Lunes, 12 de diciembre de 2016

Información facilitada por Carlos Peinó Agrelo, Peregrino, cursillistas.ex-notario Adjunto del Tribunal Eclesiástico (Archidiócesis de Madrid, España) Causa de Canonización del Venerable Manuel Aparici, Colaborador en la redacción de la Positio super virtutibus, ex- Vice Postulador de la Cusa, etc.   

«CARISMA DEL MOVIMIENTO DE CURSILLOS DE CRISTIANDAD»

 

 

CARISMA Y ESPIRITUALIDAD DE CURSILLOS DE CRISTIANDAD

-Documentos Históricos- Sebastián Gayá Riera [1]. 2013. 

 

            «[…] Se publicaron ocho artículos, de que tengamos constancia [2], a saber (que enuncia pero que no reproduzco).

            »Parece digno de mención que Sebastián entregó fotocopias de tres de estos artículos al Editor del presente libro. De los otros cinco no hizo siquiera mención. […] La razón de esta selección me parece clara: no tenía ningún interés en publicitar su propia obra, pero no dejó de dar a conocer aquello que estimaba de verdad importante para Cursillos.

            »Los artículos que él quiso que fueran conocidos, y que publicamos a continuación, fueron, por este orden. El asesor del Movimiento de CursillosEl director espiritual del Cursillo y El carisma fundacional del MCC. Sobre la importancia del tercero habla por sí solo su título. Pero conviene subrayar que los otros dos, que tratan del tema de los sacerdotes en relación con Cursillos, eran considerados también esenciales para el autor», pp. 120-121. 

            «Acerca del tercer artículo [«Carisma fundacional del MCC»,], pp. 122-124,  se impone una aclaración. No sabemos de donde surgió el título que contiene la delicada palabra “fundacional” como calificativo de carisma. No es infrecuente que el director de una revista encargue una colaboración especificando el título preciso, pero tampoco podemos afirmar que ese fuera el caso presente. Si lo hubiera sido, no tendría nada de extraño que Sebastián, que no era nada polémico, lo hubiera aceptado por el momento sin discutir, dejando para el contenido del artículo y para otras ocasiones la puntualización del alcance del término fundacional. También es verdad que, en la época que precedió a la redacción de este artículo, el debatido tema del “fundador” o “fundadores” de Cursillos todavía no había alcanzado las repercusiones incluso internacionales, especialmente en Internet, que adquirió en la década sucesiva.

            »Al respecto tenemos un importantísimo testimonio de Sebastián. Veamos para empezar su contexto: En época del Concilio no fueron pocos los que se refirieron al brillante Obispo de Ciudad Real como “el fundador de los Cursillos”. Lamentablemente Don Juan Hervás no advirtió, a lo que parece, que esta halagadora contaminación del típico lenguaje eclesiástico, que nunca debió aplicarse a lo que en esencia es un Movimiento y no una institución [3], era una peligrosa bomba de relojería. Años más tarde, desde luego después de la muerte de Hervás acaecida en 1982, y en vista de que éste no había desmentido el título que injustamente le habían atribuido, Bonnín empezó a reivindicarlo para sí. Y no le faltaron, ni le faltan hoy, seguidores.

            »Ante este panorama, el Secretariado Nacional de España le pregunta en 2004: ¿Qué papel jugo Eduardo Bonnín en el nacimiento de Cursillos?, y Sebastián responde así: 

»“Un papel decisivo, de tal manera que entre los laicos el papel que jugó Eduardo Bonnín era preeminente por encima de todos los demás, las aportaciones de Eduardo, son aportaciones básicas, son fundamentales, y el espíritu de Eduardo invadiendo el Movimiento de Cursillos es algo sin lo cual … bueno el Señor se puede valer … de lo que se vale, pero yo diría que como si le costara bastante tenerlo que hacer sin tal persona [Eduardo] Es una persona que, en la historia del Movimiento, realmente tiene un papel muy relevante” [4].

»[La Introducción del Estatuto del OMCC] “pone ahí una serie de seglares al frente de los cuales nombra, muy bien nombrado, a Eduardo Bonnín, porque realmente entre todos los seglares se distinguía por su lucidez, por su profundidad, por su ambición apostólica; por tanto entre todos venía a ser el jefe de todos los seglares, no sé si con un cargo oficial, pero que realmente lo admitía todo el mundo que era el jefe, eso sí [5] … Por otra parte creo que hay que hacer constar que allí también había sacerdotes; si no, a mí que me expliquen en qué consistió mi vida desde el año 47 en que fui nombrado Consiliario Diocesano de los Jóvenes; desde el año 47 y muchos años antes del 47, cuando ya en el año 44 tenía que … dirigir la escuela que entonces llamábamos la Escuela de Propagandistas, lo que vino a ser luego la Escuela de Dirigentes. Y siempre hemos sido Grupo de sacerdotes y seglares” [6].

»“Ahora bien, esa teoría de que el Movimiento de Cursillos nació de un Grupo de sacerdotes y seglares, no creas que sea admitida por todo el orbe, principalmente en distintos sitios, dirán que tienen empeño –un empeño que no acabo de entender, si hablamos de que el Movimiento de Cursillos es obra del Espíritu santo, que no acabo de entender por qué tengan tanto interés– en decir que Eduardo Bonnín fue el único y exclusivo fundador del Movimiento de Cursillos de Cristiandad. Yo no dudo de la importancia de la figura de Eduardo en la historia del Movimiento de Cursillos; creo que soy el primero en proclamarlo con mucha justicia, además de con mucho cariño; pero de eso a pasar a decir que sea el único y exclusivo fundador del Movimiento de Cursillos… Yo creo que el Movimiento de Cursillos no tiene fundadores; el Fundador no vive por estos barrios”» [7].

 

            «Sobre este transfondo, que nos hace entender por qué Sebastián terminó sus días exhortándonos a ser “santos y apóstoles” y a permanecer “unidos”, puede leerse y disfrutarse su testimonio y su enseñanza acerca de los principales temas actualmente debatidos en nuestro Movimiento: la eclesialidad de Cursillos y su carisma» [8].

 

                        Escuela de Propagandistas. 

En la p. 82 se lee: «En 1944 fundó y dirigió la Escuelade Propagandistas del Consejo Diocesano de los Jóvenes [de Acción Católica, en la que ya participan Bonnín y los demás iniciadores de Cursillo, p. 159], en cuyo seno nacieron los Cursillos de Cristiandad. El primer Cursillo se dio el 7 al 10 de Enero de 1949, en el que participó los dos últimos días [9], presidiendo la clausura del mismo. 

Del primero de los artículos, El asesor del Movimiento de Cursillos, pp. 125-134, destaco lo siguiente: 

            «Si todo ello debe darse en todo el ámbito de los eclesial, dentro del campo propio de Cursillos cabría destacar que esta conjunción [binomio sacerdote-laicado] se consigue, sin confusión ni igualación de ministerios, al calor de una amistad entrañable, carisma del Movimiento, sin que sea óbice para la consideración, la estima y el respeto recíprocos […], p. 126. 

                        »Todo ello conlleva cuatro fidelidades: 

                        -fidelidad a Dios, que ha suscitado el Movimiento de Cursillos;

                        -fidelidad a la Iglesia, a su doctrina, a su ministerio, a su misión;

-                      -fidelidad al hombre histórico, actual, concreto, que debe ser evangelizado dentro de unas ciertas coordenadas; y

            -fidelidad al Movimiento, a sus objetivos, a su estrategia, a su método, a su carisma inicial, sin originalidades, que no vengas impuestas por los ritmos de los tiempos», p. 134. 

            Del segundoEl director espiritual del Cursillo, no destaco nada porque no se habla en él del carisma del Movimiento. 

            Del terceroCarisma fundacional del MCC, es cuanto sigue: 

            2. Carismas y Cursillos, destaco: 

            «Esta cita de Juan Pablo II puede introducirnos en el campo de los Cursillos de Cristiandad, instrumento suscitado por Dios para anunciar el Evangelio en nuestro tiempo (Juan Pablo II, enla II Ultreya Nacional de Italia, 20-04-1985) […].

            »En aquel carisma que insinuaba Pablo VI, enla Ultreya Mundial de Roma [28 de Mayo de  1966] refiriéndose al Movimiento de Cursillos […].

            »Es el carisma del que habla implícitamente Juan Pablo II en la II Ultreya Nacional de Italia […] (20-04-1985). Y en la III Ultreya Nacional de Italia añade: “Todo os llega de Él; pero Él os pide la disponibilidad de vuestras personas” (24-11-90) […].

            »Me agrada cerrar este capítulo con las fervorosas, sinceras palabras de nuestro Obispo, Mons. Hervás: Los Cursillos de Cristiandad entrañan, pues, un verdadero carisma, renovador de ala Iglesia y del mundo en los tiempos actuales. ¡Sepamos todos emplear bien este don del Cielo, para extender el Reino de Cristo en la tierra! (Carismas y Cursillos de Cristiandad, p. 27)» [10].

            3. Carisma fundacional, destaco: 

            «La mentalidad –clave explicativa del Movimiento de Cusillos– se define, en Ideas Fundamentales […] (IFMCC , 8) […].

            »Tal mentalidad –se afirma también allí– comporta un núcleo irreductible, originario y originante, que, en último término, la identifica; es como el carisma inicial (IFMCC, 6), el de los tiempos primeros, el de los días inaugurales, el que es causa los orígenes, el que exige la presencia y la acción discreta del Espíritu, si tiene que ser un instrumento suscitado por Dios (Juan Pablo II, II Ultreya N. de Italia, 2).

            »Así entendemos lo que aquí llamamos carisma fundacional, no para solazarnos narcisísticamente, sino para proclamar, a renglón seguido, con convicción profunda, sentida, vivida, que la preparación más refinada  del evangelizador no consigue absolutamente nada sin la acción discreta del Espíritu […].

            »Por eso -nada menos que por eso- el carisma fundacional, la gracia de los orígenes secundada por el esfuerzo de los hombres, independientemente de las manos  y  las  voces  que  lo  transmiten, es algo intangible en su sustancia, que debe ser acogido con sincera humildad, con respetuosa fidelidad, con gozo en el espíritu […].

 

            4. El Carisma fundacional de los Cursillos, destaco: 

            «Los postulados precedentes vienen a darnos las premisas necesarias para llegar a la conclusión de cuáles son los carismas de Cursillos; o, mejor dicho, cuáles son los pivotes en que se fundamenta el carisma de Cursillos de Cristiandad. Con el natural respeto a otras opiniones divergentes, desde  mi visión de los años fundacionales, sintetizaría así los puntos básicos de dicho carisma [que expone] […].

            »Creo que los diez postulados pueden hallarse, de alguna forma, en El Cómo y el Porqué, el primer libro de Cursillos, el que primero nació, junto a la misma cuna, cuando empezaba a vivirse el carisma fundacional.

            »Si un cambio en el carisma fundacional desfiguraría el rostro del Movimiento de Cursillos, tendríamos que llegar a la convicción de que, trastocando cualquier de estos diez postulados, se podría trastocar la fisonomía sustantiva de Cursillos de Cristiandad» [11]

 

P/S.       Debo esta información a la Fundación Sebastián Gayá a la que expreso mi más cordial agradecimiento. 


[1]  Editor Jordi Girau Reverter, editor.

[2]  Debemos la información al Sr. Felipe Vanososte, del Secretariado Nacional de Venezuela, a quienla Fundación “Sebastián Gayá expresa su cordial agradecimiento.

[3] «El verbo fundar significa poner cimientos, justamente para lo que sobre ellos se levanta no se mueva. Se aplica en primer lugar, a los edificios y, metafóricamente, a las instituciones. Es absurdo (aunque sea eclesiásticamente frecuente) aplicarlo a un Movimiento, porque los verbos que concuerdan con un  movimiento son iniciar, impulsar, acelerar, frenar, detener, etc. No percatarse de algo tan evidente sólo puede ser debido a tópicos clericales y/o al apasionamiento de una polémica anticlerical, Para evitar la polémica, ¿no sería mejor hablar del carisma (de Cursillos) sin más, sin adjetivarlo fundacional o inicial

[4]  Entrevista VII, 14.

[5]  Cita, a continuación, a los seglares del primer Cursillo que (me parece) todavía vivían por aquellas fechas: Bartolomé Riutort, Andrés Rullán, Andrés [¿no será Guillermo?] Estarellas y Guillermo Font.

[6]  De los sacerdotes refiere también a Juan Capó, Miguel Fernández, Guillermo Payeras, Jaime Daviu, Martorell, y, posteriormente, Francisco Suárez y Jaime Capó.


Publicado por verdenaranja @ 23:07  | Espiritualidad
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