Viernes, 29 de julio de 2011

El sentido de la consagraci?n de los j?venes al Coraz?n de Jes?s

En la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid

CIUDAD DEL VATICANO, mi?rcoles 13 de julio de 2011 (ZENIT.org).- Benedicto XVI consagrar? a todos los j?venes al Sagrado Coraz?n de Jes?s durante la vigilia del s?bado 20 de agosto por la noche en el aer?dromo de Cuatro Vientos de Madrid durante la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).

Publicamos la catequesis que la organizaci?n de la Jornada Mundial de la Juventud (http://www.madrid11.com) ha preparado con este motivo.

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CATEQUESIS PREPARATORIA
PARA LA CONSAGRACI?N DE LOS J?VENES DEL MUNDO
AL CORAZ?N DE JES?S EN LA JMJ 2011 DE MADRID?

El fin de esta catequesis es ayudar a los j?venes a preparar la Consagraci?n de la Juventud del Mundo al Sagrado Coraz?n de Jes?s que realizar? el Santo Padre Benedicto XVI en la pr?xima Jornada Mundial de la Juventud.?

Consta de tres partes. La primera: Nos acercamos al Mensaje del Papa para la JMJ desde la perspectiva del Coraz?n de Jes?s. La segunda: Hacemos un breve recorrido sobre la historia de la devoci?n al Coraz?n de Jes?s. Y por ?ltimo explicamos el sentido de la Consagraci?n de la Juventud del Mundo al Coraz?n de Jes?s.

I.- ?Del coraz?n del hombre al Coraz?n de Dios?

1.- Si nos adentramos en las profundidades de nuestro coraz?n, todos encontramos el mismo deseo: queremos ser felices.Pero, ?d?nde y c?mo puedo encontrar la felicidad?, nos preguntamos. La experiencia nos dice que la felicidad del hombre s?lo se encuentra en la medida en la que su ansia de infinito es saciada. Dice el Papa en su mensaje: ?El hombre est? creado para lo que es grande, para el infinito?(Benedicto XVI, Mensaje para la JMJ 2011 Madrid)

Debemos dar un paso m?s. Ese deseo de infinito para el hombre se identifica con el deseo de ser amado por un Amor que no tiene l?mites. La respuesta a este interrogante nos la da la misma revelaci?n de Dios: ?Dios es Amor?. Dios se nos ha manifestado precisamente como el Amor infinito, eterno, personal y misericordioso que responde de un modo pleno a las ansias de felicidad que hay en el coraz?n de todo hombre.? Por esta raz?n nos dice el Papa: ?Dios es la fuente de la vida, eliminarlo equivale a separarse de esta fuente, e inevitablemente, privarse de la plenitud y la alegr?a: ?sin el Creador la criatura se diluye?(Con. Ecum. Vaticano II, Const. Gaudium et Spes, 36)? (Mensaje JMJ). Esto podemos verlo en las m?ltiples experiencias e intentos que han habido y hay en nuestra sociedad de construir un ?para?so en la tierra? al margen de Dios.

2.- El problema del coraz?n del hombre se resuelve s?lo definitivamente en el encuentro con el Coraz?n de Dios.Al respecto, dice S. Agust?n: ?Nos hiciste, Se?or, para ti y nuestro coraz?n est? inquieto hasta que descanse en ti?. La inquietud de la que habla el santo de Hipona se refiere a la dificultad para ?alcanzar? el Amor como consecuencia de nuestra condici?n de criaturas; somos finitos y, m?s a?n, somos pecadores. Una y otra vez tropezamos con la piedra de nuestro ego?smo, del desorden de nuestras pasiones que nos impiden alcanzar ese Amor. El coraz?n del hombre ?necesitaba?de un Coraz?n que estuviera a su ?nivel? y que por otro lado fuera omnipotente para sacarlo de su finitud y de su pecado. En Jesucristo Dios ha salido al encuentro del hombre y nos ha amado ?con coraz?n humano?. En el encuentro del coraz?n del hombre con el Coraz?n de Jes?s se ha realizado el misterio de la Redenci?n: "Desde el horizonte infinito de su amor, de hecho, Dios ha querido entrar en los l?mites de la historia y de la condici?n humana, ha tomado un cuerpo y un coraz?n, para que podamos contemplar y encontrar el infinito en el finito, el Misterio invisible e inefable en el Coraz?n humano de Jes?s, el Nazareno" (Benedicto XVI, ?ngelus 1 de Junio de 2008).

3.- La revelaci?n definitiva de ese Amor se nos ha dado en la Cruz. El amor que Dios nos tiene ha llegado al ?limite? en la entrega de su vida. El Coraz?n abierto de Jes?s en la Cruz como consecuencia de la lanzada del soldado es la mayor expresi?n de cu?nto y c?mo nos ama Dios. Dice el Papa en su mensaje: ?Del Coraz?n de Jes?s abierto en la cruz ha brotado la vida divina?(Mensaje JMJ). As?, en la Cruz, Jes?s transforma nuestro ?coraz?n de piedra? herido por el pecado, en un ?coraz?n de carne?, como el suyo: nos da su amor y a su vez nos hace capaces de amar con su mismo amor.

4.- Del Coraz?n de Jes?s, vivo y resucitado, brota la fuente en la que el hombre debe beber para saciar su sed infinita de amar y ser amado. Es, por tanto, ?en este encuentro personal?de coraz?n a Coraz?n? donde el hombre vive ?arraigado y edificado en Cristo, firme en la fe? (Col. 2, 7). La santidad consiste en entrar de lleno en esta corriente de amor que brota del Coraz?n de Jes?s. ?El lema del Cardenal Newman: ?de coraz?n a Coraz?n?nos da la perspectiva de su comprensi?n de la vida cristiana como una llamada a la santidad, experimentada como el deseo profundo del coraz?n humano de entrar en comuni?n ?ntima con el Coraz?n de Dios? (Benedicto XVI , Homil?a en la Beatificaci?n del Cardenal Newman).

II.-? ?He aqu? este Coraz?n que tanto ha amado a los hombres?.

La Iglesia a lo largo de los siglos ha ido profundizando en el significado del culto al Sagrado Coraz?n de Jes?s. Muchos hombres y mujeres han encontrado en la contemplaci?n de esta imagen del traspasado un camino muy v?lido para identificarse plenamente con Cristo y alcanzar la meta de la santidad.

Entre estos santos tenemos que destacar a Santa Margarita Mar?a de Alacoque (1647-1690), religiosa de la Orden de la Visitaci?n en Paray-le-Monial, a quien Jes?s se le manifiesta en la Eucarist?a, revel?ndole el misterio de su Coraz?n: "He aqu? el Coraz?n que ha amado tanto a los hombres y que no recibe m?s que ingratitudes y afrentas?. A lo largo de su vida, Santa Margarita ense?? a amar al Coraz?n de Jes?s, acompa??ndole en la Eucarist?a por medio de la Hora Santa, a consagrarse a ?l y a ofrecer peque?os actos de amor en reparaci?n de los pecados. Tambi?n difundi? la pr?ctica de los primeros viernes de mes: confesi?n y comuni?n en reparaci?n de los pecados. Fue beatificada en 1864 por el Beato P?o IX y canonizada en 1920 por Benedicto XV. Su fiesta se celebra el 16 de octubre.

Junto a esta santa tenemos que destacar a San Claudio de la Colombiere S.J. (1641-1682). Fue el director espiritual de Sta Margarita M?. Ser? el encargado de propagar el mensaje del amor del Coraz?n de Cristo por los lugares m?s lejanos. Gracias a ?l, la orden religiosa de los jesuitas acometi? la tarea de la propagaci?n de la devoci?n al Coraz?n de Jes?s.

El eco de estas revelaciones en la vida de la Iglesia fue tan grande que el Beato P?o IX el a?o 1856 proclam?para toda la Iglesia la fiesta del Sagrado Coraz?n de Jes?s y el a?o 1899 el Papa Le?n XIII consagr? al G?nero Humano al Sagrado Coraz?n. Centenares de congregaciones religiosas dedicadas a la educaci?n de los j?venes, la asistencia a los ancianos y enfermos, las misiones, nacieron en este tiempo inspiradas en la espiritualidad del Coraz?n de Jes?s. A lo largo del siglo XX los Pont?ficeshan invitado continuamente a acudir al Sagrado Coraz?n como ?el principal indicador y s?mbolo del amor con el que el divino Redentor ama continuamente al eterno Padre y a todos los hombres? (P?o XII, Enc. ?HaurietisAquas?).

La contemplaci?n del Coraz?n de Jes?s hoy fecunda la Iglesia con nuevos caminos de santidad y se presenta para los hombres de nuestro tiempo, necesitados de la misericordia divina, como un anuncio de esperanza para que ?sobre las ruinas acumuladas por el odio y la violencia, se establezca la civilizaci?n del amor, el reino del Coraz?n de Cristo? (Juan Pablo II, Mensaje al Prep?sito General de la Compa??a de Jes?s, P. Peter Hans Kolvenbach, 5 de Octubre de 1986).

III.-? Consagrarse al Coraz?n de Jes?s para permanecer ?Arraigados y edificados en Cristo y firmes en la fe?(Col. 2, 7)

La Consagraci?n al Coraz?n de Jes?s es un acto con el que los J?venes del Mundo presididos por el Santo Padre queremos dirigir nuestra mirada confiada a Jesucristo, para ayudarnos a vivir ?arraigados y edificados en Cristo y firmes en la fe? (Col. 2, 7).

Se trata de revivir en nosotros? la experiencia del disc?pulo amado que contemplando el Coraz?n abierto de Jes?s en la Cruz, cree en su amor y se convierte en su testigo. ?El que lo vio da testimonio? (Jn. 19, 35).

Es, por tanto, un acto de fe. Al consagrarnos al Coraz?n de Jes?s el Santo Padre nos invita a confesar nuestra fe: ??Creemos firmemente que Jesucristo se entreg? en la Cruz para ofrecernos su amor; en su pasi?n soport? nuestro sufrimientos, carg? con nuestros pecados, nos consigui? el perd?n y nos reconcili? con el Padre, abri?ndonos el camino de la vida eterna?(Mensaje JMJ). Esta confesi?n la hacemos no s?lo desde el conocimiento de las verdades que profesamos, sino como fruto de una relaci?n personal con Cristo que se establece desde la confianza en el Amor de su Coraz?n. Adem?s, esta confesi?n de fe, la realizamos unidos al Papa, a los obispos y pastores de la Iglesia, significando que nuestra ?fe personal en Cristo, est? vinculada a la fe de la Iglesia? (Mensaje JMJ). Es en el ?coraz?n de la Iglesia? donde podemos experimentar el latido del Coraz?n de Cristo.

Es en segundo lugar un acto de esperanza. No s?lo nos consagramos cada uno a su Coraz?n, sino que el Papa nos conf?a a ?todos los j?venes del mundo? al Sagrado Coraz?n de Jes?s. En los j?venes del presente se encuentra la esperanza del futuro de la Iglesia y de la humanidad. Con esta consagraci?n, los j?venes, expresamos con el Papa que ?sin Cristo, muerto y resucitado, no hay salvaci?n. Que s?lo ?l puede liberar el mundo del mal y hacer crecer el Reino de la Justicia, la paz y el Amor al que todos aspiramos?(Mensaje JMJ). Unidos en un ?s?lo Coraz?n?, pedimos con toda la Iglesia, ?Ven Se?or Jes?s?,? ay?danos a los j?venes del Tercer Milenio a ser art?fices de la Civilizaci?n del Amor que se construye ?cuando las personas y los pueblos acogen la presencia de Dios, le adoran en verdad y escuchan su voz?(Mensaje JMJ).

Por ?ltimo la consagraci?n es un acto de amor. Los j?venes del tercer Milenio como el ap?stol Tom?s queremos ?tocar a Jes?s, metiendo la mano en las se?ales de su Pasi?n, las se?ales de su Amor?(Mensaje JMJ). Al consagrarnos ?tocamos a Jes?s?, renovando la gracia de nuestro bautismo con la que fuimos introducidos de lleno en ese Amor. Se afianza en nosotros el deseode beber constantemente en las fuentes de donde brota la vida divina que son los Sacramentos, especialmente la Eucarist?a y el Sacramento del Perd?n. Y por ?ltimo nos introducimos en su mirada misericordiosa para poder estar siempre cerca de los m?s pobres y enfermos, siendo para ellos manifestaci?n palpable del Amor de Dios.

A imitaci?n del disc?pulo amado nosotros tambi?n somos invitados a ?acoger a Mar?a en nuestra casa?. La consagraci?n al Coraz?n de Jes?s la realizamos teniendo a la Virgen como especial intercesora y medianera. Ella que ?acogi? con fe la palabra de Dios? nos ense?a a creer en el Amor, a confiarnos a ?l y a ser sus testigos entre nuestros hermanos los hombres.


Publicado por verdenaranja @ 23:11  | Espiritualidad
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