Lunes, 27 de junio de 2011

ZENIT? publica el discurso que Benedicto XVI pronunci? en el Teatro nacional croata de Zagreb, en la tarde del s?bado 4 de Junio de 2011, en el encuentro con exponentes de la sociedad civil, del mundo pol?tico, acad?mico, cultural y empresarial, con el cuerpo diplom?tico, y con los l?deres religiosos.

Se?or presidente,
se?ores cardenales,
ilustres se?ores y se?oras,
queridos hermanos y hermanas:

Me alegra mucho entrar en lo vivo de mi visita encontr?ndome con ustedes, que representan ?mbitos cualificados de la sociedad croata y al Cuerpo Diplom?tico. Mi cordial saludo se dirige personalmente a cada uno y tambi?n a las entidades vitales a las que pertenecen: a las comunidades religiosas, a las instituciones pol?ticas, cient?ficas y culturales, a los sectores art?sticos, econ?micos y deportivos. Doy cordialmente las gracias a monse?or Puljic y al profesor Zurak por las amables palabras que me han dirigido, as? como a los m?sicos que me han acogido con el lenguaje universal de la m?sica. La dimensi?n de la universalidad, caracter?stica del arte y de la cultura, es particularmente connatural al cristianismo y a la Iglesia cat?lica. Cristo es plenamente hombre, y todo lo que es humano encuentra en ?l y en su Palabra plenitud de vida y significado.

Este espl?ndido teatro es un lugar simb?lico, que manifiesta vuestra identidad nacional y cultural. Poder encontraros aqu? a todos juntos es otro motivo de alegr?a del esp?ritu, porque la Iglesia es un misterio de comuni?n y se alegra siempre de la comuni?n, en la riqueza de la diversidad. La participaci?n de los representantes de otras Iglesias y Comunidades cristianas, as? como tambi?n de la religi?n jud?a y musulmana, contribuye a recordar que la religi?n no es una realidad separada de la sociedad, sino un componente suyo connatural, que constantemente evoca la dimensi?n vertical, la escucha de Dios como condici?n para la b?squeda del bien com?n, de la justicia y de la reconciliaci?n en la verdad. La religi?n pone al hombre en relaci?n con Dios, Creador y Padre de todos, y, por tanto, debe ser un factor de paz. Las religiones deben purificarse siempre seg?n esta verdadera esencia suya para corresponder a su genuina misi?n.

Y aqu? quisiera introducir el tema central de mi breve reflexi?n: el de la conciencia. ?ste atraviesa los diferentes campos en los que ustedes est?n comprometidos y es fundamental para una sociedad libre y justa, tanto a nivel nacional como supranacional. Naturalmente, pienso en Europa, a la que desde siempre Croacia pertenece en el ?mbito hist?rico-cultural y a la que est? por entrar en el pol?tico-institucional. Pues bien, hay que confirmar y desarrollar las grandes conquistas de la edad moderna, es decir, el reconocimiento y la garant?a de la libertad de conciencia, de los derechos humanos, de la libertad de la ciencia y, por tanto, de una sociedad libre, manteniendo abiertas, sin embargo, la racionalidad y la libertad en su fundamento trascendente, para evitar que dichas conquistas se autodestruyan, como debemos constatar lamentablemente en bastantes casos. La calidad de la vida social y civil, la calidad de la democracia, dependen en buena parte de este punto "cr?tico" que es la conciencia, de c?mo es comprendida y de cu?nto se invierte en su formaci?n. Si la conciencia, seg?n el pensamiento moderno m?s en boga, se reduce al ?mbito de lo subjetivo, al que se relegan la religi?n y la moral, la crisis de occidente no tiene remedio y Europa est? destinada a la involuci?n. En cambio, si la conciencia vuelve a descubrirse como lugar de escucha de la verdad y del bien, lugar de la responsabilidad ante Dios y los hermanos en humanidad, que es la fuerza contra cualquier dictadura, entonces hay esperanza de futuro.

Agradezco al profesor Zurak que haya recordado las ra?ces cristianas de numerosas instituciones culturales y cient?ficas de este pa?s, como ha sucedido tambi?n en todo el continente europeo. Es necesario recordar estos or?genes, adem?s, por fidelidad a la verdad hist?rica, y es importante saber leer en profundidad dichas ra?ces, para que puedan dar ?nimo tambi?n al hoy. Es decir, es decisivo percibir el dinamismo que hay en un acontecimiento, como, por ejemplo, el nacimiento de una universidad, o de un movimiento art?stico o de un hospital. Hay que comprender el porqu? y el c?mo de lo que ha sucedido, para apreciar en el hoy dicho dinamismo, que es una realidad espiritual que llega a ser cultural y por tanto social. Detr?s de todo hay hombres y mujeres, personas, conciencias, movidas por la fuerza de la verdad y del bien. Se han citado algunos hijos ilustres de esta tierra. Quisiera detenerme en el Padre Ruđer Josip Bo?ković, jesuita, nacido en Dubrovnik hace ahora trescientos a?os, el 18 de mayo de 1711. ?l encarna muy bien la buena compenetraci?n entre fe y ciencia, que se estimulan mutuamente para una b?squeda al mismo tiempo abierta, diversificada y capaz de s?ntesis. Su obra cumbre, la Theoria philosophiae naturalis, publicada en Viena, y despu?s en Venecia a mitad del siglo XVIII, tiene un subt?tulo muy significativo: redacta ad unicam legem virium in natura existentium, es decir, "seg?n la ?nica ley de las fuerzas existentes en la naturaleza". En Bo?ković encontramos el an?lisis, el estudio de las m?ltiples ramas del saber, pero tambi?n la pasi?n por la unidad. Y esto es t?pico de la cultura cat?lica. Por eso mismo, la fundaci?n de una Universidad Cat?lica en Croacia es signo de esperanza. Deseo que ella contribuya a crear unidad entre los diversos ?mbitos de la cultura contempor?nea, los valores y la identidad de vuestro pueblo, dando continuidad a la fecunda contribuci?n eclesial a la historia de la noble naci?n croata. Volviendo al padre Bo?ković, los expertos dicen que su teor?a de la "continuidad", v?lida tanto en la ciencias naturales como en la geometr?a, concuerda de forma excelente con alguno de los grandes descubrimientos de la f?sica contempor?nea. ?Qu? podemos decir? Rindamos homenaje al ilustre croato, pero tambi?n al aut?ntico jesuita; honremos al cultivador de la verdad que sabe bien lo mucho que ?sta lo supera, pero que, a la luz de la verdad, sabe tambi?n emplear a fondo los recursos de la raz?n que Dios mismo le ha dado.

Pero, adem?s del elogio, es preciso tambi?n valorar el m?todo, la apertura mental de estos grandes hombres. Volvamos, por tanto, a la conciencia como clave para el desarrollo cultural y la construcci?n del bien com?n. En la formaci?n de las conciencias, la Iglesia ofrece a la sociedad su contribuci?n m?s singular y valiosa. Una contribuci?n que comienza en la familia y que encuentra un apoyo importante en la parroquia, donde ni?os y adolescentes, y tambi?n los j?venes, aprenden a profundizar en la Sagrada Escritura, que es el "gran c?digo" de la cultura europea; y aprenden al mismo tiempo el sentido de la comunidad fundada en el don, no en el inter?s econ?mico o en la ideolog?a, sino en el amor, que es "la principal fuerza impulsora del aut?ntico desarrollo de cada persona y de toda la humanidad" (Caritas in veritate, 1). Esta l?gica de la gratuidad, aprendida en la infancia y la adolescencia, se vive despu?s en otros ?mbitos, en el juego y el deporte, en las relaciones interpersonales, en el arte, en el servicio voluntario a los pobres y los que sufren, y una vez asimilada se puede manifestar en los ?mbitos m?s complejos de la pol?tica y la econom?a, trabajando por una polis que sea acogedora y hospitalaria y al mismo tiempo no vac?a, no falsamente neutra, sino rica de contenidos humanos, con una fuerte dimensi?n ?tica. Aqu? es donde los fieles laicos est?n llamados a aprovechar generosamente su formaci?n, guiados por los principios de la Doctrina social de la Iglesia, en favor de una laicidad aut?ntica, de la justicia social, la defensa de la vida y la familia, la libertad religiosa y de educaci?n.

Ilustres amigos, su presencia y tradici?n cultural croata me han sugerido estas breves reflexiones. Se las dejo como signo de mi estima y sobre todo de la voluntad de la Iglesia de caminar con la luz del Evangelio en medio de este pueblo. Les doy las gracias por su atenci?n y bendigo de coraz?n a todos ustedes, a sus seres queridos y sus actividades.

[Traducci?n del original en croata e italiano
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:26  | Habla el Papa
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