.- Para que los j?venes creyentes, sepan dar testimonio desde la alegr?a, y se conviertan en fermento dentro de sus ambientes y? animen a otros j?venes a creer. Oremos.

5.- Por los j?venes, para que su alegr?a sea un contagio de esperanza para todas nuestras comunidades. Oremos.

6.- Por todos los j?venes que est?n en b?squeda y no saben hacia que? orientar sus vidas, para que encuentren ?estrellas de esperanza? en su camino que les haga descubrir el gozo de la fe. Oremos.

7.- Por aquellos j?venes que viven en familias dividas, en ambientes de riesgo o en situaciones dif?ciles, para que, a pesar de estas situaciones, Jesucristo sea su gu?a y? puedan ser luz para otros. Oremos.

8.- Por los j?venes que viven en zonas de guerra, con pocas expectativas de futuro... para que sientan la necesidad de aprovechar su tiempo e invertirlo para el bien de todos sus hermanos. Oremos.

9.- Por los padres cristianos, para que consideren la vocaci?n de sus hijos como un ?don? de Dios que genera felicidad y esperanza para todos. Oremos.

10.- Por todos los que trabajan con j?venes: padres, educadores, sacerdotes y animadores de pastoral juvenil, para que renueven cada d?a su esperanza y su amor hacia ellos. Oremos.

11.-Para que desde la realidad de nuestra di?cesis, seamos capaces de trabajar en comuni?n dentro de la Pastoral Juvenil. Oremos.

12.- Por la Iglesia universal, por el Papa, los obispos, para que acojan los diferentes grupos y movimientos juveniles que, con su fidelidad al esp?ritu, la mantienen siempre joven. Oremos.

13.- Por los j?venes, para que descubran su vocaci?n de ser sal en medio del mundo y vivan una vida evang?lica en sus ambientes de estudio, trabajo, ocio y amistades. Oremos.

14.- Para que los j?venes respondan generosamente a la llamada del Se?or a ser sacerdotes, religiosos, misioneros, laicos comprometidos, matrimonios cristianos y desplieguen todo su potencial. Oremos.

15.- Por todos los j?venes, para que se descubran como? disc?pulos de Cristo y misioneros? del Reino, y est?n dispuestos a dar su vida al servicio de Dios y de los hermanos. Oremos.

16.- Por todas las familias, para que en la educaci?n de sus hijos se dejen guiar por la fe, favoreciendo que los j?venes sean constructores de un mundo m?s humano y justo. Oremos.

* Si se desea introducir otras oraciones, enviar a lfereibe@gmail.com


Publicado por verdenaranja @ 16:52  | Oraciones
 | Enviar

ORACI?N OFICIAL POR LA JMJ

?

Amigo y Se?or nuestro Jesucristo, ?qu? grande eres!

Con tus palabras y tus obras nos has revelado qui?n es Dios,

Padre tuyo y Padre de todos nosotros,

y quien eres T?: nuestro Salvador.

Nos llamas a estar contigo.

Queremos seguirte a donde vayas.

Te damos gracias por tu Encarnaci?n;

Eres el Hijo Eterno de Dios, pero no te import? rebajarte y hacerte hombre.

Te damos gracias por tu Muerte y Resurrecci?n;

Obedeciste la voluntad del Padre hasta el final

y por eso eres Se?or de todos y de todas las cosas.

Te damos gracias porque en la Eucarist?a

te has quedado entre nosotros;

Tu presencia, tu sacrificio, tu banquete

nos invitan siempre a unirnos a Ti.

Nos llamas a trabajar contigo

queremos ir donde Tu nos env?es

a anunciar tu nombre, a curar en tu nombre

a acompa?ar a nuestros hermanos hasta Ti.

Danos tu Esp?ritu Santo, que nos ilumine y fortalezca.

La Virgen mar?a, la Madre que nos diste en la cruz,

nos anima siempre a hacer lo que T? nos dices.

Tu eres la Vida. ?Que nuestro pensamiento,

Nuestro amor y nuestro obrar tengan sus ra?ces en Ti!.

T? eres nuestra roca.

?Qu? la fe en Ti sea el fundamento s?lido de toda nuestra vida!

Te pedimos por el Papa Benedicto XVI, por los Obispos

y por todos los que preparan

La pr?xima Jornada Mundial de los J?venes en Madrid.

Te pedimos por nuestras familias y nuestros amigos

y en especial por los j?venes que te van a conocer

en ese encuentro por el testimonio firme y gozoso de la fe.

?


Publicado por verdenaranja @ 16:50  | Oraciones
 | Enviar
Jueves, 07 de abril de 2011

ZENIT? presenta la Declaraci?n Conjunta del Comit? Internacional de enlace Cat?lico-Jud?o, publicada en Par?s, Francia, al final de la asamblea celebrada del 27 de febrero al 2 de marzo de 2011.

La XXI Reuni?n del Comit? Internacional de enlace Cat?lico-Jud?o (ILC) por sus siglas en ingles, se celebr? en Par?s, Francia, del 27 de febrero al 2 de marzo de 2011.

La conferencia, titulada "Cuarenta a?os de di?logo, reflexiones y perspectivas del futuro", dirigida al pasado, presente y futuro del di?logo cat?lico-jud?o en su contexto internacional", dio inicio con una revisi?n de los 40 a?os de historia del ILC, que se inici? en el a?o 1970. A la Reuni?n, asistieron delegados provenientes de los Estados Unidos, Europa, Israel, Australia, Am?rica Latina y ?frica. Se destaca la relaci?n positiva que comenz? con el Segundo Concilio Vaticano y la promulgaci?n de Nostra Aetate (Declaraci?n sobre la relaci?n de la Iglesia con las religiones no cristianas) en 1965.

El ILC apoy? un encuentro especial de tres d?as previos a la Reuni?n con el nombre de (Delegaci?n emergente de liderazgo), la cual reuni? a j?venes de ambas comunidades de Fe en orden a discutir sobre los desaf?os del futuro y ayudar a ampliar el di?logo para as?, involucrar a m?s j?venes alrededor del mundo. ?stos delegados fueron invitados a participar de lleno en las sesiones plenarias donde sus apreciaciones e ideas nuevas contribuyeron positivamente a los acontecimientos.

Uno de los principales resultados de la conferencia fue la profundizaci?n de las relaciones personales y de un deseo com?n de afrontar juntos los enormes desaf?os que enfrentan los cat?licos y jud?os en un mundo de vertiginosa e impredecible transformaci?n. Tambi?n se reconoci? un deber religioso com?n para ayudar a aliviar las consecuencias globales de pobreza, injusticia, discriminaci?n, y negaci?n de los derechos humanos universales. Los participantes fueron especialmente receptivos al llamado de la nueva generaci?n a una verdadera libertad y plena participaci?n en sus sociedades.

En la conferencia se reconoci? la realizaci?n de eventos contempor?neos que tienen lugar en territorios del norte de ?frica y Oriente Medio, donde millones de seres humanos expresan su sed de dignidad y libertad. En muchos lugares del mundo las minor?as, en particular, las minor?as religiosas son discriminadas, amenazadas por las restricciones injustas de su libertad religiosa, y son incluso, objeto de persecuci?n y asesinato. Los ponentes expresaron una profunda tristeza por los repetidos hechos de violencia o terrorismo "en el nombre de Dios", incluyendo el aumento de ataques contra los cristianos y llamando a la destrucci?n del Estado de Israel. La Conferencia deplora todos los actos de violencia perpetrados en nombre de la religi?n, como una completa corrupci?n de la naturaleza de una aut?ntica relaci?n con Dios.

El ILC se comprometi? con la siguiente fase de este recorrido a trabajar por un futuro pac?fico para la regi?n de Oriente Medio y el mundo, acceso a los a los grupos de di?logo judeocristiano en Europa y Am?rica Latina, colaboraci?n en asuntos sociales y ?ticos, y apoyando a la pr?xima generaci?n de l?deres j?venes para que puedan construir sobre los logros hist?ricos de las ?ltimas cuatro d?cadas. Los participantes est?n profundamente convencidos de la importancia de fomentar las buenas relaciones entre cristianos y jud?os en todos los niveles y en todas las situaciones, como un paradigma para otros di?logos.

Comit? Jud?o Internacional para consultas Interreligiosas (IJCIC)?
Comisi?n de la Santa Sede para las relaciones con los Jud?os.


 | Enviar

ZENIT? publica el an?lisis que ha realizado monse?or Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Crist?bal de Las Casas, sobre la filiaci?n religiosa de las personas que viven en su di?cesis.??

Pluralidad religiosa en Chiapas?

VER

Seg?n el censo oficial del a?o 2010, en Chiapas hay 4.796,580 habitantes. De ellos, 2.796.685 son cat?licos (58.30%); 1.312,873 protestantes o evang?licos de muy diversas denominaciones (27.35%). Alarma que 580,690 (12.10%) se declaran sin religi?n y 103,107 (2.14%) no especifican su creencia, est?n indefinidos. Profesan otras religiones 2,712 personas (0.05%); de religi?n judaica son s?lo 513 (0.01%). Resalto que no todos los que dejaron de ser cat?licos se hicieron protestantes, pues nosotros disminuimos un 5.86% y entre todos ellos crecieron s?lo un 4.76%. Aumentaron quienes no especifican su religi?n: de ser el 0.79% en el a?o 2000, ahora son el 2.14%.

En la clasificaci?n de protestantes y evang?licos, hay muchas diferencias. Las religiones m?s numerosas no son las que tienen historia y tradici?n que arranca de la Reforma, sino las llamadas pentecostales y neopentecostales, que han ido surgiendo en ?ltimos tiempos, subdivisiones unas de otras; tienen 402,602 congregantes (8.39%). Aqu? entran Asambleas de Dios, Ej?rcito de Salvaci?n, Iglesia Cristiana, Iglesia de Dios, Iglesia del Evangelio Completo, Iglesia S?lo Cristo Salva, Pr?ncipe de Paz, y un largo etc. Otra gran variedad de congregaciones evang?licas distintas, muchas de reciente fundaci?n, suman 225,935 fieles (4.71%). Los Mormones son 8,501 (0.17%); lo de la Luz del Mundo, en nuestro Estado, apenas son 4,875 (0.10%).

Las llamadas religiones hist?ricas congregan a 287,945 fieles (el 6.00%); en ellas est?n anglicanos, bautistas, calvinistas, del Nazareno, luteranos, metodistas y presbiterianos. Una de las confesiones m?s numerosas es la de los Adventistas del S?ptimo D?a; ellos solos suman 255,885 (5.33%). Los Testigos de Jehov? son 127,130 (2.75%)

JUZGAR

Jesucristo fund? una sola Iglesia, sobre Pedro y sus sucesores (cf Mt 16,18). Su oraci?n insistente es que todos sus disc?pulos vivamos unidos, para que el mundo crea (Jn 17,21). Y la prueba por excelencia de que somos de los suyos es que nos amamos como hermanos (cf Jn 13,35). Sin embargo, ya desde el inicio aparecen las divisiones internas en las comunidades cristianas (cf 1 Cor 1,10-13). Esto no es un consuelo, sino un reto. Dios no quiere esta multiplicaci?n dispersa y excluyente, sino la unidad en su Iglesia, lo que no contradice la diversidad de matices y carismas.

Dice el Papa Benedicto XVI: "La b?squeda del restablecimiento de la unidad entre los cristianos divididos no puede reducirse a un reconocimiento de las diferencias rec?procas y a la consecuci?n de una convivencia pac?fica; lo que anhelamos es la unidad por la que Cristo mismo or? y que por su naturaleza se manifiesta en la comuni?n de la fe, de los sacramentos, del ministerio. El camino hacia esta unidad se debe percibir como imperativo moral, respuesta a una llamada precisa del Se?or. Por eso es necesario vencer la tentaci?n de la resignaci?n y del pesimismo, que es falta de confianza en el poder del Esp?ritu Santo" (25-I-2011). Y advierte con toda claridad: "Toda divisi?n en la Iglesia es una ofensa a Cristo; y, al mismo tiempo, es siempre en ?l, ?nica Cabeza y ?nico Se?or, en quien podemos volvernos a encontrar unidos, por la fuerza inagotable de su gracia" (23-I-2011).

ACTUAR

?Qu? hacer? ?Resignaci?n y pesimismo? ?Pleitos entre religiones? ?Disminuci?n o abandono de la evangelizaci?n? ?Da lo mismo tener cualquier religi?n?

Dice el Papa: "Nuestro deber es proseguir con pasi?n el camino hacia esta meta (la unidad) con un di?logo serio y riguroso para profundizar en el patrimonio teol?gico, lit?rgico y espiritual com?n; con el reconocimiento rec?proco; con la formaci?n ecum?nica de las nuevas generaciones y, sobre todo, con la conversi?n del coraz?n y con la oraci?n".

Cada quien procure profundizar su fe, conocer y saborear la Sagrada Escritura, orar con ella y moldear bajo su luz la vida familiar, social, pol?tica, laboral y festiva, amar y respetar a quienes profesan otra creencia, gustar los sacramentos y la Eucarist?a, llenarse de una pasi?n misionera por contagiar a otros de su adhesi?n a Jesucristo.


Publicado por verdenaranja @ 23:18  | Hablan los obispos
 | Enviar

DEPARTAMENTO DE COMUNICACI?N
38201. La Laguna. Tenerife.
Tfno. 922-25 86 40 / Extensi?n 8
e-mail: comunicacionobispadodetenerife@gmail.com

Bolet?n 429

LAS NOTICIAS AMPLIADAS PUEDEN VERLAS ENTRANDO EN NUESTRO BLOG. Textos, sonidos, e im?genes los tienen en: http://www.comunicacionobispadodetenerife.blogspot.com/?

El pr?ximo domingo 10 de Abril, en el Seminario, de 9.30 a 14.30 horas, tendr? lugar el encuentro anual de agentes de pastoral socio-caritativa. Por tanto, est?n convocados al mismo todos los agentes de la pastoral penitenciaria, de la salud, del apostolado del mar, de migraciones, de C?ritas y de Manos Unidas. El horario establecido para ese d?a es el siguiente: 09:30: Acogida. 10:00: Eucarist?a presidida por el Sr. Obispo. 11:00: Ponencia: El cristiano adulto. 11:45: Panel de experiencias: Varias personas compartir?n su experiencia en este tema. 12:15: Descanso. 12:30: Talleres por Delegaciones. 13:30: Almuerzo. 14:30: Sobremesa.??

El pr?ximo s?bado, nueve de abril, a las 20 horas, en el Sal?n de Plenos del Ayuntamiento de los Realejos tendr? lugar la solemne Sesi?n de Honores para hacer entrega del t?tulo de Hijo Adoptivo del citado municipio al sacerdote Juan Manuel Batista N??ez, que fuera p?rroco de Nuestra Se?ora de la Concepci?n, Nuestra Se?ora del Carmen y de San Joaqu?n y Santa Ana.?

El pr?ximo 7 de abril, nuestra di?cesis celebra el 20 aniversario de la consagraci?n en el Orden de V?rgenes Consagradas de Mery, Carmen Mar?a, Pilar y Mercedes. El 7 de abril de 1991, en la capilla del Obispado, el obispo Dami?n Iguacen consagraba a estas 4 mujeres que dedican su vida a trabajar por Dios y la Iglesia.?

Este jueves se reunir?n las permanentes de los consejos presbiteral y pastoral de la di?cesis, a fin de evaluar las ?ltimas sesiones plenarias de estos organismos y de planificar sus venideras reuniones.?

El decano de la prensa de Canarias, en su secci?n titulada 'el meg?fono' dedicada a la vida en distintos enclaves, ofrece en su edici?n de este jueves un reportaje sobre el centro social que dirigen las religiosas de la Asunci?n en barrio de la Alegr?a de la capital tinerfe?a. Las Religiosas de la Asunci?n hacen una labor encomiable con los cursos y talleres que imparten tambi?n varios voluntarios. Entre las actividades hay un curso de alfabetizaci?n de adultos; un taller de electricidad dom?stica; folklore canario; ingl?s o costura, adem?s de catequesis.?

El obispo em?rito, Dami?n Iguacen ofrecer? este fin de semana en el Monasterio del Cister, en La Palma, ejercicios espirituales para laicos. Asimismo, del 27 al 30 de mayo, Iguacen guiar? un retiro similar en la residencia escolar de San Sebasti?n de La Gomera.?

Los pr?ximos d?as 8, 9 y 10 de abril, la conocida cantautora Hermana Glenda estar? en Garachico por dos motivos. Por un lado, durante los d?as mencionados llevar? a cabo un taller de m?sica y evangelizaci?n. Para inscribirse en ?l es necesario ponerse en contacto con el sacerdote Francisco Hern?ndez. Tel?fono: 922 83 02 44. Por otro lado, la Hermana Glenda realizar? un concierto orante con fines ben?ficos el s?bado 9 abril a las 21:00 horas, en la parroquia de Santa Ana.?

Ana Mar?a Oramas pregona la Semana Santa lagunera?el 7 de abril, a las 20:30 horas, en el templo Matriz de la Isla la Concepci?n de La Laguna. Tambi?n se han ido realizando otros pregones de esta Semana Mayor, destacamos que el mismo ha sido recuperado en la capital palmera.?

Por otro lado, el viernes 8 de Abril se da comienzo a los actos de la Semana Santa de la Villa y Puerto de Garachico, con el preg?n a cargo del sacerdote Jos? Hern?ndez Gonz?lez. A continuaci?n habr? procesi?n del Cristo predicador. El preg?n se realizar? en la iglesia del convento de las Concepcionistas de la citada localidad.?

El pr?ximo mi?rcoles d?a 13 de abril a las 17:00 horas, en la parroquia de Ntra. Sra. del Camino, en el arciprestazgo de Ofra va a tener lugar la representaci?n teatral ?Nosotros le queremos?. Una obra realizada siguiendo los pasos de las mujeres que se encuentran con el Se?or en el camino de su vida y fueron capaces de manifestar su deseo de seguirle. Dicha representaci?n est? organizada por el grupo de Cultura Ntra. Sra. del Camino.?

Como preparaci?n a la Semana Santa y a la Jornada Mundial de la Juventud, la parroquia de Los Realejos celebrar? el pr?ximo d?a 9 de abril a partir de las 19:00h el Primer V?a Crucis de la Juventud 2011.

Las IX Jornadas Cofrades tendr?n lugar los pr?ximos d?as 12 y 14 de abril a las 20:00 horas en el sal?n de actos de la Real Sociedad Econ?mica de Amigos del Pa?s de Tenerife, en La Laguna.

El pr?ximo domingo de Ramos, y por tercer a?o consecutivo, m?s de una treintena de personas, en su mayor?a j?venes, pondr?n en escena en el centro cultural de Valle S. Lorenzo, la vida, pasi?n, muerte y resurecci?n de Jes?s. Esta acci?n, haciendo memoria de Jesucristo, servir? no s?lo para preparar la Semana Santa, sino tambi?n las pr?ximas Jornadas Mundiales de la Juventud.?

Tambi?n en la Esperanza los j?venes del lugar unidos a los de Taco, ponen en escena el Martes Santo, a partir de las 20 horas, el musical Jesucristo Superstar.??

Con motivo de la Semana Santa, Radio ECCA pone a disposici?n de quien quiera una oferta de ?retiro en linea?. Se trata de seis jornadas para meditar y reflexionar acompa?ando a Jes?s de Nazaret en su camino hacia Jerusal?n, con parada en algunos de los lugares m?s significativos en su itinerario: el desierto, el mar, la monta?a, el cen?culo, el G?lgota, el camino de Emaus. La sabidur?a y espiritualidad cristiana al servicio de la vida actual, para ver el mundo tal cual es y aprender a elegir con libertad. Acompa?ar? la experiencia David Fagundo sj y Lucas L?pez sj. S?lo se pondr?n a disposici?n 100 plazas. Si est?s interesado en participar, puedes matricularte en la p?gina web de radio ecca o entrando en el blog del obispado.?

Con motivo de la celebraci?n del 400 aniversario de la fundaci?n del Convento de San Pedro Ap?stol, el ayuntamiento de Hermigua, promueve los concursos de literatura, pintura y fotograf?a.??

Los primeros Jueves de cada mes es el d?a tradicionalmente dedicado a recordar a los sagrados ministros de Dios, pues es el ?Jueves Santo? la fecha en la que Jesucristo instituy? el Sacerdocio. Son muchas las comunidades parroquiales donde se celebran especiales ejercicios de piedad para pedir por los sacerdotes y religiosos, as? como por las vocaciones para que el Se?or env?e operarios a su mies y extiendan su Reino en el mundo entero. En el blog comunicacionobispadodetenerife.blogspot.com se puede acceder a la lista con los horarios de algunas de las parroquias que realizan esta pr?ctica.?

La asociaci?n de Profesionales Sanitarios Cristianos, como cada dos a?os ha organizado las jornadas nacionales de esta asociaci?n pastoral. Esta vez fueron celebradas en G?vora, Badajoz, los d?as 1,2 y 3 del presente mes, bajo el t?tulo ?Profesionales Sanitarios J?venes? ? Una vida por delante. Nuestra Di?cesis fue representada por M?. Teresa Be? (enfermera del Hospital Universitario Ntra. Sra. De Candelaria) y Jes?s Daniel Gonz?lez Acosta (capell?n del HUC).??

Ya se est?n enviando los borradores de la campa?a de la Renta. La campa?a X Tantos est? recordando la importancia de revisar estos borradores para comprobar si hemos puesto la X a favor de la Iglesia Cat?lica. Tambi?n hay que destacar que se puede elegir simult?neamente la otra casilla, la de fines sociales. Ambas son compatibles y no excluyentes.?

Dami?n Rodr?guez ?lvarez es el autor del cartel de las fiestas del Corpus y de S. Isidro en La Orotava. Un trabajo en el que se pretendi? unir el lado m?s solemne de las fiestas del Corpus Christi, como la Custodia y el Sant?simo, con las tradiciones m?s populares, como puede ser la romer?a en honor a San Isidro Labrador y Santa Mar?a de la Cabeza que se celebrar?n este a?o en la segunda quincena de julio.?

Se ha presentado en la ciudad de Aguere, la marca con la cual se promocionar? la Semana Santa lagunera dentro y fuera del Archipi?lago. Se trata de una obra dise?ada por Jos? Jim?nez Valladares que intenta fusionar el sentido religioso con el sentido cultural que tiene la Semana Grande. Valladares indic? que lo que se ha pretendido es unir, de forma respetuosa, lo religioso con lo cultural. De esta forma, en el logo se funden la imagen de la marca de la ciudad de La Laguna, la artesan?a y el cirio pascual que junto a la corona de espinas, cierra el c?rculo de lo que se celebra en Semana Santa.

C?ritas diocesana ha sido distinguida como miembro del patronato fundador de la primera escuela de trabajo social. El acto, estuvo presidido por el presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, quien se?al? que es cierto que en tiempos dif?ciles las pol?ticas de bienestar social est?n en el debate p?blico. A?adi? que estos tiempos de recesi?n requieren ajustes econ?micos e indic? que la prioridad en estos casos debe ser los servicios p?blicos esenciales, ?que es lo que les queda a los que no tienen nada?, afirm?. En este contexto apunt? que el papel de los trabajadores sociales se torna fundamental.?

La directora general de Cooperaci?n y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, Ar?nzazu Guti?rrez, realiz? una visita a la Biblioteca del Instituto Superior de Teolog?a de las Islas Canarias, ISTIC, centro que alberga documentos de los siglos XVIII y XIX donados por un enorme n?mero de sacerdotes de la di?cesis y distintas familias de la provincia. Uno de los motivos centrales de la visita es la posible inclusi?n de esta biblioteca dentro de la Red Canaria de Bibliotecas.?

Por otro lado, el Instituto Superior de Teolog?a de las Islas Canarias, ISTIC, convoca su ?XXII Concurso Literario y de Dibujo Encuentro en la Cultura? que se celebra coincidiendo con el desarrollo, a partir del pr?ximo d?a 27 de abril, del ?XX Congreso Internacional Di?logo Fe-Cultura, en esta edici?n en torno al tema de ?La Ecolog?a de lo humano?. La fecha l?mite para la presentaci?n de trabajos, tanto literarios como de pintura, es el pr?ximo d?a 5 del presente mes y el tema central que debe mover la elaboraci?n de ?stos ser? la ?Familia y humanidad?.?

Como cada a?o, la Jornada en favor de los Santos Lugares se celebra el d?a de Viernes Santo. Se trata de un d?a donde las Iglesia del mundo muestran su comuni?n con la Iglesia de Jerusal?n y de Tierra Santa. De la solidaridad de todos los cristianos y de quienes deseen colaborar, depende que los santuarios cristianos puedan ser visitados y sean dignos lugares de celebraci?n de la fe. La colecta del Viernes Santo y todo tipo de ayudas a la Iglesia en Tierra Santa puede enviarse a: Comisar?a de Tierra Santa.
B.Popular, Cta.:0075-3010-61-0700864992;
Caja Extremadura Cta.:2099-0023-91-0070009982?

El movimiento diocesano de Hombres Nuevos celebra el fin de semana del 29, 30 de Abril y 1 de Mayo la convivencia de iniciaci?n n?mero 106, en La Casa de la Iglesia. Invitan, por tanto, a J?venes, a partir de 18 a?os, que quieran tener una experiencia de este tipo. Propuesta que extienden a todos los exmilitantes y a los miembros del equipo de monitores, tanto para que inviten a personas, colaboren en ella y participen en su clausura. Contacto: Ceci, 666 191 382.?

Representantes de las veintid?s comisiones de Justicia y Paz que hay en el pa?s, se reunieron en el colegio La Salle San Ildefonso de Santa Cruz - dentro de un plan trienal de estudio y compromiso ante la crisis- para reflexionar sobre ?crisis y medio ambiente?.


 | Enviar

Lectio divina para el viernes de la cuarta semana de Cuaresma 2011, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:??????????????Juan 7, 1‑2. 10. 25‑30?

En aquel tiempo, recorr?a Jes?s la Galilea, pues no quer?a andar por Judea porque los jud?os trataban de matarlo. Se acercaba la fiesta jud?a de las tiendas.

Despu?s que sus parientes se marcharon a la fiesta, entonces subi? ?l tambi?n, no abiertamente, sino a escondidas.

Entonces algunos que eran de Jerusal?n dijeron: ??No es ?ste el que intentan matar? Pues mirad c?mo habla abiertamente, y no le dicen nada. ?Ser? que los jefes se han convencido de que ?ste es el Mes?as? Pero ?ste sabemos de d?nde viene, mientras que el Mes?as, cuando llegue, nadie sabr? de d?nde viene.?

Entonces Jes?s, mientras ense?aba en el templo, grit?: ?A m? me conoc?is, y conoc?is de d?nde vengo. Sin embargo, yo no vengo por mi cuenta, sino enviado por el que es veraz; a ?se vosotros no lo conoc?is; yo lo conozco, porque procedo de ?l, y ?l me ha enviado.?

Entonces intentaban agarrarlo; pero nadie le pudo echar mano, porque todav?a no hab?a llegado su hora.

MEDITACI?N:???????????? ??l me ha enviado?

??????????? Te proclamas enviado por Dio, no es de extra?ar que te tomasen por loco. Nosotros har?amos absolutamente lo mismo si alguien viniese diciendo eso y encima enfrent?ndose a lo establecido, y establecido como sagrado o crey?ndolo as?, claro. No, no era f?cil. Ten?an raz?n, sab?an de d?nde ven?as, y ya los tuyos, tus familiares, tuvieron que ir en tu busca en alguna ocasi?n porque se dec?a que no estabas en tus cabales.

??????????? Pero demostraste que ven?as de Dios. Y lo demostraste por la manera de ponerte de parte del hombre, la obra salida de sus manos; y por tu empe?o en acercar su amor y extenderlo con todas las consecuencias. Y ?se fue el problema, las consecuencias del amor. Son tan fuertes que afectan hasta las realidades m?s aparentemente insignificantes, hasta las ra?ces y las motivaciones de nuestro pensar y actuar, y ah?, Se?or, nos cuesta llegar.

??????????? S?, ven?as enviado, no te anunciabas a ti, anunciabas a tu Padre, a nuestro Padre, Dios. ?se era el n?cleo de tu buena noticia. Y desde ella a m? tambi?n me invitas a saberme y a sentirme enviado para ser portador de amor. No es mi mensaje, a m? me cuesta vivirlo, es el tuyo, el de nuestro Padre Dios, y mi empe?o es vivirlo y comunicarlo. En ese aprendizaje y en ese anhelo me esperas y me encuentras cada cuaresma. No avanzo al ritmo que t? quisieras, ni siquiera al que yo deseo, pero sigo en ese empe?o, parado a veces al borde del camino, sin poder o saber dar en muchos momentos pasos, pero esperando que t? me sigas empujando para seguir sabi?ndome, como t?, all? don estoy, tu enviado.?????

ORACI?N: ????????????Un est?mulo para seguir?

??????????? S?, lo s?, Se?or, no unos pocos, todos, somos receptores de tu mensaje y enviados a convertirlo en vida all? donde la vida nos ha colocado. Deb?a sentirme feliz de ser portador del mejor de los mensajes, y lo soy, pero me cuesta. Emp?jame.

??????????? Emp?jame, Se?or, en medio de la realidad compleja de esta historia, y de este coraz?n humano contradictorio que nos mueve. Y que lejos de ser un freno o una dificultad sea un est?mulo para seguir poniendo una palabra y un gesto de amor. Lo necesitamos todos. ????

CONTEMPLACI?N:?????????????Ilusionas?

Reconozco, Se?or,
que me pueden las sombras
que me rodean,
y hasta consiguen frenar,
en muchos momentos,
lo mejor de mis sue?os.

Pero t? me despejas horizontes,
iluminas los caminos oscuros,
ilusionas los anhelos de amor
que mi coraz?n hambrea.

As? alientas mi marcha,
y con la cruz de mis miserias
me adentro por mis sendas
tratando de seguir tus huellas.


Publicado por verdenaranja @ 16:31  | Liturgia
 | Enviar

?DOMINGO 5 DE CUARESMA - A
10 de Abril de 2011

?

Jes?s es la fuente de agua que mana hasta la vida eterna; Jes?s es la luz del mundo; Jes?s es la resurrecci6n y la vida para todos los que creen en 61. Que su gracia est? con todos vosotros.

Hoy, a las puertas ya de la Semana Santa, escuchare?mos en el evangelio la gran afirmaci?n de Jesucristo: "Yo soy la resurrecci?n y la vida: el que cree en m?, aunque haya muerto, vivir?":

Que la celebraci6n de este domingo sea para todos nosotros una ocasi?n para fortalecer nuestra fe en Jes?s, para acompa?arlo de todo coraz?n en el camino hacia la Pascua).

A. penitencial: Reunidos ante la Cruz de Jes?s, pedimos el perd?n que ?l nos ha alcanzado con su muerte (Silencio m?s largo).

Confesemos juntos nuestros pecados: Yo confieso ante Dios todopoderoso...

Dios todopoderoso tenga misericordia...

Y ahora, desde nuestra debilidad, invoquemos a aquel que nos ama y tendr? piedad de nosotros: SENOR, TEN PIEDAD/ CRISTO, TEN PIEDAD/ SENOR, TEN PIEDAD (cantado).

1. lectura (Ezequiel37, 12-14): Al pueblo jud?o que sufre el exilio y por ello desespera, el profeta le anuncia el retorno a su tierra. Sera como salir del sepulcro y recobrar la vida. Y as? el pueblo sabr? qui?n y c?mo es su Dios.

Salmo (129): Nosotros, al escuchar este anuncio del profeta, sentimos que se reanima nuestra esperanza. Por eso nos podemos unir, con el salmo, a la oraci6n de dolor y de confianza de aquel pueblo exiliado. (Podria cantarse el salmo entero).

2. lectura (Romanos8,8-1 1):San Pablo nos anuncia una vez m?s la vida nueva de Jes?s, y todo lo que esa vida nueva significa. Escuch?moslo.

Oraci?n universal: A Jes?s, que es nuestra resurrecci?n y nuestra vida, pid?mosle por nosotros y por los hombres y mujeres del mundo entero cantando: KYRIE, ELEISON..

Por todos los que, en cualquier lugar del mundo, se preparan para recibir el bautismo en la pr?xima Pascua. KYRIE, ELEISON.

Por los creyentes de las religiones no cristianas: jud?os, musulmanes, budistas, hinduistas... KYRIE, ELEISON.

Por los que no tienen lo necesario para vivir. KYRIE, ELEI?SON.

Por los que, como Marta y Mar?a, lloran por la muerte de un ser querido. OREMOS:

Por los que nos hemos reunido este domingo en esta iglesia para compartir la fe y la esperanza del Evangelio. KYRIE, ELEISON.

Esc?chanos, Se?or Jes?s, y ten piedad de nosotros y de toda la humanidad. TU, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Padrenuestro: Unidos a Jesucristo, que es nuestra resurrecci6n y nuestra vida, nos atrevemos a decir:

Gesto de paz: En Cristo, que nos ha reconciliado con la Cruz, daos fraternalmente la paz.

Oraci?n sobre el pueblo n? 17, pag. 578.

?

CPL


Publicado por verdenaranja @ 16:27  | Liturgia
 | Enviar
Mi?rcoles, 06 de abril de 2011

ZENIT? publica el mensaje que ha escrito monse?or Jos? Ignacio Munilla, obispo de San Sebasti?n, en esta Cuaresma de 2011 sobre el "arrepentimiento y perd?n".

En este tiempo de Cuaresma la Iglesia reitera la llamada de Jesucristo en el inicio de su ministerio en Galilea: "Convert?os y creed en el Evangelio" (cf. Mc 1, 15). Afortunadamente, en nuestros d?as el concepto de "conversi?n" goza de una notable salud, en la medida en que es entendido como una reorientaci?n positiva de nuestras opciones personales. Por el contrario, existe una indisimulada alergia hacia el concepto de "arrepentimiento", por cuanto la autoinculpaci?n suele ser percibida como un retroceso al pasado, contradictorio con la mirada al futuro, incluso como una humillaci?n.

Ahora bien, ?es posible la "conversi?n" sin el "arrepentimiento" del mal cometido? La pregunta podr?a parecer superflua, ya que la respuesta negativa es obvia. Sin embargo, cuando la Iglesia ha predicado la importancia del arrepentimiento por la violencia generada en nuestro pasado reciente, hemos escuchado con perplejidad algunas voces que afirman que en el Evangelio, el perd?n de Jesucristo en ning?n caso est? condicionado al arrepentimiento del pecador. Se trata de una devaluada interpretaci?n del Evangelio, seg?n la cual el anuncio del amor de Dios a todos -buenos y malos-, as? como el mandamiento de Cristo de perdonar a nuestros enemigos, habr?a que entenderlos en el sentido de una declaraci?n de indulto colectivo, independiente de todo posible arrepentimiento o cambio de vida.

En primer lugar, es muy importante leer el Evangelio en su integridad, sin caer en la tentaci?n de seleccionar las palabras de Jesucristo seg?n nuestra conveniencia. En efecto, el mismo Jes?s que dijo "amad a vuestros enemigos" (Mt 5, 44), afirm? igualmente: "Si no os convert?s, todos perecer?is" (Lc 13, 3). La par?bola de la higuera est?ril, en la que se plantea la cuesti?n de si se debe arrancar la higuera que no da fruto, concluye integrando la misericordia y la justicia de Dios: "Se?or, d?jala todav?a este a?o; yo cavar? alrededor y le echar? esti?rcol, a ver si da fruto. Si no, el a?o que viene la cortar?s" (Lc 13, 8-9).

Por lo tanto, no es cierto que el perd?n no est? condicionado al arrepentimiento. Una cosa es el amor incondicional de Dios anunciado por Cristo; y otra muy distinta, que ese amor sea acogido o rechazado por cada uno de nosotros, seg?n la propia conversi?n u obstinaci?n. Dicho de otra forma: el arrepentimiento es la apertura del hombre al perd?n de Dios. Por el contrario, la falta de arrepentimiento es el rechazo del perd?n de Dios.

La presentaci?n del amor incondicional de Dios, a modo de un indulto general indiscriminado, no solamente choca con los abundantes pasajes evang?licos que hablan de la posibilidad real de la perdici?n del hombre (cf. Mt 25, 31ss); sino que tampoco se compagina con la imagen de un Dios que respeta la libertad y la dignidad del hombre. Dec?a San Agust?n: "El que te cre? sin ti, no te salvar? sin ti". Es decir, siendo cierto que la voluntad de Dios es que todos los hombres se salven, sin embargo, para ello es necesario que cada uno coopere libremente, abri?ndose a la gracia de la conversi?n. No olvidemos que Cristo crucificado ofrece su perd?n incondicional a los dos ladrones que compart?an su suplicio; pero mientras uno de ellos acoge su misericordia con un profundo arrepentimiento, el otro la rechaza reafirm?ndose en su obstinaci?n, (bien entendido que a nosotros no nos corresponde juzgar el destino eterno de aquel ladr?n).

El error teol?gico del que estamos tratando, tiene a mi juicio una cierta influencia protestante. Mientras que Lutero subrayaba que la salvaci?n se alcanzaba por la "sola fides" (es decir, exclusivamente a trav?s de la fe), el Concilio de Trento le respond?a afirmando que la justificaci?n del hombre requiere de la fe y de las buenas obras. Es muy ilustrativo el ejemplo que utiliz? Lutero para explicar la justificaci?n del hombre ante Dios: "De la misma forma en que la nieve cubre de blanco el mont?n de esti?rcol que est? en medio del campo, as? tambi?n la misericordia de Dios cubre la muchedumbre de nuestros pecados con su manto...". Sin embargo, los cat?licos creemos que la gracia de Dios no se limita a "tapar" el esti?rcol, sino que produce el milagro de la sanaci?n y santificaci?n de nuestra condici?n pecadora. (Cabe matizar que en los ?ltimos a?os se han dado grandes avances en esta cuesti?n, dentro del di?logo ecum?nico con los protestantes).

Pero vamos a ser claros, porque todos somos conscientes de que si hoy estamos debatiendo esta cuesti?n, desgraciadamente no es porque hayamos entrado en la Cuaresma, sino por la aplicaci?n pol?tica que se pretende extraer de la disociaci?n entre perd?n y arrepentimiento. La Iglesia no tiene ninguna intenci?n de entrar en el terreno reservado a la leg?tima pluralidad pol?tica; pero tampoco puede permanecer callada cuando el Evangelio es deformado y puesto al servicio de las diferentes ideolog?as.

Me limito a a?adir que la llamada al arrepentimiento para poder acoger el perd?n, no es solamente una doctrina espec?fica de los cristianos, sino que tambi?n est? fundada en una ?tica natural, aplicable a todo ser humano. La pr?ctica totalidad de los sistema judiciales, supeditan la aplicaci?n de determinadas medidas de gracia a las muestras de arrepentimiento de los delincuentes. Lo contrario no ser?a ni justo, ni evang?lico. De hecho, cuando aceptamos que las penas privativas de la libertad en un estado de derecho no deben tener una finalidad meramente punitiva, sino que tambi?n han de estar orientadas a la reeducaci?n y a la reinserci?n social, estamos reconociendo impl?citamente este principio.

Tampoco debemos olvidar que aunque la conversi?n cristiana requiere del arrepentimiento, lo supera ampliamente: La conversi?n conlleva la apertura al don de la misericordia, la cual nos permite amar a todos -incluso a nuestros enemigos- con el mismo amor de Cristo. ?Qu? gran ocasi?n tenemos esta Cuaresma de abrirnos a la gracia de la conversi?n en el sacramento de la Penitencia! Es ah? donde recibimos el don de "nacer de nuevo" (cf. Jn 3).


Publicado por verdenaranja @ 22:53  | Hablan los obispos
 | Enviar

Homil?a de monse?or Jorge Casaretto, obispo de San Isidro, para el primer domingo de Cuaresma (Iglesia catedral, 13 de marzo de 2011).- (AICA)

PRIMER DOMINGO DE CUARESMA???????????

Esta escena de Jes?s en el desierto tentado por el demonio, es una escena de una profunda humanidad y es muy alentadora para nosotros. No estamos hablando de algo metaf?rico sino de algo real. Ese Hijo de Dios que se hizo hombre fue tentado. El panorama es Jes?s, el desierto, el demonio, la tentaci?n. Y la tentaci?n, como siempre, como algo profundamente atractivo, siempre en la l?nea de nuestro ser. Las grandes tentaciones siempre est?n en la l?nea de lo que somos. Aquellas personas que por su profesi?n, por su actividad tienen mucho contacto con el dinero, generalmente van a ser tentadas por la dimensi?n del dinero. Los que detentamos alg?n poder, en el caso m?o, detento un poder espiritual, por lo cual, todos los que detentamos un poder, siempre somos tentados por la l?nea del poder. Las personas que tienen alg?n ?xito humano van a ser tentados por la l?nea de la vanidad. Las personas con capacidad de seducci?n van a ser tentadas por ese poder de seducci?n y as? podr?amos seguir enumerando y una de las grandes tareas que cada uno de nosotros tiene es tratar de descubrir en la vida cu?l es la l?nea de nuestra tentaci?n, cu?les son los grandes dones que hemos recibido porque generalmente vamos a ser tentados en esa l?nea. La tentaci?n siempre implica? poner los dones al servicio de uno mismo. Normalmente la tentaci?n nos lleva a un cierto narcisismo, una cierta exaltaci?n de nuestra personalidad, un cierto endiosamiento. No por nada, cuando se describe la tentaci?n de nuestros primeros padres, el demonio les dice ?si hacen esto que Dios les prohibi? es porque van a ser como dioses, van a tener un poder como el de Dios, por eso se los prohibi? Dios?. Por eso es muy bueno que veamos c?mo el Hijo de Dios es tentado en la l?nea del poder. Es Dios, tiene poder. En el fondo el demonio le dice ?para qu? te vas a preocupar por cumplir la voluntad de tu Padre y seguir el camino que tu Padre te manda ac?, si vos pod?s hacer lo mismo haciendo independientemente tu voluntad. En ?ltima instancia lo que el demonio le dice a Jes?s es ?vos pod?s cumplir tu misi?n, salvar al mundo sin necesidad de ir a la cruz?. Esto va ser mucho m?s profundo en la tentaci?n de Jes?s en el Huerto, antes de la pasi?n. Esta es la l?nea de tentaci?n que el demonio le manda. Pero Jes?s no est? solo en el desierto. Generalmente cuando nosotros estamos tentados, tenemos esa seducci?n atractiva del pecado y muchas veces lo queremos como ocultar a Dios, pero Dios est?, y Jes?s sab?a que el Padre estaba con ?l, Jes?s sab?a que el Esp?ritu de Dios, su esp?ritu estaba con ?l. Entonces frente a la tentaci?n de desviarse de su misi?n, qu? es lo que prevalece en Jes?s, prevalece el amor del Padre, Jes?s sabe bien en qui?n tiene que respaldarse. Sabe que ha venido al mundo para cumplir una misi?n y no es que sienta una obligaci?n, no es que sienta que tiene que someterse, que ser sumiso a la voluntad de su Padre, sino que vive una experiencia tan profunda al amor del padre que rechaza la tentaci?n porque el amor de Dios es mucho m?s poderoso, el amor de su Padre es mucho m?s poderoso. Y el amor de Dios que lo llev? al Hijo de Dios a hacerse uno de nosotros es mucho m?s poderoso que cualquier otro poder que lo pueda seducir.

Es ese amor, es esa l?nea del amor la que lo lleva al Hijo de Dios a rechazar la tentaci?n.

Esto lo tenemos que trasladar a nuestra vida. Siempre la tentaci?n es seductora, pero no tenemos que rechazar la tentaci?n porque estamos como cumpliendo como una especie de obligaci?n de ser cristianos sino que el fundamento profundo por el cual nosotros seguimos el camino de Dios es, justamente, el infinito amor de Dios que es el que sustenta mi vida. En ultima instancia la tentaci?n es siempre esta, d?nde voy a sustentar mi vida, la voy a sustentar en las falsas idolatr?as, la voy a sustentar en el dinero, en el ef?mero poder que pueda tener en alg?n momento de mi vida, la voy a sustentar en tesoros que pasan perdurables, o, voy a sustentar mi vida en el profundo e infinito amor que Dios tiene por m?. Esta es la capacidad de rechazar la tentaci?n, lo que nos da capacidad hacia el amor a Dios y hacia su misericordia.

Yo les confieso que a veces, estoy seguro que a ustedes les pasa lo que me pasa a m?, uno tiene que pensar que va a ser tentado hasta el ?ltimo d?a de la vida, y esto es as?, vamos? a ser tentados hasta el ?ltimo d?a de la vida. Pero esto es, justamente, la gran oportunidad que tenemos de que hasta el ?ltimo d?a de la vida vamos a tener la opci?n de ser libres para elegir el amor de Dios.

Entonces, si Jes?s fue tentado es porque nosotros tambi?n vamos a ser tentados. San Agust?n dice claramente por ah?, que es un gran ejemplo para nosotros saber que el Hijo de Dios fue tentado porque esto es lo que nos va a pasar a nosotros siempre. Qu? bueno es, entonces, pensar no que vamos a ser tentados siempre sino pensar que siempre vamos a contar con el respaldo del amor de Dios, hasta el ?ltimo d?a de la vida. La misericordia va a estar presente en nosotros y con su perd?n vamos a ser poderosos en serio. Nuestro poder siempre est? basado en el amor y es el poderoso amor de Dios el que hace poderosa mi vida.

Siempre tenemos que recurrir, y es bueno que sea as?, al ejemplo de los santos, todos los santos han tenido grandes tentaciones y han sido santos porque justamente optaron por el amor de Dios. Por eso son tambi?n un ejemplo para nosotros, y por eso, nosotros, cuando estamos tentados tenemos que pensar que es el estado natural de la vida la tentaci?n. Vamos a estar siempre tentados, pero tenemos que seguir pensando y respald?ndonos en ese infinito amor de Dios, que es lo que sustenta nuestra vida sobre una roca s?lida, sobre un cimiento s?lido.

Le damos gracias a Dios para empezar esta cuaresma. La cuaresma no es un tiempo de tristeza sino todo lo contrario, es un tiempo donde le vamos a permitir a Dios obrar m?s con su gracia en nuestros corazones, es un tiempo en donde? la iglesia nos invita a

disponer m?s para que la relaci?n con Dios, la relaci?n de amor con nuestros hermanos sea m?s fuerte, para poder tener mucho m?s presente que la debilidad de tantos y tantos que? est?n necesit?ndonos a nosotros como signo de ese amor de Dios. Por eso es un tiempo hermoso, tenemos que vivirlo as?, como mucha alegr?a.

Tiempo de mayor reflexi?n, de mayor cercan?a con el Se?or y sobre todo, de mayor acci?n de la Gracia de Dios sobre nuestras vidas.?

Mons. Jorge Casaretto, obispo de San Isidro?


Publicado por verdenaranja @ 22:27  | Homil?as
 | Enviar

Mensaje de monse?or Mart?n de Elizalde OSB, obispo de Nueve de Julio, en el tiempo de Cuaresma (marzo de 2011). (AICA)

LA RESURRECCI?N DE JES?S EN LA VIDA DEL CRISTIANO PENSAR EL COMPROMISO BAUTISMAL???????????????

??Con Cristo han sido sepultados en el Bautismo,
?con ?l tambi?n han resucitado? (cf. Col 2, 12)?

Queridos sacerdotes y di?conos,
religiosos y religiosas,
hermanos y hermanas:?

La cita del Ap?stol San Pablo, con que el Papa Benito XVI comienza su mensaje para la Cuaresma 2011, nos recuerda la centralidad del misterio bautismal. El Bautismo procede de la muerte, sepultura y resurrecci?n de Jes?s, y por ?l, nosotros mismos morimos con Cristo, somos sepultados a toda forma de pecado y resucitamos a una vida nueva. El Bautismo ha sido entregado a la Iglesia, para que, conferido a los fieles, como fruto y resultado de la llamada misionera a difundir el Evangelio, haga disc?pulos en todos los tiempos y lugares. La celebraci?n pascual, incluyendo la prolongada preparaci?n del tiempo de Cuaresma, con su poderoso simbolismo bautismal, nos pone cada a?o, en estas fechas tan centrales del A?o lit?rgico, en el n?cleo de la fe de la Iglesia: el Hijo de Dios dio su vida por nosotros, y nos ha incorporado a su pueblo y familia, a su Cuerpo, haci?ndonos hijos de Dios, y llam?ndonos a la vida eterna, junto al Padre. En esta reflexi?n, que les ofrezco calurosamente como una invitaci?n dirigida a todos ustedes, seguir? algunas de las l?neas de pensamiento que el Papa nos propone en su mensaje cuaresmal, disponi?ndolas en cuatro pasos o momentos, que nos llevan desde la fe recibida y la conversi?n a la comuni?n de santidad en la Iglesia, que es esperanza y anticipo de la vida eterna. Pues esta es la vocaci?n del cristiano: llamado en esta vida a ser disc?pulo y seguidor de Jes?s, para transformar el mundo con su generosidad y su testimonio, de esa manera debe anticipar y difundir la felicidad verdadera, la misma que, en verdad, solo podremos alcanzar en plenitud cuando seamos admitidos al Reino de Dios. Estamos presentes en el mundo, somos responsables de nuestros hermanos, pero destinados a una realidad m?s plena y perfecta, la vida divina, que ya nos ha sido dada por los misterios que celebramos en la Iglesia.

Quisiera poder expresar con claridad y sencillez la profundidad del misterio que celebramos, participando en la liturgia (1). Cuanto recordamos con fe en este tiempo santo, no es una piadosa recordaci?n solamente; nosotros hacemos con el Se?or Jes?s este mismo camino, que ?l asumi? por amor. El pecado es nuestro, como es nuestra la limitaci?n de la voluntad y la pobreza de los deseos y prop?sitos. De all? procede la cruz que Jes?s carg?, y que a nosotros nos cuesta tanto llevar, como si se tratara de algo impuesto y no de la consecuencia del pecado que hemos cometido. La Pascua de Jes?s redime nuestra condici?n humana (2), vence el pecado del mundo, restablece la armon?a de la creaci?n entera y da paz a los corazones, y ese anhelo, escrito misteriosamente en nuestro interior, nos confirma en la b?squeda de Dios y nos introduce en la conversi?n de vida? - la muerte y sepultura a todo lo que nos separa del Bien. El Bautismo (3) nos otorga la vida divina y nos incorpora a la Iglesia, a la comunidad de amor congregada en torno del Resucitado, de quien las palabras y los gestos, las ense?anzas y los milagros que acompa?aron su vida en la tierra, son reconocidos ahora en la perspectiva de la eternidad, en la dimensi?n de la salvaci?n. Y as? llegamos a la Resurrecci?n, presente en la fe por la acci?n del Esp?ritu Santo (4), quien nos acompa?a en la peregrinaci?n terrena hasta llegar a la eternidad bendita, que entrevemos en la liturgia que celebramos y anticipamos en la esperanza con que esperamos ser recibidos en el Reino.??

Estos cuatro momentos de nuestro camino cristiano, lit?rgico, creyente, de comuni?n y de esperanza, son el programa que nos propone la Cuaresma, para alcanzar con gozo y con fruto la Pascua del Se?or Resucitado.?

1. LA LITURGIA PASCUAL?

?La comunidad eclesial, asidua en la oraci?n y en la caridad operosa, mientras mira hacia el encuentro definitivo con su Esposo en la Pascua eterna, intensifica su camino de purificaci?n en el esp?ritu, para obtener con m?s abundancia del misterio de la redenci?n la vida nueva en Cristo Se?or? (S. S. Benito XVI: Mensaje para la Cuaresma 2011, Intr..)?

Durante el A?o lit?rgico la Iglesia celebra ?con un sagrado recuerdo la obra salv?fica? del Se?or Jes?s, y ?cada semana, en el d?a que llam? ?del Se?or?, conmemora su Resurrecci?n, que una vez al a?o celebra, junto con su santa Pasi?n, en la m?xima solemnidad de la Pascua? (Conc. Vaticano II: Const. Sacrosanctum Concilium, 102). La celebraci?n pascual es el centro hacia el cual confluye el culto lit?rgico, pues as? como la Resurrecci?n gloriosa de Jes?s, con la ense?anza del Esp?ritu, da una ?mayor comprensi?n? de los hechos y dichos del Se?or (cfr. Const. Dei Verbum, 19), el acontecimiento pascual, celebrado en la Iglesia con fe, ilumina los misterios, fundamenta el seguimiento de los disc?pulos y los sostiene en la esperanza. ?La misi?n de Jes?s se cumple finalmente en el misterio pascual: aqu? nos encontramos ante el ?Mensaje de la cruz? (1 Co 1, 18)? (S. S. Benito XVI: Exh. apost. Verbum Domini, 12)

Desde el comienzo de la Cuaresma se escucha la llamada a la conversi?n y se trasmiten las ense?anzas de Jes?s y su invitaci?n a conformar la propia vida a la condici?n de ciudadanos del Reino. La dura experiencia del desierto ?los cuarenta a?os del ?xodo del pueblo jud?o, en busca de la libertad en la Tierra prometida?, que tiene su paralelo con el retiro de Jes?s en el monte durante cuarenta d?as (Mt 4, 1-11; Mc 1, 12-13; Lc 4, 1-13), no es una prueba solamente, ni un castigo, es expresi?n de un deseo, de una b?squeda ardiente, y a la vez ejercicio siempre renovado de fidelidad y de perseverancia. En el t?rmino de la misma se encuentra la esperanza luminosa del encuentro con Dios, que es Padre, como el hijo pr?digo que, despu?s de abandonar su casa y su herencia, las recupera acrecentadas, y su dolor se transforma en gozo (cf Lc 15, 11-32).

La celebraci?n cuaresmal, con su ritmo catequ?stico, sus estaciones en el proceso bautismal de incorporaci?n a la Iglesia, que cada alma cristiana es invitada a recorrer nuevamente, a?o tras a?o, adquiere su sentido m?s pleno con la espl?ndida riqueza de la Vigilia pascual. Recordemos algunos pasos de la liturgia de esa Noche santa, que corona la espera y da raz?n del esfuerzo realizado:

El simbolismo del fuego, del agua y de la luz,

la consagraci?n del tiempo ?por la inscripci?n del a?o corriente en el cirio mismo, con un rito sobrio y sugestivo?, incorporado a la dimensi?n eterna de la salvaci?n,

la s?ntesis tan rica y variada de la Revelaci?n ofrecida en el ciclo de las lecturas de esa noche y que son introducidas con la alabanza del Preg?n pascual, el Exsultet.

La densidad eclesial de esta Noche se sella finalmente con la bendici?n del agua bautismal ?unida a la invocaci?n de los santos? y la aspersi?n,

la renovaci?n de las promesas,

y, en fin, la participaci?n en la Eucarist?a que nos establece en la comuni?n con el misterio y con los hermanos de la Iglesia de todo el mundo, con quienes compartimos la fe y la celebraci?n.

Esta visi?n completa que une lo celestial y lo terreno da sentido a las pr?cticas penitenciales de la Cuaresma. Estas no son solamente ejercicios asc?ticos, - significativos s?, pero que estar?amos equivocados si los vi?ramos como algo privado, malinterpretando la ense?anza de Jes?s sobre la humildad de los que hacen penitencia y ejercen la misericordia. Ellos son los pasos que vamos dando, todos los miembros de la Iglesia, para establecer el reinado de Cristo y su evangelio de caridad, para transformar el mundo y convertirlo a la santidad. La celebraci?n pascual es mucho m?s que la explosi?n de la alegr?a despu?s de la tentaci?n y la prueba, como una reacci?n humana elemental: es el Gran Anuncio, que la liturgia repite varias veces esa noche, ??El Se?or ha resucitado!? ?El mundo ya no es lo que era, oscurecido por el pecado; los hombres hemos recibido la vida y la libertad. La cruz es se?al de redenci?n, y la misericordia que procede del amor de Dios se expresa en ese madero, instrumento de dolor y muerte pero hecho llave para abrir las puertas de la eternidad. La persecuci?n que muchos cristianos, hermanos nuestros, sufren en este tiempo en diversos pa?ses, es una manifestaci?n del poder del amor, de la fuerza de la vida que resiste y vence a la muerte. Deber?amos avergonzarnos por una mortificaci?n cuaresmal corta y t?mida, cuando estos hermanos ofrendan sus bienes, su futuro, hasta la vida, por fidelidad a Cristo. Son combates, que parecen concluir en derrota, porque es la lucha de los pobres y de los d?biles e inocentes, pero en realidad terminan en la victoria luminosa de la Pascua, que con alegr?a y esperanza celebramos en la Vigilia de la Resurrecci?n.?

La riqueza del Misterio, la abundancia inconmensurable de su significado y la confianza que ponemos en su fruto, deben ser para los ministros sagrados un est?mulo para celebrar con dignidad y respeto. Hemos de resaltar los distintos aspectos, procurando acercar a los fieles a su comprensi?n, para que lleguen a consumar la vivencia cuaresmal en la Pascua, y prolongar esta Solemnidad de solemnidades en el resto del a?o, especialmente con la participaci?n eucar?stica en el D?a del Se?or. Para ello, invito muy encarecidamente a los P?rrocos y dem?s sacerdotes a ofrecer a los fieles de nuestras parroquias y comunidades oportunidades para participar diariamente en la Santa Misa, y para acercarse al sacramento de la Reconciliaci?n, as? como propuestas formativas (conferencias, cursos, lecturas) y de piedad (adoraci?n, celebraciones, V?a crucis, visitas a los templos).?

2. LA ASPIRACI?N POR EL BIEN?

?S?lo esta agua puede apagar nuestra sed de bien, de verdad y de belleza. S?lo esta agua, que nos da el Hijo, irriga los desiertos del alma inquieta e insatisfecha, ?hasta que descanse en Dios?, seg?n las c?lebres palabras de San Agust?n? (ib., 2)?

La b?squeda de la paz encierra todas las aspiraciones del hombre, centradas en procurar el Bien, un bien que no sea parcial ni fr?gil, ni escaso y perecedero, sino que sea pleno y estable, s?lido y abarcante, y que otorg?ndonos la serenidad y la paz que esperamos, no provoque la envidia ni cause da?o alguno a los dem?s, ni a nosotros nos haga caer en el ego?smo y la indiferencia o nos mantenga en el temor de su p?rdida. Esa paz, que nos conduce y nos protege en el verdadero descanso, es la que orient? la vida de los grandes santos, y fue cuando llegaron a Dios que la encontraron. La traves?a cuaresmal refleja tambi?n las condiciones de la existencia, que vivida sin Dios se convierte en un camino sin esperanza. El proyecto asc?tico, la orientaci?n hacia Dios, la enmienda de aquello que est? mal en nuestra vida, todo lo que es propio del itinerario cuaresmal, se traslada, en la lectura de la historia que hace la tradici?n cristiana, tambi?n a los ?mbitos de la experiencia humana. Esta aspiraci?n, que incluso puede ignorarse a s? misma, refleja la b?squeda secreta del alma y nos va acercando, en un ascenso humilde pero constante, que es ya un fruto de la gracia de Dios. ?El hombre ha sido creado en la Palabra y vive en ella; no se entiende a s? mismo si no se abre a este di?logo. La Palabra de Dios revela la naturaleza filial y relacional de nuestra vida?, escribe el Papa en la ya mencionada Exhortaci?n apost?lica Verbum Domini, y prosigue: ?En este di?logo con Dios nos comprendemos a nosotros mismos y encontramos respuesta a las cuestiones m?s profundas que anidan en nuestro coraz?n. La Palabra de Dios, en efecto, no se contrapone al hombre, ni acalla sus deseos aut?nticos, sino que m?s bien los ilumina, purific?ndolos y perfeccion?ndolos. Qu? importante es descubrir en la actualidad que s?lo Dios responde a la sed que hay en el coraz?n de todo ser humano? (22-23).

Esta nueva apolog?tica, que ilustra admirablemente una reciente publicaci?n de los obispos de Italia: Carta a los que buscan a Dios (Buenos Aires, San Pablo, 2010), muestra como desde los interrogantes que unen a todos los hombres en su desconcierto (felicidad y sufrimiento, amor y faltas, trabajo y fiesta, justicia y paz), se puede llegar a enfrentar positivamente el desaf?o de Dios, alimentar una esperanza y descubrir en la Iglesia la respuesta que el mundo necesita y tanto le cuesta alcanzar. El momento lit?rgico para enunciar esta b?squeda es justamente el tiempo que ahora estamos viviendo: por la Cuaresma, con sus dudas y sequedades, con la soledad que sufri? el mismo Jes?s, que cuestion? hasta el sentido de su muerte, llegando a la hondura del abandono (cf Mt 27, 46; Sal 21, 2), alcanzamos la plenitud pascual.?

No desaprovechemos la oportunidad que nos ofrece la Pascua para recordar a los que est?n agobiados y tristes, cansados y en b?squeda. Cristo muri? por todos y es ?l quien transforma nuestro dolor en alegr?a, porque ha cargado con nuestros pecados. La Pascua es celebraci?n de la fe de quienes confesamos que el Se?or ha resucitado, y es anuncio de esperanza, invitaci?n y propuesta para quienes est?n lejos o creen imperfectamente, pero est?n tambi?n redimidos por el sacrificio del Hijo de Dios. Acompa?emos la pastoral de este tiempo con iniciativas que ayuden a abrir la difusi?n del mensaje a todos los sectores, convencidos que en el Evangelio est? la respuesta a su b?squeda, y sepamos trasmitir la certeza que la Pascua aporta la vida, la luz y la alegr?a al mundo. En la gran llamada? a la Misi?n continental este aspecto es sumamente importante.?

3. EL BAUTISMO?

?Al renovar las promesas bautismales, reafirmamos que Cristo es el Se?or de nuestra vida, la vida que Dios nos comunic? cuando renacimos ?del agua y del Esp?ritu Santo?, y confirmamos de nuevo nuestro firme compromiso de corresponder a la acci?n de la Gracia para ser sus disc?pulos? (ib., 2)?

La Noche pascual participamos en una liturgia bautismal. En ella se impart?a antiguamente, y se hace todav?a, el Bautismo a los catec?menos, al t?rmino de su camino de preparaci?n espiritual y en la fe; los fieles renuevan las promesas bautismales. Es como un nuevo comienzo, con la inocencia recuperada, los prop?sitos fortalecidos, reafirmada la comuni?n de la Iglesia. Por eso tambi?n la Cuaresma y la Pascua son ocasi?n para reflexionar

sobre el v?nculo entre la gracia de la llamada y la conversi?n,

entre la conversi?n (cambio de vida) y la entrada en la Iglesia por el Bautismo,

entre la ascripci?n (el sello) sacramental y la continuidad de la respuesta, participando en la santidad y en la misi?n de la Iglesia.

Reconocemos que la preparaci?n para el Bautismo de los ni?os que se ofrece a los padres y familiares es, desgraciadamente, muy insuficiente. Es al conjunto de la comunidad cristiana a quienes debemos dirigir, con renovada diligencia, con modos apropiados, pero sobre todo con una profunda fe, que sea de verdad contagiosa e inspiradora, la llamada a la responsabilidad que ella en su conjunto contiene. Responsabilidad de la comunidad, no temamos afirmarlo y reiterarlo siempre, y dentro de ella, en cada familia, de los padres y madres, los abuelos, los hermanos, los amigos, para que la motivaci?n que los lleva a pedir el Bautismo sea la adecuada y sostenida con firmeza, y as? encuentren estos ni?os y ni?as en sus hogares y en su medio la asistencia para su fe y se preparen para recibir, en su tiempo, los dem?s sacramentos de la iniciaci?n cristiana, la Confirmaci?n y la Eucarist?a. Las celebraciones pascuales son, dec?amos, una oportunidad para hacerlo, recordando el sentido del sacramento y las condiciones para recibirlo con fruto, as? como los compromisos asumidos.

Un aspecto muy importante es poner de relieve la dimensi?n eclesial del Bautismo (y por eso, tambi?n de los dem?s sacramentos), evitando una presentaci?n individualista o privada, la cual excluir?a desde el mismo comienzo la responsabilidad de una respuesta participada en la vida de la comunidad, y que tiene en la liturgia, especialmente del Domingo, su manifestaci?n m?s significativa, con el Pueblo de Dios rodeando el altar del sacrificio pascual.?

Por el Bautismo fuimos sepultados con Cristo, y resucitamos con ?l; este acontecimiento maravilloso tiene en la Pascua de cada a?o, y en la Pascua semanal del D?a del Se?or, su actualizaci?n por la liturgia. No es un hecho puntual y que permanece aislado, separado de nuestra respuesta, indiferente al tenor de vida del cristiano, sino que debe ser hecho presente constantemente. Juntamente con la ilustraci?n por la homil?a lit?rgica de lo que estamos celebrando en estos d?as, cuando nos encontramos en la administraci?n del mismo sacramento del Bautismo y su preparaci?n, ser? necesario establecer con claridad el v?nculo entre la fe y el sacramento, entre la pertenencia y la respuesta en la pr?ctica.?

4. LA RESURRECCI?N Y LA PRESENCIA DEL ESP?RITU SANTO?

?En s?ntesis, el itinerario cuaresmal, en el cual se nos invita a contemplar el misterio de la cruz, es?? ?hacernos semejantes a Cristo en su muerte? (cf. Filip 3, 10), para llevar a cabo una conversi?n profunda de nuestra vida: dejarnos transformar por la acci?n del Esp?ritu Santo como San Pablo en el camino de Damasco; orientar con decisi?n nuestra existencia seg?n la voluntad de Dios; liberarnos de nuestro ego?smo, superando el instinto de dominio sobre los dem?s y abri?ndonos a la caridad de Cristo? (ib., 3)?

La continuidad de la vida bautismal se realiza por la asistencia del Esp?ritu divino, Esp?ritu de santidad, que es el alma de la Iglesia y habita por la gracia en los corazones de los fieles. Es el Esp?ritu el que nos lleva a invocar a Dios, llam?ndolo ?Padre! (cfr. Rom 8, 15), y? es el que nos permite seguir el camino que Jes?s nos ense?a para ser verdaderos adoradores del Padre. Esa adoraci?n, en Esp?ritu y en verdad, solamente alcanzar? su plenitud en el cielo, del cual la liturgia terrenal es imagen y anticipo. La Pascua nos otorga la gracia de adelantar, en la experiencia de esta Noche, la celebraci?n definitiva, y al mostrarnos este signo que la manifiesta, nos invita a avivar en nosotros la certeza de la vida eterna, a orientarnos ya, aqu? en la tierra, no hacia metas caducas, sino hacia el encuentro del Bien, verdadero y definitivo. Es la dimensi?n escatol?gica; nos la proporciona la comuni?n del Esp?ritu Santo, y ella debe estar siempre presente en nuestro peregrinar, para no caer en el temporalismo y ahogarnos en la inmediatez. Pero esta visi?n no impide el esfuerzo por cambiar el mundo, al contrario, lo inspira con la verdad de lo definitivo, y as? podemos ofrecer a nuestros hermanos el tesoro m?s valioso para el coraz?n del hombre, el encuentro con Dios.

Igualmente, la presencia del Esp?ritu Santo da fecundidad a la celebraci?n de los misterios y a la oraci?n lit?rgica. Justamente a partir de la festividad pascual, como centro de la participaci?n en el acontecimiento salv?fico de la Resurrecci?n, cada Eucarist?a y todas nuestras celebraciones, la adoraci?n, la alabanza, la s?plica y la acci?n de gracias, se inspiran y se nutren de la Pascua, y trasmiten en armon?a y comuni?n los dones de la santidad por el sacrificio de Cristo y su Resurrecci?n.

La importancia del lugar que ocupa la Palabra inspirada en la liturgia es tambi?n indicativa de la centralidad de la misma, para la fe del creyente, para el ordenamiento y desarrollo de su vida, para el conocimiento de Jes?s y la escucha de su mensaje. Esta inspiraci?n, obra del Esp?ritu Santo, hace que la Palabra sea desde siempre y por siempre ense?anza y gu?a, y que la atenci?n que le presta la Iglesia es constitutiva de su ser y de su obrar, y la conduce en sus acciones y objetivos. Como ense?a el Santo Padre: ?Cuanto m?s sepamos ponernos a disposici?n de la Palabra divina, tanto m?s podremos constatar que el misterio de Pentecost?s est? vivo tambi?n hoy en la Iglesia de Dios. El Esp?ritu del Se?or sigue derramando sus dones sobre la Iglesia para que seamos guiados a la verdad plena, devel?ndonos el sentido de las Escrituras y haci?ndonos anunciadores cre?bles de la Palabra de salvaci?n el mundo? (Verbum Domini, 123).??

Atendamos siempre a la condici?n pneum?tica (es decir, espiritual) de la Iglesia, confiando que la asistencia del Esp?ritu, con la riqueza de sus dones, ha de acompa?arla siempre, y que la presencia divina, por una liturgia celebrada con veneraci?n y con un coraz?n abierto, alimente y forme por medio de la Palabra anunciada y que, recibida con unci?n, conduzca a sus fieles a la uni?n con Dios, que es la santidad.?

Queridos hermanos y hermanas:

En una de las celebraciones eucar?sticas de la Cuaresma, la Iglesia nos propone como lectura evang?lica el pasaje que refiere la pregunta de los disc?pulos del Bautista a Jes?s: ??Por qu? nosotros y los fariseos ayunamos mucho mientras que tus disc?pulos no ayunan??. Y el Se?or les responde con un argumento que a nosotros nos puede resultar extra?o, de dif?cil comprensi?n, pero es sumamente elocuente: ??Acaso los amigos del esposo pueden estar tristes mientras el esposo est? con ellos? Llegar? el momento en que el esposo les ser? quitado, y entonces ayunar?n? (Mt 9, 14-15). La inclusi?n de este pasaje en la liturgia cuaresmal, en primer lugar, significa que la mortificaci?n de este tiempo, para el cristiano, adem?s de la dimensi?n penitencial, correctiva y reparadora, proviene tambi?n de una actitud de espera, o mejor, de esperanza, de un deseo intenso de encontrarse con el Se?or. En su ausencia fomentamos ese deseo, que la privaci?n de su presencia hace doloroso, pero cuando lo encontramos, cuando nos reunimos con ?l, entonces celebramos con alegr?a, y dejamos atr?s las penas y las angustias. En este sentido, la Cuaresma nos prepara para la gran alegr?a pascual, y la eclosi?n de j?bilo de la liturgia de la Resurrecci?n expresa, en el lenguaje de los s?mbolos, que hemos llegado a la meta esperada.

Con esa misma y profunda esperanza nos acercamos a la celebraci?n de la Pascua. Renovemos en nosotros la confianza de Mar?a Sant?sima, la alegr?a de los ap?stoles, la fidelidad de los dem?s disc?pulos, para que los frutos de la Resurrecci?n nos permitan anunciar con valent?a y constancia el Evangelio, y trasmitir a todos los hermanos el mensaje de salvaci?n. Especialmente en este tiempo de la Misi?n Continental reiteramos nuestro prop?sito de ser fieles a las ense?anzas del maestro, para decir a todos las maravillas del Se?or.? Que Dios los bendiga con abundancia en estos d?as de gracia, y la intercesi?n de la Virgen Mar?a y de los santos les conduzca en el camino de una santa Cuaresma, para llegar renovados espiritualmente y con una m?s honda comprensi?n a la Pascua del Se?or.?

Mons. Mart?n de Elizalde OSB, obispo de Nueve de Julio
Nueve de Julio, marzo de 2011?


Publicado por verdenaranja @ 22:23  | Hablan los obispos
 | Enviar

Lectio divina para el jueves de la cuarta semana de Cuaresma - A, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:???? ????????Juan 5, 31‑47?

En aquel tiempo, dijo Jes?s a los jud?os: ?Si yo doy testimonio de m? mismo, mi testimonio no es v?lido. Hay otro que da testimonio de m?, y s? que es v?lido el testimonio que da de m?.

Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y ?l ha dado testimonio de la verdad. No es que yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para que vosotros os salv?is. Juan era la l?mpara que ard?a y brillaba, y vosotros quisisteis gozar un instante de su luz. Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: las obras que el Padre me ha concedido realizar; esas obras que hago dan testimonio de m?: que el Padre me ha enviado. Y el Padre que me envi?, ?l mismo ha dado testimonio de m?. Nunca hab?is escuchado su voz, ni visto su semblante, y su palabra no habita en vosotros, porque al que ?l envi? no le cre?is.

Estudi?is las Escrituras pensando encontrar en ellas vida eterna; pues ellas est?n dando testimonio de m?, ?y no quer?is venir a m? para tener vida! No recibo gloria de los hombres; adem?s, os conozco y s? que el amor de Dios no est? en vosotros. Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibisteis; si otro viene en nombre propio, a ?se si lo recibir?is. ?C?mo podr?is creer vosotros, que acept?is gloria unos de otros y no busc?is la gloria que viene del ?nico Dios? No pens?is que yo os voy a acusar ante el Padre, hay uno que os acusa: Mois?s, en quien ten?is vuestra esperanza. Si creyerais a Mois?s, me creer?ais a m?, porque de m? escribi? ?l. Pero, si no dais fe a sus escritos, ?c?mo dar?is fe a mis palabras??

MEDITACI?N:??????????? ?Os salv?is?

??????????? Generalmente solemos pensar m?s en nosotros mismos que en los otros, incluso aquellos que tienen tareas de servir a un pueblo lo hacen desde una ideolog?a y no desde lo que es lo mejor en cada situaci?n concreta, quedando supeditados y condicionados, sin libertad para buscar en cada momento lo mejor, lo m?s adecuado y eficaz. Sigue poni?ndose de manifiesto lo complicado que es poner las cosas, las normas, las leyes, las ideas, al servicio de los hombres, de manera que nos obligamos a pasar por el aro de lo establecido de antemano. No significa que hay que vivir a salto de mata, sino con mente y coraz?n abierto y l?cido para la b?squeda del bien.

??????????? Esa es tu gran lecci?n, pero no gust?. No gust? nada. Por eso te quitaron de en medio y te quieren seguir quitando. T?, si ven?as con una idea fija era la de salvarnos. T? no necesitabas salvaci?n, ni la necesitas, nosotros s?. Queremos negarlo, y as? nos va. Vivimos amenazados por nosotros mismos, rodeados de enemigos por todas partes. Ya casi no existen sitios donde nos podamos encontrar seguros. La inseguridad y la incertidumbre forman parte de todo lo que nos enmarca; y, adem?s, tratamos de que sea as?. Todo es ya de usar y tirar, ?hasta el hombre! ?Y no necesitamos que alguien nos salve y nos manifieste c?mo?

??????????? Tu vida, tus palabras, tus obras, llevan el sello del amor. Ya no sabemos tampoco muy bien c?mo pronunciar esta palabra, tal vez poni?ndola con may?scula, para decir que s?lo el AMOR, al estilo de c?mo t? lo has manifestado, lo has vivido, nos puede salvar. Y en esa aventura me invitas a entrar con ilusi?n renovada, y yo lo deseo.?

ORACI?N:???????????? ?Entrar en tu corriente?

??????????? Gracias de nuevo por mirarme, por esperarme, por amarme. Gracias, porque tu amor es incansable. ?Claro, as? es el AMOR! Perm?teme entrar en tu corriente.

??????????? S?, no cabe duda, necesito que me salves, necesito que me adentres en tu corriente de salvadora, en tu corriente humanizadora, en esa corriente que me habla de mi dignidad. Lo repito porque me la quieren quitar y quiero defender lo que me pertenece por gracia de tu amor. Gracias, Se?or.? ?

CONTEMPLACI?N:?????????????? ?Mi imagen?

Vienes a salvar mi historia
y cada ma?ana
espolvoreas mi coraz?n
con el eco de tu amor
que me llega hecho palabra
y soplo que me empuja
alentando mis deseos de vida.

Y en medio de mi caminar,
ilusionado y torpe,
aclaras mis sombras,
disipas mis nubes grises,
y un rayo de esperanza
empuja mi andadura
y eleva mis deseos de encontrar,
por fin, en ti mi imagen.


Publicado por verdenaranja @ 17:15  | Liturgia
 | Enviar
Martes, 05 de abril de 2011

Homil?a de monse?or Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia, para la homil?a del 1? domingo de Cuaresma (13 de marzo 2011). (AICA)

JES?S SUFRI? LA TENTACI?N Y LA VENCIӠ????????????

Mt. 4,1-11?

I. ?EL ESP?RITU LO LLEV? AL DESIERTO PARA SER TENTADO??

1. Una vez m?s comenzamos la Cuaresma para renovarnos espiritualmente y prepararnos a la celebraci?n de la Pascua. Como siempre, el Evangelio del primer domingo trae las tentaciones sufridas por Jes?s. Lo primero que llama la atenci?n es que San Mateo diga que ?Jes?s fue llevado por el Esp?ritu al desierto, para ser tentado por el demonio? (Mt 4,1). Lo mismo hacen los otros evangelios sin?pticos. Es normal que sea as?. Dios nunca deja solo al hombre que cre?. Y menos en el momento en que es puesta a prueba su fidelidad. Cuando Ad?n fue tentado, Dios estaba con ?l en el para?so. Cuando Israel fue tentado en el desierto, Dios estaba con ?l. ?C?mo, al momento de la tentaci?n, no iba a estar con Jes?s el Esp?ritu Santo que se le manifest? en el bautismo?

Cuando somos tentados, no estamos abandonados a un combate solitario con el esp?ritu del Mal, sino que el Esp?ritu de Dios est? con nosotros para ayudarnos a vencer y crecer en nuestra fidelidad a la palabra de Dios.??

II. ?SOMETIDO A LAS MISMAS TENTACIONES QUE NOSOTROS??

2. La tentaci?n es una moci?n, interior o exterior, para buscar la propia felicidad por un camino contrario a la voluntad de Dios Creador. Y ello mediante algo malo que nos es propuesto bajo la apariencia de bien. La descripci?n b?blica de la tentaci?n sufrida por Ad?n y Eva muestra esto con una hondura psicol?gica sin igual: ?La serpiente era el m?s astuto de todos los animales del campo que el Se?or Dios hab?a hecho, y dijo a la mujer: ??As? que Dios les orden? que no comieran de ning?n ?rbol del jard?n??. La mujer le respondi?: ?Podemos comer los frutos de todos los ?rboles del jard?n. Pero respecto del ?rbol que est? en medio del jard?n, Dios nos ha dicho: ?No coman de ?l ni lo toquen, porque de lo contrario quedar?n sujetos a la muerte?. La serpiente dijo a la mujer: ?No, no morir?n. Dios sabe muy bien que cuando ustedes coman de ese ?rbol, se les abrir?n los ojos y ser?n como dioses, conocedores del bien y del mal? (Gen 3,1-5). Lo mismo apreciamos en las tentaciones sufridas por Jes?s: ?Despu?s de ayunar cuarenta d?as con sus cuarenta noches, sinti? hambre. Y el tentador, acerc?ndose, le dijo: ?Si t? eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes? (Mt 4,2-3).

3. Quiz? a ra?z de una catequesis deficiente, tenemos muy metida la idea de que la tentaci?n es en s? misma pecado. Por eso nos cuesta imaginar a Jes?s tentado. No suced?a as? en la Iglesia primitiva. Cuando la comunidad cristiana estuvo fuertemente tentada, su pastor no temi? ponerle delante de los ojos la imagen de Jes?s tentado: ?Porque ?l no vino para socorrer a los ?ngeles, sino a los descendientes de Abraham. En consecuencia, debi? hacerse semejante en todo a sus hermanos, para llegar a ser un Sumo Sacerdote misericordioso y fiel en el servicio de Dios, a fin de expiar los pecados del pueblo. Y por haber experimentado personalmente la tentaci?n y el sufrimiento, ?l puede ayudar a aquellos que est?n sometidos a la tentaci?n? (Hb. 2,16-18; cf 4,15).?

III. DIVERSO ORIGEN DE LA TENTACI?N?

4. La tentaci?n tiene diverso origen. El primero es la limitaci?n de la creatura. Ad?n pudo ser tentado porque era creatura. Lo mismo el Segundo Ad?n, Jesucristo, pues, en cuanto hombre, es un ser limitado. Un segundo origen es el propio pecado. Una vez que Ad?n pec?, ?l se puso en la pendiente de volver a pecar. En este sentido, Jes?s no pudo ser tentado, porque ni hered? el pecado de Ad?n, ni pec? ?l. Por ello la carta a los Hebreos dice: ??l fue sometido a las mismas tentaciones que nosotros, a excepci?n del pecado? (Hb 4,15). Conviene que nosotros atendamos a este origen de la tentaci?n, pues nosotros s? nos tentamos a nosotros mismos a causa de la reiteraci?n de nuestros pecados. Por ejemplo, cuando mentimos la primera vez, sentimos repugnancia; la segunda vez, se nos hace m?s f?cil; y a la tercera, el mentir se nos vuelve un h?bito. Como ense?a el ap?stol Santiago: ?Nadie, al ser tentado, diga que Dios lo tienta? Cada uno es tentado por su propia concupiscencia, que lo atrae y lo seduce? (St 1,13-14). Un tercer origen de la tentaci?n es el mundo que nos rodea. En este sentido, Jes?s fue muy tentado para cumplir su misi?n de Mes?as por caminos contrarios a la voluntad del Padre. Mateo nos recuerda varias ocasiones: ?Los fariseos y los saduceos se acercaron a ?l y, para tentarlo, le pidieron que les hiciera ver un signo del cielo? (Mt 16,1; cf 19,3; 22,17-18; 22,34-36).??

IV. ?VIGILEN Y OREN PARA NO CAER EN LA TENTACI?N??

5. Hoy el ambiente cultural en el que vivimos se ha vuelto una causa muy corriente de tentaci?n: ?Todos lo dicen?, ?todos lo hacen?. Se ejerce una presi?n enorme desde los medios y desde la pol?tica contra todo lo que es justo y verdadero. Y se elogia todo lo que es depravado. ?Cu?nta libertad le queda al hombre para obrar el bien?

Sin embargo, tambi?n en esta cultura podemos enfrentar con ?xito la tentaci?n mediante la oraci?n. As? nos lo ense?? Jes?s: a) en el Padre Nuestro: ?No nos dejes caer en la tentaci?n? (Mt 6,13); b) en el Getseman?: ?Vigilen y oren para no caer en tentaci?n, porque el esp?ritu est? dispuesto, pero la carne es d?bil? (Mt 26,41).?

Mons. Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia?


Publicado por verdenaranja @ 22:30  | Homil?as
 | Enviar

Texto del micro radial de monse?or Jos? Mar?a Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, emitido por LT 9 (12 de marzo de 2011). (AICA)

CUARESMA Y VIDA CRISTIANA??????

Cuaresma como tiempo de oraci?n y conversi?n es un tiempo oportuno para revisar o examinar nuestras vidas. Como toda realidad que se vive en el tiempo, tambi?n nuestra vida sufre desgaste, cansancio e, incluso, eso dif?cil de definir pero que quita entusiasmo a todo lo que hacemos. Recuerdo un texto de las Sagradas Escrituras en el que se le reprocha a una Iglesia: ?que hayas dejado enfriar el amor que ten?as al comienzo? (Ap. 2, 4). No se le reprocha por algo malo que haya hecho, al contrario, se le valoran muchas obras buenas, sino por algo que no es menor: ?que hayas dejado enfriar el amor que ten?as al comienzo?.

Se refiere a esa actitud propia de la ?poca primera de los ideales en nuestra vida, que con el correr del tiempo tal vez se ha ido desgastando y olvidando. Esto tiene mucha importancia para el hoy de nuestra vida, como para el nivel de nuestras relaciones. Por otra parte, s? que no es f?cil entrar dentro de nosotros y ser verdaderos jueces, y no simples abogados de parte en nuestra vida.

Cuando uno hace un examen de conciencia es aconsejable no comenzar por ver las cosas que andan mal, podemos quedar encerrados en nuestras peque?eces justific?ndonos y no encontrar un camino nuevo. El examen de conciencia no deber?a comenzar primero por una mirada introspectiva para ver lo que hicimos mal, sino por una ?experiencia contemplativa?, es decir, contemplar la obra de Dios en nosotros, lo que ?l ha hecho. Ante todo valoremos el hecho de nuestra existencia, que es el primer testimonio del amor de Dios.

Existo porque Dios me ama, que es como decir mi vida tiene un sentido. Recordar, tambi?n, los acontecimientos y momentos positivos de nuestra vida, que es reconstruir esa historia ?nica y personal que es solo m?a y es mi riqueza. No tengo que compararme con otros. Luego s?, en este contexto de gratitud por lo que soy gracias al don de la vida, considerar nuestra respuesta y no temer reconocer el error o equivocaci?n, este es el comienzo de un aut?ntico cambio de vida.

El examen de conciencia sirve, adem?s, para recuperar el sentido o interioridad de las palabras que usamos, y con las cuales nos relacionamos. Se va dando como un ?vaciamiento? en las palabras por falta de interioridad, que puede dejarnos en un formalismo que nos empobrece. No s?lo se vac?an las empresas dejando una estructura sin contenido, tambi?n se vac?an de contenido y de ?aquel amor que ten?as al comienzo? nuestra vida y las palabras fundamentales que siempre usamos, pienso por ejemplo, en las palabras Dios, amor, oraci?n, familia, amistad, solidaridad, trabajo?., que no negamos su valor, pero que van perdiendo el sabor que ten?an y el compromiso que hoy necesitan para mantenerse vivas.

Como vemos, no tenemos que buscar hacer grandes cosas, sino hacer m?s grandes las cosas de siempre y en el mundo de siempre. El fruto de la conversi?n que nos pide Cuaresma tiene que poder verse en nuestra vida y en nuestras relaciones. Para alcanzar esto, es necesario recuperar el di?logo con Dios y con nosotros mismos, que es el comienzo del camino hacia una vida nueva.

Reciban de su Obispo en este camino de Cuaresma que estamos transitando la seguridad de mi afecto y oraciones, junto a mi bendici?n en el Se?or.?

Mons. Jos? Mar?a Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz


Publicado por verdenaranja @ 22:24  | Hablan los obispos
 | Enviar

Desde el ?rea de Pastoral Social de la di?cesis de Tenerife nos env?an subsidio lit?rgico para el quinto domingo de Cuaresma - A.

CELEBRACI?N DEL QUINTO DOMINGO? - 10 DE ABRIL

MONICI?N DE ENTRADA

En este ?ltimo domingo de Cuaresma, San Juan en su Evangelio completa los grandes signos de Jes?s con la Resurrecci?n de L?zaro. La Samaritana ya sabe, por propia experiencia, ?que Jes?s es el Agua Viva; el Ciego de nacimiento sabe que Jes?s es la Luz del mundo, los seguidores de Jes?s saben tambi?n que Jes?s es? el Pan de Vida y el Vino mejor.? Hoy Jes?s se presenta? como la misma Vida, el que puede vencer todas nuestras muertes.

Nos disponemos a Celebrar la Eucarist?a de este domingo,? con el deseo de acoger la acci?n de Jesucristo en nuestras vidas que nos acompa?a e impulsa para que resucitemos de tantas ?muertes? que? nos impiden vivir como verdaderos seguidores suyos.

Nos ponemos de pie para recibir al sacerdote que presidir? esta Celebraci?n, mientras cantamos.?

MONICI?N A LA PRIMERA LECTURA

El profeta nos enfrenta a la realidad de la vida. La vida f?cil, el deseo desmedido de tener, el creernos due?os de todo, nos lleva a la muerte. Dios no cre? la muerte, sino la vida. Sin embargo: El hombre destruye, Dios crea. El hombre mata,? Dios resucita. El hombre entierra en fosas y sepulcros. ??Escuchemos con atenci?n, lo que nos dice el profeta.

MONICI?N A LA SEGUNDA LECTURA? (Rom 8, 8-11)

San Pablo confiesa su confianza en la fuerza del Esp?ritu, que puede vencer la muerte y llenarnos de vida. Nos dice cuales son las caracter?sticas pecaminosas de nuestra naturaleza humana y nos invita a una vida nueva. Escuchemos.

MONICI?N AL EVANGELIO.

El evangelio que vamos a escuchar es un precioso texto sobre realidades humanas: la amistad y la muerte. Jes?s llor? ante la muerte de su amigo L?zaro y lo resucit?, pidiendo la colaboraci?n de los que estaban all?: ?Quiten la piedra?, ?Sal fuera?,? ?Des?tenlo y d?jenlo caminar?. Estas invitaciones nos cuestionan a todos. Escuchemos.

ORACI?N DE LOS FIELES

A Dios Padre y amigo de la vida, pedimos con fe, dici?ndole: Danos tu Esp?ritu de vida

Por los que tienen menos vida, por falta de recursos y oportunidades. Oremos?

Por los que viven sin dignidad y sin libertad por la opresi?n y la violencia de los poderosos. Oremos.

Por los responsables pol?ticos y financieros, para que defiendan la vida en todas sus dimensiones. Oremos?

Por los responsables de la Iglesia para que defiendan la dignidad y los derechos de todos los hombres y mujeres. Oremos?

Por todos los creyentes y por nosotros mismos, para que lleguemos a ser adultos en la fe y seamos testigos de la resurrecci?n en nuestros ambientes. Oremos.

Por?.?

OREMOS:

Gracias, Padre, por el don de la vida. Ll?nanos de tu Esp?ritu para que seamos testigos de esa vida que nos das. Por NSJ?

LENGUAJE DE LOS SIGNOS ? OFERTORIO

Recortes de peri?dicos y fotos con hechos de vida y de muerte?

Traemos hasta el altar etas noticias que manifiestan la ambivalencia de nuestra realidad actual, para que el Se?or, vivifique la vida y nos ayude a transformar los hechos de muerte en signos de vida.?

Semillas y cenizas:

Las semillas son signos de vida. Aunque al sembrarlas, mueran, producen una vida nueva. Sin embargo, las cenizas ya no volver?n a dar vida. Que nosotros seamos siempre semillas del Reino de Dios, aunque nos suponga un esfuerzo.?

Pan y vino:?

Este pan y vino se transformar?n en nuestro alimento que nos fortalecer? en el camino de que cada d?a emprendemos para favorecer la vida? en todas nuestras realidades.?

Colecta:

Al ofrecer el fruto de nuestro compartir,? queremos poner sobre el altar nuestra decisi?n de valorar siempre todo aquello que produce vida, sin dejarnos atrapar por el af?n de consumo.?

ACCI?N DE GRACIAS?

Te damos gracias, Padre bueno, porque? est?s vivo y quieres librarnos de todas las muertes.

?Gracias, Jes?s!, T? te compadeces de las situaciones mortales en las que vivimos y nos acompa?as que? nosotros tambi?n seamos agentes de vida y no de muerte.

?Gracias Esp?ritu de Jes?s! T? eres? dador de vida, all? donde hay muerte de cualquier tipo.

?Gracias, Se?or,? por todos los signos de vida que hemos descubierto en la noticias que hemos tra?do al altar!??


Publicado por verdenaranja @ 22:17  | Liturgia
 | Enviar

Lectio divina para el mi?rcoles de? la cuarta semana de Cuaresma 2011, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de? Tenerife.

LECTURA:??????????????Juan 5, 17‑30?

En aquel tiempo, dijo Jes?s a los jud?os: ?Mi Padre sigue actuando, y yo tambi?n act?o.? Por eso los jud?os ten?an m?s ganas de matarlo: porque no s?lo abol?a el s?bado, sino tambi?n llamaba a Dios Padre suyo, haci?ndose igual a Dios.

Jes?s tom? la palabra y les dijo: ?Os lo aseguro: El Hijo no puede hacer por su cuenta nada que no vea hacer al Padre. ?Lo que hace ?ste, eso mismo hace tambi?n el Hijo, pues el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que ?l hace, y le mostrar? obras mayores que ?sta, para vuestro asombro. Lo mismo que el Padre resucita a los muertos y les da vida, as? tambi?n el Hijo da vida a los que quiere. Porque el Padre no juzga a nadie, sino que ha confiado al Hijo el juicio de todos, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre que le envi?.

Os lo aseguro: Quien escucha mi palabra y cree al que me envi? posee la vida eterna y no se le llamar? a juicio, porque ha pasado ya de la muerte a la vida. Os aseguro que llega la hora, y ya est? aqu?, en que los muertos oir?n la voz del Hijo de Dios, y los que hayan o?do vivir?n. Porque, igual que el Padre dispone de la vida, as? ha dado tambi?n al Hijo el disponer de la vida. Y le ha dado potestad de juzgar, porque es el Hijo del hombre. No os sorprenda, porque viene la hora en que los que est?n en el sepulcro oir?n su voz: los que hayan hecho el bien saldr?n a una resurrecci?n de vida; los que hayan hecho el mal, a una resurrecci?n de juicio. Yo no puedo hacer nada por m? mismo; seg?n le oigo, juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envi?.?

MEDITACI?N:??????????????Nada por m? mismo??

?? ???????? Qu? importante y con cu?nta carga de significado se me adelanta esta afirmaci?n de Jes?s. El hombre contemplativo y m?stico por excelencia; al mismo tiempo, el hombre m?s libre y m?s comprometido en la lucha por dignificar al ser humano,? por encima de normas y leyes, por muy sagradas que pudieran parecer. El hombre que se dio hasta derramar la ?ltima gota de su sangre ?y perdonando!, no hace nada por s? mismo, toda su vida es obediencia incondicional a su Padre, Dios.

??????????? Desde ah? se comprende que tengamos miedo a ese Dios, que lo queramos eliminar, y eliminar su cruz. Ese Dios apunta alto, muy alto, en su prop?sito de humanizar, divinizar, el coraz?n humano. Y esas alturas, lo reconozcamos o no, nos dan v?rtigo, nos marean, porque nos comprometen de lleno en la tarea de dignificarnos.

??????????? En teor?a, parece que deb?amos buscar todo aquello que nos engrandece, que nos abre horizontes, m?s all? de la paredes de nuestra materialidad. Parecer?a que el hombre, una vez que es capaz de adentrarse en su potencial dominio de la materia, ser?a capaz de ahondar en la b?squeda de aquello que lo hace aut?nticamente humano y que se apoya en su realidad m?s profunda, donde lo material queda peque?o, pero no. Y lo m?s triste es que, en la medida que no lo hacemos, no s?lo no crecemos sino que nos degradamos. Nos somos capaces de encontrar aquello que nos une y multiplicamos todo aquello que nos rompe y distancia.

??????????? Frente a ello, t?, Se?or, me sigues llegando con el ejemplo de tu vida, y a m? tambi?n me sigues invitando y esperando a que no haga nada por m? mismo, a que aprenda a mirarte, a mirar al Dios que t? miras, convencido de que es el punto de partida para que algo nuevo y bueno se realice en m?.?

ORACI?N:??????????????????Seguir creciendo?

??????????? Se?or, son muchas las voces que quieren acallarte, es importante porque molestas. En realidad nos molesta todo lo que nos descubra nuestra verdad interesada. A m?? al menos me molesta y me humilla, pero s? que es necesario para que avance en el bien.

??????????? Sigue atrayendo mi mirada hacia ti, Se?or. Reconozco que en muchos momentos me averg?enzo y preferir?a esconderme de m? mismo, pero necesito tu mirada y tu palabra. Deseo seguir creciendo, Se?or, no te canses de mirarme y de llamarme.????

CONTEMPLACI?N:?????????????? ?Hacia ti?

Demasiados ruidos y palabras
me quieren alejar de ti,
y con su fuerza y mi desidia
hasta consiguen desatar
esos lazos de bien
que terminan dejando mi interior
cargado de vac?o y de tristeza.

Y te vuelves a situar frente a m?
en el silencio de tu entrega,
tendi?ndome tu mano amiga,
y aunque no llego a alcanzarla
tiendo ansioso la m?a
esperando que la tomes
y me atraigas hacia ti
con toda tu fuerza.

Y s?lo de pensarlo
mi alma se estremece.


Publicado por verdenaranja @ 16:08  | Liturgia
 | Enviar
Lunes, 04 de abril de 2011

ZENIT?nos ofrece el Mensaje que el Papa Benedicto XVI ha dirigido al Presidente de la Rep?blica Italiana, Giorgio Napolitano, con ocasi?n del 150 aniversario de la unificaci?n pol?tica de este pa?s, y que fue entregado?el mi?rcoles 16 de Marzo de 2011?personalmente por el secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone.

Ilustr?simo Se?or
Honorable GIORGIO NAPOLITANO
Presidente de la Rep?blica Italiana

El 150? aniversario de la unificaci?n pol?tica de Italia me ofrece la feliz ocasi?n de reflexionar sobre la historia de este amado pa?s, cuya capital es Roma, ciudad en la que la divina Providencia puso la sede del Sucesor del Ap?stol Pedro. Por tanto, al formularle a usted y a toda la naci?n, mis m?s fervientes votos augurales, me alegro de compartir con usted, en muestra de los profundos v?nculos de amistad y colaboraci?n que unen a Italia y a la Santa Sede, estas consideraciones m?as.

El proceso de unificaci?n que tuvo lugar en Italia durante el siglo XIX y que ha pasado a la historia con el nombre de Risorgimento, constituy? el desenlace natural de un desarrollo identitario nacional comenzado mucho tiempo antes. En efecto, la naci?n italiana, como comunidad de personas unidas por la lengua, por la cultura, por los sentimientos de una misma pertenencia, aunque en la pluralidad de comunidades pol?ticas articuladas en la pen?nsula, comienza a formarse en la Edad Media. El Cristianismo contribuy? de manera fundamental a la construcci?n de la identidad italiana a trav?s de la obra de la Iglesia, de sus instituciones educativas y asistenciales, fijando modelos de comportamiento, configuraciones institucionales, relaciones sociales, pero tambi?n mediante una riqu?sima actividad art?stica: la literatura, la pintura, la escultura, la arquitectura, la m?sica. Dante, Giotto, Petrarca, Miguel ?ngel, Rafael, Pierluigi de Palestrina, Caravaggio, Scarlatti, Bernini y Borromini son s?lo algunos nombres de una hilera de grandes artistas que, durante los siglos, dieron una aportaci?n fundamental a la formaci?n de la identidad italiana. Tambi?n las experiencias de santidad, que han constelado la historia de Italia, contribuyeron fuertemente a construir esta identidad, no s?lo bajo el perfil espec?fico de una realizaci?n peculiar del mensaje evang?lico, que ha marcado en el tiempo la experiencia religiosa y la espiritualidad de los italianos (pi?nsese en las grandes y m?ltiples expresiones de la piedad popular), sino tambi?n bajo un perfil cultural e incluso pol?tico. San Francisco de As?s, por ejemplo, se distingue tambi?n por su contribuci?n a forjar la lengua nacional; santa Catalina de Siena ofrece, a pesar de ser una simple plebeya, un est?mulo formidable a la elaboraci?n de un pensamiento pol?tico y jur?dico italiano. La aportaci?n de la Iglesia y de los creyentes al proceso de formaci?n y de consolidaci?n de la identidad nacional contin?a en la edad moderna y contempor?nea. Incluso cuando partes de la pen?nsula fueron sometidas a la soberan?a de potencias extranjeras, fue precisamente gracias a esta identidad clara y fuerte por la que, a pesar de la duraci?n en el tiempo de la fragmentaci?n geopol?tica, la naci?n italiana pudo seguir subsistiendo y siendo consciente de s? misma. Por ello, la unidad de Italia, llevada a cabo en la segunda mitad del siglo XIX, pudo tener lugar no como una construcci?n pol?tica artificiosa de identidades diversas, sino como el desenlace pol?tico natural de una identidad fuerte y arraigada, subsistente desde hac?a tiempo. La comunidad pol?tica unitaria que naci? como conclusi?n del ciclo del Risorgimento, tuvo, en definitiva, como nexo de uni?n que manten?a unidas las a?n subsistentes diferencias locales, precisamente la preexistente identidad nacional, a cuyo moldeamiento el cristianismo y la Iglesia dieron una contribuci?n fundamental.

Por razones hist?ricas, culturales y pol?ticas complejas, el Risorgimento pas? como un movimiento contrario a la Iglesia, al catolicismo, incluso contra la religi?n en general. Sin negar el papel de tradiciones de pensamiento diferentes, algunas marcadas por trazos jurisdiccionalistas o laicistas, no se puede callar la aportaci?n del pensamiento ? e incluso de la acci?n ? de los cat?licos en la formaci?n del Estado unitario. Desde el punto de vista del pensamiento pol?tico bastar?a recordar todas las vicisitudes del neog?elfismo, que tuvo en Vincenzo Gioberti un ilustre representante; o o pensar en las orientaciones cat?lico-liberales de Cesare Balbo, Massimo d?Azeglio, Raffaele Lambruschini. Por el pensamiento filos?fico, pol?tico y tambi?n jur?dico resalta la gran figura de Antonio Rosmini, cuya influencia se ha mantenido en el tiempo, hasta dar forma a puntos significativos de la Constituci?n italiana vigente. Y por esa literatura que tanto contribuy? a ?hacer a los italianos?, es decir, a darles un sentimiento de pertenencia a la nueva comunidad pol?tica que el proceso del Risorgimento estaba plasmando, c?mo no recordar a Alessandro Manzoni, fiel int?rprete de la fe y de la moral cat?lica; o Silvio Pellico, que con su obra autobiogr?fica sobre las dolorosas vicisitudes de un patriota supo testimoniar la conciliabilidad del amor a la Patria con una fe diamantina. Y tambi?n figuras de santos, como san Juan Bosco, impulsado por la preocupaci?n pedag?gica a componer manuales de historia patria, que model? la pertenencia al instituto por ?l fundado sobre un paradigma coherente con una sana concepci?n liberal: "ciudadanos frente al Estado y religiosos frente a la Iglesia".

La construcci?n pol?tico-institucional del Estado unitario implic? a diversas personalidades del mundo pol?tico, diplom?tico y militar, entre ellos algunos exponentes del mundo cat?lico. Este proceso, en cuanto que tuvo que medirse inevitablemente con el problema de la soberan?a temporal de los Papas (pero tambi?n porque llevaba a extender a los territorios adquiridos poco a poco una legislaci?n en materia eclesi?stica de orientaci?n fuertemente laicista), tuvo efectos desgarradores en la conciencia individual y colectiva de los cat?licos italianos, divididos por sentimientos opuestos de fidelidades nacientes de la ciudadan?a por un lado y de la pertenencia eclesial por el otro. Pero debe reconocerse que, si bien fue el proceso de unificaci?n pol?tico-institucional el que produjo ese conflicto entre Estado e Iglesia que ha pasado a la historia con el nombre de ?Cuesti?n Romana?, suscitando en consecuencia la expectativa de una ?Conciliaci?n? formal, no se comprob? ning?n conflicto en el cuerpo social, marcado por una profunda amistad entre comunidad civil y comunidad eclesial. La identidad nacional de los italianos, tan fuertemente arraigada en las tradiciones cat?licas, constituy? en verdad la base m?s s?lida de la unidad pol?tica conquistada. En definitiva, la Conciliaci?n deb?a llegar entre las instituciones, no en el cuerpo social, donde la fe y la ciudadan?a no estaban en conflicto. Incluso en los a?os de la aflicci?n, los cat?licos trabajaron por la unidad del pa?s. La abstenci?n de la vida pol?tica que sigui? al "non expedit", dirigi? a las realidades del mundo cat?lico hacia una gran asunci?n de responsabilidad en lo social: la educaci?n, la instrucci?n, la asistencia, la sanidad, la cooperaci?n, la econom?a social, fueron ?mbitos de compromiso que hicieron crecer una sociedad solidaria y fuertemente cohesionada. La controversia que se abri? entre Estado e Iglesia con la proclamaci?n de Roma como capital de Italia y con el fin del Estado Pontificio, era particularmente compleja. Se trataba sin duda de un caso totalmente italiano, en la medida en que s?lo Italia tiene la singularidad de hospedar a la sede del Papado. Por otra parte, la cuesti?n ten?a una indudable relevancia tambi?n internacional. Debe observarse que, terminado el poder temporal, la Santa Sede, a?n reclamando la m?s plena libertad y soberan?a que le corresponde en su orden, rechaz? siempre la posibilidad de una soluci?n de la ?Cuesti?n Romana" a trav?s de imposiciones desde el exterior, confiando en los sentimientos del pueblo italiano y en el sentido de responsabilidad y de justicia del Estado italiano. La firma de los Pactos Lateranenses, el 11 de febrero de 1929, marc? la soluci?n definitiva del problema. A prop?sito del final de los Estados Pontificios, en el recuerdo del beato Papa P?o IX y de sus Sucesores, retomo las palabras del cardenal Giovanni Battista Montini, en su discurso realizado en el Campidoglio el 10 de octubre de 1962: "El papado retom? con inusitado vigor sus funciones de maestro de vida y de testimonio del Evangelio, hasta llegar a gran altura en el gobierno espiritual de la Iglesia y en la irradiaci?n en el mundo, como nunca antes".

La aportaci?n fundamental de los cat?licos italianos a la elaboraci?n de la Constituci?n republicana de 1947 es bien conocida. Si el texto constitucional fue el fruto positivo de un encuentro y una colaboraci?n entre tradiciones de pensamiento, no hay ninguna duda de que s?lo los constituyentes cat?licos se presentaron en la hist?rica cita con un proyecto preciso sobre la ley fundamental del nuevo Estado italiano; un proyecto madurado dentro de la Acci?n Cat?lica, en particular de la FUCI y del Movimiento Laureati, y de la Universidad cat?lica del Sacro Cuore, y objeto de reflexi?n y de elaboraci?n en el C?digo de Camaldoli de 1945 y en la XIX Semana Social de los Cat?licos Italianos del mismo a?o, dedicada al tema "Constituci?n y Constituyente". De ah? parti? un compromiso muy significativo de los cat?licos italianos en la pol?tica, en la actividad sindical, en las instituciones p?blicas, en las realidades econ?micas, en las expresiones de la sociedad civil, ofreciendo as? una contribuci?n muy relevante al crecimiento del pa?s, con demostraciones de absoluta fidelidad al Estado y de dedicaci?n al bien com?n y colocando a Italia en proyecci?n europea. En los a?os dolorosos y oscuros del terrorismo, adem?s, los cat?licos dieron su testimonio de sangre: ?c?mo no recordar, entre las diversas figuras, las del honorable Aldo Moro y del profesor Vittorio Bachelet? Por su parte la Iglesia, gracias a la amplia libertad que le asegur? el Concordato lateranense de 1929, continu?, con sus propias instituciones y actividades, a proporcionar una contribuci?n de hecho al bien com?n, interviniendo en particular en apoyo de las personas m?s marginadas y sufrientes, y sobre todo prosiguiendo a alimentar el cuerpo social de esos valores morales que son esenciales para la vida de una sociedad democr?tica, justa, ordenada. El bien del pa?s, entendido en su integridad, siempre se ha perseguido y particularmente expresado en momentos de alta significaci?n, como el la ?gran oraci?n por Italia? convocada por el Venerable Juan Pablo II el 10 de enero de 1994.

La conclusi?n del Acuerdo de revisi?n del Concordato lateranense, firmado el 18 de febrero de 1984, marc? el paso a una nueva fase de las relaciones entre Iglesia y Estado en Italia. Este paso fue claramente advertido por mi Predecesor, el cual, en el discurso pronunciado el 3 de junio de 1985, en el acto de intercambio de instrumentos de ratificaci?n del Acuerdo, observaba que, como ?instrumento de concordia y colaboraci?n, el Concordato se sit?a ahora en una sociedad caracterizada por la libre competencia de las ideas y por la articulaci?n pluralista de los diversos componentes sociales: ?ste puede y debe constituir un factor de promoci?n y de crecimiento, favoreciendo la profunda unidad de ideales y de sentimientos, por la que todos los italianos se sienten hermanos en una misma patria?. Y a?ad?a que en el ejercicio de su diacon?a hacia el hombre, !la Iglesia pretende actuar en el pleno respeto de la autonom?a del orden pol?tico y de la soberan?a del Estado. Al mismo tiempo, ?sta est? atenta a la salvaguardia de la libertad de todos, condici?n indispensable a la construcci?n de un mundo digno del hombre, que solo en la libertad puede buscar con plenitud la verdad y adherirse sinceramente a ella, encontrando en la misma motivo e inspiraci?n para el compromiso solidario y unitario al bien com?n?. El Acuerdo, que ha contribuido largamente a delinear esa sana laicidad que denota al Estado italiano y a su ordenamiento jur?dico, ha puesto de manifiesto los dos principios supremos que est?n llamados a presidir las relaciones entre Iglesia y comunidad pol?tica: el de la distinci?n de ?mbitos y el de la colaboraci?n. Una colaboraci?n motivada por el hecho de que, como ense?? el Concilio Vaticano II, ambas, es decir, la Iglesia y la comunidad pol?tica, ?aunque por diverso t?tulo, est?n al servicio de la vocaci?n personal y social del hombre? (Const. Gaudium et spes, 76). La experiencia madurada en los a?os de vigencia de las nuevas disposiciones pactuarias, una vez m?s, la Iglesia y los cat?licos comprometidos de diversos modos en favor de esa ?promoci?n del hombre y del bien del pa?s? que, en el respeto de la independencia y soberan?a rec?procas, constituye un principio inspirador y orientador del Concordato en vigor (art. 1). La Iglesia es consciente no s?lo de la contribuci?n que ofrece a la sociedad civil para el bien com?n, sino tambi?n de lo que recibe de la sociedad civil, como afirma el Concilio Vaticano II: "todo el que promueve la comunidad humana en el orden de la familia, de la cultura, de la vida econ?mico-social, de la vida pol?tica, as? nacional como internacional, proporciona no peque?a ayuda, seg?n el plan divino, tambi?n a la comunidad eclesial, ya que ?sta depende asimismo de las realidades externas" (Const. Gaudium et spes, 44).

Al mirar al largo recorrido de la historia, hay que reconocer que la naci?n italiana ha advertido siempre la carga, pero al mismo tiempo el singular privilegio, dado por la situaci?n peculiar por la que en Italia, en Roma, est? la sede del sucesor de Pedro y por tanto el centro de la cristiandad. Y la comunidad nacional ha respondido siempre a esta conciencia expresando cercan?a afectiva, solidaridad, ayuda a la Sede Apost?lica para su libertad y para secundar la realizaci?n de las condiciones favorables al ejercicio del ministerio espiritual en el mundo por parte del sucesor de Pedro, que es obispo de Roma y Primado de Italia. Pasadas las turbulencias causadas por la ?cuesti?n romana", llegados a la augurada Conciliaci?n, tambi?n el Estado italiano ha ofrecido y sigue ofreciendo una colaboraci?n preciosa, de la que la Santa Sede goza y de la que est? conscientemente agradecida.

Al presentarle, Se?or Presidente, estas reflexiones, invoco de coraz?n sobre el pueblo italiano la abundancia de los dones celestiales, para que sea siempre guiado por la luz de la fe, fuente de esperanza y de compromiso perseverante por la libertad, la justicia y la paz.

En el Vaticano, 17 de marzo de 2011

BENEDICTUS PP. XVI

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 23:07  | Habla el Papa
 | Enviar

Mensaje de monse?or Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s, para la Cuaresma 2011. (AICA)

?NIMO, SE ACERCA NUESTRA LIBERACI?N. LA CUARESMA CAMINO HACIA LA PASCUA

En este a?o iniciamos la Cuaresma, siguiendo el Mensaje del Santo Padre, que la presenta, como hist?ricamente surgi?, paralela al itinerario del catec?meno que se prepara para recibir su Bautismo, momento especial de gracia, que nos lleva a la profundizaci?n de nuestra fe y al compromiso cristiano. Nuestro bautismo no es un rito del pasado, ni un adorno que qued? all? en otro tiempo, sino que es la actualizaci?n del misterio de la muerte y resurrecci?n de Cristo, por el sacramento? morimos al pecado y resucitamos a la vida nueva, nos liberamos de la esclavitud de cualquier pecado para vivir ya como resucitados.? El Santo Padre nos se?ala el trabajo de la cuaresma citando el Prefacio I de este tiempo: ?Se intensifica el camino de purificaci?n en el esp?ritu para obtener con mas abundancia del Misterio de la redenci?n la vida nueva en Cristo el Se?or.? (Cfr. Mensaje de Cuaresma del Santo Padre, 2011. Intr.) Podr?amos decir la penitencia cuaresmal debe mirar a tomarnos m?s en serio el bautismo.

Al mismo tiempo estamos viviendo como Di?cesis de Avellaneda-Lan?s, los primeros cincuenta a?os (A?o Jubilar). Como Iglesia nos reunimos para celebrar, la primac?a de Dios en nuestras vidas, el Se?or nos ha convocado a ser parte de su Pueblo, por el bautismo nos construye como Pueblo. Pueblo que peregrina, entre luces y sombras, dolores y tristezas, con la alegr?a de la esperanza, con la certeza de ?un futuro que nos invita a vivir sin fin en ?l? (Cfr. Ibid. N?. 2). Pero este Don, que es un regalo de su Amor de Misericordia, nos lleva a todos nosotros a volver a despertar de nuestros letargos, de nuestros ego?smos, de nuestras particularidades, de nuestros pecados. Debemos renacer espiritualmente con vistas a nuevos y decisivos pasos en el seguimiento de Cristo y en la entrega m?s plena a ?l.

Por eso la Cuaresma es tiempo de Gracia y tiempo de Conversi?n. Pero no caigamos en la superficialidad de entregar solamente algunas cosas. ?l toca nuestra existencia. En el bautismo fuimos incorporados a ?l por eso, ?l, cambia nuestra vida, ?l nos sac? del pecado y de la muerte, ?l nos eligi? y nos conf?a llevar su nombre a todos los hermanos. Por eso nuestro desprendimiento tiene que tocar nuestro mismo ser. Muchos de nosotros podemos pensar, que es imposible cambiar, o que no es para tanto,? o que estamos en un callej?n sin salida, o que son los dem?s, los que viven mal, todos estos argumentos siguen siendo una excusa para desviar el centro de la cuesti?n.

La cuesti?n no son solo los otros, el tema es personal. Y yo ?qu? quiero hacer de mi vida?, ?c?mo pienso, c?mo creo, c?mo vivo? Yo ?c?mo vivo responsablemente mi existencia personal y el Bautismo que el Se?or me regal??? Si ?l est? en mi vida, la cuesti?n no es solamente moral, en todo caso, esta es una consecuencia, ?l me am? primero, su gracia nos precede, por eso es importante la decisi?n personal, ?ntima y convencida de que ?Dios ha creado al hombre para la resurrecci?n y para la vida, y esta verdad da la dimensi?n aut?ntica y definitiva a los hombres, a su existencia personal y a su vida social, a la cultura, a la pol?tica, a la econom?a. Privado de la luz de la fe, todo el universo acaba encerrado dentro de un sepulcro sin futuro, sin esperanza? (ibid. N? 2).

Por todo esto querida Iglesia Diocesana, recomencemos de nuevo, en el Esp?ritu. Vivamos intensamente este per?odo? de gracia cuaresmal. Vivamos en esp?ritu y? verdad este A?o Jubilar. Reconociendo al Padre viviremos como verdaderos disc?pulos, como verdaderos hijos (gracia propia del bautismo la filiaci?n) y seremos entonces mejores hermanos. Recuerda querida Iglesia has recibido el don, no lo desprecies, da testimonio de ?l.

Que la Sant?sima Virgen Nuestra Se?ora de la Asunci?n nos ense?e y ayude a escuchar y que Santa Teresa de Jes?s nos de pasi?n por la amada Iglesia.?

Mons. Rub?n O. Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s?


Publicado por verdenaranja @ 21:49  | Hablan los obispos
 | Enviar

Reflexi?n de Jos? Antonio Pagola al evangelio del domingo quinto de Cuaresma - A, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Ense?anza de? la di?cesis de Tenerife.

NUESTRA ESPERANZA?

???????? El relato de la resurrecci?n de L?zaro es sorprendente. Por una parte, nunca se nos presenta a Jes?s tan humano, fr?gil y entra?able como en este momento en que se le muere uno de sus mejores amigos. Por otra parte, nunca se nos invita tan directamente a creer en su poder salvador: ?Yo soy la resurrecci?n y la vida: el que cree en m?, aunque muera, vivir?... ?Crees esto??

???????? Jes?s no oculta su cari?o hacia estos tres hermanos de Betania que, seguramente, lo acogen en su casa siempre que viene a Jerusal?n. Un d?a L?zaro cae enfermo y sus hermanas mandan un recado a Jes?s: nuestro hermano ?a quien tanto quieres? est? enfermo. Cuando llega Jes?s a la aldea, L?zaro lleva cuatro d?as enterrado. Ya nadie le podr? devolver la vida.

???????? La familia est? rota. Cuando se presenta Jes?s, Mar?a rompe a llorar. Nadie la puede consolar. Al ver los sollozos de su amiga, Jes?s no puede contenerse y tambi?n ?l se echa a llorar. Se le rompe el alma al sentir la impotencia de todos ante la muerte. ?Qui?n nos podr? consolar?

???????? Hay en nosotros un deseo insaciable de vida. Nos pasamos los d?as y los a?os luchando por vivir. Nos agarramos a la ciencia y, sobre todo, a la medicina para prolongar esta vida biol?gica, pero siempre llega una ?ltima enfermedad de la que nadie nos puede curar.

???????? Tampoco nos servir?a vivir esta vida para siempre. Ser?a horrible un mundo envejecido, lleno de viejos y viejas, cada vez con menos espacio para los j?venes, un mundo en el que no se renovara la vida. Lo que anhelamos es una vida diferente, sin dolor ni vejez, sin hambres ni guerras, una vida plenamente dichosa para todos.

???????? Hoy vivimos en una sociedad que ha sido descrita como "una sociedad de incertidumbre" (Z. Bauman). Nunca hab?a tenido el ser humano tanto poder para avanzar hacia una vida m?s feliz. Y, sin embargo, nunca tal vez se ha sentido tan impotente ante un futuro incierto y amenazador. ?En qu? podemos esperar?

???????? Como los humanos de todos los tiempos, tambi?n nosotros vivimos rodeados de tinieblas. ?Qu? es la vida? ?Qu? es la muerte? ?C?mo hay que vivir? ?C?mo hay que morir? Antes de resucitar a L?zaro, Jes?s dice a Marta esas palabras que son para todos sus seguidores un reto decisivo: ?Yo soy la resurrecci?n y la vida: el que crea en m?, aunque haya muerto vivir?... ?Crees esto??

???????? A pesar de dudas y oscuridades, los cristianos creemos en Jes?s, Se?or de la vida y de la muerte. S?lo en ?l buscamos luz y fuerza para luchar por la vida y para enfrentarnos a la muerte. S?lo en ?l encontramos una esperanza de vida m?s all? de la vida.

Jos? Antonio Pagola?

Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS
10 de abril de 2011
5 Cuaresma (A)
Juan 11, 1-45


Publicado por verdenaranja @ 21:44  | Espiritualidad
 | Enviar

Lectio divina para el martes de la cuarta semana de Cuaresma 2011, ofrecidas por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:????? ?Juan 5, 1‑3. 5‑16?

En aquel tiempo, se celebraba una fiesta de los jud?os, y Jes?s subi? a Jerusal?n.

Hay en Jerusal?n, junto a la puerta de las ovejas, una piscina que llaman en hebreo Betesda. ?sta tiene cinco soportales, y all? estaban echados muchos enfermos, ciegos, cojos, paral?ticos. Estaba tambi?n all? un hombre que llevaba treinta y ocho a?os enfermo.

Jes?s, al verlo echado, y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo, le dice:??Quieres quedar sano?? El enfermo le contest?: ?Se?or, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se remueve el agua; para cuando llego yo, otro se me ha adelantado.?

Jes?s le dice: ?Lev?ntate, toma tu camilla y echa a andar.? Y al momento el hombre qued? sano, tom? su camilla y ech? a andar.

Aquel d?a era s?bado, y los jud?os dijeron al hombre que hab?a quedado sano:?Hoy es s?bado, y no se puede llevar la camilla.? ?l les contest?: ?El que me ha curado es quien me ha dicho: Toma tu camilla y echa a andar.? Ellos le preguntaron: ??Qui?n es el que te ha dicho que tomes la camilla y eches a andar?? Pero el que hab?a quedado sano no sab?a qui?n era, porque Jes?s, aprovechando el barullo de aquel sitio, se hab?a alejado.

M?s tarde lo encuentra Jes?s en el templo y le dice: ?Mira, has quedado sano; no peques m?s, no sea que te ocurra algo peor.? Se march? aquel hombre y dijo a los jud?os que era Jes?s quien lo hab?a sanado. Por esto los jud?os acosaban a Jes?s, porque hacia tales cosas en s?bado.

MEDITACI?N:???????????? ?No peques m?s?

??????????? Esta llamada resuena m?s de una vez, bien despu?s de haber perdonado a alguien o, como ahora, despu?s de haber sanado. No cabe duda de que en estos momentos est?s haciendo referencia a algo mucho m?s hondo que nuestras enfermedades f?sicas, muchas tambi?n producidas, no cabe duda, por nuestros ?descuidos?.

??????????? S?, es cierto, t? nos perdonas siempre, y eso ha sido para nosotros a veces una trampa, s? una trampa, porque nos ha dado pie a no tomar en serio nuestra conversi?n, ?nos perdonas tan f?cil!; otras veces, las que m?s, ante nuestra torpeza humana, tu perd?n ha sido y es un est?mulo y una fuerza para seguir caminando intentando dar lo mejor de nosotros, aun en medio de nuestras flaquezas.

??????????? Pero, sea cual sea la realidad que nos hace experimentar la fuerza del pecado, del mal en nosotros y en los otros, t? nos repites siempre, una y otra vez: ?No peques m?s?. Y nos lo dices, porque si bien es cierto que conoces nuestra debilidad y que somos proclives a seguir pecando, y t? a seguir perdonando, cuando nuestra petici?n es aut?ntica y sincera, sabes tambi?n que podemos asumir la lucha esforzada e ilusionada contra esas fuerzas interiores o exteriores que nos derriban.

??????????? Ante ello, nuestra respuesta facilona y evasiva es que es muy dif?cil. Y s?, es cierto, puede ser que lo sea, t? nunca nos hablaste de facilidad, pero son las dificultades, y el reto que ellas suponen, las que nos llaman a crecer, a poner en juego nuestra verdad, nuestra ilusi?n, nuestro esfuerzo. Conseguir lo que uno desea conlleva todo eso, el tema la mayor parte de las veces es si de verdad lo queremos conseguir, o preferimos apoyarnos en la comodidad del perd?n f?cil de un Dios bueno y tonto, para justificar nuestro no convertirnos en tarea, en crecimiento, en construcci?n, en b?squeda de santidad.

??????????? Y, por eso, porque nos quieres recordar que tiene que ser as?, aunque est?s dispuesto a seguir perdon?ndonos siempre, tambi?n nos seguir?s repitiendo siempre, ?no peques m?s? no vaya a ser que te ocurra algo peor. Suena serio, pero sigue siendo una llamada y una respuesta de salvaci?n la que nos regalas.???

ORACI?N:???????????? ?Que no me justifique?

??????????? Se?or, no puedo negarlo, muchas, muchas veces me he escudado en tu bondad y en tu perd?n para no afrontar la lucha contra aquello que me impide dar lo mejor de m?. Incluso, contra aquello con lo que hago mal a los dem?s. Perd?name y sigue forzando de alguna manera mi respuesta.

??????????? No es falsedad, Se?or, pero tampoco es autenticidad plena en m?. Por eso, ay?dame, Se?or. Ay?dame para que tu palabra resuene con la fuerza de la seriedad y del amor. Que no me justifique, que no me paralice, que viva esta lucha con fuerza y con gozo profundo.?????????

CONTEMPLACI?N:????????????????Tu savia?

Como a un viejo ?rbol golpeado
por los embates de los vientos
y las tormentas de la vida
vas sanando con tu amor
las heridas de mi camino.

As? vas permitiendo
que mientras unas hojas caen
sigan brotando nuevas
?manteniendo mi esperanza viva.

Y s? que es tu savia,
la savia de tu Esp?ritu,
la que me hace reverdecer,
la que mantiene mi tronco fresco,
la que hace brotar mis frutos,
la que sigue sanando
mis viejas heridas,
la que me sigue abriendo el camino.


Publicado por verdenaranja @ 19:28  | Liturgia
 | Enviar
Domingo, 03 de abril de 2011

Lectio divina para el lunes de cuarta semana de Cuaresma 2011, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:????? ?Juan 4, 43‑54?

En aquel tiempo, sali? Jes?s de Samaria para Galilea. Jes?s mismo habla hecho esta afirmaci?n: ?Un profeta no es estimado en su propia patria.?

Cuando lleg? a Galilea, los galileos lo recibieron bien, porque hablan visto todo lo que hab?a hecho en Jerusal?n durante la fiesta, pues tambi?n ellos hab?an ido a la fiesta.

Fue Jes?s otra vez a Can? de Galilea, donde hab?a convertido el agua en vino. Hab?a un funcionario real que ten?a un hijo enfermo en Cafarna?n. Oyendo que Jes?s hab?a llegado de Judea a Galilea, fue a verle, y le ped?a que bajase a curar a su hijo que estaba muri?ndose. Jes?s le dijo: ?Como no ve?is signos y prodigios, no cre?is.? El funcionario insiste: ?Se?or, baja antes de que se muera mi ni?o. Jes?s le contesta: ?Anda, tu hijo est? curado.?

El hombre crey? en la palabra de Jes?s y se puso en camino. Iba ya bajando, cuando sus criados vinieron a su encuentro dici?ndole que su hijo estaba curado. ?l les pregunt? a qu? hora hab?a empezado la mejor?a. Y le contestaron: ?Hoy a la una lo dej? la fiebre.? El padre cay? en la cuenta de que ?sa era la hora cuando Jes?s le hab?a dicho: ?Tu hijo est? curado.? Y crey? ?l con toda su familia.

Este segundo signo lo hizo Jes?s al llegar de Judea a Galilea.

MEDITACI?N: ???????????????Fue a verle?

??????????? Me pones ante una lectura cargada de humanidad y tambi?n de intereses. Y refleja bien nuestra actitud ante ti y el porqu? muchas veces te acogemos. Detr?s siempre aparecen intereses. Se vuele v a hacer realidad aquel refr?n que dice que buscamos m?s los consuelos de Dios que al Dios de los consuelos. Es decir, nos interesas m?s por lo que podemos sacar de ti que por ti mismo. De alguna manera esas son nuestras relaciones humanas, tambi?n cargadas generalmente de? intereses. No s?, tal vez no pueda ser de otra manera.

??????????? Todos los que te acogen es porque detr?s hay alg?n inter?s. Aquellos galileos porque hab?an visto tus signos; este buen padre, roto por la cercana muerte de su hijo, te busca para que hagas un milagro. Es normal que al final brote un poco tu queja, aunque termine venciendo tu compasi?n. De alguna manera, con tu actitud nos dices c?mo tenemos que actuar nosotros.

??????????? A m? tambi?n me es m?s f?cil acercarme a ti cuando me siento necesitado para pedir tu ayuda, que darte gracias. Darte gracias porque s?lo saber de tu existencia mi vida cobra sentido. Pero no puedo evitarlo, Se?or, t? te has querido manifestar como Padre, y con la misma confianza y necesidad que un padre me acerco. Esa cercan?a me sana y me salva. Esa cercan?a me da paz y fuerza para seguir asumiendo mis luces y mis cruces. Esa cercan?a me abre a la esperanza y da sentido a mi vida, recrea mi vida.

??????????? Por eso, Se?or, yo tambi?n me acerco a ti, como aquellos personajes, y en ese deseo de verte no hay huida, ni deseo de evasi?n, ni siquiera de que realices ning?n milagro espectacular, s?lo el milagro de seguir am?ndote y aprender a amar como t?.??

ORACI?N:??????????????? ?Amarte porque s?

??????????? Se?or, s?, yo tambi?n necesito verte, y cuando no puedo hacerlo te ans?o, te deseo. Necesito que sigas tocando mi coraz?n, s? que es tambi?n una b?squeda interesada, pero as?, barro como soy, voy aprendiendo a amarte porque s?.

??????????? Se?or, gracias por el milagro de la vida y de la esperanza que me regalas. Gracias por tu derroche de amor que desbordas sin que te lo pida. Gracias porque entiendes mi coraz?n herido. Gracias porque no te cansas de amar.???????

CONTEMPLACI?N: ??????????????Divina presencia?

Vienes a m? y llamas
a mi puerta desvencijada
sin asustarte de lo que hay
detr?s de ella.

Conoces bien el interior
de mi casa asediada,
y dejas resonar en ella
tu palabra de paz.

Y extiendes el aroma de tu amor
que embriaga mis sentidos
y se adhiere con toda su fuerza
a las paredes de mi coraz?n,
tantas veces herido.

Y me dejas mecer en el calor
de tu divina presencia
arropado en las invisibles alas
del milagro de tu ternura.


Publicado por verdenaranja @ 22:48  | Liturgia
 | Enviar

Homil?a de monse?or H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata, en la misa de inauguraci?n del a?o acad?mico en el Seminario Mayor ?San Jos? (7 de marzo de 2011). (AICA)

LA ACTUALIDAD DE SANTO TOM?S???????????

Iniciamos hoy otro a?o acad?mico en el Seminario encomend?ndonos a la intercesi?n de Santo Tom?s de Aquino, bajo cuyo patronazgo nos reconocemos. Mantenemos con este gesto la continuidad de una tradici?n platense que ha seguido con fidelidad los pasos de la Iglesia universal. No han faltado, en las ?ltimas d?cadas, voces disonantes que proclamaban la caducidad de la inspiraci?n tomasiana de los estudios eclesi?sticos; la consideraban obsoleta, inadecuada a las exigencias cient?ficas, culturales y pastorales de la actualidad. Sin embargo, el ?ltimo Concilio ecum?nico ?que en esto ha sido el ?nico en la historia- recomienda dos veces el recurso al Doctor de Aquino. En la declaraci?n sobre la educaci?n cristiana de la juventud se establece que en el cultivo de las disciplinas universitarias ha de se?alarse la armon?a entre la fe y la raz?n siguiendo las huellas de los doctores de la Iglesia, principalmente de Santo Tom?s de Aquino (Gravissimum educationis momentum, 10). En el decreto sobre la formaci?n sacerdotal se dispone que los estudiantes de teolog?a deben empe?arse? en profundizar en los misterios de la fe para descubrir la ?ntima conexi?n que los religa; tienen que iniciarse en la especulaci?n teol?gica bajo el magisterio de Santo Tom?s (Optatam totius, 16).

La actualidad permanente del Aquinate y la consiguiente pertinencia del estudio de sus obras y de la adopci?n de sus principios ha sido remarcada por la ense?anza reciente de los pont?fices. Basta recordar la enc?clica Fides et ratio de Juan Pablo II y varias intervenciones de Pablo VI, a quien le correspondi? celebrar el s?ptimo centenario de la muerte de Santo Tom?s. En esa oportunidad asegur? que todos, todos los que somos hijos fieles de la iglesia podemos y debemos, por lo menos en alguna medida, ser disc?pulos suyos. Adem?s, aquel Papa preguntaba: Maestro Tom?s, ?qu? lecci?n nos puedes dar? Y se respond?a: la confianza en la verdad del pensamiento religioso cat?lico, tal como ?l lo defendi?, expuso y abri? a la capacidad cognoscitiva de la mente humana. Benedicto XVI le ha dedicado a Santo Tom?s las catequesis de tres audiencias generales, las de los mi?rcoles 2, 16 y 23 de junio de 2010. Ha dicho: incluso m?s de setecientos a?os despu?s de su muerte, podemos aprender mucho de ?l. El pont?fice destaca sobre todo la valoraci?n tomasiana de la raz?n y su capacidad para alcanzar la aut?ntica verdad sobre el hombre. Dice, sint?ticamente: Santo Tom?s nos propone una visi?n de la raz?n humana amplia y confiada: amplia porque no se limita a los espacios de la llamada raz?n emp?rico-cient?fica, sino que est? abierta a todo el ser y por tanto tambi?n a las cuestiones fundamentales e irrenunciables del vivir humano; y confiada porque la raz?n humana, sobre todo si acoge las inspiraciones de la fe cristiana, promueve una civilizaci?n que reconoce la dignidad de la persona, la intangibilidad de sus derechos y la obligatoriedad de sus deberes. En la catequesis de Benedicto XVI se refleja el alt?simo concepto que Santo Tom?s ten?a de la persona humana, lo m?s perfecto que hay en toda la naturaleza y la actualidad de su ense?anza sobre el obrar humano y la ley natural, en la que se expresan las exigencias de nuestra condici?n. Cuando se niega la ley natural y la responsabilidad que implica ?afirma el Papa- se abre dram?ticamente el camino al relativismo ?tico en el plano individual y el totalitarismo del Estado en el plano pol?tico.

Como sabemos, la obra del Doctor Ang?lico es vast?sima. Ante todo, hay que mencionar las s?ntesis teol?gicas: el Escrito sobre las Sentencias de Pedro Lombardo no es un mero comentario, sino que suscita cuestiones sobre temas que emergen de aquel texto oficial de la ense?anza universitaria de la teolog?a; la Suma contra los Gentiles, que ha sido llamada incorrectamente Suma Filos?fica; su obra m?xima, la Suma Teol?gica, interrumpida en la cuesti?n 90 de la tercera parte; y el Compendio de Teolog?a, que tambi?n qued? inconcluso y en el cual intent? distribuir la materia utilizando como principio ordenador la fe, la esperanza y la caridad. El conjunto de los escritos tomasianos incluye? disputas universitarias, comentarios a la Sagrada Escritura, comentarios a Arist?teles y a otros autores, escritos pol?micos, tratados sobre asuntos particulares, respuestas a consultas sobre diversos temas, textos lit?rgicos y predicaciones. Se le atribuye adem?s una serie de escritos de dudosa autenticidad.

La Suma contra los Gentiles, compuesta entre 1259 y 1264, y la intenci?n que le dio origen, manifiestan un flanco singular de la presentaci?n de la verdad cristiana. En algunos manuscritos la obra recibe este t?tulo: Libro sobre la verdad de la fe cat?lica, contra los errores de los infieles. El calificativo de infieles se refiere, en general, a quienes resisten a la fe, pero frecuentemente en el texto designa a musulmanes y paganos. Desde el comienzo, el autor advierte que el oficio del sabio es doble: proclamar la verdad que ha meditado y refutar los errores que se le oponen. La Suma Contra los Gentiles es una obra de sabidur?a, pero no una s?ntesis teol?gica propiamente dicha, ya que se notan en ella muchas omisiones; parece, m?s bien destinada al uso de los fieles que estaban en contacto con no cristianos y ten?an que afrontar sus objeciones y responder a ellas con argumentos eficaces. Hoy dir?amos que tiene un car?cter misional, apolog?tico. Es un testimonio del di?logo y la controversia entablada en el siglo XIII por los pensadores cat?licos con los sabios jud?os y musulmanes, una especie de manual para esa important?sima tarea eclesial. Algunos sostienen que Santo Tom?s lo compuso por encargo del maestro general de su Orden, para el uso de los misioneros dominicos que predicaban en Espa?a y en el norte de ?frica. El Padre Patfoort la define como una escuela de presentaci?n de la fe cristiana a los infieles.

El planteo metodol?gico del Aquinate es actual?simo. Se propone demostrar que las verdades de la fe no son imposibles, incongruentes, il?gicas; para manifestarlo toma en cuenta qu? podr?a pensar de sus explicaciones la gente que no tiene fe o se abroquela en prejuicios contra ella. Comprende que no se puede convencer a tales adversarios con las mismas razones que bastan a los fieles; la insuficiencia de esos argumentos los llevar?a probablemente a creer que no tiene fuerza racional nuestra adhesi?n a la verdad y as? quedar?an confirmados en el error. El principio fundamental es que la raz?n natural no puede ser contraria a la verdad de la fe. Por eso, en los tres primeros libros de esta Suma, Santo Tom?s se dedica a esclarecer puntos de la doctrina cat?lica que son accesibles a la raz?n: lo que ?sta es capaz de investigar acerca de Dios pero que la revelaci?n aclara y refuerza. El di?logo entre cristianos e infieles implica que antes de abordar las diferencias se subrayen los puntos de acuerdo. En el libro IV la tem?tica es m?s propiamente teol?gica; al exponer los misterios de la fe que exceden a la raz?n, el Santo Doctor exhibe argumentos que permitan a los no creyentes reconocer que esas verdades no son contrarias a la idea que ellos tienen de Dios. Emplea para ese fin las autoridades que ellos aceptan: el Antiguo Testamento en la discusi?n con los jud?os, el Nuevo con los herejes, la raz?n natural con los musulmanes y paganos. La discusi?n se apoya en la meditaci?n, y supone la posibilidad de un encuentro armonioso entre la filosof?a y la Sagrada Escritura, la raz?n y la revelaci?n, los autores no cristianos y los Padres de la Iglesia y dem?s doctores cat?licos.

Me he detenido en la Suma contra los Gentiles porque constituye, mutatis mutandis, un modelo a seguir. Tambi?n hoy en d?a, el maestro de la verdad cat?lica ?como se dec?a en el siglo XIII-, el profesor de religi?n, el predicador ministro de la Palabra y aun los fieles ilustrados no pueden contentarse con una simple exposici?n de la doctrina, sin consideraci?n de los errores contrarios que la oscurecen, de los prejuicios culturales que impiden su recta comprensi?n, del ambiente filos?fico o m?s bien ideol?gico que se va tornando hegem?nico en la opini?n general. Es preciso elaborar un acompa?amiento apolog?tico de la difusi?n de la verdad y para eso estudiar el pensamiento contempor?neo, registrar sus puntos de acuerdo o de no oposici?n a la fe, para apoyarse en ellos y elaborar los argumentos racionales necesarios para desmontar los errores que la contradicen. Benedicto XVI en su obra personal como te?logo y en su magisterio como pont?fice manifiesta el aprecio de la tradici?n cat?lica por el papel de la raz?n en la b?squeda de la verdad natural y en la fascinante aventura del intellectus fidei, en el gozoso ejercicio de pensar la fe.

Al invocar a Santo Tom?s en el comienzo de las lecciones del a?o tendr?amos que advertir que esta referencia no puede ser meramente ceremonial. ?Qu? contacto efectivo con su pensamiento pueden establecer los alumnos en los cursos de filosof?a y de teolog?a? Reconozcamos que normalmente se estudia con manuales y que no es com?n en los programas la lectura directa de sus textos, m?s all? de algunas citas o fragmentos seleccionados. Es verdad que el Doctor Ang?lico no abord? todas las cuestiones de las materias que hoy integran el curr?culo; es necesario completar y actualizar su ense?anza para desarrollar nuevos temas y dar raz?n de ense?anzas m?s recientes del magisterio eclesial.

Pero los alumnos de esta ?poca pueden tener que enfrentar dificultades de ?ndole subjetiva y cultural para leer a Santo Tom?s. Para hacerlo, en primer lugar hay que tener tiempo y querer dedicarlo a esa tarea. Estamos apremiados por muchos requerimientos, la imprescindible entrega al estudio se ve disipada por m?ltiples objetos de distracci?n. Las nuevas tecnolog?as no solo ofrecen maravillosas posibilidades para el empe?o intelectual; tambi?n representan una trampa: basta pensar en el tiempo que pierden tantos j?venes solaz?ndose en gansadas mediante facebook, twitter, chateos y mensajitos telef?nicos. Adem?s, registremos esta paradoja: la simplicidad y la claridad de la ratio tomasiana abruma a quienes no est?n adiestrados en h?bitos rigurosos de pensamiento. La desconexi?n l?gica es -al decir de psic?logos y pedagogos- una deficiencia de muchos j?venes de hoy que ya constituyen una generaci?n digital. Leer a Santo Tom?s, sin embargo, es un ejercicio costoso pero saludable, medicinal: ayuda a pensar seg?n el dinamismo natural de la inteligencia y el que es propio de la fe; ordena la cabeza. Otro obst?culo es el idioma. Por cierto, existen muchas traducciones, pero es mejor leerlo en lat?n ?el suyo es accesible y podr?a proponerse como una meta en los cursos de esa lengua. Una posible soluci?n ser?a ofrecer cursos optativos de lectura, en su original, de textos tomasianos; optativos, pero para algunos habr?a que aplicar el evang?lico compelle intrare.

Las observaciones que acabo de presentar se refieren a la dimensi?n intelectual de la formaci?n impartida en el Seminario, pero no exclusivamente a ella. La vida intelectual y la vida espiritual son realidades fraternas, vale decir: el estudio y la investigaci?n por un lado, y por otro, el ejercicio de la oraci?n y el cultivo de la comuni?n con Dios, est?n ?ntimamente vinculados en el hombre de fe. Tambi?n en este aspecto de la personalidad cristiana resulta mod?lica la figura de Tom?s. En una de las catequesis antes mencionadas, Benedicto XVI concluye as?: La profundidad del pensamiento de santo Tom?s de Aquino brotaba ?no lo olvidemos nunca- de su fe viva y de su piedad fervorosa. Y cita una inspirada oraci?n en la que el santo Doctor le pide humildemente a Dios: Conc?deme, te ruego, una voluntad que te busque, una sabidur?a que te encuentre, una vida que te agrade, una perseverancia que te espere con confianza y una confianza que al final llegue a poseerte. Oraci?n que podemos hacer nuestra y que podemos adoptar como programa para este a?o, o mejor, como programa de toda la vida.?

Mons. H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata?


Publicado por verdenaranja @ 21:21  | Homil?as
 | Enviar

Reflexi?n propuesta en un retiro para seglares en Cuaresma 2011.

LO QUE IMPLICA DECIR "S?" A DIOS

1. DECIR "NO" A MUCHAS COSAS

NO a vivir centrado en ti mismo, al egocentrismo.
NO a la suficiencia, a la envidia, a la dureza de coraz?n.
NO al apego al dinero, al af?n por las cosas materiales.
NO a la frivolidad, al infantilismo y a la superficialidad.
NO a la vida c?moda y f?cil, a vivir centrado en el placer.
NO al abuso del pr?jimo.
NO a todo lo que nos denigra como personas.
NO a cualquier forma de mal.
NO a la desconfianza y desesperaci?n.
NO a la soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza
NO al aislamiento de los dem?s.
NO quedarse en las cosas, medios, m?todos... y no ir a Dios.?

2. DECIR "S?" A MUCHAS COSAS

S? al sacrificio y esfuerzo por crecer en fe, esperanza y caridad.
SI a la seriedad y profundidad en todo lo que hacemos.
SI a nuestros deberes: personales, familiares, profesionales, sociales y eclesiales.
S? a la construcci?n de una sociedad m?s justa y solidaria.
S? al compartir tiempo, talentos y riquezas con los dem?s.
SI a complicarse la vida por la paz y la justicia.
S? al amor ?afectivo y efectivo- a todos.
SI a la vida desde su inicio hasta su fin natural.
S? a la oraci?n y a la escucha de la palabra de Dios.
S? a la libertad interior y al dominio de nosotros mismos.
S? a la celebraci?n de la eucarist?a dominical.
SI al sacramento de la penitencia o del perd?n.
S? al servicio a los m?s pobres y necesitados.
S? al cuidado de los enfermos y ancianos.
SI a la pr?ctica de las obras de misericordia (corporales y espirituales).?

RESUMIENDO: S? A DIOS, A LOS HOMBRES Y AL MUNDO

- S? a Dios, porque es nuestro creador y quien da sentido pleno a la vida.

S? a trav?s de la oraci?n, la celebraci?n y el encuentro con El.
S? a trav?s de la obediencia a su palabra y cumpliendo sus mandatos.

SI a los hombres porque uno solo es nuestro Padre y todos somos hermanos.

Ser cristiano es vivir como vivi? Jes?s: ser "para los dem?s".
El centro no soy yo, sino Dios y ?por El, con El y en El- "los dem?s".

SI a la salvaci?n del mundo porque es nuestra casa y la casa de todos.

Somos colaboradores de Dios que "tanto am? al mundo que envi? a su Hijo".
Los problemas de la sociedad son tambi?n nuestros problemas.?

3. DECIR "SI", NO UN D?A, SINO D?A TRAS D?A

Ser cristiano no es un asunto que se resuelve de una vez para siempre. No es "un t?tulo", sino un modo de ser y vivir que dura toda la vida. Nadie es cristiano de golpe: es una tarea continua y progresiva.

En este caminar d?a a d?a, hay buenos momentos, de gran ilusi?n, en que todo va sobre ruedas. Pero tambi?n hay momentos negros, duros y dif?ciles de llevar; momentos de duda y des?nimo, de debilidad y retroceso, en que todo parece fastidioso y sentimos la tentaci?n de dimitir, de "tirar la toalla".

Quien ha tenido un encuentro personal y vivo con Jes?s, sabe que El va a su lado y se apoya en El cuando est? cansado y agobiado.

Quien cree en Jes?s sabe que no est? solo y que merece la pena seguir sus pasos y ser testigo de su Evangelio ante los hombres y mujeres de hoy.


Publicado por verdenaranja @ 20:59  | Espiritualidad
 | Enviar

Oraci?n propuesta en un retiro para seglares durante la cuaresma 2011.

La Pascua est? cerca, llega la hora, es tiempo de decisiones y de convicciones firmes. Jes?s invita, llama a seguirlo, convoca al encuentro, abre el camino a la vida nueva, que pasa por la cruz y nos conduce al Reino.?

Jes?s,
maestro,
amigo,
compa?ero,
te seguimos:?

?Ay?danos a dar el paso!

Como Pedro, Andr?s,
Juan y Santiago.
Que no dudemos
y seamos capaces de dejar todo
para ponernos en camino,
tras tus huellas,
en seguimiento activo,
ofreciendo la vida,
dando lo mejor de nosotros
para que otros
puedan vivir mejor
y llegue el Reino.

?Ay?danos a dar el paso!

Como Mar?a, la madre,
nuestra madre.
Que aprendamos a decir con ella
"Aqu? estoy Se?or
que se haga en mi tu voluntad".
Que no seamos mezquinos,
que entreguemos la vida entera y la ofrezcamos
para encamar a Jes?s
en la historia y la realidad
de nuestros d?as.?

? Ay?danos a dar el paso!

Como Zaqueo,
que no dud?
y cambi? su vida
cuando t? le saliste al encuentro.
Que aprendemos a compartir nuestros bienes,
don de Dios para provecho compartido
y no para ego?sta acumulaci?n
que mata y aleja del Reino.

Que aprendamos a revisar nuestra vida,?
a ?reconocer nuestros errores,
a comprometemos en la conversi?n permanente,
a demostrarlo con gestos y hechos cotidianos.

?Ay?danos a dar el paso!

Corno la viuda en el Templo,
sencilla, humilde,
que supo dar de coraz?n
de lo poco que ten?a.?

?Ay?danos a dar el paso!

Corno las mujeres que acompa?aban a Jes?s.
Fieles, cerca de la cruz,
cuando los dem?s hab?an huido
y Jes?s mor?a solo y abandonado.
Que nos mantegamos fuertes en la fe,
firmes en la esperanza,
activos en el amor concreto.
Que no reneguemos de la fe
en los momentos dif?ciles.
Que aprendamos el camino de la cruz
para ser fieles a los planes de Dios.?

?Ay?danos a dar el paso!

Como los disc?pulos de Ema?s.
Que aprendamos a reconocerte, c
aminando a nuestro lado,
explic?ndonos las cosas que suceden
desde la mirada de Dios,
ayud?ndonos a discernir
y encontrar c?mo vivir mejor
el evangelio en nuestros d?as.
Que sepamos dar la vuelta
en el camino, si es necesario,
para anunciar tu presencia viva a los dem?s.
Que cambiemos nuestros planes y proyectos
si Dios irrumpe en nuestra vida
con propuestas y horizontes nuevos.

?Ay?danos a dar el paso, Se?or!

Ay?danos a vivir la Pascua.
Mu?stranos
qu? cosas de nuestra persona,
de nuestra mentalidad,
de nuestra manera de vivir,
deben morir para cambiar y ser nuevas.?

Que demos el paso liberador,
comprometido,
de vivir
anunciando tu Resurrecci?n
con la pr?ctica de una vida nueva,
guiada por la justicia
y la solidaridad cotidianas.

?AY?DANOS A DAR EL PASO EL, SE?OR!

?Pedid y se os dar?; buscad y hallar?is; llamad y se os abrir??

?


Publicado por verdenaranja @ 20:54  | Oraciones
 | Enviar

Oraci?n propuesta en un retiro de Cuaresma 2011 con seglares.

CONVI?RTEME, SE?OR

Si alguien necesita libertad, y puedo ayudar:
convi?rteme en un peque?o libertador
Si me creo mejor que nadie y pienso que mi vida es perfecta:
impregna mi coraz?n de humildad
Si pienso que, tu llamada, es para otros:
convierte, mis o?dos sordos; en escucha atenta a tus Palabras

?Si caigo en el error de pensar que el pecado es cosa de viejos:
dame una conciencia clara para diferenciar lo bueno de lo malo
Si me canso de caminar y me detengo en la b?squeda de tu rostro:
convierte mi cansancio en fuerzas redobladas de inquietud apost?lica
Si, en el camino hacia la Pascua, no me alimento de tu Eucarist?a:
convierte mi debilidad en aprecio por tu Cuerpo y tu Sangre?

Si este tiempo de gracia no tiene relevancia en mi vida:
haz, Se?or, que lo convierta en un momento de reflexi?n
Si me creo libre de todo, cuando en realidad vivo esclavo de mucho:
convierte mis sensaciones en gusto por conocer la libertad de estar junto a Ti
Si me siento s?lo y abatido, deprimido o angustiado:
convierte mi soledad en seguridad de saber que T? siempre me buscas?

Si pregunto demasiado sobre Ti o exijo otro tanto de tu mano:
convierte mis caprichos en comprender y entender tu voluntad
Si, como la higuera, no doy frutos porque me aprisiona la seducci?n:
convierte mi seca vida en algo fruct?fero
Si siento que, T? est?s cerca, pero no vivo seg?n tus designios:
convi?rteme en un instrumento para tu alabanza
Si me dejo llevar por la falsa apariencia:
convierte mis impulsos en pensamientos rectos
Si acepto las ofertas paganas que surgen en la vida cotidiana:
convi?rteme a Ti y haz que valore lo que en verdad merece la pena


Publicado por verdenaranja @ 20:42  | Oraciones
 | Enviar
S?bado, 02 de abril de 2011

Mensaje de monse?or Eduardo Eliseo Mart?n, obispo de Villa de la Concepci?n del R?o Cuarto, para la Cuaresma 2011 (Mi?rcoles de ceniza, 9 de marzo de 2011) (AICA)

MENSAJE DE CUARESMA 2011??????

?Queridos hermanos y hermanas:

Estamos iniciando un nuevo per?odo Cuaresmal. Este tiempo nos es donado para prepararnos intensa, responsable y ardorosamente de modo que podamos ?celebrar con un coraz?n purificado la Pascua de Resurrecci?n.??

1. CAR?CTER SACRAMENTAL DE LA CUARESMA?

Para los cristianos no todos los tiempos son iguales. Hay un tiempo para cada cosa, dice la Sagrada Escritura . Pues bien, el tiempo de Cuaresma es el tiempo de la conversi?n. Es un tiempo favorable, nos recuerda el Ap?stol Pablo: ?En el momento favorable te escuch?, y en el d?a de la salvaci?n te socorr?. Este es el tiempo favorable, este es el d?a de la salvaci?n" .

Los invito, queridos hermanos, a vivir este tiempo favorable y aprovecharlo. Dios es un Dios que act?a en la historia, y la historia tiene oportunidades, ocasiones favorables, que no sabemos si se podr?n repetir. Por ello la Iglesia siguiendo a Jes?s,? nos lanaza? este desaf?o: ??Convi?rtanse y crean en el Evangelio!"

La Cuaresma tiene un car?cter Sacramental. La Cuaresma es el instrumento sacramental para incrementar nuestra conversi?n, nuestra purificaci?n. As? como a un trozo de pan y un poco de vino, el sacerdote, por las palabras de la consagraci?n, los transforma en el Cuerpo y la Sangre de Nuestro Se?or Jesucristo, del mismo modo, siguiendo las indicaciones que como Maestra la Iglesia nos da en el tiempo de Cuaresma cuales son: el ayuno, la oraci?n y la limosna, acontece en nosotros,? por la potencia del Esp?ritu Santo, algo mucho m?s grande que si qued?ramos librados a nuestras propias fuerzas o a nuestras buenas intenciones y prop?sitos. Por tanto, las pr?cticas cuaresmales, en obediencia a lo que nos indica la Iglesia, tienen una potencia transformadora y purificadora mucho m?s grande.?

2. LA CONVERSI?N: SU SIGNIFICADO?

Muchas veces entendemos la conversi?n en un sentido intimista, mir?ndonos a nosotros mismos, nuestros pecados y propendemos a decidir nosotros aquello que debemos cambiar. En cambio, la conversi?n es girar la mirada de nosotros mismos para ponerla en el Se?or, ponernos a su escucha por medio de su Palabra y obedecer lo que nos dice. Es dejar entrar a Cristo y ponerse en obediencia a ?l, dejando que sea ?l? quien dicte los pasos de nuestra purificaci?n. El camino de la conversi?n, que dicho sea de paso, comenz? en nuestro bautismo y continuar? toda la vida, tiene como punto de partida, en nuestra edad consciente, el grito: ??Se?or, ten piedad de m? que soy un pecador!" Sin esta conciencia del pecado nada verdadero en nuestra vida y en nuestras relaciones podemos realizar.? Este grito es un reconocimiento del mal en uno mismo, es un reconocimiento de la imposibilidad de nuestras fuerzas para dejar de serlo, y es una afirmaci?n, un acto de fe y confianza en la omnipotencia de Dios, que es el ?nico que nos puede librar y perdonar.

La conversi?n es el cambio de vida que se produce por el Encuentro con Jesucristo, que nos renueva por dentro, nos libera del pecado y de la muerte y nos da un ?mpetu de conformar un Pueblo. De all? que la conversi?n, si bien es un hecho personal de cada uno, tiene un horizonte comunitario: el Pueblo de Dios. En la conversi?n a Cristo se da la inserci?n en la comuni?n con los hermanos, y una pasi?n y ardor? misioneros por llevar lo que nos ha sucedido de grande, de consolador, de liberador, de gusto de vida nueva a todos los hombres.

Para esta conversi?n no se necesita ninguna cualidad intelectual o ?tica particular, sino miremos los Evangelios de este ciclo A de la Cuaresma: La Samaritana , el ciego de nacimiento , L?zaro que est? muerto . Podemos ser cualquier cosa o estar en cualquier situaci?n, que no son ning?n obst?culo para dejar entrar el amor de Cristo en nosotros y dejarnos tomar por ?l. ?Poner la mirada en Jes?s y tenerla fija en ?l hace del pecado algo extra?o y lo aniquila, mientras que tener la mirada fija sobre nuestro mal impide la conversi?n.?

3. EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA?

El modo ordinario como la Iglesia nos hace ahondar en el amor a Cristo? y dejar entra su amor en nosotros, es el sacramento de la Penitencia. No es un sentimiento, sino una acci?n que brota de un juicio sobre el mal en nosotros y un abandonarnos en la misericordia del Se?or, que a trav?s del gesto sacramental, nos cambia por dentro y nos regenera, reconcili?ndonos con ?l y con nuestros hermanos.

En este sentido exhorto a los sacerdotes, en este tiempo penitencial, a estar m?s disponibles parar la administraci?n de la Confesi?n, y a los fieles todos: sacerdotes, consagrados y laicos, a recurrir m?s frecuentemente al mismo.? En este sentido son de mucha utilidad las celebraciones penitenciales que incluyen la dispensaci?n del sacramento de la Reconciliaci?n.

Con particular atenci?n me dirijo ahora a aquellos que, por diversas razones, no pueden acercarse a los sacramentos. Tengan ?nimo. Las pr?cticas cuaresmales (oraci?n, ayuno y obras de caridad) vividas en actitud de seguimiento de Jes?s, con verdadero deseo de cambio, les traer? muchos frutos de renovaci?n espiritual.??

4. ORAR CON LA PALABRA?

La oraci?n es vital para los cristianos, so pena de desaparecer como tales si no oramos.? Este per?odo penitencial es ?para profundizar en la oraci?n y dedicarle m?s tiempo y m?s intensidad a la misma, de modo que el coraz?n est? m?s fijo con su mirada en Cristo Jes?s.? Hay un modo de orar decisivo: orar con la misma ?Palabra de Dios. Orar con la Palabra es orar de un modo seguro, pues no expreso meramente un sentimiento o una intenci?n m?a sino que hago m?as las mismas palabras dadas por Dios. En este sentido ser? siempre una oraci?n conforme a la voluntad de Dios.? Dado que en este tiempo se nos invita a una lectura m?s frecuente de la Palabra de Dios, animo a los sacerdotes y agentes de pastoral a ofrecer los medios oportunos para que los fieles puedan ejercitarse en una lectura asidua de la Sagrada Escritura, especialmente siguiendo los textos de la liturgia de este tiempo . De modo particular los exhorto a promover en las comunidades parroquiales la lectura orante de la Palabra a trav?s de la Lectio Divina.??

5. MORTIFICACI?N Y CARIDAD?

Por la herida del pecado tenemos una tendencia a relacionarnos con las cosas y con las personas de modo desordenado. Es necesario, para una relaci?n adecuada con las mismas,? una permanente vigilancia. El modo pr?ctico y concreto es? la mortificaci?n expresada como ayuno. Ayunar es decir no a algo que es l?cito, pero que no me conviene. Es tener ganas de comer algo, y decir: no como. Es tener sue?o, y decir: me levanto; es no tener ganas de ir al colegio y sin embargo voy.? Tenemos una tendencia a creer que nos realizamos en la posesi?n de las cosas. El ayuno nos recuerda y educa en descubrir que la realizaci?n de nuestra vida est? en el Se?or, a trav?s de una relaci?n adecuada, es decir, virginal, con las personas y las cosas.? La Cuaresma es el tiempo propicio para ordenar nuestras relaciones con las cosas y las personas. Frecuentemente, como fruto del ayuno de cosas materiales, ahorramos dinero o cosas. Es necesario que ese ahorro se done? y se comparta con los m?s necesitados, sea poco o mucho. No habr? verdadera conversi?n si no se manifiesta en obras de caridad.? La oraci?n y el ayuno deben desembocar en la liberaci?n del ego?smo y en el hacernos m?s hermanos de nuestros hermanos, especialmente los m?s pobres, compartiendo con ellos no s?lo lo que nos sobra sino a?n dando de lo que necesitamos. Pero las obras de caridad no se reducen a dar cosas, sino que conllevan el darnos a nosotros mismos, nuestro tiempo, nuestros dones,? nuestras capacidades. De ah? que este tiempo es propicio tambi?n para entregarnos a favor de nuestros hermanos: hay muchos enfermos y ancianos solos, hay muchos ni?os que necesitan cari?o, hay muchos j?venes que andan sin sentido. Es el tiempo para ponernos en acci?n a favor de todo pr?jimo necesitado. Por ello, animo vivamente a que en todas las comunidades parroquiales y en los Colegios cat?licos se realicen gestos de caridad comunitaria, por ejemplo, identificando una necesidad particular e ir en socorro de la misma para ayudar a superarla.

De este modo, ejercitando la caridad personal y comunitaria, unidas a la oraci?n, al sacramento de la Penitencia y ?a la mortificaci?n,? descubriremos el poder de Dios en nuestras vidas y llegaremos a la Pascua, ligeros de equipaje in?til y molesto, libres para amar, libres porque seremos m?s verdaderos, y podremos celebrar la misma con los panes ?cimos de la pureza y la verdad .

Que la Sant?sima Virgen Mar?a, la Inmaculada Concepci?n, Madre y Patrona nuestra interceda por todos para que esta Cuaresma nos lleve a celebrar la Pascua purificados de coraz?n. Con mi bendici?n pastoral.?

Mons. Eduardo Eliseo Mart?n, obispo de Villa de la Concepci?n del R?o Cuarto

Cfr. Ecl?s 3,1-8
2Cor 6,2
Mc 1,15b
Lc 18,13
Cfr. Jn 4,1-42
Jn 9
Cfr. Jn 11,1-44
Cfr Verbum Domini N?52
Cfr. Verbum Domini? N?86
Cfr. 1Cor 5,6-8?


Publicado por verdenaranja @ 22:27  | Hablan los obispos
 | Enviar

Lectio divina para el domingo cuarto de Cuaresma- A, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de? la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:???????????????San Juan 9, 1‑41?

En aquel tiempo, al pasar Jes?s vio a un hombre ciego de nacimiento, escupi? en la tierra, hizo barro con la saliva, se lo unt? en los ojos al ciego, y le dijo: Ve a lavarte a la piscina de Silo? (que significa Enviado). ?l fue, se lav?, y volvi? con vista. Y los vecinos y los que antes sol?an verlo pedir limosna preguntaban: ?No es ?se el que se sentaba a pedir? Unos dec?an: El mismo. Otros dec?an: No es ?l, pero se le parece. ?l respond?a: Soy yo.

Llevaron ante los fariseos al que hab?a sido ciego. (Era s?bado el d?a que Jes?s hizo barro y le abri? los ojos.) Tambi?n los fariseos le preguntaban c?mo hab?a adquirido la vista. ?l les contest?: Me puso barro en los ojos, me lav? y veo. Algunos de los fariseos comentaban: Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el s?bado. Otros replicaban: ?C?mo puede un pecador hacer semejantes signos?

Y estaban divididos. Y volvieron a preguntarle al ciego: Y t? ?qu? dices del que te ha abierto los ojos? ?l contest?: Que es un profeta.

Le replicaron: Empecatado naciste t? de pies a cabeza, ?y nos vas a dar lecciones a nosotros? Y lo expulsaron. Oy? Jes?s que lo hab?an expulsado, lo encontr? y le dijo: ?Crees t? en el Hijo del hombre? El contest?: ?Y qui?n es, Se?or, para que crea en ?l?

Jes?s le dijo: Lo est?s viendo: el que te est? hablando ?se es. ?l dijo: Creo, Se?or. Y se postr? ante ?l.

MEDITACI?N:???????????????? ?Creo, Se?or?

??????????? Qu? texto m?s hermoso si no dejase traslucir tantos intereses mezquinos, precisamente en el coraz?n de aquellos que deb?an estar m?s abiertos a la acci?n de Dios, empe?ados en que se cumplan las normas y enfurecidos porque alguien ha recobrado la vista, precisamente en el d?a del Se?or. Qu? triste es la dimensi?n religiosa del hombre, cuando en lugar de ayudarle a abrir la mente y el coraz?n, y alegrarse del bien viendo a Dios en ello, se quedan en la norma.

??????????? Frente a esa actitud mezquina de quien est? pendiente de ver transgresiones para condenar apareces t?, Se?or, viendo d?nde puedes poner tu gesto salvador, d?nde puedes aportar luz. Esa es la diferencia radical entre tu coraz?n y el nuestro. Claro, es normal, nos es mucho m?s f?cil cumplir normas que poner luz, poner vida, aportar esperanza. Y no, no es cuesti?n de que no podamos, simplemente es que no queremos, y as? vamos apagando luces, sembrando oscuridades, eliminando vida. No cabe duda, es m?s f?cil, y estamos en la ?poca de lo f?cil. Es lo que prevalece hasta en nuestro interior cuando afirmamos que seguirte es dif?cil.

??????????? A nosotros, Se?or, a m?, no me has tenido que curar la ceguera f?sica, ni siquiera a quienes la tienen. Pero no es esa la ceguera peligrosa y dolorosa la que nos atenaza, por dura que pueda resultar a quien la padece. Es la ceguera del coraz?n la que nos endurece y deshumaniza, la que nos insensibiliza, y ?sa es la que has venido a curar. Tu vida, tu palabra, son o quieren ser la luz de nuestro caminar interior y exterior. Porque s?lo en la medida en que nos dejemos iluminar por dentro podremos ver de verdad el camino que nos adentra en el bien, en el amor, el camino que nos humaniza hasta divinizarnos en ti. Y desde tu palabra y desde tu vida, te digo con aquel hombre, a pesar de mis oscuridades: ?Creo, Se?or?.??

ORACI?N:????????????? ?Ver y ayudar a ver?

??????????? Se?or, no puedo negar y t? lo sabes, que todav?a quedan rastros de ceguera en mi coraz?n, sabes que hay cosas que no veo o me cuesta ver y, a veces, tambi?n me endurezco. S?name, Se?or, ilumina mis oscuridades, abre mis ojos interiores a tu luz, ?breme al bien y al amor con todas sus consecuencias.

??????????? Y perdona, Se?or, mis oscuridades intencionadas. Perdona las veces que me niego a ver, que nos acepto tu curaci?n, que me cierro a tu luz. Perdona, sobre todo, las veces que no soy luz cuando tengo todos los motivos para serlo. Quiero ver y ayudar a ver.?

CONTEMPLACI?N:???????????? ?Eres t??

?

Eres t? la luz de mi vida,
el amanecer de cada ma?ana,
el sol que nace de lo alto
y calienta mi coraz?n fr?o
en el recorrido de mi jornada.

Eres la chispa que ilumina
mis oscuridades m?s densas
y me espera tras las nubes
de mis desconciertos.

Eres t? el resplandor
de mi esperanza deseada,
?en tu luz me reconozco
y en la aurora de tu presencia
recreo mi vida.


Publicado por verdenaranja @ 12:37  | Liturgia
 | Enviar

ZENIT publica el comentario al Evangelio del pr?ximo domingo, cuarto de Cuaresma (Juan 9,1-41), 3 de abril, redactado por monse?or Jes?s Sanz Montes, ofm, arzobispo de Oviedo.

Evangelio del domingo: Cuando el coraz?n se queda ciego?

Decimos en el dicho popular que los ojos son las ventanas del coraz?n. Y el autor de El Principito (Antoine de Saint Exupery), dir? aquello c?lebre: que lo importante s?lo se ve con el coraz?n. No siempre vemos bien las cosas, ni las gentes, ni la misma vida, porque no siempre amamos. Hay una especie de "miop?a" del coraz?n. En el camino hacia la Luz pascual, la Iglesia hoy nos invita con la Palabra de Dios a comprobar la vista de nuestro coraz?n y el amor de nuestra mirada. Son tres los protagonistas que llenan este escenario evang?lico: Jes?s, el ciego de na?cimiento y los fariseos.

En primer lugar est? el ciego de nacimiento que es visto por Jes?s, un invidente que es alcanzado por la mirada de Jes?s. No es una ceguera culpable la suya, ni tam?poco maldita, cuando su destino ?ltimo ser? nacer a la luz. El encuentro con Jes?s, sencillamente anticipa ese nacimiento luminoso. A pesar de su tara f?sica, menos mal que su madre no lo abort? y tampoco lo "eutanasiaron" despu?s. Para ?l fue posible con antelaci?n el encuentro con Aquel despu?s del cual ni la oscuridad, ni la ceguera, ni el mal, ni el pecado... tiene ya la ?ltima palabra.

Los fariseos ten?an otra ceguera, mucho m?s compleja y dif?cil de salvar porque estaba ideologizada, ten?a intereses creados, tantos que hasta les imped?a reco?nocer lo evidente: que un ciego de verdad, de verdad lleg? a ver. Y tendr?n que en?contrar alguna raz?n para seguir justific?ndose en su posici?n. Ellos determinar?n que Jes?s no puede venir de Dios cuando hace cosas "aparentemente" prohibidas por Dios por ser en s?bado -son las apariencias del mirar humano-. Se afanan en un capcioso interrogatorio: preguntan al ciego, a sus padres, al ciego de nuevo... pero no quieren o?r cuando lo que escuchan no coincide con sus previsiones.

Hemos de situarnos dentro de este Evangelio: con nuestras cegueras y oscuridades ante Jes?s Luz del mundo. La gran diferencia entre el ciego y los fariseos estaba en que el primero reconoc?a su ceguera sin m?s, y por eso acogi? la Luz, mientras que los segundos dec?an que ve?an y por eso permanec?an en su oscuridad, en su pecado. No les bastaba a ellos con estar en la si?nagoga, como no nos basta a nosotros con estar en la Iglesia, si nuestro estar no est? iluminado y no es luminoso, si no caminamos como hijos de la luz buscando lo que agrada al Se?or. Los fariseos sab?an mu?chas cosas de Dios, pero no sab?an a lo que sabe Dios; ellos pensaban que ve?an las co?sas en su justa medida -la suya-, pero ?sta no coincid?a con la de los ojos de Dios. Este es nuestro reto.


Publicado por verdenaranja @ 12:33  | Espiritualidad
 | Enviar

ZENIT publica la segunda meditaci?n de Cuaresma que predic?el viernes 1 de Abril de 2011?el padre Raniero Cantalamessa OFM cap, predicador de la Casa Pontificia, ante Benedicto XVI y la Curia Romana, sobre ?Dios es amor?

Segunda Predicaci?n de Cuaresma
P. Raniero Cantalamessa

Dios es amor?

El primer y fundamental anuncio que la Iglesia est? encargada de llevara al mundo y que el mundo espera de la Iglesia es el del amor de Dios. Pero para que los evangelizadores sean capaces de transmitir esta certeza, es necesario que ellos sean ?ntimamente permeados por ella, que ?sta sea luz de sus vidas. A este fin quisiera servir, al menos m?nimamente, la presente meditaci?n.

La expresi?n ?amor de Dios? tiene dos acepciones muy diversas entre s?: una en la que Dios es objeto y la otra en la que Dios es sujeto; una que indica nuestro amor por Dios y la otra que indica el amor de Dios por nosotros. El hombre, m?s inclinado por naturaleza a ser activo que pasivo, m?s a ser acreedor que a ser deudor, ha dado siempre la precedencia al primer significado, a lo que hacemos nosotros por Dios. Tambi?n la predicaci?n cristiana ha seguido este camino, hablando, en ciertas ?pocas, casi solo del ?deber? de amar a Dios (De diligendo Deo).

Pero la revelaci?n b?blica da la precedencia al segundo significado: al amor ?de? Dios, no al amor ?por? Dios. Arist?teles dec?a que Dios mueve el mundo ?en cuanto es amado?, es decir, en cuanto que es objeto de amor y causa final de todas las criaturas [1]. Pero la Biblia dice exactamente lo contrario, es decir, que Dios crea y mueve el mundo en cuanto que ama al mundo. Lo m?s importante, a prop?sito del amor de Dios, no es por tanto que el hombre ama a Dios, sino que Dios ama al hombre y que le ama ?primero?: ?Y este amor no consiste en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que ?l nos am? primero? (1 Jn 4, 10). De esto depende todo lo dem?s, inclu?da nuestra propia posibilidad de amar a Dios: ?Nosotros amamos porque Dios nos am? primero? (1 Jn 4, 19).

1. El amor de Dios en la eternidad

Juan es el hombre de los grandes saltos. Al reconstruir la historia terrena de Cristo, los dem?s se deten?an en su nacimiento de Mar?a, ?l da el gran salto hacia atr?s, del tiempo a la eternidad: ?Al principio estaba la Palabra?. Lo mismo hace a prop?sito del amor. Todos los dem?s, incluido Pablo, hablan del amor de Dios manifestado en la historia y culminado en la muerte de Cristo; ?l se remonta a m?s all? de la historia. No nos presenta a un Dios que ama, sino a un Dios que es amor. ?Al principio estaba el amor, y el amor estaba junto a Dios, y el amor era Dios?: as? podemos descomponer su afirmaci?n: ?Dios es amor? (1Jn 4,10).

De ella Agust?n escribi?: ?Aunque no hubiese, en toda esta Carta y en todas las p?ginas de la Escritura, otro elogio del amor fuera de esta ?nica palabra, es decir, que Dios es amor, no deber?amos pedir m?s?[2]. Toda la Biblia no hace sino ?narrar el amor de Dios? [3]. Esta es la noticia que sostiene y explica todas las dem?s. Se discute sin fin, y no s?lo desde ahora, si Dios existe; pero yo creo que lo m?s importante no es saber si Dios existe, sino si es amor [4]. Si, por hip?tesis, ?l existiese pero no fuese amor, habr?a que temer m?s que alegrarse de su existencia, como de hecho ha sucedido en diversos pueblos y civilizaciones. La fe cristiana nos reafirma precisamente en esto: ?Dios existe y es amor!

El punto de partida de nuestro viaje es la Trinidad. ?Por qu? los cristianos creen en la Trinidad? La respuesta es: porque creen que Dios es amor. All? donde Dios es concebido como Ley suprema o Poder supremo no hay, evidentemente, necesidad de una pluralidad de personas, y por esto no se entiende la Trinidad. El derecho y el poder pueden ser ejercidos por una sola persona, el amor no.

No hay amor que no sea amor a algo o a alguien, como ? dice el fil?sofo Husserl ? no hay conocimiento que no sea conocimiento de algo. ?A quien ama Dios para ser definido amor? ?A la humanidad? Pero los hombres existen s?lo desde hace algunos millones de a?os; antes de entonces, ?a qui?n amaba Dios para ser definido amor? No puede haber comenzado a ser amor en un cierto momento del tiempo, porque Dios no puede cambiar su esencia. ?El cosmos? Pero el universo existe desde hace algunos miles de millones de a?os; antes, ?a qui?n amaba Dios para poderse definir como amor? No podemos decir: se amaba a s? mismo, porque amarse a s? mismo no es amor, sino ego?smo o, como dicen los psic?logos, narcisismo.

He aqu? la respuesta de la revelaci?n cristiana que la Iglesia recogi? de Cristo y que explicit? en su Credo. Dios es amor en s? mismo, antes del tiempo, porque desde siempre tiene en s? mismo un Hijo, el Verbo, que ama de un amor infinito que es el Esp?ritu Santo. En todo amor hay siempre tres realidades o sujetos: uno que ama, uno que es amado, y el amor que les une.

2. El amor de Dios en la creaci?n

Cuando este amor fontal se extiende en el tiempo, tenemos la historia de la salvaci?n. La primera etapa de ella es la creaci?n. El amor es, por su naturaleza, ?diffusivum sui?, es decir, ?tiende a comunicarse?. Dado que ?el actuar sigue al ser?, siendo amor, Dios crea por amor. ??Por qu? nos ha creado Dios??: as? sonaba la segunda pregunta del catecismo de hace tiempo, y la respuesta era: ?Para conocerle, amarle y servirle en esta vida y gozarlo despu?s en la otra en el para?so?. Respuesta impecable, pero parcial. Esta responde a la pregunta sobre la causa final: ?con qu? objetivo, con que fin nos ha creado Dios?; no responde a la pregunta sobre la causa causante: ?por qu? nos cre?, qu? le empuj? a crearnos?. A esta pregunta no se debe responder: ?para que lo am?semos?, sino ?porque nos amaba?.

Seg?n la teolog?a rab?nica, hecha propia por el Santo Padre en su ?ltimo libro sobre Jes?s, ?el cosmos fue creado no para que haya m?ltiples astros y muchas otras cosas, sino para que haya un espacio para la 'alianza', el 's?' del amor entre Dios y el hombre que le responde? [5]. La creaci?n existe de cara al di?logo de amor de Dios con sus criaturas.

?Qu? lejos est?, en este punto, la visi?n cristiana del origen del universo de la del cientificismo ateo recordado en Adviento! Uno de los sufrimientos m?s profundos para un joven o una chica es descubrir un d?a que est? en el mundo por casualidad, no querido, no esperado, incluso por un error de sus padres. Un cierto cientificismo ateo parece empe?ado en infligir este tipo de sufrimiento a la humanidad entera. Nadie sabr?a convencernos del hecho de que nosotros hemos sido creados por amor, mejor de como lo hace santa Catalina de Siena en una fogosa oraci?n suya a la Trinidad:

??C?mo creaste, por tanto, oh Padre eterno, a esta criatura tuya? [?]. El fuego te oblig?. Oh amor inefable, a pesar de que en tu luz ve?as todas las iniquidades que tu criatura deb?a cometer contra tu infinita bondad, tu hiciste como si no las vieras, sino que detuviste tus ojos en la belleza de tu criatura, de la que tu, como loco y ebrio de amor, te enamoraste y por amor la engendraste de ti, d?ndole el ser a tu imagen y semejanza. T?, verdad eterna, me declaraste a m? tu verdad, es decir, que el amor te oblig? a crearla?.

Esto no es solo agape, amor de misericordia, de donaci?n y de descendimiento; es tambi?n eros y en estado puro; es atracci?n hacia el objeto del proprio amor, estima y fascinaci?n por su belleza.

3. El amor de Dios en la revelaci?n

La segunda etapa del amor de Dios es la revelaci?n, la Escritura. Dios nos habla de su amor sobre todo en los profetas. Dice en Oseas: ?Cuando Israel era ni?o, yo lo am? [?] ?Yo hab?a ense?ado a caminar a Efra?m, lo tomaba por los brazos! [?] Yo los atra?a con lazos humanos, con ataduras de amor; era para ellos como los que alzan a una criatura contra sus mejillas, me inclinaba hacia ?l y le daba de comer [?] ?C?mo voy a abandonarte, Efra?m? [?] Mi coraz?n se subleva contra m? y se enciende toda mi ternura? (Os 11, 1-4).

Encontramos este mismo lenguaje en Isa?as: ??Se olvida una madre de su criatura, no se compadece del hijo de sus entra?as?? (Is 49, 15) y en Jerem?as: ??Es para m? Efra?m un hijo querido o un ni?o mimado, para que cada vez que hablo de ?l, todav?a lo recuerde vivamente? Por eso mis entra?as se estremecen por ?l, no puedo menos que compadecerme de ?l? (Jr 31, 20).

En estos or?culos, el amor de Dios se expresa al mismo tiempo como amor paterno y materno. El amor paterno est? hecho de est?mulo y de solicitud; el padre quiere hacer crecer al hijo y llevarle a la madurez plena. Por esto le corrige y dif?cilmente lo alaba en su presencia, por miedo a que crea que ha llegado y ya no progrese m?s. El amor materno en cambio est? hecho de acogida y de ternura; es un amor ?visceral?; parte de las profundas fibras del ser de la madre, all? donde se form? la criatura, y de all? afirma toda su persona haci?ndola ?temblar de compasi?n?.

En el ?mbito humano, estos dos tipos de amor ? viril y materno ? est?n siempre repartidos, m?s o menos claramente. El fil?sofo S?neca dec?a: ??No ves c?mo es distinta la manera de querer de los padres y de las madres? Los padres despiertan pronto a sus hijos para que se pongan a estudiar, no les permiten quedarse ociosos y les hacen gotear de sudor y a veces tambi?n de l?grimas. Las madres en cambio los miman en su seno y se los quedan cerca y evitan contrariarles, hacerles llorar y hacerles cansarse?[6]. Pero mientras el Dios del fil?sofo pagano tiene hacia los hombres s?lo ?el ?nimo de un padre que ama sin debilidad? (son palabras suyas), el Dios b?blico tiene tambi?n el ?nimo de una madre que ama ?con debilidad?.

El hombre conoce por experiendia otro tipo de amor, aquel del que se dice que es ?fuerte como la muerte y que sus llamas son llamas de fuego? (cf Ct 8, 6), y tambi?n a este tipo de amor recurre Dios, en la Biblia, para darnos una idea de su apasionado amor por nosotros. Todas las fases y las vicisitudes del amor esponsal son evocadas y utilizadas con este fin: el encanto del amor en estado naciente del noviazgo (cf Jr 2, 2); la plenitus de la alegr?a del d?a de las bodas (cf Is 62, 5); el drama de la ruptura (cf Os 2, 4 ss) y finalmente el renacimiento, lleno de esperanza, del antiguo v?nculo (cf Os 2, 16; Is 54, 8).

El amor esponsal es, fundamentalmente, un amor de deseo y de elecci?n. ?Si es verdad, por ello, que el hombre desea a Dios, es verdad, misteriosamente, tambi?n lo contrario, es decir, que Dios desea al hombre, quiere y estima su amor, se alegra por ?l ?como se alegra el esposo por la esposa? (Is 62,5)!

Como observa el Santo Padre en la ?Deus caritas est?, la met?fora nupcial que atraviesa casi toda la Biblia e inspira el lenguaje de la ?alianza?, es la mejor muestra de que tambi?n el amor de Dios por nosotros es eros y agape, es dar y buscar al mismo tiempo. No se le puede reducir a sola misericordia, a un ?hacer caridad? al hombre, en el sentido m?s restringido del t?rmino.

4. El amor de Dios en la encarnaci?n

Llegamos as? a la etapa culminante del amor de Dios, la encarnaci?n: ?Dios am? tanto al mundo, que entreg? a su Hijo ?nico? (Jn 3,16). Frente a la encarnaci?n se plantea la misma pregunta que nos planteamos para la encarnaci?n. ?Por qu? Dios se hizo hombre? Cur Deus homo? Durante mucho tiempo la respuesta fue: para redimirnos del pecado. Duns Scoto profundiz? esta respuesta, haciendo del amor el motivo fundamental de la encarnaci?n, como de todas las dem?s obras ad extra de la Trinidad.

Dios, dice Scoto, en primer lugar, se ama a s? mismo; en segundo lugar, quiere que haya otros seres que lo aman (?secundo vult alios habere condiligentes?). Si decide la encarnaci?n es para que haya otro ser que le ama con el amor m?s grande posible fuera de ?l [7]. La encarnaci?n habr?a tenido lugar por tanto aunque Ad?n no hubiese pecado. Cristo es el primer pensado y el primer querido, el ?primog?nito de la creaci?n? (Col 1,15), no la soluci?n a un problema creado a ra?z del pecado de Ad?n.

Pero tambi?n la respuesta de Scoto es parcial y debe completarse en base a lo que dice la Escritura del amor de Dios. Dios quiso la encarnaci?n del Hijo, no s?lo para tener a alguien fuera de s? que le amase de modo digno de s?, sino tambi?n y sobre todo para tener a alguien fuera de s? a quien amar de manera digna de s?. Y este es el Hijo hecho hombre, en el que el Padre pone ?toda su complacencia? y con ?l a todos nosotros hechos ?hijos en el Hijo?.

Cristo es la prueba suprema del amor de Dios por el hombre no s?lo en sentido objetivo, a la manera de una prenda de amor inanimada que se da a alguien; lo es en sentido tambi?n subjetivo. En otras palabras, no es solo la prueba del amor de Dios, sino que es el amor mismo de Dios que ha asumido una forma humana para poder amar y ser amado desde nuestra situaci?n. En el principio exist?a el amor, y ?el amor se hizo carne?: as? parafraseaba un antiqu?simo escrito cristiano las palabras del Pr?logo de Juan [8].

San Pablo acu?a una expresi?n adrede para esta nueva modalidad del amor de Dios, lo llama ?el amor de Dios que est? en Cristo Jes?s? (Rom 8, 39). Si, como se dec?a la otra vez, todo nuestro amor por Dios debe ahora expresar concretamente en amor hacia Cristo, es porque todo el amor de Dios por nosotros, antes, se expres? y recogi? en Cristo.

5. El amor de Dios infundido en los corazones

La historia del amor de Dios no termina con la Pascua de Cristo, sino que se prolonga en Pentecost?s, que hace presente y operante ?el amor de Dios en Cristo Jes?s? hasta el fin del mundo. No estamos obligados, por ello, a vivir s?lo del recuerdo del amor de Dios, como de algo pasado. ?El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Esp?ritu Santo, que nos ha sido dado? (Rom 5,5).

?Pero qu? es este amor que ha sido derramado en nuestro coraz?n en el bautismo? ?Es un sentimiento de Dios por nosotros? ?Una disposici?n ben?vola suya respecto a nosotros? ?Una inclinaci?? ?Es decir, algo intencional? Es mucho m?s; es algo real. Es, literalmente, el amor de Dios, es decir, el amor que circula en la Trinidad entre Padre e Hijo y que en la encarnaci?n asumi? una forma humana, y que ahora se nos participa bajo la forma de ?inhabitaci?n?. ?Mi Padre lo amar?; iremos a ?l y habitaremos en ?l? (Jn 14, 23).

Nosotros nos hacemos ?part?cipes de la naturaleza divina? (2 Pe 1, 4), es decir, part?cipes del amor divino. Nos encontramos por gracia, explica san Juan de la Cruz, dentro de la vor?gine de amor que pasa desde siempre, en la Trinidad, entre el Padre y el Hijo [9]. Mejor a?n: entre la vor?gine de amor que pasa ahora, en el cielo, entre el Padre y su Hijo Jesucristo, resucitado de la muerte, del que somos sus miembros.

6. ?Nosotros hemos cre?do en el amor de Dios!

Esta, Venerables padres, hermanos y hermanas, que he trazado pobremente aqu? es la revelaci?n objetiva del amor de Dios en la historia. Ahora vayamos a nosotros: ?qu? haremos, qu? diremos tras haber escuchado cu?nto nos ama Dios? Una primera respuesta es: ?amar a Dios! ?No es este, el primero y m?s grande mandamiento de la ley? S?, pero viene despu?s. Otra respuesta posible: ?amarnos entre nosotros como Dios nos ha amado! ?No dice el evangelista Juan que si Dios nos ha amado, ?tambi?n nosotros debemos amarnos los unos a los otros? (1Jn 4, 11)? Tambi?n esto viene despu?s; antes hay otra cosa que hacer. ?Creer en el amor de Dios! Tras haber dicho que ?Dios es amor?, el evangelista Juan exclama: ?Nosotros hemos cre?do en el amor que Dios tiene por nosotros? (1 Jn 4,16).

La fe, por tanto. Pero aqu? se trata de una fe especial: la fe-estupor, la fe incr?dula (una paradoja, lo s?, ?pero cierta!), la fe que no sabe comprender lo que cree, aunque lo cree. ?C?mo es posible que Dios, sumamente feliz en su tranquila eternidad, tuviese el deseo no s?lo de crearnos, sino tambi?n de venir personalmente a sufrir entre nosotros? ?C?mo es posible esto? Esta es la fe-estupor, la fe que nos hace felices.

El gran convertido y apologeta de la fe Clive Staples Lewis (el autor, dicho sea de paso, del ciclo narrativo de Narnia, llevado recientemente a la pantalla) escribi? una novela singular titulada ?Cartas del diablo a su sobrino?. Son cartas que un diablo anciano escribe a un diablillo joven e inexperto que est? empe?ado en la tierra en seducir a un joven londinense apenas vuelto a la pr?ctica cristiana. El objetivo es instruirlo sobre los pasos a dar para tener ?xito en el intento. Se trata de un moderno, fin?simo tratado de moral y de asc?tica, que hay que leer al rev?s, es decir, haciendo exactamente lo contrario de lo que se sugiere.

En un momento el autor nos hace asistir a una especie de discusi?n que tiene lugar entre los demonios, Estos no pueden comprender que el Enemigo (as? llaman a Dios) ame verdaderamente ?a los gusanos humanos y desee su libertad?. Est?n seguros de que no puede ser. Debe haber por fuerza un enga?o, un truco. Lo estamos investigando, dicen, desde el d?a en que ?Nuestro Padre? (As? llaman a Lucifer), precisamente por este motivo, se alej? de ?l; a?n no lo hemos descubierto, pero un d?a llegaremos [10]. El amor de Dios por sus criaturas es, para ellos, el misterio de los misterios. Y yo creo que, al menos en esto, los demonios tienen raz?n.

Parecer?a una fe f?cil y agradable; en cambio, es quiz?s lo m?s dif?cil que hay tambi?n para nosotros, criaturas humanas. ?Creemos nosotros verdaderamente que Dios nos ama? ?No nos lo creemos verdaderamente, o al menos, no nos lo creemos bastante! Porque si nos lo crey?semos, en seguida la vida, nosotros mismos, las cosas, los acontecimientos, el mismo dolor, todo se transfigurar?a ante nuestros ojos. Hoy mismo estar?amos con ?l en el para?so, porque el para?so no es sino esto: gozar en plenitud del amor de Dios.

El mundo ha hecho cada vez m?s dif?cil creer en el amor. Quien ha sido traicionado o herido una vez, tiene miedo de amar y de ser amado, porque sabe cu?nto duele sentirse enga?ado. As?, se va engrosando cada vez m?s la multitud de los que no consiguen creer en el amor de Dios; es m?s, en ning?n amor. El desencanto y el cinismo es la marca de nuestra cultura secularizada. En el plano personal est? tambi?n la experiencia de nuestra pobreza y miseria que nos hace decir: ?S?, este amor de Dios es hermoso, pero no es para m?. Yo no soy digno...?.

Los hombres necesitan saber que Dios les ama, y nadie mejor que los disc?pulos de Cristo es capaz de llevarles esta buena noticia. Otros, en el mundo, comparten con los cristianos el temor de Dios, la preocupaci?n por la justicia social y el respeto del hombre, por la paz y la tolerancia; pero nadie ? digo nadie ? entre los fil?sofos ni entre las religiones, dice al hombre que Dios le ama, lo ama primero, y lo ama con amor de misericordia y de deseo: con eros y agape.

San Pablo nos sugiere un m?todo para aplicar a nuestra existencia concreta la luz del amor de Dios. Escribe: ??Qui?n podr? entonces separarnos del amor de Cristo? ?Las tribulaciones, las angustias, la persecuci?n, el hambre, la desnudez, los peligros, la espada? Pero en todo esto obtenemos una amplia victoria, gracias a aquel que nos am? (Rom 8, 35-37). Los peligros y los enemigos del amor de Dios que enumera son los que, de hecho, los que ?l experiment? en su vida: la angustia, la persecuci?n, la espada... (cf 2 Cor 11, 23 ss). ?l los repasa en su mente y constata que ninguno de ellos es tan fuerte que se mantenga comparado con el pensamiento del amor de Dios.

Se nos invita a hacer como ?l: a mirar nuestra vida, tal como ?sta se presenta, a sacar a la luz los miedos que se esconden all?, el dolor, las amenazas,los complejos, ese defecto f?sico o moral, ese recuerdo penoso que nos humilla, y a exponerlo todo a la luz del pensamiento de que Dios me ama.

Desde su vida personal, el Ap?stol extiende la mirada sobre el mundo que le rodea. ?Porque tengo la certeza de que ni la muerte ni la vida, ni los ?ngeles ni los principados, ni lo presente ni lo futuro, ni los poderes espirituales, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra criatura podr? separarnos jam?s del amor de Dios, manifestado en Cristo Jes?s, nuestro Se?or? (Rm 8, 37-39). Observa ?su? mundo, con los poderes que lo hac?an amenazador: la muerte con su misterio, la vida presente con sus seducciones, las potencias astrales o las infernales que infund?an tanto terror al hombre antiguo.

Nosotros podemos hacer lo mismo: mirar el mundo que nos rodea y que nos da miedo. La ?altura? y la ?profundidad?, son para nosotros ahora lo infinitamente grande a lo alto y lo infinitamente peque?o abajo, el universo y el ?tomo. Todo est? dispuesto a aplastarnos; el hombre es d?bil y est? solo, en un universo mucho m?s grande que ?l y convertido, adem?s, en a?n m?s amenazador a ra?z de los descubrimientos cient?ficos que ha hecho y que no consigue dominar, como nos est? demostrando dram?ticamente el caso de los reactores at?micos de Fukushima.

Todo puede ser cuestionado, todas las seguridades pueden llegar a faltarnos, pero nunca esta: que Dios nos ama y que es m?s fuerte que todo. ?Nuestro auxilio es el nombre del Se?or, que hizo el cielo y la tierra?.

?

[1] Arist?teles, Metaf?sica, XII, 7, 1072b.

[2] S. Agust?n, Tratados sobre la Primera Carta de Juan, 7, 4.

[3] S. Agust?n, De catechizandis rudibus, I, 8, 4: PL 40, 319.

[4] Cf. S. Kierkegaard, Disursos edificantes en diverso esp?ritu, 3: El Evangelio del sufrimiento, IV.

[5] Benedicto XVI, Ges? di Nazaret, II Parte, Libreria Editrice Vaticana, 2011, p. 93.

[6] S?neca, De Providentia, 2, 5 s.

[7] Duns Scoto, Opus Oxoniense, I,d.17, q.3, n.31; Rep., II, d.27, q. un., n.3

[8] Evangelium veritatis (de los C?digos de Nag-Hammadi).

[9] Cf. S. Juan de la Cruz, C?ntico espiritual A, estrofa 38.

[10] C.S. Lewis, The Screwtape Letters, 1942, cap. XIX; trad. it. Le lettere di Berlicche, Mil?n, Mondadori, 1998

[Traducci?n del italiano por Inma ?lvarez]


Publicado por verdenaranja @ 12:28  | Espiritualidad
 | Enviar
Viernes, 01 de abril de 2011

ZENIT? nos?ofrece el discurso que el Papa Benedicto XVI dirigi?, a los miembros de la Asociaci?n Nacional de Ayuntamientos Italianos (ANCI), recibi?ndolos en audiencia en la Sala Clementina del Palacio Apost?lico, el?s?bado, 12 de Marzo de 2011.

?Ilustre se?ores alcaldes!

Os dirijo mi cordial saludo a todos vosotros y estoy agradecido por vuestra presencia, vinculada a una tradici?n consolidada en el tiempo, como lo testimonian las audiencias concedidas por el Venerable Juan Pablo II y por los Pont?fices precedentes y como ha recordado el Presidentes de la Asociaci?n, al que agradezco sus bellas palabras llenas de realismo, pero tambi?n de poes?a y belleza, con las que ha presentado nuestro encuentro. Este hecho atestigua el particular v?nculo que existe entre el Papa, Obispo de Roma y Primado de Italia y la Naci?n Italiana, cuya variada multitud de ciudades y pueblos constituyen una de sus caracter?sticas.

La primera idea que me viene a la mente en el encuentro con los Representantes de la Asociaci?n Nacional de Ayuntamientos de Italia, es la del origen de los ayuntamientos, expresiones de una comunidad que se re?ne, dialoga y proyecta unida, una comunidad de creyentes que celebra la Liturgia del domingo, y despu?s se reencuentra en las plazas de las antiguas ciudades o, en el campo, ante la peque?a iglesia del pueblo. Tambi?n un poeta italiano, Carducci, en una oda sobre la gente de Carnia: ?del com?n la r?stica virtud/ Acampada en la opaca amplia frescura/Veo, en la temporada del pasto /Tras la misa, el d?a de la fiesta...?. Est? viva siempre, tambi?n hoy, la necesidad de vivir en una comunidad fraterna donde, por ejemplo, parroquia y ayuntamiento sean, a la vez, art?fices de un modus vivendi justo y solidario, incluso en medio de todas las tensiones y sufrimientos de la vida moderna. La multitud de los individuos, de las situaciones no son contradictorias a la unidad de la Naci?n, que recordamos ahora por su 150 aniversario, que estamos celebrando. Unidad y pluralismo son, a distintos niveles, inclusive el eclesiol?gico, dos valores que se enriquecen mutuamente, si son considerados en un equilibrio justo y rec?proco. Dos principios que permiten esta coexistencia armoniosa entre la unidad y la pluralidad son los de la subsidiaridad y solidaridad, t?picos de la ense?anza social de la Iglesia. Esta doctrina social tiene como objetivo que la verdad no pertenece s?lo al patrimonio del creyente sino que es racionalmente accesible para todo el mundo. Sobre estos principios me he detenido tambi?n en la Enc?clica Caritas in Veritate, donde el principio de subsidiaridad est? considerado como ?expresi?n de la libertad humana inalienable?. De hecho, ?La subsidiaridad es ante todo una ayuda a la persona, a trav?s de la autonom?a de los cuerpos intermedios. Dicha ayuda se ofrece cuando la persona y los sujetos sociales no son capaces de valerse por s? mismos, implicando siempre una finalidad emancipadora, porque favorece la libertad y la participaci?n a la hora de asumir responsabilidades?, (n? 57).

Como tal ??es un principio particularmente adecuado para gobernar la globalizaci?n y orientarla hacia un verdadero desarrollo humano? (ibid). ?El principio de subsidiaridad debe mantenerse ?ntimamente unido al principio de la solidaridad y viceversa, porque as? como la subsidiaridad sin la solidaridad desemboca en el particularismo social, tambi?n es cierto que la solidaridad sin la subsidiaridad acabar?a en el asistencialismo que humilla al necesitado?, (n? 58). Estos principios son aplicados a nivel municipal, en un doble sentido: en la relaci?n con las instancias p?blicas estatales, regionales y provinciales, as? como en las que las autoridades municipales tienen con los cuerpos sociales y las formaciones intermedias presentes en el territorio. Estas ?ltimas desarrollan actividades de relevante utilidad social, siendo defensoras de la humanizaci?n y de la socializaci?n, especialmente dirigidas a los marginados y necesitados. Entre ellas se abarcan numerosas realidades eclesiales, las parroquias, los oratorios, las casas religiosas, los institutos cat?licos de educaci?n y de asistencia. Auguro que estas preciosas actividades encuentren siempre un apoyo y aprecio adecuado, tambi?n en t?rminos de financiaci?n.

Con este prop?sito, deseo afirmar que la Iglesia no pide privilegios, sino el poder desarrollar libremente su misi?n, como exige un efectivo respeto a la libertad religiosa. Esta consiente en Italia la colaboraci?n que existe entre la comunidad civil y la eclesial. Sin embargo, en otros pa?ses las minor?as cristianas son a menudo v?ctimas de discriminaciones y de persecuciones. Deseo expresar mi aprobaci?n a la moci?n del 3 de febrero de 2011, aprobada por la unanimidad de vuestro Consejo Nacional, con la invitaci?n a sensibilizar a los Ayuntamientos adheridos a la Asociaci?n con respecto a estos fen?menos y reafirmando al mismo tiempo, ?el car?cter innegable de la libertad religiosa como fundamento de la convivencia libre y pac?fica entre los pueblos?.

Adem?s querr?a destacar la importancia del tema de la ?ciudadan?a?, que hab?is colocado en el centro de vuestros trabajos. Sobre este tema la Iglesia est? desarrollando una rica reflexi?n, sobre todo a partir del Convenio Eclesial de Verona, en cuanto a que la ciudadan?a constituye uno de los ?mbitos fundamentales de la vida y de la convivencia de las personas. Tambi?n el pr?ximo Congreso Eucar?stico Nacional de Ancona dedicar? una jornada a este tema tan importante, jornada a la que han sido oportunamente invitados , como se ha dicho, todos los alcaldes italianos.

Hoy la ciudadan?a se coloca en el contexto de la globalizaci?n, que se caracteriza, entre otras cosas, por los flujos migratorios. Frente a esta realidad, como lo he recordado antes, es necesario saber conjugar la solidaridad y el respeto a las leyes, de manera que no se vea afectada la convivencia social y se tengan en cuenta los principios de derecho y las tradiciones culturales y tambi?n religiosas en las que tiene su origen la Naci?n italiana. Esta necesidad se hace notar especialmente para vosotros, que como administradores locales est?is m?s cercanos a la vida cotidiana de la gente.

A vosotros se os exige siempre una especial dedicaci?n en el servicio p?blico que ofrec?is a los ciudadanos, para ser promotores de la colaboraci?n, de la solidaridad y de la humanidad. La historia nos ha dejado el ejemplo de Alcaldes que con su prestigio y su compromiso han marcado la vida de las comunidades: usted ha recordado justamente la figura de Giorgio La Pira, cristiano ejemplar y apreciado administrador p?blico. ?Siga esta tradici?n trayendo frutos para el bien del Pa?s y de sus ciudadanos! Por esto os aseguro mi oraci?n y os exhorto, ilustres amigos, a confiar en el Se?or, porque -como dice el Salmo- ?Si el Se?or no guarda la ciudad, en vano vigilan los centinelas? (127,1).

Invocando la maternal intercesi?n de la Virgen Mar?a, venerada por el pueblo italiano en sus tantos santuarios, lugares de espiritualidad, de arte y de cultura, y de los santos Patrones Francisco de As?s y Catalina de Siena, os bendigo a todos vosotros y a vuestros colaboradores y de la entera naci?n italiana.

[Traducci?n del original italiano por Carmen ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 23:01  | Habla el Papa
 | Enviar

Reflexi?n a las lecturas del domingo cuarto de Cuaresma - A, ofrecido por el sacerdote Don Juan Manuel P?rez Pi?ero bajo el ep?grafe "ECOS DEL DIA DEL SE?OR".

ECOS DEL DIA DEL SE?OR?
Domingo 4? de Cuaresma A??

?Ser ciego?! ?Que terrible! ?No ver nada! M?s todav?a, no haber tenido nunca la experiencia de ver? Era ciego de nacimiento? ?No sabemos su nombre, ni su edad, ni nada??

Pero no hay enfermedad ni situaci?n que se resista al poder del Dios? Es m?s, parece que donde est? Jes?s no puede haber sufrimien-to, ni muerte, ni mal alguno.?

El Evangelio no dice que el ciego llamara, ni pidiera, ni nada. Es Jes?s el que se acerca, le manda a la piscina de Silo? y lo abre a la luz?? Y si Jesucristo abre a la luz a aquel ciego quiere decir que ?l es ?la luz del mundo?.?

La segunda Lectura nos dice en qu? consiste esa luz: ?Toda bondad, justicia y verdad son fruto de la luz?. Y adem?s, ?antes erais tinieblas, ahora sois luz en el Se?or. Caminad como hijos de la luz?.?

No podemos olvidar que Jesucristo abre a aquel ciego a la luz dos veces: la primera, cuando cura su ceguera; y la segunda, cuando le abre a la fe: ?Crees t? en el Hijo del Hombre??

La curaci?n del ciego desata una lucha asombrosa entre la luz y las tinieblas que comprende todo el largo relato de hoy. Aqu? se manifiesta el ciego curado con una lucidez, una altura, un razonamiento, una valent?a admirables???

Pero no quiero pasar por alto que aquella ceguera no era castigo del pecado de aquel hombre ni de sus padres?, como cre?an los disc?pulos, influidos por la mentalidad de la ?poca, ?sino para que se manifiesten en ?l las obras de Dios?.

Y la obra de Dios es ahora la salvaci?n del mundo que realiza Jes?s con su Muerte y Resurrecci?n. Es lo que celebramos en la Pascua que se acerca.? Por eso, ?ste es el domingo de la alegr?a dentro del esp?ritu austero de la Cuaresma.?

Y esta acci?n maravillosa la resume el prefacio de la misa de un modo precioso, cuando dice: ?Que se hizo hombre (Jesucristo) para conducir al g?nero humano, peregrino en tinieblas, a la luz de la fe; y a los que nacieron esclavos del pecado, los hizo renacer por el Bautismo, transform?ndolos en hijos adoptivos?.?

Aqu? descubrimos la importancia y trascendencia del pecado original, al que nos acerc?bamos el domingo primero de Cuares-ma. Muchos cristianos no le dan importancia?, o, incluso, lo desprecian? Pero, si no hay pecado, no hace falta Redenci?n. Si no hay tinieblas no hace falta la luz. El hombre y la mujer? pudieron alejarse libremente de Dios, pero ahora, por s? mismos, no pueden volver a ?l. Tiene que venir Dios a salvarles. Y de eso tratamos??

En efecto, todo hombre, toda mujer, por mucho que nos cueste reconocerlo, llegamos a este mundo ?ciegos? a la luz de Dios, en las tinieblas del pecado, aunque se trate de un reci?n nacido? Y, por el Bautismo, pasamos de las tinieblas del peca-do (original y personal, si lo hay) a la luz de la gracia, de la vida de Dios, que brotan como de un torrente, de la Pasi?n, Muerte y Resurrecci?n del Se?or? Por eso el Bautismo se llama el ?sacramento de nuestra iluminaci?n?.?

Precisamente por eso, durante siglos, se ha elegido este texto de S. Juan, junto con el de la Samaritana y el de la Resurrecci?n de L?zaro, para ultimar la preparaci?n de los catec?menos al Bautismo, como dec?amos el domingo pasado. ?Agua, luz y vida! ?Te acuerdas???

Pues ??ste es el domingo de la luz! El pr?ximo ser? el de la vida.

La tentaci?n radical del cristiano es ?volver a las tinieblas?.?

A nosotros, peregrinos hacia? la luz pascual, se nos coloca este domingo ?ante? la Luz de Cristo para que demos respuesta a los interrogantes que nos presenta.?

Hoy, ?a la luz de la Palabra de Dios,? tendr?amos que preguntarnos muchas cosas: Si nos interesa el Bautismo, el sacramento de nuestra iluminaci?n, que recibimos reci?n nacidos... Si estamos dispuestos a renovarlo, de verdad, en la Pascua? Si reconoce-mos a Cristo como Luz del mundo y, en concreto, como luz de nuestra vida? Si queremos vivir como hijos de la luz? Si queremos ser ?testigos de la luz?? por todas partes y hasta el fin.??

Ya sabemos que la mejor forma de renovar el Bautismo es recibir el sacramento de la Reconciliaci?n o Penitencia que es tambi?n sacramento de luz, de paz y de alegr?a. Y tambi?n hoy tendr?amos que preguntarnos qu? hay nosotros de tinieblas? en mucho o en poco? Porque ?qui?n puede decir que todo en ?l, en ella, es luz????

La conversi?n de la Cuaresma este domingo consiste en ?volverse a La Luz?.?

Termino resumi?ndolo todo en la exhortaci?n que el sacerdote dirige a los padres y padrinos al final de la celebraci?n del Bautismo de ni?os:

?Recibid la luz de Cristo. A vosotros padres y padrinos se os conf?a acrecentar esta luz. Que vuestros hijos, iluminados por Cristo, caminen como hijos de la luz y perseverando en la fe puedan salir todos los santos al encuentro del Se?or".

?Con estos pensamientos y sentimientos les deseo un feliz D?a del Se?or, en el Domingo 4? de Cuaresma, el domingo de ?la alegr?a? ?porque se acerca la Pascua, la fiesta m?s grande e importante de los cristianos.?


Publicado por verdenaranja @ 22:45  | Espiritualidad
 | Enviar

Lectio divina para el s?bado de la tercera semana de Cuaresma 2011, ofrecida por la Delegaci?n? Diocesana de Liturgia de? la di?cesis de Tenerife.

LECTURA:?????????????Lucas 18, 9‑14?

En aquel tiempo, a algunos que, teni?ndose por justos, se sent?an seguros de s? mismos y despreciaban a los dem?s, dijo Jes?s esta par?bola: ?Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, un publicano. El fariseo, erguido, oraba as? en su interior: "?Oh Dios!, te doy gracias, porque no soy como los dem?s: ladrones, injustos, ad?lteros; ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo."

El publicano, en cambio, se qued? atr?s y no se atrev?a ni a levantar los ojos al cielo; s?lo se golpeaba el pecho, diciendo: "?Oh Dios!, ten compasi?n de este pecador."

Os digo que este bajo a su casa justificado, y aqu?l no. Porque todo el que se enaltece ser? humillado, y el que se humilla ser? enaltecido.?

MEDITACI?N:???????????? ?Teni?ndose por justos?

??????????? No es que tengamos que ir por la vida poni?ndonos de felpudo para que pasen por encima de nosotros, pero qu? triste y qu? peligroso resulta cuando vamos de echaos p?adelante, convencidos o casi, de que todos son unos miserables y yo el ?nico o de los pocos maravillosos. Y aunque pueda resultar un poco exagerado, es uno de los riesgos que tenemos, porque esas actitudes se ven, y se ven con demasiada amplitud y generalidad.

??????????? Y sobre todo es peligroso, por los riesgos que conlleva, queda bastante claro en la lectura. Y el problema no es cuando se queda a nivel de palabras si no cuando eso se manifiesta en la vida y nos terminamos poniendo unos encima de los otros, pisando derechos y marcando diferencias, cuando no asumiendo actitudes de desprecio o violencia, algo que, por desgracia, parece que cada vez se est? generalizando.

??????????? De esta manera se pone de manifiesto c?mo las actitudes se generan en las convicciones, en los principios, en el coraz?n en ?ltimo extremo; y c?mo todo lo bueno se genera en Dios. Y as?, en la medida que somos capaces de mirarle desde nuestra realidad, y la realidad de los otros, podemos descubrir nuestra verdad, nuestra verdad limitada y nuestra potencialidad ilimitada, y desde ah? en camino de hacernos y de construirnos siempre, y de ayudarnos a construir, no a destruir.

??????????? Por eso, reconocer humilde y gozosamente nuestra verdad es importante, es camino constante de crecimiento, de humanizaci?n; tenernos por buenos, y desde ah? superiores a los dem?s, es muy peligroso. Y as? me recuerdas de nuevo, que en la autenticidad de mi coraz?n me esperas en este tiempo de gracia para seguir acerc?ndome a los otros y, desde ellos y con ellos, a ti.??

ORACI?N:??????????????????Comprender a los otros?

??????????? Se?or, es verdad, ese peligro est? ah?. Acercarme a ti tiene ese arma de doble filo al pensar que me voy situando por encima de los dem?s, y no es as?. T? eres quien me desvela mi mucho camino por andar y, eso, me lleva a comprender a los otros y a seguir trabajando mi coraz?n.

??????????? Pero s?, gracias, Se?or, porque t? sigues siendo el que, como nadie, me descubre mi camino de crecimiento, la grandeza de mi humanidad, y eso, hoy, en medio de tanta confusi?n, es un tesoro para m?. Gracias, Se?or.

CONTEMPLACI?N:????????????????S?lo en ti?

T? me enriqueces
en mi dignidad de criatura.

Me has dibujado a tu imagen
y tal vez porque me desborda
intento muchas veces borrarla.

Pero s?lo en ti descubro
mi humanidad exaltada
entre tanto intento
por rebajarla y humillarla.

S?lo en ti percibo la verdad
de mi peque?ez y mi grandeza.

S?lo en ti mi dignidad herida;
s?lo en ti la fuerza
de tu amor y el m?o.


Publicado por verdenaranja @ 19:35  | Liturgia
 | Enviar

Desde el ?rea e Pastoral Social de la di?cesis de tEnerife nos informan sobre ENCUETRO DE AGENTES DE PASTORAL SOCIAL a celebrar el 10 de Abril de 2011.

?rea de Pastoral Social
Di?cesis Nivariense?

CONVOCATORIA PARA EL ENCUENTRO DE
AGENTES DE PASTORAL SOCIO-CARITATIVA

?

La Laguna, marzo de 2011

Estimado hermano/a:?

???????? Te adjuntamos el material preparatorio para el pr?ximo Encuentro de Agentes de Pastoral Socio-Caritativa a celebrar el domingo 10 de abril de 2011 en el Seminario Diocesano de La Laguna de 9,30 a 14,30.?????????

El horario es el siguiente:?

09,30. Acogida y ensayo de cantos

10,00. Eucarist?a presidida por el Sr. Obispo

11,00. Ponencia: El cristiano adulto.

11,45. Panel de experiencias: Varias personas compartir?n su experiencia en este tema.

12,15. Descanso

12,30. Talleres por Delegaciones. Cada Delegaci?n presentar? el trabajo que est? realizando en la Di?cesis.

13,30. Almuerzo. Cada uno traer? su comida y la compartiremos en el comedor

14,30. Sobremesa?

???????? Al tratarse de un Encuentro enmarcado en nuestro Plan Diocesano de Pastoral a?n vigente, te ofrecemos tambi?n este Dec?logo sobre el creyente adulto por si te parece oportuno usarlo como preparaci?n al ?Encuentro o tambi?n para cualquier Vigilia o Retiro.

???????? Gracias por el tiempo que has dedicado a esta comunicaci?n que agradecemos hagas? llegar a quienes no tienen correo electr?nico.??

???????? Oremos y trabajemos por los frutos de este Encuentro que, en uni?n con nuestro Obispo, estamos preparando con mucho esfuerzo y entusiasmo.

???????? Cordialmente en el Se?or,?

????????? Aurelio Feliciano Sosa,

???????? Coordinador del ?rea de Pastoral Social.

?

?


 | Enviar