Domingo, 09 de abril de 2006
VATICANO, 09 Abr. 06 (ACI).- Hoy a las 9:30 (hora local), el Papa Benedicto XVI celebr? el Domingo de Ramos ante decenas de miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro y record? que, contra lo que hoy ense?a el mundo, el verdadero ?rbol de la vida es la Cruz de Cristo.

El Santo Padre resalt? en su homil?a la centralidad de la Cruz, y tras se?alar que ?hubo un periodo en el cual se despreciaba al cristianismo a causa de la Cruz?, afirm? que ?justamente la Cruz es el verdadero ?rbol de la vida?.

El Pont?fice identific? en afirmaciones como: ?la Cruz habla de sacrificio?, ?la Cruz es signo de negaci?n de la vida?, ?nosotros queremos la vida entera sin restricciones y sin renuncias?, ?no nos dejemos limitar por preceptos y prohibiciones?, el lenguaje del demonio que nos dice: ??No os dej?is asustar! ?Comed tranquilamente de todos los ?rboles del jard?n!?.

Asimismo, el Pont?fice destac? que el evangelio de la Misa de hoy hace ver que Cristo ?no llega en una extravagante carroza real, en caballo como los grandes del mundo, sino sobre un asno prestado?, y que con esto daba cumplimiento a la profec?a de Zacar?as: ??No temas, hija de Si?n! ?Mira que viene tu Rey montado en un pollino de asna!?.

Seguidamente, el Papa agreg? que ?para comprender el significado de la profec?a, y as? el mismo actuar de Jes?s, debemos escuchar el texto ?ntegro de Zacar?as, que contin?a as?: ??l suprimir? los cuernos de Efra?n y los caballos de Jerusal?n; ser? suprimido el arco de combate, y ?l proclamar? la paz a las naciones. Su dominio ir? de mar a mar y desde el R?o hasta los confines de la tierra??.

Rey de los pobres

Su Santidad continu? con una explicaci?n a lo largo de tres pasos. El primero afirma que el Mes?as ?ser? un rey de los pobres, un pobre entre los pobres y para los pobres?.

?La pobreza ?dijo el Papa? se entiende como aquella de los anawim de Israel, de aquellas almas creyentes y humildes que encontramos en torno a Jes?s. Uno puede ser materialmente pobre, pero puede tener el coraz?n lleno de avaricia de la riqueza y del poder que deriva de la riqueza. Justamente por el hecho de vivir en la envidia y en la avaricia demuestra que ?l, en su coraz?n, pertenece a los ricos. Desea cambiar la repartici?n de los bienes para llegar a estar ?l mismo en la situaci?n de los ricos?.

?La pobreza en el sentido de Jes?s ?prosigui? presupone sobre todo la libertad interior de la avaricia del poder y del desorden por el poder. Se trata de una realidad m?s grande que una simple repartici?n diversa de bienes, que se quedar?a en el campo material, dejando los corazones m?s duros. Se trata sobre todo de la purificaci?n del coraz?n, gracias a la cual se reconoce el poseer como una responsabilidad, como un deber hacia los otros, poni?ndose bajo los ojos de Dios y dej?ndose guiar por Cristo?.

?La libertad interior es el requisito para la superaci?n de la corrupci?n y la avaricia que devastan el mundo; tal libertad puede ser encontrada solo si Dios se convierte en nuestra riqueza; puede ser encontrada solamente en la paciencia de las renuncias cotidianas, en las cuales ella se desarrolla como libertad verdadera?.

Rey de la paz

A continuaci?n, Benedicto XVI reflexion? sobre el hecho que el Mes?as esperado ser? ?un rey de paz: ?l har? desaparecer los carros de guerra y los caballos de batalla, partir? los arcos y anunciar? la paz. En la figura de Jes?s esto se concretiza mediante el signo de la Cruz?.

?La Cruz ?agreg? es el arco partido, en un cierto modo, el verdadero arco iris de Dios, que une el cielo y la tierra y tiende un puente sobre los abismos entre los continentes. La nueva arma, que Jes?s nos da en las manos, es la Cruz signo de reconciliaci?n, signo del amor que es m?s fuerte que la muerte?.

M?s adelante dijo que ?cada vez que hacemos el signo de la Cruz debemos recordar de no oponer a la injusticia otra injusticia, a la violencia otra violencia, recordar que solamente podemos vencer el mal con el bien y jam?s dando mal por mal?.

La universalidad

Al referirse al tercer tema, el "preanuncio de la universalidad", el Pont?fice dijo que ?el reino del rey de la paz se extiende ?de mar a mar? hasta los confines de la tierra?. Superando toda delimitaci?n, ?l, en la multiplicidad de las culturas, crea unidad. Penetrando con la mirada las nubes de la historia, vemos aqu? emerger las redes de las comunidades eucar?sticas que abrazan todo el mundo, una red de comunidades que constituyen el ?Reino de la paz? de Jes?s?.

?Cristo domina haci?ndose ?l mismo nuestro pan y don?ndose a nosotros. Es en este modo que ?l construye su Reino?, dijo el Papa.

Tras haber desarrollado el triple mensaje del profeta, el Santo Padre reflexion? en torno al grito de la gente: ??Bendito quien viene en el nombre del Se?or!?.

?En Jes?s ?prosigui? diciendo? reconocen a Aquel que verdaderamente viene en el nombre del Se?or y lleva la presencia de Dios en medio de ellos. Este grito de esperanza de Israel, esta aclamaci?n a Jes?s durante su ingreso a Jerusal?n, con buena raz?n se ha convertido en la Iglesia la aclamaci?n a Aquel que, en la Eucarist?a, viene a nuestro encuentro en un modo nuevo?.

Finalmente, el Santo Padre afirm? que en la Eucarist?a ?saludamos a Aquel que, en carne y sangre, ha llevado la gloria de Dios sobre la tierra. Saludamos a Aquel que ha venido y todav?a permanece siempre Aquel que debe venir. Saludamos a Aquel que en la Eucarist?a viene siempre nuevamente a nosotros en el nombre del Se?or uniendo de este modo en la paz de Dios los confines de la tierra?.
Publicado por verdenaranja @ 19:10
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