Domingo, 22 de enero de 2012

Textos bíblicos, comentario y oración para el día sexto del Octavario 2012 de Oraciones porla Unidadde los Cristianos publicado en folleto de Materiales para su celebración elaborado por una comisión mixta entre el Pontificio Consejo parala Promocióndela Unidadde los Cristianos yla Comisión Fey Constitución del Consejo Mundial de Iglesias y traducido porla Comisiónpara las Relaciones Interconfesionales dela Conferencia EpiscopalEspañola. Este año tiene como lema: “Todos seremos transformados por la victoria de nuestro Señor Jesucristo” (1Cor 15, 51-58)

Día sexto
Tema: Transformados por el amor inconmovible de Dios

Texto: Nuestra fe es la que vence al mundo (1 Jn 5, 4) 

Lecturas

Ha 3, 17-19 El Señor es mi fuerza
Sal 136, 1-4.23-26 Es eterno su amor
1Jn 5, 1-6 Nuestra fe es la que vence al mundoJn 15, 9-17 El amor supremo consiste en dar la vida por los amigos 

Comentario

En el texto del Antiguo Testamento es la fe en Dios la que permite mantener viva la esperanza a pesar de todos los fracasos. La lamentación de Habacuc se transforma en alegría por la fidelidad de Dios, que da la fuerza frente a la desesperación.

El salmo 136 confirma que la memoria de los hechos maravillosos de Dios en la historia de Israel es una prueba de su amor fiel. Gracias a la intervención de Dios, el pueblo de Israel experimentó extraordinarias y sorprendentes victorias. Las grandes obras salvíficas de Dios son una fuente de alegría, gratitud y esperanza, que los creyentes han expresado a lo largo de los siglos en sus oraciones, himnos de alabanza y música.

La epístola nos recuerda que el que ha nacido de Dios es el que vence al mundo. No se trata necesariamente aquí de victorias mesurables según nuestros criterios humanos. La victoria en Cristo implica un cambio de corazón, una percepción de la realidad terrena desde la óptica de la eternidad y una fe en la victoria definitiva sobre la muerte. Esta fuerza victoriosa es la fe de la que Dios es al mismo tiempo la fuente y el dispensador. Y su manifestación más perfecta es el amor.

En el texto del Evangelio Cristo da a sus discípulos la seguridad del amor de Dios, que encontrará su confirmación definitiva en la muerte del Salvador en la cruz. Al mismo tiempo, les invita y reta a mostrar amor unos por otros. La relación de Jesús con sus discípulos se basa en el amor. No les trata simplemente como discípulos, sino que les llama amigos. El servicio de Cristo consiste en conformar la vida al único mandamiento del amor, que es el resultado de una convicción interior y de fe. En un espíritu de amor, incluso cuando el progreso en el camino hacia la plena unidad visible parece lento, no perdemos la esperanza. El amor fiel de Dios permitirá superar los obstáculos y las divisiones más profundas. Por esta razón, nuestra fe es la que vence al mundo, asociada al poder transformador del amor de Dios.

Oración

Señor Jesucristo, Hijo de Dios vivo, por tu resurrección triunfaste sobre la muerte y te has convertido en el Señor de la vida. Sin mérito nuestro, Tú nos has elegido para ser tus amigos. Haz que el Espíritu Santo nos una a ti y unos con otros en la amistad, para que te sirvamos fielmente en este mundo y seamos testigos de tu amor fiel. Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, por siglos de los siglos. Amén. 

Preguntas para la reflexión

1. ¿Cómo debemos expresar el amor cristiano en contextos de diferentes religiones y filosofías?

2. ¿Qué debemos hacer para convertirnos en testigos más creíbles del amor inquebrantable de Dios en un mundo dividido?

3. ¿Cómo pueden los discípulos de Cristo apoyarse más visiblemente unos a otros en todo el mundo?


Publicado por verdenaranja @ 22:32  | Ecumenismo
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