Mi?rcoles, 28 de mayo de 2014

La fiesta de San José de Anchieta se celebra el 9 de Junio. Con tal motivo desde la Vicaría de Pastoral nos han enviado la Misa para ese día.

SAN  JOSÉ DE ANCHIETA, sacerdote, 9 de junio

Fiesta 

José de Anchieta nace en San Cristóbal de la Laguna, en 1534. Ingresa en la Compañía en 1551 en Portugal. Destinado al Brasil, se entrega a la formación de los indígenas bajo la luz del Evangelio. Ordenado sacerdote en 1566, después de diez años de superior, es nombrado Provincial de todas las Misiones brasileñas, siendo sabio superior y sobresaliente organizador. Es el primero en componer una gramática de la lengua indígena y en escribir un catecismo en la misma lengua. Como misionero apostólico procuró la promoción de los indígenas en lo humano lo social y lo moral. Todo ello le mereció de los nativos el título de "Apóstol del Brasil". Murió el 9 de junio de 1597 en la ciudad de Reritiba, que en su honor lleva hoy el nombre de Anchieta. El Papa Juan Pablo II lo beatificó, el 22 de junio de 1980 y el Papa Francisco lo canonizó el 3 de abril de 2014. 

 

ANTIFONA DE ENTRADA Is 52, 7 

¡Qué hermosos son sobre los montes

los pies del mensajero que proclama la paz,

que anuncia la buena noticia, que pregona la justicia! 

 

ORACIÓN COLECTA 

Te pedimos, Señor, Dios nuestro

que derrames  tu gracia sobre nosotros,

para que, sirviendo fielmente al Evangelio

a ejemplo de San José de Anchieta,

que se hizo todo a todos,

nos esforcemos por ganar para ti a nuestros hermanos

en la caridad de Cristo.

Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo... 

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Te pedimos, Señor, que santifiques con tu bendición

las ofrendas que te presentamos, en acción de gracias,

por las maravillas que han realizado en San José de Anchieta.

Por su intercesión, fortalece nuestra voluntad

en el servicio de anunciar el Evangelio de tu Hijo,

nuestro Señor Jesucristo,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

PREFACIO DE LOS SANTOS PASTORES

 V/. El Señor esté con vosotros.

R/. Y con tu espíritu.

V/. Levantemos el corazón.

R/. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V/. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R/. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias, siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno,

por Cristo, Señor nuestro. 

Porque nos concedes la alegría

de celebrar hoy la fiesta de San José de Anchieta,

fortaleciendo a tu Iglesia

con el ejemplo de su vida,

instruyéndola con su palabra

y protegiéndola con su intercesión. 

Por eso, con los ángeles y los santos,

te cantamos el himno de alabanza

diciendo sin cesar:  Santo, Santo, Santo... 

 

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Mt 9,36

Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas,

porque estaban extenuadas y abandonadas,

como ovejas que no tienen pastor.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 

Oh Dios, que confiaste a cada uno de nosotros

el cuidado de nuestro prójimo,

concédenos que, reconfortados con el pan de vida

y con el ejemplo de San José de Anchieta,

que entrego su vida al anuncio del Evangelio,

proclamemos, de palabra y obra, las riquezas de tu amor.

Por Cristo, nuestro Señor. 

 

LECTURAS 

PRIMERA LECTURA 

Verán los confines de la tierra la victoria de nuestro Dios 

 

Lectura del libro de Isaías (52, 7-10) 

¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la Buena Nueva, que pregona la victoria,

que dice a Sión: «Tu Dios es rey»! Escucha: tus vigías gritan, cantan a coro, porque ven cara a cara al Señor, que vuelve a Sión.

Romped a cantar a coro, ruinas de Jerusalén, que el Señor consuela a su pueblo, rescata a Jerusalén; el Señor desnuda su santo brazo a la vista de todas las naciones, y verán los confines de la tierra la victoria de nuestro Dios. 

Palabra de Dios. 

 

SALMO RESPONSORIAL (Sal 95, 1-2a. 2b-4. 7-8a. 10)  

R/ Contad las maravillas del Señor a todas las naciones. 

V/     Cantad al Señor un cántico nuevo,

cantad al Señor toda la tierra.

Cantad al Señor, bendecid su nombre. 

R/ Contad las maravillas del Señor a todas las naciones. 

V/     Proclamad día tras día su victoria.

Contad a los pueblos su gloria,

sus maravillas a todas las naciones;

porque es grande el Señor y muy digno de alabanza,

más respetable que todos los dioses. 

R/ Contad las maravillas del Señor a todas las naciones. 

V/     Familias de los pueblos, aclamad al Señor,

aclamad la gloria y el poder del Señor;

aclamad la gloria del nombre del Señor. 

R/ Contad las maravillas del Señor a todas las naciones. 

V/     Decid a los pueblos: «El Señor es rey;

él afianzó el orbe, y no se moverá:

él gobierna a los pueblos rectamente». 

R/ Contad las maravillas del Señor a todas las naciones.

 

SEGUNDA LECTURA 

Deseábamos entregaros no sólo el evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas

 

Lectura de la primera carta del apóstol San Pablo a los Tesalonicenses

(1Tes. 2, 2b-8) 

Hermanos:

Apoyados en nuestro Dios, tuvimos valor para predicaros el Evangelio de Dios en medio de fuerte oposición.

Nuestra exhortaciónno procedía de error o de motivos turbios, ni usaba engaños, sino que, en la medida en que Dios nos juzgó aptos

para confiaros el Evangelio, así lo predicamos: no para contentar a los hombres, sino a Dios,que juzga nuestras intenciones.

Bien sabéis vosotros, que nunca hemos actuado ni con palabras de adulación ni por codicia disimulada, Dios es testigo, ni pretendiendo honor de los hombres, ni de vosotros, ni de los demás, aunque, como apóstoles de Cristo, podíamos haberos hablado con autoridad; por el contrario, nos portamos con delicadeza entre vosotros, como una madre que cuida con cariño a sus hijos.

Os queríamos tanto que deseábamos entregaros no sólo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas, porque os habíais ganado nuestro amor. 

Palabra de Dios.

ALELUYA Lc 4, 18-19

Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad. 

EVANGELIO 

La mies es abundante y los obreros pocos. 

Lectura del santo Evangelio según San Lucas (10, 1-9)

 

En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos, y los mandó delante de él, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía: «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies». ¡Poneos en camino! Mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias; y no saludéis a nadie por el camino.

Cuando entréis en una casa, decid primero: “Paz a esta casa”. Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros.

Quedaos en la misma casa, comiendo y bebiendo de lo que tengan: porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa en casa. Si entráis en una ciudad y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya en ella, y decidles:

“El reino de Dios ha llegado a vosotros”».  

Palabra del Señor.

 

MISA DE SAN JOSÉ DE ANCHIETA

 

MONICIÓN DE ENTRADA 

José de Anchieta nace en San Cristóbal de la Laguna, en 1534. Ingresa en la Compañía en 1551 en Portugal. Destinado al Brasil, se entrega a la formación de los indígenas bajo la luz del Evangelio. Ordenado sacerdote en 1566, después de diez años de superior, es nombrado Provincial de todas las Misiones brasileñas, siendo sabio superior y sobresaliente organizador. Es el primero en componer una gramática de la lengua indígena y en escribir un catecismo en la misma lengua. Como misionero apostólico procuró la promoción de los indígenas en lo humano lo social y lo moral. Todo ello le mereció de los nativos el título de "Apóstol del Brasil". Murió el 9 de junio de 1597 en la ciudad de Reritiba, que en su honor lleva hoy el nombre de Anchieta. El Papa Juan Pablo II lo beatificó, el 22 de junio de 1980 y el Papa Francisco lo canonizó el 3 de abril de 2014. 

Hoy nos reunimos con gozo para dar gracias a Dios, de quien  procede toda Santidad, por este hijo de nuestra tierra que ha vivido de forma heroica la santidad en el anuncio del Evangelio y el servicio de los más pobres. 

Como se dice en el Prefacio de los Santos, El nos estimula con su ejemplo en el camino de la vida y nos ayuda con su intercesión”

  

ORACIÓN DE LOS FIELES

 

Roguemos ahora a nuestro Padre Dios, que siempre escucha a quienes confían en Él, presentándole humildemente nuestras necesidades, las de la Iglesia y del mundo entero. 

- Por la Iglesia de Dios, sacramento universal de salvación, presidida por el Papa Francisco: para que congregada en la unidad deseada por Jesucristo, sea siempre fiel al mandato divino y anuncie sin cesar el Evangelio a todos los pueblos. Roguemos al Señor. 

- Por nuestra Iglesia Diocesana, por nuestro Obispo Bernardo, por los sacerdotes, religiosos y religiosas y personas de vida consagrada al servicio del pueblo de Dios: para que el ejemplo de San José de Anchieta  despierte entre nosotros la llamada y el compromiso a ser discípulos y misioneros de la Palabra de Dios. Roguemos al Señor. 

- Por las Iglesias jóvenes de todo el mundo: para que se consolide la fe sembrada por la palabra y el testimonio de los misioneros y de fruto abundante de fe, esperanza y caridad. Roguemos al Señor. 

- Por los pueblos donde es difícil anunciar la Palabra de Dios: para que no falten misioneros que den testimonio de caridad y con paciencia preparen los caminos del Evangelio. Roguemos al Señor. 

- Por los jóvenes de hoy: para que a imitación de San José de Anchieta sientan la fortaleza del Señor y no tengan miedo a seguir a Jesús en su propia vocación misionera, sacerdotal o religiosa, con radical libertad y absoluta disponibilidad. Roguemos al Señor  

- Por todos los que estamos aquí reunidos, por todos los que caminamos en nuestras islas a la casa del Padre, en comunión con la Iglesia de Brasil y la Compañía de Jesús: que al elevar nuestra acción de gracias a Él, por la santidad de José de Anchieta, nos sintamos interpelados a vivir nuestra llamada a la santidad de vida. Roguemos al Señor. 

 

Padre de bondad, tú que has enviado al mundo a tu Hijo Jesucristo y en Él te has dado totalmente a nosotros y nos has amado sin medida, por intercesión de San José de Anchieta acoge nuestras súplicas y concédenos la gracia de saber hacernos como él “todo a todos”, con tal de ganarlos para tu Reino. Por Cristo, nuestro Señor.

 


Publicado por verdenaranja @ 23:16  | Liturgia
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