Viernes, 08 de mayo de 2015

Desde el obispado de Tenerife nos envían los materiales para la celebración de la Pascua del Enfermo 2015 y dentyro de ellos  "LA LITURGIA DE LA PASCUA DEL ENFERMOS"


MONICIÓN DE ENTRADA 

En este VI domingo de Pascua la Iglesia española celebra la Pascua del enfermo.

El tema de este año es “Salud y sabiduría del corazón”, que remite a la recuperación de la mirada hacia la persona que sufre y la necesidad del compromiso de la fe viviendo las actitudes compasivas del corazón del Padre y del mismo Cristo con los enfermos.

El salmista nos ayudará a descubrir las maravillas que sigue actuando el Señor cada día en tantas personas. En especial cuando contemplamos al Dios Amor y cómo –amándonos- transforma nuestro corazón con una sabiduría compasiva que nos hace capaces de ver quién está sufriendo a nuestro lado y comprometernos con su mismo amor y su mismo corazón.

Con alegría y gozo, iniciamos esta celebración.  

 

CELEBRACIÓN COMUNITARIA DE LA UNCIÓN DE ENFERMOS 

(Terminada la homilía, si se juzga oportuno, tiene lugar la celebración comunitaria del sacramento de la Unción de enfermos, que se desarrolla siguiendo el esquema propuesto a continuación)

 

Queridos hermanos: En el Evangelio leemos que nuestro Señor Jesucristo curaba a los enfermos, que acudían a Él en busca de salud. Él mismo, que durante su vida sufrió tanto por los hombres, está ahora presente en medio de nosotros, reunidos en su nombre, y nos dice por medio del apóstol Santiago: “¿Está enfermo alguno de vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, y que recen sobre él, después de ungirlo con óleo, en nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo curará, y, si ha cometido pecado, lo perdonará”.

Pongamos, pues, a nuestros hermanos enfermos en manos de Cristo, que los ama y puede curarlos, para que les conceda alivio y salud. 

(En este momento el sacerdote, en silencio, impone las manos sobre la cabeza de cada uno de los enfermos. A continuación, se dice la siguiente oración de acción de gracias sobre el Óleo de los enfermos.)

 

  • Bendito seas, Dios, Padre todopoderoso, que por nosotros y por nuestra salvación enviaste tu Hijo al mundo.

    Bendito seas por siempre, Señor. 

  • Bendito seas, Dios, Hijo unigénito, que te has rebajado haciéndote hombre como nosotros, para curar nuestras enfermedades.

    Bendito seas por siempre, Señor. 

  • Bendito seas, Dios, Espíritu Santo Defensor, que con tu poder fortaleces la debilidad de nuestro cuerpo.

    Bendito seas por siempre, Señor.

     

    Mitiga, Señor, los dolores de estos hijos tuyos, a quienes ahora, llenos de fe, vamos a ungir con el óleo santo; haz que se sientan confortados en su enfermedad y aliviados en sus sufrimientos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

     

    (El sacerdote toma el óleo y unge a los enfermos en la frente y en las manos, diciendo la siguiente oración)

     

    Por esta santa Unción y por su bondadosa misericordia, te ayude el Señor con la gracia del Espíritu Santo. Amén.

    Para que, libre de tus pecados, te conceda la salvación y te conforte en tu enfermedad. Amén. 

    (Una vez finalizada la unción, se recita la Oración de los Fieles de la manera que se indica a continuación)

    ORACIÓN DE LOS FIELES  

    Invocamos a Dios nuestro Padre, que resucitó a Jesucristo después de dar la vida por sus amigos, y le presentamos nuestras intenciones y las de todo el mundo. Respondemos: Danos, Señor, la sabiduría del corazón. 

  • Por la Iglesia: para que todas las personas puedan experimentar en ella la fuerza del corazón misericordioso y acogedor del Padre. Oremos. 

  • Por nuestro mundo, marcado por el sufrimiento en sus distintas formas, para que Tú, Padre, lo transformes y pongas en su corazón la sabiduría y el Amor de tu Hijo Jesús. Oremos

  • Por nuestros hermanos enfermos: para que, experimentando el misterio de la cruz, sientan también la presencia cercana y fortalecedora del Resucitado. Oremos. 

  • Por las familias, los profesionales sanitarios, los voluntarios y todos aquellos que atienden y cuidan al enfermo, tantas veces preciosos iconos de la sabiduría de Dios al lado del que sufre, para que su ejemplo sea luz para todos. Oremos. 

  • Por todos los religiosos y religiosas consagrados al servicio de los enfermos y los pobres: para que sean imagen de la solicitud de Cristo por los hermanos que nos necesiten. Oremos. 

  • Por nuestra comunidad cristiana: para que tenga siempre unos ojos atentos y un corazón sensible a las necesidades de quien sufre, y se convierta en encarnación de tu Corazón misericordioso. Oremos. 

    Escucha, Padre, nuestra oración y danos un corazón compasivo para que nos mostremos cada vez más atentos a las necesidades de nuestros hermanos que sufren. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

     


Publicado por verdenaranja @ 11:24  | Liturgia
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