Jueves, 02 de enero de 2014

Reflexión de monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata, en el programa "Claves para un Mundo Mejor" (28 de diciembre de 2013) (AICA)

“Construir la paz desde la fraternidad”

 “Hoy quiero comentarles algo acerca de la Jornada Mundial por la Paz. Ustedes saben que desde hace unas cuantas décadas el 1° de Enero se celebra esta Jornada en toda la Iglesia, precisamente para comunicar al mundo entero el Mensaje de Paz que es propio del Evangelio y de la fe cristiana”.

“Todos los años el Papa pronuncia y envía un mensaje al Pueblo de Dios y yo quisiera leerles el comienzo del Mensaje que nos ha dado ahora el Papa Francisco. Dice: “El corazón de todo hombre y de toda mujer alberga en su interior el deseo de una vida plena, de la que forma parte un anhelo indeleble de fraternidad que nos invita a la comunión con los otros, en los que encontramos no enemigos o contrincantes sino hermanos a los que acoger y querer”

“El título del mensaje es “La Fraternidad, Fundamento y Camino para la Paz” y en ese primer párrafo ya aparece, como en el título, la palabra clave de este mensaje del Papa Francisco que es fraternidad. Si no he contado mal, aparece 41 o 42 veces esta palabra sin mencionar otros términos sinónimos, expresiones también que tienen que ver con la hermandad entre todos los seres humanos”.

“El Papa hace notar la importancia fundamental de la fraternidad para la actividad humana en el mundo, para el desarrollo de la historia humana y, también es importante señalar, el fundamento teológico referido a la fe porque el mensaje va dirigido a todo el mundo pero de una manera muy especial a nosotros”.

“Dice además que “la fraternidad está enraizada en la paternidad de Dios” y que se funda en la Cruz de Cristo”. La referencia a la paternidad de Dios es importante porque a veces esa referencia queda como algo genérico o teórico, ideal, pero aquí se refiere al amor concreto de Dios por cada una de sus creaturas humanas. También nosotros hemos recuperado la posibilidad de vivir fraternalmente gracias a la Redención de Cristo”.

“La referencia a la Muerte y a la Resurrección de Cristo tiene que ver con la creación de una nueva humanidad que debe ser fraterna: somos hermanos los unos de los otros. De aquí el Papa Francisco saca una cantidad de consecuencias respecto de la economía, de la justicia social, de la paz, de la carrera armamentista, del cuidado del medio ambiente”.

“Me parece que podríamos aplicar este llamado a la fraternidad, este recuerdo del valor fundamental de la fraternidad, a lo que pasa en la Argentina y a lo que ha pasado atávicamente en la Argentina porque en nuestra Historia hay una inclinación permanente a la discordia, a considerarnos siempre contrincantes o enemigos”.

“Entre hermanos siempre hay discusiones, hay peleas, hay disputas, pero prima algo que es fundamental que es esa condición de ser hijos de un padre y una madre”.

“Nosotros también somos hijos de Dios y creo que al comenzar un Año Nuevo (estamos muy cerquita de ese momento de cambio de un año a otro) tendríamos que reflexionar sobre esto: ¿Cómo hacer para que en la Argentina comience a insinuarse la fraternidad que nos une a todos? No solamente como hijos de Dios sino también como habitantes de esta tierra, como depositarios de una historia y como protagonistas de un futuro que si lo encaráramos fraternalmente seguro que va a ser mucho mejor”.

“Pues bien, les dejo esta reflexión, los saludo hasta el próximo encuentro, que ya será el año que viene, y por eso les deseo un muy feliz Año Nuevo para todos”.


Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata.


Publicado por verdenaranja @ 20:46  | Hablan los obispos
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