Lunes, 25 de enero de 2016

Celebración en la semana de oración pidiendo por la Unidad de los Cristianos 2016 publicada en  folleto recibido en la parroquia con los materiales.

Desarrollo de la celebración

Destinados a proclamar las grandezas de Dios (cf. 1 Pedro 2, 9)

C: Celebrante principal

A: Asamblea

L: Lector

I. Introducción

Himno de entrada

Los celebrantes entran llevando una Biblia, una vela encendida y un tazón de sal.

Palabras de bienvenida

C: Queridos amigos en Cristo, al reunirnos para esta celebración de oración y unidad, damos gracias a Dios por nuestra dignidad de cristianos y nuestra vocación, que se describen en las palabras de san Pedro: «son raza elegida, sacerdocio real, nación consagrada, pueblo de su posesión, destinado a proclamar las grandezas de quien los llamó de las tinieblas a su luz maravillosa». Este año oramos con los cristianos de Letonia, que han preparado esta celebración con el deseo de que crezcamos en la comunión con nuestro Señor Jesucristo y con todos nuestros hermanos y hermanas que buscan la unidad (cfr. 1 Pedro 2, 9).

II. Oraciones al Espíritu Santo

C: Espíritu Santo, don del Padre por medio de su Hijo Jesucristo, mora en nosotros, abre nuestros corazones y ayúdanos a escuchar tu voz.

A: Espíritu Santo, ven sobre nosotros.

C: Espíritu Santo, amor divino, fuente de unidad y de santidad, muéstranos el amor del Padre.

A: Espíritu Santo, ven sobre nosotros.

C: Espíritu Santo, fuego de amor, purifícanos, echando todas las divisiones de nuestros corazones, de nuestras comunidades y del mundo entero, haciéndonos uno en el nombre de Jesús.

A: Espíritu Santo, ven sobre nosotros.

C: Espíritu Santo, fortalece nuestra fe en Jesús, verdadero hombre y verdadero Dios, que cargó en la cruz con nuestros pecados de división y nos ha llevado a la comunión en su resurrección.

A: Espíritu Santo, ven sobre nosotros.

C: Padre, Hijo y Espíritu Santo moren en nosotros para que nos transformemos en una comunión de amor y santidad. Hágannos uno en ustedes, que viven y reinan por los siglos de los siglos.

A: Amén.

Canto de alabanza

III. Oraciones de reconciliación

C: Dios nos invita a la reconciliación y a la santidad. Convirtamos nuestras mentes, nuestros corazones y nuestros cuerpos para poder recibir la gracia de la reconciliación en el camino hacia la santidad.

Silencio

C: Señor, tú nos has creado a tu imagen. Ten piedad de nosotros cuando no respetamos la naturaleza y el mundo que nos has dado. Kyrie eleison.

A: Kyrie eleison.

C: Jesús, nos invitas a ser perfectos como nuestro Padre celestial es perfecto. Ten piedad de nosotros cuando no alcanzamos a ser santos, cuando no somos personas coherentes y no respetamos la dignidad y los derechos humanos. Christe eleison.

A: Christe eleison.

C: Señor de la vida, de la paz y la justicia, ten piedad de nosotros cuando nos hacemos transmisores de la cultura de la muerte, de la guerra y de la injusticia, y fallamos a la hora de construir una civilización del amor. Kyrie eleison.

A: Kyrie eleison.

C: Dios misericordioso, llénanos de tu gracia y santidad. Haznos apóstoles del amor dondequiera que vayamos. Esto te pedimos por Cristo, nuestro Señor.

A: Amén.

IV. Proclamación de la Palabra de Dios

L: La Palabra de Dios que vamos a oír es una explosión de amor en nuestras vidas. ¡Oigan y vivirán!

A: Te damos gracias, Señor.

Isaías 55, 1-3

L: ¡Oigan y vivirán!

A: Te damos gracias, Señor.

Salmo 145, 8-9, 15-16, 17-18

L: Bendeciré tu nombre por siempre jamás.

A: Bendeciré tu nombre por siempre jamás.

L: El Señor es clemente y compasivo, paciente y grande en amor. El Señor es bueno con todos, su amor llega a todas sus obras.

A: Bendeciré tu nombre por siempre jamás.

L: Todos te miran con esperanza y tú les das la comida a su tiempo. Abres generosamente tu mano y sacias a todo ser viviente.

A: Bendeciré tu nombre por siempre jamás.

L: El Señor es justo en todos sus actos, actúa con amor en todas sus obras. El Señor está cerca de cuantos lo invocan, de cuantos lo invocan sinceramente.

A: Bendeciré tu nombre por siempre jamás.

1 Pedro 2, 9-10

L: ¡Oigan y vivirán!

A: Te damos gracias, Señor.

Mateo 5, 1- 16

L: ¡Oigan y vivirán!

A: Te damos gracias, Señor.

Homilía

V. Un gesto de compromiso de ser sal y luz

El celebrante seguidamente exhorta a la asamblea en los siguientes términos:

C: Hemos escuchado las Escrituras que honramos y atesoramos,y juntos hemos sido alimentados en la única mesa de la Palabra.Llevaremos esta Palabra santa al mundo con nosotros,ya que estamos unidos en la misma misión,la de ser Sal de este Mundo y Luz del Mundo,y de proclamar las grandezas del Señor.

Como signo de esta misión que todos compartimos, invitamos a los que deseen a que se acerquen y que prueben un poco de esta sal y a que enciendan su vela a la única llama del cirio. Invitamos a los que así lo hagan a que mantengan sus velas encendidas hasta el final de la celebración.

VI. Oraciones de esperanza

C: Como hijos de Dios, conscientes de nuestra dignidad y de nuestra misión, elevemos nuestras súplicas al Señor y afirmemos nuestro deseo de ser el pueblo santo de Dios.

Silencio

C: Padre que nos amas, transforma nuestros corazones, nuestras familias, nuestras comunidades y nuestra sociedad.

A: Haz que todo tu pueblo sea santo y uno en Cristo.

C: Agua de Vida, calma la sed que existe en nuestra sociedad, la sed de dignidad, de amor, de comunión y de santidad.

A: Haz que todo tu pueblo sea santo y uno en Cristo.

C: Espíritu Santo, Espíritu de alegría y de paz, sana las divisiones causadas por nuestro mal uso del dinero y del poder y reconcílianos por encima de nuestras diferentes culturas y lenguas. Únenos como hijos de Dios.

A: Haz que todo tu pueblo sea santo y uno en Cristo.

C: Trinidad de amor, llámanos de las tinieblas a tu luz maravillosa.

A: Haz que todo tu pueblo sea santo y uno en Cristo.

C: Señor Jesucristo, nos hacemos uno contigo en el bautismo y por eso unimos nuestras oraciones a la tuya con las palabras que nos has enseñado.

A: Padre nuestro…

VII. Compartiendo la paz

C: Jesús dice:Son la sal de este mundo.Son la luz del mundo.Así debe alumbrar la luz de ustedes delante de los demás,para que viendo el bien que hacen alaben a su Padre celestial.Sean sal de este mundo.Sean luz del mundo.

La paz del Señor esté siempre con ustedes.

A: Y con tu espíritu.

C: Dense unos a otros una señal de paz.

VIII. Bendición y despedida

C: Felices los de espíritu sencillo.Felices los que están tristes.Felices los humildes.Felices los misericordiosos.Felices los que tienen limpia la conciencia.Felices los que trabajan en favor de la paz.Felices los que sufren persecución.Bendecidos sean ustedes por Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

A: Amén.

C: Pueden ir en la paz de Cristo.

A: Amén.


Publicado por verdenaranja @ 11:44  | Ecumenismo
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