Viernes, 17 de febrero de 2012

DOMINGO 7 DEL TIEMPO ORDINARIO
19 de Febrero de 2012 

La paz, la caridad y la fe, de parte de Dios, nuestro Padre, y de Jesucristo, el Señor, estén con todos vosotros.

- Cada vez que venimos a la iglesia, nos acercamos al Señor con confianza. El evangelio nos explica cómo tantas personas se dirigieron con fe a Jesús para que las curase. También nosotros esperamos que él nos cure de nuestras heridas y nuestras debilidades. Y
Jesús no sólo curaba las enfermedades físicas, sino sobre todo las del alma.

A. penitencial: Comencemos también nosotros la celebración pidiendo al Señor que no nos tenga en cuenta las culpas y que perdone nuestros pecados (Silencio).

- Tú, que no has venido a condenar sino a perdonar. SEÑOR, TEN PIEDAD.

- Tú, que has dicho que hay gran fiesta en el cielo por un pecador que se arrepiente. CRISTO, TEN PIEDAD.

- Tú, que perdonas mucho a quien mucho ama.sEÑoR,TEN PIEDAD.

Dios misericordioso tenga piedad de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. 

1. lectura (lsaías 43, 18-19.21-22.24c-25): En pleno exilio, el pueblo de Israel recibe un anuncio esperanzado. Dios promete a su pueblo un futuro mejor que el pasado, una promesa que incluye también el perdón de los pecados. Un anuncio que hace que Israel se llene de alegría y de alabanza a su Señor. 

2. lectura (2 Corintios 1,18-22): Escuchemos en esta segunda lectura la recomendación de san Pablo: que nuestra fe en Jesús no sea dudosa y vacilante, sino fuerte y bien fundamentada, como lo fue el propio testimonio del apóstol. Una llamada a la entereza ya la coherencia en nuestra vida cristiana.

Oración universal: Con toda nuestra confianza, presentemos al Padre nuestras plegarias. Oremos diciendo: ESCÚCHANOS, PADRE.

Por la Iglesia. Que sepamos transmitir el perdón, la renovación y la alegría de la Buena Nueva. OREMOS:

Por nuestras comunidades. Que sean espacios de acogida y de esperanza para las personas que sufren por su enfermedad, discapacidad o cualquier otra situación personal dolorosa. OREMOS:

Por tados aquellos que están viviendo más duramente las consecuencias de la crisis económica. Que puedan experimentar nuestra solidaridad. OREMOS:

Por nuestras ciudades y pueblos. Que en nuestro entorno seamos capaces de ser creativos, esperanzados y generosos, para construir la justicia del Reino de Dios. OREMOS:

Por todos nosotros. Que aprendamos a perdonar a las personas por las que nos hemos sentido heridos en alguna ocasión. OREMOS:

Escucha, Padre, nuestras,oraciones, y concédenos lo que te hemos pedido con fe. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

Padrenuestro: En el evangelio de hoy, hemos visto la confianza del paralítico y de los que le acompañaban. Con esta misma confianza dirijámonos como hijos al Dios del cielo diciendo:

Despedida: La alegría del Señor sea nuestra fuerza.

Podéis ir en paz. 


Publicado por verdenaranja @ 20:37  | Liturgia
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