Viernes, 27 de enero de 2012

Guión litúrgico para JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO 2012 recibido en laparroquia con los matriales para su celebración el 11 de Febrero.

CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA
12 de febrero de 2012 

MONICIÓN DE ENTRADA 

Queridos hermanos: celebramos hoyla Jornada Mundialdel Enfermo. Es la primera de las citas que se enmarcan en la campaña del Día del Enfermo, que tendrá su continuación con la celebración dela Pascuadel Enfermo, el próximo día 13 de mayo.

Este año, el tema elegido porla Conferencia EpiscopalEspañola para esta campaña tiene como título “El poder curativo de la fe”.

El Papa Benedicto XVI, en su mensaje con motivo de esta Jornada nos recuerda la necesidad de tomar conciencia de la importancia de la fe para quienes, agobiados por el sufrimiento y la enfermedad, se acercan al Señor. En el encuentro con Él, pueden experimentar realmente que “quien cree no está nunca solo”. Dios, en efecto, en su Hijo, no nos abandona en nuestras angustias y sufrimientos, está junto a nosotros, nos ayuda a llevarlos y desea curar nuestro corazón en lo más profundo.

Quien invoca al Señor en el sufrimiento y la enfermedad, tiene la certeza de que Su amor no le abandona nunca, y que, también, el amor dela Iglesia, que continúa en el tiempo su obra de salvación, nunca disminuye.

Pidamos, pues, para cada uno de nosotros y de modo especial para los enfermos, el don de la fe, que nos permita reconocer la presencia de Dios en medio del sufrimiento y poder así vivirlo desde el ofrecimiento, uniéndonos a Cristo en su muerte para resucitar con Él. 

ENVÍO DE AGENTES DE PASTORAL DE LA SALUD 

La misión de atender a los enfermos forma parte indispensable de la tarea encomendada por Jesús a su Iglesia, como cauce por el cual llega hasta ellosla Buena Noticiadel Evangelio. Para llevar a cabo esta tarea, el Señor elige a miembros de su pueblo y los envía con esta misión a confortar, consolar y acompañar a quienes atraviesan por la circunstancia de la enfermedad propia o de un ser querido.

Vamos a proceder a continuación a la presentación y envío de los miembros de nuestra parroquia que se sienten llamados por Dios a desempeñar este valioso servicio. 

(A continuación se nombra a los miembros del equipo de Pastoral de la Salud y se van colocando delante del altar) 

Queridos hermanos: el vuestro es un servicio que nos corresponde realizar a todos los discípulos de Jesucristo, que hemos de descubrir la presencia del Señor en toda persona que sufre en su cuerpo o en su espíritu.

Sin embargo, vosotros, como miembros del equipo parroquial de Pastoral dela Salud, asumís este compromiso con una exigencia mayor. Vais a prestar una valiosa colaboración a la misión caritativa dela Iglesiay, en consecuencia, vais a trabajar en su nombre, abriendo a todos los hombres los caminos del amor cristiano y de la fraternidad universal.

Cuando realicéis vuestra tarea, procurad actuar siempre movidos por el Espíritu del Señor, es decir, por un verdadero amor de caridad sobrenatural. De este modo seréis reconocidos como auténticos discípulos de Cristo. 

(El sacerdote, con las manos extendidas sobre ellos, pronuncia la siguiente oración de bendición) 

Oremos: 

Oh Dios, que derramas en nuestros corazones, por el Espíritu Santo, el don de la caridad, bendice + a estos hermanos nuestros, para que, practicando la caridad en la visita y atención de los enfermos, contribuyan a hacer presente a tu Iglesia en el mundo, como un sacramento de unidad y de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. 

Ahora, queridos hermanos, para mostrar vuestra disponibilidad a prestar este servicio en nuestra comunidad parroquial, os invito a recitar juntos esta oración que tenéis en vuestras manos, pidiendo la ayuda de Dios para llevar a cabo la misión que habéis recibido.

(Todos juntos recitan en voz alta la siguiente oración) 

Padre del cielo, que amas a todos tus hijos,

especialmente a los que más sufren,

porque más te necesitan;

derrama sobre nosotros el Espíritu

que llenaba el corazón de tu Hijo Jesús,

el Espíritu que le hizo pasar por este mundo

“haciendo el bien”. 

Pon en nuestros corazones tu amor,

para que seamos signo de tu amor

grande e incondicional.

Pon en nuestras bocas palabras

de consuelo y esperanza.

Pon en nuestras manos capacidad para servir y ayudar.

Pon en nuestros pies diligencia

para acercarnos a quien nos necesita.

Llénanos de tu paz, para que vayamos dando paz

a todos los cansados y agobiados. 

Te lo pedimos, Padre, por tu Hijo Jesús,

que ya ha vencido al mal que a nosotros aún nos duele,

que ha vencido a la muerte

que a nosotros aún nos amenaza,

y que vive y reina contigo,

en la unidad del Espíritu Santo

por los siglos de los siglos. Amén.

(Terminada la oración, se retiran a su lugar y continúa la celebración con el Credo y la oración de los fieles) 

ORACIÓN DE LOS FIELES 

Presentemos nuestras súplicas al Señor, pidiendo de modo particular por nuestros hermanos enfermos, por sus familiares y por quienes les asisten, confiando en la poderosa intercesión de Santa María, Salud de los Enfermos: 

Porla Iglesia, para que sea una comunidad sana de todo egoísmo, división y  miedo y así pueda ser sanadora de tantas heridas que mortifican a la humanidad. Roguemos al Señor.

Por todos los enfermos, de modo especial por los de nuestra parroquia: para que el Señor les acreciente la fe y puedan experimentar la pertenencia ala Iglesiay su cercanía en el momento del sufrimiento. Roguemos al Señor.

Por los familiares de los enfermos: para que encuentren en la gran familia dela Iglesiaun lugar donde descansar de sus fatigas y ser sostenidos por la compañía de los hermanos. Roguemos al Señor.

Por los profesionales de la salud: para que trabajen con la mayor dedicación y generosidad posible, aliviando de este modo el sufrimiento de los enfermos. Roguemos al Señor.

Por quienes se dedican a la visita y atención de los enfermos: para sean signo evidente del amor de Dios Padre hacia sus hijos más desfavorecidos. Roguemos al Señor 

Escucha, Padre bueno, la oración confiada que te presentamos de modo especial por tus hijos enfermos y concédeles aquello que verdaderamente necesitan. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Publicado por verdenaranja @ 21:46  | Liturgia
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