Lunes, 27 de febrero de 2012

Lectio divina para el martes de la primera semana de Cuaresma 2012, ofrecida por a Delegación Diocesana de Litugia de la diócesis de Tenerife.

Lectura: “Mateo 6, 715”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre  sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros rezad así: "Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra  como en el cielo, danos hoy el pan nuestro de cada día, perdónanos nuestras ofensas, pues  nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido, no nos dejes caer en la tentación, sino  líbranos del Maligno."

Porque si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del cielo os perdonará a  vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas.»

Meditación: 

“Si perdonáis”

          Es verdad. Estamos acostumbrados a hablar y hablar. No importa que nuestras palabras se correspondan de verdad con lo que sentimos y con lo que hacemos, porque a veces utilizamos las palabras para esconder o justificar lo que hacemos o, incluso, lo que no hacemos.

          Y es claro que a ti no te interesan, Señor, mis muchas palabras, te interesa mi vida, mi coherencia, mi sinceridad, mis anhelos de verdad, y cuando te los presento, con palabras o en silencio, entonces siento que me acoges.

          Me dejas tu modelo de oración, que me pone en referencia a ti, a mí mismo y a las personas con las que comparto mi existencia, Todo un programa de acercamiento al otro. Una lección continua de amor y de perdón, y una consecuencia: no puedo pedir lo que no soy capaz de dar. Sabes que me cuesta en muchos momentos, pero deseo aprenderlo, porque necesito recibirlo.

Oración: 

“Aprender a amar”

Padre, que estás en el cielo, en la tierra, en mi corazón y en el de todos los hombres,  aunque seamos tan limitados que no te descubramos,  quiero aprender, necesito aprender a amar, a perdonar, a mirar al mundo y a los hombres con tus ojos. Ensancha mi ser, hazlo acogedor, comprensivo, sencillo, auténtico, noble, que mi mano y mi vida estén siempre abiertas y tendidas a todos.

Contemplación: 

“Padre”

Padre,
Pronunciar tu nombre
me sabe a acogida,
me suena a calor,
a silencio cálido
que me arropa
y me envuelve


Publicado por verdenaranja @ 22:55  | Liturgia
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