Martes, 20 de septiembre de 2016

Dede la Delegación Diocesana de Catequesis de Tenerife nos envían la siguiente celebración para el ENVÍO DE LOS CATEQUISTAS  el 24 de Septiembre de 2026.

CELEBRACIÓN ENVIO DE CATEQUISTAS
DIOCESIS NIVARIENSE

TENERIFE, LA PALMA, LA GOMERA Y EL HIERRO

“Aquí estoy, Señor”

MONICIÓN DE ENTRADA:

Hoy, como todos los domingos, como discípulos nos reunimos en torno a la mesa del Señor para escuchar su Palabra y compartir su pan de vida. Pero hoy nuestra reunión tiene además un sentido particular.

Hemos dado comienzo al nuevo curso pastoral, y hoy como comunidad queremos llamar y enviar a aquellas personas que, en nombre de la Iglesia, llevarán a cabo, junto al Párroco, la tarea de acompañar en el camino de la fe a nuestros niños, jóvenes y adultos.

Están aquí también un buen grupo de padres y madres, preocupados por la formación religiosa de sus hijos, y la Comunidad Cristiana, parte importante en todo el proceso catequético. Con la alegría que nos da el Señor, comencemos llenos de gozo esta celebración.

Terminada la homilía.

RITO DEL ENVÍO

Monición (un miembro de la Comunidad, preferiblemente que NO sea un catequista):

Se va a proceder ahora al rito del envío de nuestros catequistas que este año quieren INVOLUCRARSE en la misión de ser catequistas en nuestra Parroquia de_______. Es un modo de expresar que no actúan en nombre propio, sino en nombre de la Iglesia, en nombre de esta Comunidad.

El rito comienza con una exhortación del Sacerdote en nombre del Señor; seguirá con la confesión de fe de los catequistas que manifiestan su compromiso y disponibilidad; a continuación, el Párroco pronunciará la bendición del Señor sobre ellos para que Jesús les ayude con su fuerza y los mantenga en su fidelidad; por último, besarán el libro del Evangelio como signo de su discipulado y compromiso evangelizador.

El párroco: ¡Pónganse en pie los que van a recibir la misión de catequista! (se puede llamar a cada catequista por su nombre, respondiendo: AQUÍ ESTOY, se acercan al Cirio Pascual encendiendo una vela)

Queridos hermanos:

Dios, nuestro Padre, reveló y realizó su designio de salvar al mundo por medio de su Hijo hecho hombre, Jesucristo, quien confió a la Iglesia la misión de anunciar su Evangelio a todos los hombres.

Ustedes, catequistas, que no actúan en nombre propio, sino en nombre de la Iglesia que les envía, tienen una misión muy importante que cumplir: ser testigos del mensaje de Jesús.

Con su respuesta a la llamada de la comunidad no solo se comprometen en el servicio de la Palabra de Dios, sino que se quieren involucrar de lleno en la Misión Diocesana.

No olviden en ningún momento que se trata de llevarlos al encuentro personal con Jesús.

Que sus vidas sean testimonios de Jesucristo y de su mensaje en el seno de la Iglesia que es siempre el punto de referencia de la catequesis.

Profesión de fe y compromiso:

Antes de recibir la misión, es necesario que profesen públicamente su fe; que expresen ante la Iglesia reunida su disponibilidad a la tarea que se les encomienda y la aceptación del compromiso que asumen.

S/ ¿Creen en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?

Catequistas: Sí, creo.

S/¿Creen en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María Virgen, proclamó con obras admirables el Evangelio de Dios, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre?

Catequistas: Sí, creo.

S/¿Creen en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna?

Catequistas: Sí, creo.

S/¿Están dispuestos a realizar su tarea viviendo la fe con sinceridad de corazón y proclamándola de palabra y de obra, según el Evangelio y la Tradición de la Iglesia?

Catequistas: Sí, estoy dispuesto/a

S/ ¿Quieren involucarse de lleno en la Misión Diocesana, formándose y capacitándose para ello, y poniendo al servicio de Dios y de la Iglesia todos vuestros dones y carismas?

Catequistas: Sí, quiero.

S/¿Prometen, con la ayuda del Espíritu Santo, perseverar en la tarea a pesar de las dificultades, realizarla con diligencia según su capacidad y buscar en todo el bien de la Iglesia y de aquellos que se les encomiendan?

Catequistas: Sí, lo prometo.

En este momento un catequista en nombre de todos los presentes dice las siguientes palabras, mientras que 3 catequistas sostienen en alto los signos que se presentan a continuación)

Coordinador/a parroquial:

Señor, Jesús, tú nos has llamado como catequistas, a ser discípulos misioneros de tu Evangelio, ante la comunidad parroquial aquí reunida queremos involucrarnos en esta tu Misión para esta Diócesis, con tu ayuda queremos:

(BARRO) Con las personas que no se han encontrado contigo y que representan este barro… ser una ayuda para que tú las puedas modelar.

(VASIJA ROTA) Con las personas rotas, ser una ayuda para que tú las puedas reparar.

(VASIJA NUEVA) Con las personas que se han encontrado contigo, una ayuda para que tú las puedas llenar.

(Los 3 signos se depositan ante el altar)

(Los catequistas se arrodillan ahora, mientras todos los demás fieles se ponen en pie)

Bendición de los catequistas

Oremos, pues, al Señor que derrame su luz sobre ellos. (Un instante de silencio, y prosigue con las manos extendidas)

¡Oh Dios, fuente de luz y de bondad, que enviaste a tu Hijo único, Palabra de vida, a revelar a los hombres el misterio de tu amor! Bendice (mientras hace la señal de la cruz) a estos hermanos nuestros, elegidos para el ministerio de catequistas. Ayúdales a meditar asiduamente tu Palabra, para que se dejen penetrar por su enseñanza y la anuncien fielmente a sus hermanos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Comunidad: Amen

RECIBID LA PALABRA DE DIOS:

Mediten la Palabra de Dios que llevarán cada día en sus manos en sus labios.

(A continuación, los catequistas van besando el libro del Evangelio y se retiran a sus sitios. Mientras, la asamblea acompaña con un canto apropiado)

ORACIÓN UNIVERSAL DE LOS FIELES (aconsejable que la realice un miembro de la comunidad que NO sea un catequista)

Oremos, hermanos, a Dios por las necesidades de la Iglesia y del mundo, por nosotros y, de modo especial, por quienes se dedican a la tarea de evangelizar.

1. Para que los catequistas, en comunión con el Papa, el Obispo y los sacerdotes, sean auténticos portavoces de la Iglesia, de cuya experiencia de fe les viene su certeza, ROGUEMOS AL SEÑOR.

2. Para que los catequistas, que actúan en nombre de la Iglesia, se vean apoyados por la estima, la colaboración y la oración de toda la comunidad, ROGUEMOS AL SEÑOR. 

3. Para que los catequistas sean fieles servidores del Evangelio y sepan transmitirlo intacto y vivo, de un modo comprensible y persuasivo, ROGUEMOS AL SEÑOR.

4. Para que los catequistas den testimonio de la Palabra con la santidad de su vida, en la oración, la meditación y la participación frecuente en los sacramentos, ROGUEMOS AL SEÑOR.

5. Para que nuestra comunidad, con el testimonio de su vida y con la oración, secunde el servicio a la Palabra de los catequistas, ROGUEMOS AL SEÑOR.

6. Para que los padres, a cuyo servicio actúan los catequistas en la formación cristiana de sus hijos, no renuncien a su misión de ser los «primeros anunciadores de la fe», ROGUEMOS AL SEÑOR.

7. Para que cuantos escuchan la Palabra de Dios experimenten el gozo de conocer a Dios y ser conocidos por El, de contemplarlo y abandonarse en El, ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

Oremos: Acoge Padre Santo las suplicas confiadas de tu pueblo, muéstranos siempre tu voluntad y para nosotros será una bendición realizarla. Por Jesucristo Nuestro Señor.

PRESENTACIÓN DE LOS SÍMBOLOS (OFERTORIO)

Simplemente llevar al altar el pan y el vino.

Propuesta:

Se puede realizar la oración por la Misión Diocesana en el momento de poscomunión. Lo puede hacer toda la comunidad o simplemente un catequista. (La oración se encuentra en el material de formación para este curso)


Publicado por verdenaranja @ 22:04  | Catequesis
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