Mi?rcoles, 04 de junio de 2014

Reflexión de monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata, en el programa "Claves para un Mundo Mejor" (31 de mayo de 2014) (AICA)

El Papa y su predicación diaria

“En la actualidad todos seguimos con gran atención y cariño la actividad del Papa Francisco, nos vemos muy cercanos a él y entonces recogemos sus palabras, sus gestos.

Y hoy quiero hablarles precisamente de lo que el Papa hace y dice, prácticamente todos los días, en la Capilla de la Casa Santa Marta adonde reside. El Papa temprano celebra la misa y predica como si fuera un párroco. Claro es el Párroco del mundo entero y predica de una manera muy particular, a partir de los textos que se han proclamado en cada liturgia de la Palabra como ocurre en todas las parroquias o como debiera ocurrir en todas las parroquias. El Papa ofrece cada día un especial comentario sobre el Evangelio.

Pero lo que hoy quiero subrayar es que el Papa ilumina la actualidad con esa proyección que él hace del Evangelio de Jesús. No interpreta el Evangelio ni como un exégeta profesional, profesor de una universidad, ni tampoco como alguien que por desarrollar especialmente el sentido espiritual de las cosas se va por las nubes. Sin duda el Papa hace una lectura espiritual de la Biblia y del Evangelio de Jesús pero esa lectura espiritual lleva a ver lo profundo de la Palabra del Señor y a proyectarla sobre las situaciones concretas que estamos viviendo en el mundo.

A veces el Papa se refiere a cosas muy cotidianas, podríamos decir, pero siempre iluminándolas, siempre mostrando cual es el camino que Jesús nos dejó y como la Palabra del Señor tiene que iluminar concretamente nuestro día, y un día tras otro.

Por eso como conclusión creo que el Papa nos está dando un ejemplo de cómo hay que leer el Evangelio, de cómo nosotros mismos podemos leer el Evangelio. No nos podemos contentar con la predicación dominical, supongamos que todos vamos a Misa los domingos, pero eso no basta pues tenemos que tomar en nuestras manos las palabras de Jesús y tenemos que leerlas pero no sólo como para enterarnos de algo que pasó cuando el Señor estaba en la Tierra sino que es una Palabra eterna que tiene que iluminar nuestro día hoy.

Por tanto nosotros sí tenemos que hacer una lectura espiritual y personal de eso que el Señor nos ha dicho para siempre. Aplicándolas a nuestro propio caso, a nuestra propia situación, a la situación en la cual vivimos y que vemos reflejada, por ejemplo, en los medios de comunicación.

Que el ejemplo del Papa que proyecta en el hoy del mundo la Palabra de Salvación nos sirva a nosotros para nuestra relación personal con la Palabra de Dios. Debe ser, subrayo, una relación verdaderamente personal.

Que la Palabra de Dios entre en nosotros, ilumine nuestra inteligencia, movilice nuestro corazón y que nos ayude, entonces, a poner en práctica el Mensaje de Jesús”.

Mons. Héctor Aguer, arzobispo de La Plata


Publicado por verdenaranja @ 23:07  | Hablan los obispos
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