Viernes, 29 de julio de 2011

Reflexi?n de monse?or Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s en el programa radial ?Compartiendo el Evangelio?, domingo 10 de julio de 2011 . (AICA)

QUE LA PALABRA DE DIOS ENTRE EN NUESTRA VIDA????????????

Evangelio seg?n San Mateo 13, 1-23 (ciclo A)?

Aquel d?a, Jes?s sali? de la casa y se sent? a orillas del mar. Una gran multitud se reuni? junto a ?l, de manera que debi? subir a una barca y sentarse en ella, mientras la multitud permanec?a en la costa. Entonces ?l les habl? extensamente por medio de par?bolas. Les dec?a:

"El sembrador sali? a sembrar. Al esparcir las semillas, algunas cayeron al borde del camino y los p?jaros las comieron. Otras cayeron en terreno pedregoso, donde no hab?a mucha tierra, y brotaron en seguida, porque la tierra era poco profunda; Pero cuando sali? el sol, se quemaron y, por falta de ra?z, se secaron. Otras cayeron entre espinas, y estas, al crecer, las ahogaron. Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto: unas cien, otras sesenta, otras treinta. ?El que tenga o?dos, que oiga!".

Los disc?pulos se acercaron y le dijeron: "?Por qu? les hablas por medio de par?bolas?". El les respondi?:

"A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos no. Porque a quien tiene, se le dar? m?s todav?a y tendr? en abundancia, pero al que no tiene, se le quitar? aun lo que tiene. Por eso les hablo por medio de par?bolas: porque miran y no ven, oyen y no escuchan ni entienden. Y as? se cumple en ellos la profec?a de Isa?as, que dice: Por m?s que oigan, no comprender?n, por m?s que vean, no conocer?n, porque el coraz?n de este pueblo se ha endurecido, tienen tapados sus o?dos y han cerrado sus ojos, para que sus ojos no vean, y sus o?dos no oigan, y su coraz?n no comprenda, y no se conviertan, y yo no los cure.?Felices, en cambio, los ojos de ustedes, porque ven; felices sus o?dos, porque oyen. Les aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron; o?r lo que ustedes oyen, y no lo oyeron.

Escuchen, entonces, lo que significa la par?bola del sembrador: cuando alguien oye la Palabra del Reino y no la comprende, viene el Maligno y arrebata lo que hab?a sido sembrado en su coraz?n: este es el que recibi? la semilla al borde del camino.

El que la recibe en terreno pedregoso es el hombre que, al escuchar la Palabra, la acepta en seguida con alegr?a, pero no la deja echar ra?ces, porque es inconstante: en cuanto sobreviene una tribulaci?n o una persecuci?n a causa de la Palabra, inmediatamente sucumbe.

El que recibe la semilla entre espinas es el hombre que escucha la Palabra, pero las preocupaciones del mundo y la seducci?n de las riquezas la ahogan, y no puede dar fruto.

Y el que la recibe en tierra f?rtil es el hombre que escucha la Palabra y la comprende. Este produce fruto, ya sea cien, ya sesenta, ya treinta por uno".

?

Estamos ante el tema de la Palabra, la semilla que Dios nos siembra, nos pone a todos, y que tiene distintas respuestas. Y esas respuestas no se refieren a las condiciones clim?ticas, o de la tierra, sino fundamentalmente a una disposici?n del coraz?n y de la voluntad.

Esto es claro para todos nosotros ya que, muchas veces, escuchamos la Palabra pero no tenemos constancia; la o?mos pero no la escuchamos o no la aplicamos en nuestra vida. Otras veces nos da alegr?a pero despu?s viene alguna tentaci?n, alg?n problema, alguna tribulaci?n, y en seguida ?nos venimos abajo.?

Sin embargo, aqu? tenemos algo como para reaccionar: la Palabra de Dios hay que leerla, escucharla, interesarse por ella, desarrollarla y cultivarla. El desarrollo y el cultivo es nuestra respuesta. La iniciativa es de Dios que nos da su Palabra y nuestra respuesta debe ser madura, constante, consistente y, a la vez, verdadera, equilibrada.

Pidamos al Se?or, con esta fuerza que nos da a trav?s de su Palabra, que esa Palabra entre en nuestra vida; que germine y produzca frutos en nuestro coraz?n; y que estos frutos podamos testimoniarlo a los dem?s.

?No seamos superficiales! ?Seamos profundos! ?No seamos inconstantes! ?Tengamos perseverancia! ?Tengamos seriedad ante las cosas de Dios y frente a la Palabra! A veces gastamos una vida atendiendo otras cosas y desperdiciamos, o no apreciamos, las cosas de Dios a trav?s de su Palabra

Les dejo mi bendici?n en el Nombre del Padre, del Hijo y del Esp?ritu Santo.

Am?n?

Mons. Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s


Publicado por verdenaranja @ 23:19  | Hablan los obispos
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