S?bado, 25 de junio de 2011

ZENIT nos?ofrece la alocuci?n que el Papa Benedicto XVI realiz? como conclusi?n del mes mariano, durante una celebraci?n?el 31 de Mayo de 2011 ?por la tarde en los Jardines Vaticanos.

Queridos hermanos y hermanas,

estoy contento de unirme a vosotros en la oraci?n, a los pies de la Virgen Santa, a la que hoy contemplamos en la Fiesta de la Visitaci?n. Saludo y le doy las gracias al se?or cardenal Angelo Comastri, arcipreste de la Bas?lica de San Pedro, a los cardenales y obispos presentes, y a todos los que os hab?is reunido aqu? esta noche.

Como conclusi?n del mes de Mayo, queremos unir nuestras voces a la de Mar?a, en su mismo c?ntico de alabanza, con Ella queremos alabar al Se?or por las maravillas que contin?a haciendo en la vida de la Iglesia y de cada uno de nosotros. En particular, ha sido y contin?a siendo para todos nosotros, motivo de gran alegr?a y agradecimiento, haber comenzado este mes mariano con la memorable Beatificaci?n de Juan Pablo II. ?Qu? gran don de gracia ha sido, para toda la Iglesia, la vida de este gran Papa! Su testimonio contin?a iluminando nuestras existencias y nos empuja a ser verdaderos disc?pulos del Se?or, a seguirlo con la valent?a de la fe, a amarlo con el mismo entusiasmo con el que le dio a ?l su propia vida.

Meditando hoy la Visitaci?n de Mar?a, nos vemos impelidos a reflexionar sobre esta valent?a de la fe. Aquella a la que Isabel acoge en su casa es la Virgen que ?ha cre?do? en el anuncio del ?ngel y ha respondido con fe, aceptando con valent?a el proyecto de Dios para su vida y acogiendo as?, en s? misma, la Palabra eterna del Alt?simo. Como destacaba mi beato Predecesor, en la Enc?clica Redemptoris Mater, y mediante la fe que Mar?a ha pronunciado su ?fiat?, ?se ha abandonado a Dios sin reservas y 'se ha consagrado totalmente a s? misma, como esclava del Se?or, en la persona y en la obra de su Hijo'? (n. 13; cfr CONC. ECUM. VAT. II, Cost. dogm. Lumen gentium, 56). Por esto Isabel, en su saludo, exclama: ?Feliz de ti por haber cre?do que se cumplir? lo que te fue anunciado de parte del Se?or? (Lc 1,45). Mar?a ha cre?do de verdad que ?nada es imposible para Dios? (v.37) y, firme en esta confianza, se ha dejado guiar por el Esp?ritu Santo en la obediencia cotidiana a sus planes. ?C?mo no desear, para nuestra vida, el mismo abandono confiado? ?C?mo nos podremos oponer a esta felicidad que nace de una profunda e ?ntima familiaridad con Jes?s? Por esto dirigi?ndonos hoy a la ?llena de gracia?, le pedimos obtener para nosotros tambi?n, de la Providencia Divina, el poder pronunciar cada d?a nuestro ?s? a los planes de Dios con la misma fe humilde y sincera con la que Ella pronunci? el suyo. Ella que, acogiendo en s? la Palabra de Dios, se abandon? a ?l sin reservas, nos conduzca a una respuesta m?s generosa e incondicional a sus proyectos, tambi?n cuando en ellos se nos llama a abrazar la cruz.

En este tiempo pascual, mientras invocamos del Resucitado, el don del Esp?ritu Santo, encomendamos a la maternal intercesi?n de la Virgen, la Iglesia y el mundo entero. Mar?a Sant?sima que en el Cen?culo invoc? con los Ap?stoles al Consolador, obtenga para todos los bautizados, la gracia de una vida iluminada por el misterio del Dios crucificado y resucitado, el don de saber acoger cada vez m?s en la propia existencia, la se?or?a de Aquel que con su Resurrecci?n ha derrotado a la muerte. Queridos amigos, sobre cada uno de vosotros, y de vuestros seres queridos, en particular, a todos los que sufren, os imparto de coraz?n la Bendici?n Apost?lica.

[Traducci?n del original italiano por Carmen ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 23:31  | Habla el Papa
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