Viernes, 10 de febrero de 2006
Depende de ti...



Volvemos a leer en Gaudium et spes que "se puede pensar con toda raz?n que el porvenir de la humanidad est? en manos de quienes sepan dar a las generaciones venideras razones para vivir y razones para esperar".

Para el cuidado de la vida es indispensable tener en cuenta que ?sta es un don de Dios y que nunca puede desvincularse de su Creador.

El error fundamental en los tiempos actuales es relacio-nar a la persona exclusivamente con un mecanismo de producci?n y consumo, ocultando su vocaci?n de hijo de Dios, llamado a la libertad de SER m?s que a la de TENER m?s bienes y m?s poder.

Existen muchas amenazas contra la vida y contra la dignidad humana, como pueden ser la esclavitud, las condiciones laborales degradantes, las deportaciones... Todas estas pr?cticas degradan la civilizaci?n humana y son contrarias al honor debido a su Creador. Esas amenazas se producen m?s f?cilmente en situaciones de marginaci?n y de miseria;

Sin embargo nadie ha elegido ser pobre, la pobreza existe por falta de oportunidades que estimulen el desarrollo integral de las personas, existe por los "pecados sociales", que impiden el desarrollo digno e integral de la persona.

En Manos Unidas, al elegir una opci?n preferente por los pobres, hemos de erradicar las estructuras de injusticia que ponen en peligro la construcci?n de la tierra de todos. Nuestra lucha contra el hambre es la lucha por la vida (Populorum progressio).

Resulta evidente que la globalizaci?n econ?mica ha penetrado en todos los ?mbitos; parece como si todo girara en tomo al dinero... Tambi?n la corrupci?n institucional afecta a las condiciones de garant?a de una vida digna. La corrupci?n del poder pol?tico y econ?mico y la ineficacia en la administraci?n es uno de los males que m?s obstaculizan el desarrollo.

Los poderes p?blicos, cuya raz?n de ser es la tutela del bien com?n, deben afianzar su lugar en la comunidad, invertir en bienes y derechos prioritarios y regirse por la b?squeda de ese bien com?n como soluci?n de vida digna para todos.

Los proyectos que apoya Manos Unidas en el campo de la formaci?n de l?deres, en el desarrollo de los derechos humanos y la promoci?n de la mujer, persiguen estos objetivos.

En 2004, Manos Unidas aprob? 103 proyectos de promoci?n de la mujer que contribuyeron a mejorar las condiciones de 2.729.188 mujeres y ni?as.

No s?lo los Gobiernos e Instituciones, la sociedad civil tiene tambi?n una gran responsabilidad en la defensa de la vida. La familia es uno de los motores m?s eficaces para el cuidado de la vida, y debe considerarse como primera estructura de la ecolog?a humana (Juan Pablo 11, Centesimus annus, 1991).

La familia, seg?n el orden natural establecido por el Creador, es la base insustituible del desarrollo arm?nico de la persona, es el ?mbito donde la vida puede ser protegida de las m?ltiples agresiones y, en su seno, el hombre aprende a amar y a ser amado.

Actualmente, en aras de una falsa modernidad, se han perdido muchos valores tradicionales de la familia, aunque existe una amenaza mucho peor en muchos lugares del mundo. La ep?demia del sida est? eliminando generaciones enteras y diezmando miles de familias, y constituye uno de los mayores dramas en la sociedad actual.

Manos Unidas presta una especial atenci?n a esta realidad; as?, en el a?o 2004, m?s de 400.000 personas se han beneficiado de proyectos de atenci?n y prevenci?n del si da en distintos pa?ses africanos.

No menos importante que la familia, para la preservaci?n de la dignidad humana y el justo desarrollo del hombre, es la escuela, que debe fomentar la formaci?n de valores en defensa de la vida.

Manos Unidas ofrece esta educaci?n en valores, tanto en las escuelas del Norte, con sus materiales educativos y sus actividades de educaci?n para el desarrollo, como en las escuelas del Sur, apoyando proyectos educativos de ense?anza primaria, secundaria y profesional, con ni?os de la calle, ind?genas y mujeres como objetivos prioritarios.

Durante el a?o 2004, 495.830 ni?os m?s, de los distintos pa?ses en v?as de desarrollo, han podido asistir a la escuela gracias a proyectos de Manos Unidas.

Otro mundo es posible, que depende en gran parte de nosotros el conseguir una vida digna para todos, basada en los criterios de justicia e igualdad y huyendo de las estructuras de "pecado social" de las que todos somos muchas veces culpables.

Cuidar de la vida como don de Dios y respetar los derechos que ?sta lleva inherentes debe ser el motor que nos impulse a mejorar el mundo en que vivimos. Como seres creados por Dios y llamados a participar de una vida plena, a la luz del evangelio y de las ense?anzas de la Iglesia.

Ana ?lvarez de Lara Alonso

Presidenta de Manos Unidas
Publicado por verdenaranja @ 22:47
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