Viernes, 29 de julio de 2011

Reflexi?n a las lecturas del domingo dieciocho del Tiempo Ordinario - A, ofrecida por el sacerdote Don Juan Manuel P?rez Pi?ero bajo el ep?grafe "ECOS DEL D?A DEL SE?OR".

ECOS DEL D?A DEL SE?OR

Domingo 18? del T. Ordinario A?

Queridos amigos y amigas:

Tambi?n a Jesucristo le gustan las vacaciones. Por eso se va en barca con los disc?pulos ?a un sitio tranquilo y apartado?. S. Marcos es m?s expl?cito y dice: ?a descansar un poco? (Mc. 6,30-34).

No s? si todos los cristianos que pueden tener un tiempo de descanso, se ir?n de vacaciones con el Se?or? O, por el contrario, se ir?n de ?vacaciones espirituales?, es decir, que quieren ?descansar? tambi?n ?de su relaci?n con Dios? Incluso, de la Misa del Domingo.

Pero aquella pobre gente no entiende de vacaciones; hab?an ido siguiendo a Jes?s porque sienten profundamente ?la necesidad de Dios?. Y ahora ?lo reciben?? y ?le estropean? las vacaciones.

Pero para Jesucristo y, por tanto, para los cristianos, las vacaciones no son un valor absoluto. Algunos dicen: ?Estoy de vacaciones y que nadie me moleste?? ?No estoy para nadie??

Ese no es el sentido de las vacaciones para un cristiano. Pueden surgir ?necesidades graves y urgentes que hagan que tengamos que compartir el descanso con otras cosas?. Y es dif?cil que haya unas vacaciones sin ning?n ?contratiempo?. Adem?s no podemos olvidar en vacaciones la necesidad de compartir las tareas de la casa, para que puedan descansar todos porque, a veces?,

Pero en el Evangelio de este domingo se subraya la primera multiplicaci?n de los panes y los peces para ?unos cinco mil hombres sin contar mujeres y ni?os?.

La multiplicaci?n de los panes y los peces dej? una profunda huella en la primera generaci?n cristiana que iba recogiendo y guardando lo que se llama ??los hechos y dichos del Se?or?, que dieron origen a los evangelios. Todos los evangelistas narran este acontecimiento. Y S. Juan, a partir de ?l, nos presenta ?el Discurso del Pan de Vida?.

Siempre se ha considerado este hecho como anuncio y prefiguraci?n de la Eucarist?a? S. Mateo nos lo narra siguiendo el esquema de la ?ltima Cena: ?Alz? la mirada al cielo, pronunci? la bendici?n, parti? los panes y se los dio a los disc?pulos; y los disc?pulos lo dieron a la gente?. ?

Ya es tarde? Y los disc?pulos le dicen a Jes?s: ?Despide a la multitud para que se vayan a las aldeas y se compren de comer?.

La respuesta de Jes?s no puede ser m?s sorprendente: ?Dadles vosotros de comer?? ??Nosotros? ??De d?nde? ?Si no tenemos m?s que cinco panes y dos peces??

Jes?s les dice: ?Tra?dmelos?

?Cu?nto aprendemos aqu?!

El Se?or nos ense?a que los cristianos tenemos que resolver las necesidades y dificultades de los hermanos?

Dice el Se?or que el que el crea en ?l har? las mismas obras que ?l ha hecho, y a?n mayores?? (Jn 14,12). No hace Dios milagros sin necesidad?

A nosotros nos gustar?a resolver los problemas del mundo ?a base de milagros?. Pero no es as?. ?Lo primero es compartir los panes y peces que tengamos. No importa el n?mero? ?S?lo as? podr? tener lugar ?el milagro?.

Por eso los primeros cristianos afrontaban tambi?n las necesidades materiales de los hermanos, la situaci?n de las viudas y los hu?rfanos, por ejemplo.

Y en la comunidad cristiana de Jerusal?n ?ninguno pasaba necesidad? (Hch 4,34).

Mis queridos amigos y amigas: ?Lo nuestro es compartir! El que no ha comprendido esto, no ha llegado todav?a a la inteligencia del Evangelio y de la Tradici?n viva de la Iglesia?

Los disc?pulos saben muy bien que ?sin alimento se desfallece por el camino?. Muy pronto entender?n tambi?n la necesidad del otro alimento: el del Pan del Cielo que el Padre nos da: el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo.

Y es que ser cristiano no consiste s?lo en creer determinadas verdades o en hacer determinadas pr?cticas? Ser cristiano de verdad es? tener la vida de Dios en nosotros. En efecto, el d?a de nuestro Bautismo el Se?or infundi? en nuestro interior una participaci?n creada del ?ser de Dios?, de la vida de Dios, de la naturaleza divina? Y tambi?n aqu?? se hace imposible la vida ?sin el alimento, sin el Pan del Cielo que nos da el Se?or en la celebraci?n de la santa Misa, es decir, de la santa Mesa?

Por eso el Se?or nos invita y nos urge la Eucarist?a ?de cada domingo como algo fundamental, que no se puede dejar por cualquier cosa. Incluso la Misa de cada d?a? Depende de la necesidad de Dios que sienta cada cual. Dec?a el Beato Juan Pablo II que celebrar la Eucarist?a cada d?a hab?a sido siempre para ?l ?una necesidad existencial?. ?

Y, como dec?a, en estas cosas no hay vacaciones. ?Es que en el verano dejamos de comer o de respirar??

En la? primera Lectura de hoy escuchamos: ?Oid, sedientos todos, acudid por agua; tambi?n los que no ten?is dinero. Venid comprad trigo; comed sin pagar vino y leche de balde??

Y este domingo experimentamos una vez m?s, como cada d?a, la generosidad ?de Dios con nosotros en el orden material y espiritual al mismo tiempo. Y por eso le aclamamos en el salmo responsorial: ?Abres t? la mano, Se?or, y nos sacias de favores?????

Junto con estas reflexiones, les hago llegar el deseo de unas buenas vacaciones a quien pueda tenerlas, y un feliz D?a del Se?or.?

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Publicado por verdenaranja @ 23:30  | Espiritualidad
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