Lunes, 04 de febrero de 2013

Subsidio litúrgico para jornada de Manos Unidas 2013 recibido en la parroquia con los materiales para su celebración.

Monición de entrada

El domingo, la comunidad cristiana se reúne en la asamblea litúrgica. De este día brota el sentido cristiano de la existencia y un modo nuevo de vivir el tiempo, las relaciones y el trabajo. Hoy, Manos Unidas nos recuerda en su campaña anual que “No hay justicia, sin igualdad”. Todos, hombres y mujeres, tenemos una misma dignidad y, juntos, hemos de colaborar en la construcción de la civilización del amor. Escuchemos la Palabra de Dios y dispongámonos a recibir el Espíritu Santo que nos une en un solo Cuerpo.

ritos iniciales

Como posible, sugerimos la bendición y aspersión del agua, con la cual evocamos nuestro bautismo.

Bendición y aspersión del agua.

El rito de la bendición y aspersión del agua puede ser introducido con estas palabras o semejantes:

Queridos hermanos: En este domingo en el que, unidos a todos los cristianos del mundo, recordamos llenos de gozo la resurrección del Señor, vamos a iniciar nuestra celebración evocando cómo Dios, por medio del bautismo, nos injertó simbólicamente en la muerte y resurrección de su Hijo y, con ello, nos otorgó el perdón de todos nuestros pecados.

Pidamos, pues, al Señor que el agua que vamos a bendecir y derramar sobre nosotros reavive nuestro bautismo y el perdón que en aquel día se nos otorgó.

✛ Oh Dios, creador de todas las cosas, que por el agua y el nEspíritu diste forma y fiura al hombre y al universo.

R/: Bendice y purifica a tu Iglesia.

✛ Oh Cristo, que de tu costado abierto en la cruz, hiciste manar los sacramentos de salvación.

R/: Bendice y purifica a tu Iglesia.

✛ Oh Espíritu Santo, que del seno bautismal de la Iglesia nos haces renacer como nuevas criaturas.

R/: Bendice y purifica a tu Iglesia.

✛ Oh Dios, que en el domingo, día memorial de la resurrección, reúnes a la Iglesia, esposa y cuerpo de Cristo; bendice a tu pueblo y, por medio de esta agua, reaviva en todos nosotros el recuerdo y la gracia del bautismo, nuestra primera Pascua. Por Jesucristo, nuestro Señor.

R/: Bendice y purifica a tu Iglesia.

Terminada la bendición, el sacerdote toma el hisopo, se rocía a sí mismo y, luego, rocía a los ministros, al clero y los fieles.

Una vez acabado el canto, el sacerdote, de pie y de cara al pueblo, con las manos juntas, dice:

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su reino.

MoniciÓn a las lecturas

Is 6, 1-2a. 3-8 / Sal 137 / 1Cor 15, 1-11/ Lc 5, 1-11

Hoy escuchamos la llamada de Dios al profeta Isaías y a Pedro. Dos relatos de vocación con semejantes características. Dios nos envía a los hombres para que proclamemos su salvación.

En su primera carta a los Corintios, Pablo les recuerda que movido por esta llamada, les anunció el mensaje que les está salvando. Escuchemos la Palabra con atención.

Sugerencias para la homilía

➽ La primera lectura nos presenta el pasaje de la vocación del profeta Isaías. En una visión en el Templo el profeta ve la gloria de Dios, y a los ángeles proclamando la santidad divina.

La respuesta del profeta es, en un primer momento, reconocer su indignidad. Pero Dios, por medio de un ángel toca sus labios. El profeta responde resuelto a la petición divina: «¡Aquí estoy: envíame!». Dios da al profeta una misión para la salvación del pueblo: le enfrentará con su propio pecado, endureciendo así su corazón. Del pueblo devastado surgirá una semilla santa, de la que un nuevo pueblo de la alianza fructificará.

➽ La llamada de Jesús a Pedro tiene un esquema similar a la que hemos contemplado en el pasaje de Isaías. Pedro escucha la palabra de Jesús subido a su barca enseñando a la multitud, que como poco antes ha señalado el evangelista escuchaba con temor reverencial (Lc 4, 22.36). Esta palabra mueve a Pedro a entrar mar adentro a pescar en un momento poco propicio para ello. La abundancia de captura hace que Pedro se postre reconociendo su propio pecado. Jesús le llama a seguirle para una nueva misión: buscar a los hombres y llevarles a Cristo.

➽ Uno de los contenidos del anuncio cristiano es la original igualdad entre el hombre y la mujer. La Iglesia es testigo del misterio de la Creación del hombre y la mujer. Siendo ambos irreductibles el uno al otro, es necesaria la complementariedad para desvelar el misterio del hombre. Nosotros hemos de estar dispuestos a dar testimonio de este evangelio de la creación del hombre y la mujer para iluminar la necesaria colaboración en la civilización del amor. Sólo en la justicia, que es la virtud capaz de reconocer lo más propio de cada uno, podemos encontrar el fundamento de una igualdad de origen: todos hemos sido creados por Dios y llamados a seguirle en una vida santa.

Oración de los fieles

Señor, tu nos has dicho pedid y se os dará, llamad y se os abrirá, humildemente y con confianza te presentamos nuestras peticiones.

✜ Por el Papa Benedicto XVI, por nuestros obispos y por todos los sacerdotes, para que, con su testimonio y palabra, guíen al pueblo de Dios manifestando su amor a los más débiles.

Roguemos al Señor

✜ Por nuestros gobernantes y políticos, para que impulsen el verdadero desarrollo de los pueblos más necesitados, eliminando las causas del hambre.

Roguemos al Señor

✜ Por todos los que se encuentran en situación de sufrimiento, por los enfermos, por todos los que viven discriminados y humillados, para que el consuelo de Dios y la ayuda de todos les haga salir de su pobreza.

Roguemos al Señor

✜ Por todos los que trabajan en y con Manos Unidas, para que la caridad de Cristo brille en ellos y se extienda a todos los hombres.

Roguemos al Señor

✜ Por todos los difuntos, y de una manera especial por los que han dedicado tiempo o recursos económicos a Manos Unidas, para que, por su entrega y ejemplo a favor de los más pobres, estén gozando de la presencia de Dios en el cielo.

Roguemos al Señor

✜ Para que en todos los pueblos, hombres y mujeres podamos trabajar juntos al servicio de la civilización del amor.

Roguemos al Señor

✜ Por todos nosotros, que participamos en esta Eucaristía, para que a través de nuestro testimonio de entrega y sencillez contribuyamos al verdadero desarrollo de nuestros hermanos.

Roguemos al Señor

Escucha, Padre de bondad, las plegarias que te hemos dirigido con confianza filial. Tú que vives y reinas, por los siglos de los siglos.

Monición a la colecta:

La colecta que realizamos hoy la ofreceremos a Manos Unidas para la realización de proyectos que ayudan a un desarrollo más integral de los pueblos que lo necesitan. Gracias por vuestra generosidad. (Se puede mencionar el proyecto concreto que apoya la parroquia, colegio o comunidad).


Publicado por verdenaranja @ 22:56  | Liturgia
 | Enviar