Jueves, 23 de marzo de 2006
CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 23 marzo 2006 (ZENIT.org) Ponemos, publicado por zenit, el discurso que dirigi? Benedicto XVI al final de los ejercicios espirituales de la Curia romana el 11 de marzo de 2006.




Se?or cardenal;
queridos hermanos:

Al final de estos d?as de gracia, es obligado y hermoso por parte del Papa decir: ?gracias! Gracias, ante todo, al Se?or, que nos concedi? este per?odo de renovaci?n f?sica y espiritual. Gracias a usted, se?or cardenal, que, siguiendo el itinerario de san Marcos, nos gui? a lo largo del camino con Jes?s hacia Jerusal?n.

Al comienzo, usted nos hizo comprender inmediatamente el car?cter profundamente eclesial de este "sacramentum exercitii". Nos hizo comprender que no se trataba de un retiro individual, privado. Con el "sacramentum exercitii", realizamos nuestra solidaridad con la Iglesia en el "exercitium" sacramental com?n, y as? asumimos nuestra responsabilidad de pastores. No podemos llevar al mundo la buena nueva, que es Cristo mismo, si no estamos nosotros mismos en profunda uni?n con Cristo, si no lo conocemos en profundidad y de modo personal, si no vivimos de su Palabra.

Adem?s del car?cter eclesi?stico y eclesial de estos ejercicios, usted mostr? tambi?n su car?cter cristol?gico. Nos hizo estar atentos al Maestro interior; nos ayud? a escuchar al Maestro que habla con nosotros y en nosotros; nos ayud? a responder, a hablar con el Se?or, escuchando su palabra.
Nos gui? por ese camino "catecumenal" que caracteriza el evangelio de san Marcos, en una peregrinaci?n com?n junto con los disc?pulos hacia Jerusal?n, y nos dio de nuevo la certeza de que en nuestra barca ?a pesar de todas las tempestades de la historia? est? Cristo. Nos ense?? de nuevo a ver en el rostro sufriente de Cristo, en su cabeza coronada de espinas, la gloria del Resucitado. Le estamos agradecidos por esto, se?or cardenal, y con nueva fuerza y nueva alegr?a podemos peregrinar con Cristo y con los disc?pulos hacia la Pascua.

Durante todos estos d?as mi mirada se dirigi? necesariamente a esta representaci?n del anuncio a Mar?a. Lo que me fascin? fue ver que el arc?ngel Gabriel tiene en la mano un rollo, que pienso que es el s?mbolo de la Escritura, de la palabra de Dios. Y Mar?a est? de rodillas dentro del rollo. Mar?a est? en el rollo, es decir, vive en la palabra de Dios, con toda su existencia vive dentro de la Palabra. Est? como impregnada de la Palabra. As?, todo su pensamiento, toda su voluntad y todas sus acciones est?n impregnados y formados por la Palabra. Al habitar ella misma en la Palabra, puede convertirse tambi?n en la "Morada" nueva de la Palabra en el mundo.

Se?or cardenal, al final, silenciosamente, s?lo con estas alusiones, nos gui? por un camino mariano. Este camino mariano nos llama a insertarnos en la palabra de Dios, a poner nuestra vida dentro de la palabra de Dios, y a dejar que esta Palabra impregne nuestro ser, para que despu?s podamos ser testigos de la Palabra viva, de Cristo mismo en nuestro tiempo.

As?, con nueva valent?a, con nueva alegr?a nos encaminamos hacia la Pascua, hacia la celebraci?n del misterio de Cristo, que es siempre m?s que una celebraci?n o un rito: es presencia y verdad. Y pidamos al Se?or que nos ayude a seguirlo, para ser as? tambi?n gu?as y pastores de la grey que se nos ha encomendado.

Gracias, se?or cardenal. Gracias, queridos hermanos
Publicado por verdenaranja @ 22:46
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios