Martes, 31 de mayo de 2011

ZENIT? nos ofrece el mensaje que el Papa Benedicto XVI envi? al cardenal William J. Levada, presidente de la Pontificia Comisi?n B?blica, con ocasi?n de su Asamblea Plenaria, que este a?o lleva por tema ?Inspiraci?n y Verdad en la Biblia?.

Al Venerado Hermano
Se?or cardenal William Levada
Presidente de la Pontificia Comisi?n B?blica

Me es grato enviarle a usted, al secretario y a todos los miembros de la Pontificia Comisi?n B?blica mi cordial saludo con ocasi?n de la Asamblea Plenaria anual. Esta Comisi?n se ha reunido por tercera vez, ocup?ndose del tema que se le ha confiado: ?Inspiraci?n y Verdad en la Biblia?.

Este tema constituye uno de los puntos principales de mi Exhortaci?n apost?lica postsinodal Verbum Domini, que lo trata en la parte inicial (cfr n. 19). ?Un concepto clave ? escrib? en este Documento ? para tomar el texto sagrado como Palabra de Dios en palabras humanas es ciertamente el de la inspiraci?n? (ibid.). Precisamente la inspiraci?n, como actividad de Dios hace que en las palabras humanas se exprese la Palabra de Dios. En consecuencia, el tema de la inspiraci?n es ?decisivo para el acercamiento adecuado a las Escrituras y para su correcta hermen?utica? (ibid.). De hecho, una interpretaci?n de los Sagrados escritos que descuida u olvida su inspiraci?n no tiene en cuenta su m?s importante y preciosa caracter?stica, la de su procedencia de Dios.

Una interpretaci?n semejante no deja acceder a la Palabra de Dios y pierde, por tanto, el inestimable tesoro que la Sagrada Escritura contiene para nosotros. Este tipo de aproximaci?n se ocupa de palabras meramente humanas, aunque puedan ser, de modo diverso y seg?n los diferentes escritos, palabras de extraordinaria profundidad y belleza. En la discusi?n sobre la inspiraci?n, se trata de la naturaleza ?ntima y del decisivo y distintivo significado de las Sagradas Escrituras, es decir de la calidad de la Palabra de Dios.

En la misma Exhortaci?n Apost?lica, recordaba adem?s que ?los Padres sinodales han destacado la conexi?n entre el tema de la inspiraci?n y el de la verdad de las Escrituras. Por eso, la profundizaci?n en el proceso de la inspiraci?n llevar? tambi?n sin duda a una mayor comprensi?n de la verdad contenida en los libros sagrados.(ibid). Seg?n la Constituci?n conciliar Dei Verbum, Dios nos dirige su Palabra para ?revelarse a s? mismo y hacernos conocer el misterio de su voluntad (cfr?Ef?1,9)? (n.2). Mediante su Palabra, Dios nos quiere comunicar toda la verdad sobre S? mismo y sobre le proyecto de salvaci?n para la humanidad. El compromiso de descubrir cada vez m?s la verdad de los Libros Sagrados equivale, por tanto, a intentar conocer mejor a Dios y al misterio de su voluntad salv?fica.

?Ciertamente, la reflexi?n teol?gica ha considerado siempre la inspiraci?n y la verdad como dos conceptos clave para una hermen?utica eclesial de las Sagradas Escrituras. Sin embargo, hay que reconocer la necesidad actual de profundizar adecuadamente en esta realidad, para responder mejor a lo que exige la interpretaci?n de los textos sagrados seg?n su naturaleza? (ibid). Afrontando el tema ?Inspiraci?n y Verdad dela Biblia?, la Pontificia Comisi?n B?blica est? llamada a ofrecer su contribuci?n espec?fica y cualificada a esta profundizaci?n necesaria. De hecho, es esencial y fundamental para la vida y la misi?n de la Iglesia que los textos sagrados sean interpretados seg?n su naturaleza: la Inspiraci?n y la Verdad son caracter?sticas constitutivas de esta naturaleza. Por esto vuestro compromiso tendr? una utilidad verdadera para la vida y misi?n de la Iglesia.

Finalmente querr?a mencionar el hecho de que no es posible, en una buena hermen?utica, aplicar de modo mec?nico el criterio de la inspiraci?n, como tambi?n el de la verdad absoluta, extrapolando una frase o expresi?n. El contexto en el que es posible percibir la Sagrada Escritura como Palabra de Dios, es el de la unidad en la que los elementos individuales se iluminan rec?procamente y se abren a la comprensi?n.

En el deseo de que todos vosotros continu?is vuestro trabajos fruct?feramente, querr?a manifestar mi gran aprecio por la actividad desarrollada por la Comisi?n B?blica para promover el conocimiento, el estudio y la acogida de la Palabra de Dios en el mundo. Con estos sentimientos conf?o a cada uno de vosotros a la materna protecci?n de la Virgen Mar?a, a la que, con todo la Iglesia, invocamos como Sedes Sapientiae, y de coraz?n le imparto a usted, Venerado Hermano, y a todos los Miembros de la Pontificia Comisi?n B?blica, una especial Bendici?n Apost?lica.

En el Vaticano, 2 de mayo de 2011

BENEDICTUS PP. XVI

[Traducci?n del original italiano por Carmen ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:37  | Habla el Papa
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