Mi?rcoles, 26 de diciembre de 2012

Ideas para la liturgia de  la celebración de la Sagrada Familia 2012, enviadas por Delegación Familia y Vida de la diócesis de Tenerife.

30 de diciembre

Celebración Litúrgica de la Sagrada Familia

 

Monición de entrada o ambientación.

Reciban todos la más cordial bienvenida en el inicio de nuestra Eucaristía. Es Navidad y en medio de ese tiempo feliz y alegre se abre para nosotros la celebración de la Sagrada Familia de Nazaret. Festejamos a Jesús, María y José, la mejor familia posible y que es, además, nuestro modelo de familia. En estos tiempos de crisis de valores y de relativismo moral, la familia cristiana se presenta como base del crecimiento más armónico y un ejemplo de amor y paz.

Es el día para honrar a los padres. Y, naturalmente, a los hijos. Con el pensamiento puesto en la imagen cercana y atrayente de la Sagrada Familia en el Portal deBelén, iniciamos nuestra celebración con alegría y gozo,

Monición a las lecturas. (Eclo 3, 2-. 12-14; Sal 127; Col 3,12-21; Lc 2, 41-52)

Aún en nuestra sociedad convulsa y materialista, el gozar de una buena familia se considera una bendición. Y esto también lo vemos reflejado en las lecturas de hoy, en la que los judíos veían una bendición de Dios en los bienes familiares, que se podían ver aumentados si el comportamiento  dentro de la unidad familiar era correcto. Escuchemos con atención porque lo podemos aplicar en cada una de nuestras familias.

Ideas para la homilía.

1. Jesús crece en sabiduría y en gracia.

a. No obstante no hace alarde de su condición divina y abochorna a sus padres.

b. Ejemplo para todos los hijos de hoy y de siempre.

2. Solo se puede hacer familia desde el amor.

a. Todos sabemos que no son unos papeles ante el juez los que dan estabilidad familiar.

b. El amor es mucho más que un sentimiento.

c. El amor nos lleva a mirar por todos, no por uno mismo.

3. La familia, primera iglesia; la Iglesia, gran familia.

a. Especial atención por parte de los ministros.

b. Especial atención y dedicación por parte de los padres.

4. Hay que priorizar en la vida.

a. El amor es un tesoro. Tiene que crecer y hay que cuidarlo.

b. Cuidar los pequeños detalles de cada día.

1. El diálogo para mantener la confianza mutua y la comunicación.

2. Dedicar cada uno su tiempo al otro.

3. Hay que evitar todo aquello que pone en peligro al amor y favorecer lo que le hace crecer.

4. Cada día hay que dar gracias, juntos, a Dios por el amor.

5. No olvidarnos de las familias que lo están pasando mal por cualquier motivo o de las que se han roto.

a. No se trata de buscar culpables, se trata de conseguir que recobren la paz y la esperanza y no pierdan la visión de Dios.

b. Que siempre haya otra familia solidaria que esté atenta a sus necesidades.

c. Educar en la solidaridad y en la atención a los desfavorecidos a los hijos.

6. La familia como germen de fe.

a. El Papa Benedicto XVI, nos recuerda constantemente que para dar a conocer a Cristo, primero, hay que conocerlo, sentirlo, amarlo y, pregonarlo.

b. La familia es el mejor balcón para pregonar a los cuatro vientos que Jesucristo sigue vivo en medio de los hombres.

Oración de los fieles

Unidos a la Sagrada Familia de Nazaret, modelo e imagen de la humanidad nueva, elevemos a Dios, Padre de la gran familia humana, nuestra oración y digámosle: R. PADRE, QUE TU AMOR NOS GUÍE.

_ Te pedimos por el Papa, para que ejerza su autoridad en la Iglesia con amor y que todos seamos obedientes a sus palabras que nos trasmiten el mensaje de Cristo. OREMOS

_ Te pedimos por los que tienen en sus manos los designios de las naciones, para que vean a sus pueblos con el amor que un padre siente por sus hijos y así atienda las necesidades de todos, especialmente de los más necesitados. OREMOS.

_ Padre te pedimos por las familias, por los padres, por los hijos, los abuelos y los hermanos,  para que todos vivan pendientes de los demás y sea el servicio y el amor las guías de sus acciones. OREMOS

_ Padre te pedimos por todos aquellos que no tienen hogar, por las familias fracturadas y por aquellas que están en dificultad, atiende con urgencia sus corazones para que sea tu amor el que los lleve a la unión. OREMOS

_ Padre te pedimos por todos los ancianos que viven en residencias lejos de sus familias, para que encuentren en ellas la alegría de una compañía llena de familiaridad y cariño. OREMOS

_ Padre te pedimos por todos nosotros, nuestras familias y amigos; hazte presente en los corazones de todos y ayúdanos a ser más fieles aún a tu Amor. OREMOS

Escucha Señor la plegaria de tu Iglesia, que pone su confianza en tu amor y su mirada en el  hogar de Nazaret. Por Jesucristo, nuestro Señor.

R. Amén.

Ofertorio

En primer lugar, Señor, te presentamos el vino y el pan. Son algo más que alimento material, serán muy pronto, el alimento espiritual y tu presencia permanente entre nosotros.

Queremos presentar también este puzzle. Quiere ser una imagen de nuestras familias, en las que hay muchas piezas, ninguna imprescindible, pero todas muy necesarias para que la familia lo sea en plenitud, y si alguna falta, se nota mucho su ausencia.

Con esta colecta queremos tener presente a los más desfavorecidos, especialmente en estos tiempos de crisis. Nuestras familias tienen que ser el primer foco de educación en la solidaridad y de práctica de la fraternidad entre todos los seres humanos.

También se puede aportar como ofrendas unas alianzas, el libro de matrimonios de la  arroquia o cualquier otro signo que pueda identificarse con la vida familiar.

Rito de conclusión

En este momento se hacen, si es necesario y con brevedad, los oportunos anuncios o advertencias al pueblo.

Bendición

El sacerdote extiende las manos hacia el pueblo y dice:

El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

El sacerdote bendice al pueblo, diciendo:

La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.

R. Amén.

O bien

Bendición sobre los matrimonios

El sacerdote extiende las manos hacia el pueblo y dice:

El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

Entonces el sacerdote continúa, con las manos juntas:

Invoquemos, hermanos, sobre los esposos de nuestra comunidad la bendición de Dios, para que proteja con su auxilio a quienes ha unido en el sacramento del Matrimonio.

Todos, durante un espacio de tiempo, oran en silencio. Luego, el sacerdote, con las manos extendidas sobre los matrimonios, continúa:

Padre santo, autor del universo, que creaste al hombre y a la mujer a tu imagen, y has bendecido la unión matrimonial; te rogamos humildemente por estos hijos tuyos unidos en alianza esponsal.

Descienda, Señor, sobre estos esposos, tu abundante bendición, que la gracia del Espíritu Santo inflame desde el cielo sus corazones, y renueve su caridad conyugal. Que en la alegría te alaben, Señor, y en la tristeza te busquen; en el trabajo encuentren el gozo de tu ayuda y en la necesidad sientan cercano tu consuelo. Que participen en la oración de tu Iglesia, y den testimonio de ti entre los hombres. Que sus hogares sean auténticas iglesias domésticas, y que un día participen en la alegría del banquete eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.

R. Amén.

Y a todos vosotros, cuantos estáis aquí presentes, os bendiga Dios todopoderoso, Padre, Hijo _ y Espíritu Santo.

Oración por las familias

Oh, Dios, que en la Sagrada Familia nos dejaste un modelo perfecto de vida familiar, fundada en la fe, la esperanza y la caridad.

Derrama tu Espíritu sobre nuestras familias, arráigalas sólidamente en la fe en Cristo, tu Hijo.

Suscita en ellas la esperanza ardiente y abrásalas en el fuego de tu amor, para que sirvan fielmente a la Iglesia, sean fecunda fuente de comunión y vida y apóstoles incansables de la nueva evangelización.

Unidos a José y María, te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor. Amén.

Monición de despedida

La misa no termina, la misión empieza cuando recibimos la bendición de Dios. El mundo necesita muchas familias felices que den un sentido más feliz a la vida, a nuestras vidas y a todas las vidas de aquellos que hoy sufren por diversos motivos. Jesús, María y José nos ayudan en nuestro propósito.

Esa es nuestra misión, ¡qué seamos felices cumpliéndola!


Publicado por verdenaranja @ 21:34  | Liturgia
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