Mi?rcoles, 29 de febrero de 2012

Lectio divina para el domingo segundo de Cuaresma - B, ofrecida por la Delegación Diocesana de Liturgia de la diócesis de Tenerife.

Lectura: “Mateo 7, 712”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.

Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le va a dar una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre del cielo dará cosas buenas a los que le piden!

En resumen: Tratad a los demás como queréis que ellos os traten; en esto consistela Leyy los profetas.»

Meditación: 

“Vuestro Padre”

          Tú respondes siempre. Podemos sentir o no tu acción en nosotros, Podemos experimentar o no que aquello que ponemos en tus manos se realiza o aparentemente no. Una cosa es lo que palpamos y otra la respuesta adecuada que necesitamos. Y en medio de todo eso, una afirmación: tú eres un padre bueno y respondes a lo que necesitamos, desde la verdad profunda y existencial que necesitamos.

          De todas formas, pretender adentrarnos en tu misterio profundo y en tu manera de actuar en cada momento, con cada uno de nosotros, es algo que nos desborda. Y al final, quieres decirnos algo a nosotros que es lo esencial: tú nos respondes según nuestra necesidad, y de la misma manera yo tengo que responder a las necesidades de los demás, de la misma forma cómo me gustaría que lo hiciesen conmigo. Esa es la clave de todala Biblia, la clave del seguirte, desear todo el bien y hacer todo el bien, porque es seguro que eso es lo que anhelo para mí.

          Tu obsesión es que tomemos conciencia de nuestro ser familia, tú el Padre bueno,  y no dejas de actuar como tal; nosotros los hijos, es decir, los hermanos, cuyo preocupación debe ser la de ayudarnos, querernos, construir una familia feliz. Tú ya pones de tu parte, yo a veces lo intento con los que tengo cerca, no siempre lo consigo, pero lo deseo. Sé que tengo que superar muchas barreras, pero contigo seguiré en ello.

Oración: 

“Adentrarme en tus entrañas”

Me invitas a pedir, y te pido que aumentes mi fe y que sepa entender que siempre me escuchas, acoges y respondes a mi grito.  Me invitas a buscar, y quiero hacer de mi vida una búsqueda más profunda que me permita, adentrarme en tus entrañas de padre bueno, que no me canse de hacerlo, Señor. Me invitas a llamar y lo hago confiado porque sé que no me has de cerrar nunca la puerta, aunque a veces me da la sensación de que tardas. Que nunca deje de llamar y de esperarte, porque sé que siempre bienes. Gracias, Señor.

Contemplación: 

“En tu regazo”

Señor,+
sé que me escuchas
en el silencio de mi interior;
que vienes a mi encuentro
y me abres,
de par en par,
Tus entrañas
de padre y de madre,
y en tu regazo
descanso.


Publicado por verdenaranja @ 22:58  | Liturgia
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