Domingo, 05 de febrero de 2006
"OTRO MUNDO ES POSIBLE. DEPENDE DE TI"
- Ante la Campa?a de 2006 contra el Hambre en el Mundo -
Todo el a?o debemos estar sensibles y actuar eficazmente para erradicar el hambre, la miseria y el subdesarrollo que afecta a miles de millones de personas en todo el mundo. No obstante, es en la segunda semana de febrero cuando m?s se intensifica la "campa?a contra el hambre" en nuestra Di?cesis, promovida por la conocida organizaci?n cat?lica "Manos Unidas", que este a?o reclama nuestra participaci?n con el lema: "Otro mundo es posible. Depende de ti".
Desde 1960, esta Organizaci?n lucha contra la pobreza, el hambre, la malnutrici?n, la enfermedad, la falta de instrucci?n, el subdesarrollo y, lo que es m?s importante, tambi?n contra sus causas. Promovida por las Mujeres de Acci?n Cat?lica, naci? como una campa?a puntual contra el hambre, que en 1967 encontr? confirmaci?n y est?mulo en la enc?clica Populorum Progressio del Papa Pablo VI y que a partir de 1978 adquiri? plena personalidad jur?dica, can?nica y civil, como organizaci?n, pasando a denominarse "Manos Unidas".
Para cumplir su objetivo financia proyectos de desarrollo en los pa?ses m?s pobres, gracias al dinero recaudado en distintos ?mbitos de la sociedad espa?ola: socios y colaboradores particulares, empresas, herencias y legados, colegios, entidades religiosas, parroquias (incluyendo una colecta anual, en febrero, en todas las parroquias de Espa?a), aportaciones extraordinarias para emergencias. Tambi?n juega un importante papel el dinero recaudado en actividades de sensibilizaci?n que desarrollan las 71 Delegaciones de Manos Unidas de toda Espa?a que, con su trabajo y esfuerzo, son las autoras fundamentales de los buenos resultados de la recaudaci?n.
Estamos pues, una vez m?s, ante la Campa?a anual contra el Hambre en el Mundo. Y, como viene siendo habitual, el viernes 10 de febrero tendr? lugar la "Jornada de Ayuno Voluntario", en la que estamos llamados a privarnos por un d?a de todo lo que podamos (sin da?ar nuestra salud) y dedicar el valor de nuestras privaciones para ayudar a los hambrientos del mundo a trav?s de los Proyectos de MANOS UNIDAS. No se trata s?lo de comer lo m?nimo, sino sobre todo, de privamos de aquellos gastos m?s superfluos o innecesarios: tabaco, golosinas, alcohol, espect?culos, diversiones, comer fuera, etc. y el dinero ahorrado destinarlo a esta finalidad.
Asimismo, en todas las misas del domingo siguiente (12 de febrero), se har? la colecta anual con el mismo destino. En nuestra Di?cesis, por este y otros conceptos, en los ?ltimos a?os MANOS UNIDAS viene recaudando algo m?s de 185.000 E. Esperamos y deseamos que esta cantidad se vea aumentada en la colecta de este a?o con la generosidad de todos, sean cat?licos o no, porque en este asunto, ante la amplitud del drama y la urgencia de la obra que se ha de realizar, todos hemos de sentirnos responsables. Desgraciadamente, a casi cuarenta a?os de distancia, la llamada de Pablo VI tiene incluso m?s vigencia que entonces: "Ha sonado ya la hora de la acci?n: la supervivencia de tantos ni?os inocentes, el acceso a una condici?n humana de tantas familias desgraciadas, la paz del mundo, el porvenir de la civilizaci?n, est?n en juego. A todos los hombres y a los pueblos todos corresponde asumir sus responsabilidades" (Populorum Progressio, 80).
Particularmente, es mi deber, hacer un especial llamamiento a todos los diocesanos a ser consecuentes con nuestra fe cristiana, que tiene como principal se?al de identidad la inseparabilidad entre el amor a Dios y el amor al pr?jimo: "Si alguno dice: ?Amo a Dios>: y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve. Y hemos recibido de ?l este mandamiento. quien ama a Dios, ame tambi?n a su hermano" (1Jn. 4,20-21). Un amor al pr?jimo que deber ser "afectivo" y `efectivo".
Amor afectivo, es decir, entra?ablemente arraigado en nosotros (como fruto del Esp?ritu Santo que se nos ha dado, cf. Gal. 5,22). Amor efectivo, es decir, realizando las obras de misericordia: "mediante las cuales ayudamos a nuestro pr?jimo en sus necesidades corporales y espirituales. Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras de misericordia espiritual, como perdonar y sufrir con paciencia. Las obras de misericordia corporal consisten especialmente en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, 'visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos. Entre estas obras, la limosna hecha a los pobres es uno de los principales testimonios de la caridad fraterna" (Catecismo 2447).
Como nos ense?a San Juan en su primera carta: "En esto hemos conocido lo que es el amor: en que Jesucristo dio su vida por nosotros. Tambi?n nosotros debemos dar la vida por los hermanos. Si alguno que posee bienes de la tierra, ve a su hermano padecer necesidad y le cierra su coraz?n, ?c?mo puede permanecer en ?l el amor de Dios? Hijos m?os, no amemos de palabra ni de boca, sino con obras y seg?n la verdad (1Jn. 3,16-18). Llama la atenci?n que, en lugar de decimos ?como ser?a l?gico- que as? como Cristo dio la vida por nosotros, tambi?n nosotros debemos darla por El, San Juan nos diga en cambio que "tambi?n nosotros debemos dar la vida por los hermanos": Con lo cual no hace sino repetir la ense?anza del propio Jesucristo: "En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos m?os m?s peque?os, a m? me lo hicisteis" (Mt. 25,40). Y se trata de "un hacer" que no tiene l?mites: "debemos dar la vida", es decir, todo lo que somos y todo lo que tenemos no nos pertenece es exclusiva, pues "Dios ha destinado la tierra y todo cuanto ella contiene, para uso de todos los hombres y de todos los pueblos, de modo que los bienes creados, en forma equitativa, deben alcanzar a todos bajo la direcci?n de la justicia acompa?ada por la caridad" (Concilio Vaticano II).
Nadie puede reservarse para uso exclusivo suyo lo que sobrepasa de sus necesidades, en tanto que a los dem?s falta lo necesario. A ning?n cristiano le es l?cito permanecer indiferente ante la suerte de tantas personas que todav?a yacen en la miseria. As? que, ante la pobreza de tantos hermanos nuestros en todo el mundo, con palabras de Pablo VI, pido a todos: "A nuestros hijos cat?licos pertenecientes a los pa?ses m?s favorecidos, les pedimos que aporten su activa participaci?n en las organizaciones oficiales o privadas, civiles o religiosas, que se dedican a vencer las dificultades de las naciones en v?a de desarrollo" (Populorum Progressio, 81).
En efecto, "Otro mundo es posible. Depende de ti", como nos dice el lema de la Campa?a contra el Hambre de este a?o. Pongamos todos y cada uno la parte que nos toca. "Muchos pocos", cuando se unen en un proyecto com?n, "hacen mucho". No tengamos miedo a ser generosos, Manos Unidas garantiza que, con nuestro dinero, se haga realidad que "otro mundo es posible" para aquellos a quienes va destinado. As?, pues, que "cada cual d? seg?n el dictamen de su coraz?n, no de mala gana ni forzado, pues: Dios ama al que da con alegr?a. Y poderoso es Dios para colmaros de toda gracia a fin de que teniendo, siempre y en todo, todo lo necesario, teng?is a?n sobrante para toda obra buena" (2Cor. 9,7-8).
Publicado por verdenaranja @ 22:14
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