Martes, 11 de febrero de 2014

Reflexión de monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata, en el programa "Claves para un Mundo Mejor" (8 de febrero de 2014)

Tiempo de vacaciones


“Queridos amigos de “Claves para un Mundo Mejor”, ustedes que siguen semana a semana este programa saben bien que es un espacio de buenas noticias. Aquí se presentan cosas lindas: iniciativas de evangelización, casos especiales de asistencia caritativa, iniciativas educativas, en suma, cosas buenas”.

“Yo me planteaba críticamente: ¿no habrá en todo esto un poco de ingenuidad, no será algo artificial porque en el mundo no hay solo cosas buenas y pareciera que no abundan demasiado en este tiempo? Entonces: ¿qué significa que nosotros semana a semana estemos presentando todo esto para levantarles el ánimo?”.

“En primer lugar digamos que es un alivio respecto de lo que hacen los noticieros habituales, de radio y de televisión y demás, que nos abruman con cosas espantosas todo el tiempo. Es cierto que también reflejan la realidad. No vamos a engañarnos: la situación es difícil, pasan muchas cosas espantosas en el mundo entero y en la Argentina también aunque nosotros somos bastante quejosos. Y por eso muchas veces nos perdemos en ese bosque de malas nuevas y no advertimos tantas cosas buenas como existen”

“Por eso “Claves” procura que nosotros establezcamos un equilibrio y hay algo más y que me parece fundamental: existen muchas cosas buenas, hay también gente buena. Hay iniciativas razonables, hay gente que vive normalmente bien y sufre montones por hacerlo pero al mismo tiempo trata de ayudar a los demás”.

“¿Cuánto conocemos nosotros de la vida misma de la Iglesia especialmente en nuestras barriadas y cuanta gente generosa que colabora, que se entrega? Bueno, “Claves” refleja algo de todo esto”.

“No debemos perder de vista cuando nos abruman las calamidades, cuando nos sentimos inclinados a la queja continúa, que también existen estas cosas buenas. Así es la vida después de todo. San Pablo, hacia el final de la Carta a los Filipenses, les dice a los miembros de esta comunidad cristiana “todo cuanto hay de verdadero, de noble, de justo, de puro, de amable, lo que es digno de alabanza eso es lo que tiene que interesarles a ustedes”.

“Pensemos que este consejo del Apóstol va dirigido a nosotros también. Que no perdamos de vista todo lo que es verdadero, noble, justo, puro, amable, digno de elogio. Y no retaceemos el elogio entonces. No digo estas cosas para infundir un falso optimismo sino para que tengamos un juicio correcto sobre la realidad”.

“Finalmente quiero comentarles que he tenido un encuentro con el Papa Francisco que fue largo y afectuoso y con Francisco hablamos de muchas cosas y pude ofrecerle un panorama de la vida pastoral de nuestra arquidiócesis, de nuestros proyectos, dificultades y esperanzas. Le expliqué especialmente que estamos multiplicando los centros de Evangelización en las zonas periféricas: nuevas capillas y parroquias destinadas a una atención integral, que responda a las múltiples necesidades de la población”.

“El papa Francisco me animó y alentó a seguir trabajando en la periferia y a continuar con la creación de nuevos colegios católicos, ante la emergencia educativa, y ante la creciente demanda de los padres. Y, por supuesto, le transmití al Santo Padre saludos de todos, sacerdotes y fieles, que él retribuyó con especial cariño y con su bendición”.


Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata.


Publicado por verdenaranja @ 22:54  | Hablan los obispos
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