Jueves, 08 de octubre de 2015

Desde la secretaría de Caritas Diocesana de Tenerife nos envían el material para la celebración de la SEMANA CONTRA LA POBREZA.

Como cada año celebramos la SEMANA CONTRA LA POBREZA del 11 al 18 de octubre, donde los días principales serán el 16 y el 17 de octubre. 

La fecha de arranque, no obstante, será este domingo 11 de octubre. Para ello ponemos a vuestra disposición un guion litúrgico, como todos los años. En esta ocasión está firmado por Enlázate por la Justicia. Se centra en las lecturas de la Eucaristía de ese domingo, si bien se pude utilizar en cualquier otro momento, y pone el acento en el paso de los Objetivos de Desarrollo del Milenio a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. 

El 17 de octubre es el Día Internacional para la erradicación de la Pobreza.

 

Las lecturas de este guion litúrgico son las siguientes:

– Primera lectura: Libro de la Sabiduría 7, 7-11
– Salmo 89
– Segunda lectura: Carta a los Hebreos 4, 12-13
– Evangelio: Marcos 10, 17-30

 

Monición de entrada

La Encíclica Laudato si del Papa Francisco nos recuerda que Dios pone la Creación en nuestras manos para que sea el lugar donde nos desarrollemos como personas y como familia humana. Somos parte privilegiada de la Creación y tenemos, por tanto, la responsabilidad de respetarla, de cuidarla y de hacer posible que de ella puedan disfrutar todas las personas y no sólo algunas.

Cuando nos sentimos hijos e hijas de Dios es más fácil percibir a las demás personas, como hermanos y hermanas, como familia humana. Celebremos juntos esta Eucaristía, la mesa que nos hace hermanos y miembros de un mismo cuerpo a los que comemos de un mismo pan. Y pidamos a Dios que nos ilumine para que seamos conscientes de que somos sus criaturas, ricas en amor a toda la humanidad y llamadas a estar al servicio de los demás.

Acto penitencial

Somos ricos porque tenemos la inmensa fortuna de habitar un planeta que es capaz de ofrecernos todo lo necesario para vivir con dignidad. Sin embargo, invoquemos la misericordia de Dios:

_Por las veces que nos olvidamos de la verdadera sabiduría que procede de Ti.

SEÑOR TEN PIEDAD.

_ Porque muchas veces el egoísmo y la avaricia nos hacen olvidarnos de los hermanos.

CRISTOTEN PIEDAD.

_ Porque en ocasiones nos creemos dueños de los bienes de la tierra y nos encerramos en nosotros mismos.

SEÑOR TEN PIEDAD. 

Monición a las lecturas

La Palabra de Dios que vamos a escuchar resulta muy iluminadora y nos ayuda a descubrir dónde está la raíz de muchos de los males que destruyen nuestra convivencia y el proyecto de nuestro Padre Dios de un mundo para todos. Escuchemos con atención. Dios nos habla.

Ideas para la homilía

De los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Muchos Estados, 189 en todo el mundo, firmaron la Declaración del Milenio en el 2000. Se comprometieron a que se cumplieran 8 objetivos (los ODM) que supondrían un mundo mejor en 2015. El pasado mes de septiembre la Asamblea de Naciones Unidas hizo balance y constató el cumplimiento de algunas de esas metas y todo el camino que queda por hacer en aras de conseguir un mundo más justo e inclusivo.

Por eso firmó un nuevo compromiso, el de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que harán posible un mundo mejor en los próximos 15 años.

La pobreza extrema se ha reducido. También algunas de  las grandes epidemias de la humanidad, como el SIDA o la tuberculosis. Más niños y niñas acceden a la educación primaria. Pero la desigualdad es cada vez mayor, el cambio climático es el gran reto de nuestro mundo y el acceso a los alimentos, el agua, los medicamentos… es muy desigual para todas las personas. Los derechos humanos son para todos, pero es demasiado grande la parte de la familia humana que no los disfruta.

La Palabra de Dios nos ilumina

La Palabra nos muestra dónde está la verdadera riqueza: El poder del dinero es  incuestionable. Por dinero el ser humano es capaz de hacer las cosas más inhumanas que podamos pensar. En el libro de la Sabiduría, se nos muestra cómo la riqueza, el oro, la plata, la salud, cetros y tronos se ven superados por el espíritu de sabiduría. Dios en su infinita sabiduría y amor es la mayor de las riquezas que podemos poseer. Así podemos entender a Santa Teresa cuando dice:“quien a Dios tiene, nada le falta”.

“Sácianos de tu misericordia, Señor”, dice el salmo. No siempre hemos aprendido de esa misericordia de Dios. Vivimos en un modelo social, político y económico en el que no encaja la misericordia. La misericordia pone a la persona en el centro, no al dinero. Es más, pone la mirada y el corazón en los más frágiles. Quizás por eso necesitamos, la familia humana, otra oportunidad.

El período que se abre con los ODS es una oportunidad renovada para estar más atentos a lo que pasa en el mundo, nuestro hogar, salir de nosotros mismos, de nuestra egoísta autorreferencialidad y descubrir el sentido de nuestra existencia siendo con los demás y para los demás, como lo es Jesús y nos lo muestra en esta Eucaristía que estamos celebrando.

Oración de los fieles

Invoquemos a Dios nuestro Padre, rico en misericordia y ternura, y oremos diciendo:

Señor, escucha nuestra Oración.

_Por la Iglesia, para que en medio de este mundo, embelesado tantas veces por el afán de poseer, sea capaz de transmitir la verdadera riqueza. Oremos

_Por todos los que tienen responsabilidades políticas y económicas, para que trabajen por el bien de los más empobrecidos. Oremos

_Por tantas hermanas y hermanos que no tienen el “pan nuestro de cada día”, para que nuestro egoísmo se transforme en generosidad y así podamos disfrutar todos de los bienes de la tierra. Oremos

_Por nosotros que celebramos esta Eucaristía, para que, preocupados por construir el bien común, luchemos por erradicar el hambre en el mundo. Oremos

Escucha, Señor, nuestra Oración; la que te dirigimos con los labios y la que se queda en lo profundo y callado de nuestro corazón. Atiéndela benignamente. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amen

Ofrendas

Podemos presentar:

_Un cestillo con productos de la naturaleza, símbolo de todos los bienes que recibimos de nuestra madre tierra.

_Una bolsa de semillas, signo del cuidado que dedicamos a la creación con el fin de que tengamos bienes para todos.

_Un ejemplar de Laudato si, signo de la llamada que Dios nos hace a través de Francisco a cuidar de la casa común.

_Pan y vino, signos de los bienes de la tierra delos que Dios se sirve para manifestarnos su amor y sentarnos a todos en la misma mesa. 

Oración de acción de gracias

Dios de amor, muéstranos nuestro lugar en este mundo como instrumentos de tu cariño por todos los seres de esta tierra, porque ninguno de ellos está olvidado de ti.

Ilumina a los dueños del poder y del dinero para que se guarden del pecado de la indiferencia, amen el bien común, promuevan a los débiles y cuiden estemundo que habitamos.

Los pobres y la tierra están clamando: Señor, tómanos a nosotros con tu poder y tu luz, para proteger toda vida, para preparar un futuro mejor, para que venga tu Reino.

(Encíclica Laudato si Papa Francisco)

 


Publicado por verdenaranja @ 17:52  | Liturgia
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