Mi?rcoles, 20 de noviembre de 2013

Reflexión de monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata, en el programa "Claves para un Mundo Mejor" (16 de noviembre de 2013) (AICA)

Coima y corrupción van de la mano


“Un muy afectuoso saludo para todo ustedes, amigos televidentes, que constituyen el vastísimo auditorio de estos encuentros semanales en Claves”.

“Ustedes saben que nuestro querido Papa Francisco celebra misa diariamente en la Casa Santa Marta, en el Vaticano, donde él reside, hace un breve comentario del Evangelio correspondiente”.

“El 8 de noviembre pasado el Evangelio presentaba la parábola del administrador infiel y entonces el Papa se refirió a un tema de máxima actualidad, como es la “coima”. Quiero leerles, expresamente, lo que dijo el Santo Padre sobre este tema”:

“Se comienza, quizás, con un sobrecito, pero es como la droga se acaba con la enfermedad de acostumbrarse a ella”. También invitó a rezar “para que el Señor cambie el corazón de los devotos de la diosa coima” y a rezar “por los hijos, niños y muchachos, que reciben de sus padres pan sucio, un pan que hace perder la dignidad”. El Papa se refiere a que, el pan auténtico, genuino, el pan limpio es aquel que se gana con el trabajo”.

“También hizo alusión a quiénes pueden ser los protagonistas de este fenómeno tan extendido de la coima. Dice: “Algunos administradores de empresas y también del gobierno, y añade con esperanza: quizás no sean tantos”. Otra descripción: “Es el comportamiento que toma el camino más breve, el camino más cómodo para ganarse la vida”.

“En italiano “coima” se dice “tangente”. ¿Y qué es la tangente? Es una línea recta que corta a la curva en un punto. Si ustedes se fijan en el Diccionario de la Academia Española van a encontrar también que “irse por la tangente” significa valerse de un subterfugio para salir hábilmente de un apuro. Ya sabemos que se recurre frecuentemente a la coima para agilizar trámites”.

“A propósito de estas declaraciones del Papa es interesante comprobar la repercusión en el mundo entero. Tengo anotadas aquí algunas cosas publicadas en el “Corriere della Sera”: En Italia los corruptos le roban al país sesenta mil millones de euros al año. Se dice que en tiempos de crisis como los actuales el peso de las coimas es tal que se puede razonablemente temer que su impacto social incida sobre el desarrollo económico del país.

“Sobre el programa de infraestructura estratégica, siempre estoy hablando de Italia, se calcula que “las coimas añaden al costo de la obra pública noventa y tres mil millones de euros, lo que equivale a casi seis puntos del producto bruto interno”. Y sobre el presupuesto de cada familia, porque el costo de la coima lo pagan todos, en Italia grava unos cinco mil euros al año. El año pasado una encuesta revelaba que 12 italianos sobre 100 habían recibido un pedido de coima”.

“Todo esto que estoy diciendo pasa en Italia. ¿Y qué pasa en la Argentina? Yo no tengo datos, pero seguro ustedes conocen a una persona o a varias personas que han recibido algún pedido de coima. Incluso muchos de ustedes habrán ido a hacer algún trámite y allí les ofrecieron “agilizarlo”, “irse por la tangente”.

“¡Es una cosa muy seria esto! Les he mostrado las cifras italianas, pero no sé que pasaría si sacáramos en la Argentina”.

“Este fenómeno cultural que el Papa ha definido como un “fenómeno de corrupción” es algo tremendo, que además del costo económico tiene un costo cultural y ético fenomenal”.

“El Papa Francisco ha apuntado muy bien. Recemos, como él nos pide, por la conversión de quienes están atrapados en esta red de corrupción”.


Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata


Publicado por verdenaranja @ 23:32  | Hablan los obispos
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