Martes, 06 de enero de 2015

Catequesis para toda la familia por Eva Carreras del Rincón. MADRID, 03 de enero de 2015 (Zenit.org)

¿Nos acercamos al Misterio?


Hemos reflexionado ya sobre los ritos iniciales. Antes de adentrarnos en la Liturgia de la Palabra me gustaría detenerme y meditar con vosotros sobre los fines de la Misa

A nuestros hijos pequeños no se los podemos explicar con palabras ¿o si?, pero es muy importante que nosotros los tengamos claros en nuestra cabeza.

¿Por qué ? Porque cuando enseñamos, todo lo que hacemos, todo lo que transmitimos, nos tiene que llevar a lo que pretendemos enseñar.

Hace poco asistí a una Misa para las familias y los niños. Ellos se lo pasaron muy bien subiendo y bajando del altar, batiendo palmas... No estaba mal pero ¿nos acercamos al Misterio o nos despistamos por el camino?

¿Vamos a Misa para que los niños sé lo pasen bien?
¿Y cuándo ya no les divierta subir y bajar y batir palmas...?

Si no pensamos bien en lo que es la Santa Misa y en sus fines, corremos el riesgo de que se convierta en el tostón que nos tenemos que tragar entre palma y palma. Llega un momento en que ni las palmas les divierte. Y los papás que asistían para ver a sus hijos felices y entretenidos también dejaran de ir, seguramente cuando estos lleguen a la adolescencia.

En la Santa Misa el Protagonista es Jesús y los demás participamos de su sacrificio en la cruz.

Estamos en Misa para:

1- Alabar y adorar a Dios Padre, por el Hijo, en el Espíritu Santo.
2- Dar gracias a Dios por la creación y la redención.
3- Desagraviar a Dios por nuestros pecados.
4- Pedir a Dios sus dones y sus gracias.

Todo lo que les digamos y les pidamos que hagan nos tiene que llevar a darnos cuenta de esto.
¡Acerquémonos al Misterio!


Publicado por verdenaranja @ 19:35  | Espiritualidad
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