Jueves, 22 de enero de 2015

Guión litúrgico para la misa de la jornada de la Infancia Misionera 2015 entresacada de la revista ILUMINARE Nº 393 ENERO 2015 recibida en la parroquia con  los materiales para su celebración.

INICIO DELA CELEBRACIÓN 

Monición de entrada

Jesús nos ha convocado para esta celebración de la eucaristía. En el Evangelio escucharemos cómo Jesús llamó a sus primeros discípulos. Hoy celebramos, además, la Jornada de la Infancia Misionera; su lema, “Yo soy uno de ellos”, nos recuerda que, como los apóstoles, nosotros también somos llamados a ser misioneros. Hemos entrado el sacerdote y los monaguillos acompañados de algunos niños con fotografías de misioneros y misioneras, que hemos colocado ante el altar; ellos nos recuerdan esta llamada de Jesús. En esta misa, pidamos al Señor ser nosotros sus enviados a nuestras familias y amigos.

Acto penitencial

Jesús nos llama, pero a veces no le escuchamos. Nos vamos a poner un momento de espaldas al altar en silencio, y luego nos volvemos para pedir perdón por no escuchar la llamada de Jesús. 

LITURGIA DE LA PALABRA

Homilía en diálogo con los niños

¿Qué hace Jesús en el Evangelio? ¿Por qué llama a los discípulos? ¿Qué crees que es ser “pescador de hombres”?

¿Piensas que Jesús te llama a ti? ¿Cómo? ¿Qué sería para ti ser un “niño misionero”?

¿Qué sabes de los misioneros? ¿Qué es lo que más te gusta de ellos? ¿Cómo podrías hacer tú que se conozca más el Evangelio? ¿Cómo puedes ser tú “uno de ellos”?

Oración de los fieles

Jesús llamó a los apóstoles para llevar la buena noticia del Reino de Dios a todos los hombres; ahora, en la oración, dirigimos a Dios nuestras peticiones, para que nosotros sigamos sus pasos. Respondemos:

Padre nuestro, venga tu Reino.

Por la Iglesia, y especialmente por el Papa y los obispos, para que todos escuchemos  la llamada de Jesús a seguirle. Roguemos al Señor. · Por los cristianos perseguidos, para que la fortaleza de su fe sea testimonio de la presencia de Dios entre los hombres. Roguemos al Señor.

Por los niños de Infancia Misionera, para que sean generosos con sus oraciones, con sus cosas y con sus vidas. Roguemos al Señor.

Por los misioneros y misioneras, que han seguido la llamada de Jesús a ir a países lejanos, para que sirvan con amor a los pueblos a los que han sido enviados. Roguemos al Señor.

Por los que ahora celebramos esta eucaristía, para que el lema “Yo soy uno de ellos”  nos anime a seguir el ejemplo de los misioneros y misioneras. Roguemos al Señor.

Escucha, Dios nuestro Padre, las oraciones que te hemos dirigido para que tu Reino se haga presente en modo especial entre los niños de todo el mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

LITURGIA EUCARÍSTICA

Ofertorio

Escuchando la llamada de Jesús en su Palabra, traemos las ofrendas para la celebración de la eucaristía; con ellas Jesús puede hacerse presente en el sacramento y en el mundo. Primero acercamos al altar el pan, el vino y el agua que se convertirán en su Cuerpo y su Sangre.

Traemos también el cartel de la Jornada de Infancia Misionera, que nos recuerda que “Yo soy uno de ellos”, de los llamados por Jesús. Finalmente, aportamos una hucha de Infancia  Misionera, expresión de que debemos ser generosos con nuestras cosas.

Padrenuestro

“Yo soy uno de ellos”: uno de los millones de niños que formamos la familia de los hijos de Dios. Nos tomamos todos de la mano para rezar el padrenuestro. Es la oración de Jesús y nos une a nuestros hermanos de los cinco continentes. Por eso, podemos decirla con confianza y sintiéndolos a todos cercanos.

Monición al rito de la paz y a la comunión

Vamos a darnos como hermanos la paz, conscientes de que este gesto es para hacer presente a Jesús. Es más que una muestra de amistad: es también signo del compromiso de que “Yo soy uno de ellos”, de los que construyen la paz que Jesús vino a traer al mundo.

CONCLUSIÓN  DE  LA CELEBRACIÓN

Monición después de la comunión

Vamos a guardar un momento de silencio para dar gracias a Jesús por haberle recibido (o, los que no habéis hecho aún la primera comunión, porque ha venido en la eucaristía). Le pedimos en nuestro corazón que nos ayude a escucharle para responderle: “Yo soy uno de ellos, de los discípulos que te conocen y anuncian”.

Monición de despedida

Terminamos nuestra celebración de la eucaristía. Jesús nos ha dicho que somos de los suyos, de los discípulos que envía al mundo para llevar el Evangelio. Esto nos llena de mucha alegría. Nos inclinamos para recibir la bendición y hacemos el compromiso de aumentar esta alegría en el mundo.


Publicado por verdenaranja @ 23:34  | Misiones
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