Mi?rcoles, 17 de septiembre de 2014

Palabras del Santo Padre al finalizar la oración mariana. CIUDAD DEL VATICANO, 14 de septiembre de 2014 (Zenit.org):


Queridos hermanos y hermanas,


mañana, en la República Centroafricana, comenzará oficialmente la Misión querida por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para favorecer la pacificación del país y proteger la población civil, que está gravemente sufriendo las consecuencias del conflicto en curso. Mientras aseguro el compromiso y la oración de la Iglesia católica, animo el esfuerzo de la Comunidad internacional, que va en ayuda de los centroafricanos de buena voluntad. Que cuanto antes la violencia ceda el paso al diálogo, las facciones opuestas dejen de lado los intereses particulares y se esfuercen por asegurarse que todo ciudadano, de cualquier etnia y religión a la que pertenezca, puede colaborar a la edificación del bien común. Que el Señor acompañe este trabajo por la paz.

Ayer fui a Redipuglia, al cementerio austrohúngaro y al militar. Allí he rezado por los muertos a causa de la Gran Guerra. Los numerosos asustan: se habla de unos 8 millones de jóvenes soldados caídos y de unos 7 millones de personas civiles. Esto nos hace entender que la guerra es una locura. Una locura de la que la humanidad no ha aprendido todavía la lección, porque después de esa ha habido una Segunda Guerra Mundial y muchas otras que hoy están en curso. ¿Pero cuándo aprenderemos la lección? Invito a todos a mirar a Jesús crucificado, entender que el odio y el mal son derrotados con el perdón y el bien, para entender que la respuesta de la guerra solo comsigue aumentar el mal y la muerte.

Y ahora os saludo cordialmente a todos vosotros, fieles romanos y peregrinos procedentes de Italia y de distintos países. Saludo en particular a "Los Amigos de Santa Teresita y de Madre Elisabeth" de Colombia, los fieles de Sotto il Monte Juan XXIII, Messina, Génova, Collegno y Spoleto, y el coro juvenil de Trebaseleghe (Padua). Saludo a los representantes de los trabajadores del Grupo IDI y los miembros del Movimiento Arcobaleno Santa Maria Addolorata. Os pido por favor que recéis por mí.

A todos os deseo feliz domingo y buen almuerzo ¡Hasta pronto!


Publicado por verdenaranja @ 0:09  | Habla el Papa
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