Martes, 15 de noviembre de 2005


Sin tratar de hacer una descripción Retablo del Altar Mayor de la Iglesia de la Guancha, nos proponemos dejar ordenados datos del pasado y del presente y que ya forman parte de su historia.



El 14 de Noviembre de 1988 el párroco se dirige al Sr. Administrador del Obispado expresando la necesidad de una restauración. Lo hacía en estos términos:

“Que hace ya ocho años emprendió junto con la comisión parroquial la obra de restauración y consolidación del templo parroquial de La Guancha, culminando la obra de consolidación del edificio, pintura y, pisos, bancos... el Domingo de Ramos de 1980; no obstante el retablo barroco y techo mudéjar de la nave central del templo estaban y siguen estando gravemente afectados.

Que creemos, un servidor, la Comisión y el pueblo en general que ha llegado el momento de emprender la obra que sería el remate de lo empezado en el año 1979.

Que se han pedido diversos presupuestos a lo largo de estos años pareciéndonos demasiado elevados para la economía de esta parroquia.

Que nos ha convencido el que nos ha dado Don Antonio Mesquida Obrador, académico numerario de Arte e Historia de San Dámaso.

Que dicho presupuesto asciende a CUATRO MILLONES de pesetas.

Que la parroquia cuenta actualmente para este concepto de TRES MILLONES de pesetas, procedentes de diversos donativos, excursiones, distribución de velones y nichos en el Cementerio Eclesiástico.
Que, visto lo anterior y considerando que dilatar las obras lo que haría es encarecerlas, hemos pedido al citado restaurador emprenda las obras antes reseñadas...” (1).
Este escrito fue tomado a la vez como petición de permiso para las obras y como petición de subvención para ellas.


Estado en que se encontraba el retablo

El deterioro, después de dos siglos de haber sido dorado y policromado, era el siguiente: Pérdidas de el dorado en un treinta por ciento debido a las goteras de las aguas de la lluvia, colocación de flores y el poco cuidado en la preparación de novenas y fiestas; desaparición casi en su mayoría de los filos o extremos de las tallas; presencia de agujeros de clavos y de cables eléctricos sobre todo en la parte baja; y repintes posteriores.
Por eso el párroco desde el mismo año de 1980 promovió que tanto la Comisión como la Comunidad Parroquial tomaran conciencia de la necesidad de una restauración. Sus llamadas empezaron a dar respuesta. La entrega de un millón de pesetas para parte de una señora devota de la Virgen de La Esperanza, que quiso permanecer en el anonimato, se realiza por las Fiestas de Agosto de 1986. Esto ocasiona tomar en serio la obra y empezar a contactar con restauradores, quedando esta decisión reflejada en los libros de fábrica de la parroquia. Así en el cierre de cuentas de 1986 hay una nota que dice: “Está pendiente la restauración del Retablo del Altar Mayor del Templo”. En Febrero de 1987 aparece otro donativo de 500.000 pesetas que unido a diversas actividades hacen que este año se cierre con un superavit de 3.781.029 pesetas con una nota que reza: “Sigue pendiente la restauración del Retablo del Altar Mayor”. El año 1988 termina con una cantidad a favor de 4.784.264 Pesetas y la misma nota final como la anterior (2).

Qué se pretendía hacer

Se trataba de hacer una restauración, no remodelación, volviéndose a dejar como se concibió. Se debían quitar las partes añadidas. Tallar las piezas que faltaban, fijar el dorado antiguo, dorar lo perdido, retocar las pinturas dañadas y eliminar los repintes para recuperar lo original.
Evolución histórica
Antes de proceder a la restauración se hace una investigación en los libros de fábrica de la parroquia sobre lo relacionado con hechura, fechas, dorado y policromado. Hacemos distinción entre el sagrario, frontal, retablo y elevación.

El Sagrario

Desde 1630 en la erección del Curato del Santo Nombre de Jesús se hace alusión a un sagrario para reservar el Santísimo Sacramento, que los vecinos habían preparado (3). Probablemente sea el mismo sagrario para el que Custodio González, mayordomo de la Cofradía del Santísimo Sacramento desde 1732 a 1733, hace un “abono de tres reales y un cuarto del costo de dos visagras” (4).
No obstante unos años más adelante nos encontramos con un sagrario nuevo. Constancia de ello se encuentra en la página ocho vuelto (sin numerar) del Libro de la Confraternidad del Santísimo Sacramento donde textualmente se puede leer: “... más... que seis hermanos que entraron esta semana Santa pasada de este año de mil setecientos cincuenta y dos la limosna que de entradas dieron que por todos suman nueve pesos están dados para el sagrario nuevo de todo lo cual conozco yo ser así y lo firmo el 2 de Junio de mil setecientos cincuenta y dos” Joseph Nicolás Valladares (5).
En el Libro de la Hermandad del Santísimo Sacramento en cuanto al Sagrario y en la cuenta de Tomás Pérez de la O, mayordomo desde el Corpus de 1752 hasta el Corpus de 1753, encontramos: “Por noventa reales que dio el dicho para ayuda de el dorado del sagrario por dentro” (6).
También en el Libro de la Cofradía del Niño Jesús y en la cuenta del 3 de Enero de 1755 que rinde Simón de Mesa, mayordomo desde 1755 a 1756, está: “Por más seis libras que vendió... para acabar de pagar el dorado del Sagrario que se hizo en este año de cincuenta y seis” (7). Manuel Domínguez, mayordomo durante un año, embellece el sagrario. En la cuenta de 18 de Julio de 1756 enumera: “Por más trece pesos que costaron cuatro ángeles y siete serafines que con dictamen del Venerable Cura se tomaron para adorno del sagrario al escultor de Santa Cruz y más dos reales y medio de costo de el portador que los trajo”.(8).

El frontal

El frontal del altar tuvo un trato especial. Es el único del templo totalmente tallado. Se hechura, dorado y fechas quedaron registradas en los Libros de Fábrica, concretamente en el Libro de la Cofradía del Santísimo sacramento.
El 25 de Junio de 1753 da cuentas Salvador González que en la partida número seis dice: “Por más se descarga con doscientas cincuenta y tres reales y tres maravedises que dio para principio de un frontal que se va a tallar y dorar para el altar mayor lo que entrego al Venerable Cura que es quien corre con dicha obra”. En la misma cuenta constata: “Por más se descarga con cuarenta y nueve reales y dos cuartos que su compañero Francisco Luis Dávila tiene entregados al Venerable Cura por la fábrica del referido frontal·”. “Por más se descarga con diecisiete reales y tres maravedises dados asimismo a el frontal” (9).
El mayordomo Tomás Pérez de la O, citado más Arriba, numera: “Por ciento sesenta y tres reales y seis cuartos que dio para un frontal tallado que se está ya días ha fabricando para el Altar Mayor y así mismo para la fábrica del mismo altar” (10).
En la cuenta de Pedro Hernández en el año que fue mayordomo, desde el Corpus de 1753 a el Corpus de 1754, encontramos: “Por más se descarga con ciento sesenta y ocho reales que toma el dicho Pedro Hernández como su compañero Joseph.... dieron para dorar el frontal del Altar Mayor porque dicho frontal costó todo su importe ochocientos reales y la cofradía supliolos dichos reales que dieron estos mayordomos y lo que viene en las cuentas de atrás y lo demás el Venerable Cura lo adquirió del pueblo para pagar todo dicho costo”. (11).

El retablo

A juzgar por las fechas en las que aparecen los descargos, una vez terminado el dorado del Sagrario nuevo y el tallado y dorado del frontal, inmediatamente se acomete la obra del Retablo Mayor. Al parecer es el Cura el encargado de la obra ya que a él se le entrega el dinero.

Numeramos a continuación diversas cantidades de las Cofradías implicadas.

Cofradía del Santísimo. En la cuenta de Esteban González, mayordomo desde 1754 a 1755, se hallan dos partidas que dicen: “ Por más se descarga él y su compañero de doscientos veinticinco reales y seis cuartos que dieron para ayuda de el Retablo del Altar Mayor”. “Por más treinta libras y diez onzas de cera que dio para dicho retablo” (12).

Cofradía del Niño Jesús. El 3 de Enero de 1755 da cuenta Bartolomé Alvarez, mayordomo desde 1752 a 1755: “Por ochenta y seis reales dados al Venerable Cura Don Joseph Nicolás Valladares para ayuda del Retablo de la Capilla Mayor que está haciendo en que se le ha de fabricar un nicho con todo aseo para el Dulce Nombre de Jesús”.
También el citado Simón de Mesa descarga: “Por cuarenta reales y medio que para el Retablo Mayor para ayuda de su fábrica, que está hecha en dicho año de cincuenta y cinco” (13).
La elevación
Capítulo aparte forman los gastos de la elevación de la Virgen. Las cofradías de Nuestra Señora de la Esperanza, del Santísimo Rosario y el mismo cura corren con ellos.

Cofradía de La Esperanza(14). El 27 de Noviembre de 1764 da cuenta Joseph Pérez así: “Item se descarga con quince reales para el palo del husillo y concha de la elevación y los cinco reales restantes a los hombres que lo fueron a buscar a Garachico”. El 21 de Diciembre da la cuenta Francisco Domínguez del Barranco, mayordomo desde Enero de 1762 a 1763, y dice: “Item se descarga con ochenta reales que dio por mano dicho compañero al Venerable Cura para LA ELEVACIÓN QUE SE HIZO A LA Virgen el año pasado de sesenta y dos” (15).

Cofradía del Rosario. El 25 de Enero de 1765 es Domingo Francisco Lucas, mayordomo desde 1761 a 1762, quien da razón: “Item por diez reales que3 dice gastó cuando se fue a buscar el husillo para la elevación”. “Item por ciento veinte reales que di al Venerable Cura para ayuda de la elevación que se hizo a Ntra. Sra. del Rosario y Esperanza y tribuna del coro” (16).
En la Visita de 1768 el Cura Josph Baptista da cuenta de las limosnas llegadas a su poder y su destino en estos términos: “Primeramente se descarga con trescientos treinta reales costo de la elevación y tribuna del coro; esto es...”(17).

El dorado del retablo

El dorado del retablo se remonta a 1787. Este hecho dio lugar a enfrentamientos entre el alférez Dn. José de Mesa y el Cura Dn. Domingo Alvarez de la Guardia. Los pormenores de su dorado y los litigios entre uno y otro se encuentran ampliamente tratados en un trabajo elaborado por Don Estanislao González y González, doctor en Bellas artes, que fue publicado en el periódico EL DIA, de cuatro veces, en 1996. En el se pueden hallar datos de gran interés par el conocimiento del pasado histórico-artístico de La Guancha. Fotocopia del mismo dejamos en esta memoria (18).

Restauración

El ocho de Enero de 1989 se traslada a la Guancha Don Antonio Mesquida Obrador con su equipo para emprender la obra. ¿Qué se hizo? Primeramente se procede a la limpieza general del retablo. Después se dibujaron todas las piezas de talla que faltaban para tallarlas y colocarlas. El ebanista fue Don José Rodríguez Sánchez. Las piezas talladas fueron un total de 108, de las que 53 pertenecen a la parte izquierda, 32 a la derecha y 23 a la parte central. Esto nos puede indicar el estado en que se encontraba el retablo. A continuación se fija el oro antiguo y se doran con oro fino de 22 kilates lo perdido, se pintan los fondos y se restauran los motivos florales.
El expositor. También el deterioro llegó al expositor o sagrario. Se eliminan los repintes de la parte plana del arco y se descubren los motivos ornamentales. Se limpia su parte externa y se descubren los cortinajes llenos de hojas policromadas, estofadas y cinceladas (19).

El expositor

También el deterioro llegó al expositor o sagrario. Se eliminan los repintes de la parte plana del arco y se descubren los motivos ornamentales. Se limpia su parte externa y se descubren los cortinajes llenos de hojas policromadas, estofadas y cinceladas (19).


El artesonado

No hay datos indicativos de la fecha en que fue decorado, o al menos hasta el presente no los hemos encontrado, pero lo cierto es que había entrado en un proceso de constante deterioro debido a las aguas de la lluvia y a la corrupción de la madera hasta el punto de tener que sustituir tablas y como consecuencia pérdida total del decorado en una quinta parte del artesonado.
Se limpió, se repusieron las piezas que faltaban, se taparon rajas y grietas y se preparó para pintar.
El decorado del artesonado no fue restauración. Su pintura es totalmente nueva y copia exacta de la anterior como se puede comprobar por documentos fotográficos. El encargado de la obra fue Don José Gascón, restaurador madrileño (20).

Dejamos a continuación la descripción del artesonado realizada por Don Antonio Mesquida:

94 vigas grandes y 8 pequeñas.
90 plafones grandes y 4 pequeños.
180 motivos florales de 1,50 m. cada uno, igual a 270m metros lineales.
32 metros lineales de cadeneta y flores.
94 óvalos y 74 rombos.
18 motivos de flores más pequeñas en los plafones.
4 vigas mudéjares con su decoración.
Plafón central del techo, que mide 3,30 x 2,00 con su pinjante central a 0,85 cms. Decorado y dorado.

El artesonado mide alrededor de 100 metros cuadrados (21).

Presupuesto

El presupuesto inicial y contratado con el restaurador ascendía a 4.000.000 (CUATRO MILLONES DE PESETAS) para la restauración del retablo y artesonado. A éste habría que añadir viajes, estancia y comidas de los trabajadores y diversos materiales extras que supusieron una cantidad de 645.146 Pesetas. El presupuesto final se remontó en 4.645.146 Ptas. (22).

Financiación

La restauración del retablo y artesonado fue financiado casi en su totalidad con la fábrica de la parroquia. Aparte de las cantidades arriba indicadas y que obligaron a empezar la obra, se contó con una subvención de 300.000 Pesetas provenientes de la Administración del Obispado y con otra cantidad de 922.000 Pesetas que fue la colaboración del pueblo, recaudado, a partir de la distribución de sobres por las casas, por la Comisión “Pro Restauración”, al frente de la que estaba Doña Inocente González Pérez, que se ha mostrado durante estos años como trabajadora incondicional en todo lo referente al templo y a la vida pastoral de la parroquia (23).(Fuente de la Guancha)

Sebastián García Martín. Párroco

1. Instancia. Documentos relativos al Retablo Mayor.
2. Libro de fábrica 1958-1997, folios 108, 117, 121, 123.
3. Libro de Fábrica de la parroquia.
4. Libro de la Cofradía del Santísimo Sacramento, folio 144.
5. Libro d la Confraternidad del santísimo, página 8 vto.
6. Libro de la Cofradía del Santisimo, folio 199.
7.Libro de la Cofradía del Niño Jesús, folio 24 vto.
8. Libro de la Cofradía del Santísimo Sacramento, folios 202 y 203.
9. Idem, folios 196 vto. y 197.
10. Idem, folio 199.
11. Idem, folio 200.
12. Idem, folio 201.
13. Libro de la Cofradía del Niño Jesús, folios 123 vto. y 242 vto.
14. Libro de la Cofradía de La Esperanza, folio 3.
15. Idem, folios 9 y 11.
16. Libro de la Cofradía del Rosario, folio 338.
17. Libro de la Cofradía del Niño Jesús, folio 2.
18. Artículo publicado en EL DIA, 1996.
19. Memoria. Documentos relativos al Altar Mayor.
20. Idem.
21. Descripción del artesonado de Capilla Mayor. Documentos del retablo.
22. Libro de Fábrica 1958-1997, folios 131 y 133.
23. Idem, folio 130.
Publicado por verdenaranja @ 21:43
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