Mi?rcoles, 26 de febrero de 2014

Reflexión de monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata, en el programa "Claves para un Mundo Mejor" (22 de febrero de 2014) (AICA)

“Afectuoso encuentro con el Papa”

Bienvenido aunque sabemos que pronto tiene que volver a viajar.

“Así es, tengo que asistir a la asamblea plenaria de la Comisión Pontificia para América Latina donde lo veré de nuevo al Papa. Pero la que he tenido en enero ha sido una entrevista privada larga y afectuosa, que realmente ha sido reconfortante”.

Un mes con mucho viaje. Estuvo en Tandil con sus seminaristas, viajó a Roma para acompañar a uno de sus sacerdotes que defendía su Tesis Doctoral pero ¿cómo fue el encuentro con el Papa Francisco?
“El encuentro fue doble, en realidad, porque el miércoles asistí a la Audiencia General y allí, al terminar, los obispos podemos hablar un poquito con el Papa y saludarlo. Así que ahí tuve un primer intercambio, pero el Papa ya sabía que al día siguiente nos encontrábamos en privado”.

“El jueves 23 de enero pude gozar de una larga conversación, de unos 45 minutos, en la que pudimos hablar de todo un poco. Yo le comenté lo que estamos haciendo en la Arquidiócesis, porque me pareció que era interesante eso, explicarle nuestra perspectiva y le dije: “estamos siguiendo lo que nos indicaste acerca de las periferias”. Las periferias que son en primer lugar periferias geográficas, o sea los alrededores de la ciudad de La Plata, especialmente donde hay nuevos asentamientos habitacionales, etc. Y ahí estamos tratando que haya centros de evangelización. En este momento estamos tratando de desarrollar 17 centros de evangelización: algunas parroquias, otras vicarías, otros empiezan a funcionar como capilla. Avanzando como podemos, porque no tenemos los recursos económicos suficientes. Pero de todas maneras eso es muy importante”.

“Luego están las periferias existenciales y las periferias culturales también. Es decir los variados ámbitos y las situaciones a las cuales hay que llevar el mensaje del Evangelio”.

“La Plata es una ciudad universitaria, que tiene una tradición cultural muy importante y, entonces, plantea desafíos realmente muy fuertes. Quedé muy contento porque el Papa ha animado todo eso, hemos intercambiado ideas sobre el asunto. Y yo le agradecí especialmente la exhortación sobre la “Alegría del Evangelio” porque ahí hay indicaciones preciosas que estamos siguiendo”.

Monseñor imagino como es ese encuentro con 30 años de tareas en común, que lo conoce. Pienso lo que debe ser encontrarse con él ahora como Papa. Esto de tener una historia común es afectivamente fuerte.
“Si, si, es una cosa extraña, pero se da con toda naturalidad. Resulta conmovedor que el Papa sea una persona tan conocida y cercana.”.

¿Qué le dijo el Papa a usted?
“El Papa estaba muy contento de verme, intercambiamos opiniones sobre la situación mundial, sobre la situación de la Argentina, etc. Además le comenté algunas intervenciones mías, creo que yo hablé en Claves sobre el tema, a propósito de algunos puntos de la exhortación “Evangelii Gaudium” muy fuertes en materia social, como por ejemplo lo que el Papa dice acerca de la “teoría del derrame”: el crecimiento económico por sí mismo no es suficiente para que haya una justa distribución de los bienes para que los pobres puedan ir progresando y para los que están en la miseria puedan salir de ella. Y ha sido muy criticado el Papa por esas afirmaciones”.

“A mí parece que eso es la Doctrina Social de la Iglesia, sin más. Entonces, el Papa presenta una manera de concebir la sociedad en el sentido profundamente humano y cristiano. Sin ese conjunto de actitudes y decisiones el crecimiento económico solo no puede satisfacer las necesidades de la gente y asegurar una justa distribución”.

Y cómo lo vio al Papa Francisco, a su amigo, porque a veces se lo ve cansado pero muy feliz por eso me gustaría saber ¿cómo lo vio usted desde el amigo al Papa?
“Si, es cierto, pero se lo ve muy bien, con mucho ánimo y muy contento. Se lo ve muy contento, muy dispuesto a cumplir el ministerio petrino con toda intensidad. Y con un talento formidable de comunicación”.

“A mi me admira cómo teniendo la responsabilidad de todas las iglesias, como se dice, él puede seguir tan de cerca y con tanto cariño la situación de la Iglesia en Argentina”.

“Y en lo que a mi respecta me he sentido muy acompañado, muy animado. Ahora, cuando vuelva a Roma, espero verlo nuevamente durante la Pontificia Comisión para América Latina porque él va a asistir a alguna de las reuniones”.

Cuando yo lo vi al Papa, en diciembre pasado, le dije que estaba muy feliz de verlo tan feliz a él y ahora estoy también muy feliz de verlo tan feliz a Usted en este encuentro con su amigo. Porque a veces se dicen cosas y la gente no conoce, no sabe.
“Yo no creo que sea la gente; son más bien algunos periodistas que, en realidad, no entienden lo que es la vida de la Iglesia. Entonces juzgan de una manera completamente equivocada”.

“Mi relación con el Santo Padre se remonta a la época en que hemos trabajado juntos en la Diócesis de San Miguel: yo era Rector del Seminario de San Miguel y mi seminaristas estudiaban en el Colegio Máximo cuando Jorge Bergoglio era el Rector. Luego ambos hemos sido auxiliares del cardenal Quarracino juntos durante seis años. Y hasta llegué a ser auxiliar de él algunos meses, unos pocos meses, en la Arquidiócesis de Buenos Aires antes de mi traslado a La Plata”.

E incluso fue, en esa época, que el entonces Arzobispo Bergoglio me sugirió que le pidiera a Usted que fuera columnista de “Claves para un Mundo Mejor”
“Es verdad, aunque no sé si eso se lo tengo que agradecer porque me ha cargado un buen trabajo que lleva ya muchos años”

Pero la gente se lo agradece y este equipo también. A los dos a uno por la sugerencia y a Usted por acompañarnos…


Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata.


Publicado por verdenaranja @ 22:56  | Hablan los obispos
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