Domingo, 19 de febrero de 2006
Estimados en el Se?or:
En la misma l?nea del tiempo de Adviento-Navidad, presentamos unas sencillas sugerencias, ahora, para la Cuaresma y posteriormente para la Pascua.
Indicamos unos gestos para estos d?as: La Cruz, la sencillez propia del tiempo y un recipiente transparente para irlo llenado de agua, conforme se nos va indicando en el texto de reflexi?n, y que podr? utilizarse para la bendici?n de la Vigilia Pascual.
Hay una introducci?n a ?modo de anuncio? que puede servir para el inicio de la Cuaresma (?Mi?rcoles de Ceniza?) o para reflexionar con grupos.
Proponemos un texto de reflexi?n que acompa?a a los gestos y una oraci?n para cada domingo, que podr?a ser repartido en una octavilla. Puede ser utilizada a la hora de hacer el gesto (la oraci?n recitada por todos), y el texto, como reflexi?n del d?a y que servir? de recordatorio durante la semana.
Ofrecemos la posibilidad de un cartel con el lema de la Cuaresma, tomado del salmo 50, en relaci?n con uno de los gestos que se pueden hacer. En el taller de serigraf?as de C?ritas se puede encargar.
Si est? fotocopiado, el Salmo 50 puede ser utilizado en el acto penitencial de las misas de los domingos.
Dadas las circunstancias, no hemos podido hacer una oferta mas amplia de sugerencias. Lo que hemos podido hacer hemos hecho. Existen propuestas diversas y muy buenas en distintas p?ginas www. Gracias y disculpas.
Un fraternal saludo.
LA DELEGACI?N


SALMO 50

Misericordia, Dios m?o, por tu bondad,
por tu inmensa compasi?n borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.
Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti solo pequ?,
comet? la maldad que aborreces.
En la sentencia tendr?s raz?n,
en el juicio resultar?s inocente.
Mira, en la culpa nac?,
pecador me concibi? mi madre.
Te gusta un coraz?n sincero,
y en mi interior me inculcas sabidur?a.
Roc?ame con el hisopo: quedar? limpio;
l?vame: quedar? m?s blanco que la nieve.
Hazme o?r el gozo y la alegr?a,
que se alegren los huesos quebrantados.
Aparta de mi pecado tu vista,
borra en m? toda culpa.
Oh Dios, crea en m? un coraz?n puro,
renu?vame por dentro con esp?ritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo esp?ritu.
Devu?lveme la alegr?a de tu salvaci?n,
afi?nzame con esp?ritu generoso:
ense?ar? a los malvados tus caminos,
los pecadores volver?n a ti.
L?brame de la sangre, oh Dios,
Dios, Salvador m?o,
y cantar? mi lengua tu justicia.
Se?or, me abrir?s los labios,
y mi boca proclamar? tu alabanza.
Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querr?as.
Mi sacrificio es un esp?ritu quebrantado;
un coraz?n quebrantado y humillado,
t? no lo desprecias.
Se?or, por tu bondad, favorece a Si?n,
reconstruye las murallas de Jerusal?n:
entonces aceptar?s los sacrificios rituales,
ofrendas y holocaustos,
sobre tu altar se inmolar?n novillos.



INTRODUCCI?N GENERAL A LA REFLEXI?N

Se nos ha quemado el edificio del Obispado. Todos hemos sentido que con ?l, algo se nos quemaba tambi?n a cada uno. Para muchos de nosotros las im?genes, los sonidos, los olores y los rostros quedar?n grabados para siempre en nuestra alma. Y el fuego no dej? en pie nada, o muy poco, poqu?simo. Sin embargo, entre los escombros y restos de madera calcinada, alguien repar? en un detalle. A pesar de que durante cinco horas aquello fue un puro infierno, en la fuente del patio a?n quedaban vivos los peces de colores. Hab?an resistido al fuego. Y mientras escrib?amos estas l?neas pens?bamos que ese peque?o detalle, que casi se convierte en par?bola, nos puede invitar a tomarnos en serio el tiempo que comenzamos. Renovarnos, o mejor, dejar que sea el Se?or quien nos renueve por dentro con esp?ritu firme. Renovar no es crear de la nada. Renovar es devolver el esplendor perdido. Y este podr?a ser un buen prop?sito para este tiempo. Quiz?s tambi?n en nuestra historia existen cosas, situaciones, circunstancias que amenazan ruina, que, casi sin querer, han ido ?achicharrando? nuestra vida personal, espiritual, eclesial? Haci?ndolas perder el esplendor original. A pesar de ello a?n brilla la esperanza. Cada Cuaresma es el tiempo de la paciencia de Dios que nos conoce y sabe de nuestra lentitud. Por lo tanto, esta puede ser la Cuaresma de nuestra vida si lo queremos de verdad. Ojal? estos cuarenta d?as nos ayuden a renovar el coraz?n, a permitirle a Dios que nos renueve. Renovarse exige: fe, porque la conversi?n es ante todo, don de Dios, gracia de Dios y es posible en nosotros y en los otros; paciencia, porque exige nuestra colaboraci?n y en ocasiones somos lentos y nos cuesta avanzar aunque reconozcamos que lo necesitamos; constancia, para mantenernos en el empe?o de respuesta a su llamada aunque preferir?amos seguir igual y tiempo, porque el de Dios no es el nuestro. Renovarse es devolver el brillo a nuestra vida para que, de nuevo, refleje su rostro. La decisi?n es nuestra.


MI?RCOLES DE CENIZA

INTRODUCCI?N:

Externamente vestirnos de penitencia. Cambiar y vestir el templo de morado o incluso de saco, sin flores, muy austero y hacerlo a la vista de la gente, es un gesto exterior de que algo tiene que cambiar por dentro. El primer paso de la conversi?n es descubrir que necesitamos cambiar y desearlo de coraz?n. La ceniza nos recuerda esta necesidad. Cuaresma es tiempo para desentra?arnos, para volver nuestra vida del rev?s y darle calidad. Convertirnos y creer en el Evangelio.

A MODO DE ANUNCIO CUARESMAL:


?Renu?vame por dentro con Esp?ritu firme?

Al son de la ceniza y del ?convi?rtete y cree en el Evangelio?, se nos anuncia a los cristianos, que un a?o m?s vuelve la santa Cuaresma a llamar a las puertas de nuestra vida de creyentes. Y un a?o m?s puede que nos repitamos la pregunta de si tiene sentido el celebrarla, si merece la pena volver a intentarlo; volver a las andadas de comenzar con mucho br?o y que este vaya desapareciendo seg?n avanzan los d?as, si otras tantas veces no ha transformado nuestra vida de seguimiento de Jes?s y todo sigue igual o incluso con m?s desesperanza y desilusi?n, rayando ya en mayor pesimismo que a?os anteriores. Tambi?n, puede ocurrir, que pensemos que no tenemos necesidad de ella porque los cristianos ?siempre tenemos? que tener las ?manos limpias?.

?Renu?vame por dentro con Esp?ritu firme? es una invitaci?n que se nos hace a todos los cristianos heridos por el pecado, aunque no nos lo creamos, e intentemos aparentar que nada de ello es cierto. Es una invitaci?n a no seguir so?ando sino a actuar. Y es que nuestra condici?n de bienestar de cristianos de ?manos limpias?, hace que nos hayamos olvidado del ?nico Dios Salvador, para adorar a otros ?dolos, para adorarnos a nosotros mismos, y llenos de orgullo, ostentar que aunque equivocados, estamos en el ?buen camino?, lo que hace que no experimentemos ni sintamos la necesidad de cambio, porque como nuestra vida se ha convertido en un vivir desde la ?fuga?, no nos implicamos y preferimos seguir fosilizados en la rutina de lo ordinario.

Cuaresma nos invita a no contagiarnos ni de la propia rutina ni de las propias resignaciones. Sino que nos debe empujar al combate de la vida, sabiendo que nos veremos heridos en un momento u otro. No podemos retirarnos cuando las dificultades aparecen, ni desesperar o apartarnos de nuestro continuo caminar, cuando las cosas de Dios se demoran y no avanzan al ritmo que nosotros quisi?ramos. No podemos cruzarnos de brazos y contentarnos con lo que uno es o como es. Hay que continuar dando aquellos pasos, aquellos saltos sin los cuales nos quedar?amos m?s estancados de lo que ya estamos.

Cuaresma es lucha y en el d?a a d?a debemos emprender una nueva batalla para no ser estatuas de sal. El gran enemigo de la conversi?n no esta fuera de nosotros, ni en una vida plagada de ?xitos, est? en nuestro propio interior y debemos con valent?a, afrontar los peligros que ella conlleva, a costa la mayor?a de las veces de nuestra propia persona y nuestros propios planes, y no tener la memoria justa para pasar el d?a.

?Renu?vame por dentro con Esp?ritu firme?, es dejar morir en este aqu? y ahora, en esta realidad concreta que vivimos, en esta Cuaresma, ?nica e irrepetible, todo lo superfluo a fin de que pueda resurgir el cristiano nuevo que llevamos dentro. Todo ello nos debe llevar a vivir m?s despiertos, m?s conscientes que de ordinario y adherirnos aut?nticamente a la vida que Jes?s nos trae y que es capaz de modificar nuestra existencia, si queremos y dejamos, no s?lo contando con nuestras fuerzas sino dici?ndole: ?Si quieres Se?or, puedes limpiarme?.

Cuaresma es el ?xodo del pecador al que somos llamados continuamente para salir de nuestra propia autosuficiencia y autocomplacencia. Dejemos entrar al Dios de la misericordia en nuestras vidas, en nuestras comunidades, seamos capaces de vaciarnos del todo para dejarnos llenar por su amor inmenso por cada uno de nosotros.

Quiz?s no seamos h?roes, pero a?n seguimos vivos y en la ?noche oscura? nuestra voz estallar? y no nos quedaremos inm?viles al borde del camino, una Cuaresma m?s; sino que haremos futuro con nuestra fuerte fragilidad y gritaremos con gozo pascual: ?Devu?lveme la alegr?a de tu salvaci?n?.

?Feliz y provechosa Cuaresma y pr?spera y gozosa Pascua!


PRIMER DOMINGO DE CUARESMA:


Renueva, Se?or, mi vida cansada.

Al comienzo de la celebraci?n podr?amos hacer la procesi?n de entrada con una imagen del crucificado y colocarla en un lugar visible, junto al altar.
A MODO DE REFLEXI?N:
Nos solemos cansar del camino. Hay cada d?a m?s gente cansada de todo y de todos. Algunos se cansaron de esperar y de creer. Fueron generosos en un momento pero ya est?n cansados ?de hacer el tonto?. Creen que ya han hecho bastante mientras otros no han hecho nada. De ser siempre los mismos. Y con el cansancio viene la tentaci?n de abandonar lo importante, o mejor, al importante. No se ve claro, no se piensa serenamente. Se nos cuelan en el coraz?n otros deseos e intenciones. Y tomamos decisiones de las que luego nos arrepentimos. Sin embargo, a pesar de las dificultades, de las tentaciones, hemos de fijar los ojos en Cristo. La tentaci?n surge cuando dejamos de mirar a Cristo, cuando nuestros ojos se desv?an y dejan de mirarle a ?l mirando hacia nosotros mismos. ?Qu? te cansa? ?Qui?n te cansa? ?De qu? te has cansado o te est?s cansando? ?Tiene remedio tu cansancio? ?Quieres de verdad que tenga remedio? ?Qu? tendr?a que hacer para renovarme? Cuaresma es tiempo de mirar al Crucificado y descansar en ?l nuestro cansancio. Si est?s cansado, descansa, pero no te rindas.


ORAR EN CUARESMA



Dios, Padre nuestro,
quiero volver a Ti
y tomar en serio la ternura de tu coraz?n.
Pero me canso y caigo,
intento hacer de Ti un Dios a mi medida,
que no me mire muy de cerca.
Se?or,
hazme reconocer a tu Hijo
creer en ?l,
porque me am? hasta el extremo
de dar su vida por mi.

SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA: Renueva, Se?or, mi vivir de apariencias.


Colocar un ?nfora o recipiente transparente a los pies de la imagen del crucificado.

A MODO DE REFLEXI?N:

Lo esencial es invisible. Transparentar como el cristal el interior. Limpieza de coraz?n. Vestir a la moda, poseer la ?ltima tecnolog?a, hacer lo que todo el mundo hace. Es la perenne invitaci?n a vivir de las apariencias. Ser lo que los dem?s quieren que seamos aunque por ello tengamos que dejar de ser nosotros mismos. Especializarnos en simular y disimular. Incluso con Dios guardamos las apariencias. Unos guardan las apariencias por cansancio, otros pretenden vivir de las rentas y se dan un barniz de cristianos. Tambi?n existen los que viven acomplejados, se sienten bichos raros y tratan de pasar desapercibidos como cristianos para evitar ser se?alados, perseguidos, o ridiculizados. Incluso podemos llegar a guardar las apariencias para no defraudar a los que nos miran, aunque por dentro estemos secos. Jes?s nunca guard? las apariencias, conoc?a lo que hab?a en el coraz?n del hombre. En este tiempo se nos invita a la autenticidad de vida, a renovar todo lo que es fachada, todo lo que no hacemos o vivimos con verdad. Invitados a ir al fondo, a no acomodarnos. ?Vivo de apariencias? ?En la fe, la familia, el trabajo, la parroquia, personalmente???Me dejo llevar por ellas? ?Soy capaz de ver tras las personas, los acontecimientos y las cosas la presencia de Dios??Qu? pasos tendr?a que dar para renovarme?

ORAR EN CUARESMA


Se?or, qu? extra?o mensaje el tuyo:
"Cuando ayunes, perf?mate, para que nadie lo note;
y el Padre, que todo lo ve,
te recompensar?".
No es la tristeza,
ni las largas caras lo que a Ti te gusta.
T? eres Dios de corazones.
T? est?s acostumbrado a leer en secreto.
T? no quieres apariencias,
a Ti te gusta la conversi?n verdadera.
Mi coraz?n quiere repetir sin tardar:
"Aqu? estoy, Se?or,
para hacer tu voluntad.
Aqu? estoy, Se?or".

TERCER DOMINGO DE CUARESMA: Renueva, Se?or, mi vida rutinaria.


Dios conoce mi coraz?n como nadie. Cada semana se va a ir llenando el ?nfora con una jarra de agua. Esta agua ser? la que se bendiga en la Vigilia Pascual. Cada jarra simboliza aquello que nos llena y queremos que Dios transforme en esta Cuaresma. Se ir? vertiendo progresivamente en el ?nfora mientras la asamblea recita o entona el salmo 50 o la oraci?n propuesta.



A MODO DE REFLEXI?N:

La rutina es lo que mata el amor. Nos solemos acostumbrar a las cosas y a las personas. Incluso a Dios. Queremos colocar en el ?nfora las rutinas que nos llenan: personales, familiares, sociales, eclesiales? En ocasiones queremos que no se nos exija. Queremos compaginarlo todo en nuestra vida. Ni empe?arnos en ser santos, ni tampoco ser pecadores. Y nos instalamos en la rutina. Convertimos nuestra vida en una cueva de bandidos y cuando nos damos cuenta, tenemos saqueada el alma. ?Cu?ntas cosas hago por rutina? ?Mi oraci?n, mi servicio, mi vida personal y familiar, es rutinaria? ?Qu? pasos tendr?a que dar para renovarme? En esta Cuaresma, queremos que el Se?or nos ayude a transformarlas en diligencia, en novedad, en vida nueva. Hacer las cosas de cada d?a, aunque siempre sean las mismas, desde el coraz?n. El Evangelio es siempre nuevo y siempre se puede ser creativo a la hora de amar. Tenemos que empezar de nuevo.

ORAR EN CUARESMA

Se?or, es bastante f?cil sentir tu llamada
en los acontecimientos de nuestro tiempo
y de nuestro ambiente.
Y es f?cil tambi?n contentarse simplemente
con respuestas emotivas,
compasivas y de desagrado.
Lo que nos resulta dif?cil
es renunciar a nuestras comodidades,
romper nuestras estructuras
dejarnos arrastrar por tu gracia,
cambiar de vida, convertirnos.
Convi?rtenos, Se?or!



CUARTO DOMINGO DE CUARESMA: Renueva, Se?or, mi falta de amor.

A MODO DE REFLEXI?N:

No experimentar tu amor es vivir en la oscuridad, es perder la alegr?a. Hay quien no se deja amar porque piensa que jam?s estar? a la altura, que no tiene derecho. Lo nuestro es mirar al crucificado y descubrir en ?l la ra?z del amor. Dios que por amor nos busca, que con un acto de amor nos salva. Pero el amor con amor se paga. Mirar el amor crucificado nos lleva a replantearnos nuestro amor y la forma de amar. ?C?mo es mi amor y mi forma de amar? Reviso mi amor a Dios, a los otros y a mi mismo. ?Qu? tendr?a que hacer para renovarme?
ORAR EN CUARESMA
Somos hombres, Se?or, perd?nanos:
por no saber decirte nada,
por ser avaros de nuestro tiempo
y no tenerlo para encontrarnos contigo.
Somos hombres, Se?or, perd?nanos:
por esconder la claridad del Evangelio,
por nuestras cobard?as
y nuestros compromisos con el pecado.
Perd?nanos, Se?or, por nuestras faltas de amor,
nuestros arrebatos, nuestros prejuicios,
nuestra indiferencia, y todo lo que mata el amor.
Perd?nanos, Se?or,
por no saber perdonar,
por no saber reconciliarnos
con nosotros mismos,
y, menos a?n, con los otros.
?Cu?ndo ser? que sabremos amar como T? amas?
?Cu?ndo ser? que sabremos amar al otro
por ?l y por Ti?
Perdona la fealdad de nuestra mirada.
Somos hombres, Se?or, perd?nanos.

QUINTO DOMINGO DE CUARESMA: Renueva, Se?or, mi vivir sin esperanza.

A MODO DE REFLEXI?N:

Ya hay muy poca gente que espera algo. Unas cuantas traiciones, unas pocas desilusiones, algunos fracasos, han ido convirtiendo nuestro coraz?n en piedra. Quiz?s hasta hemos perdido la esperanza en nuestro propio cambio. ?Lo hemos intentado tantas veces! Tenemos miedo a cortar, a podar, a morir, porque, en el fondo, no creemos en la posibilidad de resucitar. Sin embargo el Se?or siempre rehace su alianza con nosotros si le dejamos. El cristiano es el hombre de la esperanza. Cuaresma es tiempo de esperanza porque nos ense?a a mirar con los ojos de Dios no tanto lo que no hemos hecho, sino el camino que a?n nos queda por recorrer. ?C?mo estoy de esperanza? ?Qu? tendr?a que podar para crecer? ?Qu? me niego a podar? ?Cu?l es la raz?n: miedo, desconfianza, comodidad?? ?Qu? tendr?a que hacer para renovarme?

ORAR EN CUARESMA

Se?or, T? que me conoces
y sabes m?s de m? que yo mismo,
dame la valent?a de arriesgar mi vida
por aquello que merece la pena.
Dame fuerza para caminar.
No permitas que el cansancio
o el des?nimo me venzan.
Dame valor para mantener cada d?a
el esfuerzo necesario para lograr lo que busco.
Y, Se?or, no dejes que en este buscar
me olvide de los que marchan junto a m?;
unidos ser? m?s f?cil alcanzar nuestra meta.
Publicado por verdenaranja @ 19:50
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