Martes, 10 de marzo de 2015

Información enviada por Carlos Peinó Agrelo. peregrino. Cursillista. Ex-Notario Adjunto Tribunal Eclesiástico (Archidiócesis de Madrid, España) Causa de Canonización de Manuel Aparici. Colaborador en la redacción de la Positio super virtutibus, Ex-Vice Postulador de su Causa, etc.  

MONS. SEBASTIÁN GAYÁ Y MANUEL APARICI 

 

«Permitidme en primer lugar –dice Mons. Saiz Meneses, Obispo de Tarrasa– recordar cuan importante es conocer y valorar los orígenes, la propia historia, las raíces. Conocer la historia de la familia que se transmite de generación en generación. El álbum familiar que se pasa de padres a hijos. Es éste un aspecto que se cuida sobremanera en determinadas instituciones eclesiales pero que se descuida un tanto en el MCC. Este conocimiento nos ayudará a amar más, a vivir con intensidad nuestro presente y afrontar el futuro con la esperanza puesta en el Señor».

            En el Prólogo al libro de Mons. Saiz Meneses, Mons. García-Santacruz, entonces Obispo de Guadix y Consiliario del Secretariado Nacional del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de España (1993), escribe: «Es nuestro deseo que, junto a ésta, se realicen otras muchas publicaciones y también actos conmemorativos de la efemérides que nos ayuden a seguir bebiendo en nuestras fuentes más genuinas, que nos ayuden a profundizar en el carisma recibido, y a la vez, que nos empujen a actualizar el Cursillo y hacerlo eficaz en los nuevos tiempos y en los nuevos ambientes». 

Haciendo uso de la amable invitación de Mons. García-Santacruz escribo estas líneas, al igual que escribí las anteriores, confiando en que te ayudarán a conocer mejor una parte de la historia de los Cursillos de Cristiandad. 

De Don Sebastián Gayá escribe José Pacheco en KERYGMA : 

«Director dela Escuelade Dirigentes de los Cursillos de Jefes de Peregrinos.

»En el Consejo Diocesano de Jóvenes de Acción Católica durante varios años casi todas las actividades se centraron en la preparación a Santiago en Agosto de 1948.

»En dicha preparación hubo un elemento clave (junto a los Cursillos de Adelantados y de Jefes de Peregrinos), los artículos aparecidos en la revista PROA bajo el título “Etapas de un peregrinar” firmado por Sebastián». 

1.             ¿Escuela de Dirigentes de los Cursillos de Jefes de Peregrinos?  

Unas páginas antes que José Pacheco KERYGMA hablaba de Mons. Sebastián Gayá como «Director de la Escuela de Dirigentes» omitiendo «de los Cursillos de Jefes de Peregrinos»; Escuela que, según Guillermo Bibiloni, nació en Noviembre de 1945 en la VII Asamblea Diocesana . 

La Escuela de Dirigentes y la Escuela de Propagandistas con dos Escuelas distintas. La primera, la de Dirigentes, nació, como acabos de ver en Noviembre de 1945, la segunda, la de Propagandistas, fue fundada por Mons. Gayá un año antes, en Abril de 1944, según Guillermo Bibiloni , el 12 de Octubre de ese mismo año, según Mons. Saiz Meneses . 

2.            En el Prólogo de «Etapas de un Peregrinar. Frutos del Espíritu» Mons. Saiz Meneses, Obispo de Tarrasa y Presidente de la Fundación Sebastián Gayá, escribe:  

«Al leer de un tirón en los viejos ejemplares de la revista PROA la serie de artículos titulada Etapas de un Peregrinar publicada a la sazón por Don Sebastián Gayá, sorprende que aquel escuálido  papel  prensa  de  la posguerra haya resistido tanto tiempo sin arder y consumirse –¡tanto fuego contienen!– y, a la vez, se entiende por qué […]».

 Si tan encendidas palabras de elogio dedica Mons. Saiz Meneses a aquel escuálido papel prensa de la posguerra que ha resistido tanto tiempo sin arder y consumirse –¡tanto fuego contienen¡– ¿qué palabras no se han dedicar entonces a aquel escuálido papel prensa de la anteguerra, guerra y posguerra que también ha resistido sir arder y consumirse –¡tanto fuego contienen!– en que se escribían, entre otros, LA FLECHA y SIGNO creados por Manuel Aparici? 

El primer número de LA FLECHA apareció en Abril de 1932, y el último, en Mayo de 1936. Al mes siguiente, Junio de 1936, aparecía SIGNO que recoge la gloriosa gesta de aquella Juventud de héroes y mártires, de apóstoles y peregrinos presidida por Manuel Aparici, el gran Presidente Jacobeo. 

Miguel Silva Tapia, todavía no era sacerdote, hizo su Tesis de Licenciatura en la Universidad de Navarra, Facultad de Teología, sobre «La Juventud de Acción Católica Española y la Revista LA FLECHA. Estudio histórico desde el Órgano Oficial de la JAC», Pamplona 2005. 

«Manuel Aparici –dice en la Introducción– fue su promotor […] y su director a partir del segundo año de publicación. Por todo esto dedicamos un apartado a su persona, pues sin él, es difícil valorar la actuación del Consejo Central y la misma marcha de la Revista». 

Al año siguiente, 2006, presentaba su tesis doctoral en la misma Universidad y Facultad sobre el mismo tema. 

«A lo largo de este trabajo –escribe en la Introducción–, presentaremos un estudio sobre la espiritualidad de la Juventud de Acción Católica Española mediante una fuente primaria: el órgano oficial de la JACE de los años 1932 a 1936, LA FLECHA […].

»Asimismo, detenemos nuestra atención en la figura de Manuel Aparici Navarro […], quien fue el gran impulsor de la Juventud en la década 1930 […]. Por esto, dedicamos un apartado a  su  persona,  pues  sin  él , es  difícil valorar la […]» «pues el conocimiento de su persona –añade en el texto p. 119– es clave para la comprensión de la Juventud de Acción Católica de los años treinta, la marcha e impulso del Consejo Central, y la fundación y dirección de la revista». 

Al mismo tiempo nos recuerda que la bibliografía sobre la Acción Católica Española es abundante. 

Sin embargo, no vemos que los diferentes autores, voces grandes del Movimiento y otras muy autorizadas, amantes de la historia, hayan bebido en aquellos viejos ejemplares de LA FLECHA o de SIGNO –amén de otras muchas publicaciones, algunas de ellas creadas o promovidas por el Manuel Aparici–, testigo de la historia heroica, martirial, apostólica y peregrinante de aquella Juventud como cantaba su himno: «ser apóstol o mártir acaso/mis banderas me enseñan a ser» presidida por Manuel Aparici. 

Su Diario Espiritual, documentos, escritos, etc. no han podido consultarlos ya que fueron entregados en su día por el Arzobispado de Madrid a la Asociación de Peregrinos de la Iglesia, la cual custodia todavía en su Capilla sus restos mortales que descansan en un arconcillo de cuero repujado desde hace más de 15 años, exactamente desde el 14 de Octubre de 1998., Sin embargo, por decisión de nuestro Señor Arzobispo Cardenal Don Antonio María Rouco Varela, tomada en la reunión del Consejo Arzobispal, sus restos serán trasladados en dicho osorio a la Parroquia de la Concepción, de la calle Goya, de Madrid, y será depositado en una hornacina que se va a preparar bajo el altar de la Capilla del Perpetuo Socorro. 

3.            Reconoce que «en el Consejo Diocesano de Jóvenes de Acción Católica durante varios años casi todas las actividades se centraron en la preparación a Santiago en Agosto de 1948» y que en esa «preparación hubo un elemento clave (junto a [cerca de, según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua] los Cursillos de Adelantados y de Jefes de Peregrinos) los artículos aparecidos en la Revista PROA bajo el título de Etapas de un Peregrinar» firmados por Sebastián». 

Primero fueron los Cursillos de Adelantados y de Jefes de Peregrino creados por Manuel Aparici en 1940, al igual que los de Guías, de los que ya he hablado en documentos anterires, luego vendrían los artículos de don Sebastián. 

En efecto, el primer Cursillo de Adelantados de Peregrinos se celebró en Mallorca en Abril de 1941 en el Santuario de Lluc (Mallorca), al que fue invitado Bonnín, pero no quiso asistir; el segundo, que se celebró en la Semana Santa de 1943 también en Lluc, asistió como un cursillista más; el tercero se celebró en la Semana Santa de 1945, también en Lluc. Eduardo asiste a este Cursillo como profesor y desarrolla el esquema del Estudio del Ambiente, el cuarto … .                             

El Primer Cursillo de Jefes de Peregrinos se impartió en 1942 , el segundo …              

               Ambos Cursillos –repito– fueron creados por Manuel Aparici en 1940 para dar honda base espiritual a los peregrinos a Santiago, tenían la misma finalidad y contenido, es decir el mismo plan: preparar a los jóvenes para Santiago, pero distintos destinatarios, profesores y fechas de impartición. Los dos se celebraban en régimen de internado, los de Adelantados en las vacaciones de Navidad impartidos por miembros del Consejo Superior y los de Jefes de Peregrinos en las de Semana Santa a organizar por los muchachos que habían hecho los Cursillos de Adelantados en sus respectivas Diócesis, en las que ellos repetían las explicaciones propias de seglares a muchachos con categoría de dirigentes de Centros o del Consejo Arciprestal.

               Los de Adelantados de Peregrinos  eran para dirigentes diocesanos o asimilados. Los de Jefes para dirigentes de Centros o del Consejo Arciprestal y los de Guías para jefes de decuria e instructores Parroquiales de Aspirantes. 

El primer artículo de Don Sebastián apareció años después.. 

«Desde Diciembre de 1945 y hasta Diciembre de 1946 –se lee en la segunda página de Etapas de un Peregrinar. Frutos del Espíritu. Sebastián Gayá Riera– se publicaron en Proa, la revista de los jóvenes de Acción Católica dela Diócesis de Mallorca, una serie de artículos mensualmente. Bajo el título genérico de Etapas de un Peregrinar sirvieron de preparación, “norma y pauta, si pareciere bien, para las reuniones de estudio del mes”, en todas las parroquias de Mallorca, parala Peregrinación a Santiago de Compostela de 1948». 

                        1.             «Desde Diciembre de 1945 y hasta Diciembre de 1946». 

Sin embargo, unas páginas más adelante, página 10, Mons. Saiz Meneses afirma en el Prólogo que los artículos «aparecieron publicados en PROA desde Diciembre de 1945 hasta Junio de 1946».  

En la homilía en la Misa exequial que presidió por Don Sebastián en el Santuario de San Honorato, en Mallorca, el día 29 de Diciembre de 2007  diría «[…] a partir de Diciembre de 1946 hasta la peregrinación a Santiago […]» extremo éste que reitera Cursillos de Madrid en su sitio web: www.cursillosmadrid.org.documentaciom/CV .... (Curriculum vitae de Monseñor Sebastián Gayá Riera), lo que no tiene nada de extraño ya que el Secretariado Diocesano de Cursillos de Cristiandad de Madrid y la Fundación Sebastián Gayá mantienen una colaboración muy estrecha, hasta el punto que la Fundación tiene su domicilio social en el domicilio del Secretariado. «[…] Habréis percibido –escribe Jordi Girau, pbro., Vicepresidente de la Fundación y Consiliario de Cursillos de Cristiandad de Madrid– la colaboración entre el Secretariado  de  Madrid  y la Fundación. Se trata de dos organismos distintos pero complementarios e íntimamente hermanados […]» . 

2.            Creemos que hay un error en el texto. Primero se afirma: «[…] sirvieron de preparación » y luego se dice «[…] si pareciere bien […]». Entendemos que lo se quería decir era que : «SIRVIERAN de preparación, SI PARECIERE BIEN, para las reuniones de estudio del mes, en todas las parroquias de Mallorca, para la Peregrinación a Santiago de Compostela de 1948», ya que en esos años era Consiliario de los Jóvenes de Acción Católica Don José Demeto, que fue sustituido en el cargo por cese por don Sebastián en Noviembre de 1947 con la llegada de Mons. Hervás a Mallorca.  

La preparación para la Peregrinación a Santiago de Compostela se venía realizando desde años antes de la publicación de los artículos de Don Sebastián con los Cursillos de Adelantados, Jefes y Guías de Peregrinos creados por Manuel Aparici en 1940, como ya ha quedado dicho, y siguieron dándose después de la publicación de dichos artículos. 

Habrás observado una cierta reiteración en los textos, que también observarás en los futuros; reiteración que se debe a que quienes escriben se repiten una y otra vez y al deseo de facilitarte la lectura de los mismos sin que tengas que ir a documentos anteriores. Espero y confío en tu compresión. Muchas gracias. 

«Desdela Escuela–escribe Cursillos de Madrid – impulsó la preparación dela Juventudmallorquina parala Peregrinación Nacionala Santiago de Compostela de 1948, cuya representación de 700 jóvenes, la más numerosa a pesar de ser la más lejana de cuantas diócesis participaron, presidió como Delegado Episcopal. El clima de fervor alcanzado a lo largo de la preparación y vivido durante la peregrinación misma, fue el crisol donde se acendraron los Cursillos de Cristiandad, conforme al lema personal de Don Sebastián: “A Santiago santos”; desde Santiago: ¡Santos y apóstoles!, que desarrollaba el dela Acción Católicadel Siervo de Dios Don Manuel Aparici». 

1.             Tal afirmación –no tengo más remedio que volver a repetir– no tiene nada de extraño ya que el Secretariado Diocesano de Cursillos de Cristiandad de Madrid y la Fundación Sebastián Gayá mantienen una colaboración muy estrecha, hasta el punto que la Fundación  tiene su domicilio social en el domicilio del Secretariado. 

2.            Conforme al lema personal de Don Sebastián: “A Santiago santos”; desde Santiago: ¡Santos y apóstoles!, que desarrollaba el de la Acción Católica del Siervo de Dios don Manuel Aparici». 

Es decir, el lema personal de Don Sebastián desarrollaba el de la Acción Católica del Siervo de Dios Don Manuel Aparici.  

El lema de la Acción Católica del Siervo de Dios Don Manuel Aparici era: «Para Santiago, santos», como reconoce en otro momento Don Sebastián que veremos seguidamente.  

            «[...] En aquellos años –le dice Bonnín a Mons. Cordes–, se hicieron famosas las expresiones: “En Santiago, santos” e “Ir en peregrinación no sirve de nada, ir de peregrinación con fe es abrir un camino”» . Sin embargo, a Eduardo Suárez le dice: «Para Santiago, santos» y “Peregrinar no es nada, peregrinar con fe es abrir camino» . 

Las expresiones correctas son las que le dice Bonnín a Eduardo Suárez no las que le dice a Mons. Cordes.              

La primera se debe a Antonio Rivera, «El Ángel del Alcázar», y la segunda a Manuel Aparici. 

«Movido por las ideas de Manuel Aparici, Antonio Rivera en unos Ejercicios Espirituales escribió  su  propósito:  «Para  Santiago he de ser santo». Muerto Antonio Rivera, este grito –«¡Para Santiago, santos!»– fue el lema de los jóvenes peregrinos en los largos años de caminar en espíritu hacia Compostela». 

Manuel Aparici insistía tanto a la Juventud de Acción Católica en esta idea de peregrinar porque peregrinar es el estilo propio de la vida cristiana y tal vez, también, el estilo de la vida española. Pero –les repetía– «peregrinar, no es nada;  peregrinar  con  fe es abrir  camino al Reino de Dios: en la propia alma y, como consecuencia, en la de los demás». 

«La vida de Don Manuel la entiendo como una proyección de la esperanza en su actividad, en su deseo y trabajo por llevar los jóvenes a Cristo; más aún, asumió los sufrimientos de Cristo en esta labor de conquista de la juventud, que la materializó en su frase: “Peregrinar no es nada, peregrinar con fe es abrir camino”; pues entiendo que el que abre un camino espera encontrar lo que busca al final del mismo, y él buscaba la gloria del Padre».  

«Peregrinar no es nada, peregrinar con fe es abrir camino. Este era su “ritornello” peregrinante» . 

«Peregrinar –decía– no es nada; peregrinar con fe es abrir camino al Reino de Dios: en la propia alma y, como consecuencia, en la de los demás» . 

En Santiago de Compostela, Año Santo de 1948, los Jóvenes de la Acción Católica Española quedaron ungidos peregrinos como el Apóstol, por Dios y por España, pues Santiago se hizo peregrino de España para cristianizarla por amor a Dios. Peregrinos, por tanto, por Dios y por España, trabajando sin tregua por hacer de ellos mismos, de sus Centros Parroquiales o especializados, de su Patria, de todo lo hispánico, Vanguardia de Cristiandad.

Tu obra, Manolo; tú eres el papá, exclamaría con inmenso gozo uno de los peregrinos al verle en Santiago. 

Y así era. Aquel sacerdote, que había asistido silencioso y recogido a la magna y soñada peregrinación, era Manuel Aparici. 

Y desde aquel año 1948 está vivo en Compostela y fuera de Compostela el recuerdo de Manuel Aparici y su obra.              

A él se debe el estilo jacobeo que distingue a la Juventud Católica. El fue el que en aquel día de enero de 1936 exponía a Su Santidad el Papa Pío XI el ambicioso proyecto de reunir en Compostela a los jóvenes que hablan y rezan en español a uno y a otro lado del Atlántico. Pero él, en su humildad, les decía: «No fue vuestro Presidente quien convocó a peregrinar; fue Cristo quien llamó». 

Y de nuevo, a la eterna peregrinación espiritual de todos los días. Porque hay mucho que peregrinar hasta dar todo el corazón a Dios y todas las almas a Jesucristo, hasta el Cielo. Que el «Capitán de Peregrinos» nos siga señalando el camino que lleva a las alegres moradas del Señor». 

«[…] Hay que ver a la humanidad del siglo XX –escribía tres años después de la Peregrinación a Santiago en el Boletín de Dirigentes – como redimida por Cristo, y que por sus ignorancias, sus vicios y sus pecados, está a pique de perderse. Hay que verla como la amada por Cristo hasta la locura de la cruz, y después enfebrecido por la sed de su salvación que al Señor atormentó en el Calvario. Dar entonces el paso al frente y ofrecerse a Él como cooperador a sus obras, interponiendo como valedor al Patrón de España, repitiéndole las palabras de la ofrenda de 1941: “¡Apóstol Santiago! Hoy, hincada la rodilla ante el Señor, renovamos nuestro voto de los días heroicos. Queremos, como tú, ser peregrinos y apóstoles, abrirnos a la acción del Espíritu Santo para con su impulso caminar sobre las huellas de Cristo y, con la ayuda de María y de los Santos, llevar a todos los hermanos a la Casa del Padre”». 

                              «Queremos, como tú, ser peregrinos y apóstoles». 

El número especial de BORDON, Boletín de la Asociación de Peregrinos de la Iglesia, de Octubre de 2002, «Manuel Aparici Navarro, “Capitán de Peregrinos”, y los Cursillos de Cristiandad» recoge las siguientes manifestaciones de Don Sebastián, siendo Consiliario Diocesano de los Jóvenes de Acción Católica de Mallorca:  

«[…] Durante años se fue viviendo la mística de la peregrinación del 48 a Santiago, hecha de búsqueda, de esfuerzo, de sacrificio. Con todo género de recursos naturales y sobrenaturales. “Para Santiago, santos”, era el santo y seña.

»Y la verdad es que aquella juventud –me refiero concretamente a la de Mallorca–, iba respondiendo con una generosidad impresionante. Desde Madrid llegaban los representantes del Consejo Superior de los Jóvenes con sus “Cursillos de Adelantados de Peregrinos”. Alternando con ellos se daban […] los “Cursillos de Jefes de Peregrinos”. La juventud se iba movilizando. Cada día era mayor la ilusión, cada día mayor la entrega. Tres mil y pico de jóvenes subimos una noche de abril hasta el Santuario de Santa María de Lluc. Y muy cerca de setecientos llegamos a Compostela. El clima espiritual que se vivía, nos hacía presentir que “aquello” no podía clausurarse cuando los peregrinos archiváramos nuestros bordones. Aquello sería sólo el prólogo; era mucho lo que se había vivido, para que todo se quedara en el recuerdo de un camino, siquiera fuera Santiago.

»El regreso de Compostela [...]. Se vivían unas horas preñadas de inquietudes y proyectos […].

»La Peregrinación sería el soporte histórico de toda una mentalidad hecha convicción, hecha vida. Existían unos criterios, unas fórmulas pastorales, unas inquietudes, unas técnicas y unas esperanzas que sonaban a Ultreya, a “más allá”.

»En aquellos cuatro meses que mediaron entre el retorno de los setecientos, después de aquel 29 de Agosto de 1948 y la tarde del 7 de Enero de 1949, cuando llegaban a San Honorato los 21 candidatos del primer Cursillos de Cristiandad, se habían intensificado los encuentros, los afanes y los compromisos».

 

El Cardenal Arzobispo de Madrid, que presidió el 4 de Abril de 2008 un funeral enla Catedraldela Almudenapor Don Sebastián, destacó en su homilía la «larguísima y prolongada vida de servicio ala Iglesiay amor al Señor», en un tiempo difícil, ya que «vivió su sacerdocio en tiempos dramáticos». «La primera mitad del siglo XX es un periodo en la historia de Europa y del mundo que podría calificarse como una carrera hacia la catástrofe dela II GuerraMundial». «¿Cómo no se daban cuenta de que una sociedad en la que la negación de Dios se había convertido en un lema explícito, eso iba a tener consecuencias en las realidades de este mundo?», se preguntó. En este momento fue cuandola Iglesia«respondió con la misión de los seglares». «Así nació el apostolado del siglo XX, el apostolado seglar». Fue un «momento en que no valían las medias tintas, donde había que comprometer la vida hasta el fondo».

En este ambiente surgela Acción Católica.«Muchos jóvenes se entusiasmaron con el ideal de vida cristiano marcado por la entrega apostólica», entre ellos Sebastián Gayá, «joven alimentado con la espiritualidad dela Acción Católicaque vive la tragedia dela Guerra Civilen los años más jóvenes de su vida». Esto marcó su itinerario de vida […]» .

 

Según el Sr. Cardenal Don Sebastián fue alimentado con la espiritualidad de la Acción Católica en los años más jóvenes de su vida, o sea con la espiritualidad de Manuel Aparici, Presidente Nacional de los Jóvenes de Acción Católica, porque decir Manuel Aparici era decir Acción Católica. En él está encerrada casi toda la historia y el espíritu de esa Juventud.

              

Manuel Aparici se anticipó en muchísimas cosas a las que después diría el Concilio Vaticano II: Doctrina y testimonio de vida, el papel del seglar en la Iglesia y en el mundo, el Ideal Peregrinante (en ocasiones se hablaba de mística peregrinante), el Ideal de santidad y apostolado, la adhesión a la Jerarquía, valoración de la vocación sacerdotal como algo fundamental en la Iglesia etc. 

«[...] Su ejemplo personal supuso –afirma Mons. Mauro Rubio Repullés, testigo en su Causa de Canonización, amigo íntimo que le sucedió en la Consiliaría Nacional– no sólo el avance definitivo del apostolado seglar en España, sino que influyó en la aparición de numerosas vocaciones sacerdotales y religiosas en todo el país, y entre ellas la mía».  

«Te confieso –le dice por su parte Sor Carmen Teresa de Jesús, también testigo, a Manuel Aparici– que, en el orden de la penetración sobre el apostolado seglar, nadie os ha superado a Herrera [Ángel, Cardenal] y a ti […]» . 

Cuando el 22 de Mayo de 1937, en plena guerra, Don Sebastián es ordenado sacerdote, Manuel Aparici ya era una figura estelar como Presidente Nacional de los Jóvenes de Acción Católica, su alma y su vida, el gran Presidente Jacobeo, Capitán de Peregrinos, con su Ideal Peregrinante y Vanguardia de Cristiandad, y después una de las figuras más importantes de la Iglesia Española del siglo XX. El Cardenal Don Ángel Herrera Oria lo calificó de «Coloso de Cristo, de la Iglesia y del Papa». 

Obediente y callado, «soporta la suprema humillación de la retaguardia que le impone el Cardenal Gomá, con la orden estricta del Papa y de la Jerarquía de hacer subsistir la Juventud de Acción Católica» 


Publicado por verdenaranja @ 22:30  | Espiritualidad
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