Mi?rcoles, 13 de marzo de 2013

Carta Pastoral de monseñor Juan Rubén Martínez, obispo de Posadas para el cuarto domingo de cuaresma (10 de marzo de 2013). (AICA

Catolicismo popular y secularismo

Catolicismo popular y secularismo. En esta reflexión cuaresmal sobre la “Fe”, solo señalaremos algunos desafíos que considero que deberemos tener en cuenta en el contexto de nuestra realidad social y cultural.

En los documentos del Episcopado Argentino de los años 90 “Líneas Pastorales”, se señalaba el problema del secularismo como un desafío en la tarea evangelizadora, y en este inicio de siglo, en “Navega Mar Adentro” se señaló el desafío de evangelizar la búsqueda de Dios que tiene la gente.

Es cierto que en nuestra realidad encontramos la convivencia de estos dos aspectos. En toda América Latina es fuerte la búsqueda de Dios en nuestra gente y esto se expresa en las grandes manifestaciones de religiosidad popular. Nosotros somos testigos en la Diócesis, así como en nuestra patria de importantes manifestaciones de fe, que constituye en nuestra cultura un fuerte componente de un “catolicismo popular” que perdura desde hace siglos en nuestra historia.

Aún cuando la religiosidad popular es parte de nuestra cultura, también asistimos a un importante avance del secularismo que plantea una sociedad que omite a Dios, y presenta solo un modelo consumista donde la persona sólo es un objeto. El secularismo que se transforma en un ambiente, en parte crece por las estructuras mercantiles y consumistas que manejan un poder económico, político y comunicacional, e inciden sobre todo en la cultura y educación. Basta hacer un rato “zapping” en la televisión para ver que la mayoría de las propuestas en programas de diversión, novelas y películas hacen propuestas que silencian a Dios y omiten valores esenciales como la vida, familia, justicia y la solidaridad. Muchas veces para defender sus propuestas materialistas y consumistas ridiculizan lo religioso, y a la misma Iglesia tratando de dañarla, por ejemplo subrayando debilidades personales de algunos de sus miembros, y silenciando a tantos que dan su vida en obras de caridad y justicia, o bien, tergirversando algunas de sus enseñanzas, desde prejuicios casi dogmáticos, y escondiendo las verdades de dichas enseñanzas.

Consolidar algunos ejes pastorales. En realidad debemos señalar que cada tiempo tiene sus desafíos y el nuestro será “Consolidar” la evangelización profundizando nuestro discipulado y misión.

En la última Asamblea Diocesana realizada en junio de 2012, señalaba que ingresábamos en un tiempo en el que tenemos que consolidar varias iniciativas que fueron claves para la evangelización en estos años en nuestra Diócesis (reflexiones sobre el camino Evangelizador de la Diócesis: Asamblea junio 2012). La palabra consolidar implica necesariamente tomar en serio y en profundidad el “Año de la Fe”, el asumir el camino de discipulado y misión, consolidando y madurando la fe como “Don y tarea”.

La Fe y la Vida. Lamentablemente observamos que muchos cristianos padecen una ruptura entre la fe y el estilo de vida, criterios y opciones que realizan. Esto revela la necesidad de realizar un camino discipular y misional. Esta realidad que se da en todos los niveles culturales y sociales, se hace más grave cuando se da en aquellos cristianos que tienen responsabilidades sociales por el ejercicio de poder que poseen, e ignoran el compromiso que la fe conlleva en todos los ámbitos de la vida social, política y cultural. Algunos creen erróneamente cumplir como cristianos participando de alguna celebración ocasional, o bien, realizando algún gesto solidario aislado. La vida de fe para un cristiano debe impregnar todos sus actos, debe ser un estilo de vida, implicando también sus criterios y opciones personales.

Les envío un saludo cercano y hasta el próximo domingo.

Mons. Juan Rubén Martínez, obispo de Posadas


Publicado por verdenaranja @ 21:35  | Hablan los obispos
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