Lunes, 27 de junio de 2011

Homil?a de monse?or Marcelo Ra?l Martorell, obispo de Puerto Iguaz?, para el VI domingo de Pascua (29 de mayo de 2011) (AICA)

VI DOMINGO DE PASCUA???????????????

?Venid y ved las maravillas del Se?or?
(Sal.66)?

La liturgia de este domingo se centra en la promesa del Esp?ritu Santo: ?si me am?is y guard?is mis mandamientos, Yo rogar? al Padre y el os enviar? otro Abogado que estar? con vosotros para siempre? (Jn.14,15). El observar los mandamientos, aconsejado por Jes?s repetidamente, es la condici?n para recibir al Abogado, ?al Esp?ritu Santo! Solamente quien vive en el amor, y en tal observancia de los mandamientos, es apto para recibir el Esp?ritu Santo que es el amor infinito hecho persona. Y el mismo Jes?s en otras partes del evangelio les habla a los Ap?stoles de la venida del Esp?ritu Santo. ?l enviar? a los suyos otro Par?clito, que lo sustituir? y se quedar? para siempre con ellos y con toda la Iglesia, y siendo Esp?ritu su presencia ser? espiritual, invisible a los ojos de los hombres. Pero ejerciendo en ellos una acci?n tal que no s?lo les har? recordar todo lo que Jes?s les ense??; sino que ser? la ?fuerza y el impulso? necesarios para la evangelizaci?n. Los disc?pulos ya lo conocen y lo perciben, pues est? en medio de ellos (Ib.17). Es el Esp?ritu de Verdad y por eso el mundo sumido en el error no lo puede reconocer ni recibirlo. Ser? necesario estar ?ntimamente configurado con el esp?ritu del Se?or.

Ellos lo recibieron al resucitar el Se?or, pues ?l se los dio, pero no lo vieron. M?s el d?a de Pentecost?s, bajar? sobre ellos como lenguas de fuego y los disc?pulos junto con Mar?a la Madre del Se?or, habr?n visto en su interior todo lo que el Se?or les manifestara y ellos mismos vivieran, ser?n transformados por ?l, y en ?l encontrar?n a Cristo??Aquel d?a conocer?is que yo estoy en mi Padre, y vosotros en m? y Yo en vosotros (Ib 20)

Al Esp?ritu Santo en efecto es confiada la misi?n de iluminar a los creyentes acerca de los misterios ya anunciados por Jes?s y por su luz se conocer? el gran misterio de la Trinidad, tambi?n ense?ado por Jes?s, y entender?n ellos de alguna manera, como Cristo Verbo Eterno, Dios como el Padre, (El Padre y Yo somos Uno) y el esp?ritu Santo, est? en el Padre y en el Esp?ritu Santo. Comprender?n que por la Unidad y la Trinidad de Dios, las tres Personas divinas son inseparables: Donde est? una est?n tambi?n las otras dos y que la vida en Cristo es comuni?n de vida con la Sant?sima Trinidad. Y todos los creyentes por el misterio del sacramento del bautismo se convierten en templos vivos de la Trinidad, ella habita en nuestros corazones y todos los hombres estamos llamados a vivir esta hermosa realidad que llevamos en nuestros corazones como en? una vasija de barro.

Aunque en el bautismo el hombre ha sido ya regenerado en el Esp?ritu Santo, debe recibirlo con mayor plenitud en el sacramento de la confirmaci?n? que nos renueva en la gracia de Pentecost?s. En el confirmando no solamente ser? plenitud, sino gracia y fuerza para vivir la vida en Jesucristo, para poder obrar en la tierra las obras del amor de Dios y fortaleza frente a las acechanzas del mundo. ?C?mo poder seguir a Jesucristo en este mundo, tan alejado de ?l, sin la fuerza del Esp?ritu Santo? ?C?mo poder cumplir con sus mandamientos, especialmente el del amor, en un? mundo tan ego?sta? Todos los seres de la tierra necesitamos de esta fuerza y presencia si queremos triunfar sobre el mundo y sobre todo si queremos construir un mundo mejor. Es el Esp?ritu de Jes?s el que nos impulsa a transformarnos y a transformar el mundo y la sociedad, haciendo El -por medio de nosotros- un mundo nuevo. Solamente por El podremos dejar en la tierra a nuestro paso un mundo mejor y cu?nto nos alegra saber que podemos superar las negaciones y los fracasos de este mundo y esta sociedad. Convertidos por el? Esp?ritu ?todo lo podemos!

Que Mar?a la llena de gracia, la llena del Esp?ritu Santo, nos una por la oraci?n a Jes?s y nos llene ?l de su Santo Esp?ritu.????

Mons. Ra?l Martorell, obispo de Puerto Iguz??


Publicado por verdenaranja @ 0:00  | Homil?as
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