<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><!-- generator="FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)" --><rss version="0.91">    <channel>        <title>Acontecer pastoral de una parroquia</title>        <description><![CDATA[Historia, horarios, fiestas y el acontecer pastoral de la parroquia de El Dulce Nombre de Jes&uacute;s en La Guancha y de San Jos&eacute; en San Juan de la Rambla, ambas en Tenerife, Islas Canarias, Espa&ntilde;a; recopilaci&oacute;n de noticias y art&iacute;culos de inter&eacute;s.]]></description>        <link>http://6865.blogcindario.com/</link>        <lastBuildDate>Wed, 22 May 2013 17:39:36 +0100</lastBuildDate>        <generator>FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)</generator>        <item>            <title>PALABRAS DEL PAPA EN LA CASA &amp;quot;DON DE MAR&amp;Iacute;A&amp;quot; - MAYO 2013</title>            <link>http://6865.blogcindario.com/2013/05/12290-palabras-del-papa-en-la-casa-don-de-maria-mayo-2013.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><a href="http://wmail12.movistar.es/cp/ps/Mail/ExternalURLProxy?d=telefonica.net&amp;u=dulcenombrejesus&amp;url=-1022411855" target="_BLANK&#65533;&#65533;&#65533;&#65533;">ZENIT</a>&nbsp;nos ofrece las palabras pronunciadas por el papa Francisco en la tarde del d&iacute;a 21 de Mayo de 2013 en su visita a la Casa Don de Mar&iacute;a.</strong></p><p style="text-align: justify;">Queridos hermanos y hermanas, buenas tardes.</p><p style="text-align: justify;">Dirijo un afectuoso saludo a todos vosotros; en modo completamente especial a vosotros, queridos hu&eacute;spedes de esta Casa, que es sobre todo vuestra, porque para vosotros ha sido pensada e institu&iacute;da. Doy gracias a cuantos, en diversos modos, apoyan esta bella realidad del Vaticano. Mi presencia esta tarde quiere ser sobre todo un gracias sincero a las Misioneras de la Caridad, fundadas por la beata Teresa de Calcuta, que act&uacute;an aqu&iacute; desde hace 25 a&ntilde;os, con numerosos voluntarios, en favor de tantas personas necesitadas de ayuda. &iexcl;Gracias de coraz&oacute;n!</p><p style="text-align: justify;">Vosotras, queridas hermanas, junto a los Misioneros de la Caridad y los colaboradores, hac&eacute;is visible el amor de la Iglesia por los pobres. Con vuestro servicio cotidiano, sois --como dice un Salmo- la mano de Dios que sacia el hambre de todo viviente (cfr Sal 145,16). &iexcl;En estos a&ntilde;os, cu&aacute;ntas veces os hab&eacute;is inclinado sobre quien tiene necesidad, como el buen samaritano, le hab&eacute;is mirado a los ojos, le hab&eacute;is dado la mano para levantarlo! &iquest;Cu&aacute;ntas bocas hab&eacute;is alimentado con paciencia y dedicaci&oacute;n! &iexcl;Cu&aacute;ntas heridas, especialmente espirituales, hab&eacute;is vendado! Hoy quisiera detenerme en tres palabras que os son familiares: Casa, don y Mar&iacute;a.</p><p style="text-align: justify;">1. Esta estructura, querida e inaugurada por el beato Juan Pablo II, --&iexcl;pero esta es una cosa entre los santos, entre beatos! Juan Pablo II, Teresa de Calcuta; y la santidad ha pasado; &iexcl;es bello esto!- es una "casa". Y cuando decimos "casa" entendemos un lugar de acogida, una morada, un ambiente humano donde estar bien, reencontrarse a s&iacute; mismos, sentirse integrados en un territorio, en una comunidad. Todav&iacute;a m&aacute;s profundamente, "casa" es una palabra de sabor t&iacute;picamente familiar, que recuerda el calor, el afecto, el amor que se pueden experimentar en una familia. La "casa" entonces representa la riqueza humana m&aacute;s valiosa, la del encuentro, la de las relaciones entre las personas, diversas por edad, por cultura y por historia, pero que viven juntas y que juntas se ayudan a crecer. Precisamente por esto, la "casa" es un lugar decisivo en la vida, donde la vida crece y se puede realizar, porque es un lugar en el que cada persona aprende a recibir amor y a donar amor. Esta es la "casa". &iexcl;Y esto trata de ser desde hace 25 a&ntilde;os tambi&eacute;n esta casa! En el l&iacute;mite entre el Vaticano e Italia, es un fuerte reclamo a todos nosotros, a la Iglesia, a la Ciudad de Roma y a ser siempre m&aacute;s familia, "casa" en la que se est&aacute; abiertos a la acogida, a la atenci&oacute;n, a la fraternidad.</p><p style="text-align: justify;">2. Hay despu&eacute;s una segunda palabra muy importante la palabra 'don' que califica esta casa y define su identidad t&iacute;pica. Es una casa, de hecho se caracteriza por el don y por el don rec&iacute;proco.</p><p style="text-align: justify;">&iquest;Qu&eacute; quiero decir? Que esta casa dona acogida, apoyo material y espiritual a ustedes queridos hu&eacute;spedes, provenientes de diversas partes del mundo.</p><p style="text-align: justify;">Pero tambi&eacute;n ustedes son un don para esta casa y para la Iglesia. Ustedes nos indican que amar a Dios y al pr&oacute;jimo no es algo abstracto, pero profundamente concreto: quiere decir ver en cada persona el rostro del Se&ntilde;or que debemos servir y servirlo concretamente.</p><p style="text-align: justify;">Y ustedes son -queridos hermanos y hermanas- el rostro de Jes&uacute;s. &iexcl;Gracias! Ustedes 'donan' la posibilidad a cuantos trabajan en este lugar, de servir a Jes&uacute;s en quien se encuentra en dificultad, en quien tiene necesidad de ayuda.</p><p style="text-align: justify;">Esta casa entonces es una luminosa transparencia de la caridad de Dios, que es un Padre bueno y misericordioso hacia todos.</p><p style="text-align: justify;">Aqu&iacute; se vive una hospitalidad abierta sin distinci&oacute;n de nacionalidad o de de religi&oacute;n, seg&uacute;n ense&ntilde;anza de Jes&uacute;s: &ldquo;Gratuitamente han recibido gratuitamente den&rdquo;. (Mt 10,8).</p><p style="text-align: justify;">Debemos recuperar todos el sentido directo del don, de la gratuidad, de la solidaridad. Un capitalismo salvaje ha ense&ntilde;ado la l&oacute;gica del provecho a cualquier costo, del dar para obtener, del explotar sin mirar a las personas... &iexcl;Y los resultados los vemos en la crisis que estamos viviendo!</p><p style="text-align: justify;">Esta casa es un lugar que educa a la caridad, una escuela de caridad, que ense&ntilde;ar a estar cerca de cada persona, no por provecho pero por amor. La m&uacute;sica -dig&aacute;moslo as&iacute;- de esta casa es el amor, y esto es bello y me gusta que seminaristas todo el mundo vengan aqu&iacute; para hacer una experiencia directa del servicio. Los futuros sacerdotes pueden as&iacute; vivir en modo concreto un aspecto esencial de la misi&oacute;n de la Iglesia y hacer tesoro para su ministerio pastoral.</p><p style="text-align: justify;">3. Existe, para finalizar, una &uacute;ltima caracter&iacute;stica de esta casa: esta se califica como un don 'de Mar&iacute;a'. La Virgen Santa ha hecho de su existencia un incesante precioso don a Dios, porque amaba al Se&ntilde;or. Mar&iacute;a es un ejemplo y un est&iacute;mulo para quienes viven en esta casa, y para todos nosotros, para vivir la caridad hacia el pr&oacute;jimo, no por una especie de deber social, sino partiendo del amor de Dios, de la caridad de Dios.</p><p style="text-align: justify;">Y tambi&eacute;n -como hemos sentido en las palabras que nos dijo la madre- Mar&iacute;a es aquella que nos lleva Jes&uacute;s y nos ense&ntilde;a c&oacute;mo ir hacia Jes&uacute;s. Y la madre de Jes&uacute;s es nuestra y hace familia con nosotros y con Jes&uacute;s. Para nosotros cristianos, el amor al pr&oacute;jimo nace del amor de Dios y es la m&aacute;s importante y la m&aacute;s l&iacute;mpida expresi&oacute;n.</p><p style="text-align: justify;">Aqu&iacute; se busca amar al pr&oacute;jimo pero tambi&eacute;n dejarse amar por el pr&oacute;jimo. Estas dos actitudes caminan juntas, no puede existir una si no est&aacute; tambi&eacute;n la otra. En el papel membrete de las misioneras de la caridad est&aacute;n impresas estas palabras de Jes&uacute;s: &ldquo;Todo aquello que hab&eacute;is hecho a uno de estos mis hermanos m&aacute;s peque&ntilde;os, lo hab&eacute;is hecho a mi&rdquo;. (Mt 25,40). Amar a Dios en los hermanos es amar a los hermanos en Dios.</p><p style="text-align: justify;">Queridos amigos gracias nuevamente a cada uno de ustedes. Rezo para que est&aacute; casa contin&uacute;e a ser un lugar de acogida, de don, de caridad en el coraz&oacute;n de nuestra ciudad de Roma. La Virgen Mar&iacute;a les cuide a ustedes y les acompa&ntilde;e mi bendici&oacute;n. Gracias</p>]]></description>            <pubDate>Wed, 22 May 2013 17:38:33 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>HOMIL&amp;Iacute;A DEL CARDENAL TARCISIO BERTONE EN ORDENACI&amp;Oacute;N EPISCOPAL DE FRAY ...</title>            <link>http://6865.blogcindario.com/2013/05/12289-homilia-del-cardenal-tarcisio-bertone-en-ordenacion-episcopal-de-fray-jose-rodriguez.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong>&nbsp;Ocho cardenales (Bertone, Hummes, Maradiaga, Braz de Avis, Monteiro, Bertello, Amigo y Ca&ntilde;izares), diez arzobispos (entre ellos, cuatro nuncios como Renzo Fratini, nuncio apost&oacute;lico en Espa&ntilde;a) y quince obispos, de Espa&ntilde;a y de otros pa&iacute;ses, ordenaron obispo a fray Jos&eacute; Rodr&iacute;guez Carballo. Nombrado por el papa Francisco arzobispo titular de Belcastro y secretario de la Congregaci&oacute;n para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost&oacute;lica, el hasta ahora ministro general de la Orden de Hermanos Menores (OFM), recibi&oacute; la consagraci&oacute;n en la catedral de Santiago de Compostela, en la tarde del s&aacute;bado 18 de mayo, v&iacute;spera de Pentecost&eacute;s. Ofrecemos el texto de la homil&iacute;a pronunciada en la celebraci&oacute;n por el cardenal Tarcisio Bertone. SANTIAGO, 20 de mayo de 2013 (<a href="http://wmail74.movistar.es/cp/ps/Mail/ExternalURLProxy?d=telefonica.net&amp;u=dulcenombrejesus&amp;url=-1022411855" target="_BLANK&#65533;&#65533;&#65533;&#65533;">Zenit.org</a>)</strong></p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p><p style="text-align: justify;">En este marco incomparable de la Catedral Compostelana, os saludo con las palabras del Santo de As&iacute;s: &laquo;El Se&ntilde;or os d&eacute; la paz&raquo;. Me dirijo con particular afecto a nuestro querido hermano Fray Jos&eacute; Rodr&iacute;guez Carballo, hasta ahora Ministro general de la Orden Franciscana de los Hermanos Menores, nombrado por Su Santidad, el Papa Francisco, Arzobispo Titular de Belcastro y Secretario de la Congregaci&oacute;n para la Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost&oacute;lica, y que en breves momentos, por la imposici&oacute;n de las manos y la oraci&oacute;n de consagraci&oacute;n, se convertir&aacute; en Sucesor de los Ap&oacute;stoles. Junto a &eacute;l, saludo a sus hermanos, sobrinos y dem&aacute;s familiares aqu&iacute; presentes.</p><p style="text-align: justify;">Es tan grande el misterio que t&uacute;, querido Fray Jos&eacute;, vas a vivir en breves instantes, y por el que recibir&aacute;s la plenitud del sacerdocio y te incorporar&aacute;s para siempre al Colegio episcopal, que, en el momento m&aacute;s solemne de tu ordenaci&oacute;n episcopal, la palabra humana enmudece. T&uacute;, y contigo todos nosotros, nos acogemos en silencio a Dios, cuya mano se extiende sobre ti para hacerte suyo y te cubre para protegerte. Si por la profesi&oacute;n religiosa en la Orden franciscana, cuando ten&iacute;as solamente dieciocho a&ntilde;os, dejaste de pertenecerte a ti mismo y te convertiste en propiedad del Se&ntilde;or, ahora, por la imposici&oacute;n de las manos en tu ordenaci&oacute;n episcopal, pasas a ser totalmente del Se&ntilde;or que, desde el seno materno, te conoci&oacute; y te eligi&oacute; (cf. Jr 1, 5).</p><p style="text-align: justify;">La oraci&oacute;n Consagratoria indica que es el mismo Se&ntilde;or quien te consagra y te asume totalmente a su servicio, haci&eacute;ndote plenamente part&iacute;cipe de su sacerdocio y agreg&aacute;ndote para siempre al Colegio episcopal. De este modo, se pone de manifiesto la gratuidad y la iniciativa divina en tu vocaci&oacute;n: &laquo;No sois vosotros los que me hab&eacute;is elegido &ndash;dice el Se&ntilde;or-, soy yo quien os he elegido&raquo; (Jn 15, 16).</p><p style="text-align: justify;">Durante la ordenaci&oacute;n, impondremos sobre la cabeza del ordenando el libro de los Evangelios. Si como religioso Fray Jos&eacute; ha asumido el Evangelio como forma de vida, en cuanto ha profesado &laquo;vivir el Santo Evangelio de nuestro Se&ntilde;or Jesucristo&raquo; (San Francisco, 2 Regla 1, 1), ahora, por la ordenaci&oacute;n episcopal, el Evangelio penetra en &eacute;l y lo transforma en &laquo;ex&eacute;gesis viva de la Palabra&raquo; (Benedicto XVI, Verbum Domini, 83) o en &laquo;Evangelio viviente&raquo;, como se dice de san Francisco de As&iacute;s. Y puesto que el Evangelio no es s&oacute;lo Palabra, sino el mismo Cristo, con la imposici&oacute;n del libro de los Evangelios, se le pide que se identifique con la misma vida de Cristo, se le pide que viva de &eacute;l, en &eacute;l y para &eacute;l, y que sea una sola cosa con &eacute;l, de tal modo que Jes&uacute;s mismo d&eacute; forma a su vida y pueda decir con san Pablo: &laquo;Vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en m&iacute;&raquo; (Ga 2, 20).</p><p style="text-align: justify;">Llamado a hacer presente sacramentalmente entre los hombres a Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, responder&aacute;s a tan alta vocaci&oacute;n y misi&oacute;n viviendo tu episcopado en actitud de servicio: &laquo;Que la gente s&oacute;lo vea en nosotros servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios&raquo;, dice el Ap&oacute;stol Pablo (1 Co 4, 1). El obispo, a ejemplo de Jes&uacute;s, est&aacute; llamado a comportarse como el que sirve (cf. Jn 13, 13-14). &laquo;Escogido de entre los hombres&raquo;, recuerda, hermano Jos&eacute;, que has sido &laquo;puesto al servicio de los hombres en las cosas que se refieren a Dios&raquo; (cf. Hb 5,1). En actitud de minoridad, desde la l&oacute;gica del don, con fidelidad, prudencia y bondad, entr&eacute;gate sin reservas a cuantas personas el Se&ntilde;or ponga en tu camino.</p><p style="text-align: justify;">En tu caso, por voluntad del Papa Francisco, est&aacute;s llamado en estos momentos a colaborar con el Prefecto de la Congregaci&oacute;n para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost&oacute;lica, para que los consagrados, en fidelidad creativa a Jes&uacute;s, a su propio carisma y al hombre de hoy, puedan seguir escribiendo una gran historia en la vida de la Iglesia y al servicio de la humanidad (cf. Vita Consecrata, 37. 110). En todo momento, anima a la vida religiosa y consagrada a pasar de lo bueno a lo mejor, mirando al pasado con gratitud, abrazando el futuro con esperanza y viviendo el presente con entusiasmo (cf. Novo Millennio Ineunte, 1).</p><p style="text-align: justify;">Para llevar a cabo tan hermoso prop&oacute;sito, en primer lugar, ten en cuenta que &laquo;en un administrador, lo que se busca es que sea fiel&raquo; (1 Co 4,2). En cuanto obispo, s&eacute; fiel a la ense&ntilde;anza apost&oacute;lica, que en plena comuni&oacute;n con el Sucesor de Pedro, est&aacute;s llamado a trasmitir &iacute;ntegramente, con tu vida y tu palabra. S&eacute; fiel al don de Dios que hay en ti y que debe ser constantemente renovado, como pide el Ap&oacute;stol (cf. 2 Tm 1, 6). S&eacute; fiel a la misi&oacute;n que el Santo Padre Francisco te ha encomendado. Se te ha confiado un gran tesoro, el tesoro de la vida religiosa y consagrada, esencial en la vida y misi&oacute;n de la Iglesia, pues &laquo;fue querida por el propio Jes&uacute;s como parcela irremovible de su Iglesia&raquo; (Benedicto XVI, Audiencia a los Obispos de Brasil, noviembre 2010).</p><p style="text-align: justify;">En segundo lugar, el obispo, en cuanto siervo, tambi&eacute;n ha de ser prudente. Prudente es quien no juzga seg&uacute;n apariencias o caprichos, sino que busca la verdad y le da el primado en su vida. En cuanto obispo has de sentirte &laquo;mendicante de la verdad&raquo;. Busca siempre la verdad, d&eacute;jate plasmar por la Verdad que es Cristo y act&uacute;a conforme a ella, y la verdad te har&aacute; experimentar la verdadera libertad (cf. Jn 8, 32).</p><p style="text-align: justify;">La tercera caracter&iacute;stica que debe marcar la vida de un Obispo, en cuanto servidor, es la bondad. Bueno, en sentido pleno, s&oacute;lo es Dios (cf. Mc 10, 18). &Eacute;l es, como canta san Francisco en una de sus m&aacute;s conocidas oraciones, &laquo;el Bien, todo el Bien, el Sumo Bien&raquo; (ALDA, 3), el Bueno por excelencia, la Bondad personificada. El siervo, y en nuestro caso el Obispo, ser&aacute; bueno en la medida en que su vida est&eacute; totalmente orientada hacia Dios, unido interiormente al Dios vivo y verdadero, mediante una relaci&oacute;n personal y una vida intensa de oraci&oacute;n.</p><p style="text-align: justify;">Estamos celebrando la Solemnidad de Pentecost&eacute;s, fiesta del Esp&iacute;ritu, al que confesamos como Se&ntilde;or y dador de vida. En este d&iacute;a imploramos sus dones sobre la Iglesia, y particularmente sobre Fray Jos&eacute; Rodr&iacute;guez Carballo. Al Esp&iacute;ritu le pedimos para el nuevo Arzobispo el don de sabidur&iacute;a, para discernir lo que viene de Dios y lo que le es contrario; el don de entendimiento, para que sepa interpretar los signos de los tiempos y encuentre la respuesta evang&eacute;lica adecuada para ellos; el don de consejo, para que hable siempre desde Dios, y desde &eacute;l pueda decir una palabra de esperanza a los hombres y mujeres de hoy; el don de fortaleza, para que sea testigo de Cristo y de su Evangelio con fidelidad y entrega total durante toda su vida; el don de ciencia, para que penetre en los secretos del Se&ntilde;or y sepa comunicarlos con sencillez y profundidad; el don de temor, para que se aleje siempre de cuanto vaya contra la voluntad del Se&ntilde;or; el don de piedad, para que mantenga siempre en su vida una relaci&oacute;n filial y confiada con Dios, el Padre de las misericordias.</p><p style="text-align: justify;">La vocaci&oacute;n y misi&oacute;n del nuevo Arzobispo no es f&aacute;cil. M&aacute;s todav&iacute;a, me atrevo a decir que si Fray Jos&eacute; se apoyara s&oacute;lo en sus propias sus fuerzas, ser&iacute;a imposible. Pero no est&aacute; solo. El Se&ntilde;or, que le hizo el regalo de nacer y ser educado en una familia profundamente cristiana, y lo invit&oacute; a seguirlo de cerca en la vida franciscana desde que era muy ni&ntilde;o -pues a la edad de diez a&ntilde;os y medio entr&oacute; en el seminario franciscano de Herb&oacute;n-, lo sigue amando y acompa&ntilde;ando. Fray Jos&eacute; sabe, pues lo ha experimentado muchas veces en su vida, que &laquo;para Dios nada hay imposible&raquo; (Lc 1, 37). Fray Jos&eacute; sabe, adem&aacute;s, que el Esp&iacute;ritu que hoy se derrama sobre &eacute;l viene en ayuda de su debilidad, como afirmaba san Pablo en la segunda lectura (cf. Rm 8, 26). Por ello, sabiendo de quien se ha fiado, como reza su lema episcopal (cf. 2 Tm 1, 12), con renovada entrega al Se&ntilde;or, Fray Jos&eacute; hoy dice como la Sant&iacute;sima Virgen: &laquo;Aqu&iacute; estoy, h&aacute;gase en m&iacute; seg&uacute;n tu palabra&raquo; (Lc 1, 38). No temas, Fray Jos&eacute;. Cuentas con nuestra oraci&oacute;n y la oraci&oacute;n de miles y miles de consagrados, y cuentas sobre todo con la fuerza del Esp&iacute;ritu Santo.</p><p style="text-align: justify;">Querido Fray Jos&eacute;: A Sant&iacute;sima Virxen Mar&iacute;a, a que desde neno profesas unha tenrra e filial devoci&oacute;n nas advocaci&oacute;ns de Inmaculada e das Dores, te acompanhe na tua misi&oacute;n como bispo, o servicio da Igrexa, do Pobo de Deus, e, en particular da vida relixiosa e consagrada. Fiat, fiat, am&eacute;n,<em> </em></p>]]></description>            <pubDate>Wed, 22 May 2013 00:01:28 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>MONSE&amp;Ntilde;OR FELIPE ARIZMENDI ESQUIVEL:  &amp;iquest;YA NO HAY CERTEZAS?</title>            <link>http://6865.blogcindario.com/2013/05/12288-monsenor-felipe-arizmendi-esquivel-ya-no-hay-certezas.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><a href="http://wmail74.movistar.es/cp/ps/Mail/ExternalURLProxy?d=telefonica.net&amp;u=dulcenombrejesus&amp;url=-1022411855" target="_BLANK&#65533;&#65533;&#65533;&#65533;">ZENIT</a>&nbsp; nos&nbsp; ofrece la colaboraci&oacute;n habitual en el espacio Foro del obispo de San Crist&oacute;bal de las Casas, monse&ntilde;or Felipe Arizmendi Esquivel en que analiza la actitud ante la verdad del cristiano, lejos del relativismo imperante.</strong></p><p style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;"><strong>&iquest;Ya no hay certezas?</strong></span></p><p style="text-align: right;">Por Felipe Arizmendi Esquivel</p><p style="text-align: justify;"><strong>SITUACIONES</strong></p><p style="text-align: justify;">En un viaje reciente por avi&oacute;n, en una de las revistas que nos ponen, le&iacute; este comentario sobre un artista que no conozco: &ldquo;En &eacute;l, nunca hay referentes fijos y quiz&aacute; por eso es uno de los mejores s&iacute;mbolos de la actualidad de este momento hist&oacute;rico, en que la &uacute;nica certeza es que no hay certezas&rdquo;. &iquest;Esto es as&iacute;? &iquest;No hay certezas? Si as&iacute; fuera, estar&iacute;amos en una oscuridad que nos llevar&iacute;a al desastre.</p><p style="text-align: justify;">Yo tengo certezas muy firmes, que me dan la fe en Dios y la experiencia de vida, pero otros no, y parecen preferir no tenerlas. Es la llamada dictadura del relativismo, donde cada quien crea su verdad, sin referencia a la historia, a sus padres, a la religi&oacute;n y a los dem&aacute;s. Si otro piensa distinto, me da lo mismo y nada me importa: que cada quien haga y piense lo que quiera, y as&iacute; vivimos en paz. En estos casos, no cabe el di&aacute;logo, la confrontaci&oacute;n, la b&uacute;squeda com&uacute;n de la verdad, sino que cada quien se queda con la suya, que de ordinario configura a su medida, conforme a sus gustos y preferencias, para no dejar que lo que le queda de conciencia, le inquiete. Es la actitud de Pilato: &iquest;Qu&eacute; es la verdad? La ten&iacute;a frente a s&iacute;, pero no hab&iacute;a apertura en su coraz&oacute;n para aceptarla.</p><p style="text-align: justify;"><strong>ILUMINACION</strong></p><p style="text-align: justify;">Dios es, seg&uacute;n nuestra fe, fuente de toda verdad y de todo bien. El es la verdad total, absoluta, eterna, inconmovible, que no depende de los vaivenes de los tiempos, de las modas y de las opiniones mayoritarias, de que nos guste o no. El es Dios y no un objeto maleable a nuestro antojo. Sin embargo, no podemos imponer a los dem&aacute;s esa verdad que a nosotros nos llena tanto, nos orienta, nos abre perspectivas infinitas, nos corrige, nos consuela, nos levanta, nos da vida, y vida eterna.</p><p style="text-align: justify;">Por otra parte, Dios se manifest&oacute; y se sigue manifestando de muchas maneras, en la Iglesia y fuera de sus estructuras. El Reino de Dios est&aacute; presente y act&uacute;a no s&oacute;lo en la Iglesia, sino en toda persona y acontecimiento que genera vida, paz, amor, justicia, verdad, solidaridad y servicio comunitario. Y no podemos cerrarnos al di&aacute;logo con no creyentes, con seguidores de otras religiones y con quienes nos rechazan, sino que debemos escucharnos con humildad, para enriquecernos mutuamente y juntos ir vislumbrando la Verdad.</p><p style="text-align: justify;">La Palabra de Dios nos da una certeza total, absoluta; pero no podemos condenar a otros como incr&eacute;dulos y faltos de verdad, pues en ellos podemos descubrir destellos de la Verdad. Por ello, en el II Encuentro-Di&aacute;logo Fe y Cultura sobre Laicidad y Trascendencia, que organiz&oacute; nuestra Dimensi&oacute;n de Pastoral de la Cultura, en el museo Sumaya, junto con el Consejo Pontificio de la Cultura, afirm&eacute; lo siguiente:</p><p style="text-align: justify;">Dialogar, con respeto y apertura de mente y de coraz&oacute;n, es un camino para crecer, como personas y como sociedad; es un proceso para construir, en forma conjunta y fraterna, la patria justa y solidaria que queremos; es ser y considerar a los otros como factores importantes en la vida, en la familia y en la comunidad.</p><p style="text-align: justify;">No sabe dialogar quien se considera due&ntilde;o absoluto de la verdad, que es s&oacute;lo su verdad. Quien no escucha a los otros, se endiosa y, por ello, se hace una persona odiosa. No hay seres m&aacute;s repelentes que los engre&iacute;dos en su postura, incapaces de aprender de la sabidur&iacute;a y la experiencia de los otros. Todos podemos aprender de los dem&aacute;s, tambi&eacute;n de los peque&ntilde;os, de los iletrados, de los campesinos e ind&iacute;genas, pues, seg&uacute;n nuestra fe cristiana, todos hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios; por tanto, inteligentes y dignos de respeto.</p><p style="text-align: justify;"><strong>COMPROMISOS</strong></p><p style="text-align: justify;">En la familia, hay que transmitir a los ni&ntilde;os la Verdad de Dios, que es Amor. No infundirles miedo hacia Dios, sino confianza y seguridad. Dios es la Verdad que nos da certeza de lo que somos, hacemos, pensamos y queremos. Cuando los ni&ntilde;os crezcan y en la escuela o en otros medios escuchen otras verdades, hay que dialogar con ellos, para ofrecerles lo que dice Dios, sin impon&eacute;rselos a la fuerza. Ayudarles con cari&ntilde;o y paciencia a distinguir unas verdades relativas, y la Verdad de Dios.</p><p style="text-align: justify;">Seamos humildes para aprender de los dem&aacute;s, pues todos somos im&aacute;genes de Dios y El de alguna manera se manifiesta tambi&eacute;n en los otros, aunque no sean creyentes.</p>]]></description>            <pubDate>Tue, 21 May 2013 23:53:42 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>DISCURSO DEL PAPA A LAS OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS - MAYO 2013</title>            <link>http://6865.blogcindario.com/2013/05/12287-discurso-del-papa-a-las-obras-misionales-pontificias-mayo-2013.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong>A las 12.30 de la ma&ntilde;ana del 17 de mayo del 2013, el santo padre Francisco ha recibido en la Sala Clementina del Palacio Apost&oacute;lico a los participantes de la Asamblea General de las Obras Misionales Pontificias y les ha dirigido el discurso que publicamos a continuaci&oacute;n &nbsp;(Agencia Fides):</strong> <br><br><span style="color: #ff0000;"><strong>&#149;DISCURSO DEL SANTO PADRE:</strong></span><br><br>Me complace de forma especial, queridos hermanos y hermanas, reunirme por primera vez con ustedes, Directores Nacionales de las Obras Misionales Pontificias de todo el mundo. Saludo cordialmente al Cardenal Fernando Filoni, le doy las gracias por el servicio que realiza como Prefecto de la Congregaci&oacute;n para la Evangelizaci&oacute;n de los Pueblos, as&iacute; como por las palabras que me ha dirigido en vuestro nombre. El Cardenal Filoni realiza un trabajo adicional en este momento: &eacute;l es profesor. Viene para &#147;ense&ntilde;arme la Iglesia&#148;. S&iacute;, viene y me dice: esta di&oacute;cesis es as&iacute;, as&iacute; y as&iacute;... Yo conozco la Iglesia gracias a sus lecciones. &iexcl;Y son lecciones gratuitas!. Saludo tambi&eacute;n al Secretario, Monse&ntilde;or Savio Hon Tai-Fai, al Subsecretario Adjunto Mons. Protase Rugambwa, y a todos los colaboradores del Dicasterio y de las Obras Misionales Pontificias, sacerdotes, religiosos y religiosas, laicos y laicas.<br><br>1. Me gustar&iacute;a deciros que os aprecio de forma especial porque ayud&aacute;is a tener siempre viva la actividad de evangelizaci&oacute;n, paradigma de toda obra de la Iglesia. La misionariedad es el paradigma de toda obra de la Iglesia; es una actitud paradigm&aacute;tica. De hecho, el obispo de Roma est&aacute; llamado a ser pastor no solamente de su Iglesia particular, sino de todas las Iglesias, para que el evangelio sea anunciado hasta los extremos de la tierra. Y en esta tarea las Obras Misionales Pontificias son un instrumento privilegiado en las manos del papa, el cual es principio y signo de la unidad y de la universalidad de la Iglesia, (cfr Conc. Ecum. Vat. II, Cost. dogm. Lumen gentium, 23). De hecho se llaman &#147;pontificias&#148; porque est&aacute;n bajo la directa disposici&oacute;n del obispo de Roma, de manera que sea ofrecido a todos el don precioso del evangelio, Estas son plenamente actuales, m&aacute;s a&uacute;n, necesarias porque hay tantos pueblos que todav&iacute;a no han conocido ni encontrado a Cristo y urge encontrar n uevas formas y caminos para que la gracia de Dios toque el coraz&oacute;n de cada hombre y cada mujer y los lleve a &Eacute;l. Todos nosotros somos instrumentos sencillos, pero importantes; hemos recibido el don de la fe no para ocultarlo, sino para difundirlo, para que pueda iluminar el camino de tantos hermanos.<br><br>2. Ciertamente la misi&oacute;n que nos espera es dif&iacute;cil, pero con la gu&iacute;a del Esp&iacute;ritu Santo se transforma en una misi&oacute;n que entusiasma. Y aunque todos experimentamos nuestra pobreza, nuestra debilidad al llevar al mundo el tesoro precioso del Evangelio, debemos recordar la frase de san Pablo: &laquo;Nosotros... tenemos este tesoro en vasos de creta, para que sea visible que esta extraordinaria potencia le pertenece a Dios y no viene de nosotros&raquo; (2Cor 4,7). Y esto nos tiene que dar siempre coraje: saber que la fuerza de la evangelizaci&oacute;n procede de Dios, le pertenece. Nosotros estamos llamados a abrirnos cada vez m&aacute;s a la acci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo, a ofrecer toda nuestra disponibilidad para ser instrumentos de la misericordia de Dios, de su ternura y de su amor por cada hombre y mujer, sobre todo por los pobres, los excluidos, los que est&aacute;n lejos. Y esta para cada uno de los cristianos, para toda la Iglesia, no es una misi&oacute;n facultativa, sino esencial. Como dec&iacute;a San Pablo: &laquo;Anunciar el Evangelio no es para gloriarme, sino un deber &iexcl;ay de m&iacute; si no predicara el Evangelio!&raquo; (1 Cor 9,16). La salvaci&oacute;n de Dios es para todos! <br><br>3. A vosotros queridos directores nacionales os repito la invitaci&oacute;n que hizo Pablo VI casi cincuenta a&ntilde;os atr&aacute;s, de cuidar celosamente la universalidad de las Obras Misionarias &laquo;que tienen el honor, la responsabilidad y el deber de sostener la misi&oacute;n [de anunciar el evangelio], con las ayunas necesarias&raquo; (Discurso a las Obras Misionarias Pontificias, 14 de mayo de 1965: AAS 57 1965, 520). No os cans&eacute;is de educar a todos los cristianos, desde la infancia, a un esp&iacute;ritu verdaderamente universal y misionero, y de sensibilizar a toda la comunidad a apoyar y ayudar a las misiones de acuerdo a las necesidades de cada uno (cf. Concilio Ecum&eacute;nico Vaticano II, Decreto Ad gentes, 38). Aseguraos de que las Obras Misionales Pontificias siguen la estela de su tradici&oacute;n centenaria, animando y formando a las Iglesias, abri&eacute;ndolas a una dimensi&oacute;n m&aacute;s amplia de la misi&oacute;n evangelizadora. <br>Si bien las OMP est&aacute;n puestas tambi&eacute;n bajo la solicitud de los obispos, para que se &laquo;radiquen en la vida de las Iglesias particulares&raquo; (Estatuto de las Obras Misionarias Pontificias, n. 17); deben convertirse realmente en una herramienta privilegiada para la educaci&oacute;n en el esp&iacute;ritu misionero universal y en la comuni&oacute;n y colaboraci&oacute;n cada vez m&aacute;s intensas entre las Iglesias para el anuncio del Evangelio al mundo. Frente a la tentaci&oacute;n de las comunidades de encerrarse en s&iacute; mismas, preocupadas por sus problemas vuestra tarea es llamar a la &#147;missio ad gentes&#148;, de testimoniar prof&eacute;ticamente que la vida de las Iglesias es misi&oacute;n y es misi&oacute;n universal. El ministerio episcopal y todos los ministerios son para el crecimiento de la comunidad cristiana, pero tambi&eacute;n se ponen al servicio de la comuni&oacute;n entre las Iglesias para la misi&oacute;n de la evangelizaci&oacute;n. En este contexto les invito a tener una atenci&oacute;n particular por las Iglesias j&oacute;venes que, a menudo, viven en un clima de dificulta d, de discriminaci&oacute;n y tambi&eacute;n de persecuci&oacute;n, para que sean sostenidas y ayudadas a la hora de testimoniar con la palabra y las obras el Evangelio. <br><br>Queridos hermanos y hermanas, al renovar mi agradecimiento a todos, os animo a continuar con vuestro compromiso para que las Iglesias locales asuman cada vez con m&aacute;s generosidad, su parte de responsabilidad en la misi&oacute;n universal de la Iglesia. <br>Invocando a Mar&iacute;a, Estrella de la evangelizaci&oacute;n, hago m&iacute;as las palabras de Pablo VI, palabras de una actualidad como si hubieran sido escritas ayer. El Papa dec&iacute;a as&iacute;: &laquo;que el mundo actual, que busca a veces con angustia, a veces con esperanza, pueda as&iacute; recibir la Buena Nueva, no a trav&eacute;s de evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos, sino a trav&eacute;s de ministros del<br>Evangelio, cuya vida irradia el fervor de quienes han recibido, ante todo en s&iacute; mismos, la alegr&iacute;a de Cristo, y aceptan consagrar su vida a la tarea de anunciar el reino de Dios y de implantar la Iglesia en el mundo&raquo; (Exhort. Apost. Evangelii nuntiandi, 80). Gracias.<br><br>A vosotros, a vuestros colaboradores, a vuestras familias y a todos los llev&aacute;is en el coraz&oacute;n, a vuestro trabajo misionero, a todos imparto mi bendici&oacute;n. (Agencia Fides 18/5/2013)</p>]]></description>            <pubDate>Mon, 20 May 2013 23:12:58 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>REGINA COELI 19 DE MAYO: EL ESP&amp;Iacute;RITU SANTO RENUEVA LA UNIDAD DE LA IGLESIA</title>            <link>http://6865.blogcindario.com/2013/05/12286-regina-coeli-19-de-mayo-el-espiritu-santo-renueva-la-unidad-de-la-iglesia.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><a href="http://wmail76.movistar.es/cp/ps/Mail/ExternalURLProxy?d=telefonica.net&amp;u=dulcenombrejesus&amp;url=-1022411855" target="_BLANK&#65533;&#65533;&#65533;&#65533;">ZENIT</a>&nbsp;nos&nbsp; ofrece las palabras del santo padre al finalizar la oraci&oacute;n mariana del REgina Caeli el domingo 19 de Mayo de 2013 al finalizar la misa con los diversos movimientos eclesiales.</strong></p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p><p style="text-align: justify;">Queridos hermanos y hermanas, est&aacute; a punto de concluir esta fiesta de la fe, que comenz&oacute; ayer con la Vigilia y termin&oacute; esta ma&ntilde;ana en la Eucarist&iacute;a. Un nuevo Pentecost&eacute;s que ha transformado la Plaza de San Pedro en un Cen&aacute;culo al aire libre. Hemos revivido la experiencia de la Iglesia primitiva, siendo una en la oraci&oacute;n con Mar&iacute;a, la Madre de Jes&uacute;s (cf. Hch 1,14).</p><p style="text-align: justify;">Nosotros tambi&eacute;n, en la variedad de los carismas, hemos experimentado la belleza de la unidad, para ser uno. Y esta es la obra del Esp&iacute;ritu Santo, que siempre crea de nuevo la unidad en la Iglesia.</p><p style="text-align: justify;">Quisiera dar las gracias a todos los movimientos, asociaciones, comunidades y organizaciones eclesiales. &iexcl;Ustedes son un don y una riqueza para la Iglesia! &iexcl;Esto son ustedes!.</p><p style="text-align: justify;">Agradezco en particular a todos los que han venido de Roma y de muchas partes del mundo. Lleve siempre el poder del Evangelio! &iexcl;No tengan miedo!</p><p style="text-align: justify;">&iexcl;Tengan siempre la alegr&iacute;a y la pasi&oacute;n por la comuni&oacute;n en la Iglesia! &iexcl;El Se&ntilde;or resucitado est&eacute; siempre con vosotros y que la Virgen los proteja!</p><p style="text-align: justify;">Queridos hermanos y hermanas, muchas gracias por su amor a la Iglesia. &iexcl;Buena fiesta!</p><p style="text-align: justify;">Traducido del italiano por Jos&eacute; Antonio Varela V.</p>]]></description>            <pubDate>Mon, 20 May 2013 23:07:16 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>HOMIL&amp;Iacute;A DEL PAPA EN LA MISA DE LA SOLEMNIDAD DE PENTECOST&amp;Eacute;S - MAYO 2013</title>            <link>http://6865.blogcindario.com/2013/05/12285-homilia-del-papa-en-la-misa-de-la-solemnidad-de-pentecostes-mayo-2013.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><a href="http://wmail76.movistar.es/cp/ps/Mail/ExternalURLProxy?d=telefonica.net&amp;u=dulcenombrejesus&amp;url=-1022411855" target="_BLANK&#65533;&#65533;&#65533;&#65533;">ZENIT</a>&nbsp; nos ofrece el texto &iacute;ntegro de la homil&iacute;a del papa Francisco en la misa de la solemnidad de Pentecost&eacute;s con la presencia de los movimientos, las nuevas comunidades, las asociaciones y las organizaciones laicales, celebrada&nbsp;el 19 de Mayo de 2013 &nbsp;en la plaza de san Pedro.</strong></p><p style="text-align: justify;">Queridos hermanos y hermanas:</p><p style="text-align: justify;">En este d&iacute;a, contemplamos y revivimos en la liturgia la efusi&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo que Cristo resucitado derram&oacute; sobre la Iglesia, un acontecimiento de gracia que ha desbordado el cen&aacute;culo de Jerusal&eacute;n para difundirse por todo el mundo.</p><p style="text-align: justify;">Pero, &iquest;qu&eacute; sucedi&oacute; en aquel d&iacute;a tan lejano a nosotros, y sin embargo, tan cercano, que llega adentro de nuestro coraz&oacute;n? San Lucas nos da la respuesta en el texto de los Hechos de los Ap&oacute;stoles que hemos escuchado (2,1-11). El evangelista nos lleva hasta Jerusal&eacute;n, al piso superior de la casa donde est&aacute;n reunidos los Ap&oacute;stoles. El primer elemento que nos llama la atenci&oacute;n es el estruendo que de repente vino del cielo, &laquo;como de viento que sopla fuertemente&raquo;, y llen&oacute; toda la casa; luego, las &laquo;lenguas como llamaradas&raquo;, que se divid&iacute;an y se posaban encima de cada uno de los Ap&oacute;stoles. Estruendo y lenguas de fuego son signos claros y concretos que tocan a los Ap&oacute;stoles, no s&oacute;lo exteriormente, sino tambi&eacute;n en su interior: en su mente y en su coraz&oacute;n. Como consecuencia, &laquo;se llenaron todos de Esp&iacute;ritu Santo&raquo;, que desencaden&oacute; su fuerza irresistible, con resultados llamativos: &laquo;Empezaron a hablar en otras lenguas, seg&uacute;n el Esp&iacute;ritu les conced&iacute;a manifestarse&raquo;. Asistimos, entonces, a una situaci&oacute;n totalmente sorprendente: una multitud se congrega y queda admirada porque cada uno oye hablar a los Ap&oacute;stoles en su propia lengua. Todos experimentan algo nuevo, que nunca hab&iacute;a sucedido: &laquo;Los o&iacute;mos hablar en nuestra lengua nativa&raquo;. &iquest;Y de qu&eacute; hablaban? &laquo;De las grandezas de Dios&raquo;.</p><p style="text-align: justify;">A la luz de este texto de los Hechos de los Ap&oacute;stoles, deseo reflexionar sobre tres palabras relacionadas con la acci&oacute;n del Esp&iacute;ritu: novedad, armon&iacute;a, misi&oacute;n.</p><p style="text-align: justify;">1. La novedad nos da siempre un poco de miedo, porque nos sentimos m&aacute;s seguros si tenemos todo bajo control, si somos nosotros los que construimos, programamos, planificamos nuestra vida, seg&uacute;n nuestros esquemas, seguridades, gustos. Y esto nos sucede tambi&eacute;n con Dios. Con frecuencia lo seguimos, lo acogemos, pero hasta un cierto punto; nos resulta dif&iacute;cil abandonarnos a &Eacute;l con total confianza, dejando que el Esp&iacute;ritu Santo anime, gu&iacute;e nuestra vida, en todas las decisiones; tenemos miedo a que Dios nos lleve por caminos nuevos, nos saque de nuestros horizontes con frecuencia limitados, cerrados, ego&iacute;stas, para abrirnos a los suyos. Pero, en toda la historia de la salvaci&oacute;n, cuando Dios se revela, aparece su novedad - Dios ofrece siempre novedad -, trasforma y pide confianza total en &Eacute;l: No&eacute;, del que todos se r&iacute;en, construye un arca y se salva; Abrah&aacute;n abandona su tierra, aferrado &uacute;nicamente a una promesa; Mois&eacute;s se enfrenta al poder del fara&oacute;n y conduce al pueblo a la libertad; los Ap&oacute;stoles, de temerosos y encerrados en el cen&aacute;culo, salen con valent&iacute;a para anunciar el Evangelio. No es la novedad por la novedad, la b&uacute;squeda de lo nuevo para salir del aburrimiento, como sucede con frecuencia en nuestro tiempo. La novedad que Dios trae a nuestra vida es lo que verdaderamente nos realiza, lo que nos da la verdadera alegr&iacute;a, la verdadera serenidad, porque Dios nos ama y siempre quiere nuestro bien. Pregunt&eacute;monos hoy: &iquest;Estamos abiertos a las &ldquo;sorpresas de Dios&rdquo;? &iquest;O nos encerramos, con miedo, a la novedad del Esp&iacute;ritu Santo? &iquest;Estamos decididos a recorrer los caminos nuevos que la novedad de Dios nos presenta o nos atrincheramos en estructuras caducas, que han perdido la capacidad de respuesta? Nos har&aacute; bien hacernos estas preguntas durante toda la jornada.</p><p style="text-align: justify;">2. Una segunda idea: el Esp&iacute;ritu Santo, aparentemente, crea desorden en el Iglesia, porque produce diversidad de carismas, de dones; sin embargo, bajo su acci&oacute;n, todo esto es una gran riqueza, porque el Esp&iacute;ritu Santo es el Esp&iacute;ritu de unidad, que no significa uniformidad, sino reconducir todo a la armon&iacute;a. En la Iglesia, la armon&iacute;a la hace el Esp&iacute;ritu Santo. Un Padre de la Iglesia tiene una expresi&oacute;n que me gusta mucho: el Esp&iacute;ritu Santo &ldquo;ipse harmonia est&rdquo;. &Eacute;l es precisamente la armon&iacute;a. S&oacute;lo &Eacute;l puede suscitar la diversidad, la pluralidad, la multiplicidad y, al mismo tiempo, realizar la unidad. En cambio, cuando somos nosotros los que pretendemos la diversidad y nos encerramos en nuestros particularismos, en nuestros exclusivismos, provocamos la divisi&oacute;n; y cuando somos nosotros los que queremos construir la unidad con nuestros planes humanos, terminamos por imponer la uniformidad, la homologaci&oacute;n. Si, por el contrario, nos dejamos guiar por el Esp&iacute;ritu, la riqueza, la variedad, la diversidad nunca provocan conflicto, porque &Eacute;l nos impulsa a vivir la variedad en la comuni&oacute;n de la Iglesia. Caminar juntos en la Iglesia, guiados por los Pastores, que tienen un especial carisma y ministerio, es signo de la acci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo; la eclesialidad es una caracter&iacute;stica fundamental para los cristianos, para cada comunidad, para todo movimiento. La Iglesia es quien me trae a Cristo y me lleva a Cristo; los caminos paralelos son muy peligrosos. Cuando nos aventuramos a ir m&aacute;s all&aacute; (proagon) de la doctrina y de la Comunidad eclesial &ndash; dice el Ap&oacute;stol Juan en la segunda lectura - y no permanecemos en ellas, no estamos unidos al Dios de Jesucristo (cf. 2Jn 1,9). As&iacute;, pues, pregunt&eacute;monos: &iquest;Estoy abierto a la armon&iacute;a del Esp&iacute;ritu Santo, superando todo exclusivismo? &iquest;Me dejo guiar por &Eacute;l viviendo en la Iglesia y con la Iglesia?</p><p style="text-align: justify;">3. El &uacute;ltimo punto. Los te&oacute;logos antiguos dec&iacute;an: el alma es una especie de barca de vela; el Esp&iacute;ritu Santo es el viento que sopla la vela para hacerla avanzar; la fuerza y el &iacute;mpetu del viento son los dones del Esp&iacute;ritu. Sin su fuerza, sin su gracia, no ir&iacute;amos adelante. El Esp&iacute;ritu Santo nos introduce en el misterio del Dios vivo, y nos salvaguarda del peligro de una Iglesia gn&oacute;stica y de una Iglesia autorreferencial, cerrada en su recinto; nos impulsa a abrir las puertas para salir, para anunciar y dar testimonio de la bondad del Evangelio, para comunicar el gozo de la fe, del encuentro con Cristo. El Esp&iacute;ritu Santo es el alma de la misi&oacute;n. Lo que sucedi&oacute; en Jerusal&eacute;n hace casi dos mil a&ntilde;os no es un hecho lejano, es algo que llega hasta nosotros, que cada uno de nosotros podemos experimentar. El Pentecost&eacute;s del cen&aacute;culo de Jerusal&eacute;n es el inicio, un inicio que se prolonga. El Esp&iacute;ritu Santo es el don por excelencia de Cristo resucitado a sus Ap&oacute;stoles, pero &Eacute;l quiere que llegue a todos. Jes&uacute;s, como hemos escuchado en el Evangelio, dice: &laquo;Yo le pedir&eacute; al Padre que os d&eacute; otro Par&aacute;clito, que est&eacute; siempre con vosotros&raquo; (Jn 14,16). Es el Esp&iacute;ritu Par&aacute;clito, el &laquo;Consolador&raquo;, que da el valor para recorrer los caminos del mundo llevando el Evangelio. El Esp&iacute;ritu Santo nos muestra el horizonte y nos impulsa a las periferias existenciales para anunciar la vida de Jesucristo. Pregunt&eacute;monos si tenemos la tendencia a cerrarnos en nosotros mismos, en nuestro grupo, o si dejamos que el Esp&iacute;ritu Santo nos conduzca a la misi&oacute;n. Recordemos hoy estas tres palabras: novedad, armon&iacute;a, misi&oacute;n.</p><p style="text-align: justify;">La liturgia de hoy es una gran oraci&oacute;n, que la Iglesia con Jes&uacute;s eleva al Padre, para que renueve la efusi&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo. Que cada uno de nosotros, cada grupo, cada movimiento, en la armon&iacute;a de la Iglesia, se dirija al Padre para pedirle este don. Tambi&eacute;n hoy, como en su nacimiento, junto con Mar&iacute;a, la Iglesia invoca: &laquo;Veni Sancte Spiritus! &ndash; Ven, Esp&iacute;ritu Santo, llena el coraz&oacute;n de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor&raquo;. Am&eacute;n.</p><p style="text-align: justify;">&copy; Libreria Editrice Vaticana</p>]]></description>            <pubDate>Mon, 20 May 2013 23:02:59 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>DISCURSO DEL PAPA A LOS NUEVOS EMBAJADORES: MAYO 2013</title>            <link>http://6865.blogcindario.com/2013/05/12284-discurso-del-papa-a-los-nuevos-embajadores-mayo-2013.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><a href="http://wmail35.movistar.es/cp/ps/Mail/ExternalURLProxy?d=telefonica.net&amp;u=dulcenombrejesus&amp;url=-1022411855" target="_BLANK&#65533;&#65533;&#65533;&#65533;">ZENIT</a>&nbsp;nos ofrece el texto del discurso que el santo padre&nbsp;ha pronunciado el 16 de Mayo de 2013&nbsp; ante los embajadores que acudieron al Vaticano a presentar sus cartas credenciales en el que ha pedido a los responsables pol&iacute;ticos que tengan valor para afrontar una reforma financiera &eacute;tica. Los nuevos embajadores ante la Santa Sede proceden de Kirguist&aacute;n, Antigua y Barbuda, el Gran Ducado de Luxemburgo y Botswana.</strong></p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p><p style="text-align: justify;">Se&ntilde;ores Embajadores<br>Me alegra acogerlos con ocasi&oacute;n de la presentaci&oacute;n de las Cartas que los acreditan como Embajadores extraordinarios y plenipotenciarios de sus respectivos pa&iacute;ses ante la Santa Sede: Kirguist&aacute;n, Antigua y Barbuda, el Gran Ducado de Luxemburgo y Botswana. Las amables palabras que me han dirigido y que agradezco profundamente, testimonian que los Jefes de Estado de sus pa&iacute;ses tienen el anhelo de desarrollar las relaciones de estima y de cooperaci&oacute;n con la Santa Sede. Les agradezco que ustedes quieran transmitirles mis sentimientos de gratitud y respeto, asegurando mis oraciones por ellos y por sus conciudadanos.</p><p style="text-align: justify;">Se&ntilde;ores Embajadores, nuestra humanidad est&aacute; viviendo en la actualidad como un momento &aacute;lgido de su propia historia, teniendo en cuenta los avances registrados en diversos campos. Debemos alabar los logros positivos que contribuyen al aut&eacute;ntico bienestar de la humanidad, como por ejemplo en los &aacute;mbitos de la salud, de la educaci&oacute;n y de la comunicaci&oacute;n. Sin embargo, tambi&eacute;n hay que reconocer que la mayor&iacute;a de los hombres y de las mujeres de nuestro tiempo siguen viviendo en precariedad cotidiana, con consecuencias funestas. Algunas patolog&iacute;as aumentan, con sus consecuencias psicol&oacute;gicas, el miedo y la desesperaci&oacute;n se apoderan de los corazones de numerosas personas, incluso en los llamados pa&iacute;ses ricos; la alegr&iacute;a de vivir va disminuyendo; la indecencia y la violencia aumentan; la pobreza se vuelve cada vez m&aacute;s impactante. Se tiene que luchar para vivir, y, a menudo, para vivir sin dignidad. Una de las causas de esta situaci&oacute;n, en mi opini&oacute;n, se encuentra en nuestra relaci&oacute;n con el dinero y en nuestra aceptaci&oacute;n de su imperio y dominio en nuestro ser y en nuestras sociedades. De este modo, la crisis financiera que estamos viviendo, nos hace olvidar que su primer origen se encuentra en una profunda crisis antropol&oacute;gica &iexcl;en la negaci&oacute;n de la primac&iacute;a del hombre! Hemos creado nuevos &iacute;dolos. La adoraci&oacute;n del antiguo becerro de oro (cf. Ex 32, 15-34) ha encontrado una imagen nueva y despiadada en el fetichismo del dinero y en la dictadura de la econom&iacute;a sin rostro y sin un objetivo verdaderamente humano.<br>La crisis mundial que afecta las finanzas y la econom&iacute;a parece poner de relieve sus deformidades, y, sobre todo, la grave falta de su orientaci&oacute;n antropol&oacute;gica, que reduce al hombre a una sola de sus necesidades: el consumo. Y peor a&uacute;n, el ser humano es considerado hoy como un bien en s&iacute; que se puede utilizar y luego desechar. Esta deriva se verifica a nivel individual y social. Y adem&aacute;s &iexcl;es promovida! En este contexto, la solidaridad, que es el tesoro de los pobres, se considera a menudo contraproducente, contraria a la racionalidad financiera y econ&oacute;mica. Al tiempo que los ingresos de una minor&iacute;a van creciendo de manera exponencial, los de la mayor&iacute;a van disminuyendo. Este desequilibrio proviene de ideolog&iacute;as que promueven la autonom&iacute;a absoluta de los mercados y la especulaci&oacute;n financiera, negando de este modo el derecho de control de los Estados, aun estando encargados de velar por el bien com&uacute;n. Se instaura una nueva tiran&iacute;a invisible, a veces virtual, que impone de forma unilateral y sin remedio posible, sus leyes y sus reglas. Adem&aacute;s, la deuda y el cr&eacute;dito alejan a los Pa&iacute;ses de su econom&iacute;a real y a los ciudadanos de su poder adquisitivo real. A todo ello se a&ntilde;ade, una corrupci&oacute;n tentacular y una evasi&oacute;n fiscal ego&iacute;sta, que han asumido dimensiones mundiales. El af&aacute;n de poder y de poseer se ha vuelto sin l&iacute;mites.</p><p style="text-align: justify;">Detr&aacute;s de esta actitud se encuentra el rechazo de la &eacute;tica, el rechazo de Dios. &iexcl;Igual como la solidaridad, la &eacute;tica molesta! Se considera contraproducente; demasiado humana, porque relativiza el dinero y el poder; se ve como una amenaza, porque rechaza la manipulaci&oacute;n y el sometimiento de la persona. Porque la &eacute;tica lleva hacia Dios, que est&aacute; fuera de las categor&iacute;as del mercado. Dios es considerado por estos financieros, economistas y pol&iacute;ticos, como no manejable, incluso peligroso, ya que llama al hombre a su plena realizaci&oacute;n y a la independencia de cualquier tipo de esclavitud. La &eacute;tica -una &eacute;tica no ideol&oacute;gica, naturalmente - permite, en mi opini&oacute;n, crear un equilibrio y un orden social m&aacute;s humano. En este sentido, animo a los expertos financieros y a los l&iacute;deres gubernamentales de sus pa&iacute;ses a considerar las palabras de San Juan Cris&oacute;stomo: "No compartir con los pobres los propios bienes es robarles y quitarles sus vidas. No son nuestros los bienes que poseemos, sino suyos" (Hom&eacute;lie sur Lazare, 1, 6: PG 48, 992D).</p><p style="text-align: justify;">Queridos Embajadores, ser&iacute;a conveniente realizar una reforma financiera que fuera &eacute;tica y, a su vez que comportara una reforma econ&oacute;mica saludable para todos. Sin embargo, esto requerir&iacute;a un cambio audaz de actitud de los dirigentes pol&iacute;ticos. Les exhorto a que afronten este reto, con determinaci&oacute;n y visi&oacute;n de futuro, por supuesto, teniendo en cuenta la naturaleza espec&iacute;fica de sus contextos. &iexcl;El dinero debe servir y no gobernar! El Papa ama a todos, ricos y pobres; pero el Papa tiene la obligaci&oacute;n, en nombre de Cristo, de recordar que los ricos deben ayudar a los pobres, respetarlos, promoverlos. El Papa insta a la solidaridad desinteresada y a un retorno de la &eacute;tica en favor del hombre en la realidad econ&oacute;mica y financiera.</p><p style="text-align: justify;">La Iglesia, por su parte, siempre trabaja para el desarrollo integral de cada persona. En este sentido, ella recuerda que el bien com&uacute;n no debe ser una simple suma, un simple esquema conceptual, de calidad inferior, a&ntilde;adido a la agenda pol&iacute;tica. La Iglesia anima a los gobernantes a estar verdaderamente al servicio del bien com&uacute;n de sus pueblos. Exhorta a los dirigentes de las realidades financieras a tomar en consideraci&oacute;n la &eacute;tica y la solidaridad. &iquest;Y por qu&eacute; no acudir a Dios para inspirar los propios dise&ntilde;os? Se formar&aacute; una nueva mentalidad pol&iacute;tica y econ&oacute;mica que ayudar&aacute; a transformar la dicotom&iacute;a absoluta entre lo econ&oacute;mico y lo social en una sana convivencia.</p><p style="text-align: justify;">Por &uacute;ltimo, saludo con afecto, a trav&eacute;s de ustedes, a los Pastores y los fieles de las comunidades cat&oacute;licas en sus pa&iacute;ses. Les insto a continuar su testimonio valiente y gozoso de la fe y del amor fraternal ense&ntilde;ados por Cristo. &iexcl;No tengan miedo de ofrecer su contribuci&oacute;n al desarrollo de sus pa&iacute;ses a trav&eacute;s de iniciativas y actitudes inspiradas en las Sagradas Escrituras!</p><p style="text-align: justify;">Y en el momento en que comienzan su misi&oacute;n, les ofrezco, se&ntilde;ores Embajadores, mis mejores deseos, asegurando la cooperaci&oacute;n de la Curia Romana para el cumplimiento de su funci&oacute;n. Con este fin, de buen grado, invoco sobre ustedes y sus familias y sus colaboradores, la abundancia de las bendiciones divinas.</p><p style="text-align: justify;">Texto traducido del original por Radio Vaticana: <a href="http://wmail35.movistar.es/cp/ps/Mail/ExternalURLProxy?d=telefonica.net&amp;u=dulcenombrejesus&amp;url=-1915206693" target="_BLANK&#65533;&#65533;&#65533;&#65533;">http://es.radiovaticana.va</a>.</p>]]></description>            <pubDate>Sun, 19 May 2013 21:09:21 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>DOMINGO DE PENTECOSTES: ECOS DEL DIA DEL SENOR</title>            <link>http://6865.blogcindario.com/2013/05/12283-domingo-de-pentecostes-ecos-del-dia-del-senor.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong>Reflexi&oacute;n a las lecturas del domingo de Pentecost&eacute;s - C, ofrecida por el sacerdote Don Juan Manuel P&eacute;rez Pi&ntilde;ero bajo el ep&iacute;grafe "ECOS DEL D&Iacute;A DEL SE&Ntilde;OR"</strong></p><p style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;"><strong>Domingo de Pentecost&eacute;s</strong></span>&nbsp;</p><p style="text-align: justify;">&iexcl;Por fin, hemos llegado a Pentecost&eacute;s! &iexcl;Cu&aacute;ntas gracias debemos dar al Se&ntilde;or que nos concedido la oportunidad&nbsp; de celebrar un a&ntilde;o m&aacute;s, los cincuenta d&iacute;as de Pascua, que culminan con esta gran solemnidad.</p><p style="text-align: justify;">Hay una pregunta en el Catecismo que dice: &iquest;Qu&eacute; celebramos el d&iacute;a de Pentecost&eacute;s?</p><p style="text-align: justify;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &ldquo;Que Jesucristo ha enviado sobre los ap&oacute;stoles el Esp&iacute;ritu Santo y que contin&uacute;a envi&aacute;ndolo sobre nosotros&rdquo;.</p><p style="text-align: justify;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &iexcl;Cu&aacute;ntas reflexiones podr&iacute;amos hacer!</p><p style="text-align: justify;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Comenzamos pregunt&aacute;ndonos: &iquest;qui&eacute;n es el Esp&iacute;ritu Santo? Nos responde el Credo: &ldquo;Creo en el Esp&iacute;ritu Santo, Se&ntilde;or y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoraci&oacute;n y gloria, y que habl&oacute; por los profetas&rdquo;. &nbsp;&iexcl;Impresionante!</p><p style="text-align: justify;">La primera lectura nos presenta la venida del Esp&iacute;ritu del Se&ntilde;or sobre los ap&oacute;stoles. &iexcl;Qu&eacute; hermoso y espectacular resulta todo! &iexcl;C&oacute;mo los transforma y los capacita para la misi&oacute;n&hellip;!&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero los ap&oacute;stoles no s&oacute;lo recibieron el Esp&iacute;ritu Santo, sino tambi&eacute;n la misi&oacute;n de darlo a todos los cristianos. Hay un sacramento que garantiza la presencia y la acci&oacute;n de Esp&iacute;ritu en cada cristiano: el Sacramento de la Confirmaci&oacute;n.</p><p style="text-align: justify;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La segunda lectura nos recuerda que sin el Esp&iacute;ritu Santo no podemos hacer ni decir nada, ni siquiera lo m&aacute;s elemental: creer que Jes&uacute;s es el Hijo de Dios.&nbsp; Y en realidad, &iquest;qu&eacute; es un ser humano sin esp&iacute;ritu? Un muerto, un cad&aacute;ver. Y decimos expir&oacute;, es decir, &nbsp;exhal&oacute; el esp&iacute;ritu.</p><p style="text-align: justify;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La fiesta de Pentecost&eacute;s nos recuerda y subraya que el don del Esp&iacute;ritu Santo, que Jes&uacute;s env&iacute;a desde el Cielo, es el don m&aacute;s excelente de la Pascua.&nbsp; Dice S. Juan en una ocasi&oacute;n que el Esp&iacute;ritu no hab&iacute;a bajado sobre ninguno, porque Jes&uacute;s no hab&iacute;a sido glorificado. (Jn 7, 37). Y el Evangelio de hoy nos presenta c&oacute;mo Jes&uacute;s, el mismo d&iacute;a de la Resurrecci&oacute;n, al atardecer, infunde a los ap&oacute;stoles el Esp&iacute;ritu Santo.&nbsp;&nbsp; L&aacute;stima que tantos cristianos est&eacute;n como aquellos de &Eacute;feso que no hab&iacute;an o&iacute;do hablar de un Esp&iacute;ritu Santo&hellip; Pero tuvieron la dicha de que S. Pablo se lo explicara y lo hiciera bajar sobre ellos (Hch 19, 1-7).</p><p style="text-align: justify;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Uno de los s&iacute;ntomas &nbsp;del &nbsp;desconcierto actual es la cantidad de cristianos que dejan de confirmarse&hellip; Y les parece que no tiene importancia, que no pasa nada&hellip; Pero el asunto es grave. A este respecto, recuerdo las palabras de S. Pablo: &ldquo;El que no tiene el Esp&iacute;ritu de Cristo no es de Cristo&rdquo;. (Rom 8, 9).</p><p style="text-align: justify;">Qu&eacute; importante es que invoquemos con frecuencia al Esp&iacute;ritu Santo. &iexcl;Es tan necesario en nuestra vida!&nbsp;</p>]]></description>            <pubDate>Fri, 17 May 2013 22:57:44 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>DOMINGO DE PENTECOST&amp;Eacute;S: MONICIONES</title>            <link>http://6865.blogcindario.com/2013/05/12282-domingo-de-pentecostes-moniciones.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: center;"><strong>DOMINGO DE PENTECOST&Eacute;S&nbsp;</strong></p><p style="text-align: center;"><strong>&nbsp; MONICIONES</strong></p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p><p style="text-align: justify;"><strong>PRIMERA LECTURA</strong></p><p style="text-align: justify;">Escuchemos ahora, con esp&iacute;ritu de fe y devoci&oacute;n, la narraci&oacute;n de la Venida del Esp&iacute;ritu Santo y el impacto que produce en Jerusal&eacute;n&hellip; Y pidamos al Se&ntilde;or que &ldquo;no deje de realizar hoy, en el coraz&oacute;n de sus fieles, aquellas mismas maravillas que obr&oacute; en los comienzos de la predicaci&oacute;n evang&eacute;lica&rdquo;.</p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p><p style="text-align: justify;"><strong>SALMO</strong></p><p style="text-align: justify;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Uni&eacute;ndonos a las palabras del salmo, pidamos al Se&ntilde;or que env&iacute;e sobre nosotros, sobre la Iglesia y sobre el mundo, el don de su Esp&iacute;ritu.</p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p><p style="text-align: justify;"><strong>SEGUNDA LECTURA</strong></p><p style="text-align: justify;">La segunda Lectura nos presenta unas ense&ntilde;anzas de S. Pablo sobre la acci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo en nosotros y en la Iglesia, Cuerpo de Cristo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p><p style="text-align: justify;"><strong>SECUENCIA</strong></p><p style="text-align: justify;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Leemos hoy, antes de escuchar el Evangelio, una antigua plegaria al Esp&iacute;ritu Santo -la Secuencia-. Un&aacute;monos a ella desde el fondo de nuestro coraz&oacute;n, pidi&eacute;ndole al Esp&iacute;ritu Santo que venga a nosotros, nos renueve y nos acompa&ntilde;e.</p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p><p style="text-align: justify;"><strong>EVANGELIO</strong></p><p style="text-align: justify;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el Evangelio se nos narra la primera aparici&oacute;n de Jesucristo Resucitado a los disc&iacute;pulos, su env&iacute;o al mundo y la donaci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo.</p><p style="text-align: justify;">Aclamemos al Se&ntilde;or con el canto del aleluya.</p><p style="text-align: justify;"><strong>&nbsp;</strong></p><p style="text-align: justify;"><strong>COMUNION</strong></p><p style="text-align: justify;">"Nadie puede decir Jes&uacute;s es Se&ntilde;or si no es bajo la acci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo", hemos escuchado en la segunda Lectura. Realmente, sin &Eacute;l no podemos ser ni hacer nada.</p><p style="text-align: justify;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pidamos a Jesucristo que renueve en nuestro interior el don de su Esp&iacute;ritu para que sostenga y acreciente nuestra fe en su presencia en la Eucarist&iacute;a, nos impulse a recibirle con frecuencia y debidamente preparados en la Comuni&oacute;n y a dar el fruto que exige la recepci&oacute;n de este Sacramento.</p>]]></description>            <pubDate>Fri, 17 May 2013 22:52:18 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>HOMIL&amp;Iacute;A DEL CARDENAL ROUCO VARELA  EN LA FIESTA DE SAN ISIDRO 2013</title>            <link>http://6865.blogcindario.com/2013/05/12281-homilia-del-cardenal-rouco-varela-en-la-fiesta-de-san-isidro-2013.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong>Texto &iacute;ntegro de la homil&iacute;a del cardenal Rouco en la fiesta 2013de San Isidro Labrador, patrono de Madrid.</strong></p><p style="text-align: justify;">Mis queridos hermanos y hermanas en el Se&ntilde;or:</p><p style="text-align: justify;">1. Celebramos de nuevo en este a&ntilde;o 2013 la Solemnidad de San Isidro Labrador Patrono de Madrid festivamente. En la vida cristiana, en sus fuentes espirituales de inspiraci&oacute;n, en su forma de realizarla en el presente y de proyectarla hacia el futuro siempre est&aacute; presente indestructiblemente la esperanza. Las dificultades que pueden presentarse en el camino de la existencia para un cristiano e incluso para la comunidad de los que conciben y conducen su vida en este mundo a la luz de la fe, es decir, para la Iglesia, pueden ser muchas y formidables; nunca, sin embargo, ser&aacute;n capaces de arruinar la esperanza. Su fundamento es inamovible: la certeza de que Jesucristo ha resucitado y ha ascendido al Cielo no para abandonar la tierra sino para llenarla con una nueva presencia suya, visible sacramentalmente y actuante por el don de su Esp&iacute;ritu -el Esp&iacute;ritu Santo- en el interior de cada persona y, an&aacute;logamente, en el coraz&oacute;n de la humanidad. El tiempo lit&uacute;rgico de la Pascua, que estamos a punto de concluir el pr&oacute;ximo Domingo de Pentecost&eacute;s, nos confirma definitivamente la verdad de la esperanza cristiana; y la Solemnidad de nuestro Santo Patrono San Isidro nos ense&ntilde;a c&oacute;mo puede y debe ser vivida en el d&iacute;a a d&iacute;a de nuestra vida sin que nada ni nadie pueda interponerse en el camino del bien y de la felicidad que nos vienen de Jesucristo resucitado y ascendido al Cielo, Cabeza y Pastor de la Iglesia, "Nuestro Hermano, Nuestro Se&ntilde;or"; ni siquiera en una situaci&oacute;n como la actual de una crisis tan dura y sumamente dolorosa para tantas familias y ciudadanos madrile&ntilde;os. Una esperanza que los cristianos podemos y debemos comunicar cre&iacute;blemente y compartir con todos. La figura del Patrono de Madrid ilumina n&iacute;tidamente la forma con la que se puede mantener viva y, en su caso, recuperar la esperanza. Lo ha hecho siempre a lo largo y a lo ancho de la historia milenaria de la devoci&oacute;n de los madrile&ntilde;os a San Isidro, sobre todo en sus m&aacute;s dif&iacute;ciles y cruciales momentos, y lo contin&uacute;a haciendo hoy. &iquest;C&oacute;mo no vamos a celebrar la Fiesta del d&iacute;a de su "Memoria" anual? &iquest;C&oacute;mo no vamos a celebrarla festiva y gozosamente?</p><p style="text-align: justify;">2. Se trata de una "memoria" viva. &Eacute;l, un Santo reconocido por la Iglesia como uno de sus mejores hijos, heroico en sus virtudes naturales y sobrenaturales, vive en la Gloria de los que han seguido a Cristo crucificado y resucitado en los itinerarios de este mundo, fiel y ejemplarmente, participando ya del Banquete de su Reino. Isidro Labrador goza de la plenitud del Amor que es Dios -Padre, Hijo y Esp&iacute;ritu Santo- al lado del que est&aacute; sentado a la derecha del Padre present&aacute;ndole el infinito sacrificio de su amor ofrecido en la Cruz: &iexcl;"el Viviente" por excelencia, Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hijo del hombre en el seno pur&iacute;simo de la Virgen Mar&iacute;a, triunfador del pecado y de la muerte! Isidro Labrador, uno de los madrile&ntilde;os m&aacute;s populares del Madrid de todos los tiempos, ha llegado a la meta de la plenitud feliz y bienaventurada de la vida a lo que todos estamos llamados y que no tiene fin. Ha llegado como uno de los integrantes de esa multitud de los que "han lavado sus vestiduras blancas en la sangre del Cordero" -a la que se refer&iacute;a el vidente del Apocalipsis-, para formar parte de la Comuni&oacute;n de los Santos que interceden en el cielo por nosotros, los que todav&iacute;a andamos en la tierra. Cada uno de nosotros, viviendo en el espacio y en el tiempo, estamos en camino. Un camino en el que nuestro Santo nos ayuda con la luz de su biograf&iacute;a de cristiano ejemplar y, muy especialmente, con la actualidad espiritual de su intercesi&oacute;n por este nuestro Madrid del a&ntilde;o 2013 y por todo ese mundo rural espa&ntilde;ol que le recibi&oacute; como Patrono del Beato Juan XXIII el 16 de diciembre de 1960.</p><p style="text-align: justify;">3. El siglo de San Isidro Labrador, el siglo XII de nuestra era, no fue un tiempo f&aacute;cil para el Madrid y la Espa&ntilde;a que &eacute;l vivi&oacute;. Las fronteras de los Reinos Cristianos, al sur de la Capital del que hab&iacute;a sido siglos atr&aacute;s el Reino Visigodo, Toledo, la ciudad de los Concilios y de los Padres de la Iglesia Hispana, no estaban consolidadas frente al peligro almor&aacute;vide. Las luchas internas de los Reinos Cristianos no facilitaban el desarrollo arm&oacute;nico y pac&iacute;fico de sus comarcas y pueblos. El mismo Isidro hab&iacute;a tenido que vivir como cristiano moz&aacute;rabe en el incipiente Madrid, villorrio y fortaleza, con las zozobras y peligros del cambio reiterado de sus conquistadores, musulmanes y cristianos, que se sucedieron en su dominio varias veces y en pocas d&eacute;cadas.</p><p style="text-align: justify;">4. Isidro, primero pocero por no mucho tiempo y, luego, labrador en el periodo m&aacute;s largo y &uacute;ltimo de su vida, era un hombre de fe. De fe en Dios, a quien confiaba y dedicaba su persona, la de su esposa y de su hijo, su tiempo y su trabajo: &iexcl;toda su existencia! En &eacute;l se cumpl&iacute;a verdaderamente lo que cant&aacute;bamos con el Salmista: "Su gozo es la ley del Se&ntilde;or". Comenzaba el d&iacute;a, antes de encaminarse a sus labores del campo, visitando la Iglesia de Santa Mar&iacute;a, situada en la Almudena de aquel Madrid musulm&aacute;n, y finalmente cristiano, en el que habitaba. Sus vecinos lo estimaban y apreciaban como un hombre piadoso. En el templo de la Madre de Dios, venerada mucho antes de la ocupaci&oacute;n musulmana por los habitantes del lugar, se encontraba con Jesucristo, "el Dios con nosotros", en su presencia eucar&iacute;stica y con la proximidad tierna de su Madre, la Virgen Sant&iacute;sima. Todos los acontecimientos, que van trenzando la historia de su vida, se explican s&oacute;lo desde su fe cristiana en Dios. Precisamente, desde esa sentida fe en Dios, profesada y confesada cristianamente, se alimentaba la esperanza con la que se enfrentaba sereno, tranquilo y paciente con los mayores desaf&iacute;os que pod&iacute;an depararle las circunstancias personales, familiares y profesionales en las que se desenvolv&iacute;a su quehacer diario. Cuando compa&ntilde;eros de labranza, envidiosos, le acusan al amo, Iv&aacute;n de Vargas, de descuido en el trabajo, no se inquieta ni se defiende con la r&eacute;plica f&aacute;cil e indignada tan habitual en ocasiones semejantes. Conf&iacute;a en Dios. La conocida y enternecedora tradici&oacute;n de las dos yuntas de bueyes guiadas por los &aacute;ngeles, que aran al lado de las suyas ante la mirada at&oacute;nita del vigilante amo, refleja muy bellamente al hombre de Dios que era Isidro Labrador. Hombre de fe y de oraci&oacute;n cristiana y, por ello, testigo y servidor de la verdadera esperanza, que sostiene indefectiblemente al hombre cuando se propone y decide vivir en el amor de Cristo. La biograf&iacute;a del Santo Patrono de Madrid est&aacute; marcada en sus m&aacute;s sencillos y humildes detalles por un amor a Dios y al pr&oacute;jimo heroicamente ejercido, como un estilo habitual de vida: de la vida de un cristiano entregado a la alabanza a Dios y al bien de todos: de su familia, de sus vecinos, de sus compa&ntilde;eros, del amo... y de los pobres que hallaban en su casa una olla siempre llena -a veces milagrosamente llena- y una fraterna acogida.</p><p style="text-align: justify;">5. El pueblo de Madrid reconoci&oacute; pronto como un Santo a aquel hombre de Dios que tanto bien hab&iacute;a hecho en vida y que continuaba haci&eacute;ndolo despu&eacute;s de muerto. La fama de "sus milagros" -&iexcl;"milagros" de la caridad cristiana!- se extiende por todos los lugares y gentes de aquella comarca madrile&ntilde;a definitivamente incorporada al Reino de Castilla. Y, con la fama, crece y se agigante una veneraci&oacute;n popular que alcanza a toda la Iglesia -&iexcl;a la Iglesia Universal!- el d&iacute;a de su Canonizaci&oacute;n en Roma por el Papa Gregorio XV, el 12 de marzo de 1622, junto a Ignacio de Loyola, Francisco Javier, Teresa de Jes&uacute;s y el italiano Felipe Neri. La clave para explicar certeramente la vida del humilde y sencillo labrador de aquel primer Madrid, Isidro, el criado de los Vargas, que se hace famoso para la historia, es la evang&eacute;lica. Acaba de anunciarse y de enunciarse en la par&aacute;bola del Evangelio de San Juan que se ha proclamado. Isidro sabe ser y portarse como "un sarmiento" que permanece unido siempre a "la verdadera vid" que es Cristo y que, por ello, da fruto abundante: el mismo fruto que se hab&iacute;a dado en la primera comunidad de los disc&iacute;pulos del Se&ntilde;or, de los primeros creyentes, en la que "todos pensaban y sent&iacute;an lo mismo: lo pose&iacute;an todo en com&uacute;n y nadie llamaba suyo propio nada de lo que ten&iacute;a", como lo relata el Libro de los Hechos de los Ap&oacute;stoles (Hech 4,32). As&iacute; configur&oacute; San Isidro Labrador su vida de esposo, padre, trabajador y ciudadano: como "un sarmiento" injertado en "la Vid", que es Cristo. S&iacute;, el fruto abundante y generoso de la caridad fue "el fruto" de la vida de ese primer Santo madrile&ntilde;o que es y veneramos como nuestro Patrono: fruto de un amor vivido heroicamente en la perfecci&oacute;n de la caridad del Coraz&oacute;n de Cristo. Isidro amaba como Cristo nos am&oacute;.</p><p style="text-align: justify;">6. La f&oacute;rmula de San Isidro &iquest;sigue siendo v&aacute;lida para afrontar los retos del momento actual de nuestras vidas y de nuestra sociedad? &iquest;Hay otra m&aacute;s duradera, aut&eacute;ntica y eficaz para responder a las necesidades del hombre contempor&aacute;neo que son en definitiva, en su fondo y origen &uacute;ltimo, necesidades morales y espirituales: necesidades de verdadera humanidad? Fe, esperanza y caridad es la tr&iacute;ada de las virtudes, que vivi&oacute; ejemplarmente San Isidro Labrador en, por y con su uni&oacute;n a Jesucristo. Fe, esperanza y caridad -&iexcl;amor verdadero!-, bebidas en su fuente primera y originaria que es Jesucristo, son las virtudes que sanan y salvan al hombre en todos los tiempos y las que pueden sanarle y salvarle hoy. Las meras y simples virtudes naturales, a&uacute;n en la hip&oacute;tesis de que se lograsen solas, por el solo esfuerzo de la voluntad humana, sin Dios, sin Jesucristo, ser&iacute;an incapaces de curar los males del hombre en su ra&iacute;z y menos de salvarlo del pecado y de la muerte. La responsabilidad de los cristianos personalmente y, en especial, la de sus Pastores se mide en esta situaci&oacute;n de encrucijada hist&oacute;rica por su disponibilidad para ser testigos: &iexcl;testigos de la fe, de la esperanza y del Amor de Cristo en medio de sus hermanos! S&oacute;lo as&iacute;, como Testigos de Jesucristo crucificado y resucitado, podr&aacute;n evangelizar de nuevo vigorosa y creativamente. S&oacute;lo as&iacute; podr&aacute;n ser instrumentos eficaces de la superaci&oacute;n de las crisis que amenaza en esta grave hist&oacute;rica a sus hermanos.</p><p style="text-align: justify;">Apoyados en el amor maternal de Nuestra Se&ntilde;ora, la Virgen de La Almudena, de quien tan devoto fue San Isidro Labrador, nos es y ser&aacute; siempre posible el S&iacute; generoso y sacrificado a la llamada de la nueva evangelizaci&oacute;n: el s&iacute; del testimonio de una vida cristiana aut&eacute;ntica, probada en el amor a Dios y en el amor al pr&oacute;jimo; el S&iacute; apost&oacute;lico de "la Misi&oacute;n-Madrid".</p><p style="text-align: justify;">Am&eacute;n.</p>]]></description>            <pubDate>Fri, 17 May 2013 17:56:28 +0100</pubDate>        </item>    </channel></rss>