Viernes, 06 de febrero de 2015

Informaci´´on recibida de  Carlos Peinó Agrelo, Peregrino. Cursillista. Ex-Notario Adjunto Tribunal Eclesiástico (Archidiócesis de Madrid, España) Causa de Canonización de Manuel Aparici. Colaborador en la redacción de la Positio super virtutibus, Ex-Vice Postulador de su Causa, etc.

MANUEL APARICI «Capitán de Peregrinos» 

MURIÓ SANTAMENTE DANDO CURSILLOS 


            «Finalizado el Cursillo [de Toledo celebrado entre el 14 y 18 de Mayo de 1954, al que asistió Manuel Aparici] –escribe Bibiloni– Aparici escribió una carta al Obispo Hervás diciéndole: “Creo que el Señor nos ha deparado un instrumento magnífico. Sinceramente confieso que el cursillo de cristiandad perfecciona notablemente todos los anteriores. Me alegro extraordinariamente de haber vivido este cursillo, no sólo porque hay cosas que sólo viviéndolas pueden conocerse, sino porque así podré defenderlo de las censuras de que lo hacen objeto algunos que no fueron con el deseo de encontrar la verdad”. Palabras éstas últimas cargadas de significación [...]» [1]. 

            El escrito revela la grandeza de alma de Manuel Aparici. 

            «[...] Mallorca –escribe en otro momento– no era el único foco de irradiación apostólica. También Ciudad Real, con el doctor Hervás destinado a aquella sede; Madrid, con el Consejo Superior de los Jóvenes de Acción Católica Española [su Consiliario Manuel Aparici] y la presencia de don Sebastián Gayá; Córdoba, con don Juan Capó allí radicado, contribuían a la difusión del nuevo método por los caminos del Viejo Continente» [2]. 

*          Manuel Aparici «[...] Era un hombre muy abierto y simpático [...]» [3]. «[...] Era tal su prestigio y su talla humana y cristiana [...] que [...] cuando adoptó el sistema de «Cursillos de Cristiandad», nadie se opuso» [4]. «[...] Pude verle actuar con aquel fuego de alma que arrastraba» [5]. «[...] Le oí tantas veces recomendarme [...] los Cursillos de Cristiandad [...]» [6]. 

            *          «Sus “rollos” [...] eran de gran altura, aunque asequibles, y a todos impactaba el de Sacramentos [...]. De aquellos días guardo de memoria (el ejemplar se rompió hace muchos años) su dedicatoria del Libro de Preces o Guía del Peregrino: “No hay mayor alegría que ver la Gracia crecer en los hermanos, y la única tristeza es no ser santo” [...]» [7]. 

            *          «[...] Cuando explicaba el «Orden Sacerdotal» y «La Eucaristía» terminaba emocionado [...], palpábamos que le estallaba el corazón, porque las palabras le salían del alma, porque su convicción era profunda …; yo no puedo recordar aquellas expresiones del amor de Dios sin emocionarme constantemente» [8]. «[...]. Se quedó gravada profundamente en mi alma la fe y devoción tiernísima de don Manuel a Jesús Eucaristía. Se traslucía a ojos vista un alma santa» [9].
 

            *          «[...] En las noches de los Cursillos de Cristiandad delante del Santísimo, y en la capilla del Consejo Superior de los Jóvenes de Acción Católica era frecuente tener que entrar y darle en el hombro diciéndole: “don Manuel, deje de rezar que tenemos que empezar la reunión”. Yo lo vi muchas veces ensimismado ante el Sagrario [...]. En los Cursillos pasaba prácticamente toda la noche en oración [...]» [10]. 

            *          «[...] Fue Director de muchos [...] Cursillos[...], dedicándose intensamente, incluso durante su última enfermedad, mientras se lo permitieron sus fuerzas y en contra de las recomendaciones de los médicos.

»Durante este tiempo fui colaborador asiduo del Siervo de Dios en los Cursillos de Cristiandad, como Rector o Profesor de muchos; recorrimos toda España dando Cursillos [...]» [11]. 

*          «[...] Cuando sufrió el infarto que lo postró, yo comenté con algunos amigos que bien pudo influir la presión emocional a la que estaba sometido constantemente en los Cursillos de Cristiandad, en los que muy frecuentemente se implicaba, convencido de que era el gran hallazgo apostólico [...]. Su habitación de enfermo (en su casa) seguía siendo considerada por todos como el centro de irradiación del espíritu de la Juventud de Acción Católica. Él no se lamentaba. Vivía una etapa distinta en su camino y la asumía con naturalidad, sin hacerse ilusiones sobre su restablecimiento [...]» [12].           

            *         «Todo su cuerpo […] y toda su mente estaba dedicado a proyectar la imagen de Cristo en toda la juventud, para que todos tuviesen un corazón lleno de amor y entrega total como lo tenía él. Cuando lo veía postrado en la cama, enfermo, lleno de dolores, problemas de salud y pobreza, decía: “Para consumar el cáliz que había pedido beber y que el Señor le ofreció”» [13]. 

            *          «[...] Postrado [varios años] prácticamente, como estaba, dirigió diferentes Cursillos de Cristiandad, de dirigentes, de formación y apostolado, tanda de Ejercicios [...]. Estaba horas en oración, daba charlas, “rollos” o meditaciones sentado, recibía personalmente a la gente. No le vi ni una vez quejarse, ni perder el humor, la paciencia, exigir algo: comida, trato, dinero;  esto  le  venía  ancho  siempre y a esas alturas se palpaba que le repugnaba literalmente» [14]. 

*          «[...] Quemó su vida en los últimos años dando Cursillos de Cristiandad y promoviendo cuadros de dirigentes y militantes de la Juventud de Acción Católica [...]» [15].           

            *          «Los que vivíamos en el entorno de don Manuel decíamos y comentábamos que realmente [...] era un santo, y esta fama era espontánea; y fueron testigos muchos jóvenes del resto de España a través de los Cursillos de Cristiandad» [16]. 

Un cordial saludo DE COLORES. 

Carlos Peinó Agrelo

Peregrino. Cursillista. Ex-Notario Adjunto Tribunal Eclesiástico (Archidiócesis de Madrid, España) Causa de Canonización de Manuel Aparici. Colaborador en la redacción de la Positio super virtutibus, Ex-Vice Postulador de su Causa, etc. 



[1]  HCC p. 189.

[2]  HCC p. 212.

[3]  Salvador Sánchez Terán. Testigo (Copia Pública –C.P.- pp. 269-282)

[4]  Cf. Rvdo. D. Antonio Garrigós Meseguer. Testigo (C.P. pp. 340-351).

[5]  Julio Navarro Panadero. Testigo (C.P. p. 9850).

[6]  R.P. Llanos, S.J. (C.P. p. 9855).

[7]  J. Ramón García Lisbona. Testigo (C.P. pp. 9866-9868).

[8]  José Díaz Rincón. Testigo (C.P. pp. 220-254).

[9]  Rvdo. D. Jesús Rojo Cano. Testigo (C.P. p. 9854).

[10]  Salvador Sánchez Terán. Testigo (C.P. pp. 269-282).

[11]  Manuel Gómez del Río. Testigo (C.P.. pp. 377-392)

[12]  Rvdo. D. Antonio Garrigós Messeguer. Testigo (C.P. 340-351).

[13]  José María Maíz Bermejo. Testigo y médico cirujano que le operó (C.P. pp 82-94)

[14]  José Díaz Rincón. Testigo (C.P. pp. 220-254).

[15]  Salvador Sánchez Terán. Testigo (C.P. pp. 269-282).

[16]  Miguel García de Madariaga . Testigo (C.P. pp. 183-200)


Publicado por verdenaranja @ 12:00  | Espiritualidad
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