Jueves, 08 de noviembre de 2012

Subsidio litúrgico para el Día de la Iglesia Diocesana recibido en la parroquia para su celebración el 18 de noviembre.

DOMINGO 33 DEL TIEMPO ORDINARIO - B

Día de la Iglesia Diocesana

Entrada: Hermanas y hermanos: Hoy es el penúltimo domingo del Año Litúrgico. En la Eucaristía que nos disponemos a celebrar, la Palabra de Dios nos recordará que hemos nacido para la vida eterna.

Hoy celebramos también el Día de la Iglesia Diocesana. Hemos sido llamados por Dios a formar parte de la Iglesia a través de la Diócesis. ¡En ella hemos nacido a la vida de la gracia. A través de ella hemos recibido los dones de la salvación. Por eso debemos quererla: porque es regalo del Señor y por los bienes espirituales que, por su medio, hemos recibido y estamos recibiendo.

En esta familia, en este hogar que es la Iglesia, no todo lo hace Dios. Es· necesaria nuestra colaboración alegre y entusiasta. Hace falta nuestro compromiso personal. Debemos colaborar apostólicamente, según la llamada den cada uno: en la catequesis, en la liturgia, en cáritas, en la visita a enfermos.

Debemos sentimos "misioneros de la fe", no sólo este año, respondiendo a la invitación del Papa Benedicto XVI, sino siempre porque nuestro ser de cristianos es esencialmente misionero. Jesús nos envía a anunciar la Buena Noticia de la salva-ei6n con nuestras palabras y nuestras obras. Esto es ser misioneros de la fe.

Debemos cooperar también en sostener y mejorar la economía de la Iglesia Diocesana. Hacen falta recursos económicos para que la Iglesia pueda desarrollar su tarea, ya que son más las necesidades que los medios de que se dispone. Por eso, si nos sentimos iglesia, si amamos a la Iglesia como familia de los hijos de Dios, escucharemos sin dificultad esta llamada. Y por eso, pensando en lo mucho que hemos recibido y estamos recibiendo, mostraremos así nuestro agradecimiento, contribuyendo con agrado a sus necesidades Lo que nosotros podemos ofrecer, poco o mucho, es bastante menos en comparación con lo que se nos ha dado y se nos está dando.

LITURGIA DE LA PALABRA

Primera lectura: Dispongámonos a escuchar la gran promesa de vida eterna después de la resurrección. Los que tenemos fe sabemos que, en medio de las dificultades, Dios no nos abandona. La última palabra sobre nuestras vidas no la tiene ni el dolor ni la muerte, sino Dios, el Padre que nos ama y nos salva.

Salmo: Convencidos de que Dios no nos abandona nunca, alegres y confiados, oremos con las palabras del Salmo.

Segunda lectura: La segunda lectura nos recuerda que gracias a Jesucristo, que entregó su vida para salvamos, se nos perdonan los pecados y podemos acercamos a Dios con toda confianza. La Eucaristía renueva para nosotros el sacrificio- único-de Jesús;

ORACIÓN DE LOS FIELES

1.- Por la Iglesia, en marcha hacia el encuentro definitivo con Cristo; para que testifique ante la humanidad entera la fe en la vida futura y acierte a presentar las verdades eternas que dan sentido a la existencia humana, como parte esencial del misterio cristiano. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.-Por nuestra Iglesia Diocesana; para que con el compromiso personal y la colaboración económica de todos pueda llevar adelante -su misión pastoral y misionera. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.-Por los responsables de la economía de nuestra parroquia y de nuestra Diócesis: para que sean buenos administradores de los bienes materiales, poniéndolos al servicio del anuncio del Evangelio y la atención a los pobres. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4. - Por todos los cristianos: para que trabajemos unidos por un mundo mejor, más fraterno, más justo, convencidos de que de esta manera estamos construyendo ya nuestra morada definitiva en el cielo. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Por iodos los que nos hemos reunido para celebrar el Banquete de la Eucaristía, como anticipo del banquete eterno del Reino de Dios; para que realicemos el gran proyecto cristiano que nos enseña el Evangelio de Jesucristo. ROGUEMOS AL SEÑOR.


Publicado por verdenaranja @ 17:39  | Liturgia
 | Enviar