S?bado, 01 de noviembre de 2014

DOMINGO 31º DEL TIEMPO ORDINARIO A                

Conmemoración de los fieles difuntos                    

MONICIONES

 

PRIMERA LECTURA

          “Es una idea piadosa y santa rezar por los difuntos”. La primera lectura,  tomada del segundo Libro de los Macabeos, alaba la obra de Judas, que manda a hacer sacrificios, en  el templo de Jerusalén, por los pecados de los caídos en la batalla, entre cuyas ropas se encontraron pequeños ídolos.

SALMO

Creemos en la resurrección de los muertos y en la vida del mundo futuro, porque nos fiamos de Dios, de su Palabra. Es lo que hacemos ahora en el salmo responsorial.

 

SEGUNDA LECTURA

          S. Pablo, con una gran claridad y seguridad, nos habla de nuestra fe en la vida futura, y nos ayuda a comprender que ello nos exige una manera característica de vivir y de morir.

 

TERCERA LECTURA

          Nuestra preocupación por la salvación eterna de nuestros difuntos, halla eco en el corazón misericordioso de Dios, que quiere que todos los hombres se salven. Él ha ido a prepararnos sitio, porque quiere que donde Él está, estemos también nosotros.

          Aclamémosle ahora con el canto del aleluya.

 

COMUNIÓN

          La muerte nos recuerda nuestra condición de peregrinos y, por tanto, de la necesidad que tenemos de alimentarnos con Cristo, Pan de vida, para no desfallecer por el camino. Pidamos al Señor que acoja, compasivo y misericordioso, a nuestros difuntos; y a nosotros nos ayude a dar testimonio en todas partes, de nuestra fe en la victoria definitiva sobre la muerte.

         


Publicado por verdenaranja @ 19:54  | Liturgia
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